domingo, 7 de agosto de 2011

CINE EN CARTEL: "CAPITÁN AMÉRICA. EL PRIMER VENGADOR"


TÍTULO: CAPITÁN AMÉRICA. EL PRIMER VENGADOR


DIRECTOR: JOE JOHNSTON

REPARTO: CHRIS EVANS, TOMMY LEE JONES, HUGO WEAVING, HAYLEY ATWELL, STANLEY TUCCI, TOBY JONES


DURACIÓN: 125 min.


AÑO: 2011


GÉNERO: AVENTURAS


  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • El realizador norteamericano Joe Johnston, responsable de algunos films originales de las últimas dos décadas dirigidas, especialmente, a un público más familiar ("Cariño, he encogido a los niños - Honey, I shrunk the kids, 1989" o "Jumanji - Jumanji, 1995") ha sido el último director en sumarse al grupo de responsables de llevar a la gran pantalla las aventuras de un súper héroe de cómic, en el que también se encuentran otros más prestigiosos como Kenneth Brannagh, Ang Lee o Sam Raimi (sobre las aportaciones de Mark Steven Johnson con "Daredevil - Daredevil, 2003" y Tim Story con las dos partes de "Los cuatro fantásticos", mejor correr un tupido velo). De hecho, no es de extrañar que haya sido precisamente Johnston el elegido para ponerse tras las cámaras en esta película, ya que los paralelismos entre "Capitán América: el primer vengador" y uno de sus primeros films, "Rocketeer - The Rocketeer, 1991", son más que evidentes: ambas historias tratan de una persona normal que, por azar, acaba disponiendo de una cualidad especial que le ayuda en su enfrentamiento contra los nazis, y de cómo el valor de dichos héroes sirve de inspiración para aquellos que deciden seguirlos. Todo ello, por supuesto, en medio de espectaculares secuencias de acción, logrados efectos especiales, y con un ritmo que busca evitar el aburrimiento.


    En el caso que hoy nos ocupa, la historia da comienzo con la presentación de Steve Rogers (Evans), un enclenque muchacho que sueña con poder alistarse en el ejército norteamericano para luchar contra la amenaza nazi. Sin embargo, por culpa de su condición física, siempre es rechazado. Hasta que, un buen día, un científico alemán que trabaja para el bando aliado, llamado Abraham Erskine (Tucci), le da la oportunidad de participar en un experimento cuyo principal objetivo es convertir a un hombre cualquiera en un súper soldado. El experimento se realiza bajo la supervisión del coronel Chester Phillips (Jones), quien no confía demasiado en la inexperiencia de Rogers. Rogers, convertido así en el Capitán América, con la ayuda de la soldado Peggy Carter (Atwell), de la que está enamorado, se enfrentará al malvado Johann Schmidt (Weaving) -alias Cráneo Rojo-, un general al servicio del partido nazi que parece haber hallado un poder capaz de borrar de la faz de la tierra cualquier prueba de resistencia, a través de los trabajos de investigación desarrollados en su laboratorio, Hydra.


    Visto el largometraje, no hay duda de que la principal intención de un producto como "Capitán América: el primer vengador" no es otro que el de divertir al público (el tema de la recaudación en taquilla lo dejaremos para otro momento), cosa que logra la entretenida cinta de Johnston. Al mismo tiempo que hace gala de una cuidada ambientación -la recreación de la Nueva York de primera mitad de siglo es de lo más correcta-, sin insistir demasiado en la creación de ambientes imposibles (los laboratorios de Hydra), ni en querer dar al ruido y las explosiones el protagonismo de la historia. En este caso, la acción es más física que dependiente de los efectos especiales, al menos si no contamos la parte final en la que Rogers debe alcanzar al avión de Cráneo Rojo a bordo de su tremendo coche. Sin embargo, no hay que olvidar que estamos ante una película de aventuras de súper héroes, y que los componentes fantásticos no sólo se limitan a un par de secuencias, sino que impregnan la mayor parte del relato. Eso sí, lástima que la insulsa música de Alan Silvestri (compositor que parece dar lo mejor de sí mismo sólo cuando se pone a las órdenes de Robert Zemeckis) no colabore a hacer más trepidante las escenas de acción, y más emotivas aquellas otras más serias o sentimentales.


    Por fortuna, el público consigue simpatizar con los protagonistas, de forma que las dos horas que dura la película no se hacen pesadas más que en los momentos en que la tranquilidad se alarga en exceso (toda la parte en que el Capitán debe actuar para promocionar los bonos de guerra), hasta que se suceden las entretenidísimas escenas de acción: la primera destrucción del laboratorio Hydra, o el excelente ataque a un tren blindado. Por lo demás, el resto del film navega por las mismas aguas que las aventuras de otros héroes como "Thor" o "Iron Man", es decir, que sin ser nada del otro mundo, ayudan a pasar un buen rato.



  • MR. HYDE DICE:

  • No está mal. No es que sea la peli perfecta de súper héroes, pero tampoco acaba siendo un petardo como las dos partes de Hulk o la última de Superman. De hecho, el director parece haberse molestado lo suficiente para que la peli no sea el típico cuento de tío con super poderes que empieza a luchar a destajo con el mal, como sucede en la segunda y tercera parte de Spiderman. Pero bueno, vayamos por parte, que me lío.


    "Capitán América: el primer vengador" va mucho en la línea del primer "Iron Man". Me explico. Se empieza mostrando al héroe cuando aún está lejos de serlo, en su "despertar", por llamarlo de algún modo, y haciendo frente a los problemas que tiene siendo una persona normal y corriente. Por una serie de circunstancias, acaba siendo poseedor de un gran poder que lo hace único (convertirse en un súper soldado que puede correr más rápido, golpear más fuerte, y saltar más alto), y con ello se enfrenta a los malos de turno (a una especie de nazis, en este caso).


    Ahora bien, "Capitán América. El primer vengador" también tiene el problema que suelen tener muchas de las primeras partes de películas de súper héroes. Y no es otro que, dado que el público no conoce el origen del personaje, te lo tienen que explicar desde el principio: cómo le dan para el pelo al principio, cómo se vuelve un tío 4x4 y, entonces, cómo les da matarile a los malos. O sea, que te pasas la mitad de la película viendo cómo el Capitán América se convierte en Capitán América y, por tanto, con demasiado bla bla de por medio y menos acción de la que a uno le gustaría. Cuidado, no estoy diciendo que sea una peli aburrida, para nada. A decir verdad, es de lo más entretenida, pero entre trozo de acción y trozo de acción (muy trepidantes todos ellos) hay demasiados ratos muertos. Vamos, que estás como diciendo: "va, nene, que ya le has dado demasiado a la sin hueso, mueve el escudo y dale por la retaguardia a los malos).


    Todo ello, no va en contra, como digo, de las secuencias de acción, que acaban siendo de lo más interesantes y trepidantes (ver la primera incursión del Capitán América en el laboratorio de hydra completamente solo para liberar a los prisioneros, el asalto a un tren blindado donde se esconde el doctor nazi, o toda la incursión final para cazar a Cráneo Rojo). Eso sí, cada plano va adornado con ese patriotismo tan hortera que les gusta a los yanquis -claro que qué pretendes esperar de una peli en la que el prota lleva el nombre de su país y su bandera en el escudo-, y con frases que demuestran lo contentos que están de que les saquen el hígado por honor y amor a su patria (toda la parte del principio, por ejemplo).


    En resumen, "Capitán América. El primer vengador" es una peli entretenida sin más pretensión que esa misma, la de distraer al público. La típica peli que uno va a ver al cine una tarde tonta de agosto porque le apetece entretenerse un rato. Tiene secuencias de acción muy bien llevadas, y no aburre. Pero que nadie se espere una obra maestra a la altura de las dos últimas entregas de Batman porque tampoco es el caso. Ahora bien, sí que ayuda a pasar un buen rato. Por cierto, para los más frikis: ¿os habéis dado cuenta de que la tía que enamora al Capitán es clavada a la que salía en las pelis de "Scream"? Ah, y muy guapa la aparición de Howard Stark, el padre del futuro Iron Man (¡igual de cachondo que el hijo!).





    sábado, 6 de agosto de 2011

    CINE A DESCUBRIR: "EL EMBOLAO"


    TÍTULO: EL EMBOLAO

    DIRECTORES: ALAIN BERBERIAN, FREDERIC FORESTIER

    REPARTO: BENOIT POELVOORDE, GERARD LANVIN, ROSSY DE PALMA, JOSE GARCIA, DJIMON, HOUNSOU

    DURACIÓN: 110 min.

    AÑO: 2002

    GÉNERO: COMEDIA


  • EL DR. JECKYLL DICE:


  • El género de la comedia descabellada francesa, a estas alturas, ya es un clásico. De hecho, la fórmula es bastante simple: basta con juntar a dos personajes, totalmente diferentes entre sí, y hacerles vivir a la fuerza una serie de aventuras y desventuras conjuntas, por las que ambos tienen que pasar juntos a la fuerza, y con el fin de alcanzar un objetivo primordial para ambos. A lo largo de las décadas, el cine galo ha logrado realizar divertidísimas películas siguiendo esta "receta", y dando lugar a combinaciones de actores francamente simpáticas. No hace falta más que pensar en los tándem Luis De Funes - Bourvile, Christian Clavier - Jean Reno o Gérard Depardieu y, ahora, Gérard Lanvin - Benoît Poelvoorde.


    Para "El embolao", los directores Alain Berbérian (quien ya había participado en una de las aventuras conjuntas de Clavier y Reno con "El archivo corso - L'enquête corse, 2004") y Frédéric Forestier (también realizador, junto con Berbérian de "Asterix en los juegos olímpicos - Astérix aux jeux olympiques, 2008"), juntaron en la gran pantalla al actor especialista en largometrajes de acción Gérard Lanvin, con uno de los comediantes actuales más simpáticos del panorama francés, Benoît Poelvoorde. De esta forma, la idea de realizar una comedia en la que tanto un artista como otro tuvieran ocasión de participar en escenas en las que se sintieran cómodos, exigía contar con una historia que permitiera rodar tanto escenas de comedia delirante, como de acción trepidante.


    La historia da comienzo cuando un peligroso delincuente llamado Moltés (Lanvin) es detenido tras el asesinato de un ex-socio suyo, hermano de otro peligroso criminal llamado El Turco (García), quien jura venganza por su muerte. Mientras cumple condena en la cárcel, Moltés hace amistad con Reggio (Poelvoorde), uno de los guardianes de la penitenciaría algo alelado. Cuando a penas quedan unos días para su puesta en libertad, Moltés le pide a Reggio, como todas las semanas, que entregue su apuesta de la lotería pero, cuando Reggio llega a casa, una fuerte discusión con su mujer Pauline (de Palma) provoca que ésta lo abandone, llevándose consigo, de forma accidental, el boleto de la lotería -de ahí el título original de la película: Le boulet (el boleto)-. Sin embargo, la cosa se complica cuando el boleto resulta ganador y Moltés, pensando que Reggio ha huido con su dinero, decide fugarse para recuperarlo. Todo esto provoca que, tanto Reggio como Moltés, tengan que ir persiguiendo de un sitio para otro a Pauline, mientras Moltés tiene que esquivar la persecución tanto de Youssuf (Hounsu), un implacable guardia que quiere detenerlo, y de El Turco, que sigue queriendo matarlo.


    Sería injusto decir que "El embolao" es una comedia fantástica. No es del todo cierto. Si bien resulta de lo más divertida y consigue arrancar risas continuadas en el público, ello no esconde defectos garrafales como lo absurdo que se vuelve la premisa argumental una vez que la idea principal ya ha sido expuesta. Así , gags como los de El Turco haciendo flexiones o bailando con Rossy de Palma, están totalmente fuera de contexto, por no mencionar el clímax final en una prisión africana. ¿Es gracioso? Sin duda. ¿Podían haber pensado algo menos estrafalario y más a la altura de los mejores momentos del largometraje? Por su puesto. Sin embargo, por fortuna, si el espectador decide dejarse llevar por la historia tan hilarante como descabellada que les proponen el dúo de directores, desde luego, pasará un buen rato. Para el resto, mejor opten por otro tipo de película.


  • MR HYDE DICE:


  • ¡Menudo despelote de película! ¡Juas! Os juro que fui a verla al cine porque había oído hablar de ella y porque me mola bastante el cine gabacho. Y lo cierto es que, aunque reconozco que no pasará a la historia del cine por su calidad, lo cierto es que me estuve meando de risa todo el rato. Por suerte, no es el típico ejemplo de película cutrona en la que las gracias no tienen gracia, y donde los personajes, más que ser tontos son gilipollas perdidos. Éste no es el caso. Aquí los listos tratan de quitarse de en medio a los tontos cuanto antes (pero no pueden porque los necesitan, lo que ya hace que la situación sea cómica), y los tontos están alelados porque son así, no porque se lo hagan.


    La mejor forma de disfrutar de "El embolao" es saber que uno va a ver una peli divertida, sin más intención que la de hacer reír con momentos desesperantes, y otros tan bestiales como surrealistas. Así, a bote pronto, recuerdo secuencias como el momento en que Moltés y Reggio se disfrazan de negros para pasar desapercibidos en Bamako, y todo lo que acaba sucediendo en un lavabo; o como cuando se ven forzados a competir en una carrera de rally por el desierto (el On the road again! quer grita Reggio como un poseso no tiene precio); y, en especial, los constantes tira y afloja entre Reggio y Moltés, o entre éste y El Turco (atención a la conversación por teléfono que mantienen mientras los dos están perdidos en el desierto). Todo ello, por no mencionar al español afincando desde hace ya varios años en Francia José García, que parece disfrutar con su papel de villano desquiciado más que un concejal en el ayuntamiento de Marbella.


    En fin, que "El embolao" es una peli para ver un fin de semana cualquiera (buena idea, ahora en mitad del veranito), con los colegas o solo, ya que las gracias que va soltando una detrás de otra, acaban haciéndote reír, aunque, en el fondo, tienes esa especie de vocecilla que te dice: "jo macho, qué peli más mala, pero cómo me estoy descojonando". Así que mi recomendación está clara: vedla, pasad un buen rato, y a reír, que tal y como está el patio buena falta que hace.




    viernes, 5 de agosto de 2011

    ESTRENOS DE VIDEOCLUB:"SIN LÍMITES"


    TÍTULO: SIN LÍMITES

    DIRECTOR: NEIL BURGER

    REPARTO: BRADLEY COOPER, ROBERT DE NIRO, ABBIE CORNISH, ANNA FRIEL

    DURACIÓN: 105 min.

    AÑO: 2011

    GÉNERO: INTRIGA

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • El director Neil Burger llamó poderosamente la atención cuando, hace unos años, se estrenó su película "El ilusionista - The illusionist, 2006". Tanto la crítica como el público coincidió en que se trataba de una excelente historia realizada con una eficacia ejemplar, cuyo mérito recaía, por derecho propio, en su director. Cinco años después de aquella propuesta, y tras la fallida y casi desconocida "Tipos con suerte - The lucky ones, 2008", ha regresado a la primera división con una historia tremendamente novedosa, y una realización que vuelve a sorprender por su frescura, dinamismo y originalidad.


    La película arranca con la presentación de Eddie Morra (Cooper), un auténtico "perdedor" que trata de sobrevivir al día a día como puede. Tiene un contrato para escribir un libro del que apenas ha completado una página, su novia Lindy (Conish) le anuncia que lo abandona, y las deudas lo atosigan de forma agobiante. Un buen día se encuentra con Vernon, el hermano de su ex-mujer quien, tratando de ayudarle, le habla de una nueva droga en forma de pastilla que promete revolucionar el panorama actual. Cada pastilla hace que el individuo que la toma pasa de utilizar el 20% de su cerebro a usar el 100% del mismo. Aunque escéptico al respecto, Eddie prueba una muestra que le dan gratis, notando al instante los efectos de la pastilla: no sólo es capaz de aprender un idioma de oídas, sino que termina el libro de sentada, y se vuelve un experto en el mundo de las finanzas. Sin embargo, el misterioso asesinato de Vernon y el súbito interés que despierta en un tiburón de las finanzas llamado Carl Van Loon (De Niro) le complicará la vida a Eddie, sobre todo cuando un grupo de matones vaya a por él de forma implacable.


    Ya desde los títulos de crédito, el espectador intuye que no se encuentra ante una película normal y corriente. Esos planos continuos de Nueva York en los que la cámara avanza como flotando en un sueño son una buena pista de aquello en lo que se acaba convirtiendo el largometraje. Desde el momento en que "Eddie el perdedor" se empieza a convertir en "Eddie el fenómeno", Burger utiliza la cámara como medio de fabricación de una orgía de imágenes tan seductoras como novedosas. En medio de todo ello, Burger consigue ser capaz de atraer poderosamente la atención del espectador desarrollando una historia de intriga en el que el público siempre quiere ir un paso por delante del protagonista, queriendo saber qué es lo próximo que sabrá hacer después de ingerir una nueva pastilla, o cómo se conseguirá librar de los matones que lo acosan con el fin de hacerse con el alijo de pastillas.


    No obstante, a pesar de un arranque y desarrollo envidiables, en el último tercio del film, el director parece perderse en su propio laberinto de imágenes, cayendo en la trampa de un argumento que deviene confuso (el asesinato de una modelo con la que Eddie ha mantenido relaciones sexuales), un tanto lioso (el acoso de uno de los secuaces que persigue tanto a Eddie como a su novia) y, por momentos, casi absurdo (la identidad de quien busca hacerse con el alijo sea como sea). Es entonces, a falta de quince o veinte minutos para el final de la película, cuando todas las virtudes, que no son pocas, de "Sin límites" parecen caer en picado. Todo ello, hasta que un final de lo más conformista parece querer sentenciar cualquier comportamiento ético de los protagonistas. De hecho, si se piensa con frialdad, Eddie nunca condena el uso de las pastillas sino más bien al contrario (ver la escena en que le recomienda a su novia que se tome una para poder escapar de su perseguidor), y Van Loon es un empresario que carece de cualquier comportamiento ético (lo único que le importa es ganar, tal y como se lo hace saber a Eddie en la estupenda secuencia en que le echa en cara todo por lo que ha tenido que pasar él para llegar a donde está, en comparación con el joven fenómeno, o en la conclusión del largometraje, con su último encuentro).


    De todas formas, a excepción de estos pequeños detalles argumentales, "Sin límites" acaba siendo una película que se deja ver muy fácilmente, que se las ingenia para captar el interés del público desde el primer minuto, y que presenta una historia original que no da tregua al espectador. Desde luego, de las ofertas disponibles esta semana en el videoclub, ésta es la más recomendable.


  • MR HYDE DICE:

  • Interesante, muy interesante. Lo cierto es que me habían hablado bien de esta peli, así que mi interés por ver hasta qué punto merecía la pena era alto. Después de verla, aunque tiene sus peros, reconozco que es una peli de las más originales que he visto últimamente. Además, está hecha de una forma... rara. Pero no rara de ese tipo de pelis que tratan de ser el no va más y terminan siendo un coñazo de cuidado. En este caso, cuando digo "rara", me refiero a que es como si el director quisiera aprovechar los "viajes" que se pega el protagonista para jugar con las imágenes y mover la cámara de forma que, lo que acaba saliendo, te sorprende, haciendo que te preguntes cómo demonios lo ha hecho y cómo leche se le ha ocurrido.


    Las actuaciones son de lo más correctas. El protagonista, Bradley Cooper, se deja de hacer papeles de guapete y convence haciendo de colgado que trata de salir del agujero en el que se había metido; Abbie Cornish -que no me sonaba hasta ver esta peli- sabe cómo poner en su sitio al prota (¿me lo parece a mí solo, o la chica ésta le tiene un aire a Nicole Kidman antes de que la ex de Tom Cruise se cagara la cara a base de botox?); y Robert de Niro actúa casi sin esforzarse. De hecho, es una pena que no salga más en la peli, porque siempre es un placer verle actuar, sobretodo si no hace chorradas como la inmensa mayoría de lo que lleva haciendo desde hace unos años.


    Pero, si me quedo con algo, en serio os digo que es el curro que se ha pegado el director, y con la historia. El tal Burger (tela con el apellido del pollo) se lo pasa teta con la cámara, y tú te quedas con la sonrisa tonta en la cara porque, sobretodo de forma inconsciente, te gusta lo que ves. Y, si no, echadle un vistazo a las letras del principio, con esa cámara recorriendo la ciudad como metida en una lente de ojo de pez, o como cuando el prota ordena su apartamento o, incluso, cuando se tienen que preparar para una reunión de las importantes y deja flipados a todos con lo que sabe.


    Eso sí, aunque la historia guste, tampoco es que sea la pera limonera. De hecho, hay momentos en que parece cagarla con trozos absurdos al cien por cien. Por ejemplo, cuando Eddie se tiene que beber cierta sustancia (no digo el qué para no destrozarle la intriga a nadie), con tal de recuperar parte de la "magia" de la pastilla. También aparecen secuencias que acaban quedándose cojas como, por ejemplo, ¿a nadie parece importarle que al cuñado de Eddie le hayan dado matarile? ¿O cómo De Niro acaba descubriendo cierto secretito? Todo ello, por no decir que parece que el mensaje de la peli, por momentos, sea: "ye, macho, si quieres triunfar, dale a las pastillas éstas, que no veas cómo mola y lo listo que te vuelven, Bah, si no pasa nada. Además, si te persiguen con un cuchillo te vuelves un Rambo en potencia". Y, si creéis que exagero, esperad a verla y ya me diréis.


    Pero vamos, que esto no es impedimento para que la peli acabe siendo un pasatiempo cojonudo. De hecho, no sabéis cómo me alegro de poder aconsejaros que os decantéis por una peli que ha salido esta semana en videoclub para que podáis pasarlo bien, que después de las decepciones de los otros estrenos, ya tocaba. En fin, pues eso, lo dicho, que "Sin límites" es una peli de lo más interesante, hecha de una forma muy novedosa y que te atrapa desde el principio hasta el final. Eso sí, de las que ves y olvidas pero que, mientras tanto, te ayudan a pasar un buen rato.




    jueves, 4 de agosto de 2011

    CINE ACTUAL: "LA GUERRA DE LOS MUNDOS"


    TÍTULO: LA GUERRA DE LOS MUNDOS

    DIRECTOR: STEVEN SPIELBERG

    REPARTO: TOM CRUISE, TIM ROBBINS, DAKOTA FANNING, JUSTIN CHATWIN, MIRANDA OTTO

    DURACIÓN: 116 min.

    AÑO: 2005

    GÉNERO: CIENCIA FICCIÓN

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • Cuando, en 2002, el actor más taquillero del panorama actual rodaba por fin un largometraje a las órdenes del Rey Midas de Hollywood, el resultado que se estrenaba en las carteleras era el excelente film de ciencia ficción "Minority report - Minority report, 2002". La película gustó tanto al público como a la crítica, que la destacó como una de los mejores films de ciencia ficción de la nueva década y, lo cierto es que, aún vista hoy la cinta, no es para menos. Por este motivo, cuando actor y director anunciaron que volvían a colaborar juntos, la noticia fue recibida con entusiasmo por casi todo el mundo. Además, cuando concretaron que dicho proyecto iba a ser una revisión de la creación de H.G. Wells, anteriormente llevada al cine a mediados de la década de los años cincuenta, la expectación no hizo sino crecer aún más. Ahora bien, cuando el largometraje por fin llegó a las pantallas, por desgracia, el arrollador éxito comercial bien poco tuvo que ver con la calidad del producto.


    La versión de Spielberg de "La guerra de los mundos", en lugar de dedicar parte del metraje a profundizar en las relaciones humanas, como sí sucedía en la versión anterior, se dedica, casi en exclusiva, a apabullar al público con unos excelentes y excesivos efectos visuales, que no logran llenar en ningún momento en enorme hueco que deja un guión repleto de agujeros, incoherencias, y absurdo. A ello también contribuye la muy mediocre actuación tanto de Tom Cruise (nada que ver su participación en esta película con otras caracterizaciones del actor anteriores), como la de la actriz infantil Dakota Fanning (infinitamente mejor en otros largometrajes como, por ejemplo, "El fuego de la venganza - Man on fire, 2004") e, incluso, un desaprovechado Tim Robbins en un papel menor.


    La historia comienza cuando Ray Ferrier (Cruise) se dispone a pasar un fin de semana con sus hijos, Rachel (Fanning) y Robbie (Chatwin), a quienes no ve con demasiada frecuencia desde que se separó de su mujer. Sin embargo, de repente, una serie de truenos empiezan a producirse en el cielo, acompañados de grandes rayos que caen en la ciudad, produciendo grandes daños materiales. Lo que nadie se espera es que, de esos rayos, empiecen a surgir una especie de androides alienígenas, cuya primera reacción es destruir absolutamente todo lo que se cruce por su camino. En un intento desesperado de proteger a sus hijos, Ray huye de la ciudad en medio del caos y la destrucción más absolutos, tratando de encontrar un refugio en el que poder quedarse momentáneamente.


    A pesar de los puntos negativos destacados en este maltrecho film de Steven Spielberg, sería injusto si no se señalaran también ciertos momentos dignos de mención. Uno de ellos, es la secuencia de la huída a bordo de un monovolumen de Ray sus hijos. Los movimientos de cámara de esa secuencia son, en una palabra, magistrales. Retomando el estilo que el mexicano Alfonso Cuarón perfeccionaría en su largometraje "Hijos de los hombres - Children of men, 2006", la cámara va pasando de un personaje a otro, entrando y saliendo del coche, y recorriendo todo su interior, sin que el vehículo se detenga en ningún momento. Es una secuencia que deja con la boca abierta. Del mismo modo, hay que reconocer que toda la secuencia que tiene lugar en el sótano en el que está escondido Ray con su hija, y en el que una especie de cabeza rastreadora alienígena lo recorre tratando de encontrarlos, deja sin respiración a causa de la tensión acumulada. Sin duda, la referencia más inmediata para dicha secuencia cabe encontrarla en la película de M. Night Syamalan, "Señales - Signs, 2002", cuyo final en el sótano es un prodigio de planificación y ejecución.


    Evidentemente, no hay que dejar de lado los impresionantes efectos especiales. Secuencias como la primera huída de Ray y sus hijos en coche, con esas autopistas siendo destruidas tras ellos, son fabulosos. O toda la secuencia que tiene lugar a bordo del ferry. Pero, lamentablemente, el resto de elementos no se encuentran a la altura de estos trucajes visuales. La fotografía de Janusz Kaminski es tan fría como anodina; la música del maestro John Williams es tan intrascendente que, de no haber sonado melodía alguna, no se hubiera notado mucho; y, por encima de todo, el guión de David Koepp es, en una palabra, ridículo. Esperemos que Spielberg esté algo más inspirado para los próximos proyectos que tiene pensado estrenar de aquí a final de año. Habrá que tocar madera.



  • MR. HYDE DICE:

  • ¡Menuda puta mieeeeeeerda de película! ¡Ostras tú, qué fuerte! Mira que con Spielberg dirigiendo el cotarro y Tomasete Cruise poniendo su carita bonita, la cosa ya prometía. Sobretodo después de "Minority report", que es una peli cojonuda. Pues flipa, colega, porque los dos pollos se han soplado un truño como un piano de grande. Al principio, la cosa no está mal -y, cuando digo al principio, me refiero a los primeros quince o veinte minutos-, con la presentación de los personajes y todo eso. Los primeros ataques de los bichos esos invasores tampoco están nada mal. Ahora bien, cuando Cruise empieza a correr la primera vez, ya se acabó el invento. El resto de lo que espera es verle a él con cara de tonto y a la niñata esa histérica que tiene por hija yendo a toda leche de un sitio para otro a toda mecha. Podrá tener todas las secuencias con extras que quieras, y unos efectos especiales de cágate lorito, pero lo que es la peli, acaba siendo un coñazo de cojones. No tiene historia. Sólo son secuencias sueltas de destrucción por parte de los aliens y, sobretodo, mucho primer plano de Cruise. ¡Ni siquiera, un actor tan bestial como Tom Robbins está aprovechado!

    Puede que esté siendo un poco duro con la peli, pero os juro que fui a verla con unas ganas tremendas (como dice mi padre, mezclando buenos ingredientes, es muy difícil que salga algo malo). Pues se ve que se han esforzado al máximo, porque la cosa es mala a rabiar. De entrada, los personajes. Vamos a ver, Tomasete, tú podrás hacer de padre divorciado que no tiene muy buena relación con sus hijos, pero coño, cúrratelo un poco más. No te limites a gritar como un poseso y a poner cara de tonto, macho, que cuando quieres, bien que actúas. Y luego, está la cría. La tal Dakota Fanning, haciendo de histérica y niña chalada. ¿Se puede saber qué puñetas esa chorrada de "éste es mi espacio, lo que queda dentro de él es bueno"? ¿Pero qué psicólogo con dos dedos de frente le dice a una cría -que lo único que necesita son dos tortas bien dadas- que vaya soltando esas mamonadas? Se ve que a los americanos les encantan esas paridas, porque si no, no lo puedo entender. Bueno, y eso por no hablar del personaje del hijo, que si la nena tiene un guantazo, el repelente éste tiene guantazo y medio.


    Ahora, lo más sangrante de todo, es que detrás de todo este desastre se encuentre Spielberg. No hay derecho a que alguien capaz de hacer "La lista de Schindler - Schindler's list, 1993" o la de "Minority report" que decía antes, se haya soplado semejante mamarrachada. Aunque claro, teniendo en cuenta que lo que le venía después era la cuarta y lamentable entrega de Indiana Jones, ya no sé qué pensar. Además, ¿se puede saber qué final es ese? ¿Cómo puede tener los santos cataplines de acabar nadie así una película? ¿Es que ya no quedaba pasta porque se lo había gastado todo reventando el planeta o qué? Os prometo que, de todas las películas que he visto en mi vida -y podéis apostar partes vitales de vuestra anatomía a que son unas cuantas-, el final de éste es de los más ridículos que recuerdo.


    En fin, que los efectos especiales podrán estar de lo más currado, pero pasarse casi dos horas viendo "La guerra de los mundos" made in Spielberg es una pérdida de tiempo como una catedral. ¡Ay si Orson Welles levantara la cabeza y viera lo que han hecho estos desgraciados con su show de radio!





    miércoles, 3 de agosto de 2011

    CINE DE LOS 90: "EL GUARDAESPALDAS"


    TÍTULO: EL GUARDAESPALDAS

    DIRECTOR: MICK JACKSON

    REPARTO: KEVIN COSTNER, WITHNEY HOUSTON, GARY KEMP, BILL COBBS, TOMAS ARANA, MICHELE LAMAR RICHARDS

    DURACIÓN: 129 min.

    AÑO: 1992

    GÉNERO: INTRIGA

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • A estas alturas, poca gente queda que no haya oído hablar de "El guardaespaldas". Bien sea por el tremendo éxito que alcanzó la venta de su banda sonora y lo popular que se volvió el tema principal, I will always love you, como por el tirón que tuvo el largometraje en la taquilla de todo el mundo suponiendo, por una parte, el tercer éxito consecutivo de Kevin Costner (antes de su descalabro comercial y, en parte, artístico) y, por otra, por la consagración de la cantante Withney Houston como nueva diva.


    Partiendo de un guión escrito por el también realizador Lawrence Kasdan, una gran parte del éxito de la película lo tuvo el acierto de disimular lo que no es más que una historia de amor imposible, con un relato policíaco que atrapara al sector femenino (por lo primero) y al masculino (por lo segundo). Todo ello, dosificado con las secuencias necesarias de acción, intriga y romance que el argumento necesitaba. Y, aunque en su momento se criticó con dureza tanto la calidad de la cinta como las actuaciones de sus principales protagonistas, lo cierto es que "El guardaespaldas" no deja de ser una película hecha con corrección y ganas de entretener.


    La historia arranca cuando Frank Farmer (Costner) antiguo guardaespaldas presidencial acepta el trabajo de proteger a la cantante Rachel Marron (Houston), quien ha recibido una serie de series amenazas de muerte. El carácter férreo de Farmer choca en un principio con el ególatra de Rachel, lo que los lleva a no pocos enfrentamientos. Sin embargo, su progresivo trato hará que los dos comiencen a sentir una comprometida atracción mutua que podría poner en peligro la efectividad de Frank como guardaespaldas, y la vida de Rachel, tras una serie de constantes ataques.


    Tal y como se puede ver, el argumento podría resultar predecible desde el principio, ya que hasta el espectador más avispado puede acabar deduciendo cuál es el final que les espera a los protagonistas. No obstante, esa ahí donde se encuentra la principal virtud de "El guardaespaldas", ya que el largometraje está rodado de forma que no resulta aburrido en ningún momento, y consigue captar el interés tanto de quienes han decidido verla por su historia de amor, como de aquellos a quienes atrae más el halo de misterio que envuelve a la personalidad del peligroso asesino, y del momento en que éste aprovechará para salirse con la suya. No es, para nada, la mejor película en la que ha actuado Kevon Costner pero, sin embargo, no por ello deja de ser menos interesante para pasar un rato distraído y entretenido.



  • MR. HYDE DICE:

  • End aaaaaaaaaaai, güil olgüeis lab yuuuuuuuuuuuuuuuu... Jejejeje. Pues mira, qué quieres que te diga, a mí sí que me gustó la peli, por muy a caldo que la pusiera la crítica. Al fin y al cabo, tampoco pretende ser nada fuera de lo común. De hecho, creo que está muy bien llevada la mezcla de peli de intriga -con asesino cabroncete incluido- y la historia de amor entre el protector y la protegida. Supongo que, como Kevin Costner acababa de ganar tropecientos Oscar con "Bailando con lobos - Dances with wolves, 1990", pues los frikis "especialistas" se pensaron que el tío Kevin tiraría por los mismos derroteros, y que haría una peli que estuviera a la misma altura que la otra. Pero vamos, que tampoco tiene por qué ser así. Es más, "El guardaespaldas" funciona de categoría tanto como historia de amor de esas que les gustan a las mujeres (sin ánimo de ofender) de amores imposibles, de los amantes que quieren pero no pueden estar juntos, etc., así como cuando pasa a ser una peli de intriga y misterio, en el que el prota y tú tenéis que saber quién de todos es el malo de la función.


    Además, "El guardaespaldas" tiene sus momentos chulos, como el del primer concierto que tiene que dar la tipa, cuando el público se sube al escenario y la acaban agobiando tanto que él tiene que sacarla de allí, abriéndose camino a puntapiés, o como cuando tira el pañuelo de seda de ella encima de la katana y éste se parte en dos como si tal cosa. Luego, esta toda la parte final, cuando estás esperando que el asesino contratado para matarla haga acto de presencia, y de cómo la tensión está llevada hasta el último segundo.


    Sí que es cierto que Kevin Costner se pasa la peli un poco como con cara de estreñido, que digo yo que está muy bien eso de hacer que su personaje esté concentrado, tenga sus chufas mentales y todo eso, pero va, coño, Kevin, que por sonreír un poco tampoco hubiera pasado nada. Es más, igual hasta hubieras podido hacer algo más "humano" al personaje. Pero mira, cada uno sabe de lo suyo, así que...


    Así que ya os digo, sin ser una pasada flipante, sí que es una peli de lo más entretenida, bien hecha, y de las que te enganchan. Y, para acabar, os cuento un par de cotilleos. El primero: ¿sabíais que estuvieron a punto de hacer una segunda parte, en la que Kevin Costner tenía que proteger a Lady Di? El segundo: ¿sabéis que el nombre del protagonista de la peli, Frank Farmer, es el seudónimo con el que Coster se suele registrar en los hoteles cuando se va de turismo, o promoción, o lo que sea?



    martes, 2 de agosto de 2011

    CINE DE LOS 80: "WILLOW"


    TÍTULO: WILLOW

    DIRECTOR: RON HOWARD

    REPARTO: VAL KILMER, JOANNE WHALLEY, WARWICK DAVIS, JEAN MARSH

    DURACIÓN: 120 min.

    AÑO: 1988

    GÉNERO: AVENTURAS

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • Al más puro estilo de las aventuras medievales más entretenidas, a finales de los ochenta, el futuro ganador del Oscar, Ron Howard, dirigió esta excelente película, cuyo guión fue escrito a partir de una historia corta esbozada por el mismísimo George Lucas. De hecho, a lo largo del film es fácilmente detectable el "sello Lucas", no sólo por la temática del propio largometraje (cuyo argumento parece una continuidad de "El retorno del Jedi - Return of the Jedi, 1983", aunque intercambiando las espadas láser por unas normales y corrientes), sino por las dosis de aventuras trepidantes que bañan el largometraje desde su comienzo hasta su espectacular conclusión.


    De hecho, el desfile de criaturas mágicas parece interminable a lo largo de la película, siendo lo primero que llama la atención que, en una de las pocas veces visto en una película comercial de este tipo, el héroe de la función no es el clásico caballero aguerrido y apuesto, sino que el peso de la función recae en un simpático y valiente enano aficionado a la magia. Es más, el personaje que se acaba convirtiendo en la mano derecha del héroe es un humano más conocido -al comienzo de la cinta- por su pillería y picardía, más que por su heroísmo. Aunque, como toda producción para toda la familia que se precia, los personajes tienen su oportunidad de evolucionar, y ni todos los buenos acaban siendo tan cobardes como se muestra en un comienzo, ni todos los villanos son malvados hasta el final.


    La historia arranca con el nacimiento de una niña que, según una antigua profecía, está predestinada a derrocar a la malvada reina que domina un extenso reino. Atemorizada por la amenaza que supone el nacimiento de la criatura, ordena que sea asesinada, si bien ésta es rescatada en el último momento y abandonada a su suerte en una región cercana a un pueblo en el que habita una colonia de enanos. Uno de ellos, muy aficionado a la magia, llamado Willow (Davis) encuentra a la niña, y decide emprender un largo viaje con el fin de proteger a la criatura y conseguir que se cumpla la profecía. En su aventura encontrará la ayuda de un inesperado aliado llamado Madmartigan (Kilmer) quien, aunque en un principio no lo parezca, le servirá de gran apoyo al valiente Willow para hacer frente tanto a la malvada reina como a su hija, Sorsha (Whalley), quien también va en pos de la niña. En su largo viaje, contarán con la ayuda de una extraña raza de criaturas diminutas, de hadas transformadas en animales, así como con temibles monstruos parecidos a dragones bicéfalos que no les pondrán nada fáciles las cosas.


    "Willow" es una película de aventuras fantásticas en la mejor tradición del término. Cuenta con los ingredientes que han hecho de otras producciones similares grandes referentes, como pueden ser "Lady Halcón - Lady Hawke, 1985" o "Legend (Leyenda) - Legend, 1983", donde el ritmo incansable de una historia bien contruida se alterna con espectaculares secuencias de acción donde la violencia pasa a un segundo término en favor del divertimento y el sentido del humor. Y todo ello llevado tanto con la mano sabia de un director que ya había realizado películas para toda la familia ("Cocoon - Cocoon, 1985", "1, 2, 3... Splash - Splash, 1984"), y de un productor que sabe lo que es entretener al público de todas las edades -el omnipotente George Lucas-. De hecho, fue la misma compañía creada por Lucas la que se encargó de los espectaculares (para la época) efectos especiales de esta trepidante película. Así pues, destacan especialmente momentos como los de la interactuación de Willow y Madmartigan con los duendes y, sobretodo, el enfrentamiento al final de relato entre, por una parte, Madmartigan y el monstruo de dos cabezas que lanza fuego por la boca y, por otra parte, Willow y la malvada hechicera en una encarnizada lucha de poderes.


    A todas estas virtudes señaladas, hay que añadir un elemento fundamental para que "Willow" se convirtiera en un film de referencia de los ochenta: la sensacional banda sonora compuesta por James Horner. El tema principal que se repite en diversas versiones a lo largo del largometraje ayudó en gran medida a dotar a la película de ese ritmo incansable, sabiendo qué teclas tocas (nunca mejor dicho) para resultar trepidante en los momentos de acción y aventura, y más tétrica en aquellas secuencias protagonizadas por los villanos de la función.


    En resumidas cuentas, "Willow" es, más que una buena película de aventuras, un buen entretenimiento de aventuras, confeccionado para hacer que los más pequeños se lo pasen de fábula con las aventuras del simpático enano, y que los más mayores puedan, a su vez, pasar las casi dos horas que dura el film, distraídos y disfrutando igualmente, aunque sea a otro nivel.



  • MR. HYDE DICE:

  • ¡Qué chula! Recuerdo lo bien que lo pasé cuando la vi por primera vez, y lo mucho que me gustaron las escenas de lucha a espada, y de huidas y persecuciones a través de la nieve, a caballo, etc. "Willow" es la típica película de aventuras que le pondría ahora a un nene relativamente pequeño para tenerlo entretenido con algo decente durante un rato. Y además, como dice Jeckyll, no es de ese tipo de pelis que no tienen más remedio que tragarse los mayores, y en las que no paras de mirar el reloj para calcular cuánto queda para poder largarte de allí echando pipas. No es el caso. George Lucas no es tonto, y sabe de sobra cómo debe ser la historia de una peli, y cómo debe estar hecha para entretener a todo el mundo. Por suerte, "Willow" no acaba siendo tan cansina como aquellas de aventuras de los Ewoks (que estaban bien para cuando tenías seis años, pero ahora las ves y te dan los siete males), sino que cocina un puchero con un poco de todos los ingredientes: aventura, acción, romance, miedo y momentos la mar de divertidos.


    Ahora mismo, de las secuencias que más recuerdo que me llamaran la atención, creo que me quedo con la lucha final a dos bandas, entre el enano y la bruja piruja a punta de varita y encantamientos (rollo Harry Potter) y, por otro lado, al caballero melenas con los dragones. Ahora, cuando ves los dragones sí que es cierto que te das cuenta de que los efectos especiales ya tienen más años que el jabón, pero mira, cuando la peli salió hace más de veinte años eso no pasaba, y te creías perfectamente que esos bichos le iban a pegar un bocado en el culo al caballero de turno. En fin, será la inocencia del momento.


    Pero bueno, sea como sea, la cuestión es que, a quienes no conzcais esta peli, os recomiendo que le echéis un vistazo (no la suelen poner muy a menudo en la tele, y tampoco es que la haya visto demasiadas veces en las tiendas, así que estad al loro), porque merece la pena. Te entretiene y hace que lo pases bien y distraído un rato -tampoco pretende mucho más que eso-. Y, para los que ya la hayáis visto, seguro que al verla de nuevo, recordáis alguna de las escenas que más os gustaron y volvéis a pasarlo teta otra vez.



    lunes, 1 de agosto de 2011

    CINE CLÁSICO: "VENCEDORES O VENCIDOS (EL JUICIO DE NUREMBERG)"


    TÍTULO: ¿VENCEDORES O VENCIDOS? (EL JUICIO DE NUREMBERG)

    DIRECTOR: STANLEY KRAMER

    REPARTO: SPENCER TRACY, MAXIMILIAN SCHELL, BURT LANCASTER, RICHARD WIDMARK, MONTGOMERY CLIFT, MARLENE DIETRICH, JUDY GARLAND

    DURACIÓN: 180 min.

    AÑO: 1961

    GÉNERO: DRAMA JUDICIAL

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • Stanley Kramer está considerado hoy día como uno de los directores de cine más versátiles de la historia, gracias en especial a su tremenda capacidad para rodar excelentes largometrajes de temáticas tan variadas como controvertidas, tocando géneros tan dispares como la comedia disparatada ("El mundo está loco, loco, loco - It's a mad, mad, mad, mad world, 1963"), sólidas aventuras policiacas ("Fugitivos - The defiant ones, 1958"), o la tragicomedia racial ("Adivina quién viene esta noche - Guess who's coming to dinner, 1967"). Sin embargo, fue a principios de los años sesenta cuando el estupendo realizador filmó la que, sin duda, es su obra maestra, y una de las películas más importantes de la historia del cine: la adaptación de la obra de teatro de Abby Mann, "El juicio de Nuremberg".


    La acción del largometraje da comienzo cuando al juez estadounidense Dan Haywood (Tracy), magistrado de un pequeño pueblo del centro de los Estados Unidos, se le encarga ponerse al frente del proceso judicial que va a tener lugar en la localidad alemana de Nuremberg contra diversos dirigentes militares -entre los que se encuentra el doctor Enrst Janning (Lancaster)- acusados de crímenes contra la humanidad por su participación en el holocausto nazi. Dirigiendo la acusación se encuentra el coronel Tal Lawson (Widmark), un implacable fiscal que pretende demostrar la culpabilidad de los acusados con todo su empeño mientras que, en el lado de la defensa, se encuentra el letrado alemán Hans Rolfe (Schell), quien aboga por la presunción de inocencia en defensa de sus clientes. Durante el proceso judicial serán decisivos los testimonios de personas afectadas directamente por la práctica de salvajes experimentos durante el tercer reich, entre los que se encuentra el atormentado Rudolph Petersen (Clift).


    "¿Vencedores o vencidos? (el juicio de Nuremberg)" es una de las películas más fascinantes que se han hecho en la historia del cine. Pero cuando decimos fascinante no nos estamos refiriendo a su aspecto visual -que es de lo más correcto- sino a dos elementos que hacen de esta película una obra única: las interpretaciones y, muy especialmente, su guión. En el aspecto interpretativo, están sobresalientes absolutamente todos los actores, desde un Spencer Tracy arrebatador (su discurso final es, junto con el del personaje de Atticus Finch al que da vida Gregory Peck en "Matara a un ruiseñor - To kill a mockingbird, 1962", es uno de los más célebres de la historia del séptimo arte, y una defensa sensacional de los derechos humanos), pasando por un feroz Richard Widmark (sus constantes intervenciones durante en proceso, cuando presenta los cargos contra los acusados), un apasionado Maximilian Schell (el alegato de la defensa final de sus clientes tiene una fuerza descomunal), un comedido Burt Lancaster (su intento de redención final es fabuloso, en especial cuando trata de justificar las acciones que se vieron obligados a practicar) y, muy especialmente, un Montgomery Clift magistral en su papel de atormentado expresidiario de los campos de concentración (el relato de los experimentos en los que tuvo que participar como cobaya deja la sangre helada al más templado).


    Por otra parte, como comentábamos, el guión es una obra maestra indiscutible. No sólo por las agudísimas réplicas de todos los personajes, o por la intensidad con la que están construidas las intervenciones de cada uno de ellos. Lo que llama la atención por encima de estos elementos, ya de por sí estupendos, es la conclusión del relato. Si hay algo por lo que "¿Vencedores o vencidos? (el juicio de Nuremberg)" merece su lugar en lo más alto de las mejores películas de todos los tiempos es por el alegato final de Burt Lancaster y la conclusión de la sentencia de Stanley Kramer. Son dos momentos maestros e insuperables, por muchas versiones modernas que se puedan rodar después sobre lo mismo. La mirada arrepentida de Lancaster conmueve no sólo por la recreación del personaje por parte del genial actor, sino por el contenido de su discurso, en el que trata de justificar la barbarie en la que ha participado amparándose en que no tenía opción. Y, en lo que se refiere al discurso de Tracy, éste demuestra una solidez pasmosa, con un sentido común en cada una de las palabras que pronuncia que desarma cualquier tentativa de justificar semejantes actos.


    Como decimos, "¿Vencedores o vencidos? (el juicio de Nuremberg)" es un film imprescindible, tanto para los amantes del cine como para los meros aficionados, pues no se trata sólo de ver una película, sino de educar un poco a la conciencia en materias tan serias como las consecuencias que tuvo para la evolución posterior de la humanidad actos tan despiadados y salvajes como los que se llevaron a cabo durante la invasión nazi y, en especial, de las secuelas que tuvo -tanto físicas como psicológicas y mentales- en tantísimas personas inocentes. En este caso, Stanley Kramer fue capaz de concentrarlo todo en un largometraje apasionante y repleto de momentos únicos, dignos de ser admirados y revisados continuamente.



  • MR. HYDE DICE:

  • Impresionante. No sólo es una peli de esas de juicios que te atrapa desde el primer momento, sino que tiene una carga emocional y un mensaje tan demoledor que, cuando acaba, aún le das vueltas a la cabeza a todo lo que acaba concluyendo la peli, y más teniendo en cuenta que, según parece, la historia que cuentan fue así en realidad. Aunque se han hecho varias versiones del juicio de Nuremberg, creo que ésta no sólo es la más conocida, sino una de las que acaba por decir las cosas con tanta claridad: que lo del holocausto nazi fue una salvajada, y que los desgraciados que participaron en semejantes burradas deberían ser condenados a pasar el resto de su puta vida pudriéndose entre rejas.


    La peli es en blanco y negro, y dura casi tres horas. Al leer esto, posiblemente, muchos de vosotros estéis pensando: "vale, paso". Bueno, pues dejadme deciros algo, atajo de ignorantes, "¿Vencedores o vencidos? (el juicio de Nuremberg)" es una peli de las que dejan huella, de las que debería ser obligatorio ver para no ser un cerrojo del 15. Los que seguís el hilo de mis críticas, ya sabréis que no soy dado en absoluto a opinar que todas las pelis en blanco y negro del año de maricastaña son buenas. De hecho, creo que comentaba hace poco que "Ciudadano Kane - Citizen Kane, 1941" no me parece que sea la obra maestra que la mitad de frikis argumentan que es. Por eso, cuando os digo que la peli de hoy es de las que no os podéis perder, hacedme caso, que no lo digo por decir. Y, si después de ver los últimos veinte minutos, la peli no ha conseguido haceros pensar en las barbaridades que hicieron aquellos hijoputas, y en las consecuencias tan brutales que han tenido, más os valdría cambiaros la sangre de las venas por horchata. Para los que se dejen aconsejar, os recomiendo de corazón esta película. Tomad nota.



    domingo, 31 de julio de 2011

    CINE EN CARTEL: "KUNG FU PANDA 2"


    TÍTULO: KUNG FU PANDA 2

    DIRECTORA: JENNIFER YUH

    REPARTO: DIBUJOS ANIMADOS

    DURACIÓN: 88 min.

    AÑO: 2011

    GÉNERO: ANIMACIÓN

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • Después de que la primera parte de las aventuras del oso panda aficionado al kung fu recaudara sólo en las taquillas norteamericanas más de doscientos millones de dólares, era más que evidente que una segunda parte no tardaría en hacer acto de presencia. Y así ha sido. Tres años después de la primera, se ha estrenado "Kung fu panda 2", en la que continúan explicándose las divertidas aventuras de todos los personajes (salvo el villano) que ya participaban en la anterior.


    Po sigue siendo el único oso panda que se ha convertido en el guerrero del dragón y, junto con los cinco furiosos -Tigresa, Mantis, Grulla, Mono y Serpiente- tiene que hacerle frente, en esta ocasión, al malvado Lord Shen, un pavo real que pretende dominar toda China gracias a un monstruoso cañón de su invención con el que ha logrado eliminar a todos sus oponentes. Sin embargo, cuando Po tenga ocasión de enfrentarse a él, se dará cuenta de que Shen y él tienen en común más de lo que pensaba, ya que, según parece, Shen parece poseer importante información acerca de la misteriosa desaparición de los padres de Po.


    En comparación con su precedente, "Kung fu panda 2" está plagada de trepidantes secuencias de acción, cuya inserción dentro del largometraje parece especialmente diseñado como un conjunto de espectaculares momentos donde la acción animada deja, en verdad, con la boca abierta. Basta con ver secuencias como la de el primer enfrentamiento de Po con unos lobos en la aldea de los conejos músicos, el primer enfrentamiento de Po y los cinco furiosos en la torre de Sheng (impresionante cómo los personajes deben subir y correr por la fachada de un edificio que se está cayendo, mientras éste no para de dar sacudidas), o el enfrentamiento final con los maquiavélicos cañones a bordo de una flota de barcos.


    Tal y como apuntamos, al menos, es agradable pensar que el guión no acaba por ser una mera excusa para todo lo demás, sino que toda esta acción que señalamos se complementa de maravilla con la película. Si bien el largometraje, contemplado como tal, no acaba por representar ningún punto y aparte en el género de animación, sí es cierto que, al final, "Kung fu panda 2" resulta ser un entretenimiento divertido, gracioso por momentos (por ejemplo, el momento en que Po y sus amigos se meten dentro de un dragón chino para pasar desapercibidos de la tropa de lobos, y van "encargándose" de cada uno de estos soldados que se cruza por su camino), aunque, también, inevitablemente intrascendente y olvidable. Afortunadamente, dentro del conjunto de cosas que merecen la pena ser recordadas se encuentra la fabulosa banda sonora compuesta a cuatro manos por Hans Zimmer y John Powell quienes, por fortuna, parecen haberse molestado algo más que en la primera parte, y han creado una música fascinante, que acompaña a la perfección la cantidad casi ininterrumpida de grandes secuencias de acción con los que cuenta la película.



  • MR. HYDE DICE:

  • Esta parte es mejor que la primera. O, al menos, a mí me ha gustado más. Tampoco es que la primera fuera una cosa fuera de lo común (de hecho, hasta la vi un poco tontorrona) pero, en esta segunda parte, al menos se han preocupado por darle una cosa importante de la que carecía bastante la anterior: ritmo. La historia sigue estando bien -rara es la peli de dibujos que se hace ahora que no cuide eso un poco- pero donde se nota que se lo han currado más es en el no parar de escenarios, peleas, trozos de acción y todo eso. De la hora y media escasa que dura, no serán más de quince minutos los que dedican a "ratos muertos", porque el resto, como digo, es un no parar.


    En la versión española ha vuelto a ser Florentino Fernández quien le pone la voz al panda (se le reconoce a la legua) pero, a diferencia de otras pelis como las de "Shrek", se limita a ser su personaje, no al revés (¿a que nadie puede imaginar a otro poniéndole la voz al burro de Shrek que no sea José Mota?). Y creedme si os digo que se agradece que no sea una de esas pelis en que todas las gracias dependen del doblaje. Como ya digo, para ser una peli de dibujos animados, se han preocupado de que sea un no parar de acción lo que, sin duda, acaba por gustar a los más pequeños que vayan a verla, y que agradecerán los mayores que los tengan que acompañar (si alguno se pregunta cómo es yo que he acabado viendo en cine la peli en cine, la razón es muy sencilla: mi chica no quería ver la otra opción que yo le proponía, y "Kung fu panda 2" estaba en terreno más neutral. Fin de la aclaración).


    Después de haber visto hace un par de semanas la segunda parte de "Cars", al compararla ahora -sin que tengan mucho que ver- con ésta, me doy cuenta de que en Jolibú parecen haberse dado cuenta de que las pelis molan más si, en lugar de la gilipollez esa del 3D (que aporta un extra sólo en muy contadas películas), apuestan más por un ritmo como el que tienen estas dos películas. Si bien la primera era una especie de historia a lo James Bond animado, en "Kung fu panda 2" es como si hubieran mezclado unos cuantos peluches con cualquiera de esas de mamporros estilo oriental. Pero con gracia. Eso sí, que luego la película sea una pasada, ya es harina de otro costal porque, para ser sinceros, como película -no como entretenimiento- deja un pelín que desear. Afortunadamente, se aleja de paridas más grandes de dibujos animados como "Gru, mi villano favorito - Despicable me, 2010" o "Megamind - Megamind, 2010", y no le llega ni a la altura de los talones a otra peli de la casa, "Cómo entrenar a tu dragón - How to train your dragon, 2010". Sin embargo, se deja ver, no aburre, y divierte. Suficiente para que no mirara a mi chica con cara de querer matarla después de ver la peli, ¿no os parece? En fin, pues lo dicho, que es una buena opción para ir al cine si váis con críos o si, como en mi caso, no hay nada mejor que ver (o que quieran ver).



    sábado, 30 de julio de 2011

    CINE A DESCUBRIR: "UN TIPO GENIAL"


    TÍTULO: UN TIPO GENIAL

    DIRECTOR: BILL FORSYTH

    REPARTO: PETER RIEGERT, BURT LANCASTER, PETER CAPALDI, FULTON MCKAY, JENNY SEAGROVE

    DURACIÓN: 110 min.

    AÑO: 1983

    GÉNERO: COMEDIA

  • EL DR. JECKYLL DICE:


  • El cine inglés, en líneas generales, se suele caracterizar por poseer un toque se distinción especial, y una elegancia a la hora de confeccionar cada largometraje que hace que las producciones británicas que se estrenan vengan impregnadas de ese estilo refinado y culto. A lo largo de los últimos años, este "toque" particular ha estado presente en muchísimas películas de las presentadas fuera de sus fronteras, ya sean comedias ("Un niño grande - About a boy, 2002", "Love actually - Love actually, 2003"), dramas ("La versión Browning - The Browning version, 1994, "El discurso del rey - The king's speech, 2010") u otros géneros (las gamberras "Trainspotting - Trainspotting, 1996" y "Lock and stock - Lock, stock and two smoking barrels, 1998" o, incluso, las películas de la serie "Harry Potter").



    Mac (Riegert) trabaja para una gran compañía petrolífera de Houston. El dueño de ésta, Felix Harper (Lancaster) lo envía a una remota región de Escocia, donde tiene un particular interés en adquirir una vasta extensión de terreno en la que construir una refinería, para que agilice los trámites y consiga cerrar el trato con todas las partes implicadas. A regañadientes, Mac se viaja hasta allí donde, nada más llegar, conoce al enlace de su compañía, un dicharachero escocés llamado Danny (Capaldi) que lo introduce en el ambiente local. Una vez llegan al pueblo, se topan con un estilo de vida que nada tiene que ver con el ajetreo de la gran ciudad al que Mac está acostumbrado, y que allí parece reinar la calma, y donde congeniar con todos los residentes del lugar es una de las tónicas generales. Es entonces, cuando Mac se ve obligado a olvidarse de su forma de negociación agresiva y pasar a adoptar una actitud muy diferente, mucho más amable y distendida pues, aparte de su intención de cerrar el trato, también empieza a sentirse fuertemente atraída por una de las muchachas del pueblo. A su vez, casi sin esperarlo, Danny quedará fascinado por una misteriosa joven llamada Marina, que aparece y desaparece en el agua con una facilidad tan curiosa como asombrosa.



    "Un tipo genial" no es ninguna excepción a esas referencias del cine inglés al que hacíamos referencia al comienzo. El largometraje del escocés Bill Forsyth (quien pudo filmar la película gracias a la reputación que se habría sembrado el productor británico David Puttnam gracias al éxito que había tenido dos años antes su "Carros de fuego - Chariots of fire, 1981") posee, sin ninguna duda, esa distinción de comedia inteligente y con toques sofisticados, en la que los diversos giros argumentales de la historia contienen una elegancia y simpatía totalmente alejadas de las absurdas comedias románticas que, con demasiada frecuencia y facilidad, se producen casi en serie. De hecho, no hace más falta que asistir al progresivo enamoramiento de los personajes de Mac y Danny en esas remotas localizaciones de los parajes escoceses, o ese final, a caballo entre lo mágico y lo trágico, en que Mac se da verdadera cuenta de cuánto le gusta aquello nuevo que ha descubierto. Una delicia de película, pequeña y pasajera, pero no por ello menos hermosa.



  • MR. HYDE DICE:


  • ¡Qué cosa más curiosa de película! Y, en parte, qué rara también. No sé muy buen cómo definirla. Por una parte, casi entraría en el grupo de comedias americanas de esas en la que a uno de esos "tiburones" de la gran ciudad lo obligan a irse un tiempo a un pueblo de esos que está por donde Sansón perdió el flequillo y que, cuando llega, no le gusta nada esa mierda de pueblo pero que, conforme pasan los días y empieza a conocer a los habitantes del lugar, acaba por enamorarse de cómo es la vida allí. Pues "Un tipo genial" va más o menos en esa línea, aunque de una forma que no tiene nada que ver con las otras pelis esas parecidas, malas de cojones, que son mucho más populares (por ejemplo, "Sweet home Alabama - Sweet home Alabama, 2002" o "Ejecutiva en apuros - New in town, 2009" -échale huevos al título de esta última, que con eso ya te lo dicen todo-). Por fortuna, es como si los ingleses hubieran querido darle a "Un tipo genial" ese toque de elegancia que tienen las pelis que suelen hacer, capaz de convertir una historia totalmente intrascendente en un entretenimiento de lo más simpático y amable.



    Merece la pena ver "Un tipo genial" por varias cosas. La primera es que, cuando acaba, sabes que te ha gustado. Tienes esa sensación en la boca de habértelo pasado bien. De que, aunque te han contado una historia que no descubre América, la peli tiene ese "algo" que hace que le guardes un recuerdo de lo más simpático, y que la recomiendes a tus conocidos para tengan ellos también la oportunidad de, con un poco de suerte y afinidad de gustos, compartir tu opinión. Bueno, pues eso es lo que me pasa a mí.



    En segundo lugar, la historia es estupenda. Como ya os digo, es diferente a todo lo que se había hecho hasta el momento y, para ser sincero, ahora mismo no recuerdo que se haya hecho después otra comedia parecida. Todos los personajes son bestiales, desde el primero hasta el último, y acaban cayéndote bien tanto los ejecutivos estirados de la compañía petrolera esa, como los pueblerinos de ese lugar casi desconocido al que van a parar los protas. Y creo que eso lo consiguen no forzándolos, es decir, que no tienen que insistir en mostrar un carácter determinado (ya sabéis, como cuando aparecen la típica abuelita que se pasa el día cocinando tartas caseras, el dueño del bar al que no le gustan los forasteros, la tía buena de turno inocente e indefensa que se enamora del nuevo que llega para rabia del pretendiente eterno de su mismo pueblo...) sino que, simplemente, se limitan a ser ellos mismos. Y, todo ello, formando parte de un argumento simpático y agradable a más no poder.



    En tercer lugar, destacan las actuaciones, que no son como las de esos actores con cuerpos danone y cara de bobos que pretenden hacer ver que la vida en el campo es lo mejor del mundo. Nada de eso. El papel que hace el actor que interpreta a Mac es de lo más comedido y, ni siquiera al final, acaba por caer en un sentimentalismo barato y bochornoso. Por su parte, el actor que hace de Danny no puede estar mejor en su papel, bordando cada una de las escenas en las que se queda fascinado con esa chica que parece surgir en el agua casi como de la nada. Y, por su puesto, Burt Lancaster, que hace un papel para nada parecido a lo que había hecho antes, sino que deja salir su lado más cachondo (está genial, tanto poniendo a parir a ese acreedor al que trata de espantar de una de las ventanas de su rascacielos, como haciendo una defensa absoluta de la naturaleza en su diálogo final con Mac, en Escocia).



    Por último, no puedo dejar de lado la música que el guitarrista Mark Knopfler, líder de los Dire Straits, compuso para la película. Lejos de parecerse a las melodías más rockeras del conocido grupo, Knopfler compuso el famoso tema Going home: theme from Local Hero, que se hizo de lo más famoso, y no tenía nada que ver con las melodías pedorras y excesivamente acarameladas de las otras pelis parecidas que decíamos antes. De hecho, en "Un tipo genial" es esta melodía que os digo la que se va repitiendo poco a poco a lo largo de toda la peli, y la que le acaba dando al final ese toque especial y de encanto. No sabría muy bien cómo describirlo, así que supongo que será mejor que lo veáis y escuchéis vosotros mismos para que sea más sencillo comprender de lo que hablo.





    viernes, 29 de julio de 2011

    ESTRENOS DE VIDEOCLUB: "INVASIÓN A LA TIERRA"


    TÍTULO: INVASIÓN A LA TIERRA


    DIRECTOR: JONATHAN LIEBESMAN


    REPARTO: AARON ECKHART, BRIDGET MOYNAHAM, MICHELLE RODRIGUEZ, MICHAEL PEÑA


    DURACIÓN: 116 min.


    AÑO: 2011


    GÉNERO: CIENCIA FICCIÓN


  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • A estas alturas, tratar de contar el número de películas que se han ocupado de relatar la invasión extraterrestre de nuestro planeta, resulta una tarea tan larga como innecesaria. Y lo de innecesaria lo decimos porque, con toda probabilidad, mientras ustedes estén empleando parte de su valioso tiempo en semejante tontería, en Hollywood (que es donde suelen fraguarse la práctica totalidad de estas producciones), ya se hayan encargado de estrenar algún largometraje más de temática similar. Si bien es cierto que las películas con este tipo de argumento suelen ser de las preferidas por el público, no es menos cierto que los espectadores acaban por saber diferenciar lo que hace que estos films sean originales, novedosos, o que contengan una historia original y "de calidad". Desgraciadamente, en lo que concierne a "Invasión a la Tierra", no sucede nada de esto, ya que lo único por lo que acaba destacando la película de Jonathan Liebesman, aparte de contar con un la actuación de un carismático Aaron Eckhart -poco dado a participar en películas de este género-, es una excelente música compuesta por el californiano Brian Tyler, y unos excelentes efectos especiales. Acerca del resto de su contenido, es mejor correr un tupido velo.


    La historia comienza con el retiro del sargento Michael Nantz (Eckhart), cansado de la vida militar, sobre todo a raíz de una misión fallida del pasado, donde se vio obligado a abandonar a su suerte a parte de sus hombres. El mismo día que Nantz presenta su dimisión, un grupo de aparentes meteoritos colisiona con la Tierra, en diferentes partes del globo. Sin embargo, éstos no acaban siendo tales, sino que se trata de una raza de alienígenas medio mecánicos, que se dedica a exterminar a cuantos humanos se cruzan en su camino. Según parece, el motivo es hacerse con la totalidad del agua del planeta, por lo que Nantz es movilizado de nuevo junto a un grupo de jóvenes soldados, para rescatar a cuantos humanos pueda y, de paso, encontrar una forma de liquidar a los despiadados invasores.


    Como se puede apreciar, la historia no contiene el más mínimo interés por tratar de desmarcarse de las otras películas del género, sino que se preocupa por construir una serie de set piéces trabajadísimas a nivel técnico, que le permita al director de la película filmar apabullantes escenas de acción, con explosiones y tiros varios, que ayuden al público a olvidarse de que existe una cosa llamada guión.


    Sin ánimo de despreciar el largometraje de Liebesman (director que, por otra parte, tampoco es que destaque por la calidad de sus anteriores películas: "En la oscuridad - Darkness Falls, 2003", "La matanza de Texas: el origen - Texas chainsaw massacre: the beginning, 2006"), lo cierto es que, cuando se lo compara con otros films similares, apena comprobar que se asemeja más a una versión moderna pero con menos espectacularidad de "Independence day - Independence day, 1996", que no a esa excelente película de ciencia ficción que fue "Distrito 9 - District 9, 2009. En fin, que para pasar un rato distraído, sirve. Ahora bien, si lo que esperan encontrarse es una auténtica revelación del género, mejor que se decanten por otras propuestas más sugerentes de las que salen en alquiler esta semana.



  • MR. HYDE DICE:

  • ¡Menuda patata de película! Lo único que tiene son efectos especiales (muy buenos, eso sí) y una música cojonuda, porque el resto es una mierda como un piano de grande. ¿Sabéis las otras doscientas películas parecidas sobre aliens que invaden La Tierra y la dejan hecha unos zorros? Pues eso mismo, sin más sorpresa. Es como si hubieran metido en una coctelera "Independence day", la última de "Transformers" y cualquier otra en la que los USA marines parecen ser poco menos que Supermán ya está, peli al canto.


    Cuando empiezas a verla, al menos tienes la esperanza de que la cosa tenga un sentido común, de que te enseñen algo que, por mucho efecto especial que tenga, se lo hayan currado y tenga una historia interesante por detrás. Pues nada colega, que no llega ni a eso. De hecho, no sé ni cómo no le da vergüenza al supuesto guionista que su nombre aparezca en las letras del final, porque ya os digo yo que si no hubieran escrito ningún guión y a los actores les hubieran pedido que dijeran lo primero que se les viniera a la cabeza mientras medio plató explota a sus espaldas, el resultado hubiera sido el mismo. Al no ser, claro está, que frases como "¡Vamos muchachos, que uno marine nunca deja a nadie atrás!", "¡Maldita sea, me estoy quedando sin munición!", o "¡Si queremos sobrevivir, tenemos que mantenernos juntos!", se puedan considerar que es un guión. Porque, vamos, tener que creerse que los bichos esos de los huevos invaden la Tierra por el agua es pa cagarse. Si hubiera salido otro memo diciendo que es por la cerveza o por el sol de las playitas, hubiera valido exactamente igual (o sea, que os podéis hacer una idea del tema).


    En fin, qué desperdicio de dinero y tiempo. Al menos, ya aviso, para los incondicionales del cine hueco del tipo "no pienses mientras lo ves, que la cagas", que "Invasión a la Tierra" cuenta con un punto a favor: que no aburre en exceso. Debo reconocer, en honor a la verdad, que está hecha de una forma muy trepidante y con un ritmo muy ágil. Pero, a la que te das un poco cuenta del percal, no hace falta ser muy espabilado para descubrir a la media hora que están repitiendo todo el rato las mismas escenas de enfrentamiento, explosiones y demás, cosa que acaba por resultar bastante cansina, máxime teniendo en cuenta que, como digo, la historia se la ha pelado olímpicamente a los que han hecho la peli.


    Mi consejo, si queréis pasar esta noche por las estanterías de los videoclubs, es que le echéis un vistazo a otras mejores, que seguro que os acaban por gustar más. Al menos, si os decidís por "Invasión a la Tierra", ya sabéis de qué palo va el asunto.






    jueves, 28 de julio de 2011

    CINE ACTUAL: "NINE"


    TÍTULO: NINE

    DIRECTOR: ROB MARSHALL

    REPARTO: DANIEL DAY LEWIS, PENÉLOPE CRUZ, MARION COTILLARD, NICOLE KIDMAN, JUDI DENCH, SOFÍA LOREN, KATE HUDSON

    DURACIÓN: 110 min.

    AÑO: 2009

    GÉNERO: MUSICAL

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • Cuando se anunció que el coreógrafo y director de cine Rob Marshall iba a ponerse tras las cámaras para rodar un nuevo musical, no fueron pocos los cinéfilos que se alegraron con la noticia, pues aún les duraba el buen sabor de boca que éste había dejado con su opera prima, "Chicago - Chicago, 2002". Asimismo, parecía que, tras la experiencia de haber rodado la adaptación cinematográfica de un best seller como "Memorias de una geisha", el propio Marshall necesitaba volver al género con el que se sentía más a gusto. Para ello, antes de embarcarse, valga la redundancia, en el rodaje de la cuarta parte de las aventuras del pirata Jack Sparrow, el director de Wisonsin se decantó por trasladar a la gran pantalla otro de los famosos musicales que ha cosechado premios y buenas críticas por doquier, y que lleva ya sus años representándose en los escenarios de Broadway: "Nine", una versión musicalizada cuya inspiración bebe directamente del largometraje de Federico Fellini "Ocho y medio - Otto e mezzo, 1963".


    Con esta idea en mente, Marshall consiguió reunir a un impresionante reparto, en su mayoría femenino, con al intención de acabar de darle ese toque de distinción a su nuevo musical (de hecho, seis de los ocho protagonistas principales cuentan con un Oscar en su haber) logrando, además, que un mito del cine como es Sofía Loren volviera a ponerse delante de una cámara, aunque fuera en un papel más secundario. Ahora bien, por desgracia para los espectadores, los resultados alcanzados no fueron ni de lejos parecidos a los de su primer largometraje. Pero, antes de seguir con la crítica, pasemos a detallar su argumento.


    Guido Contini (Day Lewis) es un reputado director de cine de ascendencia italiana que se ve incapaz de afrontar la realización de su próximo proyecto. Presionado por un ajustado calendario de rodaje, y sin contar aún con un guión definitivo, Guido trata de encontrar desesperadamente la inspiración en un amplio grupo de mujeres, entre las que se encuentra su amante, Carla (Cruz), su esposa, Luisa (Cotillard), su actriz fetiche y musa, Claudia (Kidman), su diseñadora de vestuario y confidente, Lilli (Dench), y su propia madre (Loren). El resto de la película se completa con diversos números musicales, en los que todos los personajes femeninos protagonizan escenas a caballo entre lo onírico y el mundo real, en las que Guido se deja llevar, dentro de su crisis personal, por las diferentes melodías que adornan el conjunto, en un intento desesperado de encontrar una solución a su crisis creativa.


    Por desgracia, "Nine" acaba siendo sólo una sucesión casi continua de números musicales entre breves momentos de diálogo insulso. Lejos de conseguir que el público se identifique con alguno de sus protagonistas (a excepción de Luisa, la mujer de Guido, el resto de los personajes no están definidos de una forma demasiado "amable"), el largometraje se limita a construir cuidadísimas coreografías y escenas de baile, en las cuáles, no por mucho movimiento sofisticado de cámara y ritmo frenético que se le quiera imprimir, acaba suponiendo una parte interesante del film. Más bien al contrario: la constante interrupción de la poca acción no cantada que tiene acaba por desesperar al público, que acaba por desear que la película haga más hincapié en el desarrollo de las numerosas historias que plantea, y a las cuales no aporta ninguna continuidad.


    Así pues, el problema de "Nine" no es consecuencia de su realización, tal y como muchos entendidos se apresuran a apuntar (de hecho, la labor de Marshall es de lo más correcta), ni de las interpretaciones, ni del diseño de producción. El mayor hándicap de esta película es, ni más ni menos, el guión -sorprendentemente firmado por Michael Tolkin, y el oscarizado y malogrado Anthony Minghella-, tanto por inexistente como por superfluo, banal y torpe. Allí donde muchos musicales recientes han sabido desenvolverse con soltura, sabiendo intercalar con acierto los números musicales con historias divertidas y entretenidas -no hace falta poner como referencia sólo a "Chicago" sino, también, por ejemplo, otras propuestas como "Moulin Rouge - Moulin Rouge, 2001", "Hairspray - Hairspray, 2007" o, incluso, "Rent - Rent, 2005"- el largometraje de Marshall cae en el tedio más absoluto, no aportando más que una serie de secuencias adornadas con música y poco más. Lástima que con los recursos y facilidades con los que se ha contado en su producción, no hayan sido capaces de hacer de "Nine" la película que podía haber sido.



  • MR HYDE DICE:

  • ¡Menuda castaña de película! Mira que me gustó "Chicago" que, además de ser una buena película, te interesaba en ese mundo de musical desde el principio. Hasta "Moulin Rouge" hizo que me lo pasara pipa, y eso que ambos musicales no se parecen en nada. Es más, cuando se anunciaba "Nine", teniendo en cuenta el reparto que tiene, el tema, y que estaba basado en un música del mucho éxito, pues qué menos que esperar algo a la altura de las circunstancias. Pues no señores, lo único que te encuentras son una serie de canciones a cada cuál más aburrida, secuencias en las que uno no entiende muy bien qué está pasando, y unos buenos actores que parecen estar más perdidos que Yola Berrocal en una biblioteca. Pero lo más gracioso es que no está mal hecha, que aún tendría una excusa si quisieras pensar que les ha salido un churro como un castillo a todos los niveles pero, cuando la ves, no te cabe duda de que el montaje, la fotografía, y el reparto están cojonudos. Ahora bien, como película, es un tostón de tres pares de huevos.


    El guión es un lío. Es como si pretendiera utilizar la crisis artística del personaje para meter a presión todas las canciones. Pero, a diferencia de "Chicago", aquí los diferentes números musicales no aportan absolutamente nada a la historia sino que más bien lo contrario. De hecho, hay momentos en que se insinúan temas que podrían tener una importancia clave en el argumento, y justificar por qué el tal Guido es incapaz de inspirarse (el maltrato del sacerdote ante su madre cuando es niño, sus constantes infidelidades con las actrices a las que hace el casting, el momento de su infancia en que se queda fascinado por una prostituta, etc.).


    Si a esto añadimos que hay actrices totalmente desaprovechadas, como es el caso de Nicole Kidman, Marion Cotillard, o la grandísima Sofía Loren, en favor de otras mucho más mediocres como Kate Hudson (repelente como ella sola) o la famosa Pé (en serio, no sé lo que le han visto los yanquis a esta tipa, y más teniendo en cuenta que hay actrices españolas que le dan mil vueltas en belleza y talento), pues apaga y vámonos. Luego va Daniel Day Lewis y dice que no hace muchas películas porque le gusta elegir con cuidado sus papeles y bla bla bla. Pues machote, eligiendo esta mierda pinchada en un palo te has lucido de verdad. Vamos, que ahora tienes que estar dándote de cabezazos contra la pared.


    En fin, que "Nine" es un chasco del carajo, un desperdicio total de tiempo y dinero para el público, y de talento para los artistas que han intervenido en ella. Es más, cuando esta mañana le he dicho a un colega del curro que hoy ésta era la peli que criticábamos, caso se ha llevado las manos a la cabeza mientras decía: "¡Pero qué dices! ¡No pierdas el tiempo comentando eso!" (a él casi que lo obligaron sus amigos a verla en cine, o sea, que imaginad su cabreo cuando salió de la sala). Al menos, si algo bueno tiene la peli es que ha servido para poder disfrutar en la gran pantalla de la presencia de Sofía Loren porque, en lo que concierne al resto, sólo acaba siendo perfecta como remedio contra el insomnio. Lo dicho, un auténtico bodrio.





    miércoles, 27 de julio de 2011

    CINE DE LOS 90: "ATRAPADO POR SU PASADO"


    TÍTULO: ATRAPADO POR SU PASADO

    DIRECTOR: BRIAN DE PALMA

    REPARTO: AL PACINO, SEAN PENN, PENELOPE ANN MILLER, LUIS GUZMAN, JOHN LEGUIZAMO

    DURACIÓN: 144 min.

    AÑO: 1993

    GÉNERO: POLICÍACO

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • "Atrapado por su pasado" representa la segunda colaboración conjunta entre el productor Martin Bergman, el director Brian de Palma, y el actor Al Pacino, después de "El precio del poder - Scarface, 1983", hoy ya convertido en film de culto. Por fortuna, si en aquel largometraje estos tres artistas -cada uno a su nivel- demostraron su buen hacer, en "Atrapado por su pasado" redondean esa profesionalidad y talento para hacer cine, creando una película tan fascinante como violenta, tan interesante como inteligente, tan impactante como trepidante.


    El guionista de moda de Hollywood David Koepp, colaborador habitual de Steve Spielberg, tomó como punto de partidas una serie de novelas escritas por el reputado juez neoyorquino Edwin Torres para construir una historia sólida entorno a un antiguo traficante de droga llamado Carlito Brigante (Pacino) que es puesto en libertad gracias a la pericia de su abogado y buen amigo David Kleinfeld (Penn). Decidido a alejarse por completo del mundo del crimen, decide montar junto a su colega Pachanga (Guzmán) un negocio por su cuenta -un bar discoteca- con el fin de poder juntar con rapidez el dinero necesario para irse de la ciudad en compañía de su antigua novia Gail (Miller) y empezar una nueva vida. Sin embargo, el peso del mundo de la delincuencia en el que ha estado metido tanto tiempo será un lastre muy pesado con el que tendrá que cargar, no siendo tan fácil abandonar para siempre ese mundillo.


    "Atrapado por su pasado", más allá de su estupendo guión e interpretaciones, destaca por la impresionante puesta en escena del realizador Brian de Palma. Parece ser que, tras el traspiés artístico y comercial que le había supuesto su anterior largometraje, "En nombre de Caín - Raising Cain, 1992", De Palma se hubiera visto obligado a demostrar por qué es uno de los grandes directores de la historia del cine reciente y, desde luego, el resultado no pudo ser más satisfactorio. "Atrapado por su pasado" es una demostración de cine puro, ya que no hay recurso del lenguaje cinematográfico que no se encuentre en la pantalla, todo ello sin descuidar los aspectos más espectaculares como esos gigantescos travelling y planos secuencia de más de diez minutos en que el espectador más avispado acaba por preguntarse cómo es posible filmar semejantes planos (la secuencia de la huída de Carlito dentro de una estación de tren, ya al final de la película es, en una palabra, magistral -la cámara va de un personaje a otro, sube y baja escaleras, desciende a través de cristales rotos, se mueve a la velocidad a la que corren los actores... ¡y todo ello sin cortar un solo plano!-).


    Además, el film tiene el acierto de no descuidar el "toque De Palma" tan característico del realizador -esos primeros planos contrapicados y aberrantes-, o el montaje trepidante que le da a la acción un dinamismo insuperable (ver a este respecto el último cara a cara entre Carlito y el corrupto David en el hospital donde el segundo está recluido). Y, como apuntamos, todo ello sin dejar de lado la historia romántica y la intención de resaltar determinados valores como la lealtad y la redención dentro del mundo del hampa, lo que en verdad no suele ser muy frecuente. En resumidas cuentas, no hay duda de que se trata de una película fantástica, y un auténtico regalo para los apasionados del buen thriller. Todo un placer.



  • MR. HYDE DICE:

  • Importante, un consejo antes que nada: si quieres que la peli te sorprenda y flipar con el final, ni se te ocurra ver los primeros tres minutos (más o menos hasta que acaban las letras del principio), porque te enseñan algo que te caga el final a base de bien. No sé si esa era la intención del director pero, a mí, me hubiera gustado llevarme la sorpresa. Avisados quedáis. Vale, y ahora leña al mono. Ayer decía que la peli que tocaba era una de mis preferidas. Bueno, pues hoy toca otra de tal selecto grupo (se ve que Jeckyll está inspirado últimamente... a ver cuánto le dura). "Atrapado por su pasado" -otra peli que se las trae con la traducción al español de su título original- es una pasada, como si dijéramos la versión mejorada y más moderna de "El precio del poder", pero con Brian de Palma queriendo pasárselo pipa con sus piruetas de cámara.


    No tengo ni papa de cómo serán las novelas en las que se basa la peli, pero de lo que no hay duda es que "Atrapado por su pasado" rompe con la tradición de pelis de gangsters y delincuentes que vuelven a las andadas, y justo por lo contrario, porque de lo que aquí se trata es del mangante que quiere dejar todo ese mundillo para empezar una nueva vida, y de cómo su pasado (supongo que de ahí el título) no parece querer dejarle marchar tranquilo.


    "Atrapado por su pasado" es una peli policíaca acojonante, que tiene todo lo que una buena película de este tipo debe tener: suspense a malsalva (el encuentro con los matones en los billares, la fuga del mafioso que se la tiene jurada al abogado y, sobretodo, la huída final desde la discoteca hasta la estación de tren), acción bien dosificada (el anterior momento que decía en los billares, o el tiroteo de la estación de tren por las escaleras mecánicas), y hasta tiempo para una bonita historia de amor (todo lo relacionado con el personaje de Gail tiene un toque tanto de romance como de tristeza muy especiales).


    Que la peli sea tan estupenda, aparte de la interpretación de Pacino -que casi siempre borda los papeles- acaba siendo mérito casi absoluto de Brian de Palma. El tío parece estar más contento que un tonto con un lápiz, y le saca todo el jugo que puede y más a la historia, rodándola como si dijera "vale, te vas a cagar de cómo voy a grabar esta secuencia", con movimientos de cámara que dejan la boca abierta, y planos espectaculares que hacen que, aunque no tengas ni idea de teoría del cine y todas esas cosas, te guste lo que ves, que le notes ese "algo" que hace que te acabe pareciendo una buena película. Por favor, no os la perdáis, es uno de los mejores De Palma, si no el mejor.