jueves, 3 de noviembre de 2011

CINE ACTUAL: "FINAL FANTASY. LA FUERZA INTERIOR"


TÍTULO: FINAL FANTASY. LA FUERZA INTERIOR

DIRECTOR: HIRONOBU SAKAGUCHI

REPARTO: DIBUJOS ANIMADOS

DURACIÓN: 101 min.

AÑO: 2001

GÉNERO: ANIMACIÓN

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Hoy en día, no resulta extraño encontrar en la cartelera más de una película -especialmente de animación- que no haya sido realizada por ordenador. Cierto es que, desde que Disney, se arriesgara con un proyecto tan novedoso como lo fue "Tron - Tron, 1982" (e infravalorado en el momento de su estreno), la utilización de los ordenadores en la realización de largometrajes ha sido una pieza fundamental para entender no sólo el cine actual sino también la casi totalidad de las recientes películas de animación. Así, desde que "Toy story (Juguetes)- Toy story, 1995" revolucionara el estilo de animación tradicional, es raro el año en que se estrene, como mínimo, un largometraje de animación íntegramente hecho por ordenador. Lo que sí llama la atención es que, en estas condiciones, se estrene un film que no esté precisamente orientado al público infantil que suele encumbrar este tipo de películas entre las más taquilleras del año, sino que constituya una apuesta más adulta, con una temática totalmente alejada de aquellas desarrolladas por Disney y compañía. Y eso es lo que le sucede a "Final fantasy. La fuerza interior" que, pese a ser un largometraje pionero en la historia del cine de animación por ordenador, no terminó de cuajar entre las plateas, a pesar de su ritmo trepidante y de su fascinante puesta en escena.


    Año 2070. La vida en la Tierra ha sido aniquilada por una misteriosa fuerza en forma de extrañas y fantasmales criaturas que surgieron casi de la nada. Por consiguiente, los humanos sobrevivientes se encuentran recluidos en una gigantesca base, dotada de un complejo sistema que repele las intrusiones de estas criaturas. Ante este panorama, la doctora Aki Ross (voz de Ming-Na), en colaboración con su buen amigo, el doctor Sid (voz de Donald Sutherland), no desiste en su empeño de localizar siete objetos que, según una antigua creencia, pueden llevar a la repoblación de la Tierra. Sin embargo, las expediciones de la doctora entran en conflicto con los planes del tiránico general Hein (voz de James Woods), más partidario del enfrentamiento directo con estos alienígenas, aunque ello suponga la total destrucción del planeta. Será entonces cuando Aki y Sid, ayudados por el capitán Gray Edwards (voz de Alec Baldwin), un antiguo novio de Aki, y sus hombres, desafíen las órdenes del general y se adentren en el peligro que supone salir de la zona de seguridad para lograr encontrar los objetos restantes para que se cumpla la profecía.


    "Final fantasy. La fuerza interior" se realizó utilizando la misma técnica de captura por movimiento que, años más tarde, cautivaría a Robert Zemeckis, y que él mismo utilizaría en la realización de otros largometrajes como, por ejemplo, "Polar Express - The Polar Express, 2004", así como a otros cineastas reputados como Steven Spielberg o James Cameron. En este caso, estamos ante un film tremendamente bien hecho, con un ritmo trepidante desde sus primeros minutos y que, a día de hoy, se reivindica cada vez con más fuerza. No obstante, tampoco es muy de extrañar que, en el momento de su estreno, sufriera el rechazo masivo del público, ya que la historia que propone no se corresponde para nada con la amabilidad de otras propuestas de tipo Disney, que eran lo corriente.


    Asimismo, a pesar de contener una animación casi perfecta, no es menos cierto que "Final fantasy. La fuerza interior" contiene varias imágenes un tanto espeluznantes para los más pequeños (caso de la invasión de los fantasmas al refugio humano, exterminando a los humanos allí refugiados sin esfuerzo, o el intento de suicidio de uno de los personajes ante el caos reinante; como se puede deducir, no son escenas que el público más infantil esté acostumbrado a encontrarse en una película de animación). Esto es muy de agradecer desde el punto de vista del público más adulto, que disfruta de una película "seria" y carente de un tono excesivamente edulcorado, pero que, como es lógico, no atrae tanto a todos los tipos de espectadores. Por lo demás, añadir que la música compuesta por el oscarizado Elliot Goldenthal le termina de dar ese toque de calidad al film, reforzando los instantes más trepidantes (la huída de Aki y sus amigos de la base, o el enfrentamiento final con los fantasmas a bordo de la cápsula robótica) y logrando crear ese clima de tensión que reina durante casi toda la película. Como decimos, un título a reivindicar y descubrir en todo su esplendor.



  • MR. HYDE DDICE:

  • ¡Vaya flipe de película! Antes de que se pusiera de moda eso de hacer películas rodadas con gente y luego transformadas a dibujos por ordenador, los japoneses se curraron una de las películas animadas más reales que he visto en mi vida. Nunca he jugado al videojuego que da nombre a la película pero, por lo que he escuchado, la peli se parece a los juegos como un huevo a una castaña cosa que, en mi opinión, siempre es de agradecer. Como ya habréis podido intuir en más de una ocasión, me chiflan las películas de acción y, si ya se combinan con ciencia ficción de la buena, pues ya de perlas -lástima que la última vez que adaptaron un videojuego parecido al cine les saliera esa patata llamada "Doom - Doom, 2005"-. Bueno, pues resulta que "Final fantasy. La fuerza interior" es una peli de acción y ciencia ficción cojonuda, por mucho que los protagonistas no sean de carne y hueso. Pero lo que más llama la atención es que, en ningún momento, tienes la sensación de que estás viendo una película "de dibujos" (como sí pasaba, por ejemplo, en "Toy Story"), sino que os juro que es lo más cercano a la realidad que me hubiera podido imaginar.


    El argumento tiene su gancho, aunque debo reconocer que es un poco refrito de todas las pelis de esas medio apocalípticas que mezcla a los supervivientes de alguna plaga o catástrofe natural con la típica historia de cómo sobrevivir a una manada de monstruos que se ha cepillado a casi toda la humanidad. Pero lo que importa en "Final fantasy. La fuerza interior" no es del todo la historia, sino el cómo está hecho todo, que ya os digo que te quedas con la boca abierta. De hecho, nada de la historia está tratado con la inocencia propia de los dibujitos animados, sino que la aventura y la acción son puras y duras, incluyendo desde la muerte de varios de los personajes principales (esos monstruos fantasmas que parece que te arranquen el alma), hasta secuencias mucho más impresionantes como aquella en la que una nave espacial que huye con gente de la colonia a bordo se estrella contra la misma base. Y todo ello por no mencionar cómo escapan los protagonistas de los fantasmas dentro de esa misma base a bordo de una especie de cuatro por cuatro espacial o, sobretodo, toda la parte final en la que tratan de encontrar al séptimo espíritu para conseguir vencer a los fantasmas y salvar la Tierra. ¡Impresionante y trepidante!


    De hecho, no me extraña que hayan preferido hacer una película como "Final fantasy. La fuerza interior" de forma animada porque, si hubieran preferido hacerla con actores de carne y hueso, se habrían dejado una pasta de tres pares de cojones. Sólo en efectos especiales se habrían dejado un cataplín y parte del otro. Además, como os digo, está hecha tan de coña que no hechas en falta a un actor real en ningún momento (es más, casi actúan mejor que muchos de los supuestos "actores" que salen hoy en día por ahí. ¿Eh, Ashton Kutchner? ¿O Jack Black y compañía?).


    En fin, que puede que "Final fantasy. La fuerza interior" no tenga el encanto y delicadeza de las pelis de Pixar, pero teniendo en cuenta que se hizo hace ya diez años y que es una peli de ciencia ficción, con su punto de intriga y dosis de acción espectaculares (hasta el fuego de las explosiones parece real), ya os digo que es un espectáculo estupendo. Entretenida desde el primer momento aunque, no vamos a negarlo, más orientada hacia un público juvenil que no al clásico infantil que se pirra con las pelis del ogro verde, por ejemplo, o más adulto que pueda preferir otro tipo de películas. Aunque nada de esto quita para que "Final fantasy. La fuerza interior" sea una película hecha para disfrutar en una pantalla cuanto más grande mejor, con una generosa bolsa de palomitas, y preparado para pasarlo de categoría durante un rato.





    miércoles, 2 de noviembre de 2011

    CINE DE LOS 90: "PRETTY WOMAN"


    TÍTULO: PRETTY WOMAN

    DIRECTOR: GARRY MARSHALL

    REPARTO: RICHARD GERE, JULIA ROBERTS, HÉCTOR ELIZONDO, LAURA SAN GIACOMO, JASON ALEXANDER, RALPH BELLAMY

    DURACIÓN: 115 min.

    AÑO: 1990

    GÉNERO: COMEDIA ROMÁNTICA

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Hay películas que, tras su estreno se convierten en auténticos fenómenos, gracias a un éxito descomunal en las taquillas, y que lanzan a sus protagonistas al estrellato más absoluto. Es más o menos lo que parece que ha pasado recientemente con una película que comentábamos la semana pasada, "Criadas y señoras - The help, 2011", y lo que desde luego pasó tras el estreno de una comedia romántica intrascendente a priori, que conquistó a los espectadores de medio mundo cuando se estrenó en cine, más de veinte años atrás. Evidentemente, nos estamos refiriendo a "Pretty woman", largometraje responsable de que, a día de hoy, Julia Roberts sea la oscarizada y famosísima actriz que es. Así pues, partiendo de un acertado guión, el film relataba una historia romántica entre dos personajes, aparentemente opuestos que, a base de convivir y darse lo mejor de sí mismos de forma recíproca, consiguen cambiar tanto sus vidas como su porvenir.


    Edward Lewis (Gere) es un exitoso aunque despiadado hombre de negocios, que ha hecho su fortuna a través de la compraventa de empresas al mejor postor, sin importarle ni las personas que las forman ni los deseos de sus fundadores. Una noche, de camino a Beverly Hills, se pierde en su coche por un barrio de Los Ángeles, por lo que solicita ayuda a una prostituta del lugar llamada Vivian (Roberts). Tras ofrecerle a la muchacha una sustanciosa cantidad por acompañarlo a su destino, Edward la sube a su coche. Pero, al llegar al destino, en lugar de despedirse de ella, le pide, a cambio de una buena suma de dinero, que lo acompañe durante su estadía de una semana. Ella acepta y, lo que comienza siendo una relación más de negocios, poco a poco se va convirtiendo en una relación de respeto y amistad entre ambos que, sin que sean a penas conscientes de ello, los irán cambiando hasta hacer que se enamoren perdidamente el uno del otro.


    "Pretty woman" tuvo el acierto de presentar una historia de amor sin caer en los tópicos más utilizados en este tipo de comedias. Es decir, se ahorra caer en elementos previsorios, más allá de su evidente final, consiguiendo introducir elementos cómicos la mar de acertados en cada secuencia. Así pues, momentos como la entrada de Vivian en el hotel de lujo en el que se aloja Edward resulta de lo más cómica (gracias, en buena parte, al saber hacer de Roberts), así como su "conversión" en una señorita elegante -ver el instante en que un divertido Héctor Elizondo le enseña a utilizar los diversos cubiertos- o como cuando acompaña a Edward a comer con unos socios a un elegantísimo restaurante. Son pequeños detalles que están resueltos con dinamismo y audacia, por lo que el conjunto del largometraje acaba revelándose como una agradable comedia llena de buenas intenciones (el final en la escalera de incendios de la casa de Vivian sería otro buen ejemplo de lo comentado anteriormente).


    Por otra parte, es reconfortante comprobar cómo, hoy, "Pretty woman" no ha envejecido al mismo rito que otros films de temática y año de producción similares. Ello se debe, en gran medida a que la historia de amor que plantea es casi universal, hecho que le permite seguir gustando desde entonces. También contribuye a esa atemporalidad la decisión de no haber realizado un producto de consumo fácil, sino que director Garry Marshall logra recoger en cada fotograma la enorme química conseguida mediante la presencia de dos actores como Richard Gere y Julia Roberts. Así pues, para concluir, sólo cabe confirmar que "Pretty woman" es una de las comedias románticas por excelencia dentro del género, un film que se deja ver con una facilidad enorme, y que hace pasar un rato agradable, cumpliendo así la regla fundamental de toda buena historia de amor.



  • MR. HYDE DICE:

  • ¡Esto sí que es un clásico noventero y lo demás tonterías! Pues no sé muy bien qué decir de "Pretty woman" que no se haya dicho ya (aparte de que si, alguno de vosotros no la ha visto aún, estad tranquilos, porque todos los años fijo que la pasan mínimo una vez por la tele). "Pretty woman" es casi un clásico de la comedia romántica, de esas especies de cuentos modernos del rollo Cenicienta que acaban gustando a todo el mundo y que se hacen súper famosos tanto como película como por los actores que salen en ella. Y, si no, que se lo pregunten a Julia Roberts, porque Richard Gere, aún era ya famosete cuando salió la peli, pero la "novia de América" no sería hoy lo que es ni estaría donde está si no hubiera salido en esta película.


    "Pretty woman" es tal cuál un cuento de hadas. Una de las primeras películas que potenció a lo bestia el esquema chico conoce chica - chico pierde chica - chico recupera chica. Solo que con actores adultos guapetes (nada que ver con los quinceañeros que salen hoy en día y que no tienen ni el encanto ni el talento para la actuación de Gere y la Roberts), con un director que edulcora hasta el aburrimiento el conjunto, y con algún otro elemento que hace que la peli se recuerde años después de su estreno -en este caso, la canción de Roxette It must have been love, que, como la peli, fue todo un bombazo-.


    Por suerte para todos, el tiempo ha tratado bastante bien a esta peli, y no la ha hecho envejecer más de la cuenta. De hecho, casi podría decirse que "Pretty woman", si no fuera porque hasta el tato la ha visto, es una opción cojonuda de película romántica para ver en pareja, ya que es distraída, amable, hace que pases entretenido casi un par de horas y que acabes con esa sonrisa tontorrona en la cara, propia de las comedias romanticonas que gustan sin llegar a empalagar (cosa de la que no todas las películas de este tipo pueden presumir). Como escenas así particularmente destacables yo me quedaría con aquella en la que Roberts se dedica a pasearse por las tiendas pijas de Bevery Hills mandando a tomar p'ol culo a las dependientas que la echaron en su día cuando entró como una pilingui cualquiera, o como cuando va a las mismas tiendas con Richard Gere y él les pide a los encargados que les hagan la pelota a lo bestia. O, por ejemplo, también son divertidos los momentos en que ella se tiene que hace la finolis delante de la gente y le sale la barriobajera que lleva dentro, haciendo que los que la rodean se queden flipados.


    Por lo demás, pues poco más que añadir sobre "Pretty woman" que no se haya escrito, dicho, opinado, visto ya en algún otro sitio. No es una película que desaconsejaría, aunque tampoco sea una maravilla. Digamos que de las que se deja ver si la pasan por enésima vez por la tele, o para ponerte cuando quieres marcarte una tarde romántica con tu chica. Por lo demás, es una peli que está bien. Ni más ni menos.



    martes, 1 de noviembre de 2011

    CINE DE LOS 80: "DEPREDADOR"


    TÍTULO: DEPREDADOR

    DIRECTOR: JOHN MCTIERNAN

    REPARTO: ARNOLD SCHWARZENEGGER, CARL WEATHERS, ELPIDIA CARRILLO, BILL DUKE

    DURACIÓN: 101 min.

    AÑO: 1987

    GÉNERO: ACCIÓN

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Tal y como ya se ha comentado en más de una ocasión, fue a partir de la segunda mitad de la década de los ochenta cuando nuevos productores cinematográficos, parecieron empeñarse en darle un nuevo aspecto al cine de acción que se había estado realizando hasta el momento. Unas ocasiones, esta renovación apostaba por el cine de acción policiaco más convencional (las dos primeras partes de "Arma letal" o de "La jungla de cristal"). En otras ocasiones, sin embargo, esta nueva forma de rodar películas de acción se encontraba más vinculada a temáticas asociadas con la ciencia ficción que con la acción pura y dura. Tal es el caso de anteriores largometrajes protagonizados también por la estrella austríaca, Arnold Schwarzenegger, como "Terminator - The Terminator, 1984" o "Perseguido - The running man, 1987". Y, dentro de este segundo grupo, es donde cabe incluir al largometraje que hoy nos ocupa y que, junto con las aventuras del cyborg creado por James Cameron, está considerado uno de los más significativos largometrajes de acción y ciencia ficción de la década de los ochenta.


    A un grupo de mercenarios, encabezados por el comandante Dutch (Schwarzenegger) y su colega Dillon (Weathers), se les encomienda la misión de rescatar a un grupo de prisioneros estadounidenses que se encuentra secuestrado por una guerrilla centroamericana. Para ello, dicho grupo realiza una violenta incursión en la selva, arrasando el campamento, y rescatando a una nativa llamada Anna (Carrillo), aunque no encuentran ni rastro de los prisioneros. Sin embargo, lo que sí parece hallarse cerca del lugar es una extraña criatura capaz de diezmar al grupo de mercenarios sin que éstos a penas se den cuenta de ellos. Será en ese momento cuando Dutch y sus hombres se den cuenta de que ese "ser" no parece humano (es mortalmente silencioso, se camufla con su entorno, dispone de unas armas especiales y desconocidas...) y que, cazarlo es fundamental, antes de que ellos se conviertan en las propias víctimas.


    "Depredador" está considerada, hoy en día, como la película que descubrió que John McTiernan podía ser uno de los mejores realizadores de cine de acción moderno (como así lo demostraría un año más tarde con "Jungla de cristal - Die hard, 1988"), y que Arnold Schwarzenegger podía llegar a convertirse en una excelente figura dentro del cine del mismo género. Además, no deja de ser original la acertada mezcla de cine de acción puro y duro (el desmantelamiento del campamento de la guerrilla) y la ciencia ficción más propia de los célebres largometrajes protagonizados por el famoso alienígena al que da caza Sigourney Weaver (los primeros ataques del monstruo y, muy especialmente, desde el momento en que Schwarzenegger debe enfrentarse a mano desnuda contra el depredador).


    En resumidas cuentas "Depredador" no es más que un pasatiempo entretenido y distraído, gracias al buen saber hacer de McTiernan, patente, sobre todo, durante su último tercio de película, donde la acción le cede protagonismo al misterio e intriga para describir la caza del depredador. "Depredador" será más recordada por el lanzamiento que supuso tanto para su director como para su estrella protagonista aunque, como película, al fin y al cabo, no sea más que eso, una simple distracción.



  • MR. HYDE DICE:

  • Ahí, ahí, otra peli ochentera de calidad, jejeje. Bueno, pues no sé qué podemos decir de "Depredador" que no se haya oído o visto ya. Supongo que decir que esta primera parte es la buena tampoco es decir mucho, aunque también sea cierto que el resto de partes que han hecho sobre esto deja pero que mucho de desear (y eso, por no decir que son una mierda de tomo y lomo). Esta primera "Depredador" no es que sea una maravilla, pero tiene la ventaja de haber sido la primera que hicieron sobre el tema y que, dicho sea de paso, aunque el argumento no llegue a los tres folios, hay que reconocer que está explotado de lo más bien. De hecho, es de las pelis más potables que tiene Chuache, aunque el buen hombre ya dejaba claro que a él lo que mejor se le da es coger una metralleta y no dejar títere con cabeza, sea de su mismo pueblo o de la galaxia de al lado.


    Una de las cosas buenas que tiene "Depredador" es que, después del momento pumba-pumba en el que se cepillan a los malos de turno, ni la expedición de "los buenos" ni tú sabes qué es lo que hay en la jungla y que no sólo observa a los soldados, sino que les da matarile de la forma más bestia posible (evidentemente, no lo sabes antes de ver la película porque, ahora, la imagen del bicho depredador ya está más visto que el chocho de la Bernarda). Ese es una de las cosas que la da su interés e intriga a la peli: que vislumbras una especie de "algo", pero que no te queda claro qué es, tan sólo que se camufla con su entorno volviéndose medio invisible, y que detecta a la peña por el calor corporal que desprenden. Ah, eso y que tiene una mala leche de cuidado.


    La segunda cosa que le da su interés a la peli es que, una vez que ya sabes que el depredador es extraterrestre, que sabe cómo cargarse al personal, que se camufla y todo eso, es ver de qué forma podrá Chuache darle por la retaguardia al bicho. Esa es la última parte de la película, donde ya se dejan de mamonadas de disparos y explosiones para dedicarse al enfrentamiento cuerpo a cuerpo entre Governator y el alien ese. Así que, como veis, la variedad está a la orden del día, que aquí, en "Depredador" hay para todos los gustos: acción, tiroteos, intriga, ciencia ficción, etc. Vista a día de hoy, "Depredador" es una peli a la que se le notan los años, pero creo que más que nada porque como ya hemos visto tantas veces la imagen del depredador y de lo que es capaz de hacer, cuando volvemos a esta primera parte, es imposible quitarle el olor a añejo. "Depredador", sin ser gran cosa, es entretenida y distrae, que ya es algo. Pero, por mucho icono del cine de los ochenta que sea, y de las pelis que le dieron a Chuache el título de héroe de acción, tampoco es que sea de las que ahora perderías el culo por ver. Para pasar el rato y ya está.



    lunes, 31 de octubre de 2011

    CINE CLÁSICO: "APOCALYPSE NOW"


    TÍTULO: APOCAPYPSE NOW

    DIRECTOR: FRANCIS FORD COPPOLA

    REPARTO: MARTIN SHEEN, MARLON BRANDO, ROBERT DUVALL, LAURENCE FISHBURNE, DENNIS HOPPER

    DURACIÓN: 142 min.

    AÑO: 1979

    GÉNERO: BÉLICA



  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • A estas alturas, son de sobra conocidos los problemas que tuvo Coppola para llevar a la gran pantalla su particular adaptación de la novela de Joseph Conrad El corazón de las tinieblas. Desde un desorbitado presupuesto, hasta peleas con el estudio productor, con algunos de los intérpretes, contratiempos causados por las condiciones meteorológicas durante el rodaje y muchos más incidentes. Sin embargo, no es menos cierto que esta libre utilización de la novela de Conrad como forma de plasmar el horror inherente a todo conflicto bélico es una de las obras maestras más arrebatadoras del genio firmante de "El padrino - The godfather, 1972".


    El teniente Willard (Sheen) es un hombre marcado por el impacto que le ha supuesto su propia experiencia durante su participación en la guerra de Vietnam, al que sus superiores le encargan una delicada misión: localizar en el corazón de la jungla camboyana a un renegado coronel del ejército estadounidense llamado Walter Kurtz (Brando) y eliminarlo. Según parece, Kurtz, afectado también de forma terrible por el horror de la guerra, ha perdido el juicio y se ha instalado en una especie de improvisado campamento en el que reina la anarquía, y donde sus miembros juzgan y condenan a su antojo a quienes se atreven a llegar hasta ellos. Así pues, Willard parte al encuentro de Kurtz junto a su equipo, encontrándose durante el camino a personajes tan dispares como al sádico teniente coronel Kilgore (Duvall) -quien no tienen ningún problema en arrasar toda una aldea de vietnamitas antes si quiera de saber si son culpables de algún delito sólo para poder practicar surf- o a un reportero fotográfico (Hopper) que forma parte del campamento de Kurtz y que, como aquel, también parece haber perdido la razón. Sin embargo, durante su travesía, Willard irá conociendo más detalles sobre la vida y pensamiento de Kurtz, que hará que cada vez se identifique más con él, y que vaya adquiriendo más peso la teoría de que se encuentra en un conflicto bélico carente de cualquier sentido.


    "Apocalypse now" está lleno de secuencias memorables: el plano fijo inicial que abre el largometraje, en el que unos helicópteros, a ritmo de la canción This is the end de The Doors arrasan con napalm una parte de la selva vietnamita; la preparación en formación de los helicópteros liderados por Kilgore para atacar al poblado costero a ritmo de la cabalgata de las valquirias de Richard Wagner (momento inmortalizado y referido en centenares de películas posteriores); el cara a cara final entre Willard y Kurtz... Asimismo, los diálogos tampoco se quedan atrás, resultado igual de importantes las reflexiones en off de Willard durante toda la misión, como el importantísimo diálogo final de Willard con Kurtz en el que éste le da su opinión definitiva de lo que es la guerra. Y, todo ello, sin olvidar frases inmortales como la de Kilgore cuando explica a sus hombres lo satisfecho que se siente de sus incursiones armadas ("Me encanta el olor a napalm por la mañana. Huele a... victoria"), o aquellas casi susurradas por el atormentado y desquiciado personaje al que Brando da vida de forma magistral (atención al instante en el que repite "El horror... el horror...").


    Por último, si a ello añadimos la impresionante aportación técnica hecha por el equipo del largometraje, no cabe más que reconocer que "Apocalypse now" es una obra redonda. Así pues, de la fotografía -galardonada con el Oscar- de Vittorio Storaro, no hay más que decir maravillas (jamás un director de fotografía ha dominado mejor el claroscuro mejor que Storaro) y, si no, sólo hace falta ver momentos como el del ataque de tropas vietnamitas a un campamento americano durante la celebración de un show, o la secuencia del enfrentamiento final entre Willard y Kurtz (ese humo saliendo del agua, el rostro semi iluminado de Brando durante su monólogo, o el juego de sombras a través del que se muestra la muerte de uno de los personajes). En definitiva, "Apocalypse now" es una obra perturbadora, redonda y tremendamente explícita en la que Coppola no se muestra tan interesado en la violencia derivada de la guerra, sino en las consecuencias morales y mentales que provoca en sus participantes. Un clásico destinado a ser visto, analizado y admirado en más de una ocasión.



  • MR. HYDE DICE:

  • Impresionante. Aún recuerdo cómo me quedé de pasmado después de verla por primera vez. Nunca antes había visto una película capaz de sacudirme entero como lo hizo "Apocalypse now". Sabía que iba sobre la guerra del Vietnam, y que era de Coppola, el que años antes había hecho "El padrino", pero poco más. Quienes se piensen que "Apocalypse now" es una película de guerra más, están equivocados. No tiene nada que ver con las otras pelis de guerra que se han hecho. Mientras que en las otras lo importante son los tiroteos, los zambombazos y ver quién enseña mejor las explosiones y carnicerías (que se pueden hacer muy bien, como en "Black Hawk derribado - Back Hawk down, 2001", o muy mal, como en "Windtalkers - Windtalkers, 2002"), aquí el argumento principal es las consecuencias que tienen para la conciencia del hombre y para su salud mental todas las salvajadas que acaba viendo y haciendo. Pero lo flipante del asunto es que te lo enseñan así, sin contemplaciones, a través de lo que va sintiendo poco a poco el protagonista que, mira tú por dónde, es lo que empiezas a sentir tú.


    Además, en la peli hay todo tipo de personajes, desde los "buenos" que se ven metidos en ese fregado sin comerlo ni beberlo (como el capitán Willard o del soldado Miller), hasta los más pirados de todos (caso del teniente Kilgore o el trastornado coronel Kurtz). Pero lo curioso del caso es que ninguno de ellos aparece como totalmente bueno o totalmente malo, sino que se limitan a mostrar su forma de ser tal cuál, para que luego tú pienses si están como una regadera o si sientes más lástima por los pobrecitos. Pero de lo que no hay duda, es de que la historia te va haciendo mella, hasta que casi acabas como el capitan Willard, medio desconcertado por todo ese espectáculo, y preguntándote si, aunque los medios sean los equivocados, si el coronel Kurtz no tiene más razón que un santo con lo que acaba pregonando.


    Está claro que una de las principales intenciones de Coppola al hacer una película como "Apocalypse now" es lanzar un mensaje de protesta brutal contra la guerra de Vietnam -y, posiblemente, contra cualquier guerra en general-, aparte de demostrar por qué debe ser considerado uno de los genios de la historia del cine. Al fin y al cabo, el mismo Coppola parece empeñado en hacerte viajar junto a los protagonistas hasta el mismo corazón del desconcierto que sufren los protagonistas conforme va avanzando su misión, cuando tanto ellos como tú son conscientes de que, al fin y al cabo, todo se trata de matar, masacrar y destruir porque sí. Hay momentos que te dejan la piel de gallina, como cuando el tarado al que interpreta Robert Duvall dice que arrasen toda una playa para poder practicar surf (hasta le obliga a mirar en mitad de la batalla a un soldado lo buena que es la playa por cómo rompen unas olas) o, sobretodo, toda la parte final en la que Willard, ya casi demente perdido, se tiene que enfrentar a muerte a Kurtz. Y eso que hay muchos momentos más, como los que ha señalado Jekyll, que ya han pasado a la historia del cine.


    "Apocalypsis now" es una peli que os recomiendo de pe a pa. Es más, si tenéis ocasión de ver la versión extendida (la redux) que dura casi cuatro horas, mejor que mejor. Pero eso sí, también os digo que ni se os ocurra verla cuando estéis un poco plof porque os dejará aún peor. Si es un día que estéis algo más animados, o que os juntéis con más gente, o incluso en un fórum, pues mejor, que ya os digo yo que la experiencia le deja a uno tocado. Pero bueno, que eso no quita para que sea una de las películas que más me ha impactado -para bien- y, al mismo tiempo, de las mejores que he visto en mi vida. Cruda pero buena. Una pasada.



    domingo, 30 de octubre de 2011

    CINE EN CARTEL: "CRIADAS Y SEÑORAS"


    TÍTULO: CRIADAS Y SEÑORAS

    DIRECTOR: TATE TAYLOR

    REPARTO: EMMA STONE, VIOLA DAVIS, BRYCE DALLAS HOWARD, OCTAVIA SPENCER, SISSY SPACEK, JESSICA CHASTAIN

    DURACIÓN: 137 min.

    AÑO: 2011

    GÉNERO: DRAMA

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • No es fácil llevar a la gran pantalla una historia ambientada en la mitad de siglo veinte, en los estados sureños Norteamérica. De hecho, hasta el momento, cada vez que se ha hecho, la mayoría de historias han sido de carácter policíaco para relatar el enfrentamiento entre hombres y mujeres de raza blanca y negra, como forma de plasmar las tensas relaciones existentes entre ambos colectivos, en las que se conseguía un cierto equilibrio gracias, en la mayoría de los casos, al dominio de unos por encima de otros. Algunos largometrajes más recientes que han tratado este tema (excelentes, por otra parte), son "Arde Mississippi - Mississippi burning, 1988", "Tiempo de matar - A time to kill, 1996", o clásicos más reputados como "Matar a un ruiseñor, To kill a mockingbird, 1962", de la que ya hablamos en entregas anteriores. Sin embargo, este año, se ha estrenado una pequeña película llamada "Criadas y señoras", cuyas aspiraciones limitadas y sencillo rodaje no ha sido ningún impedimento para convertirse en uno de los éxitos más sonados del año y que, entre otras cosas, pone de relieve esta temática, así como otras secundarias que no dejan de llamar la atención: la bondad ilimitada de los subyugados, el hecho de que se dediquen a criar a los hijos de otras familias para luego ser olvidados, etc.


    Skeeter (Stone) es una joven de Mississippi que sueña con convertirse en escritora, sin importarle que todas sus amigas ya se encuentren plenamente asentadas, casadas y con hijos. Tras empezar a trabajar para un periodicucho local, cree encontrar una jugosa oportunidad cuando le propone a una importante editora literaria la confección de un libro en el que se exponen los testimonios de las sirvientas de todas las familias bien del lugar, todas ellas de raza negra, y cuya vida sacrificada en favor de sus señores convierte su existencia en una verdadera pesadilla (no en vano, son ellas quienes acaban criando a todos los niños de estos matrimonios, mientras ellos no les prestan la más mínima atención). Será entonces cuando Skeeter acuda a Aibileen (Davis) y a Minny (Spencer), dos criadas que trabajan para dos amigas suyas, y que deben sufrir los maltratos y humillaciones de sus despiadadas señoras -especialmente las de Hilly (Howard), tan despiadada como hipócrita-.


    "Criadas y señoras" se estrena en nuestro país con una impresionante acogida en su país de origen, donde se ha convertido en uno de los estrenos sorpresa más taquilleros del año. En realidad, no es para menos, ya que lejos de constituir una drama acerca del maltrato y la vejación a la que eran sometidas las personas de raza negra -sobretodo en los estados del sur norteamericanos-, "Criadas y señoras" acaba convirtiéndose en una entrañable historia sobre la voluntad de hierro de dos mujeres que, a pesar del mal tiempo, siempre encuentran las fuerzas necesarias para poner buena cara. A ello, también contribuye la introducción de momentos ciertamente cómicos, como todo lo relacionado con Minny y una de las lugareñas rechazadas por la sociedad más intransigente (divertidísimo el instante en el que deben cocinar pollo frito), o como cuando Minny relata la venganza que se tomó contra su antigua señora (impresionante la breve participación de Sissy Spacek).


    Pero, por encima de todo, "Criadas y señoras" es un film amable, entrañable y plagado de buenas intenciones. El director Tate Taylor consigue con nota convertir toda esa historia acerca de la tragedia de unas sirvientas en algo cálido, interesante y emocionante, pero sin caer en el error de edulcorar demasiado el conjunto, sino limitándose a filmar un impecable guión (obra suya, también). El ritmo no decae en ningún momento, a pesar de sus más de dos horas de duración y, a pesar del inevitable estereotipo de alguno de los personajes (Hilly no puede ser más desagradable y malvada -ver la respuesta que le da a su nueva criada cuando ésta le pide prestados setenta y cinco dólares para que su hijo pueda ir a la universidad-), y de lo que significaba la vida en el sur de los Estados Unidos. Sin embargo, el largometraje se revela como una historia extraordinaria de valor humano, abnegación y buenas intenciones, extremadamente bien rodado y aún mejor interpretado. "Criadas y señoras" es más que recomendable; es casi de obligada visión.



  • MR. HYDE DICE:

  • Pues a mí eso del tema del racismo y tal me daba bastante igual cuando me decanté por "Criadas y señoras". A mí lo que más me llamaba la atención era ver cómo de buena era la peli para haberse convertido en un bombazo en los Estados Unidos, teniendo más éxito que otras películas que parecía que se iban a comer el mundo. Después de verla, he entendido por qué. "Criadas y señoras" es una pasada, una película preciosa, de esas que hacía tiempo que no veía (será que últimamente veo demasiados truños, o pelis que, directamente, podían no haberse rodado nunca y el mundo no se hubiera perdido gran cosa). Me sorprendió y mucho porque, al principio, me olía una de esas pelis que tratan de ser más sensibleras imposibles, enseñando lo desgraciaditos y pobrecitos que son los protagonistas, y todo ese rollo. Pero nada de eso, aquí es una maravilla todo: las actuaciones de todos los protagonistas (de Oscar), el guión (también de Oscar), el ritmo... Prácticamente todo.


    Lo que sí me extraña es que haya arrasado en la taquilla cuando, precisamente, lo que hace, es meterles el dedo en el ojo a esas sociedades hipócritas y fariseas llenas de falsa bondad, y que tanto siguen abundando hoy en día. Punto para los yanquis. "Criadas y señoras" es una película que conmueve sin pretenderlo a cualquier precio, que hace que la historia casi funcione por sí sola, sin necesitar forzar ninguna situación, y que te resulta interesante desde los primeros minutos, cuando empieza ese demoledor retrato de lo que era la case social "blanca" de mediados de siglo pasado. Y buena señal es que las dos horas y cuarto que dura se te pasen en un suspiro porque estás pendiente de la historia (y de ver cómo acaba) como si no pudieras despegar los ojos de la pantalla.


    Eso sí, si "Criadas y señoras" es la película redonda que es, es gracias a las actuaciones soberbias de las dos actrices negras, de las que nunca antes había oído hablar, pero que lo bordan en cada segundo que salen. No es que el resto lo haga peor, sino que ellas brillan con luz propia. Sólo hay que recordar momentos como en el que Aibileen relata cómo murió su hijo, o el primer minuto de película, en que le preguntan qué siente ella al criar a los hijos de los demás sin casi poder dedicarles tiempo a los suyos propios. Pero es que la actriz que interpreta a Minny no se queda atrás (el momento en el que entrega el pastel a la petarda que la ha despedido no tiene precio, y cuando la veáis, ya sabréis a qué momento me estoy refiriendo).


    Tampoco se puede decir mucho más de "Criadas y señoras", porque cuanto menos sepa uno de qué va todo, más agradable será su sorpresa. Como ya he comentado en más de una ocasión, a mí me gusta ir al cine para ver las pelis que merecen ser vistas en pantalla grande (las de acción, efectos especiales por un tubo, etc.). Bueno, pues "Criadas y señoras" es de las que merece la pena verse en todo su esplendor, y pagar el precio de una entrada por disfrutar de ella. Os garantizo que el desembolso merece la pena. No es una película perfecta (de hecho, como algo mejorable, casi diría que un cuarto de hora menos hubiera sido de agradecer), pero sí que es de las que se disfruta de cabo a rabo. Preciosa, de las que no se te olvidan.





    sábado, 29 de octubre de 2011

    CINE A DESCUBRIR: "HAMLET"


    TÍTULO: HAMLET

    DIRECTOR: KENNETH BRANAGH

    REPARTO: KENNETH BRANAGH, JULIE CHRISTIE, DEREK JACOBI, KATE WINSLET, GERARD DEPARDIEU, ROBIN WILLIAMS, MICHAEL MALONEY, RICHARD BRIERS, RUFUS SEWELL, JACK LEMMON

    DURACIÓN: 242 min.

    AÑO: 1996

    GÉNERO: DRAMA ÉPICO

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • A estas alturas, tratar de identificar al realizador, actor, productor, guionista y director escénico Kenneth Branagh con Shakespeare es tan redundante como evidente. Posiblemente, de las figuras del Hollywood y Londres actual, Branagh sea quien más y mejor conozca los entresijos y la obra del genial escritor, y que con mejores resultados lo ha sabido plasmar en la gran pantalla. Así pues, su debut en la dirección de largometrajes se produjo con "Enrique V - Henry V, 1989", donde quedó patente su buen hacer tanto delante como -sobre todo- detrás de la cámara, y a la que seguirían la divertidísima "Mucho ruido y pocas nueces - Much ado about nothing, 1994" y su participación -sólo como actor- en "Otello - Othello, 1995". Pero no sería hasta 1996 cuando Branagh hiciera una clara demostración de su talento como realizador e intérprete con la que, probablemente, sea la más célebre y compleja obra del escritor inglés: Hamlet. Para la ocasión, Branagh asumió el papel protagonista y se rodeó de un gran reparto de estupendos actores, trasladando la acción de la obra de Shakespeare a mediados del siglo XIX, y tomando dos decisiones tan novedosas como acertadas: la primera, rodar "Hamlet" en formato de 70 mm. (lo que dota a la película de un aspecto y calidad visual impresionantes); la segunda, rodar la obra completa, lo que dio lugar a poco más de cuatro horas de película.


    Dinamarca, a mediados del siglo XIX. Hamlet (Branagh) asiste al enlace matrimonial de su madre, la reina Gertrude (Christie) con su tío, Claudius (Jacobi), tras la muerte de su padre. Ello sume al joven príncipe en un estado cercano a la depresión del que le cuesta salir, a pesar del amor que le profesa su prometida, Ofelia (Winslet) y el apoyo incondicional de sus amigos. Una noche, uno de los guardas llamado Marcelus (Lemmon), asegura haber visto a un fantasma rondando por los alrededores del palacio. Así pues, una noche, Hamlet comprueba con sus propios ojos cómo dicho fantasma no es otro sino el de su padre, quien le confiesa cómo ha sido su propio tío, Claudius, quien lo asesinó con el fin de hacerse con el poder. A partir de ese momento, Hamlet decidirá fingirse loco con el fin de cobrarse su venganza, a pesar de tener que pasar por encima de Polonio (Briers), padre de Ofelia, de Laertes (Maloney), hermano de Ofelia, y de su propia amada.


    Es evidente que una decisión como la que tomó Branagh de respetar el texto íntegro de "Hamlet" no era tarea fácil para una adaptación cinematográfica. Afortunadamente, Branagh, consciente de ello, procuró que el aspecto visual del film tuviera un toque de originalidad que agradara al público, por lo que optó por adelantar la acción de la historia unos cuantos siglos más y aportar un toque único y sofisticado gracias a una impecable labor del director de fotografía Alex Thompson, que supo plasmar esa "limpieza" y "elegancia" a cada una de las escenas, de forma que la historia no se viera afectada por esa atmósfera lúgubre propia de otras ambientaciones más cercanas a la Edad Media.


    Asimismo, Branagh consigue que su adaptación de Hamlet sea un largometraje entretenido y dinámico, gracias a lo cuál, a penas se siente la larga duración del mismo. La historia está llevada con una garra y agilidad envidiables, haciendo que las diferentes tramas que contiene (el descubrimiento de Hamlet de la traición de su tío, la llegada de los actores a la corte -gran interpretación el breve papel de Charlton Heston como actor que da vida al difunto rey-, la conspiración de Claudius en colaboración con Laertes, o la amenaza que supones la inminente llegada de las tropas noruegas lideradas por Fortinbrás) se sucedan con un ritmo tan apasionante como interesante.


    De todo este conjunto, es posible que lo más endeble acabe siendo, precisamente, la interpretación del propio Branagh, más intimista de lo que cabría esperar. No obstante, momentos como el de su famosísimo soliloquio, están plasmados con una sencillez y frialdad impactantes, o como la de su primera aparición, al margen de la fiesta de compromiso de su madre y tío, por lo que se hubiera agradecido una aportación más cálida del torturado personaje. Sin embargo, no deja de ser una interpretación más del carácter que hubiera podido tener el personaje, por lo que no es motivo de mayores críticas. Del resto de elementos que completan el largometraje que merece ser destacados, merece la pena señalar muy en especial la insuperable banda sonora de Patrick Doyle, colaborador habitual del director, quien compuso una música tan absorbente como idónea para los momentos más dramáticos (al respecto, ver temas como What a piece of work is a man o Go bid the soldiers shoot, absolutamente arrebatadores), o el amplio reparto de actores secundarios que le aportan un tono más distendidos a tan dramática historia.


    En resumidas cuentas, la versión de "Hamlet" de Kenneth Branagh es una película redonda, a años luz de anteriores versiones de la misma obra (la de Franco Zeffiirelli no deja de ser un intento fallido, mientras que la de Laurence Oliver no puede evitar desprenderse de una cierta teatralidad de la que el "Hamlet" de Branagh carece por completo), y que merece ser redescubierta y disfrutada. Una película magnífica.



  • MR. HYDE DICE:

  • Os lo digo desde el principio: "Hamlet" está hablada en verso, es tal cuál la obra de Shakespeare pero en cine, y dura más de cuatro horas (al menos, la versión que yo vi). Sé que con esta primera línea, a la inmensa mayoría de vosotros es posible que se os hayan quitado las ganas de verla, o que penséis que menudo tonstonazo, o que a ver quién es el guapo que se papa las cuatro horas de Shakespeare así a palo seco. Bueno, pues permitidme que os diga algo: si dejarais de ver este "Hamlet" os estaríais perdiendo un peliculón como la copa de un pino. Y no porque sea Shakesperare, y como es Shakesperare haya que decir que todo lo que tiene que ver con él es una maravilla. A mí, de hecho, la anterior peli que hizo Mel Gibson de Hamlet me pareció un petardo de cuidado. Y hay varios motivos por los que os voy a intentar convencer para que veáis este Hamlet.


    El primero es que, a pesar de que utilicen el verso y que haya monólogos abundantes (cuatro horas dan para mucho), está contada de una forma que hasta el más tonto lo entiende. Es decir, que no es un verso de esos complicados que aburren porque parece que los recite tu abuelo, sino que tienen una energía y una interpretación que hace que a los tres minutos te olvides de que está en verso y sigas a la perfección toda la historia. Así que ya os digo que se entiende perfectamente y que no es nada aburrido todo lo que te cuentan, porque te metes en la historia en cero coma.


    En segundo lugar, desde el punto de vista de cómo está rodado, la flipas en colores. Ves que la cámara no está quita mientras el actor de turno se suelta la parrafada, sino que no para de moverse, pasa de un personaje a otro, las escenas de acción están rodadas de coña, y la fotografía o lo que sea, hace que se te quede la boca abierta. Además, los decorados son monumentales (y, si no, esperad a ver los primeros cinco minutos, con la celebración de la boda de la reina que montan en el principal salón del palacio... agüita del avellano), y el despliegue de actores es brutal, que casi parece que no hay uno solo que se haya quedado fuera.


    Y, en tercer lugar, a los que -como a mí- no les gusten demasiado las películas basadas en obras del año de la pera, y menos si están en verso, con esta versión de "Hamlet" tienen la oportunidad de disfrutar como enanos. Porque es una maravilla cada fotograma de la película: desde los actores, pasando por una música preciosa, y por un ritmo ágil a más no poder (os juro que las cuatro horas pasan en un suspiro) y por una historia de la que muchos hemos oído hablar, pero pocos hemos visto -y aún menos leído-. Sin ir más lejos, todo lo que tiene que ver con el modo en que Hamlet se entera de la traición de su tío, o como todo el duelo final entre Hamlet y Laertes está hecho como si fuera una batalla a espadazo limpio sin nada de ese aspecto teatral propio de las representaciones teatrales.


    También os digo que no hace falta verla toda de tacada, que sé que cuatro horas y pico no se tienen todos los días (y cuando las tienes, tampoco hace falta pasártelas viendo "Hamlet"). Pero si tenéis ocasión de conseguir esta peli -ha salido una versión cojonuda en Bluray hace nada, aunque de menos de cuatro horas-, os recomiendo que lo hagáis, porque es una de esas películas que hay que ver antes de morir. Una pasada, cojonuda, flipante. Casi de diez.





    viernes, 28 de octubre de 2011

    ESTRENOS DE VIDEOCLUB: "CABALLEROS, PRINCESAS Y OTRAS BESTIAS"


    TITULO: CABALLEROS, PRINCESAS Y OTRAS BESTIAS

    DIRECTOR: DAVID GORDON GREEN

    REPARTO: JAMES FRANCO, DANNY MCBRIDE, NATALIE PORTMAN, ZOOEY DESCHANEL, JUSTIN THEROUX, TOBY JONES

    DURACION: 102 min.

    AÑO: 2010

    GENERO: AVENTURAS

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • No deja de ser llamativo que las aquellas películas de aventuras medievales, llenas de magos, seres imaginarios y argumentos épicos suelan tener más éxito fuera de las fronteras estadounidenses que dentro de su propio mercado. Y, salvo alguna que otra excepción, siempre se ha dado esta situación. Es de suponer que, por este motivo, cuando los responsables de "Caballeros, princesas y otras bestias" se plantearon la posibilidad de darle una nueva vuelta de tuerca a la clásica historia de apuestos caballeros, malvados hechiceros y efectos especiales, también procuraron darle un enfoque diferente, más próximo a un tipo de público más amplio, a través de la introducción de elementos disparatados, de un lenguaje mucho más chabacano y para nada propio de films de este tipo, y de chistes fáciles. De hecho, ahora mismo, no soy capaz de darle otra explicación al despropósito que es "Caballeros, princesas y otras bestias" porque, o se trata de un interés cercano a lo que acabamos de exponer, o se trata de una de las demostraciones de peor gusto a la hora de hacer una película (con o sin aventuras medievales de por medio) que recuerdo haber visto en mucho tiempo.


    La historia comienza con Thadeous (McBride), el segundo hijo de un rey que presta más atención a su primogénito, Fabious (Franco). Y no es para menos, ya que Thadeous no es más que un perezoso, drogadicto y vago que no se preocupa por nada que no sea pasárselo bien. Sin embargo, cuando la prometida de Fabious, Belladona (Deschanel) es secuestrada por el malvado mago Leezar (Theroux), Thadeous se unirá a su hermano en la misión de rescate. En el transcurso de la misma, conocerán a una joven guerrera llamada Isabel (Portman) quien también busca al siniestro mago para vengarse por la muerte de su familia. Juntos, deberán hacer frente a una serie de peligros y traiciones para rescatar a Belladona, antes que Leezar consiga cumplir un hechizo que le dará un poder capaz de hacerse con el dominio de todo el mundo.


    Visto así, el argumento parece tener su interés, y hasta un cierto atractivo. De hecho, si el tono y las intenciones del director hubieran querido ir por otros derroteros, ahora mismo podríamos estar hablando de una estupenda película de aventuras de lo más recomendable. Sin embargo, por desgracia, los responsables de "Caballeros, princesas y otras bestias" han preferido esforzarse en que el largometraje estuviera plagado de burdas bromas, diálogos de lo más zafio y groserías ininterrumpidas. De hecho, hay ocasiones en que la falta de elegancia y talento es tan evidente que casi da vergüenza ajena. Hecho que, por cierto, contrasta con otros momentos como el de la secuencia de la persecución entre los traidores y el carruaje en el que huyen los héroes, o la secuencia de la liberación final de Belladona, muchos más propios del cine de aventuras medievales más tradicional. La lástima es que ese tono trepidante e interesante no se haya mantenido a lo largo del resto del film. Hasta la estupenda banda sonora compuesta por Steve Jablonsky (colaborador más reciente de Michael Bay en sus últimos trabajos) es un desperdicio en una película como ésta, un talento desperdiciado en un producto increíblemente inferior a la calidad de la música.


    Finalmente, si a todo lo dicho le añadimos la presencia de un aspirante a actor como Danny McBride, coguionista de este burdo intento de película, y actor principal de la misma como Thadeous, el pasmo ya es total. A semejanza de otros desafortunados intérpretes como Jack Black u Owen Wilson, que se creen la mar de graciosos, McBride pretende eregirse como el elemento cómico de la función cuando, en realidad, sus supuestas gracias no lo son en absoluto. En fin, que si son fanáticos del cine más aventuresco, bien hecho y entretenido, háganse un favor, y disimulen cuando vean este horror de película en las estanterías de su videoclub. Lo agradecerán.



  • MR. HYDE DICE:

  • Mmmm... A ver, a ver... No sé muy bien cómo empezar la crítica de una película como ésta... Podría decir tan sólo que es una mierda pinchada en un palo y dar por finalizada la cosa. Pero me temo que a Jekyll no le parecería muy bien, así que trataré de explicarme un poco mejor, para que luego el nene no me venga con chuflas. Eso sí, la opinión sigue siendo la misma: "Caballeros, princesas y otras bestias" es un mojón de campeonato. Cuando vimos que salía para alquilar esta semana, pensamos que las pelis de aventuras, y más sin son de las medievales, siempre distraen y que, aunque alguna pueda dejar algo que desear, la que más y la que menos hace que pases un rato la mar de entretenido. Y con esa idea en la cabeza, le echamos mano a esta peli (por llamarla de alguna forma).


    Cuando empieza la película, a los treinta segundos ya empiezas a tener claro que no estás delante de una peli de aventuras como las demás, sino que se la toman a cachondeo (el principio con el reino enano es casi hasta ofensivo). Pero podría ser una especie de "comedia-medieval" -si es que eso existe-, que distrajera, entretuviera y, en pocas palabras, que hiciera que te lo pasaras bien. Pero no. En lugar de eso, lo que tienes es un argumento que hasta a un crío de cinco años se le ocurren aventuras más interesantes que la de esta patata, groserías y ordinarieces a cascoporro (hasta ahora, ¿en cuántas películas medievales que habéis visto, le tienen que hacer una paja a una especie de mago -que parece salido de cualquier película de George Lucas- para que les diga cómo acabar con el mago malvado?), lenguaje vulgar que hasta a mí me deja a años luz, y otras cosas de esas de ver para creer. Y os voy a poner más de un ejemplo, para que os quede claro a lo que vais si la alquiláis: el mago se quiere hacer con el control del mundo a base de matar a polvos a una doncella cuando se alineen unas lunas, un enano traidor aparece sin picha, cuando matan a un minotauro le arrancan el cipote porque el cuerno está muy duro, y el supuesto héroe principal se lo pasa pipa colocándose con marihuana.


    En fin, que os queda clarinete qué tipo de peli es "Caballeros, princesas y otras bestias", ¿no? Aunque claro, teniendo en cuenta que el director es el mismo que el que hizo otras maravillas como "Superfumados - Pineapple Express, 2008", esperar que la peli tuviera un mínimo de calidad sería como pedir peras al olmo. Aunque supongo que siempre puede quedar la esperanza de que alguno de éstos lumbreras sorprendiera e hiciera algo más o menos entretenido. Pero es que en "Caballeros, princesas y otras bestias" no hace gracia ni un solo chiste (más que nada porque todos tienen que ver con guarrerías bastante asquerosas, y cosas por el estilo). Os juro que lo único que de verdad me dejó pasmado de la peli es que una actriz del calibre de Natalie Portman se haya prestado a hacer semejante mierda. Muy necesitada tiene que estar después del Oscar para meterse en este berenjenal. Pero vamos, creo que ya os he dado una idea de lo que es este truño. Ahorrároslo, que, a mí, verlo con mi chica, me ha supuesto la condena indefinida a tragarme bodrios de la Jennifer Aniston hasta que las ranas críen pelo. Repito, estáis avisados.





    jueves, 27 de octubre de 2011

    CINE ACTUAL: "PARANORMAL ACTIVITY"


    TITULO: PARANORMAL ACTIVITY

    DIRECTOR: OREN PELI

    REPARTO: KATIE FEATHERSON, MICAH SLOAT

    DURACION: 80 min.

    AÑO: 2007

    GENERO: TERROR

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Desde que en a finales de los años noventa se estrenara "El proyecto de la bruja de Blair - The Blair witch project, 1999", se ha puesto de moda un nuevo estilo de realizar películas de terror, uniendo dos estilos tan particulares como el cinéma verité y las historias de horror clásicas (casas embrujadas, personas poseídas, etc.). El resultado de aquella cinta se convirtió en un descomunal éxito, abriendo la puerta de una nueva forma de ver y rodar películas de terror de forma barata -los medios empleados para ello son casi siempre de lo más precario-, facilitando mucho las condiciones de rodaje al emplear casi siempre largos planos secuencia sin el mas mínimo cuidado plástico y estético, y materiales completamente amateurs. Alentado por aquellos resultados, un joven llamado Oren Peli puso en marcha una historia similar, ambientada en una tranquila urbanización estadounidense, y cuyos protagonistas eran una pareja normal y corriente. El resultado de tal empresa fue "Paranormal activity", que se convirtió en un fenómeno de masas desde que se publicitara, precisamente, como un hecho real, cosa que, sin duda, favoreció a que tuviera la mencionada recepción comercial.


    Katie (Featherson) y Micah (Sloat) son una joven pareja que, desde hace un tiempo, vienen experimentando extraños fenómenos en su hogar: puertas que se abren y cierran solas, ruidos de pasos, elementos del mobiliario que aparecen movidos, etc. Asustados por la falta de explicación de estos sucesos, Micah decide dejar una videocámara grabando durante las veinticuatro horas del día, diferentes partes de la casa con el fin de averiguar que provoca estos hechos. Sera entonces cuando comprueben como se producen fenómenos inexplicables que no solo afectan a su entorno domestico, sino también a su propia cotidianidad como personas.


    En efecto, parece que la nueva moda impuesta por el pseudo documental para narrar historias de terror está de moda, y que cuenta con el beneplácito mayoritario del público. Así pues, no es de extrañar que, siguiendo esta misma línea, y aparte de las dos continuaciones que ya ha generado "Paranormal activity", este estilo -que podría calificarse perfectamente como "domestico" o "de reportero", se ha podido encontrar tanto en producciones internacionales ("El último exorcismo - The last exorcism, 2010", o la inminente "The devil inside, 2012") como patrias (trilogía de "Rec"). Ahora bien, que estos temas, más allá de su planteamiento contengan suficientes elementos como para mantener ese mismo grado de interés del público, está por ver.


    Por lo que respecta a "Paranormal activity", el film, a lo largo de sus escuetos ochenta minutos -tampoco es que haya material para mucho mas metraje-, no deja de resultar un tanto tramposo. Juega con la sugestión de lo que no se ve para especular sobre los posibles misterios que lo provocan (uno de los pocos aciertos de la película). Sin embargo, en lugar de ofrecer una perspectiva o tratar de aportar una explicación como, por ejemplo, si que lo hacia la ligeramente superior "Insidious - Insidious, 2010", "Paranormal activity" se contenta con mostrar escenas muy poco inquietantes (la chica de pie durante horas viendo como duerme su marido, o despertando en el jardín sin saber cómo ha llegado hasta allí), hasta caer en el irremediable cliché de los fenómenos paranormales más recurrentes, como las puertas que se cierran solas o cosas que se mueven aparentemente por sí solas.


    En resumen, "Paranormal activity", a pesar de su estilo próximo al cine documental, no deja de ser una mera excusa para contar una historia de supuesto terror inacabada, tontorrona y de lo más absurda. Ahora bien, que ello consiga hacer que el publico acabe con el corazón en un puño, ya dependerá de los gustos de cada uno. Por lo que a nosotros respecta, y sé que Hyde está completamente de acuerdo, a tenor de lo que suele despotricar cada vez que le recuerdo este largometraje, "Paranormal activity" no es más que un film prescindible y cien por cien fallido.



  • MR. HYDE DICE:

  • ¡Menuda mieeeeeeeerda de pelicula! ¿Paranormal activity? Más bien será para anormal(es) activity. Pedazo de timo, colegas, pero de los guapos. Cuando vi el tráiler, la cosa me pareció bastante original, con esas grabaciones de la gente que estaba en el cine acojonandose a grito pelado. Vamos, que la cosa prometía. Al fin y al cabo, a mi me encanta que me acojonen viendo una película (sí, soy de esos que se lo pasan pipa cagados de miedo con las pelis que dan yuyu). Ahora, os juro que después de ver "Paranormal activity" no queme la taquilla del cine porque me la vi en casa, pero me falto el aire para decirles a todos mis amigos que se ahorren el tiempo y el chasco, porque es para cagarse de mala.


    El truño este de peli te lo presentan como así en plan súper real, como si les hubiera pasado a tus mismos vecinos. Cuando te paras a pensarlo, reconozco que puede dar un poco de canguelo. Pero cuando empieza la peli, ves que los gilipollos que salen se asustan porque se mueve una lámpara del techo (uuuuhhh, que misterio, ¿eh? ¿A que ya tenéis los pelos de punta?) ya empiezas a torcer el morro. Pero es que luego se supone que una de las cosas que más tienen que acojonar es ver como la chica se levanta en mitad de la noche y se queda tres horas plantada como un chopo mirando como duerme el marido. Joer, eso sí que es miedo del bueno y lo demás tonterias.


    Pero esperad, que todavía hay más. Faltaría más. De repente, a uno de los pollos se les ilumina el cocotero (estoy siendo sarcástico) y deciden rociar de un polvo de mierda el suelo de su habitación -es que el fantasma, o lo que coño sea, es un cachondo y le gusta quitarles las sabanas mientras duermen para que se pelen de frio- para ver si hay algo que se les acerca mientras soban. Y mira tú por dónde que... ¡al día siguiente ven unas huellas que van hacia la buhardilla! ¡¡¡Aaaaaaahhhhhggg, mamaita, que miedo!!! Lástima que cuando abren la buhardilla para mirar dentro lo único que causa es un descojono del quince al ver los cuatro kilos de mierda que tiene el lugar. ¡Juas!


    En serio, para flipar de la mierda que es esta peli. Si os gusto "El proyecto de la bruja de Blair", fijo que babeáis con esta. Pero si os pasa como a mí, que pensáis que esta primera es una mierda como un horcón, pues directamente os digo que no perdáis el tiempo, porque la cosa es tino-tano. Y lo mejor de todo es que éste churraco ha recaudado un huevazo y medio en los EEUU. Joder, pero que mal tienen que estar los gringos para pasar miedo con esto. Eso quiere decir que si se ponen "El resplandor - The shining, 1980", "Dark water - Honogurai Mizuno Sokobara, 2002" o "Los sin nombre, 1999", ya les da un infarto a todos. Evidentemente, ni que decir tiene que con perder el tiempo con "Paranormal activity" ya ni se me ha ocurrido ver la segunda parte, ni tengo intención de ver la tercera que ha salido en cine este viernes pasado. Ya solo me faltaba que me sablearan siete chapas por cabeza para ver este cagarro. ¡Eso si que da miedo!



    miércoles, 26 de octubre de 2011

    CINE DE LOS 90: "SLEEPERS"


    TITULO: SLEEPERS

    DIRECTOR: BARRY LEVINSON

    REPARTO: JASON PATRIC, BRAD PITT, ROBERT DE NIRO, DUSTIN HOFFMANN, KEVIN BACON, VITTORIO GASSMAN, BILLY CUDRUP, RON ELDARD

    DURACION: 147 min.

    AÑO: 1996

    GENERO: DRAMA

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • A mediados de los años noventa, el escritor Lorenzo Carcaterra presentaba en el mercado literario "Sleepers", la que sería su primera novela de ficción y que, pese a la controversia que despertaba su historia -autobiográfica en su inmensa mayoría-, el libro se convirtió en uno de los más vendidos en las principales listas estadounidenses durante varias semanas seguidas. Evidentemente, era cuestión de tiempo que suscitara el interés de los estudios de Hollywood y que se planteara su adaptación a la gran pantalla. En este caso, la versión cinematográfica contaba, tanto a nivel técnico como artístico, con un cartel impresionante de figuras conocidas, por lo que "Sleepers", el largometraje, prometía seguir los pasos de la novela y convertirse en un gran éxito. Sin embargo, a pesar de estos referentes, el film no consiguió entusiasmar del mismo modo que el original literario y consiguiendo, por parte de la crítica, reacciones ciertamente negativas. Más adelante explicaremos los motivos de semejante resultado.


    Lorenzo, Michael, John y Tommy son unos jóvenes adolescentes que viven en el barrio neoyorquino conocido como "la cocina del infierno". Corre la década de los sesenta, y la forma que tienen los cuatro amigos es hacer pequeños trapicheos para uno de los jefes mafiosos más importante del lugar, el rey Benny (Gassman), quien toma a los cuatro muchachos bajo su protección, a pesar de la oposición del Padre Bobby (De Niro). Un día, mientras pretendían robar a un vendedor ambulante de perritos calientes, provocan un desafortunado accidente con el carrito de la comida, en el que muere un hombre. Condenados a permanecer una temporada en un reformatorio, allí serán sometidos a todo tipo de vejaciones por parte del responsable de seguridad de la institución, Sean Nokes (Bacon). Ya de mayores, un buen día, John y Tommy (Eldard y Cudrup, respectivamente) se reencuentran con un envejecido Sean, al que liquidan sin más miramientos como venganza por el trato recibido de niños. Cuando son detenidos, Lorenzo (Patric) y Michael (Pitt) harán todo lo posible para conseguir que salgan absueltos, para lo que contaran de nuevo con el apoyo del rey Benny y con el de un abogado ex alcohólico y ex drogadicto (Hoffman).


    "Sleepers" es una de esas películas que, antes de su estreno (incluso aun antes de que se haya rodado un solo fotograma), se hacen famosas tanto por los talentos que van a participar de ella (un director ganador del Oscar, un reparto de lujo, un guion basado en un gran best seller...), como por la supuesta controversia que se espera que provoquen. Desgraciadamente, en el caso de este largometraje, más que obtener un resultado parecido al que obtuvo "El código Da Vinci - The Da Vinci code, 2006", por poner un ejemplo de película con similares características a las señaladas, en lo que deriva es en la personificación del dicho "mucho ruido y pocas nueces". El film, que está realizado de forma más que correcta, pese a contar con material suficiente para conseguir emocionar al espectador y ponerlo de parte de los "buenos" de la función, lo que consigue es provocar la pasividad más absoluta en el público. No es culpa de las interpretaciones (a excepción de Jason Patric, un actor tremendamente soso), sino más bien de un guion que no contiene los elementos que "Sleepers" hubiera necesitado para lograr esa complicidad por parte de la audiencia, y de un director que no consigue imprimirle toda la fuerza y el ritmo más acertado que requeriría.


    La película se deja ver sin complicaciones, aunque también es cierto que las secuencias que tienen lugar dentro del reformatorio son lo más crudo de todo el film. Lo malo es que, como hemos mencionado, carece totalmente de emoción: al espectador le da igual el resultado del procedimiento judicial, se muestra indiferente ante el dilema moral al que se ven sometidos los personajes (especialmente el del sacerdote al que da vida Robert de Niro), y no consigue que el cara a cara entre dos actores monumentales como Dustin Hoffman y Robert de Niro haga contener la respiración -ni tan si quiera la repetitiva música del maestro John Williams o la excelente fotografía del veterano Michael Ballhaus lo consiguen-. Una lástima pensar la película que podría haber sido y no es. Recomendable tan solo para los fans más acérrimos de los actores que intervienen en ella. Inofensiva pero prescindible.



  • MR. HYDE DICE:

  • Pues que queréis que os diga... Para ser sincero, con semejante reparto, pensé que la peli estaría pero que mucho mejor. No es que sea mala, sino que te deja indiferente total, que mucho darle bombo a que está basada en no sé qué libro súper ventas, y que si aguita con tanto actorazo pero, luego, cuando la ves, te quedas con la impresión de que te has visto la peli equivocada y que la otra que pensabas que iba a ver tienen que haberla guardado por algún otro lado. La historia podría haber dado muchísimo juego, pero la cagan en cosas fundamentales que deberían haber cuidado mas. Para empezar, con ese reparto, ¿quién fue el lumbreras que le dio el papel protagonista a ese cara soso de Jason Patric? Supongo que sería el mismo iluminado que consiguió que lo contrataran para hacer "Speed 2 - Speed 2: cruise control, 1997" (y así fue la cosa...). No me jodas que teniendo a Brad Pitt en la peli no podías haberle dado a él, que demuestra ser mucho mejor actor de lo que la mayoría de la gente admite, y que podría haber conseguido arrancar un pelín mas de emoción que éste otro.


    Después, se alarga en exceso la parte en que los protagonistas son críos. De verdad, no hacía falta tanto rollo para presentarlos, que casi se tiran cuarenta minutos con todo eso. Luego, viene toda la parte esa del reformatorio donde, por suerte, no se explayan demasiado. Y, finalmente, todo el tema del asesinato y del juicio, donde se tiran otra hora. Si a "Sleepers" le quitas tres cuartos de hora de película y le das un poco de vidilla a lo que te quedas, el resultado es cojonudo. Es más, aun no me puedo creer que dos actorazos de la talla de De Niro y Hoffman, que era la primera vez que trabajaban juntos -luego ya se encargaron ellos solitos de hacer el ridículo mas vergonzoso en las continuaciones de "Los padres de ella"- tuvieran tan poco juego, y lucieran tan poco. De hecho, ¿pero dónde va Dustin Hoffman con esos pelacos, por amor de Dios?


    En fin, una decepción. "Sleepers" es una película que podría haber dado un jugo brutal, y hoy estaríamos hablando de un peliculón. De hecho, ni siquiera se plantea el introducir un poco de controversia para que el público piense si la venganza de los protagonistas está bien o mal. Al menos, el único que se luce en todo su esplendor desde que aparece por primera vez hasta el último fotograma es Kevin Bacon, haciendo una vez más de malo asqueroso como solo él sabe hacer. Y, por supuesto, una de las últimas apariciones de un monstruo de la interpretación como Vittorio Gassman. Por lo demás, un fraude de película como un pino de grande, y más larga que un día sin pan.





    martes, 25 de octubre de 2011

    CINE DE LOS 80: "LA COSA (EL ENIGMA DE OTRO MUNDO)"


    TITULO: LA COSA (EL ENIGMA DE OTRO MUNDO)

    DIRECTOR: JOHN CARPENTER

    REPARTO: KURT RUSSELL, A. WILFORD BIRMLEY, T.K. CARTER, RICHARD DYSART

    DURACION: 109 min.

    AÑO: 1982

    GENERO: TERROR

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • John Carpenter ya era toda una celebridad como realizador de películas de terror cuando se puso al frente de "La cosa (El enigma de otro mundo)". Debido a lo reducido de los presupuestos de los proyectos que filmaba, éstos se convertían en producciones rentables que agradaban al público, gracias a la combinación de elementos fantásticos y personajes más o menos entrañables, cada uno a su nivel. Así pues, tras el descomunal éxito de "La noche de Halloween - Halloween, 1978" (propiciado más por su escaso presupuesto que por las recaudaciones finales), y el buen sabor de boca que dejó con "La niebla - The fog, 1980" y "1997: Rescate en Nueva York - 1997: Escape from New York, 1981", Carpenter decidió utilizar la novela escrita por John W. Campbell como punto de partida para el que sería su siguiente -y, posiblemente, mejor- largometraje: "La cosa (El enigma de otro mundo)". Para ello, no tuvo reparos en hacer que esta producción, mucho más cara que sus anteriores largometrajes, contara con todo despliegue de medios, entre los que se incluían la construcción de enormes decorados en plató, el desplazamiento del equipo de rodaje a frías localizaciones del norte para la filmación de los exteriores, y un equipo de profesionales (director de fotografía, compositor, especialistas de maquillaje) de primer nivel.


    Una expedición de científicos estadounidenses se encuentra realizando una serie de experimentos y seguimiento de pruebas en una remota región de la Antártida. Casualmente, un día encuentran lo que parece ser una vieja nave abandonada, en cuyo interior hayan una especie de cofre de enorme tamaño, vacío y cubierto de hielo. Tras regresar a la base con muestras de lo que encuentran, empiezan a sucederse extraños acontecimientos en los que, según parece, "algo" es capaz de infiltrase como un parásito en organismos vivos (animales y humanos), suplantando su personalidad, pero acabando por completo con ellos, y manifestándose a partir de la deformación de los cuerpos que invade. Será entonces cuando el jefe responsable de la expedición, R.J.McReady (Russell) decida poner a todos los miembros de la expedición en cuarentena, ante la imposibilidad de saber dentro de quién de ellos se encuentra alojada esa "cosa" que los suplanta y aniquila.


    "La cosa (El enigma de otro mundo)" es un proyecto que le ha permitido a Carpenter recrear la atmósfera de terror propia de sus mejores largometrajes, a la vez que dio un gran paso adelante en lo que a los trucajes de maquillaje se refiere. Es innegable que todas aquellos momentos en que "la cosa" se manifiesta (a través de los momentos más gore del film) son no sólo los más logrados, sino también los más impactantes. Tras una primera parte de película en que Carpenter consigue ir haciendo que la sensación de inquietud vaya aumentando en el público -desde que la cinta empieza en las frías localizaciones de la Antártida, uno ya intuye que van a pasar cosas no demasiado buenas-, más a través del poder de la sugestión que de aquello que se acaba mostrando finalmente (algo así como la forma empleada por Spielberg con su temible escualo en "Tiburón - Jaws, 1975"): el hallazgo de los restos de la nave en la que aterrizó "la cosa", las babas que va dejando en la perrera tras su liberación en la base, las sombras por los pasillos de la base de las criaturas que ha invadido, etc.


    Sin embargo, es tras esa primera parte cuando Carpenter no escatima en recursos técnicos y visuales para plasmar en imágenes el horror al que los científicos deben acabar haciendo frente, a través de las transformaciones y masacres que provoca esa "cosa" en los huéspedes en los que se introduce. Así pues, algunas de las escenas más truculentas son aquella en que, haciendo la autopsia de uno de los primeros miembros de la expedición que mueren, su estómago se transforma en una gigantesca boca con cuyos dientes arranca de cuajo los brazos del forense, o como cuando una cabeza es desprendida del tronco, arrastrándose por el suelo gracias a una kilométrica lengua. Evidentemente, son momentos que llaman la atención tanto por la inicial repulsa que provocan dichas imágenes, que por el miedo que se deriva de ellas. Sin embargo, esto no es impedimento para que algunas de estas transformaciones físicas resulten ciertamente aterradoras (la mirada y aullido en el exterior de la base de uno de los científicos, cuyas manos se han transformado en una especie de garra de gran tamaño), y que la tensión del relato vaya aumentando considerablemente, ya que el espectador sabe que, en todo momento, uno de los miembros vivos de la base no es humano, pero no sabe cuál.


    Por otra parte, tal y como comentábamos al inicio, esta historia de terror contó con grandes nombres de la industria, como el director de fotografía Dean Cundey (colaborador del propio Spielberg en la mayoría de sus largometrajes de la década de los ochenta), capaz de transmitir en cada imagen tanto el misterio y la tensión reinante en el interior de la base como la sensación de aislamiento en aquellos fríos parajes, o la presencia del maestro Ennio Morricone como compositor del film, quien desarrolló excelentes temas con aire de misterio gracias al empleo del bajo electrónico y de melodías de órgano, como si de una pesadilla gótica se tratara.


    No obstante, a pesar de todo esto, "La cosa (El enigma de otro mundo)" no alcanzó el éxito que se esperaba. Posiblemente porque, por aquel entonces, el público tenía una visión más idealizada de lo que suponía la presencia extraterrestre entre los humanos (no en vano, el mismo año de su estreno, otra película había arrasado en las taquillas de todo el mundo, con una visión muchísimo más inocente y simpática de la vida alienígena: "E.T. El extraterrestre - E.T., 1982"). Sea como fuere, de lo que no cabe duda es de que "La cosa "El enigma de otro mundo)" es una película excelente como muestra de relato de terror semi gore, cuya mayor virtud no se encuentra tanto en la presencia de secuencias impactantes y violentas, sino en la creación de una atmósfera de misterio y asfixia muy bien reproducida, que consigue sumergir al espectador en la aterradora aventura en la que se ven inmersos los protagonistas de la misma. Sin duda, junto con "Starman - Starman, 1984", uno de los mejores trabajos de Carpenter.



  • MR. HYDE DICE:

  • "La cosa (El enigma de otro mundo)" mola, aunque reconozco que es un pelín asquerosilla. Como dice Jekyll, la primera media hora de la peli es más de misterio que de otra cosa. No sale ningún bicho raro, ni sangre, ni nada por el estilo. De hecho, acojona más eso que el resto, porque no ves nada raro, pero ya te da mal rollito todo eso de la nave espachurrada en mitad de ninguna parte, vacía del todo y con cosas así medio raritas. Además, tienes claro que, en cuanto vuelvan a la base que tienen, van a empezar a pasarles cosas, y que los científicos van a ir cayendo como moscas. Pero, como os digo, aún no ves nada, sólo ese feeling de que algo chungo va a pasar -y es una sensación guapísima-.


    Eso sí, cuando ya están en la base y el bicho ese, o lo que sea, empieza a meterse dentro de la peña (cosa que, curiosamente, nunca ves cómo lo hace), ahí ya empieza el festival de cosas raras. Porque no es que sea como en esa peli de las invasiones de los ultracuerpos sino que, aquí, "la cosa" esa destroza por completo a los tipos en los que se mete, convirtiéndolos en monstruos asquerosos: a uno le convierte la cabeza en una especie de araña gigante, otro te saca un cuello que lo hace parecer una jirafa con cabeza de monstruo dentón... En fin, que los va desfigurando y reventando a base de bien mientras se los carga. Y, evidentemente, el resto de los humanos de la base, que no están tontos, empiezan a querer cazarla hasta reventarla a base de lanzallamas.


    Pese a que tiene esos momentos de asquete, la verdad es que "La cosa (El enigma de otro mundo)" te deja clavado al asiento mientras la ves. No hay que negar que la peli está muy bien hecha, y que el ritmo es muy trepidante. Pero no trepidante en plan peli de acción a saco, sino en el sentido de que el misterio y la intriga están muy bien llevados para hacer que te entre el canguelo justo mientras los protas averiguan quién es el malo de la función. Tiene esas dosis de miedo muy bien calculadas, hasta ese final en el que casi lo mandan todo a hacer puñetas (me refiero a los personajes, no a la peli). En fin, que "La cosa (El enigma de otro mundo)" no es una peli que os aconsejaría ver con vuestra novia al lado -al no ser que le vayan esos rollitos-, pero que sí que os podría gustar a vosotros, ávidas criaturas de las experiencias más gores. A mí, por lo menos, me gustó.



    lunes, 24 de octubre de 2011

    CINE CLASICO: "DE AQUI A LA ETERNIDAD"


    TITULO: DE AQUI A LA ETERNIDAD

    DIRECTOR: FRED ZINNEMANN

    REPARTO: BURT LANCASTER, MONTGOMERY CLIFT, DEBORAH KERR, FRANK SINATRA, DONNA REED, PHILIP OBER

    DURACION: 118 min.

    AÑO: 1953

    GENERO: DRAMA

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Sólo un gran director como Fred Zinnemann, capaz de alternar tanto uno de los western más míticos ("Solo ante el peligro - High noon, 1952") con las grandes producciones de época ("Un hombre para la eternidad - A man for all seasons, 1966"), thrillers excelentes ("Chacal - The day of the jackal, 1973") o películas de corte más intimista ("Julia - Julia, 1977"), podía ponerse al frente de la adaptación de la novela de James Jones, sobre la cual llego a afirmarse que nunca podría ser rodada. Pues dicho y hecho, gracias a la participación de un reparto de autentico lujo, a una ambientación fabulosa, y a un ritmo magistral que consigue atrapar la atención del espectador para cada una de las sub-tramas en que se divide la historia.


    El El soldado Prewitt (Clift) llega al cuartel en Hawai al que ha sido destinado, en los días previos a la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Una vez allí, y conocida su fama de boxeador por sus superiores, es casi forzado por el capitán Holmes (Ober) a subirse de nuevo al cuadrilátero para representar a la compañía en un campeonato. Prewitt, que se ve metido de lleno en una situación de acoso y maltrato como condicionante para que pelee, encuentra apoyo en su buen amigo Maggio (Sinatra), un soldado de lo mas juerguista, y con algún que otro problema para controlar su afición a la bebida, y que se encuentra enamorado de una prostituta local llamada Lorene (Reed). Por su parte, el capital Holmes está casado con una atractiva mujer llamada Karen (Kerr) a la que casi ignora en favor de su dedicación al ejército y a otros menesteres extraoficiales. Así es como Karen, atraída por el apuesto sargento Warden (Lancaster), termina por iniciar una apasionada relación extramatrimonial. Sin embargo, la existencia de todos ellos cambiara cuando se produzca el ataque a Pearl Harbor por parte de las tropas japonesas.


    "De aquí a la eternidad" es una gran película, y una película grande. Lo primero, porque está realizada con una precisión y pasión que queda plasmada en cada uno de sus fotogramas. Desde luego, es innegable que Fred Zinnemann realmente quedo cautivado por esta historia de personajes que tratan de lidiar con sus propios problemas, hasta que uno mucho más grande los golpea con una fuerza tremenda. Lo segundo porque, por mucho que el largometraje parezca querer centrarse en la vida cotidiana de sus protagonistas, es inevitable sentir ese halo de grandiosidad y épica que salpica cada movimiento de cámara.


    Asimismo, tal y como señalábamos al comienzo, "De aquí a la eternidad" cuenta con la ventaja de que cada una de las interpretaciones de su acertado reparto es un lujo. Desde un Burt Lancaster que disfruta cada una de las secuencias en las que corteja a la mujer de su superior, pasando por una Deborah Kerr que matiza a la perfección el modo en que deja afluir sus emociones (ver el instante en que quiere demostrar su fortaleza ante Lancaster cuando le espeta "no llorare delante de ti si puedo evitarlo"), y por un extrovertido Frank Sinatra (genial sus escenas ebrio en los clubs locales, o como cuando se pone a tocar la trompeta). Quizas, la pieza un poco discordante del reparto la represente Montgomery Clift -excelente actor, por otra parte-, cuya aparente debilidad y retraimiento hace que cueste creérselo del todo como ex combatiente de boxeo (aun así, su actuación en los minutos previos al ataque japonés -y durante el mismo- son lo más logrado de su participación).


    "De aquí a la eternidad" es una de los mejores largometrajes épicos del cine clásico, pero no entendiendo esa grandeza como un derroche de medios visuales, sino como el talento de un gran cineasta que supo plasmar la esencia de las emociones humanas en un momento decisivo para la historia universal. Perfecta por momentos, y digna de ser reivindicada una y otra vez.



  • MR. HYDE DICE:

  • Lo único que yo conocía de "De aquí a la eternidad" era la famosa escena esa en la que Burt Lancaster y Deborah Kerr se dan el filete en la playa, y una ola los moja de arriba a abajo. Pero de que iba y que tal era la peli, ni papa. Una vez vista, debo reconocer que no hubiera sido mala idea verla antes, porque es una peli estupenda. Es como una versión de hace la polca de años de "Pearl Harbor - Pearl Harbor, 2001", solo que con actuaciones infinitamente mejores que las del empanado de Ben Affleck, y con un guion que no tiene ni la mitad de ese patriotismo hortera que tanto les gusta a los yanquis. Además, tiene una especie de tono elegante que hace que te guste aunque la acción mas pura y dura no llega hasta el final, con el ataque de los japoneses sobre, precisamente, Pearl Harbor.


    "De aquí a la eternidad" tiene algún que otro momento en que se nota que la peli ya tiene sus años a cuestas. Formas de interpretar -sobre todo las mujeres- que hace que todo tenga un aspecto como de falso, como de fingido. Lo mismo podría decirse de las secuencias de pelea en las que participa Montgomery Clift, y en las que cada golpe tiene más cuento que las faltas de un partido de futbol. Pero bueno, también hay que entender que se trataba de otros tiempos, y que aquello, entonces, era de lo más normal.


    Pero lo importante es que, pese a esas tonterías, "De aquí a la eternidad" es una peli muy bien hecha, de la que interesan las diferentes historias que se cuentan (el lio amoroso del sargento con la mujer de su capitán, la odisea de Prewitt para no volver a boxear y como lo llevan por el callejón de la amargura, o los problemas con la bebida de Maggio y su relación con una puta de la que está enamorado), y en la que cada una de ellas tiene su parte justa para no resultar empalagosa. Eso sí, os juro que no me esperaba algo clave que sucede al final y que afecta al destino de todos los personajes, cada uno a su manera.


    "De aquí a la eternidad" es una película guapísima, que para los años que tiene esta hecha de coña, no aburre lo mas mínimo y, además, está contada con un estilo que hace que los dos primeros tercios de película (en los que no hay casi acción bélica), te interesen casi tanto o más como el resto. Tiene momentos inolvidables, como el mencionado de la playa con los dos protagonistas besándose, y momentos estupendos como cuando Frank Sinatra se pone a darle a la trompeta en un bar, a punto de pillarse una cogorza monumental. "De aquí a la eternidad" es uno de esos casos de películas de cine clasico que te dejan un recuerdo de lo mas estupendo, y con las que disfrutas cuando vuelves a ver. Todo un espectáculo.