martes, 24 de mayo de 2011

CINE DE LOS 80: "REGRESO AL FUTURO"



TÍTULO: REGRESO AL FUTURO

DIRECTOR: ROBERT ZEMECKIS

REPARTO: MICHAEL J. FOX, CHRISTOPHER LLOYD, LEA THOMPSON, CHRISPIN GLOVER, THOMAS F. WILSON

DURACIÓN: 115 min.

AÑO: 1985

GÉNERO: AVENTURAS

  • EL DR. JECKYLL DICE:

Si hay una película que, hoy en día, surge como icono indiscutible del cine de los años 80 es, sin duda, "Regreso al futuro". La película que supuso la demostración de que Robert Zemeckis era uno de los realizadores a tener en cuenta a lo largo de los años venideros supuso un auténtico bombazo, no sólo batiendo records de taquilla, sino implantando una estética que acabaría siendo indispensable en la producción de largometrajes de aventuras posteriores, y optando a premios importantes en categorías que, hasta el momento, parecían imposibles para películas de este tipo.


Según parece, Zemeckis, a principios de los años 80, tuvo ocasión de conocer a un director de cine que, por aquel entonces, surgía con fuerza en el panorama cinematográfico, al empalmar éxito tras éxito. Su nombre era Steven Spielberg. Cuentan que, Spielberg, tras conversar con Zemeckis quedó impresionado por la determinación e imaginación de éste y le propuso el siguiente trato: si, previamente, era capaz de demostrar que podía hacer una película de aventuras entretenida y con posibilidades comerciales, él se comprometía a producir la estupenda historia de viajes en el tiempo que le acababa de contar. Dicho y hecho, en 1984, Zemechis estrenaba "Tras el corazón verde - Romancing the stone, 1984" que, además de ser una divertidísima película de aventuras, también representó el mayor éxito del año para su productora - la Fox -, y ganó el Globo de Oro a la mejor película y mejor actriz - para Kathleen Turner -.


Spielberg, pro su parte, cumplió lo prometido, y produjo la historia escrita por el propio Zemeckis y Bob Gale acerca de Marty McFly (Fox), un adolescente que, accidentalmente, retrocede en el tiempo 30 años a bordo de una máquina inventada por el científico poco ortodoxo llamado Emmet "Doc" Brown (Lloyd), hasta darse de bruces con sus propios padres (Thompson y Glover). Desconcertado por la situación, sus mayores preocupaciones ahora son las de cómo volver al futuro si no dispone del combustible necesario para poner en marcha la máquina del tiempo, y cómo hacer que su madre se vuelva a enamorar de su padre ya que... ¡parece haberse enamorado del propio Marty!


En fin, sería muy complicado resaltar una sola escena que haya quedado en la retina de quienes ya han disfrutado de esta fantástica película. Ya desde el principio, cuando suenan los primeros compases de la fanfarria escrita por Alan Silvestri, o cuando hace su aparición por primera vez el DeLorean en el que Doc ha construido la máquina del tiempo, el espectador no puede evitar sonreír ante lo que intuye que va a ser una aventura prometedora. En efecto, el largometraje no defrauda. Pasando por la primera demostración de cómo funciona la máquina del tiempo, la carrera en monopatín que tiene lugar en 1955, la interpretación del tema Johnny be good que hace Marty ante un auditorio estupefacto, hasta llegar al final en que los personajes principales esperan la caída del rayo que le puede permitir a Marty volver a casa.


Sin tratarse de ninguna obra maestra del cine, visto así como un todo, sí que se puede considerar a "Regreso al futuro" como una de las mejores películas que se ha realizado dentro del cine de aventuras. Dentro de este género, lo tiene prácticamente todo: un ritmo muy bien llevado, interpretaciones de lo más creíbles y correctas, una historia con muchísimo gancho, y la presentación de unos personajes con los que casi todo el auditorio se acaba identificando. Aún viéndola 25 años después de su estreno, "Regreso al futuro" sigue manteniendo ese toque de magia que hace que sea una auténtica delicia volver a verla.



  • MR. HYDE DICE:

Hay películas que te marcar, de muchas formas, cuando las ves por primera vez. En mi caso, "Regreso al futuro" es una de ellas. En la época en la que la vi, no sólo estaba obsesionado con los monopatines (de lo que la peli habla, y bastante), sino con los coches. Y eso de ver salir un cochazo de cuidado con todos esos mondongos de cables puestos, que saca fuego de las ruedas cuando alcanzaba los 160 km/h... pues qué decir, aparte de que me quedé con la boca abierta.


La peli es del 85, con lo que ya ha llovido desde entonces. Pero mira que sigue estando guapísima si la vuelves a ver otra vez hoy. Hasta parece que le haya sentado bien ese envejecimiento. Lo sigue manteniendo todo: emoción, aventura, momentos de tensión... Vamos, que es una pasada. Algunos podrán decir que si tampoco es para tanto, que si está bien y es entretenida pero que no es el tipo de cine que les interesa, y bla bla bla. Pero qué demonios, no todo tiene que ser siempre cine "con conciencia".


Y, lo mejor es que, en este caso, parece que sí tiene conciencia la peli, pero de querer divertir a la peña y hacer que flipes con lo que le pasa al Marty este. Mi consejo es que, si tienes ocasión de hacerte con una copia de "Regreso al futuro" (la primera parte, que de las otras dos, mejor las dejamos de lado... ya hablaremos de ellas algún día), te la pongas en casa y te prepares para pasártelo de puta madre un par de horitas. Por cierto, a quien el interese, he oído que ha salido una edición especial de Bluray, así que los más modernillos no tenéis excusa.




lunes, 23 de mayo de 2011

CINE CLÁSICO: "EL GRADUADO"



TÍTULO: EL GRADUADO

DIRECTOR: MIKE NICHOLS

REPARTO: DUSTIN HOFFMAN, ANNE BANCROFT, KATHERINE ROSS, BRIAN AVERY

DURACIÓN: 100 min.

AÑO: 1967

GÉNERO: COMEDIA

  • EL DR. JECKYLL DICE:

Para poder apreciar y entender una película como "El graduado", es imprescindible tener en cuenta en qué parte del pasado siglo XX se realizó. Nos encontramos a finales de la década de los años 60 en Estados Unidos, donde los norteamericanos se encuentran enfrascados en dos aspectos sociológicos que definieron a toda una generación: la Guerra de Vietnam y el movimiento Hippie. De hecho, casi podríamos decir que el segundo nace como consecuencia y respuesta al primero. Este movimiento hippie supuso toda una revolución cultural a la que no escaparon ninguna de las artes: ni la pintura, ni la poesía, ni la escultura ni, por su puesto, la música (¿quién puede olvidarse de lo que sucedió en Woodstock, y de lo que aquello significó para miles de personas?) o el cine.


Es en este último caso donde cabe situar el fenómeno que acabó haciendo de "El graduado" una realidad. La película utiliza a su protagonista principal, un primerizo Dustin Hoffman, como referente de la juventud de aquella época: Benjamin Braddock es un joven que acaba de licenciarse y regresa a casa, lleno de conocimientos, pero con una enorme sensación de vacío en su interior. Aparentemente, tiene un futuro perfecto al alcance de la mano, pues no sólo está a punto de casarse con su novia (Ross), sino que las ofertas de un prometedor empleo le aguardan. Sin embargo, ese agobio interno hace que sienta las ganas de rebelarse contra lo "establecido" (por calificarlo de algún modo), y es así como cae en las redes seductoras de la madre de su novia, la Sra. Robinson (Bancroft), con la que inicia una aventura amorosa tan desconcertante como intensa.


Así pues,no resulta complicado identificar a los personajes con el pensamiento social de finales de los 60, cuando el quebrantar las normas para sentirse libres, y el lema de "haz el amor y no la guerra" estaba en auge. Sólo así cabe comprender la actitud de los personajes, incluido ese final tan a contracorriente que tiene. Si la huida final de ciertos personajes no se pudiera interpretar como un grito rabioso de esos anhelos de libertad, a pesar de todos los pesares, la secuencia final carecería de ese misterio mágico y casi onírico que la sigue envolviendo más de cuatro décadas después.


En lo que concierne a sus intérpretes, Hoffman está de lo más correcto, al igual que Katherine Ross pero, si hay una actriz que merece llevarse todos los elogios es, sin duda, Anne Bancroft. Su performance de Sra. Robinson no sólo ha pasado a la historia del cine, sino que ha sentado las bases de lo que, años más tarde, utilizarían otras actrices para dar vida a sus personajes de mujer manipuladora y seductora (Sharon Stone, Kim Basinger, y un largo etcétera).


Además, por otra parte, sería injusto no otorgarle parte del mérito a los cantantes Neil Simon y Art Garfunkel quienes con temas tan conocidos como "The sound of silence" o, muy especialmente, "Mrs. Robinson", revolucionaron las ventas de su banda sonora. En resumen, "El graduado" es un producto 100% consecuencia del momento social en que fue concebido lo que, por otra parte, no es impedimento para que, vista a día de hoy, haya una chica a la que le pueda parecer una de las películas que más le ha fascinado desde la primera vez que la vio, y quisiera conocer qué opina más gente al respecto. Mi opinión, pues es ésta, y estaré encantado de comentarla con quien guste.



  • MR HYDE DICE:

Será todo lo representativa de una época que quieras, pero vista hoy en día hace que Charlot sea un ejemplo de modernidad a su lado. No niego que no fuera un bombazo en su momento, y que la peña flipara con eso de que la madre de tu novia te tire los trastos así como si nada. Pero, por desgracia, ha dependido mucho de una moda que ya ha caducado y que no parece que vaya a volver. Y, si lo hace (¿alguien ha dicho "movimiento 15-m?), puedes apostar los machos a que no será de la misma forma como ocurrió hace medio siglo.


Así, pues, qué quieres que te diga, colega. Que tiene su morbo por ver cómo una señora calentorra pone firme al pipiolo al que da vida Hoffman, pero que más allá de ese supuesto morbo, la peli no es gran cosa. Se puede ver con cierto agrado si uno se identifica con los personajes, con su forma de reaccionar como ha dicho antes Jeckyll. Pero vamos, que la historia apesta a naftalina por los cuatro costados.


Yo recuerdo que la vi hace ya unos años, y la impresión que me causó, más allá de la sorpresa por ver el pedazo de actor en que se iba a convertir Dustin Hoffman y las canciones de la banda sonora (ñoñas pero simpáticas) no me causó demasiada admiración. Puede que sea cierto eso de que hay modas que pasan factura porque, está más claro que el agua que dentro de otros cincuenta años, si los que están vivos entonces miran atrás y ven de nuevo "El graduado", pensarán que vaya panda de sosos fueron los que vivieron cien años antes que ellos.


En fin, que puesto a ver algo de Mike Nichols (estupendo director, por otra parte, que batió el récord de sueldo de la época, al ser el primero al que pagaban un millón de pavos por dirigir una película), me quedo mil veces antes con otra peli tan intrascendente como "Armas de mujer - Working girl, 1988", o la divertidísima "Una jaula de grillos - The birdcage, 1996". Ah, y ya que Jeckyll habla de una amiga a la que le dedica la crítica (no lo confiesa con estas palabras, pero después de unos años conociéndole, tampoco resulta tan complicado de adivinar), sólo decir que, resulta curioso Mike Nichols sea el mismo director tanto de "El graduado" como de "Armas de mujer" que mencionaba antes. Y es que yo también quiero dedicarle la crítica - ya que lo hace el otro pedorro, no voy a ser yo menos - a una colega que tengo por el otro lado del Charco, y con la que escuchaba la canción principal de la peli de Harrison Ford y Melanie Griffith en clase de plástica (temazo, por otra parte). ¡A ver si os pensáis que siempre he sido así de cabroncete y no he tenido amigos en la infancia!




domingo, 22 de mayo de 2011

CINE EN CARTEL: "PIRATAS DEL CARIBE. EN MAREAS MISTERIOSAS"



TÍTULO: PIRATAS DEL CARIBE. EN MAREAS MISTERIOSAS

DIRECTOR: ROB MARSHALL

REPARTO: JOHNNY DEPP, PELÉLOPE CRUZ, GEOFFREY RUSH, IAN MCSHANE

DURACIÓN: 140 min.

AÑO: 2011

GÉNERO: AVENTURAS

  • EL DR. JECKYLL DICE:

Cinco años han pasado desde que Jack Sparrow dijera adiós por última vez. En todo este tiempo, se ve que desde los estudios Disney han estado tratando de darle una vuelta más de tuerca a la posibilidad de seguir explotando la gallina de los huevos de oro que supuso para la compañía - y para su máximo responsable, el todopoderoso Jerry Bruckheimer - la presentación mundial del pirata más inusual y más querido de la historia del cine. Ahora bien, que se le guarde cariño al caradura que interpretó de manera magistral un cada vez mejor actor Johnny Depp, y que fuera necesario una nueva entrega de piratas, son cosas diferentes.


A pesar de sus descomunales éxitos mundiales, tanto la segunda parte como la tercera, dejaron un cierto sabor a cansancio entre las plateas. Por este motivo, en Hollywood (que, aunque a veces lo parece, no tienen un pelo de tontos), han creado una nueva entrega de piratas del Caribe. Ahora bien, aunque el envoltorio sea diferente (nuevo director, nuevos intérpretes principales), el contenido vuelve a ser el mismo.


Años después de partir en búsqueda de la fuente de la juventud, el pirata Jack Sparrow se ve forzado a liderar a otro grupo de piratas, capitaneados por Barbanegra (McShane) y su hija Angélica (Cruz), con la que Sparrow mantuvo un romance tiempo atrás, hacia la preciada fuente. Sin embargo, semejante propósito también es perseguido tanto por la monarquía británica, al mando del antiguo capitán Barbossa (Rush), como de la armada española, capitaneada por un oficial al que interpreta el español ganador de un Goya Óscar Jaenada. En el trascurso de la búsqueda, las tres expediciones deberán hacer frente a numerosos peligros, como sirenas, parajes geográficos inhóspitos, y a los poderes de la propia fuente de la juventud.


Para la cuarta entrega, el director Rob Marshall ha puesto toda la carne en el asador, y ha querido trasladar su amplia experiencia en el terreno del musical (donde previamente había realizado la excelente "Chicago - Chicago, 2002", y la aburridísima "Nine - Nine, 2009"), para otorgar a las aventuras de los piratas un dinamismo y ritmo trepidante nuevos. En efecto, así lo consigue. El "pero", no obstante, es que tanto da que el director sea Marshall o Gore Verbinski (firmante de las tres primeras), ya que el resultado acaba siendo el mismo. De hecho, si esta cuarta parte viniera firmada por su primer realizador, o por cualquier otro proveniente del cine de acción, la diferencia seguiría sin notarse. Desconozco si ello se debe al férreo control del productor, Jerry Bruckheimer, a las presiones de los directivos de la compañía Disney por apostar por lo seguro, o a que poco tenía que aportar Marshall a unos personajes que funcionan prácticamente solos.


En cualquier caso, la película está bien hecha, las interpretaciones son convincentes, y el ritmo nunca decae. Ahora bien, quienes quisieran encontrarse con algo nuevo, que se olviden; y quienes ansíen volver a ver el mismo tipo de aventuras del Jack Sparrow, desde luego, están de enhorabuena, porque ésta es su película.



  • MR. HYDE DICE:

Más de lo mismo. Tal cuál. Si te gustó la primera, te va a gustar ésta. Eso sí, en esta ocasión, por suerte, se han dejado de coñas tan sobrenaturales como los marineros malditos mitad pez - mitad hombre, lo del limbo, a los calamares gigantes, o los remolinos gigantes capaces de succionar medio mundo. En la cuarta parte, está más claro que el agua que han querido volver un poco al espíritu de la primera parte, que es la que de verdad enganchó al público de medio mundo, y no andarse por las ramas con pajas mentales como hicieron con al segunda y, especialmente, en la tercera parte.


En este caso, parece que lo de ir en busca de algo que no tenga que ver con las partes anteriores, le da un soplo de aire fresco a la cosa. Y ello pasa no sólo por meter de por medio a las sirenas (antención a Sirenia - échale huevos al nombre que le pone el espabilado de turno -, que es interpretada por la guapísima actriz española Astrid Bergès-Frisbey), sino por el toque español que el da Pé (así, con acento y todo, que mola más).


Mira que veo sobrevalorada a Pé y que, de hecho, salvo contadas ocasiones, me parece una actriz más bien mediocre. Pero, en honor a la verdad, reconozco que en esta ocasión lo hace bien; no para lanzar cohetes, pero bien al fin y al cabo. Digamos que le da la réplica a Depp con salero y convicción.


Por lo demás, pues poco más que añadir. Que entretiene, que te lo pasas bien las dos horas y pico de rigor, y que cuando acaba no pasan ni cinco minutos para que te hayas olvidado de ella. Hasta que, dentro de unos años, nos vengan con la inevitable quinta parte. Lástima que, en ocasiones, no sepan que lo poco agrada y lo mucho cansa. Y esto es lo que veo a la legua que le va a acabar pasando a los piratas. Mira que me lo pasé de coña viendo la primera parte pero, a medida que se han empeñado en repetir una y otra vez lo mismo, pues en fin. Que si ha funcionado una vez, se supone que tiene que seguir funcionando. Sólo queda rezar para que, por fin, llegue el equivalente que supuso Christopher Nolan a Batman, y le den un vuelco de los guapos a la cosa.


Por lo demás, pues que si te lo quieres pasar bien y, ahora mismo, es de lo más entretenido que hay en el cine. Y eso, tampoco es que sea decir mucho.




sábado, 21 de mayo de 2011

CINE A DESCUBRIR: "DISTRITO 13"


TÍTULO: DISTRITO 13

DIRECTOR: PIERRE MOREL

REPARTO: CYRIL RAFFAELLI, DAVID BELLE, BIBI NACERI, TONY D'AMARIO, DANY VERISSIMO

DURACIÓN: 85 min.

AÑO: 2004

GÉNERO: ACCIÓN


  • EL DR. JECKYLL DICE:


A simple vista, ésta podría parecer una película más de acción de esas que, debida a su aparente carencia de estrellas y a su escaso poder de convocatoria entre el gran público, acaba condenada a las estanterías de algún videoclub. De hecho, esto se corresponde bastante con lo que le sucedió a "Distrito 13" cuando aterrizó en nuestro país. Sin embargo, sería injusto dejar marginada a esta entretenida cinta de acción simplemente por el hecho de que hizo poco ruido en el momento de su estreno. Varias son las razones pero, de momento, comenzaremos con su argumento.


La acción tiene lugar en una ciudad de París que, a causa del desbordado crecimiento de los índices de criminalidad, los barrios más marginales dominados por las bandas de delincuentes se encuentran sitiados. De esta forma, el distrito 13 del título se encuentra separado del resto de la ciudad por un amplio muro de contención, en cuyo interior no existe ley alguna. Los traficantes de drogas hacen sus trapicheos con total impunidad, así como los ladrones, asesinos y demás deshechos de la sociedad. Pero, cuando un misil de increíble capacidad destructora es robado de un transporte policial por la banda de un delincuente llamado Taha (Naceri), la gendarmería parisina ordena a uno de sus mejores hombres, el comisario Damien (Raffelli), que se infiltre en el distrito 13 para recuperar dicha arma. Debido a la complejidad de la misión y a que el arma será detonada en un plazo de 24 horas, a Damien le asignan como compañero a Leïto (Belle), un convicto ex-residente en este distrito que tiene una cuenta personal pendiente con Taha.


Llama la atención, en primer lugar, que el cerebro creativo detrás de esta producción no sea otro que Luc Besson, el famoso realizador / guionista francés. Desde hace un tiempo, Besson ha ido alternando su trabajo como director con la escritura de numerosos guiones (la mayoría, de películas policíacas y de acción) que, en numerosas ocasiones han acabado convirtiéndose en grandes éxitos de taquilla. Entre sus trabajos más conocidos, se encuentran, por ejemplo, "Venganza - Taken, 2008" con Liam Neeson (también dirigida por Pierre Morel, diector de "Distrito 13"), "Danny the dog - Unleashed, 2005" con Jet Li, o la trilogía de "Transporter" con Jason Statham. Es decir, que Besson sabe de lo que habla, y es capaz de crear mundos ficticios donde la acción se sale por los cuatro costados.


En segundo lugar, otro factor por el que merece la pena ver "Distrito 13" es, evidentemente, las escenas de acción. En este caso, cuando decimos escenas de acción, no estamos hablando del típico largometraje de explosiones y disparos constantes (que también los hay), sino de la acción física. Me explico. El plato fuerte de esta película son los cuerpo a cuerpo de sus intérpretes. Tanto Raffelli como Belle son expertos en parkour, que viene a ser una especie de estilo libre de saltos y carreras a realizar siguiendo una recta entre dos puntos (lo que quiere decir que si hay un edificio de por medio, pues lo escalan como si fueran el hombre araña o, si hay unas escaleras o una ventana, pues la saltan como si tuvieran alas). Así pues, son capaces de ofrecer un auténtoco festival de piruetas, volteretas y saltos imposibles que, de ejecutarlos alguien menos curtido, casi con total seguridad quedaría gravemente lesionado. Basta contemplar escenas como la primera huída de Leïto de los secuaces de Taha por los tejados del distrito 13, la primera misión como infiltrado de Damien en un casino, o la espectacular carrera contrarreloj hacia el misil. Todas estas secuencias, y muchas más repartidas por el resto de la película, hace que el espectador se quede con la boca abierta.


En tercer lugar, es agradable ver cómo no hace falta estar en Estados Unidos para poder realizar un largometraje tan trepidante y lleno de acción como los que suelen tener la etiqueta de made in USA. En este caso, "Distrito 13" no tiene absolutamente nada que envidiar a producciones mucho más caras y cutres que se facturan en Hollywood. Aunque, por otra parte, esto tampoco es nada nuevo dentro del cine galo ya que, por fortuna, Francia es capaz no sólo de realizar películas fabulosas dentro de los más variados géneros, sino también de hacer que les guste muchísimo a los propios franceses. A ver cuándo aprendemos por aquí a hacer lo mismo.


En último lugar, tan sólo comentar que la razón de hablaros hoy de esta película es porque Hyde se la ha visto unas cuatro veces (y, conociéndole, fijo que aún se las ve otras tantas más como mínimo), y me pidió que la incluyéramos dentro de la sección de "Cine a descubrir". Bueno, pues dicho y hecho. Que te aproveche, querido amigo.



  • MR HYDE DICE:

Je, je, je, tú sí que sabes, colega. Pues sí, "Distrito 13" me parece una película de acción cojonuda. Ya era hora de que alguien enseñara algo novedoso dentro del cine de acción, aparte de lo que han venido haciendo Stallone, Chochenaguer y compañía durante los últimos años (que estaba muy bien pero, al final, de tanto repetir lo mismo, uno se acaba cansando). Por eso, cuando en una misma peli, que ni siquiera llega a la hora y media de duración, te cuentan una historia con ritmo frenético, un estilo visual acojonante, y secuencias que casi no te dejan ni pestañear, pues se agradece un montón.


La historia, aunque tiene su gancho, no acaba siendo más que una mera excusa para desarrollar todas y cada una de las secuencias de acción. Puede que acabe teniendo su punto de crítica y llamada moral, pero no engaña a nadie: "Distrito 13" es una peli para pasárselo bien, y punto. No tiene mayor trascendencia. Aunque también sería injusto no incuirla dentro de la categoría del día sólo porque sea una peli de mamporros pura y dura. Al fin y al cabo, la de mierdas que se estrenan y que son mala con ganas, y que acaban teniendo una repercusión muchísimo mayor que otras películas tan correctas como ésta. Prueba de ello es el gran éxito que consiguió en Francia donde, por suerte, el año pasado se estrenó la segunda parte, "Distrito 13: Ultimatum - B 13 - Ultimatum, 2010" que, aunque repite casi paso a paso la misma historia, acaba entreteniendo de la misma forma que su predecesora.


En fin, que si estáis en casa, son las 3 y pico de la tarde, y hasta las 5 no habéis quedado, pues os poneis esta peli, os lo pasais de coña 80 minutillos, y a otra cosa mariposa.





viernes, 20 de mayo de 2011

NOVEDADES VIDEOCLUB: "TRON LEGACY"



TÍTULO: TRON LEGACY

DIRECTOR: JOSEPH KOSINSKI

REPARTO: JEFF BRIDGES, GARRETT HEDLUND, OLIVIA WILDE, MICHAEL SHEEN, BRUCE BOXLEITNER

DURACIÓN: 120 min.

AÑO: 2010

GÉNERO: CIENCIA FICCIÓN


  • EL DR. JECKYLL DICE:

El año pasado, el estreno de "Tron Legacy" llegó casi como respuesta al interés de un público - en el que me incluyo - en volver a revivir las aventuras de un genio de la informática que queda atrapada en la misma red que ha creado y que, allá a principio de los años 80, revolucionó el género de la ciencia ficción. 28 años después de su estreno, por fin llegó a las pantallas, y ahora a las estanterías de los videoclubs, la esperada secuela.


En esta ocasión, la historia arranca cuando Kevin Flynn (Bridges), el héroe del largometraje original, después de conseguir entrar y salir de la red informática, sobreviviendo a todos los peligros con los que se encuentra, empieza a desarrollar un proyecto de alto secreto capaz de revolucionar el mundo. Sin embargo, una noche desaparece, dejando prácticamente solo a su hijo Sam. Tras más de dos décadas, Sam (Hedlund) se ha convertido en una especie de rebelde, empeñado en incordiar a los dirigentes que ahora se encuentran al frente de la empresa que fundó su padre. Una noche, Sam acude a los recreativos en que Flynn había creado su mítico juego, Tron, descubriendo un escondrijo secreto desde el que parece que trabajaba su padre. Sin a penas saber cómo, al igual que le sucedió en su momento a Flynn, Sam se introduce en la red, viéndose obligado no sólo a sobrevivir a los juegos a vida o muerte que tienen lugar dentro, sino a encontrar a su padre para, juntos, volver al mundo real.


Como pueden ver, argumentalmente, la historia, aunque fiel a los principios que desarrollaba la primera parte, tampoco supone un elemento de ruptura como sí sucedía en el primer "Tron". En este caso, aunque sosteniéndose en una trama muy bien urdida, para tratarse de una secuela que ha tardado casi treinta años en llegar a la gran pantalla, lo cierto es que deja al espectador con la sensación de querer más. Cierto es que las expectativas quizás estaban demasiado altas, sobretodo teniendo en cuenta el halo de film de culto que tiene la primera parte (la cuál, curiosamente, en el momento de su estreno, en 1982, fue un considerable fracaso) aunque, teniendo en cuenta lo mucho que ha cambiado la tecnología con el paso del tiempo, es probable que "Tron Legacy" acabe siendo un ejemplo perfecto de película que hubiera podido aportar mucho más de lo que se acaba viendo en la pantalla, desde un punto de vista argumental y visual.


Esto, no obstante, no quiere decir que la película no merezca la pena. Al contrario. "Tron Legacy" es un ejemplo perfecto de película bien hecha (los efectos especiales dejan con la boca abierta), y de ritmo bien mantenido que hace que, las dos horas que dura la película, pasen volando. El aspecto visual de la cinta, una vez que la acción se traslada al mundo virtual, es impresionante en casi todos los aspectos: vestuario, decorados, sonido, música... Además, cuenta con el aliciente de ver de nuevo a Jeff Bridges, estupendo actor donde los haya, encarnando de nuevo a un personaje que le ha permitido formar parte de uno de los largometrajes que, por derecho propio, forma parte de la historia del cine.



  • MR HYDE DICE:

¡Guau, qué gozada poder ver en pantalla grande "Tron Legacy"! Desde que vi, de pequeño, la primera parte, no recuerdo día que no soñara con tener un traje parecido al de los personajes, con todas esas luces yendo y viniendo. Por no hablar de la moto, porque la carrera de motos a vida o muerte de la primera "Tron" me sigue poniendo los pelos de punta hoy en día (y mira que se ve vieja la peli). Por eso, en cuanto salieron a la venta las entradas para ver "Tron Legacy" en España, perdí el culo por comprar un par para el día del estreno, y verla en 3D, para flipar aún más si cabía.


Y ahora es cuando, dejando recuerdos nostálgicos aparte, toca hablar de la peli en cuestión. ¿Qué tal es "Tron Legacy" como película de ciencia ficción? Cojonuda. ¿Es entretenida y está bien hecha, o marea tal y como pasa con otras pelis más modernas? En absoluto, te lo pasas pipa desde que empieza y está hecha de puta madre. ¿Es mejor que la primera? Mmmmmm... pues lo siento mucho, pero no. Por desgracia para esta segunda parte (casi 30 tacos en llegar, hay que joderse...), la sombra de la primera "Tron" es muy alargada, y las comparaciones con su predecesora (para los de la E.S.O., predecesora = la que va antes) son casi inevitables.


En "Tron Legacy", repiten algunas cosas como la carrera de motos (si molaba la de la peli original, en ésta ya ni os cuento), las peleas a muerte con los discos, o el final en esa especie de nave-transportadora con forma de salchicha cuadrada. Pero eso sí, mucho más espectacular, mucho más moderno y mucho más brutal, así en general. En lo que respecta a las novedades, pues también las hay a saco: la múscia de Daft Punk le va como anillo al dedo, la fotografía es espectacular y las dosis de ritmo non-stop que se acumulan especialmente hacia el final son acojonantes.


Lo malo es que, para quienes aún guardamos en la memoria lo que supuso en primer "Tron", pues puede que nos parezca algo decepcionante. Creedme si os digo que pocas veces las expectativas para con una peli estaban más altas que en este caso. De todas formas, sería injusto criticar peyorativamente a una película sólo por cómo era el original, sobretodo teniendo en cuenta que "Tron Legacy" es una continuación de lo más digna.


Eso sí, os doy un consejo, verla en 3D, aunque mola, tampoco es imprescindible. Estoy seguro que, si la hubiera visto en formato normal, tampoco hubiera pasado nada. Ah, y una última cosa, yo que vosotros me iría preparando porque, tal y como acaba la peli, parece más que probable que habrá una tercera entrega. Ahora lo que hace falta es que no se lo tomen con la calma de la última vez y la puedan sacar antes de que sean nuestros nietos quienes vayan al cine a verla.



jueves, 19 de mayo de 2011

CINE ACTUAL: "EN TIERRA HOSTIL"



TÍTULO: EN TIERRA HOSTIL

DIRECTORA: KATHRYN BIGELOW

REPARTO: JEREMY RENNER, ANTHONY MACKIE, BRIAN GERAGHTY

DURACIÓN: 122 min.

AÑO: 2009

GÉNERO: BÉLICO

  • EL DR. JECKYLL DICE:

Durante los años 80, Hollywood pareció tener una predilección especial por concentrarse en producir largometrajes centrados en la Guerra de Vietnam que había tenido lugar casi dos décadas antes. Así fue cómo, con mayor o menor suerte, acabaron surgiendo largometrajes como "Platoon - Platoon, 1986" y "Nacido el cuatro de julio - Born on the 4th of July, 1989" (en el grupo de los primeros), o "Corazones de hierro - Casulaties of war, 1989" y "La chaqueta metálica - Full metal jacket, 1987" (en el grupo de los segundos).


Así pues, no resulta extraño que, tras las dos Guerras del Golfo, haya surgido una moda parecida en la Meca del cine por volver a utilizar el escenario de estas contiendas bélicas como trasfondo para desarrollar nuevas y viejas historias. Así es como surgen películas como "Redacted - Redacted, 2008", "En el valle de Elah - In the valley of Elah, 2007", "Expediente Anwar - Rendition, 2007" y muchas otras. No obstante, de todas ellas, la que probablemente haya alcanzado una mayor repercusión sea "En tierra hostil". Las razones son varias.


En primer lugar, de todas ellas, es la única realizada por una mujer (ya saben lo políticamente correcto que sienta esto en Hollywood), Katrhyn Bigelow quien, a pesar de lo que muchos puedan pensar, cuenta con una serie de títulos a sus espaldas que avalan su capacidad para contar no sólo historias interesantes sino, a la vez, trepidantes. Sirva para el caso los ejemplos de la interesantísima "Acero azul - Blue steel, 1989" (donde quedaba claro que Jamie Lee Curtis podía plantar cara a cualquier maleante por peligroso que éste fuera), "Le llama Bodhi - Point break, 1991" (donde la relación de los protagonistas principales acabaría siendo casi plagiada en la primera entrega de "A todo gas - The fast and the furious, 2001") o, incluso, la infravalorada "Días extraños - Strange days, 1995".


En segundo lugar, a pesar de tratarse de una película bélica, no tiene nada que ver con otras propuestas similares del género, en los que buena parte del metraje se centra en las contiendas en las que ambos bandos se enfrentan. Curiosamente, en "En tierra peligrosa" no hay a penas secuencias de combates y, los pocos momentos de enfrentamientos que hay, están rodados con tanta discreción que uno casi tiene la sensación de que están luchando a distancia (esa presencia constante del enemigo invisible). Todo ello, gracias al acertadísimo montaje a cuatro manos de Chris Innis y Bob Murawski (habitual colaborador de Sam Raimi) y la rabiosa dirección de Bigelow.


Y, por último, en tercer lugar, de todas las películas de temática similar, es la que mayor ovación había despertado desde el momento de su estreno. ¿En qué se habrán basado los expertos para encumbrar a esta sosa cinta bélica? Tal vez en alguno de los puntos destacados anteriormente, o puede que en ninguno de ellos, y que todo se trate de una nueva moda impuesta por los recientes cambios políticos y por el panorama bélico internacional. Sea como sea, de lo que no cabe duda es que "En tierra hostil", a pesar de contar con una realización de vértigo, no acaba estando a la altura de lo que cabría esperar de ella. El resto de elementos (actuaciones, música, guión, etc.) son bastante neutros, por lo que es una lástima que éste no haya acabado siendo el largometraje apasionante y entretenido que podría haber sido.



  • MR HYDE DICE:

Pues será todo lo buena que tú quieras, y le habrán dado premios hasta quedarse nuevos pero, a mí, "En tierra hostil" me pareció un coñazo de cojones. Y mira tú que fui al cine con ganas de verla y predispuesto a que me gustara por todo lo bueno que había oído de ella. ¡Pero menudo chasco! Es como ver una especie de documental raro de la guerra del Golfo; como si, en lugar de haber hecho una película, la directora y demás equipo, hubiera tenido en mente una serie de televisión sobre lo que significa ser un artificiero en Irak. Tal cuál. Y eso que no digo que sea mala, en absoluto. Es sólo que no me encontré con lo que esperaba.


Eso sí, se agradece que, al menos, se hayan tomado la molestia de hacer bien película, que ya sólo faltaba que salieran los típicos nasíos pa matá, saludando a sus superiores antes de dar su último aliento, y con una bandera americana ondeando al fondo. Por suerte, no hay nada de eso. Pero donde cabría esperar algo de emoción, lo único que se encuentra uno son una serie de situaciones casi aisladas las unas de las otras, que poco importa el orden en que las veas, ya que tanto da.


Hoy a Jeckyll se le ha escapado contar el argumento de la peli, así que lo sintetizaré yo sin toda la verborrea que suele usar él: esto es un desactivador de bombas que está en Irak (Pearce). Muere por culpa de un petardazo que detona un moro (con cara de muy malo), y en su lugar mandan a otro experto (Renner). Desde aquí hasta el final de la peli, es la historia de cómo este pollo se encarga de desactivar hoy una bomba aquí, mañana una bomba allí. Hasta que le toca volver a casa con su mujer y su hijo y... ¡¡el tío se da cuenta de lo bien que estaba en Irak, entre Mohameds y misiles!! ¡Ahí, campeón, con dos cojones!


Lo dicho, el guión es una mierda que casi ni existe, pero no porque lo hayan sustituido por escenas de acción, como suelen hacer en las machomovies americanas, sino porque se limitan a enseñarte al colega con sus bombacas. La música, escuchada así a palo seco, hace que uno se pregunte qué derrame cerebral le había pasado al pobre Marco Beltrami para cascarse semejante castaña. Y los actores... pues poco que aportar, la verdad. Como hubiera dicho Gila, "estar están, que no vas a decir que no están; pero cómo están...".


Lástima que la película no fuera una continuación de los primeros diez minutos que, en honor a la verdad, son realmente impresionantes, y con una acumulación de tensión brutal. Por desgracia, esa pompa se acaba deshinchando y el resto, pues es lo que ya hemos comentado. No diré una vez más que los Oscar cada vez tienen menos prestigio, porque ya sería repetirse más que el ajo, pero da vergüenza pensar que ésto se ha llevado, entre otros, el de mejor película y... ¡mejor guión! Pffffff...


Eso sí, divertidos los cameos de David Morse y Ralph Fiennes. ;-)




miércoles, 18 de mayo de 2011

CINE DE LOS 90: "LA LISTA DE SCHINDLER"



TÍTULO: LA LISTA DE SCHINDLER

DIRECTOR: STEVEN SPIELBERG

REPARTO: LIAM NEESON, PALPH FIENNES, BEN KINGSLEY, CAROLINE GOODALL

DURACIÓN: 190 min.

AÑO: 1993

GÉNERO: DRAMA

  • EL DR. JECKYLL DICE:

Spielberg había intentado, en un par de ocasiones, a lo largo de los años 80, rodar una película "seria", en el que los componentes fantásticos o de aventuras que lo habían encumbrado como uno de los realizadores más importantes del cine moderno. En este grupo, podemos encontrar, pues, títulos como "El color púrpura - The color purple, 1985" o "El imperio del sol - Empire of the sun, 1987" que, si bien contaron con el respaldo de la crítica, desde un punto de vista comercial no alcanzaron ningún resultado espectacular, ni acapararon ningún galardón principal (de hecho, la primera es una de las dos películas que, a día de hoy, ostenta la categoría de mayor derrotada en los Oscar, con 11 candidaturas y ningún premio).


Por ello, en un año en que Spielberg también presentaba la película que demostraría por qué se le conoce como "el rey Midas de Hollywood" - hablo de "Parque jurásico - Jurassic park, 1993" -, pocos podían vaticinar que este largometraje tan personal con aires de documental - vérité acabaría por darle el prestigio que le faltaba a su excelente carrera.


A modo de curiosidad, finalizar comentando que, en realidad, Spielberg, se hizo con las riendas del proyecto casi de forma accidental. En un principio, estaba previsto que fuera su buen amigo Martin Scorsese quien dirigiera la película y, por su parte, Spielberg, filmara el remake de "El cabo del miedo - Cape Fear, 1991". Sin embargo, por azares del destino, Sorsese acabó haciéndose cargo de la famosa película protagonizada por su amigo Robert de Niro, y Spielberg con su obra maestra que, en marzo de 1994, le dejaría su primer y anhelado Oscar al mejor director, amén de otras seis estatuillas más. Todas y cada una de ellas merecidas y bien merecidas.


"La lista de Schindler" comienza en los primeros años del avance nazi sobre los países vecinos de Alemania. Las tropas ya han invadido Polonia, y Francia y Austria se encuentran cada vez más sitiadas. Ante este panorama, Oskar Schindler (Neeson), un empresario alemán y simpatizante del partido nazi, hace cuanto está en su mano para sacar adelante su negocio de fabricación de cacerolas y demás enseres útiles para los propósitos de Reich (munición, etc.). Para ello, solicita los servicios de Stern (Kingsley), un judío al que solicita que sea el gerente de su negocio, mientras él se dedica a amasar toda la fortuna que puede, permaneciendo impasible ante el holocausto que se va desarrollando a su alrededor. Sin embargo, Schindler, poco a poco comienza a darse cuenta de la barbarie que supone la ideología nazi, y las devastadoras consecuencias de ello tiene sobre la población polaca, en especial, después de entablar amistad con Amon Goeth (Fiennes), un comandante nazi de lo más psicópata. Desde ese momento, utilizará su fábrica como refugio y tapadera para salvaguardar cuantas más vidas de judíos pueda, con los riesgos que ello conlleva.


"La lista de Schindler" está plagada de momentos memorables. A la mente me vienen ahora, por ejemplo, la secuencia en la que se presenta en cambio en la conciencia de Schindler, como sucede cuando éste, paseando a caballo, contempla desde una colina la entrada de las tropas alemanas en el ghetto judío (la cámara siguiendo a una niña pequeña vestida con un abrigo rojo - la única nota de color de todo el metraje -), o la ejecución de un anciano manco a manos de dos soldados nazis mientras trata de quitar la nieve de un camino con el único brazo que le queda, o incluso intensísimas conversaciones que mantiene con Goeth sobre el poder del perdón.


Y todo ello lo conduce Steven Spielberg con mano maestra, sin caer ni en el sentimentalismo barato o en la frialdad propia de un documentales, que hubiera sido lo más fácil. Prueba de ello es la dirección de los actores, magistral (el instante en que Stern accede finalmente a tomarse una copa con Schindler, o como cuando descubre que éste está arruinado porque se lo ha gastado todo en "comprar" a los judíos para que no los ejecuten). Si a esto se añade la desgarradora fotografía de Janusz Kaminski (colaborador constante de Spielberg desde este film), el montaje de Michael Kahn o la insuperable música del maestro John Williams, el resultado no puede ser mejor. Una película imprescindible.



  • MR HYDE DICE:

Atención al dato: más de tres horas sobre el holocausto judío, en blanco y negro, con actores poco conocidos en el momento, y con imágenes que le hielan la sangre al más templado. Así a bote pronto te dan ganas de salir escopetado y preferir ver antes la octava entrega de "American pie". Pues bien, nenes abrid bien el ojo y enteraros de lo que os voy a decir: "La lista de Shindler" es una OBRA MAESTRA. Y os lo pongo bien en grande, para que no digáis "ay, es que no lo he visto bien".


Sí, ya sé que lo de obra maestra se dice con mucha frecuencia, y que el término no siempre hace honor a lo que se refiere. En este caso sí es así. Cuando se ve "La lista de Schindler" hay que tener claro ante qué tipo de película se está. Sabes que no te espera la típica comedia americana, o que Spielberg, más aficionado al género fantástico que a otros, no te va a salir con un extraterrestre cuando menos te lo esperas (ojalá hubiera sido así en la última aventura de Indiana Jones...). En este caso, es impresionante cómo ha podido recrear de una forma tan cruda y, a la vez, emotiva la masacre nazi de la Segunda Guerra Mundial.


Por suerte, Spielberg no se limita a mostrar la crueldad de la guerra imagen tras imagen, sino que se centra en la figura de Schindler para mostrar, tanto su transición como persona, como las consecuencias que supuso semejante acto de salvajismo en la historia de la humanidad. Supongo que el mensaje que quería transmitir era el de que el bien se devuelve con bien. Y así es como el tío te lo enseña, dándolo todo hasta los últimos minutos de película, cuando actores y personajes se funden en un sentido homenaje a Schindler, colocando piedras sobre su tumba.


Os juro que no soy nada sentimental con las películas. Puedo ver los dramas más concienzudos sin que me caiga una sola lágrima, a diferencia de mi chica, que de vez en cuando se agarra lloreras de campeonato si la peli es así un poco más sentida. Bueno, pues os juro que, en los últimos diez minutos de "La lista de Schindler", acabé teniendo una pelota en la garganta del tamaño de una de fútbol. ¡Dios Santo, qué ganas de ponerme a llorar como un crío! Ese instante en que Schindler se derrumba y empieza a pensar cuántos judíos hubiera podido salvar si se hubiera deshecho de su coche, o de alguna joya... En fin, que sí o sí tenéis que verla. Os aseguro que, a pesar de que antes pueda parecer un plato poco apetecible, cuando acabe, sólo podréis levantaros y, en silencio, aplaudir a una de las mejores películas de la historia. Como dice mi padre, si utilizas buenos ingredientes, es muy difícil que el resultado sea malo. Pues eso.



martes, 17 de mayo de 2011

CINE DE LOS 80: "BLACK RAIN"



TÍTULO: BLACK RAIN

DIRECTOR: RIDLEY SCOTT

REPARTO: MICHAEL DOUGLAS, ANDY GARCIA, KEN TAKAKURA, YUSAKU MATSUDA, KATE CAPSHAW

DURACIÓN: 109 min.

AÑO: 1989

GÉNERO: POLICIACO



  • EL DR. JECKYLL DICE:

Es llamativo que, dentro de la estupenda carrera cinematográfica del realizador Ridley Scott, únicamente existan dos films policíacos, en especial si tenemos en cuenta la variedad y versatilidad del director inglés. El primero de ellos fue "La sombra del testigo - Someone to watch over me, 1987", una vulgar película sobre la clásica historia de un testigo accidental y su relación con el policía que la protege. La segunda de ellas es la muy superior "Black rain".


Animado por el actor y productor Michael Douglas, tremendamente activo a finales de los años 90, gracias a la popularidad que había alcanzado al protagonizar un bombazo como "Atracción fatal - Fatal attraction, 1987", o ganar el Oscar al mejor actor por"Wall Street - Wall Street, 1987", Scott se puso tras las cámaras para orquestar este film policíaco.


Casi planificado como una versión actualizada del largometraje de Sydney Pollack "Yakuza -Yakuza, 1974", la historia de "Black rain" arranca cuando, en un restaurante de Nueva York, los policías Nick Conklin y Charlie Vincent (Douglas y García, respectivamente) son testigos de un brutal asesinato en un restaurante de un capo de la mafia japonesa. El asesino, Sato (Matsuda), al que consigue detener Nick, es un peligroso miembro de los yakuza japoneses, que pretendía robar una plancha con la que falsificar dólares norteamericanos. Tras encargarles a Nick y Charlie que escolten a Sato hasta Osaka, éste consigue burlar su escolta y escapa, por lo que ambos policías se ven forzados a introducirse en el mundo de la mafia japonesa, no sólo para atrapar a su hombre, sino para evitar que siga corriendo la sangre.


No falta quien critica con saña esta película de Ridley Scott, alegando que el genio de su director es capaz de elaborar productos de una calidad más notoria que una simple historia de buenos y malos. Sin embargo, "Black rain" no es para nada una película más del género. Scott aporta a la historia una elegancia visual tremenda, en parte gracias a la gran labor del director de fotografía (y futuro director) Jan de Bont. Así pues, las diferencias entre el mundo occidental y oriental no pueden ser presentadas de forma más clara, y no sólo en lo que a los paisajes y ambientación se refiere, sino al mismo comportamiento de sus personajes. El escenario donde la pareja de policías se sentía cómoda empleando sus rutinarios métodos de investigación, cambia radicalmente al trasladarse al nuevo país, donde pasan a convertirse en unos improvisados novatos a los que el tiempo apremia en una contrarreloj asfixiante para resolver el caso.


El ritmo de la película es trepidante, y las pocas dosis de reposo con las que cuenta, en lugar de ralentizar la acción de la historia, lo que consiguen es reforzar los vínculos existentes entre los personajes, por lo que la progresión dramática gana en solidez. Así pues, secuencias como las de Nick con Joyce (Capshaw) tras sufrir el primero una importante pérdida, o la conversación de Nick con Massa (Takakura) en el piso de éste último le dan un breve respiro a la acumulación de situaciones límite y violentas a la que se exponen los personajes constantemente.


Revisada la película a día de hoy, sorprende por la frescura que sigue manteniendo, pues se aleja del resto de tópicos que presentaron las películas policíacas de finales de los 80, trasladando la acción al imperio del sol naciente y construyendo una historia de lealtad y respeto tan entretenida como trepidante.



  • MR HYDE DICE:

Me encanta esta película. Y lo digo así, de primeras, antes de que cualquier otro rollo que suelte pueda distraeros. Puede que no sea una obra maestra (creedme, no lo es) y que, ni siquiera, figure entre las obras más destacables en la filmografía de Ridley Scott - estoy pensando en "Gladiator (El gladiador) - Gladiator, 2000" o "Black hawk derribado - Black hawk down, 2001", para hacernos una idea -, pero tiene un algo que hace que, cuando la peli acaba y pasan los días, la recuerdes con muchísimo aprecio. A mí me sucede tal cuál, y eso que hace más de quince años que la vi.


Otra cosa que llama la atención de la película es la violencia. Como toda historia policíaca, tiene sus buenas dosis pero, a diferencia de otras más preocupadas en cómo partirle el brazo al pavo que se te cruza por el camino, aquí la violencia se integra en la historia de una forma que casi le acaba pareciendo a uno necesaria. Y si no, es suficiente ver la represalia que Sato toma contra Charlie en un parking, la forma también de Sato de traicionar a Sugai San en la cabaña donde se reunen todos los jefes mafiosos o cómo Sato debe cumplir con su castigo según la ley yakuza (menudo joputa el japonés).


Por último, otra cosa que recuerdo que me sorprendió es que el final se aleja de los cánones de cine de acción de la época, cosa que se acaba agradeciendo. Y ello se puede comprobar desde la genial persecución en moto del final de la cinta (o la pelea en el barro de Nick y Sato), hasta el epílogo en el aeropuerto.


Ah, y como no podía ser de otra forma, atención obligatoria a quien la vaya a ver (o ver de nuevo) a la impresionante banda sonora que compuso Hans Zimmer en su primera colaboración con Ridley Scott. ¡Olé lo bien parida que está! Y olé lo bien parida que está el resto de la película. Buen cine policíaco, con unos añitos encima, pero bueno de todas formas.




lunes, 16 de mayo de 2011

CINE CLÁSICO: "DOCTOR ZHIVAGO"



TÍTULO: DOCTOR ZHIVAGO

DIRECTOR: DAVID LEAN

REPARTO: OMAR SHARIFF, JULIE CHRISTIE, GERALDINE CHAPLIN, ROD STEIGER, ALEC GUINESS

DURACIÓN: 192 min.

AÑO: 1965

GÉNERO: DRAMA ÉPICO


  • EL DR. JECKYLL DICE:

Que, casi medio siglo después, una historia como la que retrató el autor ruso Boris Pasternak en su novela "Doctor Zhivago" (por la cuál se tuvo que exiliar de su patria) siga en la mente de quienes han tenido ocasión de verla gracias a la obra maestra de David Lean, es un indicio más que significativo de la calidad de ésta última.


Hubo una época en Hollywood en que las películas IMPORTANTES, así, en mayúsculas, no eran producciones centradas en cuánto ganaba un actor, o en cuántas veces se había liado la pareja protagonista. Ni siquiera parecía importar si la historia era conocida por un amplio sector demográfico al que atraer con propuestas más juveniles. En absoluto. Aquellas películas se trataban de creaciones "de director"; largometrajes que, apoyadas por el enorme talento de sus realizadores eran capaces de atraer al público en masa a las salas de cine en las que se proyectaban e, independientemente de su larga duración (la mayoría casi siempre sobrepasaba las dos horas y media), lograban el clamor instantáneo tanto de la crítica como de la gente de la calle. En este grupo se podrían enmarcar películas ya míticas como "Ben-Hur - Ben-Hur, 1959" - comentada el mes pasado -, "Lawrence de Arabia - Lawrence of Arabia, 1962", "Cleopatra - Cleopatra, 1963", o cualquier otra gran producción con toques de peplum. Bien, pues el "Doctor Zhivago" de David Lean entra de lleno en este grupo selecto de obras geniales.


La historia en el largometraje sigue de forma más o menos fiel a la novela en que se basa. Así pues, todo comienza en los días previos al estallido de la revolución rusa de principios del siglo XX. Es aquí donde Zhivago (Shariff), un eminente cirujano de la clase alta rusa se ve inmerso en una época de cambios a causa de las crecientes ideologías bolcheviques, que le lleva a tener que abandonar, en primer lugar, su suntuosa mansión y, más adelante a su esposa que lo admira y adora (Chaplin), para unirse a la "causa", y tratar de encontrar a cualquier precio a la mujer de la que realmente está enamorado (Christie). Y, todo ello, en mitad de un marco político de constantes cambios, que acabará por mermar las esperanzas de reencuentro de los personajes.


En la versión cinematográfica más conocida del "Doctor Zhivago", absolutamente todo es grandioso. Desde la impresionante ambientación (¡quién diría que la imponente estepa rusa acabaría reproducida en lo profundo de la provincia de Soria!), pasando por una escenografía y planificación exquisitas, unas actuaciones de lo más ajustadas, y una música que... bueno, ¡qué decir de la insuperable banda sonora compuesta por el francés Maurice Jarre! En "Doctor Zhivago", todos estos elementos se unen para dar cuerpo a una auténtica maravilla cinematográfica que, a pesar de su larga duración y de la crudeza de algún fragmento de su historia, es capaz de maravillar al espectador de principio a fin.



  • MR. HYDE DICE:

No sé si recordáis cuando, hace unos días, os hablaba de "Ben-Hur" (esto me ha venido a la cabeza a raíz del comentario que Jeckyll ha hecho antes). Si no me equivoco, creo recordar que
decía que, por muy bien que estuviera considerada dentro de los círculos más frikis del cine, a mí me había parecido un tostón. Bueno, pues con "Doctor Zhivago", por suerte, no me pasó lo mismo. Es larga sí, y bastante, por cierto. Pero tiene un algo que hace que lo que ves te guste. Y mira que se nota que la peli tiene sus años encima.


Eso sí, la única pega que le veo yo (aparte de un prólogo y epílogo largos en exceso, en el que la presencia de Alec Guiness - futuro Obi-Wan Kenobi - acaba desvelando varios de los secretos mejor guardados durante el resto de la peli), muy probablemente, se encuentre en la actuación de los personajes, que no de los actores. Me explico.


Los actores lo hacen de puta madre, eso no hay duda. Lo malo es la forma de ser de sus personajes (cosa de la que habría que echar la culpa al que escribió la novela, pero bueno), y que la historia se centre en un médico más bohemio que médico (esa devoción incondicional por la poesía que siente Zhivago), cuya afición, traducida a la sociedad actual, casi podría acabar convirtiéndolo en el típico niño malcriado de papá - vamos, un Ni-Ni cualquiera -. Si a esto añadimos que, pese a tener una mujer que lo idolatra como a pocos y una hija que lo extraña, el tío decide liarse la manta a la cabeza y pegar un braguetazo como un cañonazo para irle oliendo las faldas a la tal Lara (a ver, Zhivago, que sí, que Lara está muy buena y todo eso, pero coño macho, que estás casado y tienes una hija, por no hablar de tu posición social, so huevón!!), pues la cosa como que no es que sea para alabarle la conducta al ruso. Pero bueno, pecata minuta, al fin y al cabo.


Pensando un poco más (un poco, tampoco creáis que mucho), creo que esa especie de "magia" que desprende la peli puede que se deba a la música (cojonuda la banda sonora del colega gabacho) o, incluso, a esa fotografía de los páramos helados de Rusia (olé los huevos del que decidió pirarse a Castilla Leon para rodarla). O tal vez provenga de las escenas abarrotadas de extras, en las que los personajes deben darlo todo por llegar a alcanzar a los suyos. En fin, que no sabría concretar muy bien por qué. Pero, de lo que no cabe duda, es que "Doctor Zhivago" es una película cojonuda, grandiosa, con esa especie de halo de las películas que sólo se hacían hace la pera de años, y que, por suerte, de vez en cuando, tenemos la suerte de poder volver a disfrutar. Lástima que ahora, toda la épica que encontremos en una pantalla de cine, quede limitada a supuestos "espartanos" medio en bolas gritando "U-há" como un Chimo Bayo cualquiera. Si David Lean levantara la cabeza...






domingo, 15 de mayo de 2011

CINE EN CARTEL: "SIN IDENTIDAD"


TÍTULO: SIN IDENTIDAD

DIRECTOR: JAUME COLLET-SERRA

REPARTO: LIAM NEESON, AIDAN QUINN, DIANE KRUGER, FRANK LANGELA, JANUARY JONES, BRUNO GANZ

DURACIÓN: 113 min.

AÑO: 2011

GENERO: INTRIGA


  • EL DR. JECKYLL DICE:

Resulta curioso lo que sucede con las modas. Al igual que ocurren otros terrenos artísticos, parece que Hollywood, cada equis tiempo, aplique la fórmula que se utilizó en películas de muy variado género, con el fin de que los resultados sean igual o más satisfactorios que entonces. En el caso de "Sin identidad", el director catalán afincado en Hollywood Jamue Collet-Serra parece sentir una grata admiración por los thrillers policíacos de los años 70, al menos en lo que concierne a su planteamiento argumental y planificación. Ahora enseguida me explico.


La historia comienza cuando Martin y Elizabeth Harris (Neeson y Jones) llega a Berlín donde, el primero, debe dar una ponencia en un congreso de microbiología. A causa de un descuido, el taxi en el que viaja solo Martin tiene un accidente que le deja en coma durante cuatro días. Al despertar, y con pequeños síntomas de evidente amnesia, trata de ponerse en contacto con su esposa. Sin embargo, para su sorpresa, ésta no sólo no lo reconoce, sino que se encuentra acompañada de otra persona (Quinn) que afirma ser Martin Harris. Ante esta situación de desconcierto, Martin, sólo en una ciudad que no conoce, decide investigar por su cuenta qué sucede, por qué su mujer finge no reconocerlo y, lo más importante, por qué alguien quiere hacerse pasar por él.


Al comienzo, cuando hacía mención de la fórmula utilizada en las pasadas décadas, lo hacía teniendo en mente largometrajes que aplican la fórmula de "protagonista que se queda solo y debe resolver el caso". La lista que se incluye en este tipo de películas es enorme, por lo que, posiblemente, el parecido más razonable que me venía a la cabeza conforme avanzaba la acción de "Sin identidad" era una mezcla del "Frenético - Frantic, 1988" de Polanski y "El caso Bourne - The Bourne identity, 2001" de Doug Liman.


Así pues, ¿en qué se diferencia la cinta que hoy nos ocupa de estas otras? En primer lugar, la presencia siempre agradable de Liam Neeson, quien interpreta a su personaje no como un héroe de acción, sino como una persona debe recurrir a lo que sea necesario con tal de recuperar su vida. Este enfoque resulta agradable en particular, ya que no se presenta al protagonista como un improvisado marine, o un especialista retirado en las fuerzas especiales, u otras memeces a las que suelen recurrir en la meca del cine para sacar adelante la historia. En segundo lugar, se agradece la presencia de excelentes secundarios (Langela, Ganz) que aportan ese toque de qualité al conjunto. Y, en tercer lugar, el realismo de las escenas de acción, cosa complicada teniendo en cuenta el par de persecuciones automovilísticas que existen, y aquello que sucede al final de la película (y que no revelaremos por razones obvias).


Antes de finalizar, permítanme un consejo: no vayan a ver "Sin identidad"con la esperanza de encontrarse con una versión actualizada de "Venganza - Taken, 2008", pues lo único que comparte con la trepidante cinta de Pierre Morel es su actor principal y que sucede en un país europeo. "Sin identidad" se limita a ser un producto más que correcto de rápido consumo, que plantea una historia interesante que no se hace aburrida en ningún momento, y que deja al espectador con la agradable sensación de haber pasado un buen rato. Al fin y al cabo, su propósito lo cumple con creces.



  • MR HYDE DICE

Vaya, vaya, quién lo iba a decir. Bruce Willis se pasa veinte años pegando tiros por junglas de cristal, Stallone reventando medio mundo para salvar el otro medio, etc. y ahora resulta que el nuevo héroe del cine de acción es el genial actor irlandés Liam Neeson... ¡a sus más de cincuenta años! Pero bueno, en este caso, "Sin identidad" se lo toma con un poco más de calma y no se limita a ser la típica película de tiros a cascoporro y persecuciones constantes.


La acción está muy bien planteada a lo largo de toda la peli, aportando las dosis justas de intriga, emoción, suspense justas para que no apartes la mirada de la pantalla ni un segundo. Sin embargo, ahora es cuando llega el "pero"...


Pero la historia es más predecible que una peli de Chuck Norris. Con que uno sea un poco espabilado o haya visto el tráiler (aunque lo solemos poner después de las críticas, os aconsejo que lo evitéis si sois de los que os gusta adelantaros a las sorpresas), se puede oler la tostada a los cinco minutos del comienzo. Eso sí, a pesar de ello, se agradece que los responsables de la peli se hayan preocupado lo suficiente como para que la puesta en escena entretenga y resulte interesante (cualidades que, por desgracia, no todas las películas tienen), y que el guión no acumule un refrito de chorradas procedentes de otras películas. Entretenida y distraída, pero nada más.






CINE A DESCUBRIR: "CRUZANDO LA OSCURIDAD"



TÍTULO: CRUZANDO LA OSCURIDAD

DIRECTOR: SEAN PENN

REPARTO: JACK NICHOLSON, ANJELICA HOUSTON, DAVID MORSE, ROBIN WRIGHT

DURACIÓN: 115 min.

AÑO: 1995

GÉNERO: DRAMA


  • EL DR. JECKYLL DICE:

Antes de empezar a comentar la película, creo que hay una pequeña aclaración que debería ser tenida en cuenta. En los Estados Unidos, es frecuente que, en los barrios residenciales, (especialmente aquellos que tienen colegios en sus proximidades) uno se encuentre con la figura de lo que, en inglés, llaman el "crossing guard". Literalmente, el término se traduciría como el vigilante del cruce, que es como denominan a los hombres y mujeres (jóvenes y adolescentes, en muchas ocasiones), que se sitúan en las intersecciones de las calles de estos barrios más transitadas por coches, para, con la ayuda de una señal de stop, detener momentáneamente la circulación y, así, los niños puedan cruzar la calle.


Hecha esta aclaración, uno acaba entendiendo por qué el título original de "Cruzando la oscuridad" (tontería de título en español donde los haya), no es otro que "The crossing guard" ya que, en cierto sentido, es la figura de este improvisado controlador el catalizador de la historia que propone el largometraje: John Booth (Morse) es un hombre sale de la cárcel donde ha cumplido condena por el homicidio involuntario de una niña, a la que atropelló por accidente. Booth, que conducía borracho y no vio las señales de este "guardia de cruce" que le avisaba de que había pequeños cruzando la calle, acabó así con la vida de la hija de Frank (Nicholson) y Gale (Houston). Roto por el dolor, el matrimonio se acaba separando, y Frank se obsesiona con una única cosa: esperar el momento en que Booth salga de la cárcel para cobrarse su venganza, matándolo.


Sean Penn, excelente actor donde los haya, que había debutado en la dirección de largometrajes a principio de los 90 con "Extraño vínculo de sangre - The indian runner, 1991", partió de un guión propio para desarrollar el que sería su segundo proyecto tras las cámaras. Para ello, consiguió reunir de nuevo a Jack Nicholson y Angelica Houston, quienes habían compartido cartel (y romance fuera de la pantalla) diez años atrás en "El honor de los Prizzi - Prizzi's honor, 1985", y lograr que su interpretación de un matrimonio deshecho por el dolor y la impotencia resulte tremenda.


Nicholson ofrece una performance muy intensa, alejada de los histrionismos de la mayoría de sus personajes, en la que, con un solo gesto, es capaz de transmitir esa angustia que le supone la desaparición de su hija, y el ansia de venganza. Por su parte, Angelica Houston, al contrario que Nicholson, aporta a su personaje una dureza exterior que para nada tiene que ver con lo que se esconde por dentro, donde el sentimiento de la madre que fue en su día la asfixia casi por completo (mientras que su ex-marido se refugia en el falso consuelo de las salas de striptease y prostitutas para acallar su dolor, ella acaba casándose de nuevo, pero mostrando una ausencia casi total de emociones - baste recordar la secuencia en que él la visita en la nueva casa de ella, donde vive con su nuevo marido, y le confiesa a bocajarro su plan de venganza).


Sin embargo, Penn no plantea el film como una mera descripción de la tragedia de un matrimonio que pierde a su hija, sino como un canto al perdón. Y ahí es donde entre en juego el debate sobre el largometraje. Muchos podrían pensar que el tema central del mismo es la venganza, el ajuste de cuentas entre dos personajes que colisionan con una fuerza brutal. Por suerte, la cosa no es tan sencilla. Si bien el personaje de Frank está obsesionado con dar muerte al asesino de su hija, para lo que prepara a conciencia su vendetta y aguarda paciente el momento de ejecutarla, no sería correcto tomar dicho tema como el tema central de la película, pues lo que trasciende a todo ello es la dificultad de perdonar a quien te ha herido de forma tan profunda. Y es precisamente en esto, donde, arropado por unos actores a cada cuál más brillante, el largometraje de Sean Penn da en el clavo de forma casi magistral.



  • MR HYDE DICE:

Pues sí, yo pensaba que "Cruzando la oscuridad" iba a ser la típica peli en que un tipo se quiere cargar a otro y se pone a planificar la mejor forma de hacerlo. Algo así como hacía Robert de Niro en "El cabo del miedo - Cape fear, 1991". Cuando llevas cinco minutos viéndola, piensas que no, que la cagaste burlancaster, y que lo que te esperan son casi dos horas de lloros y lamentos por la pérdida de un ser querido. Pero cuando ya has estado media hora frente a la pantalla, tienes claro que tampoco, que los tiros no van por ahí.


¿Y por qué sucede esto? Pues porque en la peli de Sean Penn (el tío no sólo es un crack actuando, sino que dirigiendo también tiene lo suyo que decir) no todo es blanco o negro: Nicholson no es el típico vengador callejero (de hecho, el tío está hecho una mierda, roto por todos los lados y con unas pocas ganas de seguir respirando que tira p'atrás), al igual que el que atropella a su hija no es el clásico convicto que está orgulloso de sus actos. De hecho, es impresionante el tremendo sentimiento de culpabilidad que arrastra durante toda la película.


Pero lo que de verdad hacer que te enganche la película es ver cómo va evolucionando la situación. Me explico, al comienzo, Nicholson daría el cataplín derecho por poner al asesino de su hija criando malvas. No obstante, a medida que va avanzando la peli, ves que no sólo no quiere tener que hacerlo, sino que sufre aún más cuando se lo para a pensar bien.


Desde luego, "Cruzando la oscuridad" no es la típica película que uno se pone a ver para pasárselo pipa. De hecho, es dura y te plantea un dilema moral considerable: ¿qué harías tú si tuvieras la ocasión de cargarte al joputa que le arrebató la vida a tu hija? ¿Y qué harías si, con todo ello, vieras que esta persona, en realidad, sufre casi tanto como tú por la pérdida? ¿O si tuvieras la ocasión de seguir viviendo con ello y con posibilidad de acabar encontrando un poco de paz? No son preguntas fáciles a responder. Lo que sí os puedo decir es que la conclusión a la que llega la peli a mí me encantó. No sólo la considero acertada, sino que pienso que, dentro del abanico de posibles finales disponibles, posiblemente sea la más positiva y esperanzadora. Por ello os invito a verla y que me deis, o no, la razón.






viernes, 13 de mayo de 2011

CINE ACTUAL: "CÓMO ENTRENAR A TU DRAGÓN"

PUBLICACIÓN RECUPERADA DE AYER, JUEVES 12/05/2011


TÍTULO: CÓMO ENTRENAR A TU DRAGÓN

DIRECTORES: CHRIS SANDERS & DEAN DEBLOIS

REPARTO: DIBUJOS ANIMADOS

DURACIÓN: 100 min.

AÑO: 2010

GÉNERO: AVENTURAS


  • EL DR. JECKYLL DICE:

Desde que, en el año 200, Dreamworks Animation se metiera a la práctica totalidad del mundo en el bolsillo (literal y metafóricamente) con el ogro Shrek, no hay año que no estrene una película de animación. Eso sí, que la calidad de las mismas se encuentre a la altura de la tremenda simpatía que tenía la primera parte de las aventuras del personaje verde, eso ya es otro cantar.


Así pues, largometrajes como "Madgascar - Madagascar, 2005" y su secuela, u "Hormigaz - Antz, 1998" resultaba graciosos a la par que entretenidos, aunque poco más. Ya más adelante, otras propuestas como "Kung fu panda - Kung fu panda, 2008" o "Monstruos contra alienígenas - Monsters vs. Aliens, 2009", no resultaban ser más que meras tontunas tan simpáticas como intrascendetes.


Pero, hete aquí, que esto cambió el año pasado. El estreno de "Cómo entrenar a tu dragón" demostró que era posible aunar talento y originalidad para que quedaran reflejados en una misma película. ¿El secreto del éxito? Fundamentalmente dos factores: la historia y su realización (en segundo plano), y los personajes (en mucha mayor medida).


La historia es la siguiente: en la época de los guerreros vikingos, los reinos del norte vivían amenazados por los constantes ataques de dragones de la más variada especie. Por ello, los vikingos, desde pequeños, eran entrenados en la lucha y el combate contra estas criaturas. Sin embargo, Hipo, el hijo del jefe vikingo, un enclenque muchacho, se muestra reacio a enfrentarse a los dragones. Un día, por casualidad, se topa con un dragón al que él ha herido por accidente durante el transcurso de uno de los enfrentamientos. Lo que, en un primer momento, parece un encuentro fatídico, acaba conviertiéndose en una auténtica lección de amistad y aceptación entre dos especies totalmente opuestas, cuya trascendencia acaba siendo más importante de lo que ninguno hubiera podido imaginar.


Como decía antes, la historia es simpática ya de entrada. Pero lo que le otorga ese grado de calidad adicional a la cinta es el diseño de los personajes. Hipo es un muchacho más noble imposible, y el dragón herido al que se encuentra (y al que bautiza con el nombre de Desdentado) acaba casi por apoderarse por completo de la película. Si a esto añadimos una realización bañada de movimientos de cámara espectaculares (las constantes secuencias de vuelo sobre las tribus vikingas, o el enfrentamiento final), el resultado no puede ser más agradable.


Es evidente que no alcanza los niveles de maestría de la mayoría de las producciones de Pixar, pero tampoco lo pretende. Sobretodo porque ello no constituye ningún impedimento para que "Cómo entrenar a tu dragón" se presente como un espectáculo entretenidísimo y bien hecho, con el que acaban disfrutando tanto los niños como los mayores.



  • MR HYDE DICE:

Aún a riesgo de ganarme la enemistad de más de uno, he de confesar que antes me quedo con "Cómo entrenar a tu dragón" que con "Toy story 3 - Toy story 3, 2010). Y ojo, que no no estoy diciendo que la tercera parte de las aventuras de Woody y los demás sea peor, que no es el caso. Lo que pasa es que, mientras la peli de los juguetes se limitaba a ofrecer más de lo mismo, la del dragón proponía un argumento más fresco y original, lo que ayudó muy mucho a que mi sorpresa y agrado fuera aún mayor.


"Cómo entrenar a tu dragón" no es una obra maestra como, por ejemplo, sí lo era "Up - Up, 2009" (ya dejé buena constancia de ello en la correspondiente crítica). Pero, uno de los méritos de la película es que, precisamente, como uno no se espera demasiado a priori, cuando se empieza a verla, los constantes momentos tan cojonudos que tiene se reciben con los brazos abiertos. Y eso por no hablar de los personajes. El dragón, por poner un caso, es un cabroncete pero, aún así, te dan ganas de llevártelo a casa.


Yo, en especial, me quedo con secuencias como la de la prueba que hace el nene vikingo tras fabricarle un nuevo alerón de cola al dragón - el tío, en un momento dado, acaba pilotándolo a toda mecha, como si se tratara de una moto, entre unos peñascos monumentales -, o como la de la batalla final, que en nada tiene que envidiar a las películas de acción más destrozonas (mi chicha se pasó los 15 minutos que dura el tema conteniendo la respiración y botando de la butaca cada dos por tres). Ah, y un detalle: atención al final. Es de las pocas veces, en una película de dibujos animados, que se toma una resolución parecida respecto al personaje principal. Ahí dejo eso.


Por lo demás, sólo decir que le prestéis un poco de atención a la brutal banda sonora compuesta por John Powell (la pista 11, Test drive, me pone los pelos de punta). Pues eso, lo dicho, a mí me encantó. Creo que es una de las mejores películas de animación recientes. A pesar de que las otras pelis de dibujos le hayan puesto el listón un poco alto, "Cómo entrenar a tu dragón" es una preciosidad.




NOVEDADES VIDEOCLUB: "EL DISCURSO DEL REY"



TÍTULO: EL DISCURSO DEL REY

DIRECTOR: TOM HOOPER

REPARTO: COLIN FIRTH, GEOFFREY RUSH, HELENA BONHAM CARTER, GUY PEARCE, MICHAEL GAMBON

DURACIÓN: 121 min.

AÑO: 2010

GÉNERO: DRAMA HISTÓRICO


  • EL DR. JECKYLL DICE:

Flamante ganadora de los principales premios de la Academia de Cine Norteamericana del pasado año (película, director, actor principal y guión original, amén de 8 nominaciones más), "El discurso del rey" se presenta, dentro de lo que podríamos denominar drama histórico, como una simpática propuesta, original y bien llevada.


La historia, centrada en la mitad del pasado siglo, relata los problemas que tuvo el duque de York, antes de convertirse en el rey Jorge VI de Inglaterra, para poder superar su problemática tartamudez. Presionado por la responsabilidad pública que recaía sobre él como representante de la realeza inglesa, y tras probar fallidos remedios y métodos, acabó encontrando en la figura del extrovertido logopeda Lionel Logue la ayuda que precisaba para hacer frente a su problema.


En el largometraje que nos ocupa hoy, más allá de los múltiples reconocimientos de los que ha sido objeto el largometraje a lo largo y ancho del mundo, existen dos elementos que le otorgan a la película una connotación muy especial: la interpretación de Colin Firth como monarca tartamudo, y la de Geoffrey Rush como su logopeda y posterior amigo. Ignoro si físicamente se asemejan a los personajes a los que representan. Sin embargo, de lo que no cabe duda es de que ambos ofrecen un tour de force tremendo, haciéndose con la simpatía del público desde el primer segundo en que aparecen en escena. Pero vayamos por partes.


Colin Firth nunca ha estado tan inspirado como en esta ocasión. Si había un premio justo con el que alabar la actuación de este actor británico, desde luego Firth era merecedor de él. Como ejemplo, valga recordar los primeros minutos en que se ve obligado a dar un discurso, como duque de York, en un hipódromo ante miles de personas (la angustia que expresa Firth es inigualable), así como las secuencias en que prueba los métodos sugeridos por los doctores de la corte, o el discurso final, pronunciado ya como rey Jorge VI.


Por su parte, Geoffrey Rush, alejado de caracterizaciones más turbulentas como las de "Shine - Shine, 1996" - por la que ganó el Oscar al mejor actor principal - o "Munich - Munich, 2005", u otras más gamberras como las de pirata Barbossa en la cuatrilogía de "Piratas del Caribe", ofrece una simpatiquísima interpretación del excéntrico logopeda que acaba siendo una de las mayores ayudas del monarca para superar su tartamudez.


De lo que no hay duda, aparte de que el largometraje sea una propuesta de lo más correcta, filmada con elegancia y eficacia bien probadas, es de la fabulosa química entre los dos actores. Los momentos en que interactúan sus respectivos personajes son los más logrados de la cinta, y aquellos que más acaba disfrutando el público. El ajustado guión de David Seidler les brinda ocasiones únicas para mostrar la sinceridad de todos los planteamientos que exponen los personajes, y en cada secuencia, se logra una conexión con la audiencia sublime. Baste recordar al respecto la primera entrevista que mantienen el monarca y el logopeda en la consulta de éste último, los paseos de ambos por Londres, o la conversación que mantienen antes de la ceremonia de coronación del rey (la escena de Logue sentado en el trono real, con el consecuente enfado del monarca, no tiene precio).


"El discurso del rey", en definitiva, se trata de una propuesta simpática, sin más pretensiones que las de ofrecer un espectáculo sencillo y agradable, alejado de la grandiosidad de otras producciones con toque british, y que hace gala de una corrección notoria en su filmación. Recomendable para pasar un rato intrascendente, pero entretenido.



  • MR HYDE DICE:

Bueno, no está mal, pero tampoco es que "El discurso del rey" sea para tirar cohetes. Que el que hace de rey y el logopeda se salen, está claro. De hecho, los quitas a ellos de la peli, y el resto se queda en algo bastante flojo. Lo que pasa es que, en un año donde la calidad en las películas escasea (aparte de los toy story de turno o esa maravilla que es "Origen - Inception, 2010"), pues a alguna hay que acabar alabando. Y eso es lo que le ha pasado a "El discurso del rey", ni más ni menos. ¿Es buena película? Psé, correcta y ya lo lleva bien. ¿Entretenida? Sí, desde luego, aburrir, no aburre, y eso que pasa (por poco) de las dos horas de duración.


El problema es que adolece (para los de la LOGSE, "adolecer" = "lo que no mola") precisamente de aquello que más se enorgullece: esa etiqueta de "producto de calidad" serio que pretende ser. En una peli como ésta, se hubiera agradecido un poco más de emoción, un poco más de acercamiento a los personajes. Lo que pasa es que el director no es tonto, y sabe de sobra que Colin Firth (actor genial donde los haya, y si no, echadle un vistazo a "Un hombre soltero - A sngle man, 2009", "El diario de Bridget Jones - Bridget Jone's diary, 2001", o "Love actually - Love actually, 2003) y Geoffrey Rush son capaces de hacer que la peña se identifique con sus problemas y movidas varias.


El problema de todo ello, es que el espectador, que no es tonto (salvo cuando demuestra lo contrario), se da cuenta de ello, y acaba alabando la interpretación de los dos pollos, y dejando un poco más de lado el resto de la película que, por otra parte, no está nada mal.


En fin, que si tenéis ocasión de verla, no lamentaréis estar dos horas cara a la pantalla. Y, para los que ya la habéis visto, entre los que me incluyo, es de esas que no te importa si la pasan por la tele y la acabas viendo porque no tienes nada mejor que hacer.




INTERRUPCIÓN DEL DÍA 12/05/2011

AYER, JUEVES DÍA 12/05/2011, SE PRODIJO UN ERROR EN EL SISTEMA DE GOOGLE QUE ELIMINÓ LA ENTRADA DEL DÍA. PROMETO RESCATARLA EN CUANTO TENGA OCASIÓN Y PUBLICARLA LO ANTES POSIBLE. DISCULPAD LA AUSENCIA DE NOVEDADES. HAN SIDO CUSAS AJENAS A LA VOLUNTAD DE JECKYLL Y HYDE.