domingo, 5 de junio de 2011

CINE EN CARTEL: "X-MEN: PRIMERA GENERACIÓN"



TÍTULO: X-MEN. PRIMERA GENERACIÓN

DIRECTOR: MATTHEW VAUGHN

REPARTO: JAMES MCAVOY, MICHAEL FASSBENDER, KEVIN BACON, JENNIFER LAWRENCE, JANUARY JONES

DURACIÓN: 123 min.

AÑO: 2011

GÉNERO: AVENTURAS

  • EL DR. JECKYLL DICE:
Exceptuando el caso de Batman y Superman, cuyas versiones cinematográficas se realizaron en las décadas de los 70 y 80, la mayoría de adaptaciones de super héroes de cómic han tenido lugar desde no hace más de diez años, cuando el Spiderman de Sam Raimi y el Hulk de Ang Lee aterrizaron en la gran pantalla. Desde entonces, casi parece que no haya habido época estival (sobretodo) en que las aventuras de algún super héroe del universo Marvel acaben figurando entre las más vistas de la cartelera. Así pues, han desfilado con mayor o menor suerte ("X-Men - X-Men, 2000"Batman begins - Batman begins, 2005" y "El caballero oscuro - The dark knight, 2008" en el primer grupo; las dos partes de Los 4 fantásticos, "Daredevil - Daredevil, 2003", "El motorista fantasma - Ghost rider, 2007" y "Superman returns - Superman returns, 2006" en el segundo grupo; en tierra de nadie se quedan las dos partes de Iron man, "Thor - Thor, 2011", las últimas tres entregas de los X-men, y "El castigador - The punisher, 2004").

De todas las citadas, guardo particularmente un buen recuerdo de la segunda entrega del Batman de Christopher Nolan, quien no sólo supo hacer una buena película, sino que demostró que con talento y ganas es posible contar la historia de un super héroe sin caer en la trampa de sobrecargar una película con fuegos de artificio digitales, como había pasado en las aventuras del hombre murciélago rodadas por Joel Schumacher, o en ambas partes de Hulk. Sin embargo, cuando parecía que había que resignarse a tener que esperar a que Christopher Nolan volviera a contar por tercera vez la historia de Bruce Wayne (ya barrer taquillas), aparece como obra de magia la última película acerca de los mutantes conocidos como X-men que, sin llegar al nivel de maestría de Nolan, sí que se le acerca de manera más que satisfactoria.

En el 90 % de los casos, la historia que se cuenta en las películas de super héroes giran en torno al héroe en cuestión, empezando y acabando todo con él: cómo adquiere sus poderes, con qué enemigos tiene que enfrentarse, cómo lo consigue, etc. No obstante, son muy contadas las veces en que es el super héroe el que está al servicio de la historia, participando de ella porque no le queda más remedio, y colaborando a que ésta adquiera importancia y sea fundamental para que la película avance. A Dios gracias, esto es precisamente lo que ocurre con "X-men. Primera generación". El director Matthew Vaughn, productor habitual de otro visionario cineasta como es Guy Ritchie, da en el clavo al confeccionar una estupenda película en que, en lugar de dejarse llevar por los carísimos efectos especiales a los que parece que ya estamos demasiado acostumbrados, hace que sus personajes se integren de forma perfecta con el marco histórico en que la aventura se desarrolla.

La historia da comienzo con una descripción más detallada del mismo prólogo con que comenzaba la primera parte de los X-men, en que un niño judío llamado Erik, en medio de un campo de concentración, desata su furia, demostrando su claro control mental sobre los objetos metálicos. Conocedor de semejante poder, un científico alemán llamado Sebastian Shaw (Bacon), decide experimentar con él para potenciar dicho poder, a costa de la vida de la madre del muchacho, cosa que éste jamás olvidará. Pasados los años, en la década de los 60, un Erik ya adulto (Fassbender) busca por todo el planeta a Shaw para vengarse por el asesinato de su madre. Lo que desconoce es que Shaw está preparando una conspiración junto con los países comunistas para iniciar, a través de lo que se acaba conociendo como la crisis de los misiles cubanos, una guerra mundial que acabe con los humanos y permita sobrevivir únicamente a los mutantes. Por ello, con tal de pararle, acaba asociándose con un joven telépata llamado Charles Xavier (McAvoy) y un grupo de mutantes que, como él, necesitan aprender a dominar su poder y ponerlo al servicio de la humanidad. Sin embargo, las ansias de venganza de Erik parecen ser mayores de lo que todos esperan.

Quienes estén al corriente de las aventuras de los X-men ya saben de antemano cómo termina acabando la historia. Sin embargo, ello no es impedimento para que este prólogo resulte de lo más interesante. De hecho, considero que es un acierto total insertar las aventuras de los jóvenes mutantes en un contexto histórico real, alejando de situaciones más irreales como en otras adaptaciones similares. La crisis de los misiles cubanos en mitad de la Guerra Fría está muy bien reconstruida, el papel que los héroes juegan en este relato se adapta a la perfección a dicho contexto histórico, a la vez que el entretenimiento y la diversión se encuentran presentes en cada fotograma.

A pesar de todas estas ventajas si, en mi opinión, no llega a alcanzar la maestría de "El caballero oscuro" es porque la propia historia queda condicionada ya de por sí a lo irreal de los poderes de cada mutante. Cosa que, por otra parte, es imprescindible ya que estamos hablando de los X-men, y no de otro héroe como Batman que carece de cualquier super poder. Además, pensándolo con calma después de verla, puede ser que la cinta carezca de toda la emoción que podrían haberle impreso al relato, cosa que la anterior entrega del hombre murciélago dí tenía. Pero, de cualquier modo, ello no es impedimento para que la película esté muy bien construída, rodada con tremenda eficacia, y sepa entretener divertir a la vez.


  • MR. HYDE DICE:
Pues a mí me ha gustado. Es cierto que se deja de pajas mentales como las de Hulk (no me cansaré de decir que, por muy buenas que sean las pelis de La Masa, a mí las dos me han parecido un petardo de cojones), y que parece que quiere seguir el mismo camino que "El caballero oscuro", haciendo que todo parezca más real. Además, sorprende la violencia que le han metido a la peli ya que, en estos casos, lo normal suele ser que no aparezca ni una sola gota de sangre para que puedan ir a verla cuantos más niños mejor. Pues en este caso, sangre no es que aparezca, pero digamos que la muerte de más de un personaje acaba siendo más que cruel (y, si no me creéis, esperad a ver lo que hace Erik con una moneda - ¿recordáis cómo hacía desaparecer el Jocker un lápiz?-).

Por fortuna, entre tanto acontecimiento histórico, la aventura acaba siendo constante a lo largo de casi toda la peli, tanto mientras se van encontrando los mutantes como cuando éstos tienen que entrenarse para acabar dominando sus poderes. Y, por fortuna, han contado con un malo como toca, dejándose de chorradas de tíos que salen poniendo cara de perro para demostrar lo malo malísimos que son. Aquí, Kevin Bacon se lo pasa pipa haciendo de hijoputa despiadado, que casi parece que son los únicos papeles en los que no hay quien le gane.

Ahora mismo, de lo que hay en cartel, a la espera de que a finales de mes nos llegue un auténtico torrente con todos los peliculones que Hollywood se reserva para el verano, si ya habéis visto la de "Thor" y "Fast & furious 5", creo que "X-men. Primera generación" es de lo más recomendable. Eso, teniendo en cuenta que queráis ir al cine para pasároslo pipa, que si queréis ver la última de Woody Allen o alguna de esas de corte más independiente, pues vosotros mismos. Yo, al menos, cuando voy al cine, me gusta ver cosas que luego pierden un huevo en pantalla pequeña, sin tener en cuenta que sean de gente normal o que sea un tipo de cine que alguien que conozco siempre acaba criticando con la frase "ese tipo de cine a mí no me interesa". Macho, cambia un poco la canción y dale una oportunidad a pelis como ésta, que ya te digo que te lo pasas bien fijo.



sábado, 4 de junio de 2011

CINE A DESCUBRIR: "REVENGE (VENGANZA)"


TÍTULO: REVENGE (VENGANZA)

DIRECTOR: TONY SCOTT

REPARTO: KEVIN COSTNER, MADELEINE STOWE, ANTHONY QUINN, MIGUEL FERRER, JOHN LEGUIZAMO

DURACIÓN: 125 min.

AÑO: 1990

GÉNERO: THRILLER

  • EL DR. JECKYLL DICE:

Son muchas y muy variadas las veces que se ha tratado el tema de la venganza dentro del cine. Algunos cineastas han sido capaces de desarrollar historias con un notable sentido de la qualité como Alejandro González Iñárritu en la deprimente "21 gramos - 21 grams, 2003"; otros, se decantaron por hacerlo desde un punto de vista más duro y directo, como sucedía en la mayoría de largometrajes del inspector Harry Callagan - alias Harry el sucio - al que dio vida Clint Eastwood, o la serie protagonizada por Charles Bronson sobre el justiciero urbano; hay quien la quiso plasmar desde un punto de vista más particular - lo que podríamos definir como "cine de autor" -, como hizo Quentin Tarantino con las dos partes de su célebre "Kill Bill"; y, por supuesto, la forma que han tenido de mostrar la venganza otras producciones con aspiraciones más comerciales, bien sea por los actores que las protagonizaron (Mel Gibson en "Payback - Payback, 1998" - remake a su vez de "A quemarropa - Point blank, 1967" -, Denzel Washington en "El fuego de la venganza - Man on fire, 2004", o Tom Jane en "El castidagor - The punisher, 2004").


Por lo que respecta a "Revenge", Tony Scott se inspiró en la novela escrita por Jim Harrison para contar la historia de Cochran (Costner), un piloto de las fuerzas armadas estadounidenses que decide tomarse un periodo sabático para viajar a Méjico, donde su amigo Tibey "Tiburón" Méndez (Quinn), un peligroso mafioso, le invita a pasar unos días. Tibey está casado con Miryea (Stowe), una preciosa mujer más de veinte años más joven que él. A su llegada, Cochran y Miryea no pueden evitar sentir una atracción mutua tremenda, por lo que inician un romance secreto. No obstante, Tibey, acaba por enterarse del affaire entre su mujer y su mejor amigo, por lo que decide tomar medidas que acabarán cambiando por completo el destino de los tres personajes.


"Revenge", si bien se toma su tiempo para presentar a los personajes, no se anda por las ramas a la hora de plasmar el verdadero fondo de su historia. Estamos ante un relato de venganza en estado puro, del "hacer aún más que el otro", que prácticamente acaba sentenciando el destino de quienes participan en ella. Por fortuna Tony Scott no se contenta sólo con mostrar los actos de violencia ciega provocados por la venganza, sino que insiste en demostrar las terribles consecuencias que ello puede provocar. Así pues, una vez dado el pistoletazo de salida en cuanto a la primera represalia tomada (la incursión de los hombres de Tiburón Méndez en la caseta donde están alojados Cochran y Miryea es tan violenta como precisa y efectiva), y tras devolver Cochran el primer golpe (el asesinato de uno de los sicarios de Tibey en un bar de carretera deja con la sangre helada), queda claro que ninguna de las partes implicadas piensa capitular.


Por otro lado, "Revenge" tiene el genial acierto de no limitarse sólo a reproducir escenas de carnicería entre víctimas y verdugos, sino que señala con un dedo acusador enorme las consecuencias de obrar mal. Desde el comienzo, tanto el personaje interpretado con acierto por Costner como el espectador tienen claro que éste se está equivocando al inmiscuirse en asuntos que no le conciernen y que, por muy deprimida e insistente que se muestre Miryea, ésta es la mujer de su mejor amigo quien, además, deja claro desde el primer momento, que es una persona de armas tomar (ver al respecto secuencias como la del ajuste de cuentas que hace Tibey con uno de sus empleados desleales - la frase "Eres listo, pero no tanto como para ser yo" que pronuncia Anthony Quinn deja de piedra al más templado -, o cómo reacciona Tibey cuando uno de sus más fieles canes le destroza la cazadora que Cochran le ha regalado).


En resumidas cuentas, "Revenge", a pesar de tratarse de una película con secuencias de violencia sin ningún tipo de concesión, es una película excelente, donde hay cabida tanto para el romance como para la acción, para el drama como para el delite visual que ofrecen los parajes mejicanos. Y, si además, hace que el espectador se acabe planteando del acierto de las acciones de sus personajes (por no hablar de las consecuencias morales de tales actos), pues mucho mejor.



  • MR HYDE DICE:

Recuerdo cómo me impactó "Revenge" la primera vez que la vi. Aparte del hecho de que yo era aún un crío, desde la escena en que le dan a Kevin Costner una paliza de cojón de mico, hasta casi el cara a cara final con Anthony Quinn, estás con el corazón en un puño, deseando que la acción no pare para saber qué es lo que va a pasar con los personajes.


Eso sí, ya os digo que el que se piense que "Revenge" es la típica peli de acción en que Costner se arma hasta los dientes de pistolones para darles matarile a los que le han dejado la cara hecha un mapa, se pueden ir olvidando. Hay secuencias de acción, sí, y tiroteos varios. Pero esto no va del que se acaba cargando a medio mundo, como estamos ya acostumbrados a ver en el cine (igual es por eso que la peli se metió un toñazo de los guapos en la taquilla cuando se estrenó...). Aquí cada uno se mueve motivado por algo que le hace actuar de esa forma, y eso es evidente desde el principio. Prueba de ello, es el desgarrador final que deja a más de uno con los ojos como platos. De hecho, ahora que hago un poco de memoria, creo que no han sido muchas las veces que una peli acaba como lo hace ésta.


Pero, de cualquier modo, "Revenge" es una peli cojonuda, muy bien hecha y mejor interpretada. El gran y desaparecido Anthony Quinn da vida al gangster mejicano con una convicción que hace que te vayas por la pata p'abajo (de hecho, con las malas pulgas que se gasta el colega, el personaje de Coster, por muy cachondo que se ponga con la mujer del otro, tiene que ser un tonto del pijo de cuidado para no saber en qué berenjenal se está metiendo); Madeleine Stowe, creo que pocas veces ha estado tan guapa en la pantalla (vamos, que comprendes que, estando la buena mujer más salida que una mona, Costner acabe pensando "a la mierda" y se la zumbe a la mínima ocasión que tiene - ojo a la secuencia de la huida de los dos amantes a bordo de un Jeep... sin palabras -); y Kevin Coster demuestra que, por aquel entonces, era algo más que la simple cara bonita que había ido enseñando en sus pelis anteriores (lástima que luego la cagara haciendo truños como puños).


En fin, que aunque se trate de una de las películas menos conocidas de sus responsables, merece la pena rescatarla de alguna sección de ofertas del año de maricastaña de cualquier tienda especializada, o tratar de encontrarla en algún videoclub que tenga pelis con más añetes. Esta, en verdad, merece la pena.



viernes, 3 de junio de 2011

ESTRENOS DE VIDEOCLUB: "LA TRAMPA DEL MAL"


TÍTULO: LA TRAMPA DEL MAL

DIRECTOR: JOHN ERIK DOWDLE

REPARTO: CHRIS MESSINA, BOJANA NOVAKOVIC, JENNY O'HARA, GEOFFREY AREND, LOGAN MARSHALL GREEN

DUACIÓN: 83 min.

AÑO: 2010

GÉNERO: TERROR

  • EL DR. JECKYLL DICE:


Cuando se estrenó "La trampa del mal", la promoción casi hizo más hincapié en que el argumento había sido obra de M. Night Shyamalan (director de la archiconocida "El sexto sentido - The sixth sense, 1999" y de la aburridísima "La joven del agua - Lady in the water, 2006"), quien parece contar con una predilección por parte de los estudios un tanto sobreestimada. De esta forma, parece ser que, procurando crear una nueva franquicia de películas basadas en historias cortas del propio director, éste tenía la intención de cederles las riendas de los proyectos a tutorados suficientemente capacitados para hacerse cargo del proyecto. "La trampa del mal" es el primer resultado de estas producciones.


Shyamalan hace que su historia arranque con el impactante suicidio de un desconocido. De este suceso, que parece tratarse de un acontecimiento aislado, la acción se traslada al interior de un ascensor de un rascacielos, donde cinco personas sin aparentes vínculos entre ellas, quedan atrapadas en lo que parece ser una avería normal y corriente. No obstante, a medida que avanzan los minutos, empiezan a sucederse misteriosos apagones que, a cada vez, concluyen con la muerte de uno de los pasajeros. Mientras la tensión en el interior de la cabina aumenta, desde la sala de control del edificio, comienzan a hacer un seguimiento de la situación y, con la ayuda del FBI, acaban descubriendo peligrosa información que, aparentemente de forma accidental, hace que se vinculen las cinco personas atrapadas entre ellas.


Da la sensación de que los responsables de "La trampa del mal" quisieron plantearse la película como una interesante mezcla de los "Diez negritos" de Agatha Christie con toques del Hitchcock más interesante y claustrofóbico. Al menos, eso es lo que se desprende de los primeros sesenta minutos de su metraje (la película dura poco más de ochenta minutos). De hecho, la intriga está muy bien conseguida gracias, en muy buena parte, a una planificación de lo más eficaz - hay que tener en cuenta que el escenario principal del largometraje es una cabina de ascensor, lo que limita muchísimo la movilidad de la cámara -, y a elementos que contribuyen de forma asombrosa a reforzar esa sensación de misterio y suspense. Así pues, son ejemplo de esto mismo ese comienzo con imágenes de la ciudad boca abajo (cuyo travelling termina en el interior del hueco del ascensor en cuestión), o los numerosos intentos del personal mecánico por solucionar la aparente avería de la cabina, con las consecuencias desastrosas que ello provoca.


Por desgracia, ese cúmulo de tensión generado durante la primera hora que señalábamos, acaba cayendo en saco roto cuando guionistas y realizador deciden seguir el camino de lo fácil y previsible, apostando ya más por una historia de terror paranormal que por el fabuloso relato de intriga que habían estado desarrollando hasta ese momento. Así pues, el final de la película acaba siendo prácticamente ridículo, el epílogo más largo y enrevesado de lo deseable y, lo peor, que dejan a la historia con agujeros de lo más notorio (¿qué ha pasado realmente con suicida? ¿para qué acaba montando todo ese circo el responsable del mal trago que pasan los personajes?, etc.).


En resumidas cuentas, "La trampa del mal", a pesar de su inconsistente y casi absurdo final, representa una opción interensante que se estrena en los videoclubs españoles este fin de semana. Además, gracias a su breve duración, cuando el espectador empieza a pensar que, en efecto le han tomado el pelo, la película ya casi se ha acabado, con lo que esa sensación no termina por ser todo lo molesta que podría haber sido. Al fin y al cabo, no se trata más que de una película de consumo fácil: usar y tirar.



  • MR. HYDE DICE:


Mira que la peli engancha, que te mantiene en tensión durante todo el rato, que incluso hay un momento en que piensas: "joer, qué guapa está"... pues no, al final la acaban cagando a base de bien. Pero vamos a ver, ¿qué les cuesta a estos yanquis dejarse de chorradas paranormales y hace una película como Dios manda? ¡Será que no tienen pasta para hacerlo, o para contratar a guionistas que sepan cómo! Se ve que la predilección que nuestros primos del otro lado del charco tienen por las películas de tema sobrenatural, rollo exorcistas y demás, es exagerado. Para mí que les pagan más si meten alguna coña de demonios y espíritus en sus películas porque, si no, os juro que no entiendo que haya algunas películas que, sin ser ninguna obra de arte, te van enganchando, atrapando a saco y, cuando están a punto de dar el toque final... ¡Zas, cagada de vaca!


Lo más curioso es que tiene trozos cojonudos, como el del primer asesinato dentro del ascensor, o cómo empiezan a sospechar todos de todos (el trozo en que el policía que está en la sala de control averigua un dato importante sobre dos de las personas que están dentro del ascensor, hace que te den ganas de empezar a morderte las uñas), o simplemente el principio, cuando el detective encargado del caso empieza a atar cabos para averiguar de dónde ha caído el cuerpo del suicida. De todas formas, es una lástima que ese tono de intriga no se mantenga durante más tiempo hasta el final de la peli. Así que, al final, sólo te queda pensar en las partes que sí han merecido la pena y empezar a comentar con los colegas la forma en que cada uno de vosotros hubiera acabado la historia.


Teniendo en cuenta que "La trampa del mal" sale esta semana en los videoclubs, acaba siendo un aconsejable entretenimiento sin más propósito que ese, el de hacer que te diviertas un rato, que tengas a la churri agarrada con uñas y dientes a tu brazo mientras la veis y que, ya que dura menos de hora y media, pues que al menos no tengas más claro que el agua que te han estado tomando el pelo.



jueves, 2 de junio de 2011

CINE ACTUAL: "MÁS ALLÁ DE LA VIDA"



TÍTULO: MÁS ALLÁ DE LA VIDA

DIRECTOR: CLINT EASTWOOD

REPARTO: MATT DAMON, CÉCILE DE FRANCE, BRYCE DALLAS HOWARD, GEORGE MCLAREN, FRANKIE MCLAREN

DURACIÓN: 123 min.

AÑO: 2010

GÉNERO: DRAMA

  • EL DR. JECKYLL DICE:

Resulta impresionante que, a sus más de ochenta años, Clint Eastwood sea capaz no sólo de rodar películas con una velocidad poco fuera de lo común dentro del cine norteamericano, sino que casi todos sus largometrajes estén cuidados hasta el más mínimo detalle, ofreciendo así una sesión de buen cine como debería hacerse con más frecuencia. Además, por su fuera poco, sus obras acaban pareciéndose al buen vino, que no sólo van ganando con los años, sino que el propio Eastwood parece madurar un poco más con cada nuevo proyecto. Y, para completar el conjunto, no se limita a rodar el mismo tipo de historias, sino que procura que la variedad esté presente en cada uno de sus proyectos.


Una vez mostrada mi gran admiración por este excelente director e intérprete norteamericano, toca hablar de "Más allá de la vida", la que a dí a de hoy es su última película estrenada como realizador. Con un guión original de Peter Morgan (de cuya mano han salido guiones de otras conocidas películas como "The queen - The queen, 2006" o "El último rey de Escocia - The last king of Scotland, 2006"), el largometraje que hoy nos ocupa se centra en plantear la cuestión de si existe vida más allá de la muerte, para lo que se sirve de tres historias diferentes que acaban coincidiendo. Por una parte, tenemos a Marie (De France), una periodista francesa que se encuentra en la misma playa en la que tuvo lugar el famoso tsunami de 2004, y acaba sufriendo las consecuencias de tal fenómeno, hasta el punto de permanecer clínicamente muerta durante unos minutos. Por otra parte, George (Damon), es un hombre marcado por su condición de vidente, consecuencia de una operación de la infancia cuya complicación le acabó dando semejante don, pero del que huye encarecidamente para poder disfrutar de una vida "normal". Por último, nos encontramos con los hermanos Jason y Marcus (los gemelos McLaren), quienes no sólo tienen que lidiar con el problema de una madre alcohólica y drogadicta, sino también con un duro revés que el destino les tiene aguardado.


Así pues, tomando las experiencias separadas de estos tres personajes, Eastwood plantea la posibilidad de que más allá de la muerte no se halle un vacío sin sentido, sino que juega con la sugerencia de que hay un "algo" que los vivos no podemos acabar de comprender y describir del todo pero que, por consiguiente, tampoco podemos negar en redondo. No obstante, si bien la esta premisa resulta muy prometedora, la película parece navegar por aguas poco claras, sin acabar de decantarse por el drama puro y duro (tiene secuencias dramáticas a base de bien), o por el relato de ciencia ficción en que una serie de personajes se empeñen en averiguar qué es lo que nos espera después de la vida (más o menos como sí lo hacían los protagonistas de aquella película que Joel Shumacher rodó a principios de los 90, llamada "Línea mortal - Flatliners, 1990").


De esta forma, a pesar de encontrarse detrás la mano maestra de Eastwood- y no tengo ningún reparo en repetir las veces que haga falta que Clint Eastwood es un auténtico maestro del séptimo arte -, "Más allá de la vida" acaba por no convencer del todo. En primer lugar, la historia está contada de una forma fría en exceso. Desconozco si ésta era la intención del director pero, teniendo en cuenta que el argumento daba suficientemente de sí, podría haberle puesto un poco más emoción a determinadas secuencias (las consecuencias del incidente en el metro de Londres, el encuentro de Marie y su novio tras la devastadora ola con que comienza la película, o la pasividad con que George se comporta cuando le demuestra su don a la joven inocentona a la que da vida Bryce Dallas Howard).


Asimismo, la película también parece querer abrir demasiados frentes sin acabar por cerrar ninguno. De esta forma, resulta extraño el desenlace que envuelve a dos de los protagonistas principales, o que no se concrete más la intención del personaje de Marie cuando recopila la información de trabajos de investigación que le presta la doctora alemana, o que la resolución que se le otorga a la historia que envuelve a los hermanos gemelos parezca cortada de forma tan abrupta (por mucho que el sentimiento de redención se encuentre presente en todos los casos).


En fin, que sin ser una mala película, desde luego no se encuentra entre lo mejor de Clint Eastwood, cosa que resulta evidente si se compara con otras obras de mayor calado como puedan ser "Mystic River - Mystic River, 2003" o "Million dollar baby - Million dollar baby, 2004". No obstante, a pesar de todo ello, da gusto ver que aún hay cineastas de verdad con talento y ganas necesarias como para seguir haciendo cine. Y por muchos años más.



  • MR. HYDE DICE:

Pues qué queréis que os diga. A mí como que ni fu ni fa. No es mala, como sí que me pareció "Banderas de nuestros padres - Flags of our fathers, 2006"; ni aburrida como "Los puentes de Madison - Bridges of Madison Country, 1995" o "El intercambio - Changeling, 2008" (estas dos me parecieron un tostón de cojones). Pero digamos que se une al grupo formado por otras como "Cartas desde Iwo Jima - Letters from Iwo Jima, 2006" o "Cazador blanco, corazón negro - White hunter, black heart, 1990" en que, cuando acaba, uno se pregunta: "¿y qué?". Como suele decir mi padre, para esos viajes no hace falta alforjas. Pues en este caso, es exactamente eso lo que pasa.


La peli está bien, que tampoco es un muermo, pero te quedas con la sensación como de que te esperabas que la cosa iba a ir de otro palo. Tampoco es que pensara que el tío Clint iba a apostar por algo más a lo sexto sentido, pero sí que se iba a mojar algo más en plantear alguna especie de debate entre aquellos que creen en el más allá y los que se lo toman más a cachondeo. Desde luego, con esa misma historia mejor manejada, sí que podría haberse logrado una peli con algo más de fuerza y personalidad. Sin embargo, el abuelete parece querer tomárselo con calma, como si esa aparente desidia fuera hecha aposta. Lo malo es que acaba confundiendo "calma" con "va tío, acelera en contar algo, que me piltro".


Aparte, está la costumbre de seguir componiendo él las bandas sonoras de sus películas, cosa que es de mucho alabar, pero alguien debería decirle, oye colega, a ver si le das más ritmillo a la música, que como sigas poniendo las mismas cuatro notas de piano y guitarra en el resto de la peli la peña se te va a dormir.


Pero bueno, si bien son defectos que le impiden a "Más allá de la vida" figurar entre lo mejor de este tío que es cojonudo (no me cansaré de decir que "Gran Torino - Gran Torino, 2009" supone un broche de oro a uno de los actores con más carácter de la historia del cine), no constituyen ningún impedimento para que se deje ver con cierto agrado. Ahora, no es nada del otro mundo, ya os lo aviso. Ojalá el resto de la peli hubieran tenido la misma tensión que los primeros cinco minutos, cuando parece echar toda la carne en el asador mostrando las devastadoras consecuencias del tsunami.






miércoles, 1 de junio de 2011

CINE DE LOS 90: "FULL MONTY"


TÍTULO: FULL MONTY

DIRECTOR: PETER CATTANEO

REPARTO: ROBERT CARLYLE, TOM WILKINSON, MARK ADDY, STEVE HUISON, PAUL BARBER, HUGO SPEER

DURACIÓN: 95 min.

AÑO: 1997

GÉNERO: COMEDIA


  • EL DR. JECKYLL DICE:

Son pocas las veces que una película hace tanta gala del talento con el que está hecha, que es capaz de competir a los mismos niveles que superproducciones mucho más costosas, pero con mucha menos calidad. "Full monty" es uno de esos raros ejemplos. Con un presupuesto mínimo (3,5 millones de dólares), actores prácticamente desconocidos -al menos en el momento de su estreno-, un calendario de rodaje de lo más ajustado, y medios técnicos nada sofisticados, esta maravillosa película consiguión encandilar a los espectadores de medio mundo, tal y como demuestran los casi 260 millones de dólares que acabó recaudando a nivel mundial. Las claves de su éxito son, a grandes rasgos, dos: la originalidad de la historia (cuyo guión original viene firmado por Simon Beaufoy, que años más tarde ganaría un merecido Oscar por su guión de "Slumdog millonaire - Slumdog millonarie, 2008") y el enorme carisma con el que todos y cada uno de los actores ababa interpretando a sus personajes. Vamos por partes.


La historia tiene como punto de partida a Gaz y Dave (Carlyle y Addy, respectivamente), dos amigos que han perdido su trabajo como consecuencia del cierre de la metalurgia de Sheffield donde ambos trabajaban. Ante una situación de paro desoladora, y las deudas que tiene Gaz para poder pagarle a su ex-mujer la pensión de su hijo, ambos deciden montar un show de striptease amateur, en el que sería gente normal y corriente como ellos, quienes actuarían. Para ello, acaban incorporando al grupo a Gerald, su antiguo jefe (Wilkinson) que es un estirado y remilgado hombre ya maduro que no le ha dicho aún a su mujer que está sin empleo, así como a otros pobres diablos que se encuentran en situaciones similares. A partir de aquí, los personajes se las ven y desean para poder conseguir su objetivo: hacer el famoso striptease.


En lo que concierne a los actores, cuesta creer que puedan resultar tan perfectos en sus respectivos roles. Cada uno de ellos le aporta una humanidad formidable a su personaje, logrando que al público le resulte muy fácil identificarse con ellos, a la vez que poder disfrutar y reírse de las cosas que les acaban sucediendo. Por su parte, el director, un entonces debutante Peter Cattaneo, es capaz de hacer divertidas secuencias que, por su propio contenido deberían causar justo el efecto contrario (baste recordar, por ejemplo, el intento de suicidio inicial de uno de los personajes).


En fin, que para tratarse, en su origen, de una comedia sin más pretensiones que las de entretener, contiene momentos que casi han pasado a la historia: la secuencia de improvaso baile en la cola de la oficina del paro, el casting para reclutar a los strippers, los primeros ensayos del número de baile, la posterior pillada de la policía y lo que sucede después en la comisaría, el momento en que Gerlad está haciendo una entrevista de trabajo y aparecen dos enanitos de jardín por una ventana o, por supuesto, el número final con la voz de Tom Jones cantando de fondo.



  • MR. HYDE DICE:

¡Buah, que me parto, lagarto! Menudo descojone de película. Y pensar que, al principio no la quería ver... Menos mal que acabaron por convencerme en su día para ir al cine y verla. Creo que es de las pocas veces que casi me escurro de la butaca de la risa (vale, puede que me pillara con ganas de reírme y que luego no sea para tanto, pero primero ved la peli y luego me contáis).


Reconozco que, cuando se estrenó, a penas me llamaba mucho la atención. De hecho, supongo que confundido por el título, pensé que era alguna especie de comedia inglesa que tenía más que ver con el grupo cómico Monthy Pyton que con lo que es la peli al final (tampoco soy muy fan de estos cómicos ingleses, así que la atracción inicial era de poca tirando a ninguna). Pero mira tú por dónde que no.


Lo que convierte a "Full monty" en la genial película que es, es precisamente que todas las situaciones que presenta la película son de lo más normales. No hay ningún personaje que esté fuera de lugar, o que se vea envueltos en situaciones más vistas que el potorro de la Bernarda. Al contrario, los problemas de los personajes son reales al cien por cien, las decisiones que toman, de lo más corrientes (salvo alguna que otra patochada), y sus preocupaciones acaban siendo también las de los que están viendo la película. Todo esto, por no mencionar que, con la idea de bombero que se les ocurre, es imposible que ya de entrada no te caigan bien. Pero es que conforme avanza la acción, te lo pasas pipa absolutamente con todos: el gordo envolviéndose en papel celofán para sudar y adelgazar mientras se zampa una chocolatina, el flaco haciendo un striptease improvisado en la calle a las luces de los faros de un coche, el negro demostrando cómo sabe bailar... justo antes de que se le encaje la espalda, o el "superdotado" demostrando cuál es su "talento" para el baile. Son cojonudos todos, desde el primero hasta el último.


El único problema que puede presentar ahora esta película es que ya casi toda la gente la haya visto o, aún peor, se la hayan contado (en este último caso, cagada monumental), porque "Full monty", si bien no es una peli para ver todos los días, sí que hace que siga siendo agradable y divertido sentarse a verla cuando la pasan por la tele, o cuando decides recordarla y ponértela tú mismo. No es ninguna joya, pero sí que es entretenida y cachonda a rabiar. Lo dicho, que de las que merece la pena volver a ver de vez en cuando para reír durante hora y media.




Full Monty Trailer (VO) por LiloonandBruce

martes, 31 de mayo de 2011

CINE DE LOS 80: "BITELCHUS"



TÍTULO: BITELCHUS

DIRECTOR: TIM BURTON

REPARTO: MICHAEL KEATON, ALEC BALDWIN, GEENA DAVIS, WINONA RYDER

DURACIÓN: 93 min.

AÑO: 1989

GÉNERO: FANTÁSTICO

  • EL DR. JECKYLL DICE:


Hay películas que marcan el punto de partida de sus máximos responsables, siendo a partir de estas primeras obras que se acaba definiendo y puliendo ese estilo que acaba haciéndolos inconfundibles. Este es, sin duda, el caso de "Bitelchús" y Tim Burton. Hoy en día resulta casi imposible pasar por alto el estilo gótico y casi tenebroso con el que el extravagante realizador californiano ha sabido dotar a todas y cada una de sus películas.



La que hoy nos ocupa, supuso su primer proyecto dentro de un gran estudio hollywoodiense, dirigido a una mayoría más amplia que la de su debut como director, "La gran aventura de Pee Wee - Pee Wee's big adventure, 1985". Para este proyecto, Burton se puso tras las cámaras para dirigir la historia de un joven matrimonio (Baldwin y Davis) que, tras un torpe accidente de tráfico, muere, convirtiéndose ambos miembros en fantasmas recluidos en la que era su casa. Dicha casa es adquirida por un matrimonio de lo más inusual, cuya hija (Ryder) parece sentir una extraña fascinación por todo lo relacionado con la ultratumba. Con el fin de poder deshacerse de los nuevos propietarios, ambos fantasmas acaban aceptando la ayuda de Bitelchús, otro fantasma descaradamente gamberro, para que los acabe ahuyentando. Sin embargo, su plan se les acaba escapando de las manos.



En el momento de su estreno,"Bitelchús" resulto en especial llamativa por varios motivos. En primer lugar, tras anteriores propuestas sobre el más allá de contenido mucho más terrorífico como "Poltergeist - Poltergeist, 1982" o "Hellraiser - Hellraiser, 1987", la película de Burton era capaz de resultar tremendamente divertida a la vez que hacía uso de los aparentes guiños de terror para hacer aún más cómicas si cabe las diversas situaciones en que se ven involucrados los personajes. Baste recordar al respecto, secuencias como aquella en que Bitelchús se convierte en una especie de serpiente gigante para aterrorizar a los nuevos inquilinos, o cómo el matrimonio debe demostrar ante su superiora del "más allá" que, mediante la transformación física, son capaces de provocar miedo.



En segundo lugar, "Bitelchús" ha sentado cátedra en cuanto a su uso de la estética. Esas decoraciones desmesuradamente exageradas que parecen sacadas de una extraña mezcla de cómic y pesadilla surrealista, han supuesto una constante en los diversos mundos que Tim Burton ha creado a lo largo de su filmografía ("Batman - Batman, 1989", "Eduardo manostijeras - Edward scissorhands, 1990", "Sleepy Hollow - Sleepy Hollow, 1999" o la más reciente "Alicia en el país de las maravillas - Alice in Wonderland, 2010", por poner algunos ejemplos). Así pues, en "Bitelchús" queda muy clara la diferenciación entre el mundo de los vivos - en especial representado por la vida cotidiana del matrimonio durante sus primeros quince minutos - con el de los muertos - esa sala de admisiones en el más allás - o de la misma vivienda una vez decorada por los nuevos propietarios - el salón comedor donde se improvisa una sorprendente conga, la terraza con una única pared y ventana sin cristal -.



Por último, en tercer lugar, por la increíble caracterización de los personajes. No es ningún secreto que Tim Burton es un auténtico entusiasta de las decoraciones faciales más enrevesadas. Prueba de ello es que, en todas las películas en las que su inagotable mente creativa ha estado detrás, los fantásticos trucos de maquillaje han sido, sin duda, junto con la decoración, uno de los aspectos más admirados y reconocidos. Nadie diría que debajo de ese aspecto de fanfarrón fantasmal se encuentra Michael Keaton (al igual que pasaba con Danny DeVito y su caracterización de Pingüino, o la de cualquier primate en la muy inferior "El planeta de los simios - Planet of the apes, 2001").



Sea como sea, "Bitelchús", sin ser considerada una de sus mejores películas, sí que supuso un soplo de aire fresco en cuanto al género fantástico de comedia lo que, a pesar de un más que notable envejecimiento del largometraje, no es impedimento para que hoy aún pueda ser vista con cariño y cierto nivel de agrado.



  • MR. HYDE DICE:


Jejeje, qué cachondo el fantasma. Recuerdo que la primera vez que la vi, me acojoné un poco en alguna que otra secuencia (eh, que era un crío pequeño, a ver qué os vais a pensar), como la del primer intento de echar a los nuevos inquilinos que hacen los fantasmas, con esa especie de ensalada de gambas que, de repente, se convierte en una mano que les agarra de la cara a los comensales y los tira hacia atrás. Pero claro, si luego, esa escena, te la montan a ritmo de Juanita Banana, pues como que no puedes hacer otra cosa que acabar riéndota (esop ahora, cuando era crío me dio casi tanto canguelo o más).



Lo malo es que cuando vuelves a ver la peli ahora, te das cuenta verdaderamente de cuánto ha evolucionado el cine desde entonces. "Bitelchús" tiene escenas de efectos especiales hechas con esa técnica que se llama stop-motion, que viene a ser algo así como combinar muñecotes enormes que van animando poco a poco, y que luego mezclan con actores de carne y hueso. Pero claro, si hoy lo comparamos con pasadas de efectos especiales como los de "Matrix - The matrix, 1999", "Avatar - Avatar, 2009" u "Origen - Inception, 2010", pues es obvio que el resto se queda en pañales.



De todas formas, mola volver a ver, pasado este tiempo, al fantasma calentorro que interpreta Michael Keaton. Sin duda, su actuación es lo mejor de la película, aparte de todo lo que Jeckyll ha dicho antes. Se sale el colega cuando, nada más aparecer ante los nuevos propietarios de la casa, se queda mirando a Winina Ryder y les suelta a los otros muertos: "¡Ay va, qué buena está!". O como cuando la directora esa del más allá le tiene que montar una especie de puticlub para muertos en la maqueta del poblado para que deje de dar por culo un rato y los fantasmas puedan echar con más efectividad a los otros payos que se quieren quedar a vivir allí.



En fin, que se nota que la peli ya tiene sus años, pero está bien volver a verla aunque sea una vez más, que siempre entretiene. Y, si por alguna de estas casualidades de la vida, ninguno de vosotros la ha visto antes, ya está perdiendo el culo por encontrarla en algún sitio, que ésta es una de esas que, aunque sea una vez, hay que verla, que no es ninguna obra maestra pero tampoco le hace falta. Mola y ya está.


Ah, y por cierto, olé los huevos del que tradujo el original "Beetlejuice" (traducido sería algo así como zumo de escarabajo) por "Bitelchús", así como suena, con un par. Menos mal que, por ejemplo "Hulk" no lo estrenaron aquí como "Julc", que visto lo visto, poco ha debido faltarles.







lunes, 30 de mayo de 2011

CINE CLÁSICO: "DESCALZOS POR EL PARQUE"



TÍTULO: DESCALZOS POR EL PARQUE

DIRECTOR: GENE SACKS

REPARTO: ROBERT REDFORD, JANE FONDA, CHARLES BOYER, MILDRED NATWICK

DURACIÓN: 110 min.

AÑO: 1967

GÉNERO: COMEDIA

  • EL DR. JECKYLL DICE:

No es la primera ocasión que las grandes figuras del Hollywood del clásico tardío (entiéndase como tal el conjunto de artistas - tanto actores como directores - americanos de realizaron sus proyectos entre las décadas de los 60 y 70), acaban rodando la versión teatral de una reconocida obra de Broadway. En este caso, fueron dos de las figuras más representativas del momento, Robert Redford y Jane Fonda, quienes quisieron protagonizar la conocida obra del dramaturgo Neil Simon, cuyo resultado fue la simpática aunque intrascendente película que hoy nos ocupa.


Al igual que en la pieza teatral, la historia arranca tras el enlace matrimonial entre Paul y Corie (Redford y Fonda, respectivamente). La pareja se instala en el minúsculo piso que ella ha conseguido alquilar y, una vez los dos allí, empiezan a sucederse las situaciones más confusas y e inesperadas que se puedan imaginar: desde la improvisada visita de la madre de Corie (una insuperable Natwick), hasta la súbita aparición de un extravagante vecino (magnífico Boyer), pasando por las intermitentes visitas al apartamento del reparador del teléfono, o de lo que supone la rotura de uno de los cristales de la claraboya, por donde acaba entrando buena parte de una nevada al interior del piso.


Retomando en cierta medida el espíritu burlón de las mejores comedias de Billy Wilder o Blake Edwards, el debutante - por aquel entonces - Gene Sacks supo sacarle bien el jugo a las interpretaciones de todo el elenco y, muy especialmente, a los geniales secundarios. Milded Natwick está fabulosa como la desmelenada madre de la protagonista, que se deja seducir por el encanto atractivo del fanfarrón vecino de la azotea al que da vida Charles Boyer. Por ello, se agradece la introducción de secuencias como la de la visita al "restaurante" albano en el que no sólo "degustan" las delicias típicas del país, sino que acaban marcándose todos un curioso baile.


No obstante, por desgracia, la película acaba siguiendo el argumento escrito por Simon, por lo que resulta inevitable la excesivamente lenta secuencia de pelea entre los protagonistas. Es posible que, si Sacks hubiera tenido el acierto de ir al grano en esta dilatada secuencia para hacer notar al público el reservado carácter de Paul frente al alocado temperamento de Corie (secuencia que da sentido al título de la obra, "Descalzos por el parque"), la cinta se hubiera resentido menos. Es, en efecto, aquí donde uno tiene ocasión de comprobar cuánto salvan la función los secundarios ya que, cuando éstos no se encuentran en pantalla, el interés acaba decreciendo considerablemente.


Puede que sea por eso que, Sacks, cuando al abordar al año siguiente su siguiente proyecto cinematográfico, "La extraña parjea - The odd couple, 1968", supo cómo manejar el final de la historia, no sólo confiándola plenamente a los excelentes actores, sino resultando más efectivo en la resolución del final. No obstante, ninguno de estos peros constituye ningún impedimento para que "Desclazos por el parque" se deje ver con un agrado que hoy en día sólo parece encontrarse en las películas de antaño.



  • MR. HYDE DICE:

Pues hombre, no es que la peli esté mal, pero tampoco va a pasar a engrosar el top 10 de mis preferidas. De hecho, creo que ya la he visto para toda mi vida, aunque reconozco que la peli está simpática, y que es imprescindibles para los amantes de las comedias amables sin más pretensiones que las de hacer pasar un buen rato.


Antes de ver esta peli, aparte de Robert Redford y Jane Fonda (por cierto, ¡cómo estaba de tremenda la buena señora en sus años mozos!), no conocía a los otros que salen pululando por ahí. Eso sí, lo mejor con diferencia son ellos: la madre remilgada y medio estirada y el playboy juerguista que tiene que entrar a su casa por la ventana porque el casero le ha cambiado la cerradura por no pagar a tiempo el alquiler. Por lo demás, pues peli simpática, sin más, aunque con un final un poco aburrido, pero bueno, se le puede perdonar.


En resumen, que no os perdéis nada, al no ser que seáis fanáticos de las películas "con encanto" de hace cuarenta años. Lo que no quita, por otro lado que, si has tenido un día duro en el trabajo y quieras desconectar un poco, o si has tenido buen tute esperando en el aeropuerto de turno o si, simplemente, quieres estar un rato tranquilo en casa después de haber pasado una intensa jornada viendo (quien dice viendo dice trabajando) en una sesión de carreras de motos, o estás a punto de pirarte al otro lado del mundo a hacer de corresponsal, pues, en ese caso, sin duda, esta película puede resultar una de las mejores opciones para poder relajarte en casita.




domingo, 29 de mayo de 2011

CINE EN CARTEL: "PERDONA, PERO QUIERO CASARME CONTIGO"


TÍTULO: PERDONA PERO QUIERO CASARME CONTIGO

DIRECTOR: FEDERICO MOCCIA

REPARTO: RAOUL BOVA, MICHELA QUATTROCIOCCHE, ANDREA MONTOVOLI, FRANCESCO APOLLONI

DURACIÓN: 105 min.

AÑO: 2011

GÉNERO: COMEDIA ROMÁNTICA



  • EL DR. JECKYLL DICE:

Ayer hablábamos del tirón que los productores cinematográficos habían encontrado en las adaptaciones a la gran pantalla de novelas - de temática principalmente romántica - que ya han sido un éxito de ventas en las librerías. "Perdona pero quiero casarme contigo" ya había arrasado en los puestos de más vendidos, igual que había hecho su predecesora, "Perdona si te llamo amor", por lo que la adaptación de este último best seller era cuestión de tiempo.


Al igual que sucedió con "Perdona si te llamo amor - Scusa ma ti chiamo amore, 2008", es el propio autor de la novela, Federico Moccia, quien se pone tras las cámaras para dirigir el largometraje. Por desgracia, al igual que les sucede a otros célebres guionistas, me temo que Moccia acaba siendo mejor escritor que director, y eso es algo que durante las interminables casi dos horas de proyección acaba notando el espectador.


En esta ocasión, la película arranca justo donde acababa la primera parte, con Alex (Bova) y Niki (Quattrociocche) viviendo su día a día de enamorados, a pesar de los veinte años de edad que los separan. En un resumen inicial de menos de diez minutos, se describe un intenso popurrí en el que queda claro que tanto los amigos de él como los de ella, no atraviesan por sus mejores momentos (infidelidades, separaciones, paternidades inesperadas, hijos recién nacidos sin el apoyo de la respectiva pareja...), cosa que no es impedimento para que Alex, perdidamente enamorado de Niki, le pida que se case con él. No obstante, aunque ella acepta, las dudas empiezan a rondar por su cabeza, en especial cuando conoce a un interesante joven con el que comparte estudios universitarios.


El argumento, típico de las historias de películas románticas, sigue el camino de muchas otras proposiciones semejantes. Pero, retomando el ejemplo de ayer con "Posdata: te quiero - P.S.: I love you, 2008", ¿qué es lo que hace que, todo lo que acaba gustando de ésta última, acaba resultado tedioso y casi irritante en la película que hoy nos ocupa? Pues, aparte de contar con un guión más plano que el coeficiente intelectual que los participantes del Deluxe de turno, quienes se encuentran al frente del proyecto no sabe cómo sacarlo adelante, y se conforman con una realización de lo más ordinaria. Como le he escuchado decir muchas veces a Hyde, "los americanos son como McGyver, que les das un chicle y un clip y te hacen un peliculón de la leche; pero a un cualquiera de por aquí le das los recursos necesarios y te acaban haciendo una mierda como un horcón". Es lamentable y lo sé pero, por desgracia, estoy de acuerdo con él. Hay artistas que podrán ser muy buenos en un campo determinado, pero haciendo películas queda claro que no.


Desconozco si una historia como la de "Perdona pero quiero casarme contigo" hubiera podido dar más de sí de haberse realizado por otras manos, o de haber sido "parida" al otro lado del charco. Lo que sí me temo que queda constancia es de que esta película no supone nada en el género de la comedia romántica y que, en ocasiones, pone a prueba la paciencia y sueño del espectador. Una pena que ni siquiera se preocupe por mantener el tono simpático y alegre de la primera parte.



  • MR. HYDE DICE:

Creo que los que han hecho la peli se han equivocado en el título. Ésta debería haberse llamado, "Perdona pero te voy a hacer ver un truño de cuidado". Jo tú, qué ejercicio de paciencia. Para los que hayáis leído la crítica de ayer, hablábamos de una película romántica que, sin ser nada espectacular, estaba bien hecha , además, de acabar resultando interesante tanto por sus personajes como por su historia. Vale, pues éste es justo el caso contrario. No he leído la novela de Federico Moccia, pero ya os digo que espero con sinceridad que sea mejor que la versión en película que se ha soplado el pollo. Más que nada porque, como la ha dirigido él mismo, no creo que el tío sea tan suicida de arruinar así su propia historia.


Para los que hayan visto la primera parte, "Perdona si te llamo amor", que también estaba lejos de ser una buena película - pero tampoco era mala -, es lógico que pueda haber alguien interesado en qué les sucede a los personajes tras la conclusión que ya se conoce. Me temo que esta curiosidad es lo único que puede motivar que alguien pase por taquilla para ver este pestufo de película. O eso, o que uno no sepa de qué palo va el asunto y piense que puede ser una buena opción para distraerse entre tanto musculitos corriendo a toda paleta en coche, o tanto pirata de rebajas. En cualquier caso, ahorraros el tiempo y - sobretodo - el dinero, que no merece la pena en absoluto.


Pero tranquilos, que os daré unas cuántas razones de por qué pienso eso, no vayáis a creer que soy así de cabrón porque sí. En primer lugar, los tíos que aparecen en la película son unos inmaduros de tres pares de cojones. Muchos/as podrán pensar "vaya novedad"; pues no, no tiene por qué ser novedoso, pero sí que irritante cuando entre todos ellos no suman ni medio gramo de cerebro, y pretenden aparentar que eso es lo normal; en segundo lugar, el papel de padres, siempre queda descrito como si éstos fueran imbéciles (ya por lo estirados, o justo por lo contrario) e incapaces de lidiar con los asuntos de sus hijos; y, en tercer lugar, la peli casi parece querer hacer (no sé si de forma voluntaria o involuntaria) una especie de apología de lo fácil que es tirar por el camino de en medio cuando una situación se pone chunga, en vez de tener los santos cataplines que resolverlo como gente más cabal.


En fin, pues eso, que para gustos los colores. Ahora bien, por lo que a mí respecta, ya he tenido bastante Moccia por una temporada. O, al menos, hasta que se estrene la continuación de "3 metros sobre el cielo" y me toque volver a papármela.






sábado, 28 de mayo de 2011

CINE A DESCUBRIR: "POSDATA: TE QUIERO"



TÍTULO: POSDATA: TE QUIERO

DIRECTOR: RICHARD LAGRAVENESSE

REPARTO: HILART SWANK, GERARD BUTLER, HARRY CONNICK JR., LISA KUDROW, GINA GERSHON, KATHY BATES

DURACIÓN: 123 min.

AÑO: 2007

GÉNERO: DRAMA ROMÁNTICO

  • EL DR. JECKYLL DICE:

Hace mucho tiempo que las novelas de temática amorosa y romántica constituyen una rica fuente de abastecimiento para abundantes producciones cinematográficas. Recientemente, coincidiendo con el boom que han tenido las adaptaciones cinematográficas de las novelas escritas por Federico Moccia o Nicholas Sparks, entre otros, son varios los directores que, sabedores de la oportunidad que esta literatura de corte romántico, aprovechan el tirón de otros largometrajes para realizar la adaptación de otros best sellers bien conocidos entre el público (especialmente, femenino).


Tal es el caso de "Posdata: te quiero", cuya historia se basa en la novela del mismo título escrita por Cecelia Ahern, y realizada por el polifacético director y guionista Richard LaGravenesse. En ella, la protagonista principal es Holly (Swank), una mujer perdidamente enamorada de su marido, Gerry (Butler), cuya vida sufre un doloroso revés el día que éste muere a causa de un tumor cerebral. No obstante, y para sorpresa de la propia Holly y sus más allegados, días después de la muerte de Gerry, recibe una carta escrita por él mismo, en la que le cuenta cómo irá recibiendo poco a poco más cartas similares, en las que le indicará cosas que debe hacer y lugares que debe visitar en un intento de hacer que su esposa pueda superar semejante revés.


Los responsables de "Posdata: te quiero", conocedores del tirón que ofrecía semejante material, han sabido construir un simpático largometraje, agradable y triste a la par, con el aliciente muy bien llevado de saber hacer que el público se interese por el contenido de las cartas de Gerry al tiempo que su mujer, y a qué nueva "aventura" le conducirá la siguiente. Esta es, sin duda, su mejor baza: dotar a una historia tan previsible a priori, de una "intriga romántica" - si se me permite la invención de semejante definición -, que no sólo engancha al espectador hasta el inevitable final, sino que emociona por lo que ello implica .


A que esta película romántica acabe de funcionar a la perfección, contribuye en gran medida la excelente banda sonora de John Powell, músico surgido del equipo de Mediaventures, encabezado por Hans Zimmer entre otros, y que se ha ido revelando a lo largo de los últimos años como un gran compositor a tener en cuenta. Por último, la versatilidad que le otorga a la historia el cambio de ida y venida que sufre la acción, pasando desde los Estados Unidos (Nueva York, si no me equivoco), hasta Irlanda y, de nuevo, vuelta a la Gran Manzana. Sin conocer la calidad de la novela en que se basa, podemos concluir que "Posdata: te quiero" es una película muy bien hecha, que sabe a la perfección qué tecla tocar en cada momento para provocar la reacción emocional deseada, y que deja en la boca con una recomendable amarga sensación de satisfacción.



  • MR. HYDE DICE:

Nenes, un consejo, "Posdata: te quiero" es la peli perfecta para ver con tu chica una noche. Sin ánimo de parecer machista, tiene todo lo que les gusta a ellas: romanticismo, tíos guaperas, historia que emociona, chicas que aman lo que no está escrito, y un final que, por mucho que se hayan hartado a llorar, les acaba gustando.


Ante semejante panorama, puede que haya algunos que estén pensando: "joer, ¿y tengo que pasar por semejante prueba para poder ver una peli que le guste a mi chica?" Pues no, querido colega, porque resulta que, por mucho que sea una película dirigida un 85% al público femenino, acaba interesando también a los tíos. Como te lo digo. Por fortuna, no es la típica pedorrada de esas que tan bien se les da a Julia Roberts o a Sandra Bullock. Aquí, al menos, se preocupan por mostrar a los hombres como personas normales con sus sentimientos como cualquier hijo de vecino, con sus preocupaciones alejadas de los típicos machotes de calendario de bomberos, y con una inquietudes que te puedes encontrar a la vuelta de la esquina con facilidad.


En fin, que tampoco es que sea una peli que te pondrías para verla tú solo en casa o, aún menos, con más amigos. Pero, si hoy es de esas noches que tienes planeado pasar un rato en casa con tu chica y te quieres marcar un puntazo sugiriendo ver una peli que le guste a ella, sin tener intención de sufrir un horror de película tipo "Sexo en Nueva York", pues puedes proponerle ésta. Te lo digo por experiencia: reirá, llorará a moco tendido, dormirá abrazada a ti toda la noche y tú, además, te lo habrás pasado bien.




viernes, 27 de mayo de 2011

ESTRENOS DE VIDEOCLUB: "AHORA LOS PADRES SON ELLOS"


TÍTULO: AHORA LOS PADRES SON ELLOS

DIRECTOR: PAUL WEITZ

REPARTO: ROBERT DE NIRO, BEN STILLER, TERI POLO, BARBRA STREISAND, JESSICA ALBA, OWEN WILSON

DURACIÓN: 100 min.

AÑO: 2010

GÉNERO: COMEDIA

  • EL DR. JECKYLL DICE:

Tercera entrega de los pormenores de la familia Follen, que ya habían alcanzado una tremenda popularidad en las dos entregas precedentes: "Los padres de ella - Meet the parents, 2000" y "Los padres de él - Meet the fockers, 2004". En esta ocasión, el director de las dos primeras partes, Jay Roach, le ha cedido el sitio al británico Paul Weitz para que se haga cargo de esta última parte. Weitz, realizador de otras excelentes comedias como "Un niño grande - About a boy, 2002" y "In good company (Algo más que un jefe) - In good company, 2004", trata de seguir el camino que ya habían trazado previamente todos los intérpretes de las partes anteriores, quienes conocen tan al dedillo la génesis de sus personajes que casi no hace falta que se les den indicaciones.


Podría realizar un análisis más detallado de esta producción de fácil consumo, pero me van a disculpar si mi comentario no resulta tan extenso como en otras ocasiones. Les prometo que no es por desidia, sino que la película me pareció tan rematadamente mala que me parece una pérdida de tiempo estar hablando más de ella. Sólo apuntar un par de escena de supuestas "gracias" para que se hagan una idea de la calidad de la película: Dustin Hoffman aparece en Sevilla (!) bailando sevillanas (!!) porque quiere sentirse más joven y probar experiencias nuevas (!!!); Jessica Alba aparece en paños menores en una secuencia totalmente absurda, para demostrar el cuerpo Danone que tiene; y las bromas más escatológicas o subiditas de tono, ponen más nervioso y dan más grima que el efecto cómico que persiguen.


En definitiva, se trata de una auténtica tomadura de pelo a unos espectadores que, creyendo encontrarse el producto tan entretenido como instrascendente que eran las entregas previas, se han terminado topando con semejante despropósito. Una verdadera pena.



  • MR HYDE DICE:

Aviso importante para aquellos a los que la primera parte les pareció muy divertida, y que la segunda parte aún la encontraron simpática: no veáis esta tercera parte. No porque muera algún personaje importante, o porque se desvelen tramas misteriosas. Simple y llanamente porque "Ahora los padres son ellas" es una mierda de tres pares de cojones, y eso por no hablar de la pérdida de dinero y tiempo que ello supone.


Algún espabilado tuvo la genial idea de estrenar semejante insulto al cine de entretenimiento en la época pre-navideña, cuando apetece más bien poco andar de fiesta por ahí, y la gente se suele decantar un poco más por ir al cine. Evidentemente, quienes guardan buen recuerdo de las dos primeras partes, con toda probabilidad cayeran en la trampa de, como el menda, pensar "oye, si las anteriores estaban bien, ¿por qué no vamos a ver ésta, ya que tampoco hay mucha más variedad donde elegir?" Vale, pues cagada de la buena, porque cuando acaba te dan ganas de hacer una campaña de recolección de fondos para Robert de Niro. Y es que si un actor que puede ser todo lo bueno que quiere (y, en eso, a de Niro, pocos hay que lo superen), acepta "actuar" - por llamarlo de algún modo - en semejante despropósito, es que el pobre hombre tiene que estar pero que muy desesperado por ganar la pasta que le hayan prometido a cambio.


Las gracias, no hacen gracia. El cariño que se les podía haber cogido a los personajes, prácticamente, ha desaparecido. A Owen Wilson, se le acaba cogiendo más tiña si cabe de la que ya desprende de por sí él solito... Y así podría seguir hasta mañana. Pero, eso sí, lo que ya resulta imperdonable, es que tengan los santos huevos de sacar a un pivón como es Jessica Alba (¡ay omá, qué rica!) haciendo el chorra desde su primera escena hasta la última. No me extraña que le dieran el anti-oscar a la peor actriz secundaria. La muchacha no es que sea un colmo de talento interpretativo, pero es que de ahí a pasearse haciendo payasadas hay un trozo.


En fin, lo dicho, si este finde vais al videoclub y la veis esta peli disponible, ya os digo yo que es por algo. Así que, con la mano en el corazón, os recomiendo que miréis hacia otro estante y os ahorréis este truño. Probad suerte con otros títulos mucho más sugerentes como "Los próximos tres días - The next three days, 2010" o "Winter's bone - Winter's bone 2010". En serio que no vale la pena, ni como pasatiempo.





jueves, 26 de mayo de 2011

CINE ACTUAL: "RESACÓN EN LAS VEGAS"



TÍTULO: RESACÓN EN LAS VEGAS

DIRECTOR: TODD PHILLIPS

REPARTO: BRADLEY COOPER, ZACH GALIFIANAKIS, ED HELMS, JUSTIN BARTHA, HEATHER GRAHAM

DURACIÓN: 105 min.

AÑO: 2009

GÉNERO: COMEDIA

  • EL DR. JECKYLL DICE:

La comedia gamberra ha sido uno de los géneros que más ha acabado triunfando en el panorama cinematográfico actual. Desde los años 80 con "Porky's - Porky's, 1982", pasando por los 90 con la trilogía de "American pie" o "Algo pasa con Mary, There's something about Mary, 1998", han sido muchas y muy variadas las propuestas que han llenado las pantallas con historias políticamente incorrectas, con un humor simplón pero efectivo, y bromas, en su mayor parte, de elevado contenido escatológico. Sin embargo, tras unos años de aparente cansancio de la audiencia, hace un par de años aterrizó en las pantallas de todo el mundo una comedia que, casi sin quererlo, acabó arrasando en taquilla. Su título: "Resacón en Las Vegas - The hangover".


Doug, Phil, Stu y Alan (Bartha, Cooper, Helms y Galifianakis, respectivamente) son cuatro amigos que deciden ir a celebrar la despedida de soltero del primero de ellos a Las Vegas. Dispuestos a pasárselo en grande, la noche comienza de forma prometedora. Al día siguiente, los tres amigos del novio despiertan en medio de un caos tremendo, en su habitación del hotel. Todo está patas arriba, hay un tigre encerrado en el lavabo, un bebé metido en un armario, a uno de ellos le falta un diente, y el novio ha desaparecido. Y, lo peor, es que no recuerdan absolutamente nada de lo que sucedió la noche de antes.


La historia, en realidad, no aporta nada nuevo al género de la comedia chusca. Si bien, no obstante, son los más que acertados gags lo que le da ese toque diferente a la cinta, a la que hay que reconocerle el mérito de saber enlazar de una forma muy efectiva secuencia hilarante tras secuencia hilarante, haciendo que el público no sólo se divierta con la situación de caos en que se encuentran inmersos los personajes, sino que quiera participar en sus pesquisas para acabar descifrando qué es lo que ha ocurrido durante las horas de aparente fiesta que ninguno de ellos recuerda.


Con un material de este calibre entre manos, hubiera sido fácil sucumbir al humor facilón, lleno de tópicos ordinarios que tantas veces se ha repetido en propuestas parecidas. No obstante, el largometraje está diseñado específicamente para hacer que cada set-pièce logre encajar de maravilla con la anterior. No se trata de una comedia de humor ingenioso como sí lo son, por ejemplo, las de otros maestros de la comedia como,por ejemplo, Billy Wilder, Blake Edwards o, barriendo más hacia casa, José Luis Gª Berlanga. Nada de eso. "Resacón en Las Vegas" no es una película de humor cuidado, fino y selecto. Sin embargo, dentro de su chabacanería, consigue que el público se divierta y ría a carcajadas durante la mayor parte del metraje. Y eso ya es algo que, especialmente hoy en día, hay que agradecer.



  • MR HYDE DICE:

¡Juas! Qué despelote de película. Yo no tuve ocasión de verla en el cine cuando salió, pero reconozco que me hubiera encantado. En lugar de eso, la vi en casa, con mi chica al lado. Y no miento si os digo que, a los quince primeros minutos, ya estábamos los dos con la sonrisa tonta en la cara. Y a la hora, pues a carcajada viva.


Es como si los yankis hubieran querido hacer una versión de la española "Airbag" pero a la americana, y les hubiera salido "Resacón en Las Vegas". No sólo porque el argumento, salvando las distancias, es muy parecido, sino porque con una historia cuya premisa concluye al poco de empezar, son capaces de desarrollar chorrada tras chorrada que hace que te partas la caja de la risa.


Ya sólo, con ese despertar de los tres colegas, más p'allá que p'acá, con pollos campando por la habitación como si nada, con el tío al que le falta un piño, el otro que ha estado ingresado en un hospital y no sabe por qué, un colchón encalado en el tejado del hotel y viendo que, en lugar de su coche, el resguardo del parking corresponde a un coche de policía!!


En fin, es la típica película para ver acompañado de los colegas y unas cuantas cervecitas bien frías. Es una comedia más, no tiene nada que la vaya a hacer pasar a la historia. Pero más o menos puedes acabar comprendiendo que haya tenido tanto éxito, pues se las apaña de coña para hacer que te lo pases pipa todo el rato. ¡Hasta ganó un globo de oro y todo! Para que luego digan que los de Hollywood no tienen sentido del humor.


Dentro de poco se estrena la segunda parte. No sé si será más de lo mismo o si tendrán ese toque de originalidad y cachondeo que tuvo la primera. Lo que sí os puedo decir es que le otorgaré el beneficio de la duda e iré a verla al cine. Ya os contaré qué me ha parecido. De momento, ésta, para pasar un rato riéndote, es de lo más recomendable.





miércoles, 25 de mayo de 2011

CINE DE LOS 90: "CADENA PERPETUA"



TÍTULO: CADENA PERPETUA

DIRECTOR: FRANK DARABONT

REPARTO: TIM ROBBINS, MORGAN FREEMAN, WILLIAM SADLER, BOB GUNTON

DURACIÓN: 145 min.

AÑO: 1994

GÉNERO: DRAMA



  • EL DR. JECKYLL DICE:


Si bien el cine clásico ya había utilizado las cárceles como escenarios de sus largometrajes (como, por ejemplo, "El hombre de Alcatraz - Birdman of Alcatraz, 1962"), fue, en especial, a partir de la década de los 70, cuando surgió con fuerza en Hollywood un sub-género dentro del drama al que se denominó drama carcelario. Así pues, títulos como "El expreso de medianoche - Midnight Express, 1978", "Fuga de Alcatraz - Escape from Alcatraz, 1979", "Brubaker - Brubaker, 1980", o "En el nombre del padre - In the name of the father, 1993" se sirvieron de las prisiones como marco en el que desarrollar las historias de personajes que, condenados a la reclusión de forma permanente, deben hacer cuanto está en su mano bien para demostrar su inocencia, bien para lograr sobrevivir o escapar.



Siguiendo estas pautas, podría decirse que "Cadena perpetua" entra de lleno en esta categoría. No obstante, hay algo que diferencia a esta película del resto: la bondad de la esperanza. Sé que puede sonar algo cursi dicho así, pero déjenme que les cuente por encima el argumento y enseguida lo entenderán. En los años 50, Andy Dufresne (Robbins) es condenado a cadena perpetua por el presunto asesinato de su mujer y el amante de ésta. La condena la debe cumplir en la penitenciería de Shawshank, en el estado de Maine. Al llegar allí, poco a poco va entablando amistad con uno de los presos más veteranos del recinto, Red (Freeman). Concienciado a que deberá pasar en esta prisión el resto de su vida, Andy hace lo posible para que su estancia sea lo más ligera posible, para lo que acaba colaborando con el alcaide de la prisión en asuntos financieros poco claros.



Al igual que sucede en otros dramas carcelarios, aquí hay presos "buenos" y presos "malos", así como guardias "buenos" y guardias "malos", o escenas que ponen la piel de gallina. Pero, lo curioso del asunto es que esa bondad y esperanza de las que hablaba antes, es constante a lo largo de todo el metraje. Los personajes principales no encarnan el típico retrato de la sociedad peligrosa y de deshechos humanos que suele poblar este tipo de instituciones, sino que se apoyan entre ellos en los momentos en que a alguno le flaquean las fuerzas. Además, a pesar del calvario por le que tiene que pasar Dufresne, éste nunca pierde la oportunidad de echar una mano a sus compañeros, incluso a construir una biblioteca surgida casi de la nada, o a sacarse el graduado escolar a un preso joven. Y es, precisamente, esa fuerza vital la que le ayuda a querer sobrevivir cuando las circunstancias lo empujan a tomar una decisión que podría cambiarlo todo para él.



Por otra parte, la historia que cuenta "Cadena perpetua" (sorprendentemente basada en una novela del rey del terror Stephen King) también tiene como eje principal la hermosísima historia de amistad que se desarrolla entre Dufrei y Red, que es quien relata en off todos los acontecimientos.



Asimismo, resulta impresionante la puesta en escena de Frank Darabont que, con esta película, debutó en la realización de largometrajes, dando una auténtica lección magistral a la mayoría de directores del momento. En el aspecto interpretativo, Tim Robbins encarna con solidez el personaje de un Dufrei tímido y cohibido que decide sobrevivir a su estancia de porvida en la prisión con la máxima paciencia e inteligencia posibles; y, como es habitual en él, Morgan Freeman borda por completo su papel de Red, siendo capaz de expresar con una sola mirada emociones que ya quisiera poder transmitir la mayoría de gente que se pone frente a una cámara.



"Cadena perpetua" es una película extraordinaria. Bonita, a pesar de la crudeza del tema, desde que empieza hasta que acaba. Si no me equivoco, creo que la Asociación de Cinematografía Americana (no estoy seguro de que éste sea el nombre exacto de la organización), la incluyó como una de las mejores 10 películas de la historia. Puede que esta decisión sea un poco exagerada pero, de lo que no hay duda alguna, es de que es más que una buena película. Casi una obra maestra.





  • MR HYDE DICE:


¿Conocéis la sensación esa, cuando acabáis de ver una peli, y pensáis: "esto es lo que debería ser siempre una película"? O, ¿"por qué no harán más cine como éste"? Pues eso es exactamente lo que a mí me pasó tras ver "Cadena perpetua". Mira que te pasas casi toda la peli con el corazón en un puño, pero vaya tela, qué pasada de peli. No me extraña que la nominaran a 7 Oscars, incluyendo mejor película y mejor actor para Morgan Freeman (pedazo de actor donde los haya); lo que sí lamento es que, en lugar de darle los principales premios del año, optaran por dárselos a "Forrest Gump - Forrest Gump, 1994", que será todo lo amable que quieras, pero al lado de "Cadena perpetua" ya os digo yo que se queda en calzoncillos.



Pensando en qué podría comentar sobre la peli, os juro que se me han ocurrido tantos momentos espectaculares, que si los mencionara todos acabaría contando la peli entera. Por tanto, si me tengo que quedar con un par, fijo me quedo con la secuencia en que Tim Robbins se encierra en el cuarto de la prisión donde están los aparatos de comunicación, y pone por megafonía un disco que encuentra tirado por ahí; la imagen de todos los presos embobados con la ópera que empieza a sonar a todo trapo, quedándose quietos del todo y mirando hacia el cielo es, simplemente, inigualable. O, por supuesto, el giro de 180º que tiene el final de la película, de la que no puedo decir más para no cagároslo. Pero, cuando lo veáis, ya me diréis si estoy en lo cierto o no.



Es una maravilla de película, de esas que, por mucho que pase el tiempo (tened en cuenta que la peli ya tiene 16 años), la sigues viendo con el mismo placer que la primera vez. Indispensable. Una auténtica joya. De esas para levantarse y aplaudir.




martes, 24 de mayo de 2011

CINE DE LOS 80: "REGRESO AL FUTURO"



TÍTULO: REGRESO AL FUTURO

DIRECTOR: ROBERT ZEMECKIS

REPARTO: MICHAEL J. FOX, CHRISTOPHER LLOYD, LEA THOMPSON, CHRISPIN GLOVER, THOMAS F. WILSON

DURACIÓN: 115 min.

AÑO: 1985

GÉNERO: AVENTURAS

  • EL DR. JECKYLL DICE:

Si hay una película que, hoy en día, surge como icono indiscutible del cine de los años 80 es, sin duda, "Regreso al futuro". La película que supuso la demostración de que Robert Zemeckis era uno de los realizadores a tener en cuenta a lo largo de los años venideros supuso un auténtico bombazo, no sólo batiendo records de taquilla, sino implantando una estética que acabaría siendo indispensable en la producción de largometrajes de aventuras posteriores, y optando a premios importantes en categorías que, hasta el momento, parecían imposibles para películas de este tipo.


Según parece, Zemeckis, a principios de los años 80, tuvo ocasión de conocer a un director de cine que, por aquel entonces, surgía con fuerza en el panorama cinematográfico, al empalmar éxito tras éxito. Su nombre era Steven Spielberg. Cuentan que, Spielberg, tras conversar con Zemeckis quedó impresionado por la determinación e imaginación de éste y le propuso el siguiente trato: si, previamente, era capaz de demostrar que podía hacer una película de aventuras entretenida y con posibilidades comerciales, él se comprometía a producir la estupenda historia de viajes en el tiempo que le acababa de contar. Dicho y hecho, en 1984, Zemechis estrenaba "Tras el corazón verde - Romancing the stone, 1984" que, además de ser una divertidísima película de aventuras, también representó el mayor éxito del año para su productora - la Fox -, y ganó el Globo de Oro a la mejor película y mejor actriz - para Kathleen Turner -.


Spielberg, pro su parte, cumplió lo prometido, y produjo la historia escrita por el propio Zemeckis y Bob Gale acerca de Marty McFly (Fox), un adolescente que, accidentalmente, retrocede en el tiempo 30 años a bordo de una máquina inventada por el científico poco ortodoxo llamado Emmet "Doc" Brown (Lloyd), hasta darse de bruces con sus propios padres (Thompson y Glover). Desconcertado por la situación, sus mayores preocupaciones ahora son las de cómo volver al futuro si no dispone del combustible necesario para poner en marcha la máquina del tiempo, y cómo hacer que su madre se vuelva a enamorar de su padre ya que... ¡parece haberse enamorado del propio Marty!


En fin, sería muy complicado resaltar una sola escena que haya quedado en la retina de quienes ya han disfrutado de esta fantástica película. Ya desde el principio, cuando suenan los primeros compases de la fanfarria escrita por Alan Silvestri, o cuando hace su aparición por primera vez el DeLorean en el que Doc ha construido la máquina del tiempo, el espectador no puede evitar sonreír ante lo que intuye que va a ser una aventura prometedora. En efecto, el largometraje no defrauda. Pasando por la primera demostración de cómo funciona la máquina del tiempo, la carrera en monopatín que tiene lugar en 1955, la interpretación del tema Johnny be good que hace Marty ante un auditorio estupefacto, hasta llegar al final en que los personajes principales esperan la caída del rayo que le puede permitir a Marty volver a casa.


Sin tratarse de ninguna obra maestra del cine, visto así como un todo, sí que se puede considerar a "Regreso al futuro" como una de las mejores películas que se ha realizado dentro del cine de aventuras. Dentro de este género, lo tiene prácticamente todo: un ritmo muy bien llevado, interpretaciones de lo más creíbles y correctas, una historia con muchísimo gancho, y la presentación de unos personajes con los que casi todo el auditorio se acaba identificando. Aún viéndola 25 años después de su estreno, "Regreso al futuro" sigue manteniendo ese toque de magia que hace que sea una auténtica delicia volver a verla.



  • MR. HYDE DICE:

Hay películas que te marcar, de muchas formas, cuando las ves por primera vez. En mi caso, "Regreso al futuro" es una de ellas. En la época en la que la vi, no sólo estaba obsesionado con los monopatines (de lo que la peli habla, y bastante), sino con los coches. Y eso de ver salir un cochazo de cuidado con todos esos mondongos de cables puestos, que saca fuego de las ruedas cuando alcanzaba los 160 km/h... pues qué decir, aparte de que me quedé con la boca abierta.


La peli es del 85, con lo que ya ha llovido desde entonces. Pero mira que sigue estando guapísima si la vuelves a ver otra vez hoy. Hasta parece que le haya sentado bien ese envejecimiento. Lo sigue manteniendo todo: emoción, aventura, momentos de tensión... Vamos, que es una pasada. Algunos podrán decir que si tampoco es para tanto, que si está bien y es entretenida pero que no es el tipo de cine que les interesa, y bla bla bla. Pero qué demonios, no todo tiene que ser siempre cine "con conciencia".


Y, lo mejor es que, en este caso, parece que sí tiene conciencia la peli, pero de querer divertir a la peña y hacer que flipes con lo que le pasa al Marty este. Mi consejo es que, si tienes ocasión de hacerte con una copia de "Regreso al futuro" (la primera parte, que de las otras dos, mejor las dejamos de lado... ya hablaremos de ellas algún día), te la pongas en casa y te prepares para pasártelo de puta madre un par de horitas. Por cierto, a quien el interese, he oído que ha salido una edición especial de Bluray, así que los más modernillos no tenéis excusa.




lunes, 23 de mayo de 2011

CINE CLÁSICO: "EL GRADUADO"



TÍTULO: EL GRADUADO

DIRECTOR: MIKE NICHOLS

REPARTO: DUSTIN HOFFMAN, ANNE BANCROFT, KATHERINE ROSS, BRIAN AVERY

DURACIÓN: 100 min.

AÑO: 1967

GÉNERO: COMEDIA

  • EL DR. JECKYLL DICE:

Para poder apreciar y entender una película como "El graduado", es imprescindible tener en cuenta en qué parte del pasado siglo XX se realizó. Nos encontramos a finales de la década de los años 60 en Estados Unidos, donde los norteamericanos se encuentran enfrascados en dos aspectos sociológicos que definieron a toda una generación: la Guerra de Vietnam y el movimiento Hippie. De hecho, casi podríamos decir que el segundo nace como consecuencia y respuesta al primero. Este movimiento hippie supuso toda una revolución cultural a la que no escaparon ninguna de las artes: ni la pintura, ni la poesía, ni la escultura ni, por su puesto, la música (¿quién puede olvidarse de lo que sucedió en Woodstock, y de lo que aquello significó para miles de personas?) o el cine.


Es en este último caso donde cabe situar el fenómeno que acabó haciendo de "El graduado" una realidad. La película utiliza a su protagonista principal, un primerizo Dustin Hoffman, como referente de la juventud de aquella época: Benjamin Braddock es un joven que acaba de licenciarse y regresa a casa, lleno de conocimientos, pero con una enorme sensación de vacío en su interior. Aparentemente, tiene un futuro perfecto al alcance de la mano, pues no sólo está a punto de casarse con su novia (Ross), sino que las ofertas de un prometedor empleo le aguardan. Sin embargo, ese agobio interno hace que sienta las ganas de rebelarse contra lo "establecido" (por calificarlo de algún modo), y es así como cae en las redes seductoras de la madre de su novia, la Sra. Robinson (Bancroft), con la que inicia una aventura amorosa tan desconcertante como intensa.


Así pues,no resulta complicado identificar a los personajes con el pensamiento social de finales de los 60, cuando el quebrantar las normas para sentirse libres, y el lema de "haz el amor y no la guerra" estaba en auge. Sólo así cabe comprender la actitud de los personajes, incluido ese final tan a contracorriente que tiene. Si la huida final de ciertos personajes no se pudiera interpretar como un grito rabioso de esos anhelos de libertad, a pesar de todos los pesares, la secuencia final carecería de ese misterio mágico y casi onírico que la sigue envolviendo más de cuatro décadas después.


En lo que concierne a sus intérpretes, Hoffman está de lo más correcto, al igual que Katherine Ross pero, si hay una actriz que merece llevarse todos los elogios es, sin duda, Anne Bancroft. Su performance de Sra. Robinson no sólo ha pasado a la historia del cine, sino que ha sentado las bases de lo que, años más tarde, utilizarían otras actrices para dar vida a sus personajes de mujer manipuladora y seductora (Sharon Stone, Kim Basinger, y un largo etcétera).


Además, por otra parte, sería injusto no otorgarle parte del mérito a los cantantes Neil Simon y Art Garfunkel quienes con temas tan conocidos como "The sound of silence" o, muy especialmente, "Mrs. Robinson", revolucionaron las ventas de su banda sonora. En resumen, "El graduado" es un producto 100% consecuencia del momento social en que fue concebido lo que, por otra parte, no es impedimento para que, vista a día de hoy, haya una chica a la que le pueda parecer una de las películas que más le ha fascinado desde la primera vez que la vio, y quisiera conocer qué opina más gente al respecto. Mi opinión, pues es ésta, y estaré encantado de comentarla con quien guste.



  • MR HYDE DICE:

Será todo lo representativa de una época que quieras, pero vista hoy en día hace que Charlot sea un ejemplo de modernidad a su lado. No niego que no fuera un bombazo en su momento, y que la peña flipara con eso de que la madre de tu novia te tire los trastos así como si nada. Pero, por desgracia, ha dependido mucho de una moda que ya ha caducado y que no parece que vaya a volver. Y, si lo hace (¿alguien ha dicho "movimiento 15-m?), puedes apostar los machos a que no será de la misma forma como ocurrió hace medio siglo.


Así, pues, qué quieres que te diga, colega. Que tiene su morbo por ver cómo una señora calentorra pone firme al pipiolo al que da vida Hoffman, pero que más allá de ese supuesto morbo, la peli no es gran cosa. Se puede ver con cierto agrado si uno se identifica con los personajes, con su forma de reaccionar como ha dicho antes Jeckyll. Pero vamos, que la historia apesta a naftalina por los cuatro costados.


Yo recuerdo que la vi hace ya unos años, y la impresión que me causó, más allá de la sorpresa por ver el pedazo de actor en que se iba a convertir Dustin Hoffman y las canciones de la banda sonora (ñoñas pero simpáticas) no me causó demasiada admiración. Puede que sea cierto eso de que hay modas que pasan factura porque, está más claro que el agua que dentro de otros cincuenta años, si los que están vivos entonces miran atrás y ven de nuevo "El graduado", pensarán que vaya panda de sosos fueron los que vivieron cien años antes que ellos.


En fin, que puesto a ver algo de Mike Nichols (estupendo director, por otra parte, que batió el récord de sueldo de la época, al ser el primero al que pagaban un millón de pavos por dirigir una película), me quedo mil veces antes con otra peli tan intrascendente como "Armas de mujer - Working girl, 1988", o la divertidísima "Una jaula de grillos - The birdcage, 1996". Ah, y ya que Jeckyll habla de una amiga a la que le dedica la crítica (no lo confiesa con estas palabras, pero después de unos años conociéndole, tampoco resulta tan complicado de adivinar), sólo decir que, resulta curioso Mike Nichols sea el mismo director tanto de "El graduado" como de "Armas de mujer" que mencionaba antes. Y es que yo también quiero dedicarle la crítica - ya que lo hace el otro pedorro, no voy a ser yo menos - a una colega que tengo por el otro lado del Charco, y con la que escuchaba la canción principal de la peli de Harrison Ford y Melanie Griffith en clase de plástica (temazo, por otra parte). ¡A ver si os pensáis que siempre he sido así de cabroncete y no he tenido amigos en la infancia!