martes, 20 de diciembre de 2011

CINE DE LOS 80: "EL SECRETO DE LA PIRÁMIDE"


TÍTULO: EL SECRETO DE LA PIRÁMIDE

DIRECTOR: BARRY LEVINSON

REPARTO: NICOLAS ROWE, ALAN COX, SOPHIE WARD, ANTHONY HIGGINS, NIGEL STOCK

DURACIÓN: 105 min.

AÑO: 1985

GÉNERO: AVENTURAS

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • "El secreto de la pirámide" es la última de las patas que nos faltaba incluir en esta sección, al menos en cuanto a las películas de aventuras de la década de los ochenta tras las que se encontraba Amblin, la antigua productora de Steven Spielberg. Así pues, en este film, al igual que ya había hecho en otras propuestas por aquellos días como "Gremlins - Gremlins, 1984", "Los goonies - The goonies, 1985"o "Regreso al futuro - Back to the future, 1985", Spielberg se ocupó de facilitar la realización de un fabuloso relato de aventuras en el más puro estilo de su Indiana Jones, para lo que volvía a contar con un guión escrito por el futuro director Chris Columbus (Columbus es el guionista de los dos primeros títulos antes comentados), y con un equipo técnico de primer orden: Barry Levinson como director (tres años más tarde ganaría el Oscar al mejor director por "Rain man - Rain man, 1988"), Stephen Goldblatt como director de fotografía (Goldblatt es el excelente responsable de la fotografía de míticos films como "Terminator 2. El juicio final - Terminator 2. Judgement day, 1992"), y el veterano Bruce Broughton como compositor de la banda sonora. El esfuerzo conjunto de todos estos genios daría lugar a una de las más curiosas aproximaciones a la figura del detective más famoso de todos los tiempo: Sherlock Holmes.


    Sherlock Holmes (Rowe) es un joven estudiante en una refinada institución de Londres. A ella acude, como estudiante y compañero de cuarto de Holmes, John Watson (Cox), quien se convierte en su mejor amigo. Holmes, que es uno de los jóvenes estudiantes más inteligentes del centro, es desafiado de forma continua por sus compañeros, quienes ponen a prueba su gran capacidad deductiva, cosa que admira profundamente a Elizabeth (Ward), sobrina del profesor Waxflatter (Stock), de quien Holmes está enamorado en secreto. Las cosas se complican cuando, en Londres, comienzan a sucederse una serie de muertes supuestamente accidentales que guían a Holmes y Watson hacia una misteriosa leyenda acerca de una antigua secta. A partir del momento en que Elizabeth sea secuestrada por miembros de dicha organización, Holmes y Watson deberán averiguar qué se esconde tras esa supuesta orden secreta, y liberar a Elizabeth.


    "El secreto de la pirámide", a pesar de su tono evidentemente juvenil, es una película que no pretende, en absoluto, resultar infantil. Más bien al contrario, el largometraje contiene diversas escenas impactantes como las de las visiones que sufren diversos protagonistas como consecuencia de una potente droga que les suministran a través de unos dardos envenenados (es aquí donde los efectos especiales de la compañía Industrial Light and Magic aportan una contribución decisiva para el desarrollo del film), o toda la parte que envuelve a las celebraciones de rituales ancestrales o sacrificios humanos.


    Evidentemente, estamos hablando de una producción de Steven Spielberg y de un guión de Chris Columbus, por lo que aquello que podría haber dado lugar a una película mucho más oscura y compleja se ve sustituido por un ritmo de aventuras muy bien urdido gracias, en especial, a la puesta en escena de un sorprendente Barry Levinson. Asimismo, se agradecen determinados apuntes del guión que hacen que "El secreto de la pirámide" no se convierta en ningún momento en una producción predecible, sino que apuesta por una resolución poco propia de los films de aventuras juveniles más tradicionales. Todo ello, por no mencionar la escena que tiene lugar tras los créditos finales, y en la que se desvela la auténtica identidad del villano de la función.


    En resumidas cuentas, "El secreto de la pirámide" es un excelente film de aventuras que trata a los espectadores como personas adultas, por lo que ni insulta su inteligencia ni se conforma con presentar a los clásicos personajes jóvenes e inmaduros. Aquí, la aventura se combina de forma muy acertada con el gran espectáculo, por lo que la diversión y el entretenimiento están garantizados con este pequeño clásico ochentero.



  • MR. HYDE DICE:

  • A mí me encantó "El secreto de la pirámide" cuando la vi. Eso sí, lo que recuerdo más que nada es que acojonaban bastante las secuencias de las alucinaciones, porque creo que me daban más canguelo a mí que a los personajes. Lo chulo de "El secreto de la pirámide" es que tiene ese mismo tono de peli de aventuras que tienen también "Los Goonies" y alguna de las de Indiana Jones, y que hace que te lo pases pipa hasta el final. En "El secreto de la pirámide", además, lo interesante no es que se junte la típica historia de Sherlock Holmes y Watson, sino que la trama tiene que ver con organizaciones secretas, ritos del tipo egipcio y misterios parecidos que no se limitan sólo a que Holmes tenga que resolver un crimen (cosa más lógica, ya que en la peli sólo es un chaval jovencito).


    Por otra parte, "El secreto de la pirámide", además de una película de aventuras estupenda, tiene mucho más misterio del que podría parecer al inicio. De hecho, la peli empieza con dos asesinatos camuflados (impresionantes las secuencias en que un perchero se convierte en una maraña de serpientes, o la escena del caballero de la vidriera cobrando vida para amenazar a su víctima) y, a partir de aquí, la cosa se va poniendo cada vez más interesante porque sabes que antes o después algo tendrá que ver con Holmes y Watson.


    Otra cosa simpática de la peli es que Holmes aparece como un inventor de lo más curioso (el tío se pone a pensar cómo hacer para diseñar una especie de máquina voladora -a eso le echan demasiado cuento, pero tampoco es nada que acabe siendo ridículo-, o cómo se obsesiona por los pequeños detalles para encontrar el sentido de los enigmas), y que hacen guiños sobre cosas que luego ya serán inseparables del personaje, como el regalo de su pipa, o la gorra esa rara que siempre lleva ya de adulto.


    "El secreto de la pirámide" cuenta también con otro factor importante: es entretenidísima. Ya sea por toda la parte relacionada con las misteriosas muertes y todo lo relacionado con esa secta extraña con la que pasa toda la parte final (acojonan los pirados disfrazados de Anubis... o de quien coño sea), o por los otros enigmas más sencillos que desafían a Holmes (toda la secuencia, al principio, cuando tiene que descubrir dónde ha escondido el capullo del colegio un trofeo). Y, por otra parte, hay tiempo para la parte romántica de todo el cuento -el rollete de Holmes con la sobrina de uno de sus profesores, que tendrá una importancia fundamental en el inesperado final de la peli-. En fin, que "El secreto de la pirámide" es una de las mejores películas de aventura juveniles de los ochenta y que, aún viéndola hoy, no da la sensación de haber envejecido como otras parecidas. Se ve que el amigo Spielberg nunca ha tenido un pelo de tonto y que sabía dónde se metía.