sábado, 9 de julio de 2011

CINE A DESCUBRIR: "EL PACTO DE LOS LOBOS"


TÍTULO: EL PACTO DE LOS LOBOS

DIRECTOR: CHRISTOPHE GANS

REPARTO: SAMUEL LE BIHAN, MARK DACASCOS, VINCENT CASSEL, MONICA BELLUCCI, EMILIE DEQUENNE, JEREMIE RENIER

DURACIÓN: 140 min.

AÑO: 2001

GÉNERO: AVENTURAS

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • No es la primera vez que el cine francés, al igual que la literatura, decide centrarse en temáticas pseudo misteriosas y fantásticas enmarcadas en los bellísimos parajes de Gévaudan. Aunque sí sea una de las pocas ocasiones en que nuestros vecinos galos han combinado, en un mismo largometraje, acción y fantasía con unos resultados tan equilibrados como satisfactorios. Presentada como la gran súper producción de su año, "El pacto de los lobos" representa un ejemplo estupendo del cine de aventuras más entretenido, a la vez que se cuida un aspecto fundamental que acaba por separar una buena película de otras más del montón: la historia, y la forma de visualizarla.


    En lo referente a la historia, ésta da comienzo con una serie de brutales muertes en la región de Gévaudan, en la mitad sur de Francia. Según se afirma, la causante de semejantes sucesos es una bestia malvada que amenaza la vida de los habitantes de la zona. Por este motivo, es requerida la presencia de Grégoire de Fonsac (Le Bihan), un caballero especializado en este tipo de sucesos, a quien siempre acompaña el guerrero indio Mani (Dacascos). Una vez en la región, a pesar de que buena parte de la población (cabecillas políticos locales incluídos) no ve del todo con buenos ojos su intromisión, comienzan a investigar. En el trascurso de sus descubrimientos, Fonsac se sentirá atraído tanto por Marianne (Dequenne), la hija de uno de los nobles locales, como por Sylvia (Bellucci), una prostituta de lujo local, e intrigado por el comportamiento de Jean-François (Cassel), otro de los mandatarios locales, quien parece callar mucho más de lo que dice saber.


    Con una perspectiva clara de cómo quería que fuera su película, el director, Chrispothe Gans, logra combinar acertadamente el estilo más clásico de los largometrajes de misterio con el ritmo más "moderno" de las escenas de acción. Sin embargo, cuando hacemos mención a ese aspecto "moderno" no nos estamos refiriendo a extrañas mezclas de épocas y anacronismos (más propios de otros largometrajes como "Destino de caballero - A knight's tale, 2001"), sino a la planificación y ejecución de determinadas escenas que contribuyen, de forma evidente, a aumentar lo trepidante del relato en favor de éste mismo. Así pues, destacan en el conjunto secuencias como la de la llegada de Fonsac y Mani a Gévaudan, cuando el segundo se ve metido en una pelea con unos hombres que pretendían abusar de una aldeana (esa secuencia, en lugar de apostar por un enfrentamiento más comedido, se decanta por un estilo más próximo a otros largometrajes como "Tigre y dragón - Wo hu cang long, 2000" que deja al espectador con la boca abierta), otros momentos como los de la primera emboscada que tienden los dos guerreros a la bestia (las acrobacias que les permiten activar las trampas que disponen para ella es espectacular) o, por supuesto, el enfrentamiento final entre Fonsac y el villano de la función (se trata de una escena de lucha a espada impresionante).


    El "El pacto de los lobos" es un auténtico lujo de puesta en escena. El director Christopohe Gans, gran aficionado a los largometrajes de artes marciales, tal y como lo demostró con su primer film, "Crying Freeman: los paraísos perdidos - Crying Freeman, 1995", contó con un fantástico diseño de producción, que le permitió reproducir la Francia de segunda mitad de siglo XVIII de forma espectacular. No obstante, hay ocasiones en que la película parece querer abarcar demasiado, y da la sensación de que la historia acaba derivando en un conjunto de sub-argumentos que, de haberse suprimido, no hubieran afectado a la calidad de la cinta (en ocasiones, entrada y salida de personajes secundarios en tan apabullante que el espectador acaba por perderse). Otro de los aspectos que se le podrían echar en cara es el tono excesivamente lúgubre de algunas secuencias ya que, en su afán por resaltar las notas de misterio e intriga del relato, el film parece adolecer de planos tan oscuros.


    No obstante, ninguno de estos últimos elementos mencionados le resta calidad a una cinta de factura correctísima y ritmo trepidante. Como ya hemos dicho, se agradece que el misterio de la cinta esté a la altura de las dosis de acción y aventura de las que hace gala. Esto es, sin duda, uno de los mayores atractivos de "El pacto de los lobos", y lo que le permite al espectador pasarse más de dos horas sin apartar la vista de la pantalla y seguir emocionado por el relato.



    • MR. HYDE DICE:

    Qué chula que está la peli... ¡y qué buena está la Monica Bellucci! No, ahora en serio, la peli está guapísima. No se limitan a contar el típico cuento de chuflas medievales de maldiciones y espíritus que ya hemos visto tropecientas veces, y de las que uno ya se acaba cansando después de todo (más o menos como pasaba con "En tiempo de brujas - Season of the witch, 2010", que comentábamos la semana pasada).


    En "El pacto de los lobos", la acción es cojonuda, pero no es lo único de lo que trata la peli. De hecho, casi parece que esta acción sea el medio de explicar una historia que tiene intriga a saco, y que se explica de forma que, cuando la ves, no paras de sospechar de unos y otros, pensando que son los que están detrás de todas esas muertes. Además, luego está la cosa de saber por qué están muriendo determinadas personas, y saber si la bestia existe en realidad, o hay algo más detrás de todo ese asunto.


    Además, cuando ves "El pacto de los lobos" te das cuenta de la pasta que se han dejado los gabachos para hacerla. No sólo por los decorados y el vestuario, sino por los efectos especiales y la forma de recrear todo ese ambiente de misterio que envuelve la película desde el principio (esos travelling aéreos por los bosques y praderas de Gévaudan que acaban con el ataque de la bestia a una muchacha), hasta el final (la mazmorra donde se parten la cara el bueno y el malo de la peli). Por lo que respecta a los actores, todos lo hacen de lo más bien, haciendo así creíbles sus papeles de caballeros y plebe de 1774.


    En resumidas cuentas, "El pacto de los lobos", sin ser una peli de miedo (que no lo es), ni una de guantazos a cascoporro (que tampoco lo es), es interesante, entretenida, y tiene esa cosa especial que hace que te lo pases teta dejándote llevar por la historia de misterio que te cuenta. Y, además, si le dan un toque matrix a las escenas de acción, pues ya de coña. No hagáis caso de la duración que, aunque pueda parecer un poco larga, se te pasa el tiempo que ni te enteras. Hazme caso, que mola un huevo.





    viernes, 8 de julio de 2011

    ESTRENOS DE VIDEOCLUB: "SAW VII 3D"


    TÍTULO: SAW VII 3D

    DIRECTOR: KEVIN GREUTERT

    REPARTO: COSTAS MANDYLOR, BETSY RUSSELL, SEAN PATRICK FLANERY, CARY ELWES, TOBIN BELL

    DURACIÓN: 90 min.

    AÑO: 2010

    GÉNERO: TERROR






    • EL DR. JECKYLL DICE:

    No entiendo muy bien las razones por las que Hyde ha decidido poner esta película como estreno de la semana. Personalmente, creo que había mejores opciones (aunque menos conocidas y populares), pero bueno, habrá que darle gusto al niño de vez en cuando. Lo cierto es que, a pesar de haberla visto, no sé muy bien por dónde empezar a criticar algo como "Saw VII 3D". ¿Por su guión? Es un refrito de las seis entregas anteriores. ¿Por su interpretación? Si quitaran a todos los actores y pusieran a otros diferentes por completo, no se notaría la diferencia. ¿Por su puesta en escena? Mi primo de 16 años ha rodado más cortos amateur con sus amigos que tienen más dramatismo visual. En fin, que hay pocos sitios por donde poder cogerla...


    El argumento, que poco importa a estas alturas, ya que si se cambiaran el número de las partes, uno no sabría diferenciar si es la 2, la 5 o la 23. Si no me equivoco, creo que retomaba la acción justo después de donde terminaba la 6, cuando el tarado de turno que coge el relevo del asesino muerto en la tercera entrega (vaya narices hacer que el malo muera en la tercera parte y alargar la serie hasta cuatro entregas más), sigue queriendo dar escarmientos a gente que se ha portado mal y necesita darse cuenta de ello, de la forma más salvaje posible.


    Al parecer, después de haberse calentado más bien poco las neuronas en la realización de todas las continuaciones de esta serie, parece ser que los produtores de "Saw" han querido ponerle punto final al tema, acabando de una forma un poco más original o, lo que es lo mismo, enseñando la misma basurilla que en las otras entregas, solo que, ahora, en tres dimensiones. Yo no la vi en tal formato, y casi que me alegro. No hay nada en el largometraje que merezca la pena gastarse más (en cine) para ver los asesinatos, a cuál más macabro, en 3D.


    En las anteriores entregas -al menos en la primera y, un poquito, en la segunda- el mayor atractivo de todo residía en la sorpresa que en espectador esperaba al final de la película, cuando se desvelaba el engaño al que le habían sometido, mostrándole la realidad del "juego", y dejándolo con la boca abierta. Si bien la segunda entrega perdía numerosísimos puntos en comparación con la primera (en honor a la verdad, la primera "Saw" es un film violento, pero de lo más correcto), aún se podía quedar uno con el regusto de haber estado en tensión un buen rato, a pesar de la violencia de la pantalla. Bien, pues todo eso ha desaparecido por completo en la séptima entrega que se estrena en los videoclubs esta semana. A decir verdad, los crímenes pretenden ser tan desagradables que rozan lo grotesco y lo patético.


    En resumen, que mejor echen un vistazo a otros títulos que se encuentren disponibles para alquilar porque, gastarse el dinero en ver algo como "Saw VII 3D", con o sin tres dimensiones, es una verdadera pérdida de tiempo y dinero. Eso sí, seguro que los amantes del torture-porn (que es como se conoce al otro lado del charco al género de este tipo de películas), estarán encantados.



    • MR. HYDE DICE:

    Aclaremos algo primero. No me ha gustado "Saw VII 3D". Estoy de acuerdo en que la franquicia de estas películas ya está más quemada que la Ana Obregón posando en las playas de Ibiza. Pero creía necesario dejar constancia de algo que puede interesar a los amantes del género: la primera "Saw - Saw, 2004" es una pasada de peli. El resto son una mierda como un piano. Por lo tanto, que nadie cometa el error de juzgar a la primera parte (la mayoría de los casos sin haberla visto primero siquiera) por lo que ha degenerado en las otras, porque no tiene nada que ver.


    En esta última entrega, han querido rizar aún más el rizo si cabe, y recuperan a uno de los personajes claves de la primera entrega, haciendo así aún más disparatado el final de la peli. Da pena ver en qué puede acabar convertida una peli como ésta, tendiendo en cuenta los buenos resultados que se habían logrado al comienzo de todo. El problema de todas las pelis de la serie "Saw" es que han querido promocionar más su aspecto de película de sangre en plan tomateo y casquería por encima de un argumento con pies y cabeza, pues lo que acaba resultando tétrico y macabro no es el argumento de la película, sino la forma de tratarlo todo y visualizarlo. Haced una prueba, poneos en casa la primera parte de "Saw", olvidándoos de todas las demás. Luego -en días diferentes también vale el experimento- poneos "Seven - Seven, 1995" y comparadlas. Veréis que la cosa no es tan diferente. Se ve que para que se lo tomaran más en serio, en las de "Saw" tenía que haber salido Brad Pitt y cara bonita, y encontrarse detrás del proyecto un tío serio como David Fincher...


    Pero bueno, que nos acabamos yendo por las ramas. Si podéis ver la primera de "Saw", hacedlo, que es cojonuda. En cuanto al resto, incluyendo la que tocaba estrenarse hoy en el videoclub, sobra desde el principio. Con 3D, 4D o 50 D. Hacedme caso, que no suelo fallar mucho cuando pongo a parir una peli.




    jueves, 7 de julio de 2011

    CINE ACTUAL: "LOVE ACTUALLY"



    TÍTULO: LOVE ACTUALLY

    DIRECTOR: RICHARD CURTIS

    REPARTO: HUGH GRANT, COLIN FIRTH, LIAM NEESON, ALAN RICKMAN, BILL NIGHY, LAURA LINNEY, EMMA THOMPSON, KEIRA KNIGHTLEY

    DURACIÓN: 123 min.

    AÑO: 2003

    GÉNERO: COMEDIA ROMÁNTICA

  • EL DR. JECKYLL DICE:


  • Presentada en su día como la comedia inglesa más importante del año (y, casi, de la década), "Love actually" supuso el debut en la dirección de largometrajes del, hasta ese momento, reputado guionista británico Richard Curtis, a quien se deben, entre otros, los libretos de "Cuatro bodas y un funeral - Four weddings and a funeral, 1994", "Notting Hill - Notting Hill, 1999" y "El diario de Brisget Jones - Bridget Jones' diary, 2001". Teniendo en cuenta que, en su faceta de guionista, Curtis había tenido ocasión de colaborar de un modo u otro con varios de los artistas ingleses más importantes del panorama actual, no le resultó complicado reunir a un auténtico lujo de artistas de lo más variado y, a la vez, comercial. Haciéndose cargo también de la redacción del guión de "Love actually", Curtis planteó su primera película tras las cámaras como un variado conjunto de historias, aparentemente independientes que, en un determinado momento, acaban confluyendo.



    Así pues, entre estas diferentes historias que acontecen en Londres, durante los días previos a Navidad, nos encontramos a Daniel (Neeson), un reciente viudo que tiene que cuidar de su hijastro durante las primeras celebraciones navideñas sin su madre, para lo que cuenta con el apoyo de su amiga Karen (Thompson). Ésta, por su parte, está casada con Harry (Rickman), jefe de un estudio arquitectónico en el que trabaja Sarah (Linney), una mujer "condenada" a cuidar de su hermano discapacitado mental, hecho que le impide declararse a un compañero de trabajo del que está perdidamente enamorada. Sarah, por su parte, es amiga de Mark, quien está secretamente prendido de Juliet (Knightley). El problema es que ella se acaba de casar con el mejor amigo de Mark, por lo que no tiene más remedio que disimular sus sentimientos tras una apariencia casi de desprecio. A estas historias se les unen la de Billy Mack (Nighy), un viejo rockero ex-drogadicto y extravagante que trata de reverdecer los laureles perdidos como puede; la de Jamie (Firth), un escritor al que su mujer ha sido infiel y que se acaba enamorando de Aurelia, una mucama portuguesa que le atiende y limpia su casa; y el recién estrenado en el cago Primer Ministro (Grant), hermano de Karen y por cuya secretaria Natalie empieza a sentir una atracción especial.



    A lo largo de las dos horas de metraje, en "Love actually" no paran de sucederse las entradas y salidas de personajes que acaban desarrollando sus propias historias. Evidentemente, entre tanto va y ven de personaje, el espectador acaba por encontrar unas más interesantes que otras y, por qué no admitirlo, ciertas historias que reclamaban a gritos más dedicación (la del viejo rockero es de lo mejor de la cinta) y otras que, por el contrario, podrían haberse suprimido sin que el film se resintiera lo más mínimo (la del joven inglés que decide irse a los Estados Unidos con la intención de poner fin a su nula vida sexual).



    No obstante, ello no es impedimento para que "Love actually" sea una película que irradie simpatía y buenas intenciones por los cuatro costados. Bien es cierto que todas las cosas son del color del cristal a través del que se miran y es que, en el caso de la película de Curtis, ese cristal es totalmente rosa. No hay ocasión para los malos pensamientos y los actos reprochables por parte de sus protagonistas. Todo es bondad y amor por doquier hecho que, por muy agradable que resulte dentro del largometraje, acaba de restarle esa pizca de credibilidad que se acaba echando un poco de menos.



    Por fortuna, la película no comete el error de caer en las sendas más ordinarias de la comedia romántica, o en los niveles deplorables de otras cintas llamadas "comedias románticas", de cuyos metrajes un espectador poco exigente no acaba soportando más que los primeros quince minutos. Pues bien, en el caso de "Love actually", el mérito, aparte de los actores (excelentes todos y cada uno de ellos en sus respectivos papeles) se encuentra en la pericia como director y guionista de Richard Curtis, capaz de mostrar un torrente imparable de personajes y situaciones que, por un motivo u otro, acaban ganándose la simpatía del espectador. Si a esto añadimos la estupendísima banda sonora de Craig Armstrong -el famoso "Tema de la portuguesa" es de una emotividad arrebatadora- y la predisposición del público a dejarse conmover por las variadas historias que "Love actually" le propone, desde luego conseguirá disfrutar de esta oda al amor tan intrascendente como agradable, simpática y bien hecha.





    • MR. HYDE DICE:


    Si los personajes de "Pulp fiction - Pulp fiction, 1994", en lugar de hablar sobre hamburguesas lo hicieran de relaciones sentimentales, si también fueran algo más "buena gente" y no una panda de descerebrados sin escrúpulos y, en vez de repartir estopa a mansalva se dedicaran a tratar de encontrar el equilibrio en sus vidas amorosas, el resultado sería una copia casi calcada de "Love actually".



    A ver, la cosa es bastante pastelorra, para qué lo vamos a negar. Pero, sí es cierto, como dice el de arriba, que no llega a los niveles vomitivos de otras panderadas tipo Las novias de mi novio, Quiero a mi novia, Donde está mi amor, y mariconadas por el estilo. Será por el toque inglés que desprende cada una de sus imágenes (ya sabéis que los primos de la isla parecen querer tomárselo todo siempre con un poco más de corrección y distinción), o porque la historia de verdad interesa, pero mentiría si dijera que no me gustó la película.



    A ver, tampoco os confundáis, me la he tenido que papar unas cinco o seis veces (a trozos, aunque sea) porque es la favorita de mi chica, y cuando la pasan por algún canal de la tele, ya te puedes despedir de ver nada más. Pero, al menos, no es un bodrio. De hecho, hay historias que darían para una película por sí solas. Todo lo que tiene que ver con el rockero ese colgado es brutal (al viejo se le va la pinza un huevo y te acabas partiendo el culo con lo que hace -como cuando dice a los niños que no compren drogas, sino que se hagan estrellas de rock para que se las den gratis...-), o con el chavalín que pierde a su madre y le sabe mal no sentir toda la pena que debiera porque está enamorado de una niña de su clase. hasta la historia de los actores porno, que uno se pregunta qué coño pintan en medio de todas las otras historias, acaba siendo maja.



    Eso sí, hay ocasiones en que lo exagerado casi acaba rozando lo ridículo, como el caso del tío salido que con tal de echar un polvo se larga a Estados Unidos, en medio de donde Sansón perdió el flequillo, y regresa a Inglaterra con un pivón a cada lado; o como cuando el escritor cornudo se recorre media Marsella con todo el barrio portugués detrás porque saben que se quiere declarar a una chica de la familia.



    En fin, que "Love actually" es la película perfecta para ver en pareja: no sólo toca temas que a las mujeres les apasiona y con los que disfrutan casi tanto como cuando llegan las rebajas, sino que a los tíos les acaba pareciendo un pasatiempo agradable. La música, fotografía y demás está bien. Así que ya sabéis, si os toca quedar bien con vuestra churri, ésta es una buena opción. Haced caso al tito Hyde, que sabe de lo que habla ;-)





    miércoles, 6 de julio de 2011

    CINE DE LOS 90: "UN DÍA DE FURIA"


    TÍTULO: UN DÍA DE FURIA

    DIRECTOR: JOEL SCHUMACHER

    REPARTO: MICHAEL DOUGLAS, ROBERT DUVALL, BARBARA HERSHEY, RACHEL TICOTIN

    DURACIÓN: 115 min.

    AÑO: 1992

    GÉNERO: DRAMA

  • EL DR. JECKYLL DICE:


    • A pesar de las intermitentes tentativas y modas que parecen tentar de vez en cuando a más de un productor de Hollywood, no resulta fácil encontrar una producción cinematográfica que trate un tema tan espinoso como la crítica demoledora de determinados aspectos de la sociedad norteamericana, y cuyo resultado comercial se encuentre a la altura del artístico. Así pues, se pueden señalar intentos correctos aunque fallidos de suscitar polémica con un largometraje ("American psycho - American psycho, 2000"), burdas propuestas que se quedan en meros intentos ("Asesinos natos - Natural born killers, 1994"), o laureadas interpretaciones que no consiguen quitar el halo de frialdad que rodea al conjunto ("Monster - Monster, 2003").

      Sin embargo, a mediados de la década de los 90, irrumpió con más polémica que fuerza un largometraje dirigido por el versátil Joel Shumacher, que supuso un auténtico revés al sistema de vida norteamericano, al mostrar no sólo la hipocresía de una sociedad que parece demasiado encantada de haberse conocido, sino también un metafórico dedo acusador de temas y situaciones que, en muchas ocasiones, se consideran tabúes en la mayoría de círculos sociales. Por suerte para el espectador, el resultado de la propuesta de Shumacher es un film sólido, contundente y excelente.

      "Un día de furia" no puede comenzar de una forma más gráfica. Bill Spencer (Douglas) se encuentra atrapado en un monumental atasco en una de las principales autovías de Los Ángeles. El estrés producido por esa inmovilidad, junto con el calor asfixiante, el ruido de las obras de la carretera y el temperamento nervioso del protagonista, hace que éste decida súbitamente abandonar su coche y proseguir su camino a pie. Su destino no es otro que la casa donde vive su ex-mujer -de quien tiene una orden de alejamiento- para poder asistir al cumpleaños de su hija pequeña. Sin embargo, una serie de desafortunadas circunstancias hace que Foster acabe perdiendo los nervios, y se enfrente a una banda de pandilleros, al dueño de una tienda de ultramarinos e, incluso, a todo un establecimiento de comida rápida. Por su parte, la policía, alertada por el comportamiento perturbado de Foster, le encarga el asunto al desmotivado detective Pendergast (Duvall -en un guiño al famoso personaje de las novelas de Douglas Preston y Lincon Child-), quien considera éste su último caso antes de jubilarse.

      Si hay algo que destaca, por encima de todo, en esta película es, en primer lugar, la soberbia actuación de Michael Douglas y, en segundo lugar, los apuntes críticos que se encuentran detrás de cada secuencia. Acerca de la actuación de Michael Douglas, simplemente decir que supone una prueba más de la gran facilidad del actor de transformarse en los variopintos personajes a los que da vida. En el caso de Bill Foster, Douglas humaniza a este desquiciado personaje siendo capaz de darle parte de razón en aquello que critica y pretende erradicar, aunque para ello utilice medios desacertados por completo. En lo referente a la crítica social, sólo basta recordar los principales momentos del largometraje para sacar conclusiones: el abuso de los pequeños establecimientos -e inmigración ilegal- al consumidor (aquella secuencia en que Foster necesita cambio para hacer una llamada telefónica); la inflexibilidad de horarios establecidos de forma férrea (el episodio en que quiere desayunar en un establecimiento de comida rápida); la delincuencia juvenil de las calles (el encontronazo con los dos chavales que quieren atracarlo), convertida en auténticas mafias de la calle (el fallido intento de asesinato de Foster que se salda con los cazadores cazados). Todo ello, por no señalar la facilidad para hacerse con un arma en suelo norteamericano, o de lo ineficaces que son algunas leyes.

      En resumen, "Un día cualquiera", a pesar de tratarse de una película dura y con ciertas dosis de violencia, no deja de ser un film casi de obligada visión pues, en ocasiones, no conviene olvidarse de todos aquellos acontecimientos que suceden en nuestro día a día, y ante los cuales preferimos mirar hacia otro lado por la imposibilidad aparente de creer que podemos erradicarlo. Por supuesto, la forma desquiciada y extrema que escoge Foster no es la adecuada, ni mucho menos. Aunque, lo triste del asunto, es ver que, en el fondo, no carece de cierta razón.


      • MR. HYDE DICE:
      Joder nenes, qué película... Y conste que no lo digo como algo malo, más bien al contrario. "Un día de furia" es de las que te dejan pensando después de verla, pero más que por cómo se le va la pinza al tío, por aquello que él señala y tiene razón (la explicación metafísica la ha señalado ya el rollero de arriba, así que yo me salto ese trozo).

      Michael Douglas se sale por los cuatro lados. Qué pedazo de actor, colega. El amigo se mete de lleno en el papel hasta tal punto que te acaba helando la sangre. Desde que empieza la peli, con ese plano de él metido dentro de un coche y la sensación de agobio y asfixia que inunda toda la secuencia (mosca cojonera dando por saco dentro del coche incluida), hasta el final en el puerto, uno casi acaba por sentir la necesidad de desesperación del prota. Lástima que la olla se le escape tanto porque, seamos sinceros, ¿a cuántos de nosotros no nos ha dado por culo una obra en una carretera cuando te cortan casi todos los carriles y ves que los que están "currando" allí, lo que en verdad hacen es tocarse los cataplines? ¿O a cuántos no jode a base de bien que te puteen todo lo que pueden y más, pero con una sonrisa en la cara? Pues algo así es lo que siente el Foster este, hasta que decide poner recto a todo quisque.

      Bueno, que no me quiero alargar mucho. "Un día de furia" es una peli estupenda. No es una comedia ni una peli de acción, aviso. Pero en serio que es de esas que merece la pena ver, aunque sea para luego mantener una animada conversación entre amigos y conocidos, y discutir los diferentes puntos de vista que se plantean a lo largo de las casi dos horas que dura. ¡A ver si ahora sólo se va a poder hablar de fútbol con los colegas!



      martes, 5 de julio de 2011

      CINE DE LOS 80: "EL CHIP PRODIGIOSO"



      TÍTULO: EL CHIP PRODIGIOSO


      DIRECTOR: JOE DANTE


      REPARTO: DENNIS QUAID, MARTIN SHORT, MEG RYAN, KEVIN MCCARTHY, FIONA LEWIS


      DURACIÓN: 122 min.


      AÑO: 1987


      GÉNERO: AVENTURAS


    • EL DR. JECKYLL DICE:



      • Ya hemos hablado en otras ocasiones de cómo, a lo largo de la década de los 80 y principios de los 90, Steven Spielberg compaginaba su fructífera carrera como realizador con las funciones de productor de largometrajes ajenos. De entre estos títulos ya comentados se encuentran, por ejemplo, "Regreso al futuro - Back to the future, 1985" o "Gremlins - Gremlins, 1984". De todos ellos, el que supuso la segunda colaboración entre Sipelberg y el director Joe Dante, fue la trepidante aventura "El chip prodigioso". En este largometraje, la aventura y la ciencia ficción unen sus fuerzas para construir un largometraje tan curioso como entretenido y original.


        El teniente Tuck Pendelton (Quaid), conocido por su especial facilidad para saltarse las normas y su afición a la bebida, es seleccionado para un peligroso experimento. Éste consiste en, a través de una enorme máquina e introducido en una nave-cápsula, reducir su tamaño hasta niveles microscópicos, y ser inyectado en el interior de un conejo vivo con el fin de estudiar su organismo a un detalle hasta ese momento inalcanzado. Sin embargo, cuando Tuck ya ha sido minimizado, un grupo de delincuentes asaltan el laboratorio y roban uno de los chips sin los que la máquina no es operativa. No obstante, el director del proyecto, huye del laboratorio con la jeringuilla que contiene a Tuck y el otro chip y, antes de ser asesinado por uno de los sicarios de esta banda, inyecta la sustancia con la cápsula en un transeúnte llamado Jack Putter (Short). Desde este momento, Jack, ayudado por la novia de Tuck, Lydia (Ryan), emprenderán una carrera contrarreloj con tal de recuperar el chip robado y poder extraer del cuerpo de Jack la cápsula, antes de que a Tuck se le acabe el oxígeno.


        Sin ser una película extraordinaria, "El chip prodigioso" se las ingenia para constituir un espectáculo de lo más agradable. El largometraje no sólo se centra en los aspectos más originales (obra de unos más que logrados efectos especiales -la recreación del interior del cuerpo humano de Jack por donde deambula Tuck en su cápsula es, en una palabra, impresionante-), sino que además atrapa al espectador en una mezcla acertadísima de película de aventuras, intriga (cómo van a conseguir los protagonistas recuperar el chip robado), ciencia ficción (el enfrentamiento en el interior del cuerpo de Jack de Tuck y el sicario que también ha sido miniaturizado, o los diferentes recorridos que hace en su nave Tuck por varias partes del cuerpo de Jack).


        En resumidas cuentas, es el tipo de películas que a lo más entendidos no le parece raro que una mente como la de Spielberg se encuentre detrás. Desgraciadamente, la película no obtuvo un éxito muy sonado en su estreno norteamericano, lo que impidió que se rodara una segunda parte, tal y como su abierto final hacía presagiar. Una pena pues, como decimos, la película es un entretenimiento de primera.



        • MR. HYDE DICE:

        Película - icono por definición de los años 80. No creo que haya nadie que pertenezca a esa generación que no la viera en su día, y que guarde un buen recuerdo de ella. Y lo mejor del asunto es que, vista a día de hoy, no da la sensación de estar muy anticuada. Creo que parte del secreto de esto es que no se pasaron de la raya con los efectos visuales de esos que, años después, huelen a viejo que te cisclas. La mayoría de los efectos especiales tiene que ver con el interior del cuerpo del pavo al que le inyectan la nave espacial esa, por lo que no es necesario que todo sea rollo digital de la época. Y eso se agradece.


        Además, mola que se hayan preocupado lo suficiente como para hacer que una película tenga tanto ingredientes de cine de aventuras combinados con ciencia ficción y comedia. De hecho, Martin Short hace que uno se parta el ojete con las payasadas que hace cada vez que simula escuchar la voz de Denis Quaid en su interior. Además, si a eso unes la cara de tonto que tiene el pobre hombre en la película, entenderás por qué acaba siendo graciosa la cosa.


        Otro de los puntos fuertes que tiene la peli es que está planteada como una especie de cuenta atrás, es decir, que tú sabes desde el principio que los protas tienen el tiempo justo de sacar a toda leche la cápsula de Jack porque el pollo de dentro puede morir. Y eso hace que el ritmo de la peli sea trepidante (un ejemplo puede ser la secuencia en que Jack está atrapado en el interior de un camión refigerador y éste consigue saltar a lo burro para liberarse de sus captores, cayendo en el interior del coche que conduce Lydia), y que estés deseando que les den matarile rapidito a los malos para que dejen de dar por saco, y los buenos acaben ganando la partida (esos momentos finales cuando Jack consigue volver al laboratorio después de haber recuperado el chip).


        En fin, que "El chip prodigioso", para quienes no la vieron en su día, es una peli estupenda para pasar la tarde. No sólo no aburre, sino que entretiene, está bien hecha y te divierte a base de bien. No es de esas de la que acabas hablando a todas horas, pero sí del tipo de peli que, veinte años después de verla por primera vez, sigue apeteciéndote volver a verla.





        lunes, 4 de julio de 2011

        CINE CLÁSICO: "EVA AL DESNUDO"


        TÍTULO: EVA AL DESNUDO

        DIRECTOR: JOSEPH L. MANKIEWICZ

        REPARTO: BETTE DAVIS, ANNE BAXTER, CELESTE HOLM, THELMA RITTER, GEORGE SANDERS

        DURACIÓN: 135 min.

        AÑO: 1950

        GÉNERO: DRAMA

        • EL DR. JECKYLL DICE:

        La fama que alcanzó en el momento de su estreno "Eva al desnudo" vino tanto precedida por el auténtico aluvión de premios que recibió, como por el tremendísimo tour de force que Mankeiwicz logró obtener de cada uno de sus actores. Además, no era frecuente que una historia se desarrollara de una forma tan realista y clara en las entrañas de un espectáculo tan prestigioso como es el teatro. Es aquí donde este largometraje aprovecha cada una de sus bazas, ya que el mismo mundo del teatro acaba siendo un marco excelente en el que el espectador pudo conocer las intrigas y conspiraciones que esconde, y el realizador pudo criticar y, hasta cierto punto, satirizar este mismo mundillo. Por fortuna para los espectadores, el resultado fue, en una palabra, insuperable.


        La historia comienza con una breve introducción, a partir de la cuál se desarrolla un enorme flashback que abarca la inmensa mayoría del resto del metraje. En el comienzo de éste, aparece Eve Harrington (Baxter), una mujer obsesionada con su ídolo teatral, la actriz Margo Channing (Davis), a quien acaba conociendo gracias a la mediación de la mejor amiga de ésta (Holm). No obstante, una vez se ve dentro de un círculo de artistas y actores teatrales tan reconocidos, Eve no se conforma con ser una confidente más, sino que comenzará una titánica y desenfrenada carrera para hacerse con la admiración y prestigio de todos cuantos la rodean, aunque ello implique sabotear y pasar por encima de quienes en un principio la acogieron de forma tan altruísta.


        "Eva al desnudo" es uno de los gratos ejemplos de cine clásico en que las actuaciones, soberbias todas ellas, se encuentran a la altura de un guión prácticamente insuperable. De hecho, ahora mismo, junto con "Vencedores o vencidos - Judgement at Nuremberg, 1961", es de los pocos casos en que recuerdo un equilibrio tan perfecto entre ambos elementos. Las réplicas de Bette Davis, así como los punzantes diálogos de Anne Baxter son magistrales. De hecho, cuesta creer que ambas artistas estén actuando, y que no estemos asistiendo a un retrato totalmente verídico de la ambición descontrolada de una mujer por alcanzar el éxito más absoluto gracias a sus constantes traiciones, mentiras, chantajes y tretas de lo más despreciable. Es más, el realismo de las situaciones casi acaba por asustar. Todo esto, evidentemente, es gracias, como ya decíamos, a una dirección impecable de Mankiewicz (aún le faltaban unos cuantos años para embarcarse en su mastodóntica "Cleopatra - Cleopatra, 1963") pero, sobretodo, a un casting formidable, y a un guión digno de todas las alabanzas habidas y por haber.


        A pesar de los años, el tema que propone "Eva al desnudo" continúa siendo plenamente actual. De hecho, hay quien, no sin cierta razón, ha llegado a comparar este largometraje con otros de temática similar como "El precio del poder - Scarface, 1983" o "Wall Street - Wall Street, 1987", si bien, cada una a su modo, acaban por explorar un sendero similar en que sus protagonistas son capaces de todo para ser los números uno y como, una vez alcanzada su codiciada posición, les acaba llegando la inevitable caída. Y esto, el film de Mankievicz lo supo reflejar como pocos, demostración de que, en efecto, no sólo estamos ante una película fantástica, sino ante una obra maestra.



        • MR. HYDE DICE:

        La única razón por la que decidí ver "Eva al desnudo" fue porque me picaba la curiosidad por ver cómo era la película que, junto con "Titanic" había conseguido más nominaciones a los Oscar en la historia. Que algo así pase ahora, ya es chunguete, pero que sucediera hace más de sesenta años, ya tenía que ser la leche. Y lo cierto es que, posiblemente catorce nominaciones sean un pelín exagerado, pero de lo que no hay duda es de que "Eva al desnudo" es una película muy buena. A pesar del blanco y negro y de que ya arrastre su más de medio siglo a cuestas, la peli es un retratro brutal de la avaricia del ser humano, y de cómo ciertas personas son capaces de pisotear y pasar por encima de quien haga falta con tal de salirse con la suya, y alcanzar el éxito.


        Las actuaciones de todos los intérpretes, en especial de las mujeres, son asombrosas. Bette Davis -a mí esta señora me da un poco de repelús- está de premio. Anne Baxter -a la que no conocía antes de haber visto esta película, y que en ella logra poner unos ojos de cordero degollado únicos para, momentos después, ser la zorra más grande de la función-, para quitarse el sombrero. Celeste Holm y Thelma Ritter recitan sus diálogos como si fuera la cosa más normal del mundo, como si de verdad se hubieran transformado en sus respectivos personajes. Y los actores masculinos, todos ellos de lo más correcto, alcanzan su cénit con un socarrón George Sanders, que acaba siendo más espabilado de lo que todos piensan.


        Eso sí, si hay algo que me ha sorprendido de "Eva al desnudo" (y bastante, por cierto) es la actualidad del tema. Da igual que la peli sea en blanco y negro, o que los actores haga ya tiempo que pasaron a mejor vida, porque el viejo relato de la persona que malmete para salirse con la suya y alcanzar sus aspiraciones a cualquier precio, sigue tan actual ahora como entonces. Así, esta peli es, por encima de todo, un retrato acojonante de la ambición desmesurada, y de las consecuencias que acaba teniendo para con uno mismo y con los demás. Y si no, no hace falta más que ver el final de la película, con esa historia que vuelve a comenzar.


        Puede que el hecho de situar la acción en medio de los estrenos teatrales de mitad del siglo pasado fuera de lo más actual en su momento, y que ahora ese marco escénico esté un pelín desfasado. Pero, de lo que no cabe duda, es de que las reacciones y formas de comportarse de los personajes te deja flipado, ya que acaban teniendo conversaciones y hablando de cosas que bien podrían trasladarse al momento presente sin que a nadie le extrañara un pimiento.


        En fin, por dejarme ya de rollos, que la peli merece mucho la pena. Sé que no es del cine clásico que más se suele pasar por la tele, pero si tenéis ocasión de conseguirla por cuatro duros en la sección de ofertas, o la ponen en alguno de esos canales de cine más viejete, haced lo posible por verla. Ya os digo yo que os gustará.




        domingo, 3 de julio de 2011

        CINE EN CARTEL: "TRANSFORMERS. EL LADO OSCURO DE LA LUNA"


        TÍTULO: TRANSFORMERS. EL LADO OSCURO DE LA LUNA

        DIRECTOR: MICHAEL BAY

        REPARTO: SHIA LABEOUF, JOHN TURTURRO, JOSH DUHAMEL, ROSIE HUNTINGTON-WHITELEY, FRANCES MCDORMAND, PATRICK DEMPSEY

        DURACIÓN: 154 min.

        AÑO: 2011

        GÉNERO: AVENTURAS



        • EL DR. JECKYLL DICE:


        Desde luego, hay que ver cómo funcionan las cosas por la meca del cine. Allí, en cuanto una película tiene una buena carrera comercial (que tenga buenas críticas es otra historia, de la que el 99% de los productores suele despreocuparse casi por completo), ya empiezan a pensar corriendo en hacer segundas partes. El problema es que, en ciertas ocasiones, estas continuaciones acaban por ser del todo innecesarias. No sólo porque no aporten nada al desarrollo de la historia que ya se ha contado hasta ese momento (algo similar ya lo decíamos en su día con la última parte de "Indiana Jones"), sino porque el público no es bobo, y por mucha popularidad que hayan tenido las anteriores entregas, cuando lo que ven de nuevo no cuadra con sus expectativas, la frustración es inevitable.


        En el caso de "Trasnformers. El lado oscuro de la luna" es ni más ni menos lo que ha sucedido. Tras una primera parte impresionante -hablo en especial del aspecto visual, que de la calidad de aquella película tampoco hay que pretender sacar de donde no hay- y una segunda aceptable -con más efectos especiales y más apabullamiento-, este fin de semana ha llegado a las carteleras de medio mundo la tercera parte. El problema de la misma, aparte de lo alto que habían puesto las dos anteriores entregas en cuanto a efectos especiales y gusto por sus fans, era que se esperaba encontrar en ella algún elemento novedoso que hiciera aún más atractivo el conjunto: giros argumentales, apariciones de nuevos personajes, historia con mucho más gancho, etc. Sin embargo, esto no sucede ni por asomo.


        La tercera parte de "Transformers" podrá ser más cara y más revolucionaria en la concepción de las transformaciones de los robots, pero está totalmente vacía de toda emoción. No es trepidante, que es lo peor que le puede suceder a un largometraje de estas características, y su ritmo acaba por cansar al espectador, hasta el punto que a éste le trae sin cuidado que ganen los buenos o los malos. Y todo eso, por no hablar de las interminables dos horas y media que dura la función.


        Realmente lo siento por aquellos que estuvieran ilusionados con el estreno tan multitudinario que se ha preparado para esta película (sé que Hyde es uno de ellos, y no sabéis lo que lo lamento por mi querido amigo) pero, el que esto suscribe, prefiere pensar que la próxima película de Michael Bay ofrecerá todas las dosis de entretenimiento y emoción que se le ha olvidado poner a su último film. Y lo mismo vale para Steven Spielberg, que ojala los millones que se va a embolsar como productor ejecutivo de la película (no sé muy bien lo que hace un productor ejecutivo, pero a mí me huele a que Spielberg pone su nombre en el poster y poco más), le sirva para que los dos largometrajes que va a estrenar antes de fin de año sean auténticas maravillas. De lo contrario, lástima de dinero mal invertido.



        • MR. HYDE DICE:

        Antes de empezar con mi parte de crítica, quiero dejar algo bien claro: me chiflan las pelis de Michael Bay. La que más y la que menos, siempre me ha parecido un espectáculo cojonudo a la hora de hacer que me lo pase de coña durante un par de horitas. Los que me conocen saben que no sólo me he visto "La roca - The rock, 1996" tropecientas veces (y las que quedan), sino que es una de mis películas favoritas. Hasta una cosa tan intrascendente como "La isla - The island, 2006" me resultó divertida. Por eso, con todo el dolor de mi corazón, en esta ocasión, sobre "Transformers 3", sólo tengo dos palabras con las que opinar sobre ella: decepcionante y aburrida.


        Os lo juro, no pensé en la vida que podría pensar eso de una peli como ésta, de la que se supone que es el plato fuerte del verano. No sólo porque de pequeño jugara con los muñecos de los Transformers, sino porque también disfruté como un enano con las dos partes anteriores (con la primera un pelín más que con la segunda). Con que os diga que ayer compré las entradas para verlas por la mañana para no quedarme sin un buen sitio por la noche (el cine se peta según a qué sesiones y para qué pelis), ya os podéis hacer una idea de cómo iba de predispuesto. Pues nada, mi gozo en un pozo.


        Durante la primera media hora, la cosa pinta bien, con en las anteriores. Ahora bien, cuando hace su primera aparición John Malkovich ya empiezas a notar un tufillo algo raro, como que parece que se están tomando a medio cachondeo la historia (por cierto, que alguien le diga a John Malkovich que hace el ridículo con esa dentadura postiza... ¡Como si el pollo no tuviera pasta para pagarse un dentista como Dios manda!). Cuando ya llevas una hora y pico y John Turturro empieza a hacer el gilipollas sin gracia, y Frances McDormand sale haciendo de tipa dura, te preguntas qué coño se habrán fumado para estar tomándoselo todos a coña. Pero es que, cuando ya llevas más de dos horas y los robots no dejan piedra sobre piedra de Chicago, te acabas preguntando cuánto más va a durar el bodrio.


        Igual es que Michael Bay no estaba inspirado para hacer la peli, o que le obligaron a rodarla con demasiada prisa. O vete a saber qué mierda se les habrá metido a los que lo han hecho en el cocotero. Pero de lo que no cabe duda es que, o esta tercera parte acaba teniendo un inmerecido éxito descomunal (para hacer rentable el huevo y medio de millones que ha costado), o no habrá cuarta parte que valga. ¿Que los efectos especiales están bien hechos? Pues sí, como en las otras. ¿Que las escenas de lucha son espectaculares? Pues sí, también como en las otras. ¿Que cuando sales del cine te sientes timado? Pues sí -a secas-.


        En fin, que si aún después de leer lo que os dice el tito Hyde, resulta que sois fans incondicionales de los robotacos estos y queréis gastaros la pela para verlos, pues vosotros mismos. Eso sí, yo ya os he avisado de que no es nada del otro mundo y de que, por favor, ni se os ocurra compararla con las dos partes anteriores, que ya sabemos que ciertas comparaciones son odiosas. ¡Ah, y una última cosa, si no queréis acabar tontos perdidos, ni se os ocurra verla en 3D! Yo la he visto en formato digital y os aseguro que la copia no pierde lo más mínimo. Además, teniendo en cuenta lo que le duran los planos a Michael Bay, si vais a verla en 3D, espero que luego tengáis una buena aspirina a mano.





        sábado, 2 de julio de 2011

        CINE A DESCUBRIR: "MORIR TODAVÍA"


        TÍTULO: MORIR TODAVÍA

        DIRECTOR: KENNETH BRANAGH

        REPARTO: KENNETH BRANAGH, EMMA THOMPSON, ANDY GARCÍA, DEREK JACOBI, ROBIN WILLIAMS

        DURACIÓN: 101 min.

        AÑO: 1991

        GÉNERO: INTRIGA

        • EL DR. JECKYLL DICE:
        "Morir todavía" fue la carta de presentación oficial del director inglés Kenneth Branagh en el mercado norteamericano, lo que no deja de resultar curioso, si tenemos en cuenta que la excelente trayectoria tanto teatral como cinematográfica de Branagh se concentraba en la adaptación y representaciones de William Shakespeare. Quizás por ello, llamó tanto la atención que para su debut en Hollywood, Branagh se decantara por una historia de suspense e intriga. Del mismo modo que, cuando se estrenó la versión en cine del cómic "Thor - Thor, 2011", llamó la atención por el mismo motivo. Sin embargo, por suerte, es en "Morir todavía" donde loos resultados obtenidos por Branagh acaban siendo mucho más satisfactorios.

        Partiendo de un guión original escrito por Scott Frank, la historia de "Morir todavía", no sigue un planteamiento lineal, sino que va alternando dos historias acaecidas en diferentes momentos del tiempo que, acaban teniendo más en común de lo que lo aparenta en un primer momento. Así pues, en el pasado siglo XX, en los años 40, un famoso compositor llamado Roman Strauss (Branagh) es condenado a muerte por el asesinato de su esposa, Margaret (Thompson). Antes de ser ejecutado, éste decide hacerle una última confesión a un periodista conocido de Roman, y enamorado de Margaret, llamado Gray Baker (García). Paralelamente, en la actualidad, el detective privado Mike Church (también Branagh) es requerido para investigar la misteriosa aparición de una mujer con aparentes síntomas de amnesia, incapaz de hablar (También Thompson). En su búsqueda de pistas que puedan ayudarle a dar con los orígenes de esta mujer, Church se topa con un curioso anticuario aficionado al hipnotismo llamado Madson (Jacobi), quien se ofrece de una forma un tanto desinteresada a ayudarle en su investigación. Pronto, se darán cuenta que el asesinato de la esposa de Roman, más de medio siglo atrás y la mujer sin memoria están extrañamente relacionados.

        Como mencionaba antes, es curiosa la facilidad con que Branagh aborda una historia llena de suspense como ésta. Desde el principio del largometraje, con esos recortes de periódico que resumen rápidamente la situación del atormentado compositor, hasta la ejecución del mismo, contienen una tensión brutal, que ya querrían para sí muchos de los pretendidos films de misterio "insidiosos" (disculpen el chiste) estrenados recientemente. Además, teniendo en cuenta lo intrincado que se vuelve el argumento en ocasiones, con esos saltos adelante y atrás en el tiepo, hay que reconocer que la idea de plasmar la acción pasada en blanco y negro en contraste con el color de la actual, resulta de lo más acertada.

        Por su parte, el guión de Scott Frank acaba siendo tan complejo como misterioso y atractivo. El espectador se deja atrapar de inmediato por la historia de la pobre mujer amnésica, y por las extrañas circunstancias que la acaban relacionando con la trágica historia de los Strauss (a ella, y a más de un personaje). Además, sería injusto alabar únicamente el trabajo de Branagh y Frank y dejar de lado la "tercera pata" que hace de este largometraje un film excelente: la estupendísima música compuesta por el habitual colaborador de Branagh, Patrick Doyle. Doyle compone una banda sonora fascinante, capaz de recoger con cada nota la emoción que los personajes necesitan transmitir en cada momento, y resultando de lo más angustiosa en los momentos de tensión e intriga.

        "Morir todavía" es una película estupenda. Pequeña y menor en la filmografía de un realizador capaz de aportar una pasión semejante en otras adaptaciones como "Frankenstein, de Mary Shelley - Mary Shelley's Frankenstein, 1994" o "Hamlet - Hamlet, 1996", aunque no por ello menos interesante o correcta. De hecho, los momentos de pura intriga se suceden en "Morir todavía" con una sencillez y efectividad fuera de todo cuestionamiento. A este respecto, basta citar las sesiones de hipnosis, donde la mujer amnésica comienza a relatar la historia del matrimonio Strauss como si realmente hubiera estado presente, o todo el final de la cinta, con el misterio que envuelve a las famosas tijeras con las que se perpetró el asesinato de Margaret. Sólo un pequeño consejo: no permitan que les cuenten el final de la película, pues la sorpresa está más que garantizada.

        • MR. HYDE DICE:
        Cojonuda, simplemente cojonuda. No tenía muy claro cómo iba a ser una peli de este tipo, así rollo misterio, rodada por alguien que casi conoce más a Shakespeare que la madre que lo parió. Pero reconozco que tengo que quitarme el sombrero. El señor Branagh hace que te lo pases pipa durante toda la película, y que estés clavado a la butaca casi sin pestañear. "Morir todavía" no es una peli de miedo, ¿eh? Que nadie se confunda. Pero es misterio al 90% (el otro 10% se lo adjudica la inevitable historia de amor que surge entre los protagonistas, tanto del pasado como del presente), y de ese que, cuando la peli acaba, hace que la recuerdes con mucho agrado.

        Además, hasta la historia de los Strauss esos mola, y eso que, en teoría, es lo menos misterioso de la peli. Bueno, al menos hasta la segunda o tercera sesión de hipnosis, cuando ya ves que la cosa se empieza a calentar. Y lo de la historia de las tijeras, ya es flipante. Por cierto, eso es algo que a la gente se le pasa un poco por alto hasta que llega ese final tan acojonante, así que ya os lo digo yo: estad al loro.

        Como punto un poco flojo, podría decir que la historia acaba siendo un poco liosa, con esos saltos adelante y atrás en el tiempo y que, al fin y al cabo, te tienes que querer creer la sorpresa que te dan al final, y todo lo relacionado con lo que se acaba deduciendo de las sesiones de hipnosis. Pero vamos, que son pequeños detalles sin demasiada importancia para que os lo paséis de coña un rato con la peli. Yo lo hice, y aún recuerdo lo que me gustó. Mira, si tengo un rato esta noche, igual me la pongo de nuevo, jeje.




        viernes, 1 de julio de 2011

        ESTRENOS DE VIDEOCLUB: "EN TIEMPO DE BRUJAS"


        TÍTULO: EN TIEMPO DE BRUJAS

        DIRECTOR: DOMINIC SENA

        REPARTO: NICOLAS CAGE, RON PERLMAN, STPHEN GRAHAM, CLAIRE FOY, STEPHEN CAMPBELL MOORE

        DURACIÓN: 93 min.

        AÑO: 2011

        GÉNERO: AVENTURAS


        • EL DR. JECKYLL DICE:

        Once años después de su primera colaboración juntos, el director Dominic Sena y el actor Nicolas Cage vuelven a trabajar en un mismo proyecto, tras haberlo hecho ya en la cinta de acción "60 segundos - Gone in 60 seconds, 2000". En esta ocasión, han decidido sustituir la adrenalina de las carreras imposibles de coches por un relato de aventuras medievales con corte sobrenatural.


        Las películas cuya acción principal se enmarca en la Edad Media, han solido contar, por lo general, con una predilección especial por parte del público, quien acaba por tener la sensación de que cada uno de estos largometrajes le ofrece una experiencia entretenida de aventuras acontecidas en un momento histórico que permite tratar los argumentos más variados. Así pues, entre los títulos recientes más célebres, podemos encontrar desde títulos más centrados en la intriga ("En el nombre de la rosa - The name of the rose, 1986"), en la acción ("El pacto de los lobos - Le pacte des loups, 2001"), o en la aventura más tradicional (prácticamente, todo el resto).


        "En tiempo de brujas" comienza mostrando cómo los cruzados Behmen y Felson (Cage y Perlman, respectivamente), hartos del sin sentido de las matanzas de inocentes en el nombre de Dios, desertan y se refugian en el centro de Europa. A su llegada a una aldea, donde son reconocidos, se les ofrece el indulto a cambio de escoltar a una joven muchacha (Foy), acusada de brujería y de causar la peste por toda la región, ante las autoridades con el fin de recibir un juicio justo. No obstante, lo que parecía ser un simple viaje a través de increíbles parajes naturales acaba suponiendo todo un desafío para la supervivencia y la razón.


        Si bien el planteamiento de la historia no carece de cierto gancho, lo cierto es que, en su afán por querer centrarse en algo más que en las consabidas aventuras medievales, "En tiempo de brujas" acaba cayendo en la trampa de lo sobrenatural. Es decir, abandonar la posibilidad de de abordar la historia desde un punto relativamente real, para adentrarse en derroteros más evidentes y, por qué no decirlo, menos atractivos. Así pues, los momentos más acertados del film casi parecen serlo por accidente (la llegada de Behman y Felson a una aldea donde todos los habitantes han sucumbido a la peste, o la entrevista de Felson con un cardenal deforme -al que da vida un irreconocible Christopher Lee- a causa de esta misma enfermedad), cuyos máximos responsables parecen más interesados en la acción repleta de unos efectos especiales bastante mejorables (ver la secuencia del exorcismo final, o del enfrentamiento de los caballeros con los seres demoníacos).


        En resumen, "En tiempo de brujas" es un espectáculo tan intrascendente como fallido que, sin llegar a aburrir al espectador, sí que le deja con las sensación de que había mucho más que esperar ver en el largometraje de lo que, al final, uno se acaba encontrando. Y, desde luego, no ha sido por escasez de medios, o por falta de presupuesto para rodar una trepidante película de aventuras. Mucho me temo que es, tan sólo, debido a una notable falta de talento. Una lástima.



        • MR. HYDE DICE:

        Pues, para mí, lo mejor de "En tiempo de burjas" son dos cosas: la banda sonora (de Atli Örvarsson) y el tráiler. Y con eso, creo que ya está todo dicho. Joer colega, pero qué bajo que está cayendo Nicolas Cage. No es que las pelis que lleva haciendo desde que ganó el Oscar por "Leaving Las Vegas" sean malas, que de todo hay, pero de verdad que no entiendo en base a qué un buen actor -cuando quiere- como él, decide en qué producción participar. El pollo lleva encadenando truño tras truño desde hace lo menos tres o cuatro años. Y, "En tiempo de brujas", no es una excepción.


        "En tiempo de brujas" es la típica película de sobremesa de domingo, cuando las alternativas son o ésta, o la enésima película sobre adolescentes con acné, o sea, de cine en casa total y absoluto. No es que sea mala, como pasaba con el pestufo que comentamos ayer, sino que uno espera que una peli que ha costado un riñón y pico esté un poco más a la altura de lo que se espera de ella: acción trepidante, escenas de aventura de la buena, enfrentamientos entre el bueno y el malo que te dejen clavado al asiento... Pero de eso nada monada. Es más, casi te la acaba pelando que varios de los buenos vayan cascando uno detrás de otro. Así que ya os podéis hacer una idea de lo que acaba atrapando la cosa.


        Además, los efectos especiales parecen estar hechos con cuatro duros. Por no hablar de que el final de la peli cae en el tópico ya visto mil y una veces sobre los rollos diabólicos pero, aquí, tela de descafeinado. Cage, se pasea con una cara de estreñido que el pobre da pena, y el resto pues más o menos lo mismo. De todos ellos, el único que se salva es Ron Perlman (el actor que hace de Hellboy, por si no lo reconocíais sin las toneladas de maquillaje), que parece casi hasta tomarse a cachondeo su interpretación.


        En fin, que esto no es de lo mejor que sale en alquiler esta semana, ni mucho menos. Sí puede que sea lo más conocido, o lo más atractivo, a priori. Pero confiad en mí si os sigo que no merece la pena gastarse las perras en sacar esto para verlo un viernes por la noche. Puede que, sin que sirva de precedente, os acabe divirtiendo más una de esas pelis de niñatos salidorros o la enésima cinta de acción de Stallone (creo que ponen una suya esta noche).





        jueves, 30 de junio de 2011

        CINE ACTUAL: "INDIANA JONES Y EL REINO DE LA CALAVERA DE CRISTAL"


        TÍTULO: INDIANA JONES Y EL REINO DE LA CALAVERA DE CRISTAL

        DIRECTOR: STEVEN SPIELBERG

        REPARTO: HARRISON FORD, CATE BLANCHETT, SHIA LABEOUF, KAREN ALLEN, RAY WINSTONE

        DURACIÓN: 125 min.

        AÑO: 2008

        GÉNERO: AVENTURAS

        • EL DR. JECKYLL DICE:

        Nada más y nada menos que diecinueve años ha tardado en llegar a las carteleras la cuarta aventura del arqueólogo más famoso de la historia del cine. Tras un rifi-rafe incesante de negociaciones, revisiones de guiones, planes de rodaje y Dios sabe qué más contratiempos, por fin se volvió a reunir de nuevo el mismo equipo que se había encargado de las anteriores entregas de Indiana Jones: el todopoderoso George Lucas como productor, el no menos poderoso Steven Spielberg como director, y Harrison Ford como el personaje al que debe la práctica totalidad de su carrera cinematográfica. Desde luego, el listón lo tenía bien alto después de tres entregas anteriores estupendas, divertidas y muy bien realizadas, por lo que "Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal" lo tenía complicado para situarse a la misma altura. ¿Lo consiguió? Pues sí y no. Me explico después de resumir brevemente su argumento.


        El Dr. Jones (Ford) es un profesor de arqueología retirado de las aventuras que antaño le habían llevado a participar en misiones increíbles. Secuestrado por un grupo de espías rusos en pleno comienzo de la Guerra Fría, liderados por al malvada Irina Spalko (Blanchett), es obligado a localizar un misterioso objeto: una calavera de cristal, cuyos aparentes poderes pueden cambiar el mundo tal y como lo conocemos. Tras librarse de sus captores, Jones regresa a casa, donde conoce a un joven muchacho llamado Mutt (Labeouf), quien le pide ayuda para resolver la desaparición de su madre (Allen), vieja amiga de Jones, y cuyo aparente secuestro parece estar ligado con la existencia de esta calavera de cristal.


        "Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal" sí que consiguió un auténtico logro en la taquilla. Sólo en el mercado nacional acabó casi duplicando los ya jugosos ingresos de "Indiana Jones y la última cruzada - Indiana Jones and the last crusade, 1989", con más de trescientos millones de dólares, y otro pico igual de importante en el resto del mundo. Lo que significa que la inversión que se hizo en su producción acabó más que satisfaciendo a sus responsables.


        Ahora, bien, en lo que a la calidad de la cinta se refiere, eso ya es otro cantar. Desgraciadamente, esta cuarta parte acaba yendo por unos derroteros que no tienen nada que ver con el espíritu de las otras entregas. No sólo porque esté repleta de secuencias sin sentido y, hasta cierto punto, absurdas: el comienzo es de lo más lioso, con esa huida de no se sabe muy bien qué en un monumental almacén; uno de los personajes principales pasa de ser un colaborador de los villanos con la misma facilidad que a ser un agente de la CIA; y en el tercio final de la película, decenas de tribus salvajes acaban persiguiendo a los protagonistas sin que el espectador sepa muy bien por qué. Todo ello, por no hablar de su absurdo final, algo insólito que casi ningún admirador incondicional de las aventuras del Dr. Jones habría esperado ver en una película como ésta.


        Es una verdadera pena que Spielberg y compañía se hayan creído capaces de tomar el pelo al público, dando por hecho que, por el simple hecho de estrenar una película que, de entrada, cuenta con una altísima reputación, los espectadores van a ser tan simples como para aceptar cualquier cosa que se les proponga. Este es el claro ejemplo de que no es así, y de que, en ocasiones, sería más conveniente, antes de tener la desfachatez de presentar un largometraje así, mejor no hacer nada, y dejar que los seguidores fieles de las otras entregas se queden con el agradable gusto que les dejaron aquellas. Lo dicho, una pérdida de tiempo y dinero. No merece la pena en absoluto. Una lástima, sobretodo pensando en lo que pudo haber sido y no fue.



        • MR. HYDE DICE:

        ¡¡Menuda mieeeeeeeeerda de película!! Ostras tú, lo difícil que era cagar una serie de peliculones como eran los de Indiana Jones. Pues el amigo Spielberg lo ha logrado con creces. La madre que lo parió, cómo puede ser que alguien con su filmografía y capacidad para hacer auténticas obras de arte haya metido la pata de ese modo. Y no porque esté mal hecha ni nada de eso, sino porque al primo que le escribió el guión deberían condenarlo a alejarse de por vida a más de cincuenta kilómetros de un estudio. Y no os penséis que destrozo la cuarta parte de "Indi" porque sí, que ahora mismo os cuento el por qué.


        La historia no hay por dónde cogerla. Vale que en la primera parte el tío encuentra el arca de la alianza; vale que en la segunda parte se ve cómo se puede sacar un corazón mientras la víctima sigue viva, y que los vagones de una mina se pueden convertir en una montaña rusa: y vale que en la tercera parte encuentre el Sagrado Cáliz y casi resucite a su padre. Pero es que lo de la cuarta ya es de traca. ¿Que el mejor remedio para escapar de una muerte segura a causa de una bomba nuclear es un nevera de los años 50? Bueno, me lo creo. ¿Qué un chaval saltando de liana en liana como un mono puede ir más rápido que los malos en un jeep a toda paleta? Mmmmm... bueee, vaaale, acepto pulpo. ¿Que te tiras por las cataratas del Iguazú en una mierda de coche y ni te despeinas? Pffff, va, también cuela. Pero vamos, eso de que Indiana Jones acabe con los ET's de por medio, con platillo volante y todo incluido, ya es para cagarse.


        Lo que no entiendo es cómo, después de años y años dándole vueltas a los guiones, éste es el único que acabó gustando a George Lucas, Spielberg y Harrison Ford. ¡Joer macho, cómo serían los otros! En serio, no sé qué tipo de hierba rara se fumaron los amiguetes, pero desde luego que no les sentó nada bien. Además, es que el resto ya da hasta pena. En primer lugar, Harrison Ford está ya para hacer de Indiana Jones y el misterio del jeriátrico maldito; en segundo lugar el que hace de hijo (el pavo de "Transformers") está más perdido que un cura en una discoteca; y la pobre Cate Blanchett, que es lo más salvable de la película, no se cree ni por un momento el papel -de hecho, da la sensación de estar pensando: "hay que joderse, lo que tiene que hacer una con tal de trabajar con Spielberg"-.


        En resumen, si os gustaron las tres primeras partes, que son de lo mejor que se ha hecho en muchísimo tiempo en lo que al cine de aventuras se refiere, tomaréis una buena decisión si hacéis como que esta cuarta parte nunca se hizo. Y lo peor es que acabó recaudando una fortuna más que las otras. ¡Buah, pa jiñarse! Vamos, que no me pongo un punto, en lugar de una estrella, porque no tengo el dibujito, que si no, no lo libra ni su madre.



        miércoles, 29 de junio de 2011

        CINE DE LOS 90: "DESAFÍO TOTAL"


        TÍTULO: DESAFÍO TOTAL

        DIRECTOR: PAUL VERHOEVEN

        REPARTO: ARNOLD SCHWARZENEGGER, MICHAEL IRONSIDE, RACHEL TICOTIN, RONNY COX, SHARON STONE

        DURACIÓN: 110 min.

        AÑO: 1990

        GÉNERO: CIENCIA FICCIÓN

        • EL DR. JECKYLL DICE:


        Recién salido de su primera gran superproducción para un estudio hollywoodiense con "Robocop - Robocop, 1987", con la que había dejado buen sabor de boca en el panorama cinematográfico del momento, el realizador holandés Paul Verhoeven aterrizó casi por casualidad en un proyecto que llevaba un par de años dando vueltas por la meca del cine: la adaptación de la novela de Philip K. Dick "Podemos recordarlo por usted al pormayor".


        En una época en que aún no estaban tan de moda las adaptaciones al cine de las obras del escritor (tan sólo Ridley Scott había rodado unos años antes "Blade runner - Blade runner, 1982", y con no demasiado éxito), como sí lo estarían una década más tarde gracias a Steven Spielberg (Minority report - Minority report, 2002") o John Woo ("Paycheck - Paycheck, 2003"), no deja de sorprender que fuera, precisamente, un proyecto tan complejo como "Desafío total" el que se decidiera llevarse a término. Para ello, los responsables del largometraje quisieron darle un toque más cercano a las películas de acción espectacular, por lo que la contratada para protagonizar el film no fue otro que el austríaco afincado en Estados Unidos Arnold Schwarzenegger. El resto, dependió del gran talento de Verhoeven.


        En un mundo futuro, Douglas Quaid (Schwarzenegger) es un minero que, cansado de la rutina de su vida, decide acudir a un centro de implante de recuerdos, donde le proponen una fantasía en la que él puede convertirse en un espía llamado Hauser. Sin embargo, algo parece salir mal y Quaid, tras escapar de la clínica, comienza a ser perseguido por una serie de mercenarios que quieren acabar con él. Confundido por esta incomprensible caza, Quaid se ve obligado a descubrir quién creen que es en realidad. Para ello, acaba siguiendo una serie de pistas que lo llevan hasta el planeta Marte, donde una colonia de rebeldes se la tiene jurada al gobierno local, gobernado de forma dictatorial por el despiadado Cohaagen (Cox), por lo que acaba aceptando la ayuda de una misteriosa desconocida llamada Melina (Ticotin), que parece conocer a Hauser demasiado bien.

        Uno de los grandes aciertos del film consiste no sólo en dedicar parte del esfuerzo en el diseño de las espectaculares escenas de acción, o de los efectos visuales que dejan con la boca abierta (para el momento, tengamos presente), y es la intriga constante a lo largo de toda la película. Desde que Quaid entra en la agencia de implantes, al comienzo de la cinta, hasta el mismo plano final que cierra el largometraje, uno no acaba de tener del todo claro lo real de la historia que le acaban de contar. El misterio está patente desde la primera huida de Quaid a Marte, pasando por el encuentro con ese especie de engendro que es Kaito y, por supuesto, cuando Quaid ve el vídeo que Hause ha grabado para él mismo.

        Así pues, los continuos despistes que provoca de forma deliberada el guión ayudan a mantener al público atento a los acontecimientos que se van sucediendo hecho que, a su vez, permite a las escenas de acción resultar más efectivas e impresionantes. En el apartado artístico, tampoco hay mucho que destacar: Schwarzenegger se limita a hacer de Schwarzenegger, metiendo mamporros a diestro y siniestro, y Michael Ironside y Ronny Cox a ser los malos malísimos de la función. Eso sí, no deja de resultar gracioso ver en plena acción a una entonces casi desconocida Sharon Stone, a penas a un par de años de saltar a la fama mundial con el cruce de piernas más famoso de la historia del cine, también de la mano de Verhoeven.

        En definitiva, "Desafío total" es mucho más que una simple película de acción y ciencia ficción. Es un film donde las dosis justas de ambos géneros se combina de forma realmente acertada cosa que, junto con la enorme pericia visual de un director tan inspirado (cuando quiere) como es Paul Verhoeven, convierten a esta película en un referente indiscutible del cine de los 90, a la vez que en una de las aventuras futuristas de acción más entretenidas y fascinantes que se han rodado.

        • MR. HYDE DICE:

        Pues no está poco guapa la peli. Para mi gusto, después de "Terminator 2, el juicio final - Terminator 2, judgement day, 1991", es la mejor película de Schwarzenegger, con diferencia del resto. Vale, ya sé que decir esto tampoco es decir gran cosa, sobretodo teniendo en cuenta la filmografía del colega. Pero qué puedo decir, me habré visto "Desafío total" unas seis veces, y aún sigo encontrándole ese "algo" que me deja pegado al asiento durante las casi dos horas que dura. Vale, es cierto que ahora huele un poco a naftalina, pero está hecha de coña, y creo que es una mezcla de ciencia ficción y acción de la buena que pocas veces han sido capaces (o tenido los cataplines necesarios) de hacer en Jolibú.


        Los trucajes de maquillaje son estupendos (reconozco que me dio canguelo ese principio en el que se le salen los ojos de las cuencas a Chuache por la falta de oxígeno en Marte), y tiene momentos cojonudos: cuando Quaid se disfraza de mujer para burlar la seguridad de Marte y, al ser descubierto, se quita esa especie de máscara robotizada, o como cuando se tiene que extraer un localizador de la nariz, o todo lo relacionado con la liberación del oxígeno en Marte. Además, la música que compuso el genial Jerry Goldsmith se hizo tan famosa, que el tema principal de la película se ha estado escuchando mil y una veces antes de las retransmisiones de partidos de fútbol por televisión (ahora ya han cambiado este tema por el compuesto por Klaus Badelt y Hans Zimmer para la serie de "Piratas del Caribe").


        Bueno pues eso, que por muy que sea una peli del amigo Chuache no tiene nada que ver con esas otras en que el tío deja sin cabeza hasta al apuntador. "Desafío total" es entretenida desde que empieza hasta que acaba y, por muy que yo sólo la puedo seguir viendo con los ojos de alguien que quedó impresionado en el momento de su estreno cuando la vio, no es menos cierto que se trata de una historia que engancha, mola y te lo hace pasar bien dos horitas. Para una peli que quiere ser un mix de ciencia ficción y acción a saco paco, ya es mucho más de lo que cabría esperar.