miércoles, 11 de mayo de 2011

CINE DE LOS 90: "INSTINTO BÁSICO"



TÍTULO: INSTINTO BÁSICO

DIRECTOR: PAUL VERHOEVEN

REPARTO: MICHAEL DOUGLAS, SHARON STONE, JANNE TRIPPLEHORN, GEORGE DZUNZA

DURACIÓN: 117 min.

AÑO: 1992

GÉNERO: INTRIGA POLICIACA


  • EL DR. JECKYLL DICE:

Presentada como el film-escándalo del año, "Instinto básico" se convirtió en un auténtico fenómeno desde el comienzo. Los motivos son varios. En primer lugar, se trata de un largometraje con altas dosis de sexo explicito; en segundo lugar, supuso la presentación definitiva de una, hasta el momento, actriz secundaria llamada Sharon Stone; y, en tercer lugar, el guionista Joe Eszterhas cobró una suma récord en aquel entonces por su labor.


En cuanto al primer punto, hoy en día resulta imposible imaginarse una película como "Instinto básico" sin ese fuerte contenido de sexo. De hecho, es realmente loable que alguien haya sido capaz de filmar un largometraje como éste en el que el sexo acaba siendo un ingrediente imprescindible del conjunto de intriga de la historia, y no siendo al final una mera excusa para sacar a los protagonistas como Dios los trajo al mundo (más o menos como sucede en el 99% de las películas españolas). Esto, sin duda, es gracias a la magistral labor tras la cámara de Paul Verhoeven, quien integra el sexo en la historia de forma maestra, tanto en las secuencias más tórridas, como en la definición de los personajes.


En lo que concierne al segundo punto, Sharon Stone, a pesar de haberse querido desencasillar con posterioridad de este tipo de personajes, será siempre recordada por su papel de Catherine Tremell. Stone interpreta como ella sola sabría hacer a la mujer-fatal moderna con una sensualidad única en la pantalla. Basta recordar el ya famosísimo cruce de piernas durante un interrogatorio, o su baile semi-lésbico en una discoteca ante la perpleja mirada del personaje encarnado por Michael Douglas.


Por último, en lo que refiere al tercer punto, Eszterhas creó una combinación de sexo, muerte e intriga monumental. La historia atrapa desde el comienzo: una pareja se encuentra en pleno acto sexual cuando, la mujer, de súbito, saca un pica hielos de entre las sábanas y asesina brutalmente al hombre. El detective encargado del caso, Nick Curran (Douglas) centra sus sospechas en escritora de novelas policíacas Catherine Tremell (Stone). Sorprendentemente, Tremell, lejos de defender su inocencia comienza a desarrollar un peligroso juego de sospechas y sexo con Curran, que hará que éste acabe dudando de la presunta culpabilidad de la escritora, a pesar de que los crímenes se siguen sucediendo.


Como apuntaba antes, el logro de "Instinto básico" no sólo reside en la fabulosa interpretación de Sharon Stone, sino en la manera en que está filmada. Verhoeven es capaz de hacer que el público tenga claro la clase de mujer seductora que es su protagonista tan sólo con la forma de mirarla que tienen los policías durante su famoso interrogatorio, y de juntar todas las piezas de la historia policíaca de forma que un elemento que podría haber sido tan fácilmente vulgarizado, como es el sexo, acabe siendo uno de los ejes fundamentales de la película, sin resultar chabacanero en ningún momento. Y todo ello, por no mencionar la grandiosa banda sonora del desaparecido maestro Jerry Goldsmith, quien fue capaz de transmitir esa sinuosidad con la música de cada imagen, o el inesperado final de la cinta.


Sea como sea, "Instinto básico", a pesar de tener casi dos décadas a sus espaldas, es una película que no ha envejecido lo más mínimo. Es más, casi parece que gane con el tiempo, en particular, gracias a la compleja intriga criminal que la adorna, al juego de tentación urdido por la protagonista, y a la maestría de un director consciente del buen material que tiene entre manos.



  • MR. HYDE DICE:

¡Mamma mia, cómo está la Stone! Recuerdo como si fuera ahora la primera vez que vi la película a trozos, obvio, y con el temor de que me sorprendieran mis padres ya que, evidentemente, no se trataba de una película apropiada para la edad que tenía yo entonces. Sin embargo, aparte de las escenas de sexo, había un "algo" en la historia que se contaba que te atrapaba y te hacía querer saber cómo acababa la historia de la misteriosa asesina del pica hielos.


Cuando tuve ocasión de revisionarla, años más tarde, la peli me gustó más si cabe (recomiendo encarecidamente la edición en DVD con 2 discos y un porrón de extras). Es cojonudo cómo está hecha, cómo está planteada. Ese juego malsano del gato y el ratón, la forma en que el personaje de Stone se enrosca como una víbora en el pobre Michael Douglas, que a penas es capaz de reaccionar.


La intriga de la peli es brutal, y no sólo porque, incluso hasta después de los títulos finales de crédito, no tengas muy claro quién es el asesino, sino porque la cámara recorre cada plano como si en realidad fuéramos nosotros los que tuviéramos la ocasión de espiar a los personajes. La historia de intriga atrapa desde el comienzo, amén de tener ocasión de disfrutar con lo que debe ser una "mujer fatal" como Dios manda, con unas frases cojonudas, unas miradas que derriten el hielo de los polos, y con una sensación de que se está quedando contigo, sin que uno se plantee por un sólo momento resistirse. Y, si no, sólo hay que ver toda la secuencia previa al primer casquete de la pareja, en la discoteca, que deja en paños menores a lo que hacía Marlon Brando con la mantequilla en aquel tostón de Bertolucci.


Desde luego, es una de las mejores películas de intriga de los 90. Lástima que, luego, el director se suicidara artísticamente al hacer "Showgirls - Showgirls, 1995" que, dicho sea de paso, tampoco es que estuviera tan mal (hay mierdas mucho peores que han contado con más apoyo). Por desgracia, hasta la fecha no se ha vuelto a lograr en Hollywood estrenar una película en que todos los ingredientes están tan milimétricamente medidos como en "Instinto básico". Será que genios con talento hay pocos y que, los que hay, no hacen cine con la frecuencia que se agradecería.




martes, 10 de mayo de 2011

CINE DE LOS 80: "GREMLINS"



TÍTULO: GREMLINS

DIRECTOR: JOE DANTE

REPARTO: ZACH GALLIGAN, PHOEBE CATES, COREY FELDMAN, HOYT AXTON

DURACIÓN: 111 min.

AÑO: 1984

GÉNERO: AVENTURAS - CIENCIA FICCIÓN



  • EL DR. JECKYLL DICE:

A mitad de la década de los 80, Steven Spielberg, quien ya gozaba de un reputado prestigio en la industria norteamericana del cine, participó en la producción ejecutiva de una serie de películas que, por uno motivo u otro, acabaron convirtiéndose casi al momento en películas de pseudo-culto. En el caso de "Gremlins", podría decirse que fue la primera de estas producciones dirigida a un público mayormente infantil o adolescente (con anterioridad había producido la conocida cinta de terror "Poltergeist - Poltergeist,1982"), a las que años más tarde, seguirían otros títulos como "Los goonies - The goonies, 1985", o "Regreso al futuro - Back to the future, 1985".


Partiendo de un guión escrito por Chris Columbus (futuro realizador de conocidísimas películas como "Solo en casa - Home alone, 1990" o las dos primeras entregas de Harry Potter), Spielberg encargó la dirección de esta película al director Joe Dante quien, hasta la fecha, contaba en su currículum con unas pocas películas de terror de serie B. No obstante, para el caso propuesto, resultó admirable cómo Dante fue capaz de traducir en imágenes el fantaseoso guión de Columbus.


Desde luego, la historia tampoco era demasiado compleja. Un padre de familia le compra a su hijo por su cumpleaños un Mogwai (una especie de criatura que se asemeja a un pequeño oso de peluche) a un oriental, el cuál le advierte antes de que es imprescindible que se cumplan siempre tres condiciones: que al Mogwai no le dé la luz del sol, que no se moje y que no coma después de medianoche ya que, de incumplir alguna de estas normas, las consecuencias podrías ser desastrosas. Dicho y hecho, estas tres cosas acaban sucediendo, y el resultado es que, del pequeño Mogwai se empiezan a reproducir una serie de criaturas a cuál más gamberra y desastrosa. El problema es que, una vez que éstas también acaban incumpliendo las normas, la segunda "generación" de bichos acaba convertida en una especie de bichos verdes de lo más destructivos.


Como apuntaba antes, si algo hay que agradecer a Dante, es que con un argumento que podría haber derivado fácilmente en el cine de casquería más cutre, es capaz de filmar la historia con la gracia suficiente como para que a los jóvenes más pequeños no les dé miedo, y el resto de adultos no tenga la sensación de que está viendo una película excesivamente infantil.


"Gremlins" no es, ni mucho menos, una película extraordinaria. Divierte, eso está claro, pero no pasará a la historia por su grandísima elaboración. Sin embargo, sí que es un largometraje que, aún a día de hoy, cuenta con un grato recuerdo de quienes tuvieron ocasión de verla en su momento, y a quienes parecieron divertidos y originales los líos en los que estos seres monstruosos son capaces de meterse, y el caos descontrolado que acaban causando. Posiblemente, contar con este factor sea la mejor condición para saber apreciar y disfrutar este original largometraje.



  • MR HYDE DICE:

Je, je, cómo molan los bichos verdes estos. Aún recuerdo cómo me partí de risa cuando vi la película por primera vez. Supongo que mis padres estarían asustados de que me pareciera graciosa una historia en que unas cosas verdes bastante asquerosas montan un despelote del 15 a la vez que dejan aquello que tocan peor que el caballo de Atila la hierba que pisaba.


No sé si en el rollo este del lenguaje cinematográfico existe algún género llamado "cine-nostalgia" pero, si no es el caso, se podría crear perfectamente a la de ya, y poner a esta película como ejemplo. Vista hoy en día, es obvio microbio que ha perdido parte de ese encanto que tuvo la primera vez (de hecho, la segunda parte que hicieron, también tenía su gracia, pero menos). Pero no deja de ser menos cierto que, la inmensa mayoría de la gente que estaba en fase de crecimiento cuando se estrenó hace casi treinta años, la recuerda con una sonrisa de felicidad en la cara.


Y lo mejor del asunto es que, ahora mismo, soy incapaz de mencionar una sola secuencia en concreto de la película. Curioso, sobretodo si tenemos en cuenta que tal bastara verla un par de veces en toda mi vida para que la recuerde con cariño.


Muy posiblemente, si alguien no la vio en su momento y quiera verla ahora, lo haga con una idea preconcebida que nada hubiera tenido de parecida a aquella con la que lo hubiera hecho casi tres décadas atrás. En cualquier caso, siempre puede servir para pasar un rato entretenido (los que no la han visto), o para recordar los viejos tiempos en que la tonterías de estos bichos nos hacían gracia (los que ya la vimos de críos).






lunes, 9 de mayo de 2011

CINE CLÁSICO: "DÍAS DE VINO Y ROSAS"



TÍTULO: DÍAS DE VINO Y ROSAS

DIRECTOR: BLAKE EDWARDS

REPARTO: JACK LEMMON, LEE REMICK, CHARLES BICKFORD, ALAN HEWITT

DURACIÓN: 117 min.

AÑO: 1962

GÉNERO: DRAMA


  • EL DR. JECKYLL DICE:

Desde luego, pocos podrían creer que el genio de la comedia detrás de magníficas películas como "Desayuno con diamantes - Breakfast at Tiffany's, 1961", "La pantera rosa - The pink panther, 1964" o "La carrera del siglo - The great race, 1965" fuera capaz de realizar, unos pocos años antes, una película tan sólida y demoledora como la que hoy nos ocupa.


"Días de vino y rosas" es una película clara y directa, que golpea en el corazón del espectador, haciendo que la problemática que plantea el film (el alcoholismo), se convierta, por unos instantes, en la contemplación de un dilema grave, ante el cuál no hay cabida alguna para la mofa, la broma o la parodia. En esta ocasión, Edwards no se sirve del típico borrachín que sí hace acto de presencia en otras de sus películas ("El guateque - The party, 1968", por ejemplo, es un simpático caso de ello) y que resulta cómico de contemplar. Aquí, la historia es cruda por el tremendo realismo con el que está plasmada.


Todo comienza cuando Joe, que es responsable de un departamento publicitario de una gran empresa norteamericana (Lemmon) conoce en una fiesta a Kirsten, una guapa secretaria de la misma empresa (Remick). A pesar de llevar alguna copa de más encima, Joe le cae simpático a Kirsten y viceversa, por lo que el romance entre ambos no se hace esperar mucho. Sin embargo, su relación deviene cada vez más problemática a causa del incipiente alcoholismo de Joe. Pero lo peor no es el problema de Joe, sino que Kirsten, ya convertida en su mujer, queriendo librar a su marido de las garras del alcoholismo, se ve arrojada al mismo mundo de pesadilla.


Como ya comentaba antes, "Días de vino y rosas", a pesar de contar con alguna que otra broma lograda y simpática (especialmente durante el primer tercio del film, cuando los personajes se conocen y comienzan a filtrear), es un drama con mayúsculas. No se anda con tapujos a la hora de mostrar las consecuencias del descontrol que provoca esta enfermedad.


No obstante, si resulta tan impactante esta película no es sólo por la mano maestra de Blake Edwards, sino por la impresionante actuación de Jack Lemmon y Lee Rmick, simplemente insuperables en sus respectivos papeles de marido alcohólico y sufrida y vulnerable esposa. Nunca he ocultado mi opinión de que Jack Lemmon ha sido el mejor actor de la historia del cine (a pesar de los Brandos, De Niros y Pacinos de turno) pero es que, en este caso, pocos son los adjetivos que uno puede encontrar para alabar su performance. Basta recordar secuencias como la que tiene lugar en el invernadero de su suegro, donde Lemmon, borracho perdido, ha escondido una botella de alcohol en el interior de una maceta pero, al no recordar en cuál, acaba destrozándolo prácticamente todo. Sólo esa escena es digna del más aclamado aplauso.


Pero sería injusto dejar de lado la interpretación de Remick. La degradación física y mental que aporta a su personaje quita el aliento. Para el caso, me viene a la memoria la secuencia del final de la película, en la que aporta una fuerza a un personaje deshecho por las circunstancias capaz de encogerle el corazón al más templado.


"Días de vino y rosas" es una película de la que poder aprender, casi necesaria de ver. Especialmente en días en que parece que el "botellón" está de moda, y quienes participan en ellos no parecen conscientes de que están participando en un peligroso juego del que la salida es muy complicada. Y quien no me crea, que vea esta película, que dice verdades como puños a pesar de tener más de cincuenta años. Hay algunos hechos que no dejan de ser ciertos, por muy rodados en blanco y negro que estén.



  • MR HYDE DICE:

Me gustaría que la película escogida para hoy me permitiera sacar mi lado más jocoso y cachondo. Pero me temo que no soy tan cabrón. Esta es una peli cojonuda y brutal, así de clarito. Y lamento si quienes se divierten con mis comentarios habituales hoy se sienten un poco más defraudados (a ver si mañana Jeckyll está más inspirado para elegir algo que me permita volver a mi terreno).


Por lo que respecta a "Días de vino y rosas", recuerdo que, tras acabar de verla, lo primero que sentí fue una especie de rabia contenida que ojalá hubiera podido liberar metiéndome en la película y dándoles de leches a los protagonistas hasta que se me derritiera la mano. Os lo juro nenes, no soy violento de naturaleza, pero esa sensación de corazón encogido os aseguro que no mola un duro. Ver cómo un par de gilipollas que lo tienen prácticamente todo (una buena casa, un empleo estupendo, un hijo pequeño, son guapetes, etc.) se joden la vida por darle al codo... en fin, pues eso, que me pone negro.


Lo que no quita para que no olvidemos que estamos ante una película aunque, bien es cierto, que refleja el infierno en el que viven muchas personas a lo largo y ancho del mundo. Sobre las actuaciones, pues qué quieren que les diga, que son merecedoras de todas las alabanzas habidas y por haber. Que Lemmon, un payasete de lo más simpático capaz de interpretar tanto a un contrabajista que se traviste para que no lo dejen seco de un tiro ("Con faldas y a lo loco - Some like it hot, 1959"), como a un vecino hipocondríaco ("La extraña pareja - The odd couple, 1968"), o a un padre en busca de su hijo desaparecido durante la dictadura de Pinochet ("Desaparecido - Missing, 1982"), es digno de todos los premios del mundo mundial. Y, por su parte, Lee Remick (especialmente recordada por su interpretación de madre del malévolo niño en "La profecía - The omen, 1976"), da una lección de actuación a la mitad de las señoras/señoritas/otras-criaturas-que-se-consideran-actrices-y-no-tienen-ni-papa-de-lo-que-es-actuar.


Por favor, van esta película. Y si no están de acuerdo con algo de lo que les he dicho (aparte de mencionarlo en algún comentario, que siempre se agradece), lo discutiré encantado con ustedes.





domingo, 8 de mayo de 2011

CINE EN CARTEL: "THOR"



TÍTULO: THOR

DIRECTOR: KENNETH BRANAGH

REPARTO: CHRIS HEMSWORTH, NATALIE PORTMAN, STELLAN SKASGARD, ANTHONY HOPKINS, COLM FEORE, RAY STEVENSON, RENE RUSSO, TOM HIDDLESTONE

DURACIÓN: 120 min.

AÑO: 2011

GÉNERO: AVENTURAS - FANTÁSTICO


  • EL DR. JECKYLL DICE:

"Thor" es la primera adaptación de un cómic a la gran pantalla que llega este año. Y lo que más sorprende de esta propuesta, no es ni la historia mitológica, ni los correctos efectos especiales. Ni siquiera, que se trate de la incorporación de otro superhéroe más que acabará compartiendo aventuras el año que viene con otros personajes como Iron Man o Hulk. Lo que realmente llama la atención es el nombre de su director: Kenneth Branagh.


Branagh, conocido hasta el momento por sus excelentes participaciones (ya sea dirigiendo, actuando, o ambas cosas al mismo tiempo) de las obras más famosas de Shakespeare a la gran pantalla, cambia por completo de registro y se adentra en el universo de los cómics de Marvel, realizando un largometraje bastante correcto aunque, por desgracia, no todo lo interesante que cabría esperar viniendo de quien viene.


Me explico. "Thor" es una película de aventuras correcta, donde hay cabida tanto para los combates más espectaculares y secuencias de lucha llenas de efectos especiales, como para el desarrollo de una historia con "fondo", es decir, donde se acaba aportando una pequeña moraleja que, el héroe, en su duro peregrinar, acaba aprendiendo para convertirse en el futuro rey que debe ser.


La historia, bastante fiel a sus orígenes de cómic, da comienzo en el momento en que el dios del trueno Thor (Hemsworth), hijo del dios nórdico Odin (Hopkins), desobedece las órdenes de su padre y decide atacar el reinado de los gigantes de hielo como represalia por una incursión de éstos en el reino de Asgaard. A modo de castigo, Odin lo despoja de sus poderes y lo destierra a la Tierra, donde deberá permanecer hasta ser digno de la corona. Allí, Thor entabla contacto con un grupo de científicos (Portman y Skasgard) quienes ven como cae literalmente del cielo, en mitad del estado de Nuevo Méjico. Desde el reino de Asgaard, el hermano de Thor, Loki (Hiddlestone) aprovecha la ocasión para destruir a su ahora vulnerable hermano y hacerse así con el trono.


Como se puede comprobar, la historia no cae en el error de anteriores propuestas de cómic de enfrentar directamente al héroe de la función con el malo de turno, sino que se toma su tiempo para desarrollar las relaciones entre los personajes y mostrar las diversas motivaciones que los llevan a comportarse como lo hacen. Sin embargo, a pesar de este patente interés de Branagh por distanciarse de las otras adaptaciones de superhéroes al cine, el resultado carece de lo que podríamos decir "garra" ya que, a pesar de la espectacularidad de algunas imágenes, el espectador acaba con la sensación de que se le podría haber aportado mucho más de lo que realmente esperaba encontrar. Lo que, por otra parte, no hace que se olvide la excelente labor de fotografía del director chipriota Haris Zambarluokos, y del compositor habitual de Kenneth Branagh, Patrick Doyle, quien realiza un trabajo realmente bueno.


No obstante, a pesar de los pesares comentados, no deja de ser menos cierto que es de agradecer que, en esta ocasión, se haya contado con un excelente director, capaz de demostrar que no sólo de los clásicos literarios vive el hombre. y esto acaba resultando, con diferencia, lo más significativo del film.



  • MR HYDE DICE:

Pues hombre, la peli está bien, pero no como para tirar cohetes. No sé si es porque después de haber visto las dos entregas que Christopher Nolan ha realizado de Batman, la idea que tengo de adaptaciones de cómic es otra muy diferente (en estas últimas, Nolan ha demostrado que se pueden hacer peliculones independientemente de que estemos hablando de superhéroes).


En lo que respecta a "Thor", la peli entretiene y no aburre, pero vamos, que tampoco es de esas que sales flipado del cine. Puesto a querer verla, evidentemente, merece la pena hacerlo en pantalla grande (dejando de un lado lo de las 3D, que ya os digo que no hace falta para nada). Natalie Portman quizá se haya puesto el listón demasiado alto con su anterior papel de bailarina, porque la tía se pasea por la peli más despistada que un pato en un centro comercial, y hace de su interpretación lo menos interesante de la película (da igual que fuera Portman que Pepita Pérez, que no se notaría la diferencia). Y del prota en cuestión, pues un poco de lo mismo, que parece más interesado en demostrar que se ha crujido a gimnasio que en la expresividad de su personaje principal. Menos mal que Hopkins y Skasgard le dan un poco de seriedad a la cosa.


Por lo demás, como ya he dicho, no aburre y eso se agradece. Los efectos especiales están bastante bien, aunque haya veces que sean un pelín patéticos (caso de la batalla en el país de los gigantes de hielo, que sale un monstruo enorme que parece tan real como las pelucas del Dioni). Pero, por lo demás, resultan agradables de ver, llenos de color (ese puente del arco iris, o como se llame) y las secuencias de lucha se alejan del toque "Matrix" de otras películas de cómic para destacar más el cuerpo a cuerpo.


En fin, que si tenéis ocasión de verla, pues no lo lamentaréis mucho. Y, si por lo que sea se os pasa la ocasión, pues tampoco os tiréis de los pelos que tampoco es tan grande la pérdida.






sábado, 7 de mayo de 2011

CINE A DESCUBRIR: "UN PLAN SENCILLO"



TÍTULO: UN PLAN SENCILLO

DIRECTOR: SAM RAIMI

REPARTO: BILL PAXTON, BILLY BOB THORNTON, BRIDGET FONDA, BRENT BRISCOE, GARY COLE

DURACIÓN: 120 min.

AÑO: 1998

GÉNERO: DRAMA POLICIACO



  • EL DR. JECKYLL DICE:


Una película como "Un plan sencillo" no deja indiferente. Ya sea por la sensación de desasosiego que uno tiene cuando empiezan a salir los créditos finales, o por la reflexión que se puede hacer después acerca de cómo hubiéramos actuado cada uno de nosotros de habernos encontrado en lugar de los tres personajes principales.



La película da comienzo cuando dos hermanos, Hank (Paxton) y Jacob (Thornton), junto con un amigo íntimo suyo (Briscoe) encuentran, en las afueras del pueblo en el que viven, una avioneta estrellada en la nieve, en cuyo interior hallan una bolsa con cuatro millones de dólares. Tras discutirlo, deciden no avisar a nadie del descubrimiento y guardar el dinero para poder disfrutarlo más adelanta. No obstante, la llegada al pueblo de unos agentes del FBI hará que los la decisión de estos tres personajes no acabe siendo la más acertada.



Es llamativo que haya sido precisamente Sam Raimi, un director que en ocasiones sirve tanto para un roto como para un descosido, quien haya demostrado una solidez y madurez narrativas tan grandes como para plasmar esta historia de codicia, traición y muerte. Y es que, antes de enfrascarse en la realización de los tres primeros largometrajes de "Spiderman, 2002 - 2004 - 2007), Raimi había hecho su aportación a géneros cinematográficos como el western ("Rápida y mortal - The quick and the dead, 1995"), el género fantástico ("Darkman - Darkman, 1990"), el romántico ("Entre el amor y el juego - For love of the game, 1999"), o el de terror ("Premonición - The gift, 2001"), aunque no en todas estas propuestas el resultado se encontraba a la altura de lo que podían haber acabado siendo.



Por fortuna, contando con un guión tremendamente sólido (adaptado por el propio autor de la novela en que se basa), con unas actuaciones más que correctas, y con una ajustada planificación, Raimi desarrolla un complejo laberinto en el que los personajes van creando tremendas bolas de nieve cada vez más gordas con las mentiras que inventan para justificar sus decisiones, hasta que el tamaño de esa bola es tan grande que acaba reventando.



Tampoco es que resulte extraño imaginar un final un tanto desolador para la historia. De hecho, el propio Raimi ya se encarga de hacer que el espectador empiece a intuir un desenlace cierto fatídico (ese plano inicial con los cuervos rondando el lugar del accidente de la avioneta, las miradas de desconfianza de los tres personajes desde el momento que deciden quedarse el dinero...), así como de dosificar con astucia la presión que cada uno de los protagonistas acaba sintiendo sobre sus espaldas (Hank la que le supone la posibilidad de una vida mejor para su mujer y su hijo recién nacido, para Jacob la duda de si lo que están haciendo es lo correcto, y para Lou tan sólo el ser más rico).



En definitiva, "Un plan sencillo" es una película muy sólida y directa. Tal vez peque de acusar una cierta frialdad en su planteamiento y en el desenlace, lo que no es motivo, en absoluto, para restarle calidad al resultado. Más bien al contrario, ojalá se hicieran películas con planteamientos como éste más a menudo.





  • MR HYDE DICE:


¡Vaya tela, qué película! A vosotros no sé, pero a mí me gusta que una peli me sorprenda y me ofrezca algo más de lo que esperaba en un principio. Pero es que, si además luego hace que le estés dando al cocotero, pues como que mejor. ¿Sabéis esa impresión, cuando uno ve una peli y, sin necesidad de controlar mucho de cine, sabe que ha visto algo realmente bueno? Vale, pues éste es uno de estos casos, además de la sensación que tienes de haber estado apretando el ojete durante sus últimos 30 minutos.



"Un plan sencillo" hace que te plantees cosas como hasta qué punto puedes llegar a convencerte tú mismo de que hacer algo ilegal y poco ético es bueno. En la peli, a los protas no les cuesta mucho encontrar un motivo válido por el que quedarse un montón de pasta que les ha caído del cielo, en todos los sentidos. Pero lo chulo del asunto es que te enseñan las consecuencias fatídicas que pueden tener estas decisiones, cuando ya sabes de antemano que, al tomarlas, no te puede esperar nada bueno.



El final, desde luego, te deja clavado. No sólo por el tufillo shakesperiano que desprende (me sorprende que Jeckyll no haya hecho referencia a esto), sino porque te acaba pareciendo hasta bien que cada uno reciba su merecido, aunque sea cierto que alguno acaba recibiendo más de lo que se merece.



Pero vamos, que no es una peli para ver en familia un fin de semana, pero que sí es recomendable ver en alguna ocasión para disfrutar del buen cine. Y más si, como ya he dicho, te desafía a debatir más tarde qué hubiera acabado haciendo cada uno. Qué le vamos a hacer, no sólo de Rambo y machomovies vive el hombre.







viernes, 6 de mayo de 2011

NOVEDADES VIDEOCLUB: "THE FIGHTER"



TÍTULO: THE FIGHTER

DIRECTOR: DAVID O. RUSSELL

REPARTO: MARK WAHLBERG, CHRISTIAN BALE, AMY ADAMS, MELISSA LEO

DURACIÓN: 110 min.

AÑO: 2010

GÉNERO: DRAMA


  • EL DR. JECKYLL DICE:

No sé si la intención de los responsables de "The fighter" era hacer una película sobre el drama que supone para un pobre (en casi todos los sentidos del término) boxeador abrirse camino en el mundo de la competición deportiva, alejándose de los tópicos que ya se han visto hasta la saciedad en, por ejemplo, otros largometrajes como "Ali - Ali, 2001", "Cinderella man - Cinderella man, 2005" o, evidentemente, la serie "Rocky, 1976-1979-1982-1985-1990-2006". En cualquier caso, de ser así, lo han conseguido. Ahora bien, esto no quiere decir que necesariamente sea para mejor.


La película dirigida por David O. Russell (quien ya antes había colaborado con Mark Wahlberg en la más interesante "Tres reyes - Three kings, 1999") casi parece huír deliberadamente los tópicos de las cintas mencionadas para centrarse casi en exclusiva en los obstáculos que el púgil
Micky Ward (Wahlberg) que le supone tener una madre controladora, histérica y barriobajera (excelente Melissa Leo), y un hermano drogadicto (no menos extraordinario Bale) quien, antaño, estuvo a punto de proclamarse campeón mundial de los pesos medios. Para ello, además de su fuerza de voluntad, cuenta con la ayuda de su novia (Adams), una improvisada camarera de bar.


Como apuntaba antes, Russell dedica casi la totalidad del largometraje a plasmar la vida real, dicen, del suplicio de dicho boxeador por conseguir alcanzar el sueño de ganar un título mundial. Para ello, a pesar de contar un montaje que ayuda a la progresión dramática del film, y de unas actuaciones de los actores secundarios más que correctas, cae en la trampa de querer aparentar lo que, en realidad no es. Las escenas de pelea (a penas tres secuencias en todo el largometraje) están filmadas casi con desgana, y la constante insistencia en mostrar la decadencia de la familia del protagonista (su madre ha estado casada tres veces y tiene un total de nueve hijos, casi tanto o igual de chusmas que ella), acaban por resultar algo cansinas.


A pesar de los pesares, la película se deja ver porque no aburre pero, por desgracia, acaba dejando con la impresión de que podría haber dado mucho más de sí de lo que se acaba viendo finalmente en pantalla.



  • MR. HYDE DICE:

Pues a mí, qué puedo decir: que ni fu ni fa, más bien fu. Wahlberg, para demostrar que está hace de boxeador puteado, se pasea por la peli con la misma expresividad que un ladrillo. Las secuencias en las que aparece su madre (que es la mitad de la película), por muy bien interpretadas que estén, acaban poniendo nervioso al más templado - de hecho, dan ganas de coger por banda a la buena señora, y decirle de todo menos bonito -, y los combates tienen tanta emoción como un telediario.


Está claro que no todas las pelis sobre boxeadores tienen que ser tipo "Rocky". Pero es que hay que saber qué tipo de teclas estamos tocando. Y es que, donde aquellas otras jugaban con la emoción de ver cómo, tras una serie de desgracias, el personaje principal se deja la piel en el último combate (gane o pierda), en este caso se pasan por el forro esa emoción. ¿Y qué consiguen? Pues que uno se sienta poco menos que timado.


Por suerte, anima la función ver cómo Christian Bale, entre batman y batman, demuestra que no hay nadie como él a la hora de transformarse física y mentalmente en tipos de lo más variopinto. Y si no me creen, echen un vistazo a "El maquinista - The machinist, 2004", "American psycho - American psycho, 1999" o "El agente secreto - The secret agent, 1996".


Pero, eso sí, que una película como ésta haya estado nominada el año pasado a 7 Oscar, incluyendo mejor película y director, a costa de dejar fuera a maravillas como "Origen - Inception, 2010", es de juzgado de guardia. En fin, que puesto a elegir algo de entre la oferta habitual del videoclub, seguro que hay propuestas mucho más interesantes. Dicho queda.






jueves, 5 de mayo de 2011

CINE ACTUAL: "UP"



TÍTULO: UP

DIRECTOR: PETE DOCTER

REPARTO: DIBUJOS ANIMADOS

DURACIÓN: 96 min.

AÑO: 2009

GÉNERO: AVENTURAS


  • EL DR. JECKYLL DICE:

Una de las muchas ventajas con las que cuentan todas las producciones de Pixar para la gran pantalla es que están dirigidas al público infantil, a la vez que son capaces de agradar también a los espectadores más adultos. Por ello, resulta curioso que, en "Up", suceda más bien al contrario. Su público objetivo sigue siendo el infantil pero, en este caso, da la sensación de que la película está más orientada a un público con más edad, a la par que logra encandilar a los críos más jóvenes.


¿Y cuál es el resultado que se obtiene de tal cambio? Una obra maestra indiscutible del cine de animación. Se ha dicho hasta la saciedad esto mismo de cada una de las propuestas de Pixar que llegan a las carteleras todos los años (cortometrajes previos incluidos). Pero si, en honor a la verdad y al buen cine, hubiera que escoger uno de los largometrajes que han presentado hasta ahora, "Up" debería ser el número uno de forma indiscutible, y por muy alargada que puedan ser las aventuras de los juguetes que cobran vida.


"Up" es un ejemplo a seguir no sólo de defensa de los valores familiares (como toda producción Disney que se precie), o de guión inteligente (incomprensible que no consiguiera el Oscar en su categoría hace un par de años; no, si cuando Hyde despotrica de estos premios, algo de razón no le falta). Además de todas las virtudes que se le quieran añadir, hay algo que no admite discusión: es una virguería de ritmo. Si la mitad de las películas de acción y aventuras que se estrenan (y, ahora, me refiero a las de actores de carne y hueso) tuviera el ritmo non stop del que hace gala "Up" durante sus veinte minutos finales, sería un placer pagar por ver hasta las películas más cutres.


Que la historia de un anciano infeliz y amargado por la falta de sueños que cumplir en su vida y que, gracias a un pobre muchacho, se ve inmerso en una serie de aventuras sin igual en su casa voladora, acabe interesando por igual a todas las audiencias, es suficiente para levantarse y ovacionar a la cinta. Pero que, asimismo, sea capaz de hacerlo con ternura, buenas intenciones, personajes a cuál más entrañable (hasta los malvados tienen su punto, como ese doberman con voz de pitufo), y una gracia única, ya es como para quitarse el sombrero y descubrirse ante una de las películas que deben ser consideradas obras maestras del cine, animado y sin animar.



  • MR HYDE DICE:

Me hace gracia pensar en cómo tuvo que ser la reunión en la que los creadores de "Up" propusieron el proyecto a los productores de Disney. Tuvo que ser algo del tipo mira, colega, éste es el argumento de la nueva peli que se nos ha ocurrido: durante los primeros tres minutos contamos la vida de un chaval que conoce a una niña de la que se enamora, crecen, se casan, no tienen hijos porque ella aborta, envejecen juntos, ella muere y el viejo se convierte en un plasta cascarrabias al que quieren desahuciar. En esto, aparece un nene gordo del que su padre pasa olímpicamente, y que quiere ser explorador. Y el chaparro queda atrapado en la casa del viejo cuando éste, decide pirarse del lugar inflando un huevazo de globos y salir volando por los aires, casa incluida, para vivir su última aventura.


Y el ejecutivo de turno, en lugar de preguntarle qué clase de hierba se había fumado, va y le dan luz verde. Así, con dos cojones. Pero, ¿sabéis qué es lo mejor del asunto? Que es la decisión más arriesgada y sabia que han tomado en Jolibú en muchos años. Porque "Up" es una gozada total.


Sé que es fácil que la gente suela sentirse conmovidos por las pelis de Disney. Al fin y al cabo, llevan siendo obras maestras una detrás de otra (hay excepciones, raras, pero las hay). Pero es que ésta es una de las películas más bonitas que he visto en mucho tiempo, aún a riesgo de que no sea muy normal que yo diga estas cursiladas, pero es que es la pura verdad.


"Up" no sólo es ingeniosa y muy divertida, sino que además, ha tenido la fortuna de presentar a uno de los bichos animados más cojonudos que he visto en mucho tiempo: el perro Doug. El chucho de marras es para llevárselo a casa. De hecho, si pudiera, lo metía en el mismo saco que a Stitch, y me quedaba para mí solito al perro y al otro bicho marciano.


En serio, si aún no la habéis visto, ya tardáis. Es imprescindible. Una pasada. Preciosa de arriba a abajo. Ahora lo que hace falta es ver cuánto tiempo más pasa hasta que otro cráneo privilegiado vuelve a tener una idea así de descabellada y demuestra tener el talento necesario para convertirlo en otra peli imprescindible como ésta. De 10, sin más.





miércoles, 4 de mayo de 2011

CINE DE LOS 90: "LA VIDA ES BELLA"


TÍTULO
: LA VIDA ES BELLA


DIRECTOR: ROBERTO BENIGNI


REPARTO: ROBERTO BENIGNI, NICOLETTA BRASCHI, MARISA PAREDES, GIORGIO CANTARINI


DURACIÓN: 120 min.


AÑO: 1998


GÉNERO: DRAMA


  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • No tengo del todo claro que sea acertado calificar de "drama" a una película como ésta. Más bien sería acertado afirmar que la obra maestra de Roberto Benigni está formada por dos partes, más diferentes entre sí imposible. Pero comencemos por la historia.


    Primera parte: Guido (Benigni) es un soñador que se muda a una pequeña región de la toscana, en los años previos al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Nada más llegar, tropieza por accidente con Dora (Braschi), una acaudalada mujer del pueblo de la que se enamora perdidamente. Gracias a su ingenio ilimitado, Guido hará lo imposible por convencer a la mujer a la que ama de que lo escoja a él, renunciando así a las insistentes proposiciones que le hace el cacique del pueblo.


    Segunda parte: Transcurridos unos años, y ya en plena ebullición del fascismo en Italia, Guido, casado con Dora, se ve obligado a separarse de su mujer junto al hijo de ambos, un niño llamado Guiosue, siendo los dos trasladados a un campo de concentración. Allí, Guido hará lo imposible por ocultarle la realidad de la guerra a su hijo, fingiendo que todo se trata de un juego, cuyo premio final es un tanque.


    En su sexta película como realizador, Benigni fue capaz de plasmar en la gran pantalla una historia hermosísima, como pocas veces se han visto. No sólo posee una habilidad indiscutible para retratar los horrores del holocausto nazi sino que, a la vez, presenta una historia amable a rabiar, tremendamente divertida cuando quiere, y estremecedora en todo lo que concierne al sin sentido de la guerra.


    La película está llena de secuencias maravillosas: desde los incansables intentos de Guido en la primera mitad del metraje por conquistar a Dora (esa imagen del enamorado desenrollando una larguísima alfombra roja escaleras a bajo, bajo una incesante lluvia), hasta momentos tiernos a más no poder (el plano de Dora escuchando a través de la megafonía del campo de concentración la voz de su hijo y marido).


    Pero, si hay que destacar un nombre por encima de todo el conjunto, sin duda alguna, ése es el de su máximo responsable: Roberto Benigni. Ganador merecidísimo del Oscar al mejor actor principal, hace que sea imposible imaginarse a un actor diferente interpretando el papel del dicharachero Guido, y borda cada secuencia en la que aparece con una entereza asombrosa (ver la secuencia en la que se inventa por completo la traducción de las órdenes que les da un oficial nazi a su llegada al campo de concentración, para que si hijo se crea la ilusión que le quiere hacer creer).


    Por lo que respecta al resto del conjunto, resulta también impecable. La decoración asombra por el realismo con el que está presentada, la escenografía es magnífica (Benigni bailando bajo la lluvia recuerda a la mítica escena en que Gene Kelly chapoteaba en aquella famosa película - hasta el traje que lleva es parecido -), y la música de Nicola Piovani adorna el conjunto del film acaramelando las escenas más románticas y reforzando con garra las partes más duras y dramáticas del largometraje. En fin, magnífica por donde se mire, "La vida es bella" hace que, en honor al título, uno salga del cine con el corazón un tanto encogido, pero con la sensación de haber disfrutado de una fábula bonita como hacía mucho tiempo que nadie se atrevía (o sabía) hacer.



    • MR HYDE DICE:

    Vaya por delante que a mí me fastidiaron el final de la película antes de verla. Pero ello no fue impedimento para que, como dice Jeckyll, me lo pasara pipa con la primera parte de la película (el descojone durante los primeros 60 minutos está asegurado), y se me frunciera lo suyo el ojo ciego durante la segunda hora.


    Ahora, es cierto que la cosa desconcierta. Tanto oír a la gente decir que si es un drama, que si los campos de concentración... y cuando la peli empieza y te pasas el rato despelotándote con las chorradas que se le ocurren a Benigni, casi crees que quienes te la han recomendado se metieron a ver otra diferente. Pero no, el drama llega casi como un relámpago, y resulta amable (cuidadín con lo que estoy diciendo) y hasta con cierta gracia la forma que tiene Benigni de contarlo.


    Lo mejor del asunto - cuento esto como anécdota -, es que el padre de Roberto Benigni, cuando vio la película, le dijo a su cachorro algo así como: "menos mal hijo, que por fin has hecho una película que merece la pena ver". Olé el viejo, con un par.


    En los tráiler de presentación de la peli dicen que es una "fábula de Roberto Benigni", y no les falta nada de razón. El tío da una lección tremenda de lo que el ingenio es capaz de parir, y de cómo se pueden tratar temas muy espinosos con un punto de vista amable, a la vez que resalten valores como la tolerancia, el altruismo y el amor incondicional a la familia.


    Lástima que las películas que ha hecho Benigni después son una panderada de las buenas porque, al menos el menda, se muere por volver a ver algo como "La vida es bella". Pero bueno, por lo que a ésta respecta, no cabe ponerle ninguna pega. Tan sólo disfrutarla, reír con las partes divertidas, y reflexionar con las más crudas.







    martes, 3 de mayo de 2011

    CINE DE LOS 80: "FUEGO EN EL CUERPO"


    TÍTULO: FUEGO EN EL CUERPO

    DIRECTOR: LAWRENCE KASDAN

    REPARTO: WILLIAM HURT, KATHLEEN TURNER, RICHARD CRENNA, TED DANSON, MICKEY ROURKE

    DURACIÓN: 111 min.

    AÑO: 1981




    • EL DR. JECKYLL DICE:

    A principio de los 80, un guionista que había ido ganando prestigio al escribir los diálogos de películas como "El imperio contraataca - The empire strikes back, 1980" o "En busca del arca perdida - Riders of the lost ark, 1981", debutó en la dirección con un estremecedor largometraje de suspense llamado "Fuego en el cuerpo".


    Lo que hace que la película lograra la ovación del público a la vez que cosechó un número considerable de buenas críticas fue la acertadísima combinación de thriller erótico y cine policíaco, sentando las bases de lo que, una década más tarde, encumbraría la carrera del cineasta holandés Paul Verhoeven con su no menos fantástica "Instinto básico - Basci instinct, 1992".


    Y es que la comparación entre estas dos películas no es casual. Pero, dejando de lado por el momento el acertado film de Verhoeven, si algo cabe destacar de "Fuego en el cuerpo" es la enorme química que forma la pareja Hurt-Turner, y lo acertadamente diseminadas que están las gotas de intriga a lo largo de todo el largometraje.


    La historia del mismo comienza cuando un abogado de poca monta de Florida (Hurt) entabla una relación sentimental con una mujer casada (Turner), tremendamente sexy, quien no demuestra su rechazo a este repentino romance. Casada con un hombre de negocios algo turbulento (Crenna), acaba convenciendo a su amante para planificar el asesinato perfecto y, así, poder heredar la fortuna del marido, con la promesa de disfrutarla luego los dos.


    "Fuego en el cuerpo" contiene los mejores elementos del cine de género policíaco, no sólo a nivel de interpretaciones (antológico el papelón de Kathleen Turner como femme fatale) sino, muy especialmente, a nivel de dirección y guión. En esta ocasión, Kasdan dio en el clavo con una historia de traiciones y crímenes muy bien dirigida, que atrapa al espectador desde su comienzo, guiándolo por el entramado de sospechas y momentos de incertidumbre que plasma con una gracia sorprendente para tratarse en un debut como director.


    Sin duda, una de las mejores cintas policíacas y de suspense de las últimas décadas. Y, por cierto, tremenda la banda sonora que el recientemente fallecido John Barry compuso para la ocasión. Si quieren un consejo, disfruten de esta magnífica película.



    • MR HYDE DICE:

    Es una lástima que un director / guionista que empezara tan bien dirigiendo películas, haya acabado haciendo truños como puños (¡toma ya, hasta me ha salido con rima!). Sin ser ninguna obra maestra, siempre he mostrado mi predilección por "Silverado - Silverado, 1985" (uno de los westerns más entretenidos y divertidos de los últimos tiempos), y hasta una simple comedia como "French kiss - French kiss, 1995" acababa siendo una experiencia simpática - y eso a pesar de contar con la presencia de la insoportable Meg Ryan -.


    Sin embargo, mira tú por dónde, el talento que el pollo había demostrado tener con estas primeras pelis, va y desaparece casi de golpe cuando empieza a empalmar cagada tras cagada: "Te amaré hasta que te mate - I love you to death, 1990", "Wyatt Earp - Wyatt Earp, 1994", o "El cazador de sueños - Dreamcatcher, 2003".


    Y casi lo mismo les ha pasado a los protagonistas: en los años venideros William Hurt acabó bebiéndose hasta el agua de los floreros, y Kathleen Tuner, después de unas cuantas pelis que no estaban mal le dio también a la botella, acabando convertida en una auténtica focamonje. Lo dicho, una lástima. Menos mal que, parece, Hurt se ha ido recuperando a lo largo de los últimos años, volviendo a brindar actuaciones como Dios manda aunque, por desgracia, lejos de la inspiración que tuvo el colega cuando rodó esta cojonuda "Fuego en el cuerpo".


    En fin, al menos podemos disfrutar de la primera peli que dirigió, donde logró hacer que buena parte de la población masculina flipara en colores con la aparición de una novata Kathleen Turner. La Turner le saca todo el jugo a su papel de "mujer fatal" que se camela al pobre Hurt como le da la gana y, además, logrando que el interés por la historia no se fuera sólo a los revolcones que los dos se pegan en la película. Esto, sin duda, es de mucho agradecer, ya que aparte de las escenas subidas de tono, la intriga del resto de la peli es constante, hasta prácticamente el último plano. Recomendable, muy recomendable.


    Ah, y un apunte final: si alguien no reconoce al actor que hace de marido de Kathleen Turner en la peli, que se imagine a este actor escuchando a Rambo decirle que no se siente las piernas... ¡En efecto, es el Coronel Truman!




    lunes, 2 de mayo de 2011

    CINE CLÁSICO: "PSICOSIS"


    TÍTULO: PSICOSIS



    DIRECTOR: ALFRED HITCHCOCK



    REPARTO: ANTHONY PERKINS, JANET LEIGH, VERA MILES, JOHN GAVIN, MARTIN BALSAM



    DURACIÓN: 101 min.



    AÑO: 1960



    GÉNERO: SUSPENSE




    • EL DR. JECKYLL DICE:

    Apuesto a que muchos de ustedes no sabían que Hitchcock se planteó la realización de "Psicosis" como un mero pasatiempo. Según parece, tras la realización de su anterior film "Con la muerte en los talones - North by northwest, 1959", y antes de embarcarse en su siguiente gran proyecto, "Los pájaros - The birds, 1963", quiso darse un respiro, y concentrarse en la realización de un par de largometrajes realizados para la televisión. Así pues, utilizando equipos de realización propios de este medio y con una planificación ajustada a los requisitos del pequeño formato, el genio británico dirigió dos películas con la intención de estrenarlas el mismo año.


    La primera de ellas, "Incidente en la esquina - Incident at the corner, 1960", cumplió con las expectativas creadas, contando con producción de la NBC y siendo emitida en aquel año. Sin embargo, cuando Hitchcock proyectó su segunda película a los productores, dirigentes del estudio y demás distribuidores, éstos quedaron tan asombrados con el resultado que se negaron a limitar su distribución a la pequeña pantalla. El resto de lo que sucedió con "Psicosis" ya es historia.


    La novela de Robert Bloch que dio pie a la película, en la que se relata la huida de Marion Crane (Leigh) tras robar una importante suma de dinero del despacho en el que trabaja, y cómo acude a refugiarse a un motel de carretera, el Bates Motel. Allí, el dueño, Normal Bates (Perkins), un joven perturbado e influenciado en gran medida por su anciana madre, la atiende con cortesía. Sin embargo, unas horas más tarde, Mario es brutalmente acuchillada en la ducha. A partir de su desaparición, la hermana de Marion, ayudada por el novio de ésta y por un detective privado, inicia su búsqueda. Todas las pistas parecen acabar dirigiéndoles al Motel Bates.


    Lo curioso del asunto es que, la adaptación que filmó Hichcock de la novela de Robert Bloch, desde un punto de vista técnico, es una de sus obras más sencillas y, curiosamente, de las más efectivas. Visualizada casi como una obra de teatro (Hitchcock ya se había servido de este tipo de planificación en anteriores películas como "La soga - The rope, 1948", "La ventana indiscreta - Rear window, 1954" o "Crimen perfecto - Dial M for murder, 1954"), la sencillez de esta obra maestra se aplica a casi todos los niveles: el decorado principal es único (el Motel Bates), la banda sonora del incomparable Bernard Herrmann está compuesta e interpretada tan sólo con instrumentos de cuerda (y no hace falta decir que es una de las músicas de película que han pasado a la historia del cine), y los personajes no exceden de 5 ó 6.


    Magnífica por donde se mire, "Psicosis", a pesar de querer ser realizada como una película más de suspense, fue capaz de aterrorizar a medio mundo, y lograr ser, hasta hoy, uno de los referentes indiscutibles del buen cine de intriga. Casi, hasta podría decirse que fue el precursor del moderno argumento del serial killer. Además, por suerte, si bien la película ya tiene más de 50 años, da gusto revisionarla y comprobar cómo no ha envejecido tanto como cabría esperar de otras propuestas similares de la época.



    • MR HYDE DICE:

    ¡Olé los cataplines del colega Hitchcock! Eso es demostrar su talento y lo demás tonterías. ¿Que quieres que te haga una peli con dos duros? Pues ahí va. ¿Que quieres que la haga de forma rápida y barata? Pues la ruedo con un equipo de televisión. ¿Resultado? Que Hitchcock acabó nadando en piscinas de billetes, así de sencillo.


    Sobre esta obra maestra, no tengo mucho que añadir que no haya dicho ya el pedantillo de arriba. Sólo que la peli es bestial por donde se mire. Sí que fue lástima que el pobre Perkins acabara repitiendo en tres secuelas más su personaje de Norman Bates, más que nada porque resulta patético querer replicar la maestría de la primera peli. Además, también da pena ver el descaro con el que, para que la gente joven se interesara más por el tema, Gus Van Sant le echó un par de cataplines y calcó plano a plano el original de "Psicosis" (versión de 1998), pero el color. Como si la gente joven fuéramos gilipollas (tengo 30 años, así que permítanme seguir considerándome joven), y no supiéramos apreciar una película bien hecha.


    Y de detalles como la música o la secuencia de la ducha, mejor no hablar. O, incluso, del plano final con el que cierra la película ("...que digan, no fue capaz de matar ni a una mosca..."). Magnífica, sí señor. Una auténtica gozada.




    domingo, 1 de mayo de 2011

    CINE EN CARTEL: "FAST & FURIOUS 5"


    TÍTULO: FAST & FURIOUS 5

    DIRECTOR: JUSTIN LIN

    REPARTO: VIN DIESEL, PAUL WALKER, DWAYNE JOHNSON, TYRESE GIBSON, JORDANA BREWSTER, ELSA PATAKY, JOAQUIM DE ALMEIDA

    DURACIÓN: 125 min.

    AÑO: 2011

    GÉNERO: ACCIÓN



    • EL DR. JECKYLL DICE:

    Los norteamericanos utilizan de vez en cuando un término llamado "popcorn movie"que, traducido al español, vendría a ser algo así como "película de palomitas". Esta denominación es la que se le suele dar a aquellas películas cuyo propósito fundamental (aparte amasar cuanto más dinero mejor) es divertir al público, y hacer que se pase la duración de la película de la forma más entretenida posible. La película que aquí nos ocupa entra de lleno en este grupo de largometrajes.


    Para quienes hayan estado más o menos al corriente de lo que sucede en las cuatro entregas anteriores (casi da vértigo pensarlo: antes hay 4 entregas más...), no se esconde nada nuevo bajo el sol. "Fast & furious 5" cumple con la tónica de ofrecer más de lo mismo, sólo que más espectacular, más ruidoso y, por qué no admitirlo, más emocionante.


    El film comienza exactamente donde acababa la cuarta parte: el ex-agente del FBI Brian O'Connor (Paul Walker) y su novia (Jordana Brewster) planifican y ejecutan la fuga de Dominic Toretto (Vin Diesel) - colega del primero y hermano de la segunda - de un autobús que lo traslada junto con otros reos a una cárcel de máxima seguridad. En a penas tres minutos, la fuga se ha completado, y los personajes se refugian en Río de Janeiro donde, tras dar otro espectacular golpe, se ven obligados a enfrentarse con el capo local (Joaquim de Almeida), planificando un espectacular robo.


    Como ven, poca novedad hay en el argumento. Si hablamos de las actuaciones, pues mejor no comentar mucho porque, a excepción de Almeida que se lo pasa pipa bordando el papel de gángster brasileño, el resto de los "actores" se limitan a pasearse por la escena con menos expresividad que una piedra, y ejecutando persecuciones automovilísticas tan impresionantes como imposibles (lo que no es impedimento para que el público masculino se alegre la vista con la aparición de la guapísima Elsa Pataky). Ahora bien, si ya pasamos a hablar del aspecto visual y técnico de la película, las cosas, por suerte, ya cambian.


    Y es que "Fast & furious 5" es eso: pura adrenalina concentrada en tremendas persecuciones en coche, peleas, y tiroteos constantes. Lo que no debe ser impedimento para que el público tenga ocasión de divertirse viéndolo. Al fin y al cabo, no todo en este mundo tienen que ser películas de Goddard, Minelli o Wilder.



    • MR HYDE DICE:

    Quisiera dar un consejo a quienes tengan intención de ver "Fast & furious 5": no cuestionéis nada de lo que aparece. Es decir, si os dicen que con que un gángster ponga la mano en la parte inferior del bikini de la tía buena de turno se pueden extraer sus huellas dactilares, vosotros decís que sí; si cayendo al vacío por un precipicio de unos 150 metros en un coche que va a 200km/h los personajes ni se despeinan, vosotros asentís como buenos chicos; y si salen dos coches arrastrando a toda paleta una caja fuerte que tiene que pesar un huevo y parte del otro por toda la ciudad como si llevaran una caravana de las cutres, vosotros lo dais por hecho como si fuera lo más normal del mundo. Y - lo mejor de todo - si Vin Diesel es capaz de seducir a la policía brasileña a la que interpreta la Pataky, yo que vosotros, solteros y solteras del mundo, me piraba a Río de Janeiro pero ya mismo.


    Ya os digo que dejarse llevar por el camino que han trazado los colegas que han hecho la peli, es la única forma de pasárselo pipa las dos horas y poco que dura. Al menos, se agradece que no repitan el mismo cliché que en las ocasiones anteriores, donde las carreras ilegales de coches trucados eran el eje fundamental. Aquí, el resultado es más la planificación de un robo (como en el 90% de las películas de ladrones y policías) y de cómo conseguir sortear los diferentes impedimentos para ejecutarlo, que la acción en sí (que la tiene a cascoporro).


    Eso sí, si algo merece la pena destacarse en la película, es la persecución final. Son casi 15 minutos de testosterona pura, y espectacularidad supina (para los de la E.S.O.: supina = a saco paco). No le llega a la altura de las que suele orquestar Michael Bay, pero poco le falta. El público se queda clavado en la butaca con las virguerías que son capaces de hacer la banda de chorizos con un cochazo.


    En fin, pues eso, que si queréis pasar entretenidos un buen rato sin pensar demasiado, de lo que hay ahora mismo en cartelera, esta puede ser una de las mejores opciones. Y si sois más exigentes, pues nada, seguro que alguna otra sala están pasando alguna peli tunecina, turca o de marginación social, que de todo tiene que haber.


    sábado, 30 de abril de 2011

    CINE A DESCUBRIR: "NÁUFRAGO"

    TÍTULO: NÁUFRAGO



    DIRECTOR: ROBERT ZEMECKIS



    REPARTO: TOM HANKS, HELEN HUNT



    DURACIÓN: 140 min.



    AÑO: 2000



    GÉNERO: DRAMA








    • EL DR. JECKYLL DICE:


    Hay películas que, para su realización, exigen desde el comienzo unas condiciones de preparación nada sencillas. En ocasiones es el equipo técnico quien carga sobre sus hombros con la presión para que todo salga como corresponde ("Abyss - The abyss, 1989", "Transformers - Transformers, 2007") y, en otras, los miembros del reparto quienes acaban siendo los responsables de llevar a buen puerto la película a través de la transformación física en sus actuaciones (Robert de Niro en "Toro salvaje - Raging bull, 1980", Charlize Theron en "Monster - Monster, 2003", o Javier Bardem en "Biutiful - Biutiful, 2010"). En el caso de "Náufrago - Cast away, 2000", se da una combinación de ambos factores, y el resultado es ciertamente satisfactorio gracias, sobretodo, a dos personas: Robert Zemeckis (director) y Tom Hanks (actor protagonista).


    Robert Zemeckis demuestra su enrome talento siendo capaz hacer que un largometraje en que su personaje principal se pasa dos horas solo y casi sin hablar resulte entretenido e interesante. Si algo hay que reconocerle a este cineasta de Chicago es que siempre se las ha ingeniado para demostrar que la utilización de magníficos efectos especiales se puede poner al servicio de la historia, y no al contrario. Y así queda patente en estupendos largometrajes como la trilogía de "Regreso al futuro - Back to the future, 1985/1989/1990", "¿Quién engañó a Roger Rabbit? - Who framed Roger Rabbit, 1988"o "Contact - Contact, 1997" (no meto en el grupo a "Forrest Gump - Forrest Gump, 1994" porque, aunque se trate de un film correcto, siempre me ha parecido bastante sobrevalorado).


    En lo que concierne a "Náufrago", Zemeckis logra enganchar al espectador desde el comienzo de la cinta, con la historia de un jefe de una empresa de mensajería que, en el transcurso de un vuelo, sufre un accidente de avión que lo deja aislado en una isla desierta durante más de cuatro años. Tras una introducción de, aproximadamente, quince minutos, Zemeckis no pierde el tiempo y traslada al personaje principal a una isla desierta donde el espectador se acaba identificando con el personaje del náufrago hasta el punto que se acaba alegrando cuando éste consigue hacer fuego por primera vez, sufre cuando trata de arrancarse una muela infectada, y lo anima cuando decide abandonar definitivamente la isla a bordo de una enclenque balsa. Y todo ello, gracias a una ejemplar utilización del sonido y del montaje (éste a cargo de su colaborador habitual, Arthur Schmidt), y de la creación de imágenes preciosistas como la del náufrago por primera vez en el agua ante los restos incendiados del avión, o en la balsa contemplando a un grupo de ballenas.


    Por su parte, Tom Hanks no se queda atrás ni mucho menos. Pocos actores norteamericanos del panorama actual pueden transmitir las emociones con una única mirada como lo hace él, mostrando así desesperación, entusiasmo, enfado o duda con una casi total ausencia de diálogo. No hace falta recordar sus actuaciones pasadas, ni los premios conseguidos para estar seguros de que "Náufrago" no sería la película emocionante que es si él no estuviera al frente de la misma, de la cuál, sale perfectamente airoso no sólo ofreciendo un tour de force extraordinario, sino también colaborando a que el film resulte entretenido durante sus más de dos horas.



    • MR HYDE DICE:

    ¡¡¡Wilsooooooooooooooonnnnnn!!! Je, je, je. Quién iba a decir que alguien podría acabar sufriendo por una mísera pelota de voleibol, medio desinflada y con cuatro hierbajos a modo de cabellera punky.


    Pues sí, amigos, "Náufrago" consigue eso y más. Como, por ejemplo, que uno pueda estar mirando la pantalla casi dos horas y media sin aburrirse porque, os recuerdo, Tom Hanks se tira en la isla las tres cuartas partes de la peli absolutamente solo (bueno, le da palique a la pelota de marras, pero no creo que ésto cuente). O hasta que le resulte tierno que un pobre hombre acabe haciéndose amigo de una pelota y compartiendo con ella sus pensamientos para no volverse loco de remate.


    De todas formas, sí que quiero puntualizar que "estar mirando la pantalla casi dos horas sin aburrirse" no quiere decir ésta sea una obra maestra. Está hecha de lujo, sí, y la actuación de Hanks (por quien interrumpieron la filmación de la película para que se quedara más chupado que un fideo y poder seguir grabando) da lecciones a la mita de la plantilla de Hollywood, vale, pero tampoco es para fliparse más.


    "Náufrago" es de esas pelis que ves por primera vez y te gusta, y hasta puede que, cuando la comentas con amigos o la recuerdas, tengas unas palabras agradables para referirte a ella. Pero ya está, no la volverías a ver adrede. Como mucho, si un domingo por la tarde la pasan por la tele y no tienes nada mejor que hacer. Lo que no quita para que esté hecha de lujo y resulte agradable de ver.



















    viernes, 29 de abril de 2011

    NOVEDADES VIDEOCLUB: "THE TOURIST"




    TÍTULO: THE TOURIST



    DIRECTOR: FLORIAN HENCKEL - VON DONNERSMACK



    REPARTO: JOHNNY DEPP, ANGELINA JOLIE, PAUL BETTANY, TIMOTHY DALTON, RUFUS SEWELL, STEVEN BERKOFF



    DURACIÓN: 100 min.



    AÑO: 2010



    GÉNERO: POLICIACO / INTRIGA







    • EL DR. JECKYLL DICE:

    Desde luego, al cosa prometía: dos de los actores más taquilleros y punteros del panorama actual, actores secundarios a la altura de las circunstancias, un director europeo ganador de un Oscar por su maravillosa "La vida de los otros - Das Leben den Anderen, 2006", un reparto técnico de primera (el ganador del Oscar John Seale como director de fotografía, James Newton Howard como compositor...), y un guión firmado, entre otros, por Christopher McQuarrie (quien nos dejó estupefactos al escribir la impactante "Sospechosos habituales - The usual suspects, 1995".


    Con todos estos ingredientes, y teniendo en cuenta que se trataba de un remake de la película francesa "El secreto de Anthony Zimmer - Anthony Zimmer, 2005" (seamos sinceros, los americanos, por norma general, suelen lograr versiones más acertadas que las originales que revisionan), era de esperar que el resultado fuera una película de suspense a la altura de las circunstancias. Pero, por desgracia, las cosas no han acabado siendo así.


    Omitiendo el detalle del plantel de actores a los que se tentó en su momento con los papeles protagonistas, hay que admitir, en honor a la verdad, que "The tourist" es una tomadura de pelo de mucho cuidado. Argumentalmente, se trata de una visión casi calcada del original francés: el turista del título (Depp) es un hombre que viaja a Italia desde Francia para pasar unos días de asueto con el fin de olvidar ciertos asuntos personales; por casualidad, se topa en un tren con una misteriosa mujer (Jolie) que se muestra más que interesada en él, que le propone acompañarla durante su estancia en Venecia. Sin embargo, todo se complica cuando tanto los servicios internacionales de inteligencia como una banda de gansgters confunden a este turista con un buscado criminal a cuya cabeza todos han puesto precio.


    No es que la película original fuera una obra maestra. De hecho, adolece de muchos de los lastres que arrastra el film americano. Pero éste último, en lugar de solventarlos y arreglar el conjunto de forma que quedara transformado en un producto la mar de entretenido, parece querer caer deliberadamente en ellos. Por su parte, tanto Depp como Jolie demuestran un desinterés por la interpretación de sus personajes muy poco común en ellos. Y, lo que da comienzo como una especie de juego de espías o de caza al ratón, no hace más que derivar en una serie de situaciones sin sentido, hasta llegar a un final ciertamente absurdo.


    Como decía, una auténtica lástima que, una película que, si bien no prometía revelarse como una auténtica sensación dentro del cine del género, sí que podría haberse tomado las molestias de ser un producto, como poco, entretenido.




    • MR HYDE DICE:

    Así es la cosa: la peli empieza siendo interesante, para qué negarlo. Un comienzo ambiguo en el que Jolie (interpretando una vez más a la típica mujer fatal calientabraguetas), debe dar inicio a un juego de confusión, rollo espía internacional y toda la pesca, en el que aparece Johnny Depp como caído del cielo (y mira que debía haber gente en el dichoso tren). Ahora bien, a la media hora de sonrisa para aquí de Depp, y pestañeo de Jolie para allá, uno empieza a preguntarse qué coño les pasa a los dos, y por qué no se dejan de monsergas y empiezan a contarte algo interesante. Cuando ya llevas más de media película, rezas para que todo el tinglado de persecuciones y huidas merezca la pena o que, al menos, tenga todo sentido al final.


    Ay amigo, pero es que cuando acaba la peli, uno se queda con cara de alelado, diciendo: "no es posible que me haya estado casi dos horas viendo esto (desembolso económico aparte), para que al final me vengan con semejante mierda". Pues sí, así es. Ese final que tanto esperas que acabe teniendo un mínimo de sentido no sólo es absurdo del todo, sino sales del cine (o del salón de tu casa) mentándole la madre al iluminado que ha cocinado este truño.


    Lo mejor es que Angelina Jolie, en las entrevistas concedidas durante la promoción, afirma que hizo la peli por la posibilidad de pasar unas vacaciones en Francia e Italia. Nos ha jodido, eso estaba clarinete. Lo único que se le hubiera rogado es que hubiera disimulado un poco más las pocas ganas que tenía la pájara de interpretar ese papel. Quizás la peli seguiría siendo un cagarro pero, al menos, ella se habría salvado de la quema. Y, aunque no os lo podáis creer, la peli fue nominada a 3 globos de oro. Ahí, con un par.


    En fin, al menos queda el consuelo de que hay pelis mucho peores porque, si no, sería para destrozarla con ganas. Si es que esto acaba siendo algún consuelo.























    jueves, 28 de abril de 2011

    CINE ACTUAL: "TOY STORY 3"


    TÍTULO: TOY STORY 3

    DIRECTOR: LEE UNKRICH

    REPARTO: DIBUJOS ANIMADOS

    DURACIÓN: 100 min.

    AÑO: 2010

    GÉNERO: ANIMACIÓN








    • EL DR. JECKYLL DICE:

    ¿Era posible que Pixar, después de lo alto que se ha colocado el listón a lo largo de los últimos años con la práctica totalidad de sus producciones, fuera capaz de volver a dar en la diana con la tercera parte de una de las películas más famosas de la historia del cine de animación moderno? Pues sí, sin duda alguna. Para todos aquellos que disfrutamos con la primera aventura del sheriff Woody y Buzz Lightyear hace ya la friolera de 16 años, "Toy Story 3" supone una oportunidad excepcional para volver a dejarse llevar por las peripecias de este grupo de entrañables juguetes.


    Desde el punto de vista argumental, la historia es fiel al gran intervalo de tiempo que ha transcurrido desde que la primera parte vio la luz. Así pues, Andy, el chavalín al que le regalaban este simpático grupo de juguetes, ahora ya es un adolescente a punto de irse a la universidad, lo que pone de relieve el paso de adolescente a semi-adulto y, en consecuencia, de replantearse la "utilidad" de los que habían sido sus fieles compañeros de juego hasta ese momento. A partir de aquí, una serie de confusiones hace que los juguetes, a excepción de Woody que sigue empeñado en que no es normal que su dueño se haya deshecho de ellos con tanta facilidad, acaben en una guardería más parecida a la casa de los horrores que a una simple ludoteca.


    Evidentemente, una de las cosas que más llama la atención de una propuesta mítica como esta es la forma en que los responsables del largometraje saben emocionar al espectador de cualquier edad, apoyándose en un guión inteligente, divertido y lleno de situaciones emocionantes. Y si no me creen, basta contemplar secuencias formidables como el rescate de sus amigos que emprende Woody y que concluye en un quemadero de basuras (una secuencia que pone los pelos de punta y casi deja sin aliento al público), o el primer intento de evasión de los juguetes, digno de cualquier film moderno de espías.


    En fin, que poco más se puede añadir sobre "Toy Story 3" que no se haya dicho ya, o que vaya a cambiar la opinión tanto de quienes la hayan visto como de quienes tienen la intención de hacerlo. Desde luego, se lo recomiendo encarecidamente. No lo lamentarán.




    • MR. HYDE DICE:



    A ver, "Toy Story 3" está bien, de eso no cabe duda. Es una buena película, hecha con muchísimo talento y que desprende imaginación por todos los lados. Y a día de hoy no es muy fácil hacer una peli que guste tanto a los adultos como a las manadas agobiantes de críos que inundan las salas de cine para verlas (no me malinterpreten, es evidente que se trata de una producción que tiene muy en cuenta los gustos de los más pequeños; pero a mí me pone a parir ir al cine y tener que estar soportando los berridos y correteos de los mocosos de turno, sólo porque sus papis tienen los cojones tan bien puestos que son incapaces de llamarles la atención cuando la cosa se desmadra). Y, desde luego, me quito el sombrero ante cualquier producción que, además de ser entretenida y esta bien hecha, logra tal propósito.


    Pero qué quieren que les diga... la peli está bien, pero tampoco es para tanto. Tengamos en cuenta que estamos hablando de la quinta película más taquillera de la historia del cine a nivel mundial (sí, sí, han leído bien, la quinta), y eso ya me parece un pelín exagerado. Entre otras cosas porque no cuentan nada que no se haya dicho ya antes. Comprendo que, cuando salió la primera parte de "Toy Sroty", allá por 1995, que no se hubiera visto nada igual y que, convencidos por su novedad y gracia, que arrasara en la taquilla.


    No obstante, eso no sucede con esta tercera parte. Estará hecha de coña, no lo niego, pero es más de lo mismo. Sucede algo parecido (aunque, por suerte, menos exagerado) que con la serie de "Shrek", que la primera es cojonuda de pe a pa, pero las otras como que ya han quemado todos los cartuchos de gracias, y repiten las fórmulas utilizadas antes.


    De todas formas, vuelvo a insistir en que esto no es inconveniente en absoluto para que "Toy Story 3" sea estupenda de principio a fin. Que alguien derroche el suficiente talento para parir pelis como ésta, y lograr que le guste a todo quisque es algo que muchos otros envidiosos querrían poder conseguir también. Que se lo pregunten a los del ogro verde, que no hacen patatas más grandes porque no pueden.