lunes, 5 de marzo de 2012

CINE CLÁSICO: "LA GUERRA DE LAS GALAXIAS"


TÍTULO: LA GUERRA DE LAS GALAXIAS

DIRECTOR: GEORGE LUCAS

REPARTO: MARK HAMILL, CARRIE FISHER, HARRISON FORD, ALEC GUINESS, BILLY DEE WILLIAMS, ANTHONY DANIELS, PETER CUSHING

DURACIÓN: 125 min.

AÑO: 1977

GÉNERO: CIENCIA FICCIÓN

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo con gran parte de lo que expone mi querido colega Hyde en su crítica. "La guerra de las galaxias" es una de las películas más importantes de la historia del séptimo arte, y un clásico indiscutible del cine de ciencia ficción. Y, también, coincido plenamente en que hay muchas formas de convertirse una película en clásico. "La guerra de las galaxias" lo ha hecho por más de un motivo, pero eso es algo de lo que hablaremos más adelante. De momento, cabe más bien comentar que éste largometraje significó la evolución de un cineasta visionario que, anteriormente, había debutado con un extraño film, también de ciencia ficción, llamado "THX-1138 - THX-1138, 1971", y que se había forjado cierta reputación gracias a la simpática "American graffiti - American Graffiti, 1973" logró, gracias al apoyo de importantes cineastas de aquel entonces (Coppola, Spielberg, De Palma) lograr poner en marcha uno de los proyectos personales más complicados de plasmar de la época, no sólo por el elevado presupuesto que iba a tener, sino por lo enrevesado de su argumento, lleno de referencias religiosas a nuevas culturas, seres y criaturas extrañas, y elaboradas secuencias de efectos especiales. Huelga decir cuál fue el resultado de semejante empresa.


    Una nave espacial es salvajemente atacada por las malvadas tropas de El Imperio. Antes de ello, la princesa Leia (Fisher), que se encuentra a bordo, lanza una cápsula a La Tierra en el que viajan dos androides con una información vital, que debe ser entregada sin falta a una persona llamada Obi-Wan Kenobe. De esta forma, el malvado Lord Vader, que no llega a tiempo de interceptar dicha información, ordena que les siga la pista a los androides cueste lo que cueste. Por su parte, ambos androides, una vez aterrizan, son vendidos como esclavos a la familia de un joven aldeano llamado Luke Skywalker (Hamill), que sueña con poder alistarse en el ejército rebelde para luchar contra El Imperio. Cuando Luke descubre el extraño mensaje de los robots, se pone en contacto con un anciano del lugar, que resulta ser el conocido Obi-Wan (Guiness), quien le brinda a Luke la oportunidad que había estado buscando desde hacía tiempo de enfrentarse a El Imperio aunque, para ello, necesitarán la ayuda y pericia de un socarrón contrabandista llamado Han Solo (Ford).


    Al comienzo decíamos que "La guerra de las galaxias" se había convertido en un clásico de la ciencia ficción por varios motivos. Bien, el primero de ellos podría ser perfectamente el grado de novedad visual del largometraje. Mientras, hasta ese momento, los films de ciencia ficción se habían tenido que limitar a representar una y otra vez el mismo tipo de secuencias de efectos visuales a base de maquetas y simples trucajes visuales, la llegada de "La guerra de las galaxias" supuso un punto de inflexión definitivo en lo que a la evolución de los efectos especiales se refiere, dando la oportunidad al público de asombrarse con todo un nuevo mundo digital de trepidantes secuencias y espectaculares momentos, a cuál más inolvidable (la aparición de los conocidos sables de luz, por ejemplo, o de las naves espaciales como el "Halcón milenario"), todo ello puesto al servicio del entretenimiento más elaborado.


    En segundo lugar, "La guerra de las galaxias" se ha convertido en un clásico por sus "ingredientes", si se me permite la referencia culinaria. En efecto, el montaje (obra de la, por entonces, aún esposa del director), los ya citados efectos especiales y, sobre todas las cosas, por la inigualable partitura que compuso el maestro John Williams, cuyas melodías para este film han quedado perennemente asociadas a las imágenes de cualquier aspecto relacionado con "La guerra de las galaxias". Asimismo, sería injusto no hacer referencia al diseño de producción (los decorados dejan con la boca abierta, tanto por su variedad como por su magnitud: los interiores y exteriores de la estrella de la muerte, el diseño de las naves espaciales, los pueblos del desierto...), que contribuye a hacer creíble la historia desde el comienzo. Y, por supuesto, desde el punto de vista de novedad visual, viene a ser un equivalente a lo que supuso, más recientemente, el avance en este campo de otros films como "Terminator 2: el juicio final - Terminator 2; judgement day, 1991", cualquier entrega de la trilogía de "El señor de los anillos", o "Avatar - Avatar, 2009", ofreciendo al espectador algo nunca visto antes.


    Y, en último lugar -también coincido con Hyde en que podríamos seguir hablando de esta película y de su trascendencia durante muchísimo tiempo más-, "La guerra de las galaxias" es un clásico de la ciencia ficción por su argumento. Y, si no, no hace falta más que darse cuenta de lo mucho que ha dado de sí la historia de un joven que soñaba con ser un gran piloto y soldado estelar (que el resto de las entregas de la saga estén a la altura de este episodio, es algo que mejor dejaremos del lado). En resumidas cuentas, "La guerra de las galaxias", aparte de su importancia como largometraje, tiene una importancia global como obra que cambió para siempre la forma de concebir el cine de ciencia ficción y, en general, de aventuras. En definitiva, "La guerra de las galaxias", aunque no sea una obra maestra, si que es un film sin el cuál no sería posible entender el cine de hoy el día.



  • MR. HYDE DICE:

  • La verdad, es que no sé qué poder decir de "La guerra de las galaxias" que no se haya dicho ya de mil formas diferentes. Supongo que a más de uno le puede sorprender que hayamos puesto esta peli aquí, en la sección de cine clásico, porque con todo al exitazo tan descomunal que ha tenido, es como si habláramos de una película que han hecho hace casi dos días. Pero dejadme que os recuerde algo: "La guerra de las galaxias" -o el "Episodio IV", como parece que ahora le gusta llamarlo a lo más frikis-, tiene la friolera de treinta y cinco años. Sí amígos, ahí donde la veis, hace ya casi cuatro décadas que se estrenó la película más famosa de la historia del cine. Además, creo que hay pocas películas ahora mismo que puedan ser consideradas un clásico dentro de su género sin ninguna discusión. Al igual que no hay quien tenga pelotas de decir que "El padrino - The godfather, 1972" no es un clásico del cine de mafiosos, o que "La pantera rosa - The pink panther, 1964" no es un clásico de la comedia, pues con "La guerra de las galaxias" pasa lo mismo, que es el mayor clásico jamás rodado del cine de ciencia ficción. De todas formas, que quede claro que, ahora, cuando hablamos de "La guerra de las galaxias", lo hacemos de la primera, de la original, del "Episodio IV", que para hablar de las otras partes, ya tendremos tiempo.


    Bueno, lo primero que yo diría de un pedazo película como "La guerra de las galaxias" es que flipas hasta más de treinta años después de que apareciera. Todo sigue siendo novedoso, por muchas películas sobre el espacio que hayan hecho después. Podrá ser la flipada mental más grande del mundo, pero que el señor George Lucas haya sido capaz de inventarse una especie casi de religión a base de cosas como "el poder de la fuerza", los jedis o los bichos esos tan raros que aparecen cada dos por tres (eso por no hablar de los robots, naves espaciales o espadas láser), y que el resultado sea el que es, hay que admitir que es para quitarse el sombrero. Pero no solo por el chorrazo de imaginación que le ha echado el colega, sino porque el resultado es una película trepidante como pocas, entretenidísima y emocionante hasta decir basta. De hecho, no quiero ni pensar lo que tuvo que significar verla por primera vez en el cine cuando se estrenó. la cara de alucine que tuvo que poner la peña, y lo acojonados que se quedarían con lo que estaban viendo.


    Volviendo a "La guerra de las galaxias", sobre la peli en sí, hay varias cosas, aparte de los diseños de maquillaje, decorados, vestuario y demás que sorprende muchísimo. Lo primero es la capacidad para contar una historia bastante enrevesada, pero que al pavo que la está viendo le queda clarísimo desde el principio. Me explico: desde el principio, ves a un montón de gente que pierde el culo por recuperar los planos de una cosa a la que llaman "la estrella de la muerte", pero no sabes ni quiénes son los personajes, ni qué coño hace ese tío grandote con un casco negro enorme, o qué demonios son esos robots que buscan a un tal Obi-Wan Keonbe. Pero, lo que empieza siendo algo raro, ya de entrada te llama la atención por la forma en que está hecha, con esos duelos a base de pistolas láser, por las batallas de naces espaciales y por la intriga sobre princesas y guerreros en plan galáctico que cuentan.


    Pero lo que de verdad hace que "La guerra de las galaxias" sea un peliculón es toda la novedad y el entretenimiento a toneladas que tiene. Es grande, desde el principio, y hace que lo tengas presente durante las dos horas que dura la cosa. Tiene emoción (todo lo relacionado con el pasado de Luke Skywalker), secuencias acojonantes (el rescate de la princesa de la estrella de la muerte, y cómo se deshacen Luke y Han de los cazas que los persiguen después), trozos de batallas tan impresionantes que se te queda la boca abierta (el ataque final a la estrella de la muerte, con los cazas del imperio y las naves rebeldes), y momentos míticos (desde el "la fuerza estará contigo siempre", hasta el duelo de espadas entre Darth Vader y Obi-Wan). Y todo ello, por no hablar de la música, que es un clásico por derecho propio. Es más, no creo que sea posible escuchar sus notas e imaginar una cosa diferente a la algo que no tenga que ver con "La guerra de las galaxias".


    En fin, por eso y por todo lo muchísimo que no podemos decir -la crítica sería descomunalmente grande-, me alegro de que hayamos puesto "La guerra de las galaxias" como uno de los grandes clásicos de la historia del cine. Aunque, para poder apreciarlas como Dios manda, también es cierto que te tiene que interesar el tema que trata, que me sé de dos carrozas que pudieron disfrutarla en el cine cuando se estrenó y se pasaron el rato pensando qué bodrio era aquel. Por supuesto, si no te gustan las pelis de ciencia ficción a base de naves espaciales y pistolas láser, mejor ahórrate el rato. Pero, para los demás, disfrutadla tantas veces os sea posible, si es que no lo estáis haciendo ya.




    domingo, 4 de marzo de 2012

    CINE EN CARTEL: "EL INVITADO"

    TÍTULO: EL INVITADO

    DIRECTOR: DANIEL ESPINOSA

    REPARTO: DENZEL WASHINGTON, RYAN REYNOLDS, VERA FARMIGA, BRENDAN GLEESON, SAM SHEPARD, ROBERT PATRICK, NORA ARNEZEDER

    DURACIÓN: 115 min.

    AÑO: 2012

    GÉNERO: POLICIACO

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Las películas más recientes de temáticas de espías parecen haber sufrido el inevitable "efecto Bourne", es decir, que se preocupan por desarrollar argumentos con gancho que despisten por momentos al espectador, sólo para conseguir que se implique más en la acción del largometraje y que, así, pueda identificarse con los personajes y los acompañe a lo largo del metraje en los descubrimientos que éstos van haciendo. Evidentemente, aunque la receta no sea nada nuevo, así que parece haber sido redescubierta gracias a la serie del films inspirados en el famoso espía creado por Robert Ludlum. Así pues, mientras Matt Damon parece haberse tomado un respiro después de tanta trama de espionaje, ahora son el siempre acertado Denzel Washington y el cada vez más ascendiente Ryan Reynolds quienes se encargan de jugar a las intrigas gubernamentales, mezclando la acción trepidante con una historia que interesa tanto por su puesta en escena como por su argumento.


    Matt Weston (Reynolds) es un joven agente de la CIA que completa su formación como responsable de un piso franco en Ciudad El Cabo, aunque él querría poder ocuparse de misiones como un agente más de campo. Su gran oportunidad parece presentarse el día que una serie de agentes se refugia en el piso franco que Matt regenta para proteger la extradición de Tobin Frost (Washington), un peligroso ex-agente de la agencia, acusado de espionaje y venta de información secreta al mejor postor. Sin embargo, cuando una serie de mercenarios asalta el piso franco y liquida a todos los agentes, Matt se ve obligado a huir con Tobin con el fin de proteger la vida de ambos. Sin embargo, ni Tobin le pondrá las cosas fáciles, ni le resultará sencillo a Matt seguir las órdenes recibidas desde los Estados Unidos por sus superiores.


    "El invitado" es un film concebido única y exclusivamente para entretener a las audiencias. Por fortuna, los responsables del largometraje no se conforman solo con prestar atención a la pura diversión, sino que procuran que el film también tenga una base más o menos lógica. Para ello, todo aquello relacionado con los secretos gubernamentales y de estado en lo que está implicado el personaje de Washington sirve de excusa para realizar una película de lo más efectiva. El casi debutante director sueco Daniel Espinosa (aunque no lo parezca, a tenor de su nombre y apellido), le pone en bandeja al espectador un cocktail explosivo de acción e intriga policiaca que tiene cabida tanto para los grandes fuegos de artificio como para las secuencias que requieren de algo más de sosiego. Sin embargo, sí que se agradece que, a pesar de que los instantes más dinámicos cuenten con un acelerado montaje, las imágenes nunca resultan confusas ni los planos excesivamente breves (como sí pasa en la mayoría de los films de Paul Greengrass o Michael Bay, por poner dos ejemplos). Y esto es algo que repercute muy favorablemente en "El invitado". En todo momento se sabe por dónde disparan los villanos, y de qué forma consiguen escaparse los buenos, de forma que el público puede acompañar a los protagonistas durante todo este excelente y divertidísimo juego de intriga.


    Por lo demás, cierto es que "El invitado" no deja de ser más que un film de puro entretenimiento, por lo que su trascendencia queda limitada tan solo al momento en que los espectadores están disfrutando del film. Más allá de la sala de cine, lo único que queda es el recuerdo de haber visto una buena película (más por lo entretenida que por la calidad global del film), pero que convence con la suficiente efectividad como para que el público se lo pase bien viéndola.



  • MR. HYDE DICE:

  • "El invitado" es la típica película que ves para distraerte un rato, y pasártelo bien. Lo que viene siendo un pasatiempo en el mejor sentido de la palabra. El argumento es interesante; la forma en que está hecha, trepidante; las actuaciones, convincentes. Si te paras a pensar un poco, la peli es como una especie de pelis estilo Jason Bourne mezclada con cualquier historia de intrigas de espías de la CIA y toda esa pesca. Vamos, de lo que hace que te sientes en la butaca y te olvides del resto del mundo durante un ratito cosa que, ahora mismo, es de muy agradecer (es que hay cada mierda que ha salido últimamente en el cine...).


    Además, "El invitado" tiene otras cosas que me han llamado favorablemente la atención. La primera, es que es una gozada ver actuar a Denzel Washington. El tío te hace creíble cualquier personaje, independientemente de que la peli sea una patata o algo más decente (hasta chuflas como "El libro de Eli - Book of Eli, 2010" o "Imparable - Unstoppable, 2010" son más pasables gracias a él), y cae bien tanto cuando hace de bueno de turno como cuando, como en este caso, no es que sea un angelito de la guarda. Por su parte, el ex de Scarlett Johansson, el amigo Ryan, hay que reconocer que demuestra saber un poquito lo que es actuar, y le aguanta el tipo a Washington de forma bastante convincente.


    Otro de los puntos positivos, es que no te ambientan la peli en la típica ciudad norteamericana sino que, como pasaba también con esa maravilla que es "District 9 - District 9, 2009"), todo pasa en Sudáfrica, enseñándote tanto las partes más cosmopolitas de las grandes ciudades como los barrios más chungos, parecidos a las favelas brasileñas. Supongo que es esa variedad de escenarios lo que ayuda a hacer más trepidantes las secuencias de persecuciones (desde la huida en coche por la ciudad, hasta la persecución por los tejados de un barrio marginal).


    Ahora bien, "El invitado" tiene alguna que otra cosa de lo más prescindible. Por ejemplo, la identidad del malo malísimo. El que no sea tonto del bote, puede adivinar a los cinco minutos quién es el pavo que se encuentra detrás de todo, y eso es algo que jode bastante en una peli como esta. Supongo que tampoco les hubiera costado mucho currarse un pelín más el guión para que la identidad del traidor fuera un poco más sorprendente, pero bueno, tampoco es como para rasgarse las vestiduras. Otra cosa que tampoco me ha convencido mucho ha sido el final. Vale que de alguna forma tenían que ponerle punto y final. La lástima es que no tenga la misma garra que tiene el resto de la peli, que te mantiene casi sin pestañear. Y todo ello, por no mencionar los pedos cerebrales que se sueltan en algún momento (a uno le meten un cristal puntiagudo en mitad de los intestinos, y como si nada; o disparan al lado de su oído, y ni se queda sordo ni nada, sino que sigue bambando más chulo que un ocho).


    Pero vamos, en resumen, "El invitado" es una película recomendable si lo que queréis es distraeros durante un par de horas, y estar viendo algo interesante, muy bien hecho, e interesante en plan peli de espías. Afortunadamente, no han convertido la peli en la típica de acción con disparos a tutilpén -y eso que los tiene, y bastantes-, sino que le dan su importancia a la historia. Así que ya sabéis, si no encontráis nada más que os llame la atención, "El invitado" puede ser una buena opción para escoger para ver el finde.




    sábado, 3 de marzo de 2012

    CINE A DESCUBRIR: "EL RAID"

    TÍTULO: EL RAID

    DIRECTOR: DJAMEL BENSALAH

    REPARTO: HÉLÈNE DE FOUGEROLLES, ROSCHDY ZEM, ATMEN KELIF, LORÀNT DEUTSCH, JULIEN COURBEY, JOSAINE BALASKO, GÉRARD JUGNOT

    DURACIÓN: 94 min.

    AÑO: 2004

    GÉNERO: COMEDIA

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Hace unas semanas, hablábamos acerca de lo buenas que eran determinadas comedias del cine francés. Éstas, a diferencia de otras películas europeas (por no decir españolas) disponen de un guión elaborado con situaciones tremendamente originales que, combinado con una actuación soberbia por parte de sus respectivos repartos consiguen convertir a una serie de atípicos personajes (repelentes, ignorantes, pillos, cortos de entendederas, etc.) en entrañables para el espectador. El abanico de realizadores que han participado en tales logros es de lo más amplio, yendo desde los más veteranos como Gérard Oury, hasta los más actuales como Francis Veber o Jean-Marie Poiré. Ahora bien, como sucede en cualquier tipo de cine, el galo también contiene algunas propuestas que consiguen abrirse paso y triunfar comercialmente aunque su nivel de calidad sea muchísimo más inferior. Esto no quiere decir, sin embargo, que sean largometrajes rematadamente malos o carentes de talento sino que, en muchos casos, la calidad de la comedia que presentan no se encuentra a la altura de los anteriormente citados. Este es el caso de la película que hoy nos ocupa, "El raid" que, sin ser ningún ejemplo de comedia elaborada, sabe combinar con el acierto necesario los ingredientes de los que dispone (guión original, química de su reparto, presupuesto holgado) para convertirse en un film entretenido e inofensivo, pero no magnífico como sí es en caso de otros títulos.


    Léonore de Segonzac (De Fougerolles) es la hija de un importante empresario, recientemente fallecido. Dado que ella es la única heredera viva de su familia, el antiguo socio de su padre, y responsable directo de su muerte, decide contratar a un grupo de asesinos a sueldo para que liquiden a la muchacha y, así, poder hacerse con el control del imperio empresarial. El plan es hacer que la joven muchacha sufra un "fatal accidente" durante su participación en una prueba de resistencia física extrema conocida como "el raid" en la Patagonia. Sin embargo, a causa de una tonta equivocación, el grupo de asesinos a sueldo se confunde con el de una pandilla de atontados a los que su jefe, Carlito (Jugnot) ha mandado al mismo lugar para espiar a su nueva y voluptuosa mujer, al creer que le está siendo infiel. Será entonces cuando estos matones del tres al cuarto se verán obligados a participar junto a Léonore en el raid para poder acabar con ella. Sin embargo, su torpeza descarada y la dureza de la prueba no les pondrá las cosas tan fáciles ya que, además, los auténticos sicarios harán lo posible por seguirles los pasos y cumplir con su "encargo".


    "El raid" es un film que se sostiene por la única habilidad del guión de combinar humor y aventura a través de un único hilo argumental. Durante un primer tercio en el que se hace la presentación del grupo de chorizos que se verá obligado a cumplir con la misión que les encarga su jefe tras meter la pata en otro trabajo anterior, la acción no tarda en trasladarse a todo aquello que envuelve la competición deportiva. Y es a partir de este momento, en el que el director aprovecha cada mínima oportunidad que se le presenta para introducir ese componente de cine de aventuras en las disparatadas situaciones cómicas en que se ven envueltos los personajes.


    Por desgracia, "El raid" se apoya exclusivamente en la vis cómica de este grupo de improvisados sicarios ya que, aparte de sus continuas confusiones, el resto del largometraje no es sino una mera excusa para hacer que toda la historia gire entorno a esta simpática premisa argumental pues, aparte de ello, el resto del film se queda completamente hueco y vacío de cualquier ápice de sentido común. Eso sí, todo muy adornado con impresionantes panorámicas de escenarios naturales, escenas de acción y ritmo lo suficientemente ágil para que el interés no decaiga durante su ajustada hora y media de duración. De este modo, "El raid" no es, ni de lejos, un ejemplo de la mejor comedia francesa que se ha visto a lo largo de los últimos años aunque, para ser sinceros, resulta lo suficientemente simpática como para que verla no se convierta en una tortura sino más bien, en un inofensivo aunque intrascendente pasatiempo.



  • MR. HYDE DICE:

  • ¡Menudo despiporre de película! ¿Sabéis esa clase de pelis que no son buenas (por no decir que alguna roza lo malo descarado), pero con las que te partes la caja? Pues "El raid" es una de ellas. Es un disparate de cabo a rabo, pero las tonterías que se les ocurren a los protagonistas son tan divertidas y, a la vez, tan patanes, que no puedes hacer otra cosa que no sea reírte. Hace poco vi con mi hermana una película de Arturo Fernández. Era mala de cojones, pero no podías evitar reír con las tontunas que les pasaban a los protagonistas. Pues con "El raid" pasa algo parecido. Es una de esas pelis a las que mejor no les busques mucho sentido, pero de las que, si te dejas llevar por la historia (muy entretenida, todo haya que decirlo), entre los líos que se montan y las paridas que les pasan, se te pasa la hora y media que dura, y tú terminas con una sonrisa en la cara.


    A mí, particularmente, me gustan bastante las comedias de enredos, así a lo Blake Edwards. Y no es que esté comparando a este genio de la comedia con "El raid" -faltaría plus- pero, lo que quiero decir, es que cuando en una comedia se produce un malentendido que hace que todo lo que pase después ya arrastre esta cagada, pues me parece de lo más interesante. En este caso, desde que se produce en primer malentendido, todo lo demás es una mezcla de absurdo y estracanada brutal. Pero, lo que hace de "El raid" una peli así de divertida es que los protagonistas, esos matones de pacotilla que no saben ni hacer una "o" con un canuto, son así de tontos porque no dan para más. O sea, que no necesitan hacerse los bobos (algo así como le pasa al pobre Steve Martin cuando hace de Inspector Clouseau, que el hombre confunde alelamiento con gilipollez supina) para ir metiendo la pata una vez tras otra.


    Además, el humor de "El raid" es bastante negro porque, si te paras a pensar, lo que los tipos estos están queriendo hacer todo el rato, es cargarse a la líder de su equipo, pero siempre hay algo que se lo impide: cuando no es una catarata bestial, es un ataque sorpresa contra ellos en un pantano, y cuando no les ayuda ella a cruzar una mierda de puente colgante a muchos metros de altura, dependen de la chica para que un paracaídas se abra. En fin, que es casi desesperante ver cómo, cada vez que tratan de darle boleto, es ella quien, sin saberlo, les salva la vida a ese grupo de patanes.


    Por lo demás, "El raid" no es más que todo ese conjunto de aventuras a la fuerza que tienen que vivir los supuestos matones en mitad de la Patagonia, junto con la persecución por parte de los verdaderos asesinos, que también se tienen que chupar cada etapa de la competición deportiva para poder dar con ellos. Para mi gusto, esto es lo más flojo de toda la peli, ya que el final en el que se encuentran todos en esa especie de desfiladero helado (helicóptero incluido) no le pega al tono que ha ido teniendo el resto de la peli (por no decir que lo que pasa con la jefa de los asesinos y los patanes del grupo es bastante lamentable). Pero bueno, supongo que después de todo el tono de buen rollito que había mantenido las peli hasta ese punto, han querido que la cosa acabara relativamente bien, así que le plantan un final con calzador que no pega ni con cola y se quedan más anchos que un arbusto. Pero bueno, al menos te puedes consolar pensando que el resto de la peli ha sido bastante divertido hasta ese momento. Así, "El Raid" es una película muy divertida, y entretenida para pasar distraído un buen rato sin pensar demasiado. De esas que no son gran cosa, pero que te viene una sonrisa a la cara cuando la recuerdas (si es que la recuerdas).





    Le Raid - Bande Annonce FR por _Caprice_

    viernes, 2 de marzo de 2012

    ESTRENOS DE VIDEOCLUB: "MARGIN CALL"

    TÍTULO: MARGIN CALL

    DIRECTOR: J.C. CHANDOR

    REPARTO: ZACHARY QUINTO, KEVIN SPACEY, PAUL BETTANY, JEREMY IRONS, DEMI MOORE, STANLEY TUCCI, SIMON BAKER, PENN BADGLEY

    DURACIÓN: 109 min.

    AÑO: 2011

    GÉNERO: DRAMA

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Era cuestión de tiempo que, desde Hollywood, se llevara el tema de la crisis financiera mundial al cine. Si bien ya se había hecho un primer intento con el extraordinario y muy recomendable documental "Inside job - Inside job, 2010" -ganador del Oscar al mejor largometraje documental el año pasado-, ha sido el director novel J.C. Chandor quien ha conseguido hacer un retrato de lo más fiel acerca de los momentos previos al paulatino estallido de la famosa "burbuja" que ha dado lugar a la estado de crisis en el que vivimos desde hace unos años. Para ello, Chandor ha escrito un excelente guión centrado en la encrucijada en la que se ve una de las empresas financieras más importantes de Wall Street cuando descubre hasta qué punto está comprometida su continudad, y cómo de grandes son las potenciales pérdidas que podría sufrir si no se tomaran medidas drásticas al respecto. Para ello, además de en un libreto impecable, Chandor ha contado con la participación de grandes actores del panorama cinematográfico actual, que se desprenden por completo de su aura de súper estrellas, para encarnar con plena convicción a seres de carne y hueso preocupados más por su estabilidad económica que no por el caos que sus decisiones pueden llegar a causar.


    Eric Dale (Tucci) es despedido, de la noche a la mañana, de la empresa para la que lleva trabajando más de treinta años, debido a unas medidas improvisadas de recorte. Antes de abandonar el edificio, le pasa un pen drive con datos comprometidos y reveladores a un joven y espabilado analista de riesgos llamado Peter (Quinto), para que le eche un vistazo. Cuando Peter continua el trabajo de Eric descubre que la empresa está valorada muy por encima de los activos que posee y que, además, se han excedido con creces los ratios de estabilidad presupuestaria. Esto puede llevar a la compañía a la quiebra en cualquier momento, ocasionando importantísimas pérdidas económicas a otras muchísimas empresas. Tras avisa a sus jefes superiores, el cínico Will Emerson (Bettany) y el apático Sam Rogers (Spacey), éstos revisan la información analizada por Peter, contactando a su vez con sus respectivos superiores, Jared Cohen (Baker) y Sarah Robertson (Moore), hasta hacer que el presidente de la empresa, el frío y calculador John Tuld (Irons) convoque un gabinete de crisis para solventar la situación en una carrera contrarreloj para evitar un desastre de proporciones dantescas.


    "Margin call" es un largometraje que destaca muy favorablemente por varios factores. El primero de ellos es la solvencia probadísima de su director, el debutante J.C.Chandor, a la hora de trasladar a la gran pantalla un relato de lo más complejo a priori, debido tanto a la gran cantidad de información que pretende transmitir como a la necesidad de contar con una puesta en escena que ayude al espectador a comprender aquello que le pretenden contar, y hacer que éste se sienta interesado por ello. Todo esto lo consigue Chandor gracias a una puesta en escena calculada al milímetro, alejada de grandes sofisticaciones visuales (no existen grandes movimientos de cámara, ni panorámicas elaboradísimas sino que, más bien al contrario, hay mucha cámara fija). Esto, junto con una impecable labor de montaje, hace que el guión se desarrolle con una facilidad pasmosa, haciendo que todo gire en torno a la historia que se narra, y no haciendo que ni su tremendo reparto ni la complejidad aparente del argumento sean en ningún momento un entorpecimiento para arruinar la función.


    El segundo es lo acertado de cada intérprete en su respectivo personaje. Si bien da la sensación de que Jeremy Irons podría haberse intercambiado el papel con Kavin Spacey (no es la primera vez que el actor estadounidense ha probado lo bien que sabe hacer de villano de la función), no es menos cierto que Spacey es capaz de transmitir al espectador sus dudas de forma ejemplar (atención al cara a cara entre Sam y John ante el Consejo de Administración, o su conversación privada en unos aseos). Por su parte, Paul Bettany parece saborear cada plano en el que aparece con su actitud socarrona y despreocupada (presten atención al instante en que cuenta lo fácil que le resulta gastar en poco tiempo la gran fortuna que cobra al año), mientras que Zachary Quinto se erige como un involuntario héroe con una sencillez de lo más acertada.


    De todas formas, a pesar de la excelencia de estos elementos, el mayor (y casi me arriesgaría a decir único) problema del que adolece el film es de su argumento monotemático. Cierto es que la historia que se le está contando al público está centrada en un solo eje (la irrupción de la crisis financiera y las mejores formas a adoptar de forma inmediata para evitar que el mal sea mayor), pero esto puede jugar en contra del largometraje al convertirlo en un tema centrado sólo en un aspecto de la acción. Por poner un ejemplo, no se muestran más que de pasada las reacciones colaterales que esto implica y, al tener lugar la acción antes de la llegada global de la crisis, tampoco se tienen en consideración la forma en que la caída de esta primera ficha de dominó repercute en el resto.


    Así y todo, "Margil call" es un ejercicio soberbio de destreza narrativa, de sencillez argumental y de deleite absoluto del gran reparto con el que cuenta. Por consiguiente, y aún a riesgo de que la historia que cuenta no sea tan popular como las de otros films mucho más entretenidos y distendidos, "Margin call" se convierte en una opción estupenda dentro de los estrenos semanales de videoclub. De hecho, ojalá el film hubiera logrado tener una mayor repercusión en salas comerciales.



  • MR. HYDE DICE:

  • Una pequeña aclaración antes de empezar con la crítica. "Margin call" es un término financiero que viene a querer decir algo así como "el precio mínimo al que resulta rentable vender algo". No es que haya que ser un entendido en finanzas, pero es que esa definición, su título en inglés, define a la perfección lo que acaba pasando en la peli. Pero tranquis, que para ver "Margin call" no hace falta tener un doctorado economía ni mucho menos. De hecho, es cojonuda la sencillez con la que hacen que entiendas un montón de cosas súper complicadas de finanzas, sin necesidad de darte un cursillo acelerado, y sin que el interés por la historia que estás viendo decaiga ni un solo minuto. Hay que reconocer que tiene un mérito cojonudo hacer interesante una peli sobre los momentos previos al mega crack financiero que ha acabado reventando a empresas de todo el mundo.


    Para empezar, algo por lo que merece la pena ver "Margin call" es por su reparto. Conseguir que unos actorazos de ese calibre hicieran una peli como ésta, hace unos años hubiera costado una pastuza indecente. Si embargo, aquí estás estupendos del primero al último, aunque canta a la legua que hay cada uno de ellos hace de un personaje estereotipado a lo bestia pero, aun así, bordándolo. Por ejemplo, Jeremy Irons hace del tiburón más grande de la pecera, y se lo pasa pipa; Kevin Spacey y Stanley Tucci hacen de la voz de la conciencia, mientras que Paul Bettany es el típico cínico cachondo y oportunista, y Demi Moore y Simon Baker (de la serie "El mentalista") se limitan a poner su carita para roles mucho más secundarios. Pero bueno, así y todo es una gozada verlos en un mismo plano a todos.


    Eso sí, la historia es como la vida misma. De hecho, no me extraña en absoluto que digan que está todo basado en hechos reales porque, tal y como está últimamente el patio, te lo crees sin hacer mucho esfuerzo. "Margin call" se centra en las veinticuatro horas previas a que una empresa destape un escándalo brutal de falsa contabilidad, basada en que lo que ellos dicen que vale mucho y que son "productos" buenísimos, en realidad, no valen una mierda. Evidentemente, no hay que ser muy listo para saber que lo único que quieren es sacarse esa mierda de encima y pasarle la patata caliente a otra empresa. Vale, pues la peli te cuenta las horas previas a que una empresa se dé cuenta de que, o hace eso, o está pero que bien jodida.


    Y, como os decía, todo este embrollo te lo cuentan de forma que te atrapa desde el principio. Además, el hecho de empezar haciendo los famosos recortes de personal es algo mucho más realista de lo parece por el simple hecho de verlo en una película -creedme, conozco perfectamente a personas que se han visto en una situación calcada al de la peli-, al igual de que haya jefes que no tengan ni puta idea de en qué consiste su trabajo (al personaje de Kevin Spacey, al principio de toda la movida, le preocupa más la salud de su perro que no que hayan tirado de su departamento a ochenta personas; otro ejemplo sería que, cuando le tratan de contar cuál es el problema, le tienen que señalar con un dedo la pantalla del ordenador, porque no tiene ni guarra de cómo interpretar un gráfico... vamos, como la vida misma). Todo lo demás, es una angustia por ver cómo consiguen salir de ese follonazo sin perder un solo duro de sus impresionantes fortunas, aunque para ello tengan que tirar a medio mundo a la calle, sabiendo que ellos mismos salvarán el culo, pero que joderán a base de bien a muchísimos otros.


    En fin, que una película como "Margin call" es de lo más didáctica, y casi necesaria para comprender un poco más toda la basura que nos estamos teniendo que tragar estos días. No tengáis miedo por pensar que es una película de la que no vais a entender nada, o que va a ser un rollazo porque vaya de finanzas. Ya os digo que no solo está clarísimo desde el principio todo lo que pasa, sino que te atrapa la atención en seguida, y hasta el mismo final. Lo único malo de todo es que, cuando te paras a pensar un poco, te das cuenta de que es tal cuál está pasando en la vida real, y te entran unas ganas brutales de meterle una patada en los cataplines a más de uno. Pero bueno, siempre puedes disfrutar con las interpretaciones de todos esos actorazos, que ya es más de lo que puedes hacer cuando sales a la calle. Yo, personalmente, os la recomiendo, aunque solo sea para estar un poco más al corriente de cómo se ha originado todo el pollo que nos está tocando mamarnos. Y, por supuesto, olé los huevos del que ha conseguido hacer de esto una película original y comprensible. No os penséis que debe ser fácil.




    jueves, 1 de marzo de 2012

    CINE ACTUAL: "WANTED (SE BUSCA)"

    TÍTULO: WANTED (SE BUSCA)

    DIRECTOR: TIMUR BEKMAMBETOV

    REPARTO: JAMES MCAVOY, ANGELIA JOLIE, MORGAN FREEMAN, TERENCE STAMP, THOMAS KRETSCHMANN, COMMON, MARC WARREN

    DURACIÓN: 110 min.

    AÑO: 2008

    GÉNERO: ACCIÓN

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Tal y como hemos comentado en más de una ocasión, en Hollywood tienen un olfato único a la hora de "reclutar" nuevos talentos desde fuera de las fronteras estadounidenses. No suele ser frecuente que directores de lengua materna no anglosajona den el gran salto hasta la meca del cine, poniéndose al frente de costosas súper producciones, diseñadas para convertirse en grandes éxitos. Sin embargo, también es cierto que, mientras algunos directores como el mejicano Alejandro González Iñárritu, o los alemanes Marc Foster y Tom Tikwer son un claro ejemplo de cine de calidad realizado en los Estados Unidos, otro grupo parece disfrutar mucho más rodando películas que son puro divertimento, tan efectivo como intrascendente. Tal es el caso de, por ejemplo, Guillermo del Toro, Rodrigo Cortés o el ruso Timur Bekmambetov, a quien se le propuso el proyecto de "Wanted (se busca)" después de captar la atención del público internacional con esa combinación de film de vampiros y ciencia ficción que fue "Guardianes de la noche - Nochnoy dozor, 2004", y su secuela.


    Wesley (McAvoy) es un joven retraído y bastante tímido que lleva una vida de lo más monótona. Trabaja en una gran oficina bajo la supervisión de una tiránica jefa, y vive con una novia que le es infiel con uno de sus amigos. Un buen día, Wesley conoce a una misteriosa mujer llamada Fox (Jolie), quien le informa de que su padre ha sido asesinado por un peligroso pistolero. Así es como Wesley descubre que su padre, al que creía muerto desde hacía muchos años, era un criminal que pertenecía a hermandad de asesinos liderado por un enigmático hombre llamado Sloan (Freeman). Sloan le advierte a Wesley de que Cross (Kretschmann), el asesino de su padre, ahora tiene intención de acabar también con su vida, por lo que le propone entrenarse y convertirse en un miembro más de la hermandad para, así poder hacerle frente.


    "Wanted (se busca)" es un largometraje que desafía todas las normas y convencionalismos del cine de acción más rudo. En efecto, no se contenta con mostrar elaboradísimas coreografías de tiroteos y secuencias de persecuciones imposibles en los más variados medios de transporte, sino que pretende resultar innovador mediante la introducción de un estilo visual que mezcla los ingredientes más propios de "Matrix - The matrix, 1999" o de cualquier film de la serie Bourne, que no de otros clásicos del género como "Jungla de cristal - Die hard, 1988". Sólo así se explica que los efectos visuales sean una parte fundamental de "Wanted (se busca)" ya que, sin ellos, no sería posible ni la décima parte de la película.


    Ahora bien, el largometraje peca de excesivamente novedoso. Mientras que en los films en que John McLaine hace de las suyas la acción, por increíble que parezca, puede llegar a ser aceptada sin excesivo esfuerzo por parte del público, en "Wanted (se busca)" no sucede esto. En este caso, el espectador se ve obligado a creer que lo que ve en las imágenes, dentro de su espectacularidad (que, sin duda, la tiene), es algo de lo más normal, cosa que no resulta tan fácil. Que un pistolero sea capaz de hacer que, al disparar una pistola, la bala no vaya en línea recta, aún puede tener un pase. Pero que una persona sea capaz de conducir un coche desde el capó, mientras dispara a una camioneta que les persigue, y dando volteretas por el lateral de un autobús que le sirve como carretera, eso ya es pasarse un poco de la raya.


    No obstante, "Wanted (se busca)", al fin y al cabo, es un largometraje que no engaña a nadie. Los fanáticos del cine de acción espectacular y cuanto más increíble mejor, desde luego, disfrutarán durante todo su metraje. Pero, como decíamos, quienes sean más partidarios o fanáticos del cine de acción de corte clásico, se sentirán algo decepcionados. Cierto es que en "Wanted (se busca)" hay muchos disparos, persecuciones y ruido, muchísimo ruido. Pero que, en su conjunto, tenga un sentido más o menos coherente, es algo que no se le debe exigir a una película como ésta ya que, de hacerlo, pierde el pequeño encanto que tiene. Y que, por el lado interpretativo, se limita a presentar por enésima vez a Angelina Jolie como la heroína de cine de acción definitiva, a Morgan Freeman disfrutando de lo lindo sabiendo en qué tipo de película está, y un sorprendentemente eficaz James McAvoy capaz de darle a su personaje de improvisado sicario una humanidad y sentido del humor admirables.


    De todos modos, hay que reconocer, en honor a la verdad, que el film tiene escenas ciertamente deslumbrantes (la mencionada huída en un deportivo, o el brutal descarrilamiento de un tren), rodadas con notable pericia, y con ánimo de mostrar secuencias de lo más original. Lo malo del asunto es que es un tipo de acción dirigida a un tipo de público muy específico, por lo que los espectadores acostumbrados a un tipo de acción más tradicional pueden sentirse decepcionados por su exceso de fuegos de artificio. En definitiva, "Wanted (se busca)" es una película exclusivamente dirigida a aquellos espectadores que disfruten de la acción más desenfrenada, más preocupada por lo deslumbrante de sus imágenes y por las coreografías de disparos varios, que no por la historia que cuenta, ni por la puesta en escena de la misma. Cosa que, dicho sea de paso, no tiene nada de malo.



  • MR. HYDE DICE:

  • Os cuento algo. Hay dos formas de ver "Wanted (se busca)". La primera es queriendo encontrar alguna explicación más o menos normal a la historia, razonando las acciones de cada personaje y tratando de encontrarle un sentido lógico a lo que pasa y ves. La segunda es teniendo claro que es un pasatiempo que sólo pretende hacer que te lo pases bien y que lo flipes con las escenas tan alucinantes que tiene, y con una acción que no has visto antes en ninguna otra peli. Si sois de los que tiráis más hacia la primera, ya os digo desde ahora que os podéis ahorrar las casi dos horas que dura "Wanted (se busca)" y hacer algo de más provecho, o ver una película que sea más de vuestro gusto. Los que seáis más de la segunda opción, ya os digo desde ahora que "Wanted (se busca)" es una de las peli de acción más flipantes y acojonantes que he visto en muuuucho tiempo.


    Las reglas de lo normal no existen en "Wanted (se busca)". No es que sea una especie de "Matrix" en la que se mezclan movidas de ciencia ficción y todo eso. Aquí, lo único así más "increíble" es lo que los tíos de la peli son capaces de hacer con una pistola o con un coche. Pero claro, James Bond hace cosas más chungas con un reloj y a todo el mundo le parece de lo más normal, así que tampoco tiene por qué llamar tanto la atención. En fin, como os cuento, "Wanted (se busca)" es la perfecta película de palomitas, es decir, que está hecha única y exclusivamente para que te lo pases de fábula desde el minuto uno hasta el último. Tiene todo lo que una buena peli de este palo debe tener: acción trepidante a lo bestia, escenas impresionantes (y lo digo muy en serio, impresionantes), tiroteos a cascoporro, sangre y mamporros a mansalva, y un ritmo brutal que te deja pegado al asiento desde antes de que salgan las letras. Además, tiene una cosa que a muchos les repele, pero que yo creo que es necesaria en cualquier peli de acción que se precie: es violenta, muy violenta, y con sus buenas dosis de sangre. Pero que nadie se encañe, que no soy ningún sádico. Lo único que pasa es que me ponen a parir esas pelis en que un personaje dispara a otro, y éste se lleva la mano al estómago mientras cae de rodillas con cara de estreñido gritando "¡Maldición!". Lo siento, pero eso me parece ridículo. Si a uno le pegan un tiro, sangra, así de fácil. Y si lo hacen como en "Wanted (se busca)", pues con más razón aún.


    De todas formas, aunque yo aquí os tenga que contar cositas acerca de la peli, "Wanted (se busca)" es una de esos casos en que más vale la pena verla sin saber mucho de su argumento -aunque creedme si os digo que es lo de menos-, y sin haber visto más vídeos o trailers de los imprescindibles. Porque la sorpresa y el disfrute de "Wanted (se busca)" es, precisamente, alucinar a base de bien con los tres o cuatro momentos impresionantes de verdad que tiene. Para no desvelar demasiado, sólo os digo que prestéis atención al momento en que se conocen el chico protagonista y Angelina Jolie, la primera misión del mientras conduce un coche, el tiroteo dentro de un tren (y todo lo que pasa después) y, por supuesto, los diez últimos minutos de acción pura y dura -indescriptibles-.


    En fin, que "Wanted (se busca)" es una gozada, puro espectáculo. Como veis, en ningún momento he dicho que sea buena, pero de lo que no cabe duda es de que es un entretenimiento de primer nivel, con acción trepidante a saco, ritmo salvaje, y con unos efectos especiales flipantes. Eso sí, el único defecto -y gordo- que le veo a la peli es lo que justifica toda la historia que te cuentan (creo que los que saben más de cine lo llaman McGuffin en honor a Hitchcock). O lo que es lo mismo, que metan por medio a un telar monumental para obtener cierta información. Sé que dicho así no parece tener mucho sentido la frase, pero esperad a ver la película y ya veréis como es para cagarse en los guionistas porque, con la pasta que fijo se han gastado en hacer la peli, qué demonios les hubiera costado currarse un poco más un motivo con un pelín más de sentido, y que no fuera ni la mitad de ridículo (por no decir mierdero).


    Pero vamos, que eso no quita para que "Wanted (se busca)" sea una gozada de principio a fin. Insisto en que es, ni más ni menos, una película de acción interesada en enseñar piruetas tan impresionantes como imposibles. Pero si te dejas seducir por ese juego de "no pienses y disfruta" que te propone, el resultado no puede ser mejor. Os lo dice alguien que ya se la ha visto tres veces.




    miércoles, 29 de febrero de 2012

    CINE DE LOS 90: "EL PACIENTE INGLÉS"

    TÍTULO: EL PACIENTE INGLÉS

    DIRECTOR: ANTHONY MINGHELLA

    REPARTO: RALPH FIENNES, KRSITIN-SCOTT THOMAS, JULIETTE BINOCHE, WILLEM DAFOE, COLIN FIRTH, NAVEEN ANDREWS

    DURACIÓN: 160 min.

    AÑO: 1996

    GÉNERO: DRAMA

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Son muchos los directores que han afirmado y confirmado en más de una ocasión que no todos los escenarios son idóneos para realizar sus películas. Por poner algún ejemplo, Steven Spielberg juró que nunca volvería a rodar un film en el agua, después de haber hecho "Tiburón - Jaws, 1975" (decisión que también pareció compartir todo el equipo de "Waterworld - Waterworld, 1995"), y Shekhar Kapur hizo lo propio tras el desastre que le supuso rodar en el desierto su versión de la novela "Las cuatro plumas". Sin embargo, al igual que por cada Spielberg hay un James Cameron que no se rinde ante las dificultades de los rodajes acuáticos (recordemos "Abyss - The abyss, 1989" y, sobretodo, "Titanic - Titanic, 1997"), también hay un Anthony Minghella que decidió que la única forma de llevar a la gran pantalla la novela de Michael Ondaatje "El paciente inglés" era hacerlo en todo su esplendor: en mitad del desierto y haciendo frente a una dificilísima producción que se vio recompensada con nueve premios Oscar.


    A finales de la Segunda Guerra Mundial, una avioneta es derribada en el Sahara. En su interior se encuentra a una mujer muerta y al piloto, que está amnésico, con el rostro totalmente quemado, y con heridas de gravedad. Hana (Binoche), una enfermera canadiense se hace cargo de él, decidiendo cuidarlo en un viejo monasterio italiano derruido, ante la imposibilidad de viajar con el moribundo a cuestas. A partir de lo escrito en un diario que llevaba consigo el piloto, Hanna descubre que se trata de Laszlo de Almásy (Fiennes), un conde de origen húngaro que desarrolló numerosas labores de topografía en África desde antes de la Guerra. Será entonces cuando el mismo Almásy le cuente cómo, durante los últimos años, se enamoró de Katherine (Scott Thomas), la esposa de Geoffrey Clifton (Firth), un importante diplomático británico destinado en el Sahara, con la que vivió una apasionada historia de amor clandestino de fatales consecuencias. El relato de Almásy se completará cuando aparezca en el convento un curioso personaje llamado Caravaggio (Dafoe), quien conoce más de un secreto de Almásy, y un soldado indio llamado Kip (Andrews), del que Hana se enamora.


    Las influencias de "El paciente inglés" son más que numerosas. Desde la mencionada "Lawrence de Arabia", hasta la épica grandiosa que se combinaba con otra emocionante historia de amor en "Memorias de África - Out of Africa, 1985". Ahora bien, donde sendos largometrajes mencionados destacaban por la evidente épica de su puesta en escena, en "El paciente inglés" se sustituye esta épica por poesía visual. Así pues, a Minghella no le interesa tanto dedicar minutos de metraje a retratar las grandes secuencias de invasión de África por parte de las tropas nazis, sino que prefiere otorgarles esos minutos a sus personajes, para relatar los entresijos de sus complicadas relaciones amorosas (las de Almásy y Katherine, por un lado, y las de Hana y Kip por otro). Tal decisión resulta de lo más acertada en determinados momentos -el arranque de pasión entre el conde y la esposa del diplomático durante una recepción de gala- aunque, en su mayor parte, no contribuye sino a alargar en exceso el largometraje -la secuencia de la tormenta de arena en la que se quedan atrapados en los coches o, ya cerca del final, en la cueva en la que Almasy y Katherine se refugian-.


    Ahora bien, a pesar de que la duración de la película acabe pesando sobre los hombros del espectador, hay que alabar muchos elementos que hacen de "El paciente inglés" un film fascinante desde un punto de vista visual. En primer lugar, la fotografía del colorista John Seale, quien retrata el desierto con una textura simplemente magistral. En segundo lugar, el montaje de Walter Murch (sus encadenados son espléndidos). En tercer lugar, toda la ambientación que consigue recrear tanto el lujo de mediados de siglo pasado en el continente africano, como los escenarios más propios de los parajes arrasados por la guerra. Y, por último, en la insuperable banda sonora de Gabriel Yared -ésta es una de las preferidas de Hyde-, quien acompaña cada escena de la película con una sensibilidad que raras veces se encuentra en una producción de estas características.


    En resumidas cuentas, "El paciente inglés" es un film que trata de resucitar el amor por las grandes producciones épicas de los años cincuenta y sesenta aunque, en esta ocasión, dejando de lado el ritmo más dinámico de aquellas para concentrarse en la historia de los personajes que la protagoniszan. Es una película lenta, pero que consigue sobreponerse a su larga duración gracias a una puesta en escena preciosista y mimada hasta el último detalle. Digna de ser admirada en una buena pantalla y en todo su esplendor.



  • MR. HYDE DICE:

  • Que sí, que mucho Oscar, mucha historia de amor y mucha foto bonita del desierto. Pero "El paciente inglés" es un coñazo de tres pares de cojones. Es larga hasta cansar, pero es que si le quitas media hora, aún le sobra otra media. No te digo que el desierto no esté bien, y que la historia de amor o la de la intriga de la Segunda Guerra Mundial no mole. Pero es que después de casi dos horas, lo que tienes es unas ganas brutales de que la peli se acabe y poder pirarte a hacer otra cosa. Eso como si quisieran contar demasiadas cosas en una sola película y, para ello, se hubieran tenido que pasar toda la vida haciéndola. Dura más de dos horas y media, y es normal porque, aunque la fotografía sea una pasada (las cosas como son), lo que no hay quien discuta es que si, en vez de tanta postal de arena, dunas, moribundos con la cara achicharrada y demás, hubieran ido directos al grano, ahora sería el primero en decir que "El paciente inglés" es un flipe. Pero es que es leeeeenta, y más leeeeenta, y ves que no pasa naaaaada, y que el protagonista va y vuelva unas cuarenta veces para hacer lo mismo. Y, evidentemente, al final te acabas desesperando.


    La lástima es que, después de todo, te das cuenta de que "El paciente inglés" no es una mala película. De hecho, es una gran putada porque, si fuera un truño, disfrutaría como un loco poniéndola a caldo. Pero resulta que no, que está muy bien hecha, que estéticamente es bonita, y que se nota que se lo ha currado un huevo y parte del otro. Lo malo del asunto es que, por desgracia, eso no quiere decir que sea entretenida, o que emocione y te haga estar con el corazón en un puño. Más bien al contrario, es perfectamente compatible con el hecho de que la peli sea un bodrio de cojones, mira tú qué lástima. Ah, y no me olvido de las actuaciones, que también son cojonudas, y lo digo en serio. Desde el último secundario hasta los actores principales, todos están de fábula. Pero, repito, eso está bien cuando la peli dura hora y media como mucho porque, a la décima vez que toda la historia vuelve al desierto para que te cuenten en sesenta minutos lo que podrían haber resumido en un cuarto de hora, es para pegarse un tiro.


    Acerca de las cosas así que más destacaría, de entre las que más me gustaron, creo que me quedaría con dos o tres. La primera, sería la música. Toda la banda sonora es una pasada, desde el primer tema hasta el último, y le va a la película como anillo al dedo. Es como una mezcla de Bach y música oriental del tipo Maurice Jarre (¿qué tendrán los compositores franceses que siempre consiguen "retratar" al desierto como nadie en la música que escriben para películas?), y que hace que dé gusto escucharla ya sea con la peli o el CD en casa -un consejo: si no lo tenéis, conseguidlo como sea y disfrutad de él-.


    La segunda cosa destacaría de "El paciente inglés" creo que sería la fotografía. Ya os digo que casi se puede pasar la mano por la pantalla y acariciar las dunas esas tan impresionantes del desierto (lástima que la peli sea casi todo el rato eso), sobretodo porque no es siempre una luz fuerte, sino que es más dorada, como cálida de verdad. Precioso.


    Y, la tercera, serían determinados momentos de la peli que, por alguna razón en particular se me quedaron en la memoria. Por ejemplo, me quedaría con ese momento en el que la enfermera hace una especie de recorrido con cuerdas por lo alto de las pinturas de una iglesia que está medio derruida mientras su novio la sube con unas cuerdas. Os prometo que, como no te esperas esa escena, es como si te abrieran los ojos para enseñarte algo sorprendente y bonito a rabiar (de nuevo, atención a la música). O ese otro momento, ya hacia el final de la peli, en el que parecen querer copiar el paseo en avioneta de Robert Redford y Mery Streep en "Memorias de África", solo que aquí, en vez de ser un par de enamorados felices, son dos enamorados que han pagado bien cara su pasión. Pero la imagen de la avioneta (después de saber qué ha pasado con ellos) volando por encima de un desierto brutalmente grande es una pasada.


    En fin, que si sois de los que disfrutáis con las pelis así en plan épico y lentas, desde luego, "El paciente inglés" no os la podéis perder. Y lo mismo vale para aquellas (no es por ser machista, pero algo me dice que son más "ellas" que "ellos") que os lo pasáis teta sufriendo con las historias de amor imposibles. Para el resto del universo mundo, os aconsejo ver una vez "El paciente inglés", pero no creo que vayáis a repetir, al no ser que la pasen por la tele y no tengáis nada mejor que hacer durante casi tres horas (cosa que dudo), o que queráis volver a ver alguna escena en particular. Por lo demás, la peli es una castaña tremenda, pero muy bien hecha.




    martes, 28 de febrero de 2012

    CINE DE LOS 80: "CORTOCIRCUITO"

    TÍTULO: CORTOCIRCUITO

    DIRECTOR: JOHN BADHAM

    REPARTO: STEVE GUTTENBERG, ALLY SHEEDY, FISHER STEVENS, AUSTIN PENDLETON, G.W. BAILEY, BRIAN MCNAMARA

    DURACIÓN: 94 min.

    AÑO: 1986

    GÉNERO: COMEDIA

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • John Badham es lo que, de una forma algo más vulgar, podría describirse como un director que sirve tanto para un roto como para un descosido. Esto quiere decir, ni más ni menos, que quien consiguiera uno de los mayores éxitos del momento al dirigir "Fiebre del sábado noche - Saturday night fever, 1977", ha realizado tanto dramas ("Mi vida es mía - Whose life is it anyway?, 1981"), como películas de acción ("La asesina - Point of no return, 1993", "Salto al peligro - Drop zone, 1994"), pero siempre moviéndose en terrenos cercanos a la comedia ("Dos pájaros a tiro - Brids on a wire, 1990"). Posiblemente sea esta facilidad para saltar de un proyecto a otro lo que ha hecho que John Badham no se concentre en un tipo de largometrajes en particular, y que haya preferido decantarse por proyectos sin excesivas complicaciones y simples de rodar, en lugar de arriesgarse con films más elaborados y personales. En cualquier caso, de lo que no cabe duda es de que, en los ochenta, Badham consiguió apuntarse dos tantos importantes al realizar, por una parte, una interesante película de intriga militar ("Juegos de guerra - War games, 1983") y, por otra, un simpático largometraje acerca de las aventuras de un peculiar robot en la entretenida "Cortocircuito".


    Newton Crosby (Guttenberg) es un ingeniero especializado en robótica que ha creado un prototipo especial de robot por el que el ejército se interesa, para darle utilidad con fines militares. Sin embargo, durante la preparación de una remesa de robots, uno de ellos, el Número 5, es alcanzado por un rayo, lo que provoca un cortocircuito en su sistema operativo. Así pues, a causa de ello, en durante el traslado de las unidades al emplazamiento militar, Número 5 se escapa, yendo a parar al lado de la casa de una joven muchacha llamada Stephanie (Sheedy), quien lo confunde con un extraterrestre. Decidida a protegerlo, se aliará con Newton para evitar que Número 5 sea convertido en una máquina de guerra, por mucha insistencia que ponga el militar al frente del proyecto, el implacable Skroeder (Bailey).


    "Cortocircuito" es un film que funciona gracias a la original situación que ubica a un sofisticado robot en situaciones de la vida diaria para las que no está preparado, por lo que estas secuencias funcionan mucho mejor que lo previsible que se vuelve la historia cuando se la vincula con todo lo relacionado con los militares. En efecto, resulta gracioso ver a Número 5 tratando de cocinar siguiendo las instrucciones de una receta televisada, o lo llamativo que le resulta ver desnuda a la protagonista por lo distina que ve su fisonomía en comparación de la suya. Así pues, es en estos pequeños e intrascendentes momentos en los que "Cortocircuito" consigue ser un largometraje realmente distendido y divertido.


    Por lo que respecta al resto del film, "Cortocircuito" se debate entre el entretenimiento más propio de un formato doméstico que el habitual dentro de las producciones hollywoodienses. Cierto es que se sirvió de un actor como Steve Guttenberg, de moda por aquellos años, para potenciar la atracción de la película, aunque es evidente que la mayor atracción del film es la interactuación del robot Número 5 que provoca tantos revuelos y situaciones divertidas. En definitiva, "Cortocircuito" es un largometraje-pasatiempo que entretiene sin resultar aburrido, virtud muy a tener en cuenta.

  • MR. HYDE DICE:

  • Simpática la película. No es que sea nada del otro mundo (como la mayoría de las comedias de los ochenta), pero tenía su gracia, y era lo suficientemente distraída para hacer que te lo pasaras bien con los cirios que va montando Número 5. Lo más interesante de "Cortocircuito" es, precisamente, la adaptación del robot al entorno más humano (por no hablar de lo mucho que se parece el robotito Wall·E de Disney a Número 5... feliz coincidencia). Como el trasto ese ha sido diseñado para el combate y tal, no tiene ni papa de cómo comportarse cuando está con los humanos, ni para qué sirven la mitad de cosas cotidianas que hay en una casa, lo que convierte a "Cortocircuito" en una comedia que nada tiene que ver con la peli de acción o ciencia ficción que podría haber sido. Y menos mal porque, en mi opinión, creo que funciona mucho mejor así que si hubieran hecho la enésima versión del robot fuera de control y todos esos rollos.


    No es que tenga muchas escenas así como para recordar, pero recuerdo en particular la primera vez que la chica se encuentra con Número 5, y de cómo éste se lee a una velocidad de vértigo los libros (diccionarios incluidos) para luego pedir "más datos, más datos" -punto importante, porque es así como el bicho va aprendiendo las costumbres más de los humanos, y menos estrategia militar-. También mola ese momento en el que hay un novio capullo que empieza a discutir con la chica que cuida de Número 5 y, mientras ella corta con él (que se pilla un buen rebote), Número 5 le desmonta su cochazo en un abrir y cerrar de ojos, dejándole ahí mismo una pieza tras otra -más o menos como harían algunos mascachapas de mi pueblo, pero éstos sin dejar nada de nada más que el chasis pelado-.


    Además, otro punto a favor de "Cortocircuito" es que, aunque tiene sus dosis de aventura (la huída de Número 5 del camión que lo transporta, o toda la búsqueda del ejército y los científicos que lo han fabricado), no deja de ser una comedia divertida. No es que sea un peliculón, ni mucho menos, pero tiene su gracia, y le da tiempo a ser tanto comedia como peli más de acción, y peli romántica a la vez que de aventuras. En fin, que es un popurrí que entretiene sin necesidad de que pienses mucho en lo que estás viendo. Los que quieran ver en la peli una especie de crítica antimilitarista, pues vale, pero creo que "Cortocircuito" lo único que quiere es que te lo pases bien un rato y, de paso, te rías con las movidas que le pasan al robot, al que confunden con un extraterrestre cuando lo ven. Sé que la peli tuvo una segunda parte (de hecho, hasta creo que fui a verla al cine de pequeño), pero vamos, que con que recordéis lo divertida que era ésta, tenéis de sobra. Como os digo, es muy efectiva para distraerse un poco, pero tampoco de las que acabas adorando diez años después (lo que no quita para que no tuviera su fama cuando se estrenó). Entretenida y poco más.




    lunes, 27 de febrero de 2012

    CINE CLÁSICO: "LA NOCHE DEL CAZADOR"

    TÍTULO: LA NOCHE DEL CAZADOR

    DIRECTOR: CHARLES LAUGHTON

    REPARTO: ROBERT MITCHUM, SHELLEY WINTERS, LILLIAN GISH, GLORIA CASTILLO, JAMES GLEASON, PETER GRAVES, EVELYN VARDEN

    DURACIÓN: 93 min.

    AÑO: 1955

    GÉNERO: THRILLER

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Harry Powell (Mitchum) es un predicador que, estando encerrado en la cárcel, comparte celda con un pobre condenado a muerte llamado Ben Harper (Graves), quien le revela que ha escondido el suculento botín que consiguió tras un atraco. Tras la muerte de Harper, Powell es puesto en libertad, y se dirige al pueblo de aquel para conseguir hacerse con el botín robado. Para ello, no duda en enamorar a la desconsolada viuda de Harper, Willa (Winters) y hacerse querer en todo el pueblo gracias a su tremenda labia y discurso acerca del bien y del mal. Sin embargo, los hijos de Harper desconfían de su nuevo padrastro, del que sospechan que tiene otras intenciones.


    "La noche del cazador" es una película tremendamente inquietante. Ya desde los primeros minutos en que se muestra al personaje del predicador recitando un sermón mientras se acerca al pueblo en su carreta, el espectador siente un escalofrío con su presencia, cosa que aumenta cuando muestra los tatuajes que tiene en los nudillos de ambas manos (en unos pone "amor" y en los otros "odio"), y con la decisión con la que hace uso de su navaja cuando considera que la situación lo requiere. Además, esa sensación de inquietud no hace sino incrementar conforme avanza el metraje, gracias a una sabia decisión de la puesta en escena. Y es que el espectador sabe perfectamente cuáles son las intenciones del predicador, mientras que el resto de los personajes lo desconoce y se deja convencer -y seducir- por sus buenas palabras sin saber lo que ello implica. Memorables son algunas secuencias como la del sermón que da el predicador acerca del incansable combate entre el bien y el mal, para lo que se sirve de los tatuajes de sus dedos con los que simula una encarnizada lucha, o aquella otra en la que decide ir directo al grano en su persecución de sus hijastros para que le confiesen dónde escondió su padre las ganancias del robo -todo esto ocupa casi el tercio final del film-.


    Pero el mérito de que "La noche del cazador" sea la película realizada al milímetro que es recae por derecho propio en el actor inglés Charles Laughton, que debutó con este largometraje como realizador con la que, desgraciadamente, fue su único proyecto tras las cámaras (algunas fuentes parecen indicar que, a pesar de su pericia a la hora de construir secuencias, sus relaciones con los actores a los que tenía que dirigir no eran del todo cordiales -según se rumorea, era el propio Mitchum el que tenía que dirigir a los intérpretes infantiles, a los que Laughton no podía ni ver-). Sin embargo, a pesar de ello, la puesta en escena de Laughton es fascinante, haciendo uso de una fotografía espléndida que se sirve de los claroscuros, contraluces y sombras para reforzar esa sensación de atmósfera asfixiante que envuelve a los personajes (ver el juego de sombras en el techo del dormitorio del predicador y su nueva mujer, el plano a contraluz del predicador a caballo mientras persigue a los niños -el comentario del hijo mayor "¿Es que nunca duerme?" no hace sino reforzar la idea de que el predicador es la encarnación del mismísimo demonio, al igual que la costumbre de dicho personaje de silbar siempre una determinada melodía para hacerse notar-), así como para provocar que el público comparta el temor de los personajes ante el acoso de tan maquiavélico villano (impresionante el plano de la mujer ahogada en el río y rodeada de algas, o el del rostro de Mitchum mientras contempla con una mezcla de odio y asco un espectáculo erótico en un local).


    En último término, en suma a la excelente labor de Charles Laughton como director, no hay que olvidar a la acertadísima selección de los intérpretes principales. En primer lugar, cabe señalar a un Robert Mitchum que brilla con luz propia, y que brinda la interpretación de uno de los más terroríficos villanos de la historia del cine (papel que, unos años más tarde, volvería a repetir en "El cabo del terror - Cape fear, 1961"), y que resultar creíble gracias a la impasibilidad con la que es capaz de presentarse ante la granja de una mujer indefensa del mismo modo que de asesinar a sangre fría con su navaja a quien se interponga en su camino. En segundo lugar, el papel de viuda crédula interpretado por Shelley Winters es entrañable. Y, en último lugar, la interpretación de los niños que huyen de su padrastro, deja de piedra por la sinceridad con la que muestran pánico ante la amenaza constante del predicador, como por la sinceridad con la que dejan aflorar sus sentimientos al final del film (atención a la reacción del muchacho cuando ve que uno de los personajes es apresado por la policía, y lo que hace con la muñeca de su hermana).


    En definitiva, "La noche del cazador" es una película impresionante, de las más terroríficas que ha dado el cine clásico, no tanto por lo que muestran sus imágenes, sino por la sensación de acoso y agobio que se desprende de su puesta en escena, y de la aparición de uno de los mejores "malos de película" que se ha visto en un largometraje en mucho tiempo.



  • MR. HYDE DICE:

  • Pues será muy buena y todo lo que queráis, pero a mí me pareció un tostón de cuidado. No niego que tiene su punto eso del lobo vestido de corderito, y de que Mitchum tuvo que disfrutar como un enano haciendo de tarado psicópata que se hace pasar por un santo para luego matar y robar todo lo que puede. Pero es que "La noche del cazador" es demasiado... ¿cómo lo diría? Teatral. Vamos, que por mucho que quieran hacer parecer que la historia es de verdad, huele a falso que te cagas. No se me olvidará en la vida el trozo ese en el que el pastor está buscando a los críos en el interior de un sótano oscuro y, cuando ve que están subiendo la escalera para escapar, se dirige hacia ellos para pillarlos pero, antes, hace como que tropieza para que ellos puedan escapar. Vale, pues he visto caídas mucho menos fingidas en un partido Barça-Madrid que en esa escena, que te dan de sacarle tarjeta roja y pitar penalti. Supongo que es porque la película ya tiene sus años (y tampoco tendría por qué ser por eso, que las hay mucho más antiguas y parecen hechas hace dos días), pero en fin, que huele demasiado a naftalina.


    Coincido con el pedantillo de arriba en que tiene momentos cojonudos, como la forma en que están hechos determinados trozos (cuando les persigue tranquilamente a caballo, o como cuando simula el famoso pulso entre el bien y el mal), pero lo que podría ser una de las mejores películas sobre psicópatas de la historia, es una castaña lenta a más no poder sobre un chorizo que, con tal de llevarse la pasta, se camela a quien haga falta -vamos, que ya puede tener labia el pollo para que una mujer se enamore del pobre Mitchum, porque con esa cara...-. Supongo, por no poner mucho más a caldo la peli, que una de las cosas que sí creo que está bien hecho es la forma en que está hecho ese acoso a los críos. Desde que el tío llega a esa casa, ya sabes de sobra que se avecina algo chungo, pero lo que no esperas es que el pavo sea tan incansable, y que esté tan pirado. Todo eso sí que está bien hecho en la película, y contado con la efectividad que necesita una peli de este tipo.


    Pero -y volvemos a lo mismo-, si se hubiera rodado todo de otra forma mucho más dinámica y trepidante, ahora os estaría diciendo que "La noche del cazador" es una pasada de peli. Por poner un ejemplo, hay partes que me recordaba mucho a "El tercer hombre - The third man, 1949", con esas sombras amenazadoras, es intriga que tiene que ver con algo que el público desconoce, y un personaje que es malo hasta decir basta, pero que casi siempre se las apaña para salirse con la suya. Pero, donde la peli de Carol Reed consigue ser trepidante y te tiene en tensión (dejaremos aparte esa música que no tiene nada que ver con las imágenes a las que acompaña), "La noche del cazador" consigue casi lo contrario: estar muy bien hecha, pero sin ritmo, y eso es lo peor que le puede pasar a una película como ésta, que la falta de ritmo casi la haga aburrida. En fin, supongo que lo mejor es que la veáis vosotros mismos y decidáis si es tan cojonuda como dicen, o si podría haber sido hecha de una forma mucho más dinámica.




    domingo, 26 de febrero de 2012

    CINE EN CARTEL: "LA INVENCIÓN DE HUGO"

    TÍTULO: LA INVENCIÓN DE HUGO

    DIRECTOR: MARTIN SCORSESE

    REPARTO: ASA BUTTERFIELD, CHLOE MOERTZ, BEN KINGSLEY, SACHA BARON COHEN, CHRISTOPHER LEE, JUDE LAW, EMILY MORTIMER, HELEN MCCRORY

    DURACIÓN: 127 min.

    AÑO: 2011

    GÉNERO: AVENTURAS

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • El final de 2011 parece que ha sido un homenaje por completo a los orígenes del cine. Si, en primer lugar, "The artist - The artist, 2011" demostraba que una película moda y en blanco y negro se puede convertir en una obra de arte absoluta, tal y como lo son muchas de los primeros largometrajes de la historia (huelga mencionar a genios como Charles Chaplin, Douglas Fairbanks, Buster Keaton, etc.), ahora es otro gran cineasta quien se sirve de un relato infantil para homenajear a otro de los grandes primeros genios: Georges Méliès. Así pues, aunque "la invención de Hugo" pueda parecer una historia de corte infantil, en realidad es una mera excusa para que Scorsese demuetre varias cosas: que hay que conocer los clásicos de cine para comprender la evolución de este arte, que es posible rendir un cándido homenaje a una de sus más importantes figuras a través de una fábula infantil, y que un veterano cineasta como él es capaz de demostrar una maestría absoluta a la hora de regalar al público instantáneas tan únicas como las que aparecen en el film.


    Hugo (Butterfield) es un huérfano que vive oculto en el interior de una estación de tren parisina, durante la década de los años treinta, tras la muerte de su padre (Law), un reputado relojero. Un día, es sorprendido por un anciano llamado Georges (Kingsley), dueño de una pequeña tienda de juguetes, mientras intenta robarle un pequeño muñeco. Durante este enfrentamiento, Georges le quita a Hugo una libreta en la que aparecen detalladas instrucciones acerca de un robot autómata que Hugo estaba tratando de reparar con su padre, antes del fallecimiento de éste. Obsesionado con poder recuperarla, Hugo sigue a Georges hasta su casa, donde conoce a una joven muchacha llamada Isabelle (Moretz), que vive con el anciano y su mujer, Jeanne (McCrory). Será entonces cuando Isabelle ayude a Hugo a recuperar su libreta, y a completar la fabricación del autómata, para lo que ella le pondrá en contacto con el señor Labisse (Lee), el bondadoso dueño de una librería de la estación, mientras sortean la amenaza que representa el inspector de la estación (Cohen), quien no duda en capturar a pequeños huérfanos como Hugo para mandarlos a un orfanato.


    "La invención de Hugo" es un film que está claramente divido en dos estilos diferentes. Por una parte, nos encontramos con el cuento infantil del que es protagonista absoluto el pequeño huérfano, y que en el largometraje abarca la mayoría de las escenas que tienen lugar en la estación de tren (desde el primer -e impresionante- travelling que tiene lugar por los pasillos interiores de la estación, pasando por la descripción del trabajo de Hugo dando cuerda a los relojes, y continuando con todo lo relacionado con su fallecido padre y el autómata que estaban construyendo -y que es utilizado como una metáfora del vínculo invisible existente entre ambos-, o el espectacular accidente de tren con el que sueña Hugo). Por otra parte, se encuentra el cándido y entrañable homenaje que Scorsese hace de una figura mítica como es la de Georges Méliès, a través de una maravillosa retrospectiva de su obra (atención al momento en que una caja se abre y centenares de bocetos y dibujos de Méliès salen volando por doquier), en la que se describen tanto sus orígenes dentro del recién nacido arte del cine (fabuloso cada uno de los instantes en que se describen los rodajes de sus primeras películas), y el reconocimiento a una de las figuras sin las que el cine no sería el grandísimo espectáculo que es hoy en día.


    Ahora bien, a pesar de que las intenciones de Scorsese vayan a desembocar en este homenaje a Méliès, el ciudadano neoyorquino, a pesar de demostrar que es perfectamente capaz de relatar un cuento para niños, no puede evitar salpicar todo el relato de una temática que poco tiene que ver con las reacciones más infantiles (el plano de Hugo e Isabelle viendo una película de Harold Lloyd en el cine es bellísimo, pero pretende provocar una emoción que parece irreal), aunque luego consiga justificarlas (la investigación de la figura de Méliès en la biblioteca y el hallazgo de una de sus películas). Todo ello a ritmo de recreaciones espectaculares (la imagen de Hugo colgando de las manillas del reloj de la torre no puede sino recordar, precisamente, a El hombre mosca de Harold Lloyd del que antes se han visto algunas instantáneas, y la recreación de los primeros rodajes de los films de Méliès, que es realmente magnífico), y de un más que patente sentimiento de agradecimiento que se concentra en el homenaje final al gran maestro.


    En resumidas cuentas, "La invención de Hugo" es una película que, haciendo gala de una exquisita puesta en escena (música -magnífica partitura de Howard Shore-, fotografía, decorados, etc.), y con la evidente intención de ser un homenaje a los orígenes del cine, no puede evitar pecar de contener un tono excesivamente infantil cuando, en realidad, no sería necesario (los episodios del acoso del inspector de la estación -casi todos ellos prescindibles-, el intento de coqueteo de uno de los vendedores con una mujer mayor que siempre acude al mismo café...). No obstante, y a pesar de ello, "La invención de Hugo" es una fábula hermosísima en la que se reconoce el talento y contribución al séptimo arte de un maestro por parte de otro.



  • MR. HYDE DICE:

  • A ver, la peli no está mal. Está muy currada y se nota que le han metido un huevo de pasta para hacer algo más original. Pero, no sé... le falla algo. Es como si quisieran mezclar en la misma película un cuento para niños con una historia de homenaje a los orígenes del cine, que muchos de los críos que vean la peli (y no tan críos) se preguntarán qué coño es. Otra forma de verlo es que "La invención de Hugo" es un homenaje a Georges Méliès, pero contado a través de una historia más fantástica sobre un huérfano y un robot. No sé si me explico, pero te da la sensación de que hay algo que no encaja: o lo hacen más en plan para niños, o se centran en hacer una película que homenajee a uno de los creadores del cine, pero las dos cosas al mismo tiempo queda raro de cojones.


    Llama mucho la atención que haya sido Martin Scorsese quien haya decidido hacer una peli como "La invención de Hugo". Encaja más con él la parte que se centra en el homenaje a Méliès que no la de cuento infantil, pero eso no quita para que esté muy bien hecha. Se nota que se han gastado una pasta brutal en los decorados y efectos especiales. Otra cosa es que emocione como deba. No sé si es que a mí me gusta mucho más el Scorsese de gangsters y mafiosos, pero me quedé un poco con la sensación de que fallaba algo. De todas formas, "La invención de Hugo" tiene momentos estupendos, casi todos ellos centrados en el misterio del pasado del Méliès, mucho más interesante que no las partes más para críos, con ese vigilante agilipollado y tullido de la estación venga a perseguir al niño y a la niña de un lado a otro. Como os digo, es una putada que la peli sea tan madura por una parte (la historia de Méliès, la fabricación del autómata, los inicios del cine, o los homenajes a Harold Lloyd), y luego tan chorra por otra (todo lo que tiene que ver con el vigilante de la estación, o con la niña que se flipa pensando que puede vivir mil aventuras en una cochambrosa estación de tren).


    Las actuaciones, en general, están bastante bien. Cierto es que parece que Scorsese quiera insistir demasiado en que te des cuenta de lo azules que son los ojos del chaval y de la niña que lo ayuda (por si con el primer plano no te queda claro, el tío te lo repite otras veinte veces), y que se le vaya un poco la mano con los efectos especiales, que a veces dan un tufillo a falso que te cagas (la torre esa del reloj de la estación, que da la impresión de que más bien estás viendo una peli de Tim Burton). Pero, el resultado final, al centrarse en el personaje del abuelo de la tienda de juguetes (que, al final, es alguien mucho más importante), y todo lo que tiene que ver con ese juego de detectives que hacen los chavales, consigue poner un poco más las cosas en su sitio, y hacer que lo que parecía una tontería monumental de película consiga despuntar un poco más.


    En fin, que "La invención de Hugo" es una de esas películas que están hechas de categoría (como os digo, los decorados y vestuario son bestiales), donde cada aspecto ha sido cuidado hasta el más mínimo detalle (no te puedes creer que casi todo lo hayan filmado con pantallas verdes, y que el autómata interactúe como lo hace). Pero esperas emocionarte y no lo consigues. Te la pela que el niño pierda a su padre, o que le hagan creer que alguien ha quemado su libreta o, incluso, que estén a punto de mandarlo a un orfanato. Son momentos en los que esperas que te toquen la fibra más sensible, pero no es así. Así que, por esa parte, "La invención de Hugo" es un poco decepcionante. Pero, por otro lado, es indudable de que Martin Scorsese lo que ha querido hacer es un homenaje en toda regla a los "padres" del cine, aunque para ello utilice de fondo una especie de cuento infantil. Así que, al fin y al cabo, acabas no dándole mucha importancia a eso. Vamos, que podrá tener muchas nominaciones al Oscar y todo lo que tú quieras, pero tampoco es para tanto, que hay pelis mucho mejores (no tenéis más que ver "The artsit" para comprobarlo), así que veremos cuántos premios se lleva esta noche. Me pregunto cómo hubiera sido la película si Steven Spielberg, en lugar de aburrir con su caballito, o cagarla con Indiana Jones y los aliens, hubiera rodado la misma historia.




    sábado, 25 de febrero de 2012

    CINE A DESCUBRIR: "MIENTRAS NIEVA SOBRE LOS CEDROS"

    TÍTULO: MIENTRAS NIEVA SOBRE LOS CEDROS

    DIRECTOR: SCOTT HICKS

    REPARTO: ETHAN HAWKE, YOUKI KUDOH, MAX VON SYDOW, JAMES CROMWELL, RICK YUNE, RICHARD JENKINS, JAMES REBHORN

    DURACIÓN: 120 min.

    AÑO: 1999

    GÉNERO: DRAMA JUDICIAL

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • En Hollywood, en muchas ocasiones, tienen la mala costumbre de, cuando un nuevo director destaca en el panorama cinematográfico por una película -y, en especial, si ésta recibe premios por doquier-, provocar una reacción de expectación maliciosa por parte de la crítica (y de muchos más que no tienen nada que ver con la crítica especializada), que deriva en un especial interés por poder vapulear cada nuevo trabajo de dicho realizador. En el caso del director Scott Hicks, que tres años antes había llamado la atención del público con la premiada "Shine - Shine, 1996", sucedió cuando se planteó la adaptación a la gran pantalla de la novela homónima de David Guterson. Ahora bien, Hicks, aprovechando aún la atención que había suscitado con el film que le reportó a Geoffry Rush el Oscar al mejor actor, se rodeó de grandes nombres de la industria (Robert Richardson como director de fotografía, James Newton Howard como compositor de la banda sonora, Ron Bass como guionista) para hacer de "Mientras nieva sobre los cedros" una película a (re)descubrir.


    A mediados del siglo pasado, al norte del Estado de Washington, es encontrado un pescador ahogado en el océano. Tras una investigación preliminar, Art Moran (Jenkins), el sheriff local, arresta a Kazuo Miyamoto (Yune), al que se acusa de la muerte. El suceso lo cubrirá un joven periodista llamado Ishmael (Hawke) que, desde niño, ha estado enamorado de Hatsue (Kudoh), la esposa de Kazuo, y que acabará investigando qué sucedió en realidad. Mientras en los tribunales se enfrentan el fiscal y el abogado de la defensa (Rebhorn y Von Sydow, respectivamente), Ishmael recuerda lo que significó el amor de Hatsue en su vida.


    "Mientras nieva sobre los cedros" es, por encima de todo, una película hermosa. No nos referimos tan solo a la propia historia que desarrolla a lo largo de un argumento nada lineal, sino a su puesta en escena. Gracias a la sensacional fotografía de Robert Richardson, casi se tiene la sensación de poder "tocar" el ambiente que impregna cada fotograma en cada uno de los escenarios (el claroscuro de la sala del tribunal, los contraluces del interior del bosque de cedros, el colorido pálido de la playa, la densidad de la bruma, o la "textura" del frío de las tormentas de nieve), que la convierte en una auténtica maravilla visual. A ello hay que añadir la acertada elección de contar la historia de amor de los protagonistas a través de numerosos flashback, hecho que ayuda al espectador a diferenciar claramente los fragmentos más de suspense del largometraje (el presente) de los más románticos y menos tensos (el pasado), y un sensacional acompañamiento musical a cargo del siempre acertado James Newton Howard (prestar especial atención a los temas que se escuchan cuando las mujeres suben al estrado y cuentan su versión de los hechos -impresionante el tema Susan Marie remembers-).


    Ahora bien, en el caso de "Mientras nieva sobre los cedros" hay que avisar de que se trata de una película pausada. Y decimos bien "pausada"; ni "lenta" ni "aburrida", términos con los que se podría identificar muy fácilmente. Ello quiere decir, ni más ni menos, que el director no tiene prisa alguna por contar la historia de forma atropellada, sino que disfruta al máximo con la escenografía que le brinda en bandeja su director de fotografía, y aprovecha cada movimiento de cámara, cada sombra y cada mirada de sus personajes para, por un lado, hacer gozar al espectador con semejante espectáculo y, por otro, utilizar el excelente montaje para darle más dinamismo a las partes más interesantes -las del juicio-.


    Evidentemente, con semejante nivel técnico, las interpretaciones debían estar a la altura de las circunstancias. De todas ellas, correctísimas, destaca en especial la magnética presencia del sueco Max Von Sydow como el abogado defensor, quien aporta un candor y emotividad a un personaje tremendo. No sólo brinda algunos de los momentos más entrañables de la cinta (la conversación, casi al final del film, con Ishmael acerca de los sacrificios hechos por amor), y de otros que cargan con el mensaje del largometraje (su alegato final -rodado en un único plano secuencia que el genial actor aborda con una seguridad y brillantez absolutas- ante el jurado antes de la deliberación).


    En resumidas cuentas, "Mientras nieva sobre los cedros" se sirve de una puesta en escena arrebatadora para relatar una historia de amor que deriva en un proceso judicial, siendo ambas caras de una misma moneda que agradan al espectador por igual. La historia de amor no puede ser más sencilla e inocente, y toda la parte relacionada con el juicio dotada de la tensión necesaria para que el público esté en ascuas hasta el último -y decisivo- minuto. En pocas palabras, un film excelente a disfrutar y con el que deleitarse.



  • MR. HYDE DICE:

  • Creo recordar que, el otro día, con motivo de alguna peli, la crítica decía que era chungo saber combinar dos tipos de películas en una sola. En el caso de "Mientras nieva sobre los cedros", pasa algo parecido, solo que para bien. La peli, que está muy chula, es una mezcla de dos cosas diferentes: por una parte, está la intriga de un asesinato y de todo el juicio que se celebra contra un acusado; por otro, es una historia de amor. Vale, sí, ya sé que así, a bote pronto, es raro que en una peli se junten estas dos cosas que no tienen mucho que ver. Pero supongo que eso es un punto a favor de "Mientras nieva sobre los cedros", que aunque toca dos temas muy diferentes, es interesante todo el rato.


    Lo que pasa es que, cuando hablas de una peli de juicios, te imaginas algo más en plan "Veredicto final - The veredict, 1982", o al Tom Cruise de "Algunos hombres buenos - A few good men, 1992" gritándole a Jack Nicholson que quiere la verdad. Pero "Mientras nieva sobre los cedros" no va por ahí. Y, al contrario, si esperas ver una historia de amor como las doscientas que ya se han hecho antes, pues aún menos. Entonces, lo lógico parece preguntarse qué carajo tiene esta peli para merecer darle una oportunidad. Pues muchas cosas. La primera que me viene a la cabeza, es cómo está hecha. Es una pasada brutal, con una fotografía acojonante (la historia pasa en un sitio de esos de Estados Unidos donde hace un frío de la leche, con esa nieve y esas nieblas).


    La segunda, que la historia es muy bonita. Acierta al no querer ser sólo una historia de amor, que podría haberse convertido en una pedorrada del quince. En vez de eso, es estupendo que vayan mezclando las cosas con el tema del juicio, porque así se hace mucho más dinámico. Además, la película va dando saltos hacia delante y hacia atrás, por lo que tienes que estar al loro de lo que pasa para saber bien por qué algunos personajes hacen lo que hacen. Otra cosa original dentro de la historia de amor, es el hecho de mezclar las complicaciones de una relación entre dos razas tan diferentes como la occidental y la oriental. Ahí ves las diferencias que representan tanto los vecinos de ese pueblo como los mismos padres de la chica, que no defienden una tradicionalidad más extrema porque no tienen tiempo. Y, aún así, te das cuenta de que, en el fondo, no somos tan distintos cuando nos enamoramos, como así les pasa a los dos protagonistas.


    La tercera es que, por su parte, todo lo que tiene que ver con la investigación de asesinato está muy bien hecha. Desde el principio, no sabes en realidad si el acusado es culpable o inocente, lo que hace que no pierdas ojo a las pistas que van encontrando y a los testimonios de los que van desfilando por el tribunal. Todo ello, combinado con los problemas raciales que te explican por activa y por pasiva, hacen que te enganches aún más a la historia.


    Así que, como veis, "Mientras nieva sobre los cedros", supongo que podría decirse que es una peli de intriga mezclada con una historia de amor, o una historia de amor que tiene parte de suspense. Yo se la vendí así a mi chica (diciendo primero que es más de amor que de suspense que, si no, ya empezaba a torcer el morro), y coló de fábula. Y lo mejor del asunto es que le gustó. Así que os la recomiendo, porque ya veréis que, aunque sea un pelín larga (y haya trozos en que parezca que enseñan demasiado paisaje y poca chicha), "Mientras nieva sobre los cedros" es una película preciosa. Si a esto le juntas que flipas con cómo está hecha, pues al final te quedas más contento que unas pascuas, además de pasar un buen rato.