domingo, 24 de julio de 2011

CINE EN CARTEL: "MEDIANOCHE EN PARÍS"


TÍTULO: MEDIANOCHE EN PARÍS


DIRECTOR: WOODY ALLEN


REPARTO: OWEN WILSON, RACHEL MCADAMS, MARION COTILLARD, MICHAEL SHEEN, KATHY BATES


DURACIÓN: 95 min.


AÑO: 2011


GÉNERO: COMEDIA


  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • "Medianoche en París" viene precedida por un excelente funcionamiento del boca a boca. La última comedia del prolífico Woody Allen ha experimentado un fenómeno que pocas veces tiene ocasión de suceder con un film del genio estadounidense: el de gustar tanto a la audiencia que, el estreno más bien limitado de una de sus películas, acaba por convertirse en un éxito artístico y comercial al mismo tiempo. Si bien, de sus largometrajes recientes, destacaban "Match point - Match point, 2005" y "Vicky Cristina Barcelona - Vicky Cristina Barcelona, 2009" como dos de lo más taquilleros de Allen, no ha sido hasta la llegada a las pantallas de "Medianoche en París" que el un público formado por los incondicionales de Allen y por aquellos que se han dejado aconsejar, han convertido a su última propuesta, al menos en el mercado americano, en la más taquillera de cuantas ha estrenado. Una de las principales razones de este éxito cabe encontrarla en su argumento.


    Gil e Inez (Wilson y McAdams, respectivamente) son una pareja de prometidos que decide aprovechar un viaje de negocios a París que tienen que hacer los padres de ella, para pasar unos días en la capital francesa. Gil se siente bloqueado al no saber cómo acabar una novela en la que lleva trabajando un tiempo, y no cree que sea de mucha ayuda que, en París, Inez y él se hayan encontrado con un antiguo novio de ella llamado Paul (Sheen), quien no le cae nada bien. Una noche, Gil decide pasear sólo por las calles de París e inexplicablemente, se ve arrastrado hacia la edad dorada del pasado siglo XX, donde la práctica totalidad de las artes y artistas conviven en París, disfrutando de la vida, filosofando sobre el futuro, y dando rienda suelta a su inmensa creatividad. Asombrado por su encuentro, Gil no perderá la oportunidad de congeniar con figuras de la talla de Heminway, Picasso, Fitzgerald, Porter o, incluso, Dalí y Buñuel. Sin embargo, tanto Inez como sus padres, comenzarán a encontrar sospechosa la actitud de Gil.


    Pocas veces ha sido tan fácil y claro transmitir el amor por una ciudad como sucede con "Medianoche en París". Allen no oculta ni por un sólo instante la fascinación que le produce la ciudad, tanto por las breves instantáneas de casi todos sus barrios (nunca antes en una película dirigida por Allen aparecía un sólo fotograma antes de que apareciera el título de la película), como por el plano que abre propiamente el largometraje (ese increíble plano del estanque con nenúfares parece sacado tal cuál de un cuadro de Monet). Aparte de esto, Allen decide no alargar en exceso la presentación de los personajes y va al grano, confeccionando un auténtico desfile de personalidades talentosas y conocidas dentro del mundo de la cultura universal, resultando tan fresca la interactividad con el personaje de Gil como original para el espectador que tiene ocasión de ir reconociendo a cada una de las personalidades. Al respecto, resulta particularmente divertida la conversación que mantiene Gil con Salvador Dalí (Brody) y Luis Buñuel (de Van), fruto del esperpento más logrado -impagable el momento en que Gil le sugiere a Buñuel la historia de un grupo de amigos que se reúnen para cenar sin que, luego, ninguno pueda salir del salón donde se han juntado-.


    En resumidas cuentas, "Medianoche en París" es una de las películas más recomendables de Woody Allen quien, en esta ocasión, decide evitar los temas que ha exprimido una y otra vez con anterioridad (matrimonio, infidelidad, hipocondria, snobismo descarado, etc.) para confeccionar un excelente largometraje, digno de destacarse entre lo mejor de la muy extensa filmografía del realizador de Brooklyn. Una gozada de comedia, fresca, original, divertida y de lo más entretenida. Un acierto rotundo del señor Allen.



  • MR. HYDE DICE:

  • "Medianoche en París" me ha sorprendido -para bien- por más de una cosa. En primer lugar, y la más insospechada, es que Owen Wilson demuestra, un poquito, lo que es saber actuar. Yo, particularmente, no me trago a este tipejo que se cree la leche de gracioso y que, en lugar de ello, lo único que consigue es tocarme las bolas con sus chorradas y pelis malas de cojones. Pero mira por donde que en "Medianoche en París" hace un papel de lo más convincente y bien llevado. Lástima que haya necesitado desperdiciar todos estos años hasta que Woody Allen ha podido sacar algo de su potencial. A ver si, a partir de ahora, sabe seguir por el mismo camino.


    Lo segundo que me ha llamado la atención ha sido el propio Woody Allen. Por suerte, el fenómeno neoyorquino ha dejado aquí de lado sus paranoias sobre la hipocondria, el psicoanálisis y la infidelidad, y se ha marcado una peli como Dios manda, divertida, original y de lo más entretenida. El pollo sabe ser novedoso cuando quiere (no me cansaré de decir que "Zelig - Zelig, 1983" o "La rosa púrpura del Cairo - The purple Rose of El Cairo, 1985" son dos de las películas más originales que se han hecho) y, con "Medianoche en París" ha sabido sacarle el jugo a una comedia de las más amenas que ha parido en los últimos años.


    Lo tercero y último es la pasión sin disimulos que Allen siente por París. No hay un solo momento de la película que Allen no aproveche para hacer que la capital francesa sea no sólo un personaje más, sino un escenario insuperable donde poner hasta el cuello de líos a sus personajes, y donde hacer que te lo pases pipa con lo que se trae entre manos. Eso sí, aún no conozco a nadie que sepa por qué el 90% los protagonistas principales de las pelis de Woody Allen tienen que hablar medio tartamudeando. Si quiere que hable así, sólo tiene que volver a contratar a Hugh Grant, que ese lleva el tartamudeo de serie...


    Después de decir todo esto, hay una pregunta que me sigue rondando por la cabeza: si la película es tan buena, original, divertida y bien llevada, ¿por qué coño no lo hace siempre así? En lugar de hacer más como ésta, ¿quién demonios le engaña para que siga aburriendo al personal con sus chuflas de tarados intelectuales que se empeñan en mantener conversaciones totalmente irreales? ¿Habéis visto la que hizo antes que ésta, "Conocerás al hombre de tus sueños - You will meet a dark tall stranger, 2010"? ¡Pues es un toooooooorro de cojones! Y eso que no digo que a uno se le haga la boca agua con "Medianoche en París", cuidado. En realidad, no creo que sea una película como para gastarte la pasta que cuesta la entrada para verla en pantalla grande, que en la tele de casa fijo que el resultado es el mismo. Pero, al menos, se agradece que no te haga perder el tiempo con las paridas de siempre, sino que se haya tomado la molestia de hacer una peli que guste a la gente, bien hecha, y con una simpatía que hacía tiempo que parecía haberse olvidado en el tintero.














    sábado, 23 de julio de 2011

    CINE A DESCUBRIR: "REQUIEM POR UN SUEÑO"


    TÍTULO: REQUIEM POR UN SUEÑO

    DIRECTOR: DARREN ARONOFSKY

    REPARTO: JARED LETO, ELLEN BURSTYN, JENNIFER CONNELLY, MARLON WYANS

    DURACIÓN: 112 min.

    AÑO: 2000

    GÉNERO: DRAMA

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • Tras su más que celebrada opera prima con "Pi (fe en el caos) - Pi, 1998", una acertada combinación de historia esquizofrénica y enigmas matemáticos, para su segundo proyecto como director, Darren Aronofsky quiso centrarse en las consecuencias que podía provocar la adicción a las drogas y a los fármacos en personas normales y corrientes. No obstante, allí donde otras propuestas similares se habían atrevido únicamente a tocar el tema de forma más o menos indirecta, el film de Aronofsky sumerge de lleno al espectador en una espiral de autodestrucción de sus personajes, que acaba suponiendo un descenso a los peores infiernos del mundo de la droga.


    Harry y Tyron (Leto y Wyans, respectivamente) son dos amigos que trapichean con pequeñas cantidades de droga, con el fin de poder ganar el dinero suficiente para montar un negocio propio en un lugar diferente al barrio en el que viven, y en el que casi todos los residentes parecen estar abocados al fracaso, a la soledad, o a ambas cosas. Harry tiene una novia llamada Marion (Connelly) quien, al igual que Harry, desea poder deshacerse de su estatus de perdedora. Sin embargo, los tres amigos, a la vez que trafican con droga, también son consumidores ocasionales de las sustancias que venden. La madre de Harry, Sara (Burstyn), es una viuda solitaria que anhela ser llamada para participar en un concurso televisivo con el que está obsesionada, y que desearía poder pasar más tiempo con su hijo, ante el que sueña poder convertirse en alguien a quien éste admire. Sin embargo, todos los protagonistas acaban perdiendo el control de sus vidas, al comenzar a sumergirse en un universo tenebroso dominado por el abuso de las drogas (los jóvenes para evadirse de un mundo del que no pueden escapar, y los mayores para controlar la ansiedad que les provoca la fabricación de una vida totalmente irreal) y, cada uno a su estilo, acaban sumidos en la autodestrucción más corrosiva para el cuerpo y la mente.


    Como ya hemos apuntado, el largometraje de Aronofsky no se anda con tapujos a la hora de retratar la forma en que personas por completo diferentes acaban siendo esclavizadas por las drogas, con independencia de los motivos que provoquen su consumo. Así, "Réquiem por un sueño" vendría a ser la versión seria y sin sentido del humor de "Trainsportting - Trainspotting, 1996", que apostaba más por el humor negro y la sátira para criticar los mismos puntos que la película que hoy nos ocupa. De esta forma, el universo que presenta "Réquiem por un sueño" carece por completo de un punto de vista positivo, es decir, que la totalidad de la historia así como el destino de los personajes parece abocado a una decadencia de la que no hay escape posible, dado que ellos mismos no son conscientes de la gravedad del asunto. Por ello, el director acaba por mostrar secuencias terribles sobre los efectos de la droga en sus personajes (la secuencia final de Harry con su brazo insalvable, o el ingreso de Sara en una clínica) y de los más explícitas, capaz de poner a prueba la sensibilidad de los más templados. Al menos, consuela ver que, al final, la nota de esperanza la pone la decisión de uno de los personajes de redimirse y salir de la forma que sea posible de ese pozo que ellos mismos han cavado.


    Sin embargo, no todo el mérito de este terrible retrato (dicho como un cumplido) no es sólo de Aronofsky, sino también del montador Jay Rabinowitz y del músico Clint Mansell (la melodía Lux aeterna compuesta para la película se hizo muy famosa) quienes, con sus respectivas aportaciones consiguen redondear esta feroz y brutal crítica al consumo de estupefacientes.



    • MR. HYDE DICE:

    Jo tú, qué película... Y no lo digo en plan "¡buah, macho , qué peliculón!", sino más bien como "¡madre mía, qué mal rollo de peli!". Recuerdo que, cuando tocó hablar, en su día, de "Días de vino y rosas - Days of wine and roses, 1962", decía algo así como que mucha gente debería verla para darse cuenta de cómo de grave puede ser la afición excesiva a darle al codo. Bueno, pues pienso lo mismo acerca de "Réquiem por un sueño", que mucha gente debería echarle un vistazo antes de ponerse a coquetear con las drogas. Particularmente, nunca me he sentido lo más mínimamente atraído por el coloque a base de esas mierdas, pero es que, después de ver esta peli, aún menos si cabe.


    La película es un brutal retrato de cómo un grupo de personas, con independencia de su edad, empiezan a tontear con las drogas, de formas diferentes y cómo, poco a poco, la dependencia va tan en aumento, que acaban convertidos en auténticos despojos humanos. La peli está hecha de forma muy real, a pesar de ciertas secuencias un tanto forzadas para recalcar más ese declive (para los de la E.S.O., "declive" = "acabar chungo de cojones") de todos los personajes -toda la secuencia de la orgía lésbica entre Marion y la otra chica en casa del camello-, pero ello no quiere decir que, por eso, sea menos irreal. De hecho, estoy seguro que es justo lo que pasa en más de una ocasión lo que, por lo tanto, hace que la sensación de angustia tras ver la peli sea mayor.


    No quiero decir que la película sea mala, ni mucho menos. De hecho, creo que es uno de los retratos más bestias del mundo del consumo de droga que he visto en mi vida (y tampoco es que tenga mucho interés en ver otros más). Pero, como os digo, está tratado con un realismo tan impactante que acabas casi con escalofríos cuando salen las letras del final. Los actores se salen todos, cada uno desarrollando su propio infierno de manera impresionante (hasta un actor especializado en papeles chorra como Marlos Wyans está tremendo en su papel). Y el director se asegura de dejar claro el mensaje de la peli: las drogas son malas. Sí, vale, dicho así casi parece que me lo esté tomando a coña, pero espera a ver la peli y luego ya me cuentas si te han quedado ganas de probar esa mierda.


    "Réquiem por un sueño" es una peli muy dura, muy bien hecha, pero sin ninguna intención de hacer que te sientas bien cuando acabes de verla. Quizás por eso sea tan necesaria, porque no sólo te hace reflexionar, sino porque además te hace espabilar y darte cuenta de cómo una persona tan normal y corriente como cualquiera de nosotros, puede acabar destrozada del todo por meterse donde no debe. Brutal, descorazonadora, angustiosa y deprimente. Pero, por alguna extraña circunstancia, me dejó fascinado cuando la vi.



    viernes, 22 de julio de 2011

    ESTRENOS DE VIDEOCLUB: "EL RITO"


    TÍTULO: EL RITO

    DIRECTOR: MIKAEL HAFSTRÖM

    REPARTO: ANTHONY HOPKINS, COLIN O'DONOGHUE, ALICE BRAGA, TOBY JONES, RUGHTER HAUER

    DURACIÓN: 110 min.

    AÑO: 2011

    GÉNERO: TERROR

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • Reconozco que, esta semana, cuando me decanté por "El rito" de entre todos los estrenos de videoclub, tenía la esperanza de ver una película que me pareciera diferente a las otras muchas que se han hecho y hablan de lo mismo. Sobre todo teniendo en cuenta que el director al frente de semejante proyecto es Mikael Hafström, quien demostró que sabe perfectamente cómo meter al público de lleno en sus películas, ya sea por la intriga de la historia (caso de "Sin control - Derailed, 2005") o por lo bien que sabe llevar las riendas de una historia de terror (como sucedió con "Habitación 1408 - 1408, 2007"). Además, al frente del reparto, aunque en un papel algo menor a lo esperado, se encuentra Antohny Hopkins, un actor al que siempre es un placer ver en la gran pantalla para disfrutar de una interpretación más del genial actor británico. No obstante, ha sido una verdadera pena comprobar que no ha sido para nada así.


    Tratando de ofrecer una nueva visión de las historias de poseídos y exorcistas, el film comienza con la presentación de Michael (O'Donoghue), un joven que trabaja como embalsamador en la funeraria de su padre (Hauer). Su deseo es alejarse al máximo del negocio familiar, por lo que decide estudiar teología, no con el fin de ordenarse sacerdote, sino para poder especializarse en psicología y que la matrícula universitaria no le salga cara. Llegado el momento de su ordenación, le expone sus dudas a su mentor -tras un incidente que es mejor no revelar aquí-, quien le recomienza que, dada su afición por la psicología, haga un curso en especialización en exorcismos en Roma, antes de tomar una decisión definitiva. Michael acepta y, tras su llegada a Roma, es puesto bajo la supervisión del padre Lucas (Hopkins), un franciscano no muy ortodoxo que lo introduce en el perturbador mundo del exorcismo, mostrándole una visión de este rito que para nada tiene que ver con lo que Michael esperaba.


    Tal y como apuntábamos al comienzo, las expectativas eran altas, y en la primera hora de metraje Hafström demuestra una capacidad asombrosa para crear atmósferas inquietantes y ambientes perturbadores. Pero, por desgracia, toda esa habilidad parece quedar subyugada a la exigencias de una historia que se acaba desinflando a pasos agigantados, y cayendo una vez más en los cauces más previsibles del cine de este tipo de producciones. Ni siquiera la más que correcta actuación de sus principales protagonistas acaba por resultar suficiente para mantener el interés en una película en la que los tópicos acaba por restarle una calidad que, al menos en su primera mitad, se encontraba en niveles más que correctos.



    • MR. HYDE DICE:

    ¡Qué lástima que, con lo interesante que empieza "El rito", acabe repitiéndose más que el ajo! Joer, la misma historia una y otra vez, sólo que con menos acojone. La primera hora de película sí que propone algo diferente, con esa descripción de cómo se investigan los exorcismos, cómo diferenciarlos de una enfermedad como la esquizofrenia (o de las coñas de los supuestos poseídos), y con la introducción de un personaje principal marcado por su voluntad de creer a pesar de su falta de fe. Hasta aquí todo bien, incluida la presencia inquietante de Anthony Hopkins. Pero conforme avanza la cosa, tu gozo acaba en un pozo. ¿Y en qué acaba entonces todo? Pues en contorsiones raras de los poseídos, en voces más distorsionadas que la de Carmen de Mairena, vómitos varios (de clavos, en este caso, y lo la guarrada verde esa de "El exorcista - The exorcist, 1973"), y todo lo demás que ya ha salido cientos de veces en el mismo tipo de películas.


    Como ya decía antes, la primera mitad tiene un punto más que acertado. La forma de contar es ágil y no te aburre (se pasa de una ciudad cualquiera de Estados Unidos a Roma en un pispás), y el ambiente con el que se encuentra el aspirante a exorcista, ya da canguelo nada más verlo. De hecho, la primera sesión de exorcismo que tiene que pasar con Hopkins y una chica embarazada está de lo más currada.


    Pero, ¡ay amigo! Que en cuanto le cogen el gustillo a lo de los exorcismos, ya vuelven a enseñar la misma chufa de siempre. Tendrá todo el toque de misterio que le quieran dar (y, a veces ni eso), pero cuando ya se les va la pinza con las visiones demoníacas (ese mulo con los ojos rojos da más risa que susto). Y toda la historia relacionada con el padre del protagonista está desaprovechada por completo, haciendo de mera excusa para que lo use Anthony Hopkins al final de la peli. Que esa es otra, los últimos quince minutos son pa cagarse, y lo de miedo precisamente. En serio, no sé cómo Sir Hopkins ha podido aceptar participar en una historia que carece por completo de toda la garra e interés que demuestra al principio (en serio, esperad a ver el final y ya me diréis si el pobre hombre no está para que le peguen un tiro).


    En resumen, que la peli distrae, pero que no es nada del otro mundo. Seguro que hay más y mejores opciones para elegir en el videoclub este fin de semana. Pero, como siempre, para gustos lo colores.





    jueves, 21 de julio de 2011

    CINE ACTUAL: "EL CABALLERO OSCURO"


    TÍTULO: EL CABALLERO OSCURO

    DIRECTOR: CHRISTOPHER NOLAN

    REPARTO: CHRISTIAN BALE, HEATH LEDGER, AARON ECKHART, MICHAEL CAINE, GARY OLDMAN, MORGAN FREEMAN, MAGGIE GYLLENHAAL

    DURACIÓN: 150 min.

    AÑO: 2008

    GÉNERO: AVENTURAS

  • EL DR. JECKYLL DICE:

    • La puesta del británico Christopher Nolan al frente de la franquicia de Batman ha representado un verdadero soplo de aire fresco en lo que a la adaptaciones cinematográficas de superhéroes se refiere, y un auténtico acontecimiento mundial que ha provocado que, a día de hoy, las dos partes dirigidas por Nolan se encuentren entre las más taquilleras de cuantas se han rodado acerca del hombre murciélago. Tras el destrozo artístico que había supuesto para la serie la realización de Joel Shumacher de las dos películas anteriores (Schumacher es un director excelente al que los productores deberían saber qué tipo de proyectos darle), la llegada de "Batman begins - Batman begins, 2006" demostró que era posible realizar una película de aventuras de héroes de cómic con grandes y patentes dosis de calidad artística y comercial. Por este motivo, cuando se estrenó su continuación, "El caballero oscuro", la expectación era máxima -alentada, también, por el morbo que había despertado entre la audiencia ver al malogrado actor Heath Ledger en uno de los últimos papeles que había representado antes de fallecer-. Y no decepcionó lo más mínimo.

      La historia de "El caballero oscuro" continúa prácticamente allí donde finalizaba el anterior largometraje. Bruce Wayne (Bale), alias Batman, continúa enfrentándose al crimen organizado de Gotham City. Es entonces cuando los jefes de los diferentes grupos delictivos recurren a un extraño personaje llamado Joker (Ledger), quien afirma ser capaz de acabar de una vez con la amenaza que les supone la presencia del hombre murciélago. Para ello, no duda en poner en jaque a los máximos exponentes y dirigentes públicos de la ciudad, entre los que se encuentra el fiscal del distrito, Harvey Dent (Eckhart), y su ayudante -y amiga de la infancia de Bruce, quien sigue enamorado de ella- Rachel Dowson (Gyllenhaal).

      Si hay una cosa en especial por la que "El caballero oscuro" llame la atención, es por el acercamiento a la realidad de la cinta, en comparación con las anteriores entregas (evidentemente, para ello es necesario aceptar un mínimo de ficción dentro de la historia). Allí donde las otras partes presentaban escenarios hiperrealistas y situaciones más propias de un chiste más contado que de un film como éste, el largometraje de Nolan se desmarca de los anteriores apostando por una historia que, en lugar de centrarse en Batman, podría estar perfectamente protagonizada por James Bond o Jason Bourne. Quizás sea por ello que impacta tanto la aparición de un personaje tan siniestro como el del Joker (las cicatrices de su rostro dan escalofríos), ya que éste actúa como un total perturbado mentar y asesino de sangre fría.

      En efecto, hasta ahora, la inmensa mayoría de adaptaciones de cómics de superhéroes que habían llegado a la gran pantalla, dependían en exceso de las influencias de las historietas en las que se basaban, por lo que el mayor interés de sus responsables se centraba en la recreación de costosísimos efectos visuales, en detrimento del hilo argumental que debía dar coherencia a todo el conjunto. Sin embargo, "El caballero oscuro" se apoya en una historia sólida y tremendamente atractiva (ese ataque indiscriminado de "el mal" al bien, forzando a los justos a acabar corrompiéndose), haciendo que el espectador no tenga la sensación en ningún momento de que le están tomando el pelo con diálogos infantiles y situaciones infantiles en exceso. Además, pone de relieve otros aspectos como la codicia, la lealtad o, incluso, el respeto por el prójimo (ver al respecto la secuencia, al final de la película, que tiene lugar en un ferry de pasajeros y en otro de convictos).

      En lo que a los aspectos técnicos del film se refiere, se ha mejorado sustancialmente la realización en comparación con el acierto del primer "nuevo" Batman. La fotografía de Wally Pfister (la película fue rodada con cámaras de IMAX) es impresionante; el montaje de Lee Smith, trepidante; la música compuesta por Hans Zimmer y James Newton Howard es tan perturbadora como sobrecogedora y hermosa; y, como ya hemos apuntado antes, la dirección de Nolan es, en una palabra, sobresaliente. Además, siempre es un auténtico gusto poder disfrutar de la interpretación que brindan unos secundarios de lujo, que acaba de redondear la película, como es el caso de Michael Caine, Gary Oldman o Morgan Freeman.

    • MR. HYDE DICE:


      • ¡Vaya tela, qué pedazo de peliculón! Sé que hay películas que podrán ser mucho mejores, que estén más curradas yo todo lo que tú quieras. Pero, a mí, "El caballero oscuro" aún me sigue pareciendo acojonante desde que empieza hasta que acaba. A ver qué listo es capaz de explicarme por qué todas las películas de superhéroes no pueden ser así. No hay derecho a que, en lugar de encontrarte con lo que ha sido capaz de lograr Christopher Nolan, hayamos tenido que padecer las paridas tan monumentales que fueron "Batman forever - Batman forever, 1995" (que será todo lo divertida que dicen, pero mala cantiduvi) y "Batman & Robin - Batman & Robin, 1997", o las idas de coco de Tim Burton (y eso que la primera peli de Batman me parece buena película y todo).


        "El caballero oscuro lo tiene prácticamente todo: acción a rebosar, aventura a saco, toda la intriga y más, drama bien llevado y, también, hasta sus momentos de comedia. Pero, eso sí, si hay algo que sobresale por encima de todo es, sin duda, el Joker. Mira que era jodido superar el papel que Jack Nicholson había hecho en la primera película de todas. Pues nada, que Heath Ledger se lo ha comido con patatitas, y ha bordado el que creo que, junto con Hannibal Lecter, es la mejor interpretación de un villano de la historia (menos mal que, en esta ocasión, igual que pasó con Anthony Hopkins, el Oscar sí que ha sabido reconocer el papelón que hicieron los dos colegas). El Joker de Ledger acojona porque está pirado de verdad, nada de malo que quieren destruir el mundo y chorradas de esas. El tío es un psicópata de primera categoría, y lo mejor de todo es que es listo como él solo, lo que eleva a lo bestia la calidad de la peli.


        Otra cosa curiosa es que, dado que, de todos los superhéroes, Batman es el único que no tiene poderes especiales, y que lo que le hace tan especial son los gadgets y aparejos exóticos que utiliza, no se anda por las ramas con polladas de rayos láser, telas de araña, o fuerzas descomunales. "El caballero oscuro" es una peli redonda, un ejemplo de lo que debería ser siempre el cine chulo de aventuras moderno, y una demostración más que clara de que se pueden hacer pelis de puta madre centradas en superhéroes sin que, luego, la peli acabe dando pena. Lo dicho nenes, un auténtico gustazo.



        miércoles, 20 de julio de 2011

        CINE DE LOS 90: "DICK TRACY"


        TÍTULO: DICK TRACY


        DIRECTOR: WARREN BEATTY


        REPARTO: WARREN BEATTY, AL PACINO, MADONNA, DUSTIN HOFFMAN, GLENN HEADLY , JAMES CAAN, PAUL SORVINO


        DURACIÓN: 120 min.


        AÑO: 1990


        GÉNERO: AVENTURAS


      • EL DR. JECKYLL DICE:

      • La carrera cinematográfica de Warren Beatty ha sido de lo más prolífica y variada. Desde que debutara en los años sesenta de la mano de Elia Kazan con "Esplendor en la hierba - Splendor in the grass, 1961", Beatty ha sabido combinar de forma acercada la interpretación con la dirección, producción y escritura de largometrajes, en especial a partir de su gran primera incursión en funciones de director con "El cielo puede esperar - Heaven can wait, 1978". No obstante, a raíz del estrepitoso fracaso crítico y comercial que supuso su participación en la comedia "Ishtar - Ishtar, 1987" -por otra parte, un film más que correcto- , Beatty quiso recuperar el prestigio y comercialidad perdidos con la adaptación a la gran pantalla del cómic creado por Chester Gould, "Dick Tracy", por lo que este proyecto pasó a convertirse en un desafío casipersonal para el artista.


        El film da inicio cuando se comete el asesinato de varios miembros de una familia mafiosa, incluido el gángster "Labios" (Sorvino). Tras ponerse Dick Tracy (Beatty) al frente de la investigación, las pistas parecen llevarle a uno de los delincuentes más peligrosos de la ciudad, Big Boy Caprice (Pacino). No obstante, en su persecución incesante de la banda de Caprice, Tracy deberá aprender a manejar a una peligrosa y seductora testigo que trabaja para el propio Caprice, llamada Suspiros Mahoney (Madonna), y a conseguir que colabore el único testigo de este crimen, un huérfano llamado "Chico".


        Planteada como una película de aventuras con clarísimas alusiones al cómic en el que se basa, "Dick Tracy" llamó la atención, sobre todo, por tres elementos: la caracterización de los protagonistas, la escenificación completa de la película, y la sólida (y, a la vez clásica) realización de Beatty. En lo que concierne a la caracterización de la todo el reparto, los trucajes de maquillaje empleados para hacer prácticamente irreconocible al gran reparto que integra la película (Pacino, Hoffman, Forsythe, Sorvino...) lograron una semejanza asombrosa con los personajes de las historietas. En cuanto a la ambientación, resultó llamativa la combinación descarada de escenarios urbanos de dos dimensiones -efecto plano- que consigue darle un toque definitivo de cómic al largometraje, sin caer en ningún momento en el absurdo, para lo que también resultó fundamental la excelente fotografía del veterano Vittorio Storaro y el acertado vestuario de Milena Canonero. Y, en último lugar, la puesta en escena de Beatty quien, apoyándose en la estupenda labor de montaje de otro veterano del gremio, Richard Marx, dota al film de un ritmo tremendamente ágil que contribuye en buena medida a acentuar ese toque de película policíaca de aventuras por encima de cualquier semejanza con meras historietas de tebeo.


        En resumidas cuentas, "Dick Tracy" es una película muy dinámica, que combina con acierto un argumento puramente policiaco con el entretenimiento propio de los largometrajes de aventuras detectivescas más clásicos. Es una película muy entretenida, amena y que ayuda a pasar un buen rato, al mismo tiempo que el público más veterano tiene la oportunidad de disfrutar con las más que interesantes interpretaciones de un reparto de lujo, disimuladas, eso sí, entre capas de un maquillaje espectacular.



        • MR. HYDE DICE:

        Nunca he leído un cómic de Dick tracy. Ni siquiera me sonaba el personaje cuando mi tío me llevó a un cine de Alicante a verla -siempre he sido más devoto de Mortadelo y Filemón-. Y, sin embargo, reconozco que me lo pasé de rechupete viéndola (pues no habré flipado ni nada imaginando que mi Casio de cuatro duros también era un walkie-talkie como el que tiene el prota). Es como si quisieran haberle dado un toque de película de gánsgters de los años 50, pero con el estilo de tebeo que lo hace todo más original. Y eso por no hablar del maquillaje de los actores, que a Dustin Hoffman aún se le puede reconocer pero, a Al Pacino ya cuesta. Y a William Forsythe ni os cuento.


        Lo que a mí no me acabó de convencer para nada es la actuación de Madonna. Mira que la película habría salido ganando si, en lugar de la reina del pop, hubieran contratado a otra actriz más seria que supiera hacer también de "mujer fatal" (Madonna, más que de "mujer fatal" hace de "putón verbenero fatal") y que, de paso, no aburriera con esos dos o tres numeritos musicales metidos a presión en la historia, y que no aportan nada -de hecho, es casi insultante que la canción I always get my man se llevara el Oscar-. Y tampoco termina de calar la elección de Glenn Headly como chica del protagonista ya que, por muy buena actriz que sea esta señora, es casi comprensible que el amigo Dick (chistaco de juego de palabras para los que sepan inglés) acabe fijándose más en el zorrón ese del 15 que se contornea en sus napias.


        En fin, pues eso, que aunque no es el no va más, "Dick Tracy" sí que es una película muy original, tanto por la forma en que está hecha como por el toque serio que tiene al mismo tiempo (a la mente me viene otra peli hecha de forma parecida, "La sombra - The shadow, 1994", pero que acaba por resultar un poco cutre y con pinta de baratilla si se compara con la de Warren Beatty), alejada de otras idas de olla más a lo Tarantino, como sucedía en "Sin City. Ciudad del pecado - Sin City, 2005". Entretenida y divertida, ni más ni menos, ni menos ni más.




        martes, 19 de julio de 2011

        CINE DE LOS 80: "COCODRILO DUNDEE"


        TÍTULO: COCODRILO DUNDEE


        DIRECTOR: PETER FAIMAN



        REPARTO: PAUL HOGAN, LINDA KOZLOWSKI, JOHN MEILLON, MARK BLUM


        DURACIÓN: 99 min.

        AÑO: 1986

        GÉNERO: COMEDIA




      • EL DR. JECKYLL DICE:



        • "Cocodrilo Dundee" cuenta, a día de hoy, con el mérito de ser la película australiana más taquillera de la historia (que no la más rentable), y la segunda más taquillera de su año de estrenos en los Estados Unidos, además de haber servido de fugaz vehículo de lanzamiento para su estrella protagonista, el actor Paul Hogan, quien fue recompensado con una nominación al Oscar en el apartado de mejor guión original, y con el Globo de Oro al mejor actor de comedia por su interpretación del aventurero Mick Dandee.


          Michael "Mick" Dundee (Hogan) es una auténtica leyenda en Australia, gracias a una más que lograda reputación como cazador de cocodrilos. Su historia llama la atención de una periodista neoyorquina (Kozlowski), quien se desplaza hasta el continente australiano con el fin de escribir un fabuloso reportaje sobre él. No obsatnte, cuando llega, asombrada por el carisma de Mick y por lo primitivo que resulta su estilo de vida, le convence para que viaje con ella a los Estados Unidos y, así, poder realizar más actividades de divulgación sobre su vida y costumbres. Mick acaba por aceptar pero, con lo que no cuenta, es con que Nueva York no se parece en nada a los parajes salvajes en los que él estaba acostumbrado a moverse, por lo que su viaje acaba convirtiéndose en toda una aventura de descubrimientos y situaciones cómicas.

          El acierto de una propuesta como "Cocodrilo Dundee" fue, en cierto modo, basar las bromas y gags en la inocencia del protagonista. Mick Dandee actúa sin ninguna malicia en absoluto, comportándose tal cuál lo haría en las profundidades su Australia natal, donde todos los avances tecnológicos y dependencia de los medios de comunicación son prácticamente inexistentes. Por lo demás, lo que queda es un film tan amable como entretenido. Para distraerse en los ratos muertos, aunque no para acabar recordando con la locura que, aparentemente, desató cuando aterrizó en las pantallas de todo el mundo.


          • MR. HYDE DICE:

          ¡Vaya tela, pues no hacía tiempo que vi "Cocodrilo Dundee"! No fui a verla en el cine cuando salió, pero si lo hice unas cuantas veces en VHS (¿os acordáis de las cintas y cassettes?), y debo decir que me pareció divertida. Una tontada como un castillo, pero divertida al fin y al cabo. Ahora bien, lo que no entiendo es que tuviera tantísimo éxito entre los gringos una historia la historia del paletillo que sale de su hábitat natural para pirar se a América. ¡Pero coño, si Paco Martínez Soria ya lo había hecho veinte años antes en "La ciudad no es para mí"! Estos yanquis...



          En fin, sea como sea, no es impedimento para que hagan gracia las chorradas que se le ocurren a esta especie de indiana Jones a lo garrulo. Tiene su punto, todo haya que decirlo, a pesar de que el estilo ochentero pese sobre la peli como una losa. De todas formas, más que una peli graciosa en su conjunto, casi parece que haga más gracia si se ve como una serie de episodios o sketches independientes en los que al pueblerino de turno le da por hacer una pollada tras otra.



          Como ya digo, hace tiempo que la vi, pero recuerdo en especial escenas como esa en la que está Dundee en una fiesta y, cuando se encuentra a un tío que se está a punto de meter unas lonchas, él piensa que son polvos de alguna infusión, y se los tira en una palangana de agua caliente y le pone una toalla por encima para que haga inhalaciones. ¡Una infusión de cocaína... Juas! O ese otro momento en el que un chorizo quiere atracarlos en la calle a punta de navaja a él y a su churri, y Dundee se descojona del caco por la mierda de pincho que usa, y le planta en todo el careto el cuchillo con el que él caza cocodrilos para que vea la diferencia.



          Como veis, la peli es divertida a ese nivel, como episodios independientes, tipo serie. Ahora bien, como para hacer una peli de casi dos horas... Bueno, supongo que si te hacen gracia esas tontunas por separado, junto no tiene por qué ser menos. Pero vamos, que es divertida y entretenida pero sin más intención que pretender que te pases un rato entretenido y, de paso, te eches unas risas. La trascendencia que luego uno le quiera dar ya depende de vuestros gustos.







          CINE CLÁSICO: "CIUDADANO KANE"


          TÍTULO: CIUDADANO KANE

          DIRECTOR: ORSON WELLES

          REPARTO: ORSON WELLES, JOSEPH COTTEN, EVERETT SLOANE, DOROTHY COMINGORE

          DURACIÓN: 118 min.

          AÑO: 1941

          GÉNERO: DRAMA

          • EL DR. JECKYLL DICE:

          Ya iba siendo hora de que Hyde aceptara que se comentara en esta sección la obra maestra por definición del séptimo arte (pobre Hyde, creo que últimamente le estoy lanzando demasiados dardos). En efecto, "Ciudadano Kane" está considerada por el "American Film Institute" como la mejor película de todos los tiempos, lo cuál no deja de ser sorprendente si se tiene en cuenta que, cuando la rodó, Orson Welles -director, productor, guionista y actor principal- a penas tenía veintiséis años. Los argumentos y tesis que justifican que esta película tenga hoy el reconocimiento que se le ha otorgado son tan numerosos que podríamos estar todo el día mencionándolos pero, dado que tampoco se trata de eso, al menos sí que aportaremos un par de motivos que convierten a este largometraje en una pieza de imprescindible visión para cualquier cinéfilo que presuma de serlo.


          "Ciudadano Kane es una fábula relatada a través de un demoledor retrato de la ambición y sed de poder desmesurados del ser humano (algo así como un film precursor del largometraje que dio pie al laureado film de Robert Rossen "El político - All the king's men, 1949"). Planteada como un enorme flashback, "Ciudadanos Kane" da comienzo con la muerte de Charles Foster Kane (Welles), un poderoso magnate del mundo de las comunicaciones en los Estados Unidos quien, en su lecho de muerte, susurra una última y misterios palabra - Rosebud-, que llama la atención de un periodista que decide preparar un reportaje sobre la vida del mismo Kane. Al comienzo de su investigación, también da comienzo el largometraje, en el que se narran los primeros pasos y ascensos de Kane en el mundo de la empresa de noticias americana junto a su buen amigo Leland (Cotten), periodista de uno de sus diarios. Al mismo tiempo que Kane va escalando posiciones dentro del mundo empresarial y social de la época, éste se va convirtiendo en un hombre cada vez más despiadado y obsesionado con el éxito y satisfacción personales. Sin embargo, aunque cada vez acumula más éxito y fortuna, también termina por transformarse en un auténtico y solitario anciano, amargado y abandonado.


          Polémica en el momento de su estreno, dada la clara alusión que hacía a la figura del empresario Randolph Hearst, "Ciudadano Kane" no tuvo pocos problemas para lograr estrenarse en su momento. De hecho, se rumorea que fue el mismo Hearst quien ejerció una gran presión para que el magnífico film de Orson Welles no alcanzara el reconocimiento que debería habérsele otorgado en la ceremonia de los Oscar de aquel año (tan sólo logró una estatuilla al mejor guión de un total de nueve nominaciones). Sin embargo, la película acaba siendo un ejemplo de realización (los travelling conseguidos en su momento resultaron de lo más impactante), logrando que la cámara se convierta en un auténtico objetivo indiscreto gracias al cuál el público puede compartir sus numerosos éxitos empresariales a la vez que sus constantes fracasos sentimentales.


          A todo ello, se le debe añadir una impecable interpretación de todo su reparto destacando, de nuevo, un soberbio Welles, quien es capaz de interpretar a Kane con un realismo y pasión a lo largo de las diferentes etapas de su vida que recoge el film ciertamente únicas. En dos palabras, se trata de una obra maestra a tener siempre en cuenta, y a disfrutar, como mínimo, una vez en la vida.



          • MR. HYDE DICE:

          Jeckyll, eres un pedante, que lo sepas. Pero tranquilo, que me sigues cayendo bien a pesar de tus indirectas ;-) En fin, pues qué puedo decir de "Ciudadano Kane"... Podrán decir que se trata de la mejor película de la historia del cine, y Jeckyll podrá ser muy sabelotodo al respecto y defenderla a capa y espada pero, la verdad, es que no hay para tanto. Puede que, en el momento de su estreno, le tocara la ovamenta a más de uno, y que esté muy bien hecha -que lo está, y más si se tiene en cuenta que Welles no era más que un pipiolo cuando la hizo-, pero tanto como para estar considerada lo mejor de la historia del cine... Pues hombre, las he visto mejores, para qué nos vamos a engañar.


          Cuando la vi en su momento, recuerdo que lo que más me llamó la atención fue lo bien que Welles hace el papel de cabronazo despiadado, capaz de vender a su madre por dos duros con tal de seguir amasando fortuna y poder. En concreto, secuencias como esa en la que el pollo pasa olímpicamente de su esposa, a quien considera más un trofeo que a un ser humano con sentimientos (el plano de la pobre mujer haciendo puzzles como una posesa, junto a una chimenea exageradamente grande es impactante). Otro momento que también se las trae es cuando, después de una actuación penosa en la ópera de la mujer de Kane, su amigo periodista, que está escribiendo la crítica para el artículo que debe aparecer publicado al día siguiente en el que pone a caer del burro la interpretación de la buena señora, se queda sobado mientras lo hace. Y, para sorpresa suya, cuando despierta, ve que Kane, tras leer lo que había comenzado a escribir y darse cuenta de cómo pone a caldo a su mujer, acaba él mismo el artículo el artículo siguiendo la misma línea que su amigo había empezado (es decir, poniendo a parir a su propia esposa) para, una vez terminado, decirle que está despedido.


          En fin, que dentro del cine más clásico, se nota que "Ciudadano Kane" es una buena película e, incluso, una película de referencia para otras que hicieron después. Eso nadie lo pone en duda. Pero, para mi gusto, creo que más que es más la fama que tiene que la que merece. Digamos que es de esas pelis que tienen que ser vistas (nenes, no podéis decir que os gusta el cine si no habéis visto "Ciudadano Kane") pero que, una vez vista, al no ser que quieras estudiar al detalle los planos y todo ese rollo, tampoco es de las que te mueres por volvértela a poner, por muy clásica, obra maestra y no sé cuántas más chuflas que digan que es.


          Por cierto, no sé si os habréis dado cuenta, pero ahí va una pregunta para los más frikis: si, cuando Kane muere al comienzo de la película, está más solo que la una, ¿cómo es posible que se sepa cuál es la última y misteriosa palabra que pronuncia antes de palmarla?





          domingo, 17 de julio de 2011

          CINE EN CARTEL: "CARS 2"


          TÍTULO: CARS 2

          DIRECTOR: JOHN LASSETER


          REPARTO: DIBUJOS ANIMADOS


          DURACIÓN: 108 min.


          AÑO: 2011


          GÉNERO: AVENTURAS


        • EL DR. JECKYLL DICE:

        • Presentada como la primera vez que la compañía Pixar prepara una secuela de sus grandes obras maestras (las de "Toy story" no creo que vayan a contar ya que, al ser la primera película de la empresa, adquiere un significado especial), y como el gran proyecto personal de su máximo exponente y mente creativa: John Lasseter. "Cars 2" llega a las pantallas cinco años después de que lo hiciera la primera parte y, para sorpresa de propios y extraños, lo hace alejándose sustancialmente de lo que es su predecesora. Así pues, donde la primera se limitaba, en cierto modo, a repetir los cánones más evidentes de las producciones de Walt Disney -mensajes con su respectiva fábula, personajes que cambian de forma de ser al recibir el cariño de sus semejantes, comprensión hacia los semejantes que son diferentes a uno mismo, etc.-, su secuela apuesta por un ritmo mucho más frenético, por una combinación apabullante de escenarios diferentes, por la presentar dosis de acción mucho más trepidante y, sorprendentemente, por cambiar casi radicalmente de personaje principal.


          La historia de "Cars 2" da comienzo (al más puro estilo 007) con la ejecución de una misión arriesgada por parte de Finn McMissile, un coche agente del servicio secreto británico, en la que descubre los planes para boicotear una carrera mundial celebrada para promocionar un nuevo combustible cien por cien ecológico. En su investigación topará con los coches protagonistas de la primera parte (Rayo McQueen y sus amigos), quienes participan en dicha carrera. Sin embargo, al encontrarse la grúa Mate en el lugar equivocado en el momento menos oportuno, Finn la confundirá con uno de los agentes encubiertos, tomándolo por un espía de los suyos, e involucrándola en una misión tan arriesgada como peligrosa.


          Como ya apuntábamos al comienzo, una de las cosas que más dejan perplejos al espectador, es la apuesta total por el estilo de largometrajes a lo James Bond que tiene "Cars 2". Desde el fabuloso prólogo en la plataforma petrolífera, pasando por las impresionantes carreras tanto en Japón como en Italia e Inglaterra (magistral el diseño de producción de los tres países), o por los constantes enfrentamientos entre los "coches buenos" y los "coches malos", al más puro ritmo Bond. Por fortuna, en el camino no se han dejado de lado el sentido del humor, lo que hace sospechar que esa es la razón por la que se ha aumentado tantísimo la relevancia de un personaje como Mate, quien se acaba erigiendo como protagonista casi total de la función (ver al respecto, por ejemplo, la graciosa secuencia en la que tiene que utilizar un WC japonés).


          Por otro lado, es gracias, en especial, a la genial música compuesta por Michael Giacchino que la película acaba de redondear esa apuesta por la acción espectacular, junto con un montaje tan arriesgado (al menos, para una película de dibujos animados) como efectivo a la hora de plantear el tour de force derivado de las secuencias de acción. Para más demostraciones, sólo hace falta fijarse en la parte final de la película, cuando Mate debe hacerse cargo de una peligrosa bomba que está a punto de detonar (intriga y misterio del relato incluídos). Es por ello que "Cars 2" acaba resultando una película sorprendente y entretenida al 100%. Un estupendo pasatiempo para ver en cine este verano.



          • MR. HYDE DICE:

          Receta fácil para los que quieran saber qué tal es esta peli: ¿recordáis la primera "Cars"? Vale, pues ahora quitadles ese rollaco de historia que tenía, el pueblo polvoriento y andrajoso donde pasaba todo, sacad de protagonista al coche rojo y cambiadlo todo por las pelis de james Bond y espías varios que conozcáis. Si lo agitáis todo esto y, además, le metéis un ritmo trepidante y un argumento con suspense, la mezcla que os sale es "Cars 2".


          A mí, la primera parte nunca me pareció ninguna maravilla. Todo lo bien hecha que tú quieras y tal pero, vista así con un poco de perspectiva, era un petardo de cuidado, y un refrito descarado de "Doc Hollywood - Doc Hollywood, 1991" pero con coches que hablaban. Así que imaginad mi sorpresa cuando, pasados diez minutos del principio de "Cars 2" aquello se alejaba por completo de la primera parte para convertirse en una especie de película de espías y acción a saco paco, combinado con el sentido del humor que el tío Walt le suele dar a sus pelis. Pues sí, esta segunda parte mejora notablemente a la otra y hace que te lo pases pipa las casi dos horas que dura.


          Además, otro cambio notable, que no sé si antes en alguna otra peli de Disney había pasado, es que el protagonista de la primera parte, ahora pasa a ser un mero secundario. Así es, en "Cars 2" los protagonistas absolutos son la grúa esa dentona (creo que el personaje se llama Mate) y el coche-espía británico al servicio de su majestad -le falta acercarse a un bar y pedir un Martini con lima, agitado no revuelto-. Y, desde luego, el acierto es total. Así pues, los papás que lleven a los nenes al cine pensando que esta es la misma patata simpática que era la primera "Cars" se darán cuenta enseguida que casi les acaba gustando más la peli a ellos que a sus retoños, porque es como os digo, acción y aventuras a lo bruto, con un ritmo acojonante que ya querrían muchas de las películas de acción que hacen ahora. Os la recomiendo, palabra que os sorprenderá. ¡Ah, y con cameo de Fernando Alonso y Lewis Hamilton incluido!





          sábado, 16 de julio de 2011

          CINE A DESCUBRIR: "1900. LA LEYENDA DEL PIANISTA EN EL OCÉANO"



          TÍTULO: 1900. LA LEYENDA DEL PIANISTA EN EL OCÉANO

          DIRECTOR: GIUSEPPE TORNATORE

          REPARTO: TIM ROTH, MÉLANY THIERRI, BILL NUNN, PRUITT TAYLOR VINCE

          DURACIÓN: 125 min.

          AÑO: 1998

          GÉNERO: DRAMA


        • EL DR. JECKYLL DICE:


        • El caso de Guiseppe Tornatore dentro del mundo del cine ha sido bastante llamativo. El director italiano logró el Globo de Oro, el Oscar y centenares de premios más con su segundo largometraje, "Cinema paradiso - Nuovo Cinema Paradiso, 1988" y, desde entonces, da la sensación de que, cada una de las siguientes películas que ha estrenado desde entonces, obligatoriamente tuviera que encontrarse a la altura de aquella primera. Así, sin ser ni tan espectacutlaes, ni decepcionantes en absoluto, el resto de sus propuestas parecen haber acabado por dividir entre sus fans incondicionales, y aquellos más desilusionados que esperaban de él una calidad a la altura de su oscarizado film. En el caso de "1900. La leyenda del pianista enel océano", da la sensación de que Tornatore ha querido volver a ese prometedor inicio con una lujosísima producción con influencias fillinianas pero, al mismo tiempo, tratandio de desarrollar una historia mucho más original que sus anteriores propuestas.


          Así pues, en este largometraje ha sido el mismo director quien ha adaptado la novela de su compatriota Alessandro Bariocco para rodar la fabulosa historia de un hombre que, tras ser encontrado en un crucero de lujo el primer día del primer año del siglo XX, y adoptado por toda su tripulación, es bautizado como Novecento. Este mismo niño, desde bien joven comienza a demostrar poseer un don muy especial para tocar el piano de forma que, al crecer, se ha convertido en un auténtico maestro al frente del piano de la orquesta del mismo barco en que se fue hallado (interpretado por Roth) Novecento nunca ha pisado tierra firme por lo que sus amigos y colegas del barco, en especial su amigo el trompetista Max (Vince), le animan a que se decida a conocer el mundo que se encuentra en tierra firme. No obstante, todo ello cambiará cuando conozca a una hermosa pasajera del barco (Laurent) de quien se enamora perdidamente.


          La película está planteada como una serie de episodios a cuál más original que tienen lugar casi en su totalidad, dentro del barco. No obstante, cada uno de estos mini relatos, resaulta fascinante por completo, como si un halo de magia los envolviera y fuera necesario estar más que predispuesto a querer disfrutarlos. Así pues, destacan especialmente momentos como el de la presentación al público de Novecento por primera vez, o de cada uno de los momentos que comparte con su buen amigo Max (la última conversación que mantienen los dos antes del final de la película es tremendamente emotiva) y, por encima de todo, uno de los mejores momentos que recuerdo haber visto en una película: la secuencia en que Novecento tiene que realizar la primera grabación de un disco y, cuando empieza a tocar el piano, se queda prendado de una joven a la que puede ver a través de un ojo de buey; Sin ser casi consciente de ello, Novecento cambia totalmente de estilo musical para interpretar una bellísima melodía al piano (el tema Playing love), que viene a aser algo así como la forma del extraordinario intérprete de traducir sus sentimientos a través de la música.


          Por supuesto, esta película no sería para nada la obra fascinante y sorprendente que es sin la magistral música compuesta por el grandísimo Ennio Morricone (quien ganó el Globo de Oro por ello, pero luego fue injustamente ignorado en la correspondiente edición de los Oscar). Gracias a la música del maestro italiano, el largometraje es capaz de alcanzar ese punto fabuloso de originalidad y sentimiento de agrado del que carecería del todo si hubiera participado otro compositor en su escritura (hasta Hyde tendrá que reconocer, por muy fan de Hans Zimmer que sea, que Morricoine era el único capaz de hacerse cargo de semejante proyecto).


          Por último, sólo mencionar que Tim Roth, actor versátil donde los haya, borda la interpretación de genio del piano, dotando a su personaje de unos matices escrupulosamente estudiados para transmitir la emoción adecuada en el momento preciso. En resumidas cuentas, "1900. La leyenda del pianista en el océano" es una película sorprendente, mágica y constituye un auténtico caramelo para los sentidos. De esas que, cuando se ven, se recuerdan con un grato gozo.


          • MR. HYDE DICE:


          ¡Vaya película más sorprendente! Os juro que cuando me puse a verla, pensaba que iba a ser una peli de esas así como sabor europeo o, lo que es lo mismo, que hay mucho diálogo, muchos personajes, pero que acaba siendo una castaña monumental. Vale que para gustos los colores, pero en mi humilde opinión -bueno, puede que no tan humilde-, "1900. La leyenda del pianista en el océano" ha sido una de las películas más bonitas que había visto en mucho tiempo. y ojo que digo bonita, ni chula, ni divertida, ni nada de eso. Simplemente bonita, por los cuatro lados. Y sorprendente, muy sorprendente.


          La peli, en realidad, es como una serie de episodios sueltos de lo que es la vida del pianista a lo largo de su vida dentro del barco. Pero cada uno de esos episodios es como si tuviera una magia especial, un detalle que hace que sea de lo más agradable. Se sale el momento en que se pone a tocar el piano en mitad de una tormenta en el océano, y lo ves de un lado para otro, arriba y abajo por el salón, como si estuviera montado en un coche de choque mientras no para de tocar el piano. O el momento en que está compitiendo con el flipado ese que se cree el mejor en el piano y, en su número final, Novecento acaba tocando tan a lo bestia que, tras su interpretación, prende un cigarro con el calor de las cuerdas del piano.


          Lo dicho, es una película preciosa, bonita a rabiar si te dejas llevar por ese encanto que tiene cada trozo. Es como si la peli quisiera tener esa grandeza de las superproducciones más épicas llenas de extras por todos los lados (no hay más que mirar los primeros tres minutos para darse cuenta de ello) pero, por otra parte, limitada a la vez por las dimensiones de una historia que los obliga a centrarse en un único escenario: el del barco. Mi consejo para que os guste esta película es que la veáis tranquilamente en vuestra casa. Descolgáis el teléfono, os ponéis cómodos en el sillón y os dejáis llevar por la historia tan cojonuda de este genio del piano. Os aseguro que el tiempo empleado merece la pena. Y eso, independientemente de que tengáis amigos que puedan llegar a afirmar que la película resulta de lo más insustancial... ¡como si lo único bueno hablando de cine tuviera que ver con las historias de pepico Wallace!







          viernes, 15 de julio de 2011

          ESTRENOS DE VIDEOCLUB: "DESTINO OCULTO"


          TÍTULO: DESTINO OCULTO

          DIRECTOR: GEORGE NOLFI

          REPARTO: MATT DAMON, EMILY BLUNT, TERENCE STAMP, ANTHONY MACKIE

          DURACIÓN: 108 min.

          AÑO: 2011

          GÉNERO: INTRIGA

          • EL DR. JECKYLL DICE:

          "Destino oculto" supone el debut en la dirección de largometrajes de George Nolfi, uno de los guionistas más de moda en lo últimos años dentro del panorama hollywoodiense. Nolfi, responsable de los libretos de películas como la aburrida "Ocean's 12 - Ocean's twelve, 2004" o la interesante "El ultimátum de Bourne - The Bourne ultimatum, 2007", para su primer proyecto como director ha preferido jugar sobre seguro apostando por un reparto de casi desconocidos (a excepción de Matt Damon -con él había colaborado en los guiones de las dos producciones citadas al principio- y el sólido Terence Stamp), y tomando como punto de partida la adaptación de un relato corto del escritor de historias de ciencia ficción Philip K. Dick.


          En esta ocasión, la película está basada en el relato corto de Dick llamado "Equipo de ajuste" (vaya una vez más con la manía de cambiar radicalmente los títulos originales en su traducción al español por otros que no tienen nada que ver con el original). En su adaptación cinematográfica, la acción da comienzo en una noche de elecciones al senado en la ciudad de Nueva York. David Norris (Damon) es uno de los candidatos más jóvenes que se ha presentado pero, tras los resultados, es derrotado por su adversario político. Preparando su discurso de derrota, conoce de forma un tanto peculiar a Elise (Blunt), sintiendo los dos un impulsivo amor a primera vista que termina de forma abrupta cuando Elise se despide rápidamente de David y desaparece. Un tiempo más tarde, David, que sigue siendo candidato al senado, vuelve a coincidir con Elise en un autobús. Sin embargo, tras ese fortuito encuentro, hace acto de presencia una misteriosa brigada de agentes, quienes ordenan al joven político de que no puede seguir viendo a esa chica. Al preguntarles sobre su identidad, los agentes le advierten de que son una agencia especial encargada de que cada ser humano siga el plan que se le ha diseñado desde su nacimiento. Según el plan confeccionado para David, éste no debía volver a coincidir con Elise, por lo que le obligan a rectificar su "camino". No obstante, la atracción que David siente por ella es tan fuerte, que decide desafiar el orden aparentemente establecido con tal de que ambos puedan escapar a ese destino controlado a fuerza de control férreo.


          Por fortuna, a pesar de lo poco atractivo que puede parecer en un inicio semejante premisa argumental, "Destino oculto" tiene a su favor una más que notable labor de realización por parte de Nolfi, la cuál acaba por sorprender a propios y extraños, sobre todo si se tiene en cuenta que éste es su primer trabajo como director. Gracias a una puesta en escena ágil y dinámica (a lo que colabora en buena medida la fotografía del oscarizado John Toll y la música del siempre fascinante Thomas Newman -magnífico el tema None of them are you-), "Destino oculto" acaba resultando un pasatiempo entretenido y divertido, logrando que el espectador quede enganchado a esta aparente historia de misterio surrealista, y metiéndose de lleno en la historia de amor de los protagonistas. De hecho, no es de extrañar que uno mismo se sorprenda deseando que David y Elise puedan acabar juntos.


          Por lo que respecta a la puesta en escena que antes comentábamos, destacan en especial las complejas huídas del personaje interpretado por Damon, siendo en su ejecución donde resulta particularmente sorprendente el largometraje. Al respecto, cabe citar la primera vez que David ve descubre en plena acción a los agentes dentro de la oficina en la que trabaja y de los que trata infructuosamente de escapar, o la huída final en la que tiene que burlar la seguridad de los agentes para poder llegar hasta Emily para poder rescatarla. Como decimos, todas estas secuencias están dotadas de un ritmo muy interesante que te impiden desviar la mirada ni un sólo momento.


          Por lo demás, el film navega entre lo correcto y lo interesante con demasiada indiferencia. No deja de ser una propuesta algo original y diferente, pero con un argumento demasiado irreal para resultar creíble y lograr una identificación más fuerte con el público, por mucho mensaje moral que traten de dar al final del largometraje. Lo que sí augura "Destino oculto" es un futuro más que prometedor a su director del que, seguramente, oiremos hablar más que bien cuando se decida a ponerse tras las cámaras por segunda vez.



          • MR. HYDE DICE:

          La peli está bien, no es nada del otro mundo, pero sí lo suficientemente interesante como par que te pases la hora y pico que dura atento a la pantalla. El director, por suerte, sabe cómo mover la cámara y cómo plantear una historia un poco chorra de forma que quieras saber más con cada cosa nueva que te van contando, además de estar muy bien hecha a nivel técnico. Por su parte, Matt Damon no es que se esfuerce demasiado en actuar (si lo quitáramos a él y pusiéramos a otro actor de los que está ahora de moda en los USA, y el resultado sería el mismo), y la chica sabe poner ojitos cuando toca. Por suerte, quien parece que sabe qué tipo de papel es el suyo y se lo pasa pipa interpretándolo es el siempre excelente Terence Stamp. Por lo demás, pues eso, correcto.


          La historia, pese a lo rara que parece en un principio (te tienes que querer creer que existen esos frikis atemporales encargados de asegurarse de que todo sigue los cauces predeterminados), acaba por interesar. Por lo general, las historias en que los personajes desafían las normas establecidas con tal de que el chico encuentre a la chica de sus sueños y pueda quedarse con ella suelen atraer bastante al público. Pues, en este caso, debajo de toda esa apariencia de peli de intriga y misterio, no hay más que una historia de amor disimulada, eso sí, adornada con un huevo de sospechas por los cuatro costados.


          De todas formas, de las pelis basadas en novelas de Philip K. Dick (me pregunto si habrá algún relato suyo que no hayan adaptado ya al cine), no es la mejor ni de lejos aunque, por suerte, tampoco es la peor. Yo, personalmente, me quedo mil veces antes con "Desafío total - Total recall, 1990" o con "Minority report - Minority report, 2002" que con ésta. Pero bueno, al fin y al cabo, tampoco es que la peli tenga ningún ansia de grandeza, ni pretende ser más trascendente de lo que implica distraer a la gente un rato por lo que, como opción por la que decidiros esta semana entre los estrenos de videoclub, puede resultar una decisión acertada. Como te digo, intrascendente, pero distraída e interesante.






          jueves, 14 de julio de 2011

          CINE ACTUAL: "SIETE ALMAS"


          TÍTULO: SIETE ALMAS

          DIRECTOR: GABRIELE MUCCINO

          REPARTO: WILL SMITH, ROSARIO DAWSON, BARRY PEPPER, WOODY HARRELSON

          DURACIÓN: 118 min.

          AÑO: 2008

          GÉNERO: DRAMA





          • EL DR. JECKYLL DICE:
          El realizador italiano Gabriele Muccino, quien había comenzado a labrarse en su país importantes éxitos comerciales y artísticos -en especial a partir de "El último beso - L'ultimo bacio, 2001"-, debutó en suelo americano en la dirección de largometrajes gracias al apoyo de Will Smith, quien lo erigió como el candidato ideal para ponerse tras las cámaras de "En busca de la felicidad - The pursuit of happiness, 2006", largometraje que no sólo representó un claro éxito comercial más que añadir a la lista de Smith sino que, además, dejó claro que la estrella norteamericana era capaz de cargar él sólo con el peso de un drama sobre sus espaldas, y de lograr el aplauso unánime de la crítica con su interpretación. Ante un logro conjunto de tales proporciones, Smith volvió a contactar con Muccino para que lo dirigiera de nuevo en otro largometraje, más dramático aún si cabe que el anterior.

          Partiendo de un guión original de Grant Nieporte, el film presenta a Ben (Smith), un extraño hombre que, desde el comienzo se dedica a buscar a siete personas con una serie de características muy particulares. Cada uno de ellos parece tener una necesidad latente insatisfecha que les está amargando la vida, bien sea física, material o emocional. Una vez que los localiza, Ben les ofrece su ayuda de forma desinteresada para poder aliviar su sufrimiento. Sin embargo, las cosas cambian cuando empieza a conocer a la última de esas siete personas: Emily (Dawson), una mujer gravemente enferma del corazón que está aguardando una llamada que le permita someterse a un trasplante antes de que sea demasiado tarde. Será entonces cuando Ben, ayudado por su buen amigo Dan (Pepper) tenga que jugar un importante papel, en una decisión que afectará la existencia de todos ellos, y desvele las verdaderas intenciones de Ben.

          Más allá de su clara intención de resultar una película lacrimógena, lo que hace de "Siete almas" una película excelente es, en primer lugar, la actuación de Will Smith y, en segundo, en demoledor análisis que supone el largometraje acerca de la conciencia, y las decisiones que puede impulsar a tomar un excesivo cargo de la misma.

          En lo referente a la actuación de Smith, ésta resulta, en una palabra, ejemplar. Quienes pensaran que la estrella televisiva de El príncipe de Bel-Air y de comedias más tontorronas como "Hombres de negro - Men in black, 1997" o "Wild wild west - Wild wild west, 1999", deberían echarle un vistazo a las dos películas que rodó el actor de Pennsylvania para descubrir a un artista capaz de encarnar a personajes tan versátiles y, a la vez, humanos y auténticos con una facilidad para emocionar al espectador ciertamente escasas en el panorama cinematográfico actual. Pero es, en especial, en "Siete almas" donde esa aparente frialdad con la que comienza encarnando al personaje de Ben, se gana el apoyo de la platea, hasta el punto de que no son pocas las personas que han tenido que recurrir a pañuelos de papel ante los impresionantes diez minutos finales de metraje.

          En lo que concierne al mensaje de la película, como decíamos antes, "Siete almas" es una oda a la liberación de la conciencia humana tremebundo. No se limita tan sólo a mostrar las ansias de redención de una persona, sino que es un canto a una de las formas más extremas posibles de amar al prójimo, libre de cualquier sentimiento egoísta o manipulador. A este respecto, este largometraje supone un avance respecto a "En busca de la felicidad" que, si bien trataba de disimular una deliberada semi canonización del personaje principal a causa de su actitud ante la constantes desgracias que se interponen en su camino, ahora queda relegado a un segundo plano, limitándose a mostrar los actos a los que está dispuesto a llegar una persona por liberar su conciencia del gigantesco lastre que supone haber realizado determinadas acciones en el pasado.

          "Siete almas" es una película magnífica, donde las emociones están dosificadas de forma que todo el largometraje mantiene un ritmo parejo a la hora de desarrollar la historia del protagonista. Y no es hasta el final, donde ese cúmulo de emociones acaba estallando en unas pocas secuencias que ponen a prueba la lágrima del espectador. En resumen, es una película de lo más recomendable, muy triste pero, no por ello, menos hermosa.


          • MR. HYDE DICE:
          De todas las pelis que he visto (y os aseguro que son unas cuantas), posiblemente "Siete almas" sea la más triste. Y mirad que no digo deprimente, ni lacrimógena, ni rollera, ni nada por el estilo. Digo triste, sin más. La peli, en realidad, es una pasada, preciosa a rabiar, pero de una tristeza acojonante. Will Smith no solo hace un papelón como nunca antes le había visto (para mi gusto, mucho mejor que "En busca de la felicidad" o "Ali - Ali, 2002"), sino que es capaz, casi sin esforzarse -o eso parece- de bordar este monumental drama.


          Cuando la peli empieza, no tienes muy claro de qué va a ir la cosa. Por una parte, ves al personaje de Ben visitando a unas personas sin saber muy bien por qué, tomando una serie de decisiones y actuando de una forma que desconciertan bastante. Evidentemente, todo ello está calculado ya que, conforme avanza la peli, te vas enterando de las intenciones que se esconden detrás de todo. Puede que sea por eso que la atención nunca decae durante las casi dos horas que dura la peli, porque te mantiene el interés en saber qué leches está pasando, y por qué Ben se comporta de esa forma, y por qué tiene una obsesión casi enfermiza en dar con siete desconocidos, a cuál más desgraciado.


          Los únicos puntos flojos que le veo yo al asunto son dos. Primero, el comienzo. Nada más empezar, se medio desvela parte fundamental del argumento, a pesar de que luego el resto de la peli sea un enorme flashback. Pero vamos, que como que te han jodido parte de la sorpresa que te pasas esperando buen rato (toda la secuencia de Ben llamando al teléfono de emergencias para que acudan a la habitación de un motel). Segundo, que la inevitable historia de amor entre los protas se alarga demasiado. Quizás veinte minutos menos de edulcoramiento le hubiera venido de perlas a la peli ya que, al fin y al cabo, todo parece estas sentenciado desde un principio.










          miércoles, 13 de julio de 2011

          CINE DE LOS 90: "DÍAS DE TRUENO"


          TÍTULO: DÍAS DE TRUENO

          DIRECTOR: TONY SCOTT

          REPARTO: TOM CRUISE, ROBERT DUVALL, NICOLE KIDMAN, RANDY QUAID, MICHAEL ROOKER, CARY ELWES

          DURACIÓN: 104 min.

          AÑO: 1990

          GÉNERO: AVENTURAS

          • EL DR. JECKYLL DICE:
          Tras el descomunal éxito conjunto que alcanzaron en su primera colaboración conjunta con "Top Gun - Top Gun, 1986", Tony Scott (director), Tom Cruise (actor principal) y la pareja Don Simpson & Jerry Bruckheimer (productores), volvieron a juntarse para desarrollar una historia algo más diferente a aquella, aunque igualmente rodada a un ritmo de frenética velocidad.

          Para esta nueva ocasión, el conjunto arriba mencionado contó con la colaboración en el argumento del prestigioso guionista Robert Towne (autor, entre otros, del libreto para "Chinatown - Chinatown, 1974, comentada esta misma semana), y de una historia esbozada por el propio Cruise, acerca de la odisea de un novato piloto de carreras en su ascenso en el mundo de la competición automovilística, hasta conseguir ser el número uno. Así pues, nos encontramos con Cole Trickle (Cruise), quien es fichado por el equipo de Tim Dadland (Quaid). Aunque, en un principio, el jefe de equipo, Harry Hogge (Duvall) no lo ve con buenos ojos debido a su falta de experiencia e incapacidad para aceptar consejos, juntos comienzan a hacerse un importante hueco en el mundo de la competición de la nascar, debiendo incluso superar los obstáculos que representa la dura competición con otros pilotos (Rooker & Elwes), y un grave accidente dentro de la pista, para cuya atención médica se acaba requiriendo la pericia de la doctora Claire Lewiki (Kidman).

          Si bien este largometraje no supuso un taquillazo a la altura de "Top Gun", sí que generó los suficientes beneficios como para amortizar los elevados costes de producción. Y es que, a pesar del impresionante desfile de nombres que encabezan su cartel, lo cierto es que "Días de trueno", como obra, deja mucho que desear. A pesar de contar con un equipo técnico de primer (el montador Chris Lebenzon, Hans Zimmer como compositor, Scott como director), y con unos esfuerzos más que notables de los actores de reparto (Duvall, Quaid, John C. Reilly), el conjunto no termina siendo más que una traca de grandes proporciones: llena de ruido y supuestas secuencias de acción, pero vacía de todo el contenido que cabría encontrar en ella.

          "Días de trueno" está bien como entretenimiento, pero no deja de ser una lástima que responda tan poco a las expectativas del público. Eso sí, como vehículo de lucimiento de Tom Cruise, hay que reconocer que funcionó de maravilla (no en vano, conoció ahí a la mujer que se convertiría en su segunda esposa, Nicole Kidman), así como a nivel de promoción del conocido tema musical Show me heaven, interpretado por Maria McKee. Lo dicho, muy mejorable. No cansa, pero no deja de ser un burdo pasatiempo.

          • MR. HYDE DICE:
          Os voy a explicar por qué esta es una de mis pelis favoritas. Los yanquis, hablando de cine, usan la expresión "guilty pleasure" (traducido, vendría a ser algo así como "placer culpable") para hacer referencia a esas pelis que, sin ser ninguna maravilla -algunas de ellas incluso realmente malas- acaban fascinándote sin que sepas muy bien por qué. Porque tienen ese "algo" que te engancha y que te provoca una simpatía brutal hacia la peli, y que hace que te la veas todas las veces que tengas ocasión. Bueno, pues, dentro de las pelis que reconozco que no son nada del otro mundo, para mí se encuentra "Días de trueno". Recuerdo, en el momento de su estreno, que me gustó mucho el póster (sé que es una chorrada, pero son las cosas que llaman la atención de los críos) ya que, por aquel entonces, yo era un auténtico fanático de los coches, y me encantaba la idea de que un buga pudiera ir a la velocidad del trueno, como decía la frasecita publicitaria de turno. Años más tarde, cuando la vi en la tele por primera vez, me dejó de piedra la música de Hans Zimmer (acabé escuchando la banda sonora casi en bucle), y las carreras de coches con la boca abierta -recordad que estábamos en 1990, y que los efectos especiales y montaje de entonces no es el de ahora-.

          Tampoco es que tenga mejores argumentos para defender una película que, reconozco, que no es de lo mejor, ni de lejos, de Tom Cruise o Tony Scott. Pero a mí me pareció un entretenimiento cojonudo, con esas secuencias de coche de nascar a todo trapo, y esos planos rodados a toda velocidad de los coches al ritmo de la música tan trepidante. Porque no nos engañemos, "Días de trueno" es una peli de carreras de coches; la historia que pretende rellenar los huecos del resto de la peli acaban importando bastante poco y, a pesar de lo que intentan dramatizar algunas secuencias (el primer accidente de Cole, la enfermedad de Rowdy que le impide correr la carrera final, la imposible historia de amor entre Cole y la doctora), se la acaban soplando al público, que sabe de sobra de qué va el tema.

          Como digo, que nadie piense que ésta es una película imprescindible, porque no lo es. Para mí sí, pero soy consciente de que para gustos los colores. Ahora bien, sí que os invito, queridos colegas, a que le deis una oportunidad, que os dejéis enganchar por el torrente de adrenalina de las secuencias de carreras, por el variadísimo espectáculo de color de todos los coches trucados y, muy por encima de todo, por la impresionante música de Zimmer (el tema Car building es uno de los mejores ejemplos, así como el tema The last note of freedom, interpretado por David Coverdale). Por lo demás, tanto más da que sea Cruise el que esté al volante o el vecino de la esquina. Eso carece de toda importancia.







          martes, 12 de julio de 2011

          CINE DE LOS 80: "JUNGLA DE CRISTAL"


          TÍTULO: JUNGLA DE CRISTAL

          DIRECTOR: JOHN MCTIERNAN

          REPARTO: BRUCE WILLIS, ALAN RICKMAN, BOINNIE BEDELIA, REGINALD VELJOHNSON

          DURACIÓN: 123 min.

          AÑO: 1988

          GÉNERO: ACCIÓN




          EL DR. JECYLL DICE:


          Durante los años 70, el llamado "cine de catástrofes" había alcanzado su punto más alto, con títulos que, además de haber logrado elevadas recaudaciones en taquilla, también habían sido realizados con un cuidado sentido de la estética y del ritmo, ganándose así la simpatía del público. No obstante, a base de repetir una y otra vez la fórmula (las continuaciones de la serie "Aeropuerto" son el mejor exponente de ello), el público había acabado por darle la espalda en busca de contenidos más novedosos -circunstancia que Spielberg, Lucas y otros aprovecharon para darse a conocer con sus impactantes films de aventuras y ciencia ficción. Por este motivo, cuando a finales de los años 80 se estrenó un film de acción llamado "Jungla de cristal", que bebía de las fuentes del cine de catástrofes que tan popular había sido, los espectadores sintieron curiosidad por ver en qué forma se había vuelto a abordar el tema, y qué cambios se habían producido con el paso del tiempo y avance de las tecnologías. El resultado, como se puede deducir a día de hoy por la repercusión que sigue teniendo, fue total.


          Pocas películas del cine reciente -aunque no lo parezca, la primera entrega de las aventuras de John McLane ya tiene más de veinte años-, han tenido una influencia tan evidente en el resto de producciones del cine de acción como "Jungla de cristal". Además, este excelente largometraje supuso la consagración tanto de su director, John McTiernan (quien había debutado el año anterior en el cine más comercial con "Depredador - Predator, 1987"), como de su principal protagonista, Bruce Willis (conocido, especialmente, en aquellos días, por ser la estrella de la serie detectivesca "Luz de luna").


          Partiendo de un guión escrito a cuatro manos por Jeb Stuart y Steven E. de Souza (quienes años más tarde también acabarían debutando en la dirección cinematográfica, aunque con resultados más que irregulares), y con evidentes influencias estéticas de este cine de catástrofes al que hacíamos referencia en la introducción -el diseño de producción del famoso Nakatomi Plaza es casi idéntico al del mastodóntico edificio de "El coloso en llamas - The Towering Inferno, 1974"-, la historia narraba la llegada a Los Ángeles de John McLane (Willis), un policía de Nueva York que va a pasar las Navidades con su mujer (Bedelia) e hijos. Sin embargo, durante su reencuentro en el rascacielos de la empresa en la que ésta tiene un importante puesto de directiva, un grupo de terroristas, liderado por Hans Grubber (Rickman) asalta el edificio con el fin de robar una importante suma de dinero que se encuentra guardada en la caja fuerte. McLane, que ha logrado escapar en el último minuto del registro de los terroristas, se ve, pues, obligado a hacer frente él sólo a todos los villanos, en una consecución de espectaculares tiroteos, explosiones y luchas cuerpo a cuerpo.


          "Jungla de cristal" es la película de acción por excelencia del género, la primera que mostró a un héroe solitario capaz de diezmar a la banda de malvados con los pocos medios que tiene a su alcance, logrando sobrevivir a las situaciones más extremas. Y ello se consiguió gracias a la realización insuperable de John McTiernan. Rodeado de un grupo de colaboradores de primera línea (Jan de Bont al frente de la fotografía, Richard Edlund como jefe de efectos especiales, Michael Kamen como compositor de la banda sonora, y un montaje trepidante), una vez que arranca la acción de verdad, no hay secuencia que no resulte impactante, sobretodo si tenemos en cuenta que, en el momento de su estreno, pocas películas similares se habían visto en la gran pantalla. Así pues, secuencias como aquella en que McLane tira una improvisada bomba por el hueco de un ascensor, haciendo temblar todo el edificio o, sobretodo, la de la explosión de la potente bomba de la azotea mientras McLane salta al vacío atado a la cintura por una manguera, dejan al espectador con la boca abierta.


          Pasados los años, "Jungla de cristal" sigue siendo una película actual, fresca y tremendamente entretenida. Cine de acción del bueno que, con mayor o menor acierto, se ha tratado de replicar desde entonces, y cuyas virtudes son tan evidentes que, revisionar de nuevo este largometraje, es un auténtico placer.



          • MR. HYDE DICE:

          Sí señor, la película por definición del cine de acción. La primera de todas, la que hizo que luego, todas las demás (hasta ella misma en sus otras partes) la copiaran hasta cansarse, y la que puso de moda lo que tenía que ser una macho movie como toca, pero de calidad. "Jungla de cristal" es un peliculón de los grandes, sin necesitar que pasen tropecientos años para convertirse en un clásico. Y lo bueno que tiene, entre otras cosas, es que no sólo se trata de imposibles secuencias de acción con los héroes haciendo piruetas de esas que te rilas para cargarse al malo de turno, sino que es aventura cañera de la buena, de esa que te lo pases pipa y, además, te diviertas como un enano (máximo respeto a los enanos).


          Además, creo que hay una cosa diferente al resto de pelis parecidas, que sí ha estado presente en todas las continuaciones que ha tenido "Jungla de cristal". En primer lugar, el sentido del humor tan socarrón y flipado que es capaz de darle Bruce Willis a su personaje no ha sido ni siquiera rozado por todos los Stallones, Chochanaguers y Van Dammes que después han hecho lo mismo. En segundo lugar, que se ve sufrir al héroe. En las cuatro partes de "Jungla de cristal", McLane acaba hecho una mierda, a cada cuál más reventado, que casi te dan ganas de meterte en la peli y ayudarle a ponerse en pie (en la primera parte, la secuencia en que se tiene que quitar los cristales que se le han clavado en los pies da escalofríos). Eso sí, les da por la puerta de atrás a los malos a base de bien.


          En fin, que es una de esas pelis que, por mucho que luego hayan machacado el género con plastas casi calcadas y de muchísima menos calidad, siempre agrada volver a ver. Aunque sólo sea por poder ver de nuevo lo que es una buena peli de acción, y disfrutar con un espectáculo de los guapos. Por cierto, ¿podría alguien decirme quién es el espabilado que a una película cuyo título original en castellano vendría a ser "Duro de matar" se le ocurrió la genial idea de llamarla "Jungla de cristal"? ¿Se puede saber qué coño tiene una cosa que ver con la otra? Menudo espabilado...