lunes, 22 de agosto de 2011

CINE CLÁSICO: "LA TENTACIÓN VIVE ARRIBA"


TÍTULO: LA TENTACIÓN VIVE ARRIBA

DIRECTOR: BILLY WILDER

REPARTO: MARYLIN MONROE, TOM EWELL, OSKAR HOMOLKA, CAROLYN JONES

DURACIÓN: 100 min.

AÑO: 1955

GÉNERO: COMEDIA



  • EL DR. JEKYLL DICE:


  • La historia da comienzo con Richard Sherman (Ewell), un trabajador que, obligado a trabajar durante los meses de verano, debe dejar momentáneamente a su mujer e hijos mientras se queda en Nueva York. Dispuesto a comportarse como una persona decente durante sus días "de Rodríguez", su ritmo de vida se ve irremediablemente alterado cuando, en el piso superior al suyo se muda una despampanante muchacha (Monroe), quien no parará de entrometerse accidentalmente y sin ninguna malicia en la vida de Sherman. Éste, por su parte, tratará de alejarse lo máximo posible de la tentación que le supone la presencia de la vecina, por la que no puede evitar sentir una inevitable atracción.

    El comienzo de la película, desde luego, resulta de lo más original, muy en la línea de Wilder, quien parece sentir una predilección especial por comenzar cada historia con una situación espacial de lo más amplia, con un inicio en el que prácticamente hace referencia a la población mundial para, poco a poco, ir centrándose en los personajes principales. Algo similar haría con su posterior y oscarizada "El apartamento - The apartment, 1960", en la que partiendo de la población norteamericana, la cámara acaba centrándose en el contable al que da vida Jack Lemmon. Bien, pues en "La tentación vive arriba", el lenguaje visual es el mismo, sólo que mucho más ácido, al presentar al norteamericano medio como alguien desesperado por poder "deshacerse" por unos días de la familia con tal de poder estar más tranquilo y, evidentemente, tener vía libre para poder dar rienda suelta a sus más evidentes instintos de seducción masculinos. Por este motivo, resulta tan cómico un inicio en el que esta conducta queda resumida en apenas un par de minutos y que, por consiguiente, quedará muy vinculada con el personaje de Sherman.

    No obstante, la mordacidad con la que da inicio la película permanece durante la mayor parte del metraje, de forma que las situaciones (la mayoría de ellas imaginarias, como la del hipotético descubrimiento de la mujer de Sherman del affaire de su marido con la vecina) son realmente cómicas, acentuadas en gran medida por la extraordinaria actuación de Tom Ewell y la maravillosa representación, una vez más, de la "rubia tonta" a la que encarna la inigualable Marylin. Por ello, acaba sorprendiendo que, una película con un inevitable aroma a teatro filmado, resulte tan divertido y bien realizado. Ello se debe a dos motivos principales: la actuación y carisma de sus dos protagonistas absolutos y a la fortuna de contar con un guión fantástico, capaz de reflejar a través de la dirección de Wilder las situaciones más cotidianas de forma que, a la vez que expresen la crítica correspondiente, permitan al espectador identificarse con cada una de ellas, además de reírse de éstas.

    Cabe, tan sólo, antes de concluir, reconocer que, si bien "La tentación vive arriba" está lejos de encontrarse entre el top de los largometrajes realizados por Billy Wilder, no deja de ser un film de lo más entretenido, agradable y divertido. Sólo con la presencia de Marylin Monroe ya es digno de encontrarse en la lista de las obras inmortales de la historia del cine.


  • MR. HYDE DICE:

  • Joer Jekyll, qué mala leche poner, nada más volver de las vacaciones, una peli sobre lo que pasa cuando los hombres se quedan solos en casa sin la parienta. ¡Juas! Muy propio, sin duda para ésta época del año. Pero bueno, tonterías aparte, creo que "La tentación vive arriba" es una de esas pelis que hay que ver, no sólo porque sea divertida y te lo haga pasar bien un rato, sino porque contiene uno de los momentos claves de la historia del cine: la levantada de faldas del vestido blanco de Marylin. Épico e inigualable en toda la historia del cine.

    Pero bueno, más allá de ese momento (apenas llega a los diez segundos), "La tentación vive arriba" es una peli divertida, original y cuyas bromas, que podrían caer en el mal gusto, no dejan de resultar de lo más comedidas -y eso que podrían haberse pasado tres pueblos- y simpáticas. Vamos, dad por hecho que, si hubiera sido un español el que hubiera hecho la peli, los protas se ponías a follar como conejos a los dos minutos. Menos mal que los primos del otro lado del Atlántico, cuando quieren (que suele ser con mucha frecuencia), saben cómo hacer las cosas con talento y corrección.

    Por lo demás, la peli no es más que una serie de situaciones embarazosas en las que se ve inmerso el personaje principal, todas ellas, relacionadas con el "peligro" que supone tener viviendo en el piso de arriba a una tía buena como la Monroe. Pero, claro, es que a ver qué os pasaba a vosotros, guapitos de cara, si semejante pivón os estuviera incordiando cada dos por tres con esas insinuaciones, como le pasa al pobre hombre de la peli. En fin, que es una muestra más de cómo la comedia americana clásica no le tiene nada que envidiar a las memeces actuales (¿Eh? ¿Jack Black, Adam Sandler y compañía?), y que a Marylin Monroe no ha habido ni creo que haya actriz que la llegue a igualar. Y, si no, díganme ustedes cuántas actrices han sido capaces de dejar con la boca abierta a medio mundo con una casual levantada de faldas provocada por el viento del metro al pasar. Lo dicho, irrepetible.











    domingo, 14 de agosto de 2011

    CERRADO POR VACACIONES

    EL DR. JECKYLL DICE:
    A partir de hoy, y hasta la semana que viene, Hyde y yo nos vamos a tomar unos días de descanso. Volveremos con más contenidos y muchas más críticas a partir del próximo lunes.
    FELIZ VERANO!
    MR. HYDE DICE:
    Yeeee, pues sí, me piro de vacas colegas. A partir de la semana que viene, más cosas y más guapas. Pasadlo bien y nos leemos pronto. Ah, y aprovechad para ir al cine!! Ciao!

    sábado, 13 de agosto de 2011

    CINE A DESCUBRIR: "RUMORES QUE MATAN"


    TÍTULO: RUMORES QUE MATAN

    DIRECTOR: DAVIS GUGGENHEIM

    REPARTO: JAMES MARSDEN, LENA HEADEY, NORMAN REEDUS, KATE HUDSON, JOSHUA JACKSON, EDWARD JAMES OLMOS

    DURACIÓN: 89 min.

    AÑO: 2000

    GÉNERO: INTRIGA

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • Antes de irse de vacaciones, Hyde me ha pedido que comentáramos esta película. Como muy bien reconoce, no se trata de un film que se encuentre a la altura de otros largometrajes que hemos querido rescatar en esta sección, donde procuramos daros a conocer pelis más raras o que no han tenido una repercusión tan amplia como otras más comerciales pero que, por varios motivos, os aconsejamos que veáis. En el caso de "Rumores que matan", es cierto que la premisa es interesante aunque, como ya os digo, tampoco es nada del otro mundo. Al menos consigue atraparte desde el momento en que la acción arranca cosa que, teniendo en cuenta que la película apenas llega a la hora y media, ya es un punto muy a favor.


    El argumento de "Rumores que matan" (vaya de nuevo con las traducciones de los títulos al español...) es el siguiente: tres compañeros de piso, Derrick, Cathy y Travis (Marsden, Jones y Reedus, respectivamente) asisten a la misma clase universitaria. En uno de los seminarios de periodismo al que acuden, se les encomienda un trabajo de investigación, por lo que los tres deciden comprobar la forma en que la gente es capaz de reaccionar ante las habladurías. Para ello, los tres deciden difundir un rumor falso, en el que afirman que un compañero de su misma facultad, un "niño bien" llamado Beau (Jackson) ha abusado sexualmente de su novia Naomi (Hudson) durante una fiesta, mientras ésta estaba completamente borracha. Lo que comienza siendo un simple corre-ve-y-dile se extiende como la pólvora, derivando en una espiral de sospechas y violencia, que alcanza su punto álgido cuando Naomi demuestra que, en efecto, ha sido violada.


    Sería injusto no admitir que el argumento de "Rumores que matan" es de lo más prometedor. La película, que no pretende ser más que un pasatiempo de lo más correcto, acaba tocando más de una tecla interesante. En un primer momento, resulta de lo más acertado centrar la atención en el poder de los rumores, y de cómo una simple invención puede acabar convirtiéndose en algo espantoso, con consecuencias de lo más desagradables para más de uno. Sin embargo, la película parece perderse ligeramente en agua de borrajas cuando decide dejar de lado el tema de las falsas habladurías para acabar recorriendo los caminos más evidentes del thriller policíaco. No es que esto sea para nada un defecto, pero sí que desilusiona un tanto ver que, lo que parecía ser una idea de lo más novedosa, acaba recurriendo a temas menor originales aunque, no por ello, menos interesantes. Precisamente, es durante el último tercio de la película, cuando director y guionista parecen poner toda la carne en el asador ("toda la carne" = todas las dosis de intriga), haciendo que la acción del largometraje vaya in crescendo hasta el inesperado y muy llevado final.


    El resultado es una película convencional pero interesante, que no deja de dar posibilidad a un estudio (éste sí, sin crímenes) de lo que en realidad podría pasar si se llevara a término el tema que se plantea al inicio del film, y de las posibles consecuencias que no se llegan a ver en "Rumores que matan". Por lo menos, se agradece que los responsables de la misma (interpretaciones de lactantes en edad del pavo aparte) se hayan tomado las molestias de querer atrapar al espectador con el entramado policíaco de su última parte. Lástima que no enganche del mismo modo desde el principio, aunque ello no sea necesariamente un elemento en contra para pasárselo bien y distraído durante hora y media.



  • MR. HYDE DICE:

  • Vale, puede que esta peli no se encuentre a la altura de otras que hemos puesto el resto de semanas en esta sección pero, si he convencido a Jeckyll para que así sea, es porque aún me sigue pareciendo que "Rumores que matan" desarrolla un tema de lo más interesante. Al fin y al cabo, a casi todos nos ha pasado alguna vez eso de "adornar" una historia que nos han contado con cosas de cosecha propia, o hemos escuchado historias tan retocadas que al final ya no sabes si creértelo o no. Mirad si no lo que pasó con Ricky Martin y el perrito al que le gustaba la mermelada (y os aseguro que yo era de los que decía que había visto el vídeo...).


    Bueno, pues en esta peli, partiendo de una tesis, llevan al extremo justo eso, la difusión de un rumor totalmente falso para estudiar sus consecuencias, hasta que el asunto se les va de las manos. Es cierto que, al final, la historia parece enredarse demasiado, como si quisiera tocar demasiadas cosas y que, la peli, en realidad, tampoco da para tanto, así que tira por el camino del medio, pasando de un tema principal (las consecuencias de falsear una noticia) a otro (la investigación policial), aunque sin dejar de resultar interesante en ningún motivo.


    A mi modo de ver, algo que juega en contra de la peli -y que no debería- es que está protagonizada por adolescentes capullos. Creo que si la misma historia la interpretaran actores más adultos y no los típicos universitarios de las fraternidades alfa-beta-menos pi al cuadrado, la gente acabaría por tomársela más en serio, en lugar de pensar que se trata de otra peli de adolescentes salidos (creedme que es la impresión que uno tiene después de ver el tráiler, pero que eso no os confunda).


    Por otra parte, dentro de las cosas que te acaban enganchando de la peli -porque, por si no os lo he dicho antes, independientemente de su calidad, la peli engancha desde que se plantea la idea de difundir el rumor-, es ver el lío progresivo en el que se van metiendo los personajes por el simple hecho de mentir y de cómo, una vez metidos en todo el follón, se ven incapaces de reaccionar para salir de él hasta que es demasiado tarde. Quieras que no, da que pensar. Por no hablar del final, que te deja con la boca abierta porque no te esperas para nada la sorpresa que te dan (en serio, que nadie os cague el final, que ya os digo que no es para nada previsible).


    En fin, que es una peli corta (en algunos casos se agradece), que va directa al grano, que plantea un tema que seguro que a más de uno le dará qué pensar y que, finales sorpresa aparte, está llevada de forma cojonuda, con una intriga que va creciendo poco a poco, hasta que revienta al final de todo. A mí, al menos, me pareció de lo más original e interesante. Tampoco como para ir a verla al cine -creedme, no merecería la pena pagar más de 7 chapas que cuesta una entrada por verla-, pero de las que me volvería a ver en mi casa tranquilamente, o de las que se la pondría a mis amigos para comentarla después. Al fin y al cabo, otra cosa buena que tiene, es que la peli da la posibilidad de debatir después sobre ella, lo que no deja de ser un plus más.



    viernes, 12 de agosto de 2011

    ESTRENOS DE VIDEOCLUB: "SIN COMPROMISO"


    TÍTULO: SIN COMPROMISO

    DIRECTOR: IVAN REITMAN

    REPARTO: NATALIE PORTMAN, ASHTON KUTCHER, KEVIN KLINE, LAKE BELL, MINDY KALING

    DURACIÓN: 108 min.

    AÑO: 2011

    GÉNERO: COMEDIA

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • Desde que, a finales de los noventa, Ivan Reitman estrenara "Seis días y siete noches - Six days, seven nights, 1998", ninguno de sus posteriores largometrajes ha contado con el respaldo del público. Por ello, cuando llegó durante el primer trimestre del año "Sin compromiso", un título protagonizado por la recién ganadora del Oscar Natalie Portman y el ídolo de las jovencitas Ashton Kutcher, la reacción de los productores no pudo ser más optimista al ver que el film se colocaba en el número uno de la taquilla. Sin embargo, que la calidad de la cinta se correspondiera con las expectativas creadas, ya era otro cantar. De hecho, a pesar de este momentáneo número uno, la película de Ivan Reitman, aunque haya recaudado más que sus anteriores trabajo, tampoco ha sido un extraordinario éxito. Así pues, teniendo en cuenta el atractivo inicial y la filmografía de su director, ¿cuáles han sido los motivos de esta aparente decepción? En dos palabras: el guión.


    Emma y Adam (Portman y Kutcher) son un par de jóvenes que, desde que se conocieron de pequeños, han mantenido una irregular relación de amistad. Cuando, pasados unos años, se encuentran los dos a las puertas de los treinta años, vuelven a encontrarse por casualidad. Dado que la atracción física es mutua, pero que ella no está interesada en mantener una relación estable, le propone a Adam que ambos se conviertan en "amigos con derechos", es decir, que cuando cualquiera de los dos quiera sexo, el otro acudirá siempre sin rechistar. Sin embargo, lo que parece ser una situación cómoda para los dos, cambia cuando Adam se va enamorando poco a poco de Emma. Y, a ello, tampoco ayuda que el padre de Adam (Kline) esté saliendo con una de las ex-novias de su hijo, o que una de las compañeras de trabajo de Adam (Bell) le tire descaradamente los tejos.


    El planteamiento de "Sin compromiso" comienza siendo de lo más simpático. Incluso antes de que los personajes mantengan relaciones sexuales por primera vez, la película de Ivan Reitman tiene momentos bastante divertidos (el despertar de Adam en un piso desconocido y totalmente desnudo y son saber qué ha pasado la noche anterior, es de lo mejor). Pero, por desgracia, desde el momento que la acción se traslada al dormitorio por primera vez, lo que al comienzo era una premisa simpática, acaba convirtiéndose en un despropósito donde los personajes parecen empeñados en demostrar lo feliz que se sienten en su tremenda inmadurez.


    Pasando por alto el hecho de que defiendan abiertamente el tópico de "folla bien y no mires con quién" (perdón por el lenguaje, pero ésta es una expresión que le he escuchado a Hyde más de una vez y, en este caso, viene al pelo), el problema es que pretenden vulgarizar tanto el tópico original que habían planteado al principio, que la historia acaba por resultar irritante. Citar al respecto supuestas escenas cómicas como aquella en la que Adam y su padre se lían un porro en la cocina, o como cuando comparten opinión sobre lo buena que está una chica. Todo ello, por no hablar de lo ridículo que resulta el momento en que Emma y Adam se quedan dormidos abrazados y, al día siguiente, ella le sugiere que se acueste con otras chicas para que no se sienta tan vinculado a ella.


    En resumidas cuentas, lo único que merece la pena de la película es la bellísima música compuesta por John Debney, y los primeros quince minutos de película -con algún que otro momento aislado como el de la cita oficial de los protagonistas en una plaza rodeada por un montón de farolas-. El resto, navega entre las aguas de lo aburrido y lo tedioso, por lo que, puestos a decantaros por un título de videoclub esta semana, mejor que optéis por otros estrenos como "Sin límites - Limitless, 2011", que ya comentamos la semana pasada ya que, como pasatiempo, está mucho mejor. O por los últimos proyectos de Reitman como productor de las películas de su hijo, Jason Reitman, de quien debería aprender, aunque fuera un poco, lo que es hacer buenas películas. El resto mejor dejarlo para los incondicionales del Sr. Kutcher (si es que los hay, aparte de Demi More).



  • MR. HYDE DICE:

  • Pedazo mierda, colega. No hay por dónde cogerla. Cuando la peli lleva diez minutos, parece que estás a punto de ver una comedia simpática, de esas que, sin ser gran cosa, te acaban haciendo la suficiente gracia como para que la hora y pico que dure te la pases distraído. Pero de eso nada, monada. Cuando pasan esos primeros minutos y empiezas a ver por dónde van los tiros, ya empiezas a torcer un poco el morro. Y, cuando llevas una hora de peli, empiezas a desear que sea de esas que no llegue a los noventa minutos para acabarla cuanto antes. En serio, menudo petardazo de película. No es que sea la típica peli de chicas (que no lo es), sino que, en realidad no hay por dónde cogerla.


    Las interpretaciones son de vergüenza. No es que esperara quedarme con la boca abierta con el papelón de Ashton Kutcher porque ese tío sabe tanto de actuar como yo de nudos marineros. ¡Pero coño, que también están por ahí Natalie Portman, recién salida de su Oscar, y un secundario de lujo como es Kevin Kline! Pues hasta estos dos están de pena, y mira que es complicado, que casi parece que se hayan tenido que esforzar para demostrar que hasta mi primo de once años sabe más de actuar en las funciones del cole que estos pollos en una peli que, fijo, ha costado una porronada de millones de hacer. Además, el director es Ivan Reitman que, cuando quiere, hace comedias de lo más simpáticas: "Poli de guardería - Kindergarten Cop, 1990", "Dave, presidente por un día - Dave, 1993". Pero, por desgracia, resulta que "Sin compromiso" acaba cayendo en el mismo saco que "Evolution - Evolution, 2001" y "Mi súper ex-novia - My super ex-girlfriend, 2006", es decir, en el grupo de pelis que son un truño mal plantado.


    La peli podría ser mala porque el director no hubiera sabido qué hacer con la historia o los actores y éstos, por su parte, podrían haber estado de pena si no hubieran investigado cómo interpretarlos y esas cosas que suelen hacer los actores serios. Pero es que, de entrada, el problema es la historia. Reconozco que, a priori, el argumento parece original y hasta con cierto atractivo. Pero es que, cuando empieza a desarrollarse la historia, se le acaba la paciencia al más templado. Todos, absolutamente todos los personajes parecen idiotas. El personaje de Kutcher tiene la autoestima del escarabajo pelotero (o menos); el de la Portman, una tía que aparte de ser un zorrón del 15 está como una cafetera; Kevin Kline hace de viejo verde sin gracia y bastante lamentable; y las que interpretan a la novia del padre y del hijo, parecen gilipollas. En serio, sé que parece exagerado, pero es que no se salvan ni los secundarios: los amigos de cada pareja son tontos perdidos, y el pobre Cary Elwes (cuya interpretación no pasa de diez minutos), se pasea por la peli pensando "qué cojones estoy yo haciendo aquí".


    Como os cuento, se supone que el guión tiene que hacer gracia porque se dice muchas veces la palabra "follar", porque la pareja protagonista aparece chingando como conejos en los sitios más raros, y porque las bromas de los amigos consisten en proponerles las ideas más decabelladas y sin gracia a cada uno. Y eso por no hablar del juego que da que las cuatro compañeras de piso (el tío gay incluido) estén con el periodo al mismo tiempo. Vamos, se ve que eso es la leche de gracioso. O de que la idea más sensata que se le ocurre a la tipa, cuando ve que chico se empieza a interesar por ella de verdad, es proponerle que se tire a otra para quitarse la necesidad y olvidarla un poco. Imaginaos el nivel intelectual del guión.


    En fin, que no merece la pena que perdáis el tiempo alquilando esta parida. Y, si os parece que exagero, echadle un vistazo al tráiler y opinad vosotros mismos. Yo ya os digo que empecé a verla con interés y predispuesto a que me gustara. Pero, desgraciadamente, parece que se empeñaron en que sucediera justo lo contrario. Menuda putada, ¿no?



    jueves, 11 de agosto de 2011

    CINE ACTUAL: "ENREDADOS"



    TÍTULO: ENREDADOS

    DIRECTORES: NATHAN GRENO & BYRON HOWARD

    REPARTO: DIBUJOS ANIMADOS

    DURACIÓN: 100 min.

    AÑO: 2010

    GÉNERO: ANIMACIÓN

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • Tras haber realizado en solitario (es decir, sin la ayuda del estudio Pixar) "Bolt - Bolt, 2008", Disney estrenó el año pasado "Enredados", su nueva propuesta para la época navideña, en un claro intento de volver a emplear la fórmula que, durante décadas, la había colocado en el número uno de los estudios de animación. ¿Y de qué se compone está fórmula? Muy sencillo: de una historia interesante, unos personajes clásicos de cuentos, y una realización trepidante. Pero, antes de desarrollar estos tres puntos, echemos un vistazo a su argumento.


    Hace mucho tiempo, en un lejano reino, una gota de sol cayó el la tierra, lo que provocó la aparición de una planta mágica. Esta planta fue requerida por los reyes de aquella tierra con el fin de poder salvar la vida de su hija recién nacida, Rapunzel, enferma de gravedad. Al hervir las hojas de la planta en una infusión, no sólo sanó la criatura, sino que le otorgó un poder especial: su cabello jamás cesaría de crecer, y tendría la propiedad de sanar y rejuvenecer a quien se encontrara junto a él. Es entonces cuando una malvada anciana llamada Gothel secuestra a Rapunzel, con el fin de mantenerse joven eternamente, encerrando a la joven princesa en lo más alto de una escondida torre. Pasados los años, un joven ladronzuelo llamado Flynn Rider, tratando de esconderse de la guardia del rey, descubre por casualidad la torre y, a cambio de esconderlo momentáneamente y de recuperar una valiosa corona que ha robado, hace un trato con Rapunzel: la escoltará durante un día fuera de la torre a cambio de recuperar sus pertenencias. A partir de ese momento, nada en la vida de ambos personajes volverá a ser lo mismo. Y, todo ello, con la presencia de la mascota de Rapunzel, un simpático camaleón que vela por su seguridad, y de un caballo - policía que persigue sin tregua a Flynn.


    Como apuntábamos al comienzo, la historia de "Enredados" parece querer recuperar las mejores historias de princesas, héroes y madrastras malvadas, presentes en otros largometrajes de la casa como "Blancanieves y los siete enanitos - Snowhite and the seven dwarves, 1937", "La bella durmiente - Sleeping beauty, 1959" o "La cenicienta - Cinderella, 1950". Y, en el caso de "Enredados", la historia es cien por cien Disney, tanto en lo que se refiere a su argumento, como en la descripción y presentación de personajes, en la serie de episodios y secuencias que dan cuerpo al film, o en los valores que pretende transmitir.


    Por su parte, la intención de volver al mejor Disney queda también patente en el reparto de personajes (la princesa que necesita ser rescatada, el héroe valiente pero algo pillo, la madrastra sin piedad, los animales amigos de los protagonistas que les ayudan en cuanto pueden, etc.), en la propia historia (el anhelo por descubrir la identidad propia), y en el diseño de producción empleado para recrear el cuento (el castillo del reino es clavado al de los parques Disney).


    Por último, la película cuenta con varias secuencias que dejan al público con la boca abierta. No sólo porque no sean corrientes en una película de princesas y malvados sino porque, visualmente, contienen una belleza arrebatadora. La primera a destacar de ellas, es la primera huida de Rapunzel y Flynn de las tropas reales en un embalse: el momento en que se rompe la presa y los personajes tienen que refugiarse del torrente de agua en mitad de sus secuencias de lucha, está diseñado y realizado de una forma tan impresionante como trepidante. La segunda gran secuencia es aquella en que los dos protagonistas contemplan el espectáculo de farolillos en el cielo desde una barca. Cada plano se esa secuencia, con los farolillos "lloviendo" por todos los lados, con el agua de fondo, y la estupenda música de Alan Menken sonando de fondo (Menken es el responsable de la inmensa mayoría de las partituras de las películas animadas de Disney) es, en una palabra, impresionante.


    Ya para concluir, únicamente añadir que "Enredados" acaba siendo una película completamente familiar, aunque con el acierto de querer llegar a cuantos más sectores de la casa mejor. Como si los dirigentes de Disney quisieran evitar llamar sólo la atención de los sectores más infantiles, como ya les había sucedido con su anterior propuesta "Tiana y el sapo - The princess and the frog, 2009". Y, por fortuna, el resultado es de lo más satisfactorio y acertado. Recomendable.



  • MR. HYDE DICE:

  • Reconozco que no está mal del todo. Pensaba que iba a ser una cutrada de esas hechas sólo para críos y lo cierto es que, aunque no está a la altura de lo mejor que ha sabido hacer Disney (no incluyo las pelis de Pixar, que eso ya es otro cantar), tampoco es de lo peor para nada. Da la sensación de que han querido volver a lo que les hizo famosos, es decir, a los cuentos que tienen princesas que ponen ojos de cordero degollado, secuencias de acción trepidantes, brujas o madrastras cabronas como ellas solas, y el típico personaje secundario que hace que el público se ría (aquí el cachondo de turno es un camaleón que no dice ni mu, pero que consigue ser casi más expresivo que los otros personajes). Y, por supuesto, el clásico mensaje de "cómo ser buena persona", ya marca de la casa. Ah, y otra novedad que ya parecía casi olvidada: las canciones. Efestiviwonder, aquí los personajes vuelven a ponerse a cantar en mitad de un diálogo como habían hecho casi hasta "Mulan - Mulan, 1998" (después no recuerdo ya más pelis que hicieran lo mismo... lo que no quiere decir que no las haya).


    "Enredados", sin parecerse a las pelis del tipo Shrek o similares, es de lo más entretenida. Como os digo, es como si los cerebrines de Disney hubieran querido hacer una peli que gustara a los más críos (es un cuento de princesas al fin y al cabo), pero preocupándose de que a los adultos que vayan también a verla no les dé un patatús con tanto infantilismo. Supongo que es por eso que le han querido dar un ritmo tan ágil y con secuencias de acción tan curradas (la huída de los dos protas de la taberna a través de un embalse, o la entrada final al castillo) que está claro que lo que quieren es que todo el mundo se lo pase bien.


    El problema que tiene "Enredados", según mi opinión nada modesta, es que ha llovido ya lo suyo desde que todo el mundo perdía el culo por ver la última de Disney. Y es que los estilos han cambiado. Ahora todo el mundo parece que quiera encontrar una peli de dibujos con la que se ría, como pasa con las del ogro verde (las dos primeras, al menos), o que sean del tipo de las de Toy Story, que flipas sólo con verlas. Estoy seguro de que si "Enredados" se hubiera estrenado hace diez años, hubiera arrasado sin problemas. Pero, como os digo, las modas parecen evolucionar y, aunque esta peli es un intento de lo más estupendo por recuperar un poco la forma de hacer pelis del Disney de antes, lo malo es que se queda en eso, en (muy buen) intento. Ah, y eso sí, el final -que no el epílogo- me parece un pelín ridículo y cogido por los pelos (todo lo que tiene que ver con Rapunzel, la madrastra y Flynn en lo alto de la torre).


    Pero vamos, nada de esto hace que no merezca la pena ver "Enredados", más bien al contrario. Es una película de dibujos especialmente hecha para niños, sí, vale. Pero yo no tengo ningún niño -de momento- y me pasé un rato de lo más entretenido viéndola, riéndome en los trozos más salaos, y emocionado en las secuencias de acción que están súper curradas. Al fin y al cabo, qué queréis, si estamos hablando de una peli de Disney. Y, por suerte, no tiene nada que ver con esa parida monumental que es "Zafarrancho en el rancho - Home on the range, 2004", o con la otra tontería de "Bolt" (ésta última, al menos, no es mala, pero tampoco hubiera pasado nada si no la hubieran hecho). En fin, pues eso, que para pasar un buen rato vale y, para los críos, desde luego que también. Al fin y al cabo, sigue siendo Disney, con sus canciones típicas y todo cosa que, si la memoria no me engaña, nos ha gustado un huevo hasta hace bien poco.



    miércoles, 10 de agosto de 2011

    CINE DE LOS 90: "DRÁCULA, DE BRAM STOKER"


    TÍTULO: DRÁCULA, DE BRAM STOKER

    DIRECTOR: FRANCIS FORD COPPOLA

    REPARTO: GARY OLDMAN, WINONA RYDER, KEANU REEVES, ANTHONY HOPKINS, CARY ELWES, SADIE FROST

    DURACIÓN: 125 min.

    AÑO: 1992

    GÉNERO: TERROR

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • A principio de los años 90, el reputadísimo cineasta Francis Coppola, trataba de recuperarse de la la conclusión de la saga de mafiosos más famosa de la historia del cine, y tras las críticas que habían reaccionado con desprecio hacia la tercera parte de "El padrino". En la meca del cine es conocida la facilidad de Coppola para involucrarse en costosos proyectos que, especialmente a lo largo de la década de los ochenta, habían fracasado uno tras otro (tal es el caso de "Corazonada - One from the heart, 1982", "Cotton Club - The Cotton Club, 1984", o "Tucker, un hombre y su sueño - Tucker, 1987"). Por este motivo, cuando decidió ponerse tras las cámaras, los productores quisieron asegurarse de que, en esta ocasión, jugaría sobre seguro. Lo que pocos esperaban es que el genio de orígenes italoamericanos, se decantaría por la adaptación de la novela "Drácula", escrita por Bram Stoker, y que ésta versión del mito del vampiro acabaría siendo no sólo uno de sus mejores trabajos, sino también la aproximación más fiel al personaje de Drácula, y una de las obras más fascinantes de principios de los años noventa. Sin escatimar medios técnicos, Coppola partió del guión escrito por James V. Hart para recrear el mundo del temible no-muerto, contando con revolucionarios trucajes visuales, así como con un amplio formado tanto por intérpretes consolidados (Gary Oldman, Anthony Hopkins) como de jóvenes talentos emergentes (Winona Ryder, Keanu Reeves).


    El film da comienzo cuando, a finales del siglo XIX, un letrado llamado Jonathan Harker (Reeves) viaja a Transilvania con el fin de hacerse cargo de una serie de asuntos legales y testamentarios para el llamado Conde Drácula (Oldman). Lo que Harker desconoce es que, Drácula, en realidad, nació durante la primera mitad del siglo XV y que, como consecuencia del suicidio de su prometida mientras él combatía contra las tropas enemigas de la Iglesia, ofreció su alma al diablo a cambio de vivir eternamente para volver a encontrarla. El problema es que Drácula cree haberla encontrado en la prometida de Harker, Mina Murray (Ryder), por lo que hará lo imposible para retener a Harker en su siniestro castillo y desplazarse hasta Londres con el fin de seducir a la joven.


    "Drácula, de Bram Stoker" es una obra maestra de planificación y visualización. Resulta fascinante el uso de las sombras con el que es capaz de jugar Coppola (ver al respecto la siempre amenazante sombra del conde, que no le sigue siempre allá donde va su cuerpo), así como de los trucajes escénicos que permiten a Drácula gatear por los tejados, o convertirse en humo cuando se aproxima a sus víctimas. Además, supuso toda una revolución los efectos de maquillaje que permitieron convertir a Gary Oldman tanto en un apuesto seductor -cuando se encuentra en Londres- como en el anciano conde -cuando está en Transilvania-, o en la serie de monstruos en la que se convierte a lo largo del largometraje: una bestia con forma lobuna, un murciélago gigante, etc.


    Por lo que respecta a la ambientación, los tremendos y góticos decorados logran crear un efecto de inquietud que Coppola aprovecha desde el comienzo, cuando un indefenso Harker se adentra en las montañas de Transilvania (impresionante la recogida de Harker por parte de un misterioso cochero, y el diseño de producción del camino que llega al castillo de Drácula), pasando por el interior del castillo (la súbita aparición de las "novias" de Drácula es tan seductora como espeluznante), y por todo el acecho de Drácula a la mejor amiga de Mina (el dormitorio de la joven pasa de inspirar dulzura e inocencia a causar auténtico pavor).


    A ello, debe sumarse un montaje digno de estudio, que ayuda a reforzar el ambiente de amenaza y terror desarrollado por Coppola a lo largo de todo el film, y que contribuye en buena medida a aligerar su ritmo y hacerlo más trepidante. Buena muestra de ello, vuelve a ser el comienzo, en el que unas nubes cercanas al tren en el que se encuentra Harker parecen convertirse en los ojos amenazantes del conde, así como en otros instantes como la posesión y muerte de Lucy, o la secuencia en la que los cazadores liderados por Van Helsing deciden irrumpir en la fortaleza del vampiro.


    En resumen, Coppola logra mucho más que rodar una versión más de la historia de Bram Stoker. En este caso, lo que consigue es disfrazar una historia de pérdida del amor y la intención de reconquistarlo, aunque para ello se deba disfrazar todo de cuento de terror pavoroso y fabulosamente bien realizado. Evidentemente, no supera la calidad de las dos primeras partes de "El padrino", ni de "Apocalipsis now - Apocalypse now, 1979" pero, de lo que no cabe duda, es que "Drácula, de Bram Stoker" es una excelente película que pretende y logra ser mucho más que un simple cuento de terror puesto que, además, se convierte en una auténtica lección de cómo hacer cine.



  • MR. HYDE DICE:

  • ¡Buah, vaya peliculón! No sé cómo se le habrá ocurrió a Coppola hacer todo lo que hace con la cámara, pero ya os digo que deja con la boca abierta. Creo que es de las primeras veces (por no decir la única, hasta ahora) que una "peli de monstruos" acojona, tanto por lo bien hecha que está como por la misma historia. Yo me leí hace tiempo la novela de Bram Stoker -es un pelín larga y con un estilo demasiado... "antiguo", pero os la recomiendo en cualquier caso-, y debo decir que la peli que han hecho sigue mucho su argumento. Al menos, los detalles importantes de la historia están todos ahí. Ahora bien, lo que hace para mí que "Drácula de Bram Stoker" sea una peli brutal es la forma de traducir en imágenes los ambientes misteriosos que describe la novela. No hay parte que no se la hayan currado, desde el castillo de Drácula, hasta la casa de Lucy y Mina, o las calles de Londres.


    Pero, lo que aún hace que me parezca mejor la peli, no es sólo que se hayan gastado un ojo de la cara en decorados. Os aseguro que he visto truños de películas monumentales en las que se han gastado lo que no tenían en decorados ("Revolución - Revolution, 1985" es una de las primeras que me vienen a la mente). Lo cojonudo es que le han dado a cada fotograma un toque de inquietud que no se puede describir del todo bien con palabras. Es como si intuyeras con cada imagen y en cada movimiento de cámara, que el vampiro cabrón te va a salir por algún lado o, aún peor, que está constantemente al acecho. Si a eso unes el maquillaje tan acojonante, la fotografía, montaje, vestuario y todo eso, pues ya flipas en colores. Y, todo ello, por no hablar de la música, que compuso un polaco llamado Wojciech Kilar (tela con el nombre), que da canguelo ya sólo con tener los ojos cerrados y escucharla.


    Ahora bien, si hay algo que deberían haber cuidado un poco más, en mi (no tan) humilde opinión, es la elección de un par de actores. En primer lugar, Keanu Reeves hace tan bien de Jonathan Harker como Joselito de Cristóbal Colón (es decir, no lo hace tan mal como en otras pelis que dan ganas de pegarle, pero casi) y, en segundo lugar, aunque pienso que Anthony Hopkins es un actor al que da gusto escuchar aunque sea leyendo el menú del día, en esta ocasión, el papel de Van Helsing parece que le viene demasiado grande. Además, parece que el ritmo al final de la peli ya no se encuentra a la altura del resto, pero no sé si es porque rodaron más cosas que luego acabaron cepillándose en la sala de montaje -tiene toda la pinta-, o porque dijeron: "señores, ya hemos vendido todo el pescado, se acabó lo que se daba".


    Pero vamos, en cualquier caso, esto no hace que "Drácula, de Bram Stoker" sea una peli menos buena. De hecho, es de esas que mola ver más de una vez para regalarse los ojos con una estética que suele estar poco presente en las pelis de miedo, o en las que se suponen que tienen que ser de miedo. En otras palabras que, por fortuna, no se fueron por las ramas con eso del origen de los vampiros como con "Entrevista con el vampiro - Interview with the vampire, 1994", ni hicieron una mierda como "Van Helsing - Van Helsing, 2004". Lo dicho, que se sale por la puerta grande.


    Por cierto, una última pregunta a mis adorados frikis antes de acabar. ¿Sabíais que la canción de Annie Lenox Love song for a vampire fue compuesta expresamente para esta peli?





    martes, 9 de agosto de 2011

    CINE DE LOS 80: "MIRA QUIÉN HABLA"


    TÍTULO: MIRA QUIÉN HABLA

    DIRECTORA: AMY HECKERLING

    REPARTO: JOHN TRAVOLTA, KIRSTIE ALLEY, OLYMPIA DUKAKIS, GEORGE SEGAL

    DURACIÓN: 95 min.

    AÑO: 1989

    GÉNERO: COMEDIA

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • Cuando, a finales de la década de los ochenta, aterrizó esta simpática comedia en los cines, lo que parecía una película más de fácil consumo se convirtió en un éxito de taquilla al instante, gracias a un planteamiento que, hasta ese momento, a pocas películas (por no decir ninguna) se les había ocurrido desarrollar. Así pues, partiendo de esta original idea, el reparto de "Mira quién habla" se formó rápidamente gracias a la incorporación de Kirstie Alley -muy de moda por aquel entonces gracias a la serie de televisión "Cheers"- y John Travolta -el actor se encontraba en horas bajas tras una serie de continuados trabajos fallidos en taquilla desde el éxito arrollador de "Grease - Grease, 1983" más de diez años antes-. Quien completaría el trío del reparto sería el famoso actor Bruce Willis, quien acabaría siendo la voz de Mickey, el bebé protagonista de la película aunque, debido al doblaje en castellano, se perdió cualquier posibilidad de identificar la aportación del famoso actor.


    La historia comienza cuando Mollie (Alley) queda embarazada de Albert (Seagal), su jefe. Ésta espera que Albert se divorcie de su mujer para que ambos puedan iniciar una vida juntos. Sin embargo, a punto de dar a luz, Mollie descubre que Albert le está siendo infiel, a su vez, con otra mujer. Decidida a criar sola a su hijo, de camino al hospital para el parto, conoce accidentalmente a James (Travolta), un taxista algo alocado que, conmovido por la situación de la mujer, iniciará con ella una simpática amistad. Pero, además, nosotros también podremos escuchar lo que piensa Mickey, el bebé de Mollie, quien describe el mundo que está empezando a conocer desde la perspectiva de un niño pequeño, llamándole la atención muchas de las cosas que los adultos hacen de normal.


    Aún a día de hoy, no deja de resultar entretenida la idea que acabó dando lugar a esta película. Las situaciones en las que se ven inmersos los personajes están bien desarrolladas, y todos los actores se sienten cómodos con sus respectivos papeles, cosa que ayuda en gran medida a hacer más divertido el hecho de que el público puede oír aquello que piensa el bebé, pero que es incapaz de decir en voz alta. Así pues, destacan particularmente secuencias como las que se centran exclusivamente en Mickey y sus amigos, ya sea dando un paseo en su carrito, o jugando en el parque, o casi todas las que comparten Mickey y James (al final no se sabe quién es más crío de los dos). También resultan particularmente divertidos los momentos de Mickey con su abuela materna (graciosísimo el momento en que el crío piensa que la abuela chochea porque no entiende lo que le está diciendo), o con el padre de James (el episodio del asilo es de lo más divertido).


    Por desgracia, como suele suceder en Hollywood, cuando una idea funciona, es frecuente que la acaben exprimiendo hasta que, aquello por lo que destacó en un principio y que entonces resultaba gracioso, ya ha perdido toda originalidad y termina por resultar cansino. Esto es lo que sucedió cuando se filmaron dos secuelas más -"Mira quién habla también - Look who's talking too, 1990" y "Mira quién habla ahora - Look who's talking now, 1993"-, las cuales, pese a contar prácticamente con el mismo reparto, no consiguieron alcanzar ni la popularidad ni el éxito de la primera parte. Al menos, aún queda para el recuerdo esta primera parte, donde las gracias resultan de lo más simpáticas, y aún resulta gracioso y divertido comprobar cómo es el planteamiento inocente de un niño frente a la vida, en comparación con aquello que acaban pensando y haciendo los adultos.



  • MR. HYDE DICE:

  • Pues hombre, está bien, entretenida y tal, pero tampoco es que sea para tirar cohetes. Una peli en la que lo más original es que puedes escuchar lo que dice el bebé tiene aguante hasta un cierto punto porque, después, la cosa ya se vuelve cansina. Eso sí, reconozco que el crío acierta en más de una cosa que debe pensar los bebés sobre los adultos, ya que parece que últimamente nos da por hablar a los nenes como si fueran tontos. O, mejor dicho, como si los gilipollas fuéramos nosotros.


    Claro que la peli tampoco pretende hacer ninguna crítica trascendente sobre estos temas, sino ser una comedia de esas que ves en un rato muerto, que te hace gracia por las cosas que se le ocurren al chaval, y poco más. Tiene sus momentos cachondos, como cuando el crío le arranca el peluquín a uno de los pretendientes de su madre (que acaba resultando un peñazo de tío), o como cuando Travolta y el nene se quedan mirando fijamente el escote de una recepcionista: uno piensa en lo buena que está la tipa, mientras que el otro lo único en lo que piensa es en comida.


    "Mira quién habla" es una peli divertida sin más. De las que te ves un domingo por la tarde si la pasan por televisión, y que tuvo su momento de gloria cuando se estrenó en cines. Pero, lamentablemente, una vez que ya has visto la primera, todo lo que acaban por repetir igual termina por parecer un coñazo. Incluso cuando ya has visto una vez la peli, y la vuelves a ver de nuevo. Lo que no hace, por otra parte, que deje de ser menos entretenida.





    lunes, 8 de agosto de 2011

    CINE CLÁSICO: "LA PANTERA ROSA"


    TÍTULO: LA PANTERA ROSA

    DIRECTOR: BLAKE EDWARDS

    REPARTO: PETER SELLERS, DAVID NIVEN, CLAUDIA CARDINALE, ROBERT WAGNER, CAPUCINE

    DURACIÓN: 115 min.

    AÑO: 1964

    GÉNERO: COMEDIA

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • "La pantera rosa" es una obra maestra del cine de comedia. Cierto es que no soy muy dado a hacer valoraciones de este tipo al comienzo de las críticas, pero me temo que mi entusiasmo por la película de Bake Edwards es tal que no he podido resistirme. Es uno de los ejemplos de película en la que todo está realizado con una perfección milimétrica para hacer gracia sin buscar el chiste, ser entrañable sin resultar cansina en la persistencia de sus personajes por caer bien y, por encima de todo, un alarde de talento fuera de cualquier duda.


    Cuando Edwards se puso al frente de este proyecto, no era ningún novato en la dirección de largometrajes. Más bien al contrario. Entre su filmografía ya se encontraban sólidas obras como la famosísima "Desayuno con diamantes - Breakfast at Tiffany's, 1961" o el desgarrador drama "Días de vino y rosas - Days of wine and roses, 1962". Sin embargo, no fue hasta que "La pantera rosa" no se hizo realidad que Blake Edwards consiguió crear una de las obras maestras de la comedia y, por qué no admitirlo, una de las películas más divertidas de la historia del cine -me pregunto si, mientras la rodaba, era consciente de la genialidad que estaba creando-.


    Partiendo de un guión escrito a cuatro manos por él mismo y Maurice Richlin, la historia comienza con un robo ejecutado por "el fantasma", un experto ladrón especializado en el hurto de joyas valiosísimas. Dado que la policía francesa sospecha que el próximo objetivo de "el fantasma" es un diamante rosa conocido como "la pantera rosa", propiedad de la princesa Dala (Cardinale), envía al inspector Clouseau (Sellers), un torpe agente de la ley, a supervisar la seguridad de la princesa mientras ésta esquía en los Alpes. Allí acude junto con su esposa Simone (Capucine) quien, en realidad, a sus espaldas, se encuentra compinchada con "el fantasma", bajo cuya máscara se halla el aristócrata Sir Charles Lytton (Niven), un seductor playboy que hará lo que sea por apoderarse de "la pantera rosa". Las cosas se complican cuando hace acto de presencia el sobrino de Sir Charles, George (Wagner), ya que tanto el robo como el doble juego de Sir Charles y Simone se verán trastocados.


    "La pantera rosa" está llena de momentos únicos. Pero, como decíamos al comienzo, no se trata de secuencias cómicas basadas en la acción física o en golpes absurdos de humor. Cada momento cómico del largometraje rebosa ingenio y un sentido del humor de lo más original, ya venga encarnado por David Niven (que rebosa encanto y simpatía por los cuatro costados), por Robert Wagner (sensacional en la secuencia de la habitación del hotel, en la que debe burlar constantemente al inspector Clouseau mientras pretende seducir a su mujer) o, sobretodo por Peter Sellers en el que acabaría siendo el papel de su vida. Es más, incluso cuando no aparece ninguno de los señalados, la película continúa siendo cómica: la persecución final por las calles de la ciudad no tiene precio, con los coches cruzándose entre sí, y los agentes disfrazados de cebra corriendo medio kilómetro por detrás. Además, también es la primera ocasión en que Edwards juega con la confusión de personajes, es decir, que logra un resultado magistral con las idas y venidas de personajes por el escenario, los cruces entre ellos sin que ninguno se vea, las formas de esconderse donde uno ya se encuentra escondido, etc. Años más tarde, en sus otros largometrajes, también recurriría a este recurso en otras propuestas como "Cita a ciegas - Blind date, 1987" (el momento en que Bruce Willis se tiene que colar en la casa donde se aloja Kim Basinger está casi calcado del ya citado momento del dormitorio del inspector Clouseau).


    En fin, que "La pantera rosa" es una película prácticamente atemporal, lista para ser disfrutada en cualquier momento y situación. Una joya, valga la redundancia, dentro del séptimo arte. Y todo ello, por no mencionar la inigualable banda sonora que compuso Henry Mancini, y que hoy forma parte de las mejores de la historia, o la belleza inigualable y glamour que aportan al conjunto actrices de la talla de Claudia Cardinale, o la malograda Capucine. Un apunte final: quédense con el diálogo final entre el inspector Clouseau y dos policías que cierra el film. No tiene precio.



  • MR. HYDE DICE:

  • No sé por dónde empezar a hablar de una película tan genial como "La pantera rosa". Eso sí, antes que nada, que quede clara una cosa. Me estoy refiriendo a esa obra maestra de la comedia que dirigió Blake Edwards en los años sesenta, no a ese insulto al talento que protagonizó Steve Martin, y que deberían haberse pensado dos veces antes de hacer. En fin.


    Para empezar, ya de entrada, imaginad cómo se cojonuda tiene que ser "La pantera rosa" para que sólo los dibujos que salen con las letras del principio dieran lugar a los episodios que todos conocemos. Por lo que se refiere a la peli, es un cachondeo desde que empieza hasta que acaba. Te partes con las tonterías que hace el inspector Clouseau y con los líos que se montan entre todos los personajes. Lo curioso del asunto, y donde de verdad se nota que se han currado la peli es en que Clouseau, en ningún momento, pretende ser un payaso, sino que el pobre hombre es así de torpe y patoso. Lo que puede llegar a desesperar al que ve la peli es precisamente eso, el ponerse nervioso ante tanta patochada, pero porque al hombre le sale así de natural, ni lo finge ni lo hace para provocar la risa fácil. Si no, ya me diréis quién coño se infiltra en una fiesta de disfraces con una armadura con la que casi no se puede mover para perseguir al ladrón, y eso por no hablar de cómo su propia mujer le pone los cuernos en sus propias narices escondiendo hasta dos hombres diferentes en la habitación del hotel (brutal esa secuencia).


    "La pantera rosa", pese a tener casi cincuenta años, es una película que no ha envejecido lo más mínimo. Las bromas y chistes siguen haciendo gracia medio siglo después, y te sigues partiendo con las tonterías que les pasan a los personajes. La música de Henry Mancini es de las melodías más famosas de la historia del cine, y todos, absolutamente todos, los actores están insuperables. La lástima es que al final se les fuera la olla haciendo continuaciones de las películas de "La pantera rosa", porque lo que era original en la primera, después de cuatro o cinco segundas partes, al final ya acaba repitiéndose más que el discurso de Navidad del rey.


    Por favor, haceos un favor y ved, a la mínima ocasión que tengáis, "La pantera rosa". Os aseguro que no sólo pasaréis un rato entretenidos, sino que os reiréis con ganas (pero no con chistes fáciles de tipo escatológico, o que tengan que ver con guarradas). Además, podréis ver la diferencia entre lo que es una obra maestra de la comedia y el resto de pelis simpáticas, con las que también te ríes, pero cuya calidad no le llega ni a la suela de los zapatos. Y me quedo aquí con la recomendación, porque si tuviera que destacar una a una las secuencias que me gustaron, os acabaría contando la peli entera, que tampoco es plan.



    Para ver el trailer: http://youtu.be/-wLhNZUNeIc

    domingo, 7 de agosto de 2011

    CINE EN CARTEL: "CAPITÁN AMÉRICA. EL PRIMER VENGADOR"


    TÍTULO: CAPITÁN AMÉRICA. EL PRIMER VENGADOR


    DIRECTOR: JOE JOHNSTON

    REPARTO: CHRIS EVANS, TOMMY LEE JONES, HUGO WEAVING, HAYLEY ATWELL, STANLEY TUCCI, TOBY JONES


    DURACIÓN: 125 min.


    AÑO: 2011


    GÉNERO: AVENTURAS


  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • El realizador norteamericano Joe Johnston, responsable de algunos films originales de las últimas dos décadas dirigidas, especialmente, a un público más familiar ("Cariño, he encogido a los niños - Honey, I shrunk the kids, 1989" o "Jumanji - Jumanji, 1995") ha sido el último director en sumarse al grupo de responsables de llevar a la gran pantalla las aventuras de un súper héroe de cómic, en el que también se encuentran otros más prestigiosos como Kenneth Brannagh, Ang Lee o Sam Raimi (sobre las aportaciones de Mark Steven Johnson con "Daredevil - Daredevil, 2003" y Tim Story con las dos partes de "Los cuatro fantásticos", mejor correr un tupido velo). De hecho, no es de extrañar que haya sido precisamente Johnston el elegido para ponerse tras las cámaras en esta película, ya que los paralelismos entre "Capitán América: el primer vengador" y uno de sus primeros films, "Rocketeer - The Rocketeer, 1991", son más que evidentes: ambas historias tratan de una persona normal que, por azar, acaba disponiendo de una cualidad especial que le ayuda en su enfrentamiento contra los nazis, y de cómo el valor de dichos héroes sirve de inspiración para aquellos que deciden seguirlos. Todo ello, por supuesto, en medio de espectaculares secuencias de acción, logrados efectos especiales, y con un ritmo que busca evitar el aburrimiento.


    En el caso que hoy nos ocupa, la historia da comienzo con la presentación de Steve Rogers (Evans), un enclenque muchacho que sueña con poder alistarse en el ejército norteamericano para luchar contra la amenaza nazi. Sin embargo, por culpa de su condición física, siempre es rechazado. Hasta que, un buen día, un científico alemán que trabaja para el bando aliado, llamado Abraham Erskine (Tucci), le da la oportunidad de participar en un experimento cuyo principal objetivo es convertir a un hombre cualquiera en un súper soldado. El experimento se realiza bajo la supervisión del coronel Chester Phillips (Jones), quien no confía demasiado en la inexperiencia de Rogers. Rogers, convertido así en el Capitán América, con la ayuda de la soldado Peggy Carter (Atwell), de la que está enamorado, se enfrentará al malvado Johann Schmidt (Weaving) -alias Cráneo Rojo-, un general al servicio del partido nazi que parece haber hallado un poder capaz de borrar de la faz de la tierra cualquier prueba de resistencia, a través de los trabajos de investigación desarrollados en su laboratorio, Hydra.


    Visto el largometraje, no hay duda de que la principal intención de un producto como "Capitán América: el primer vengador" no es otro que el de divertir al público (el tema de la recaudación en taquilla lo dejaremos para otro momento), cosa que logra la entretenida cinta de Johnston. Al mismo tiempo que hace gala de una cuidada ambientación -la recreación de la Nueva York de primera mitad de siglo es de lo más correcta-, sin insistir demasiado en la creación de ambientes imposibles (los laboratorios de Hydra), ni en querer dar al ruido y las explosiones el protagonismo de la historia. En este caso, la acción es más física que dependiente de los efectos especiales, al menos si no contamos la parte final en la que Rogers debe alcanzar al avión de Cráneo Rojo a bordo de su tremendo coche. Sin embargo, no hay que olvidar que estamos ante una película de aventuras de súper héroes, y que los componentes fantásticos no sólo se limitan a un par de secuencias, sino que impregnan la mayor parte del relato. Eso sí, lástima que la insulsa música de Alan Silvestri (compositor que parece dar lo mejor de sí mismo sólo cuando se pone a las órdenes de Robert Zemeckis) no colabore a hacer más trepidante las escenas de acción, y más emotivas aquellas otras más serias o sentimentales.


    Por fortuna, el público consigue simpatizar con los protagonistas, de forma que las dos horas que dura la película no se hacen pesadas más que en los momentos en que la tranquilidad se alarga en exceso (toda la parte en que el Capitán debe actuar para promocionar los bonos de guerra), hasta que se suceden las entretenidísimas escenas de acción: la primera destrucción del laboratorio Hydra, o el excelente ataque a un tren blindado. Por lo demás, el resto del film navega por las mismas aguas que las aventuras de otros héroes como "Thor" o "Iron Man", es decir, que sin ser nada del otro mundo, ayudan a pasar un buen rato.



  • MR. HYDE DICE:

  • No está mal. No es que sea la peli perfecta de súper héroes, pero tampoco acaba siendo un petardo como las dos partes de Hulk o la última de Superman. De hecho, el director parece haberse molestado lo suficiente para que la peli no sea el típico cuento de tío con super poderes que empieza a luchar a destajo con el mal, como sucede en la segunda y tercera parte de Spiderman. Pero bueno, vayamos por parte, que me lío.


    "Capitán América: el primer vengador" va mucho en la línea del primer "Iron Man". Me explico. Se empieza mostrando al héroe cuando aún está lejos de serlo, en su "despertar", por llamarlo de algún modo, y haciendo frente a los problemas que tiene siendo una persona normal y corriente. Por una serie de circunstancias, acaba siendo poseedor de un gran poder que lo hace único (convertirse en un súper soldado que puede correr más rápido, golpear más fuerte, y saltar más alto), y con ello se enfrenta a los malos de turno (a una especie de nazis, en este caso).


    Ahora bien, "Capitán América. El primer vengador" también tiene el problema que suelen tener muchas de las primeras partes de películas de súper héroes. Y no es otro que, dado que el público no conoce el origen del personaje, te lo tienen que explicar desde el principio: cómo le dan para el pelo al principio, cómo se vuelve un tío 4x4 y, entonces, cómo les da matarile a los malos. O sea, que te pasas la mitad de la película viendo cómo el Capitán América se convierte en Capitán América y, por tanto, con demasiado bla bla de por medio y menos acción de la que a uno le gustaría. Cuidado, no estoy diciendo que sea una peli aburrida, para nada. A decir verdad, es de lo más entretenida, pero entre trozo de acción y trozo de acción (muy trepidantes todos ellos) hay demasiados ratos muertos. Vamos, que estás como diciendo: "va, nene, que ya le has dado demasiado a la sin hueso, mueve el escudo y dale por la retaguardia a los malos).


    Todo ello, no va en contra, como digo, de las secuencias de acción, que acaban siendo de lo más interesantes y trepidantes (ver la primera incursión del Capitán América en el laboratorio de hydra completamente solo para liberar a los prisioneros, el asalto a un tren blindado donde se esconde el doctor nazi, o toda la incursión final para cazar a Cráneo Rojo). Eso sí, cada plano va adornado con ese patriotismo tan hortera que les gusta a los yanquis -claro que qué pretendes esperar de una peli en la que el prota lleva el nombre de su país y su bandera en el escudo-, y con frases que demuestran lo contentos que están de que les saquen el hígado por honor y amor a su patria (toda la parte del principio, por ejemplo).


    En resumen, "Capitán América. El primer vengador" es una peli entretenida sin más pretensión que esa misma, la de distraer al público. La típica peli que uno va a ver al cine una tarde tonta de agosto porque le apetece entretenerse un rato. Tiene secuencias de acción muy bien llevadas, y no aburre. Pero que nadie se espere una obra maestra a la altura de las dos últimas entregas de Batman porque tampoco es el caso. Ahora bien, sí que ayuda a pasar un buen rato. Por cierto, para los más frikis: ¿os habéis dado cuenta de que la tía que enamora al Capitán es clavada a la que salía en las pelis de "Scream"? Ah, y muy guapa la aparición de Howard Stark, el padre del futuro Iron Man (¡igual de cachondo que el hijo!).





    sábado, 6 de agosto de 2011

    CINE A DESCUBRIR: "EL EMBOLAO"


    TÍTULO: EL EMBOLAO

    DIRECTORES: ALAIN BERBERIAN, FREDERIC FORESTIER

    REPARTO: BENOIT POELVOORDE, GERARD LANVIN, ROSSY DE PALMA, JOSE GARCIA, DJIMON, HOUNSOU

    DURACIÓN: 110 min.

    AÑO: 2002

    GÉNERO: COMEDIA


  • EL DR. JECKYLL DICE:


  • El género de la comedia descabellada francesa, a estas alturas, ya es un clásico. De hecho, la fórmula es bastante simple: basta con juntar a dos personajes, totalmente diferentes entre sí, y hacerles vivir a la fuerza una serie de aventuras y desventuras conjuntas, por las que ambos tienen que pasar juntos a la fuerza, y con el fin de alcanzar un objetivo primordial para ambos. A lo largo de las décadas, el cine galo ha logrado realizar divertidísimas películas siguiendo esta "receta", y dando lugar a combinaciones de actores francamente simpáticas. No hace falta más que pensar en los tándem Luis De Funes - Bourvile, Christian Clavier - Jean Reno o Gérard Depardieu y, ahora, Gérard Lanvin - Benoît Poelvoorde.


    Para "El embolao", los directores Alain Berbérian (quien ya había participado en una de las aventuras conjuntas de Clavier y Reno con "El archivo corso - L'enquête corse, 2004") y Frédéric Forestier (también realizador, junto con Berbérian de "Asterix en los juegos olímpicos - Astérix aux jeux olympiques, 2008"), juntaron en la gran pantalla al actor especialista en largometrajes de acción Gérard Lanvin, con uno de los comediantes actuales más simpáticos del panorama francés, Benoît Poelvoorde. De esta forma, la idea de realizar una comedia en la que tanto un artista como otro tuvieran ocasión de participar en escenas en las que se sintieran cómodos, exigía contar con una historia que permitiera rodar tanto escenas de comedia delirante, como de acción trepidante.


    La historia da comienzo cuando un peligroso delincuente llamado Moltés (Lanvin) es detenido tras el asesinato de un ex-socio suyo, hermano de otro peligroso criminal llamado El Turco (García), quien jura venganza por su muerte. Mientras cumple condena en la cárcel, Moltés hace amistad con Reggio (Poelvoorde), uno de los guardianes de la penitenciaría algo alelado. Cuando a penas quedan unos días para su puesta en libertad, Moltés le pide a Reggio, como todas las semanas, que entregue su apuesta de la lotería pero, cuando Reggio llega a casa, una fuerte discusión con su mujer Pauline (de Palma) provoca que ésta lo abandone, llevándose consigo, de forma accidental, el boleto de la lotería -de ahí el título original de la película: Le boulet (el boleto)-. Sin embargo, la cosa se complica cuando el boleto resulta ganador y Moltés, pensando que Reggio ha huido con su dinero, decide fugarse para recuperarlo. Todo esto provoca que, tanto Reggio como Moltés, tengan que ir persiguiendo de un sitio para otro a Pauline, mientras Moltés tiene que esquivar la persecución tanto de Youssuf (Hounsu), un implacable guardia que quiere detenerlo, y de El Turco, que sigue queriendo matarlo.


    Sería injusto decir que "El embolao" es una comedia fantástica. No es del todo cierto. Si bien resulta de lo más divertida y consigue arrancar risas continuadas en el público, ello no esconde defectos garrafales como lo absurdo que se vuelve la premisa argumental una vez que la idea principal ya ha sido expuesta. Así , gags como los de El Turco haciendo flexiones o bailando con Rossy de Palma, están totalmente fuera de contexto, por no mencionar el clímax final en una prisión africana. ¿Es gracioso? Sin duda. ¿Podían haber pensado algo menos estrafalario y más a la altura de los mejores momentos del largometraje? Por su puesto. Sin embargo, por fortuna, si el espectador decide dejarse llevar por la historia tan hilarante como descabellada que les proponen el dúo de directores, desde luego, pasará un buen rato. Para el resto, mejor opten por otro tipo de película.


  • MR HYDE DICE:


  • ¡Menudo despelote de película! ¡Juas! Os juro que fui a verla al cine porque había oído hablar de ella y porque me mola bastante el cine gabacho. Y lo cierto es que, aunque reconozco que no pasará a la historia del cine por su calidad, lo cierto es que me estuve meando de risa todo el rato. Por suerte, no es el típico ejemplo de película cutrona en la que las gracias no tienen gracia, y donde los personajes, más que ser tontos son gilipollas perdidos. Éste no es el caso. Aquí los listos tratan de quitarse de en medio a los tontos cuanto antes (pero no pueden porque los necesitan, lo que ya hace que la situación sea cómica), y los tontos están alelados porque son así, no porque se lo hagan.


    La mejor forma de disfrutar de "El embolao" es saber que uno va a ver una peli divertida, sin más intención que la de hacer reír con momentos desesperantes, y otros tan bestiales como surrealistas. Así, a bote pronto, recuerdo secuencias como el momento en que Moltés y Reggio se disfrazan de negros para pasar desapercibidos en Bamako, y todo lo que acaba sucediendo en un lavabo; o como cuando se ven forzados a competir en una carrera de rally por el desierto (el On the road again! quer grita Reggio como un poseso no tiene precio); y, en especial, los constantes tira y afloja entre Reggio y Moltés, o entre éste y El Turco (atención a la conversación por teléfono que mantienen mientras los dos están perdidos en el desierto). Todo ello, por no mencionar al español afincando desde hace ya varios años en Francia José García, que parece disfrutar con su papel de villano desquiciado más que un concejal en el ayuntamiento de Marbella.


    En fin, que "El embolao" es una peli para ver un fin de semana cualquiera (buena idea, ahora en mitad del veranito), con los colegas o solo, ya que las gracias que va soltando una detrás de otra, acaban haciéndote reír, aunque, en el fondo, tienes esa especie de vocecilla que te dice: "jo macho, qué peli más mala, pero cómo me estoy descojonando". Así que mi recomendación está clara: vedla, pasad un buen rato, y a reír, que tal y como está el patio buena falta que hace.




    viernes, 5 de agosto de 2011

    ESTRENOS DE VIDEOCLUB:"SIN LÍMITES"


    TÍTULO: SIN LÍMITES

    DIRECTOR: NEIL BURGER

    REPARTO: BRADLEY COOPER, ROBERT DE NIRO, ABBIE CORNISH, ANNA FRIEL

    DURACIÓN: 105 min.

    AÑO: 2011

    GÉNERO: INTRIGA

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • El director Neil Burger llamó poderosamente la atención cuando, hace unos años, se estrenó su película "El ilusionista - The illusionist, 2006". Tanto la crítica como el público coincidió en que se trataba de una excelente historia realizada con una eficacia ejemplar, cuyo mérito recaía, por derecho propio, en su director. Cinco años después de aquella propuesta, y tras la fallida y casi desconocida "Tipos con suerte - The lucky ones, 2008", ha regresado a la primera división con una historia tremendamente novedosa, y una realización que vuelve a sorprender por su frescura, dinamismo y originalidad.


    La película arranca con la presentación de Eddie Morra (Cooper), un auténtico "perdedor" que trata de sobrevivir al día a día como puede. Tiene un contrato para escribir un libro del que apenas ha completado una página, su novia Lindy (Conish) le anuncia que lo abandona, y las deudas lo atosigan de forma agobiante. Un buen día se encuentra con Vernon, el hermano de su ex-mujer quien, tratando de ayudarle, le habla de una nueva droga en forma de pastilla que promete revolucionar el panorama actual. Cada pastilla hace que el individuo que la toma pasa de utilizar el 20% de su cerebro a usar el 100% del mismo. Aunque escéptico al respecto, Eddie prueba una muestra que le dan gratis, notando al instante los efectos de la pastilla: no sólo es capaz de aprender un idioma de oídas, sino que termina el libro de sentada, y se vuelve un experto en el mundo de las finanzas. Sin embargo, el misterioso asesinato de Vernon y el súbito interés que despierta en un tiburón de las finanzas llamado Carl Van Loon (De Niro) le complicará la vida a Eddie, sobre todo cuando un grupo de matones vaya a por él de forma implacable.


    Ya desde los títulos de crédito, el espectador intuye que no se encuentra ante una película normal y corriente. Esos planos continuos de Nueva York en los que la cámara avanza como flotando en un sueño son una buena pista de aquello en lo que se acaba convirtiendo el largometraje. Desde el momento en que "Eddie el perdedor" se empieza a convertir en "Eddie el fenómeno", Burger utiliza la cámara como medio de fabricación de una orgía de imágenes tan seductoras como novedosas. En medio de todo ello, Burger consigue ser capaz de atraer poderosamente la atención del espectador desarrollando una historia de intriga en el que el público siempre quiere ir un paso por delante del protagonista, queriendo saber qué es lo próximo que sabrá hacer después de ingerir una nueva pastilla, o cómo se conseguirá librar de los matones que lo acosan con el fin de hacerse con el alijo de pastillas.


    No obstante, a pesar de un arranque y desarrollo envidiables, en el último tercio del film, el director parece perderse en su propio laberinto de imágenes, cayendo en la trampa de un argumento que deviene confuso (el asesinato de una modelo con la que Eddie ha mantenido relaciones sexuales), un tanto lioso (el acoso de uno de los secuaces que persigue tanto a Eddie como a su novia) y, por momentos, casi absurdo (la identidad de quien busca hacerse con el alijo sea como sea). Es entonces, a falta de quince o veinte minutos para el final de la película, cuando todas las virtudes, que no son pocas, de "Sin límites" parecen caer en picado. Todo ello, hasta que un final de lo más conformista parece querer sentenciar cualquier comportamiento ético de los protagonistas. De hecho, si se piensa con frialdad, Eddie nunca condena el uso de las pastillas sino más bien al contrario (ver la escena en que le recomienda a su novia que se tome una para poder escapar de su perseguidor), y Van Loon es un empresario que carece de cualquier comportamiento ético (lo único que le importa es ganar, tal y como se lo hace saber a Eddie en la estupenda secuencia en que le echa en cara todo por lo que ha tenido que pasar él para llegar a donde está, en comparación con el joven fenómeno, o en la conclusión del largometraje, con su último encuentro).


    De todas formas, a excepción de estos pequeños detalles argumentales, "Sin límites" acaba siendo una película que se deja ver muy fácilmente, que se las ingenia para captar el interés del público desde el primer minuto, y que presenta una historia original que no da tregua al espectador. Desde luego, de las ofertas disponibles esta semana en el videoclub, ésta es la más recomendable.


  • MR HYDE DICE:

  • Interesante, muy interesante. Lo cierto es que me habían hablado bien de esta peli, así que mi interés por ver hasta qué punto merecía la pena era alto. Después de verla, aunque tiene sus peros, reconozco que es una peli de las más originales que he visto últimamente. Además, está hecha de una forma... rara. Pero no rara de ese tipo de pelis que tratan de ser el no va más y terminan siendo un coñazo de cuidado. En este caso, cuando digo "rara", me refiero a que es como si el director quisiera aprovechar los "viajes" que se pega el protagonista para jugar con las imágenes y mover la cámara de forma que, lo que acaba saliendo, te sorprende, haciendo que te preguntes cómo demonios lo ha hecho y cómo leche se le ha ocurrido.


    Las actuaciones son de lo más correctas. El protagonista, Bradley Cooper, se deja de hacer papeles de guapete y convence haciendo de colgado que trata de salir del agujero en el que se había metido; Abbie Cornish -que no me sonaba hasta ver esta peli- sabe cómo poner en su sitio al prota (¿me lo parece a mí solo, o la chica ésta le tiene un aire a Nicole Kidman antes de que la ex de Tom Cruise se cagara la cara a base de botox?); y Robert de Niro actúa casi sin esforzarse. De hecho, es una pena que no salga más en la peli, porque siempre es un placer verle actuar, sobretodo si no hace chorradas como la inmensa mayoría de lo que lleva haciendo desde hace unos años.


    Pero, si me quedo con algo, en serio os digo que es el curro que se ha pegado el director, y con la historia. El tal Burger (tela con el apellido del pollo) se lo pasa teta con la cámara, y tú te quedas con la sonrisa tonta en la cara porque, sobretodo de forma inconsciente, te gusta lo que ves. Y, si no, echadle un vistazo a las letras del principio, con esa cámara recorriendo la ciudad como metida en una lente de ojo de pez, o como cuando el prota ordena su apartamento o, incluso, cuando se tienen que preparar para una reunión de las importantes y deja flipados a todos con lo que sabe.


    Eso sí, aunque la historia guste, tampoco es que sea la pera limonera. De hecho, hay momentos en que parece cagarla con trozos absurdos al cien por cien. Por ejemplo, cuando Eddie se tiene que beber cierta sustancia (no digo el qué para no destrozarle la intriga a nadie), con tal de recuperar parte de la "magia" de la pastilla. También aparecen secuencias que acaban quedándose cojas como, por ejemplo, ¿a nadie parece importarle que al cuñado de Eddie le hayan dado matarile? ¿O cómo De Niro acaba descubriendo cierto secretito? Todo ello, por no decir que parece que el mensaje de la peli, por momentos, sea: "ye, macho, si quieres triunfar, dale a las pastillas éstas, que no veas cómo mola y lo listo que te vuelven, Bah, si no pasa nada. Además, si te persiguen con un cuchillo te vuelves un Rambo en potencia". Y, si creéis que exagero, esperad a verla y ya me diréis.


    Pero vamos, que esto no es impedimento para que la peli acabe siendo un pasatiempo cojonudo. De hecho, no sabéis cómo me alegro de poder aconsejaros que os decantéis por una peli que ha salido esta semana en videoclub para que podáis pasarlo bien, que después de las decepciones de los otros estrenos, ya tocaba. En fin, pues eso, lo dicho, que "Sin límites" es una peli de lo más interesante, hecha de una forma muy novedosa y que te atrapa desde el principio hasta el final. Eso sí, de las que ves y olvidas pero que, mientras tanto, te ayudan a pasar un buen rato.




    jueves, 4 de agosto de 2011

    CINE ACTUAL: "LA GUERRA DE LOS MUNDOS"


    TÍTULO: LA GUERRA DE LOS MUNDOS

    DIRECTOR: STEVEN SPIELBERG

    REPARTO: TOM CRUISE, TIM ROBBINS, DAKOTA FANNING, JUSTIN CHATWIN, MIRANDA OTTO

    DURACIÓN: 116 min.

    AÑO: 2005

    GÉNERO: CIENCIA FICCIÓN

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • Cuando, en 2002, el actor más taquillero del panorama actual rodaba por fin un largometraje a las órdenes del Rey Midas de Hollywood, el resultado que se estrenaba en las carteleras era el excelente film de ciencia ficción "Minority report - Minority report, 2002". La película gustó tanto al público como a la crítica, que la destacó como una de los mejores films de ciencia ficción de la nueva década y, lo cierto es que, aún vista hoy la cinta, no es para menos. Por este motivo, cuando actor y director anunciaron que volvían a colaborar juntos, la noticia fue recibida con entusiasmo por casi todo el mundo. Además, cuando concretaron que dicho proyecto iba a ser una revisión de la creación de H.G. Wells, anteriormente llevada al cine a mediados de la década de los años cincuenta, la expectación no hizo sino crecer aún más. Ahora bien, cuando el largometraje por fin llegó a las pantallas, por desgracia, el arrollador éxito comercial bien poco tuvo que ver con la calidad del producto.


    La versión de Spielberg de "La guerra de los mundos", en lugar de dedicar parte del metraje a profundizar en las relaciones humanas, como sí sucedía en la versión anterior, se dedica, casi en exclusiva, a apabullar al público con unos excelentes y excesivos efectos visuales, que no logran llenar en ningún momento en enorme hueco que deja un guión repleto de agujeros, incoherencias, y absurdo. A ello también contribuye la muy mediocre actuación tanto de Tom Cruise (nada que ver su participación en esta película con otras caracterizaciones del actor anteriores), como la de la actriz infantil Dakota Fanning (infinitamente mejor en otros largometrajes como, por ejemplo, "El fuego de la venganza - Man on fire, 2004") e, incluso, un desaprovechado Tim Robbins en un papel menor.


    La historia comienza cuando Ray Ferrier (Cruise) se dispone a pasar un fin de semana con sus hijos, Rachel (Fanning) y Robbie (Chatwin), a quienes no ve con demasiada frecuencia desde que se separó de su mujer. Sin embargo, de repente, una serie de truenos empiezan a producirse en el cielo, acompañados de grandes rayos que caen en la ciudad, produciendo grandes daños materiales. Lo que nadie se espera es que, de esos rayos, empiecen a surgir una especie de androides alienígenas, cuya primera reacción es destruir absolutamente todo lo que se cruce por su camino. En un intento desesperado de proteger a sus hijos, Ray huye de la ciudad en medio del caos y la destrucción más absolutos, tratando de encontrar un refugio en el que poder quedarse momentáneamente.


    A pesar de los puntos negativos destacados en este maltrecho film de Steven Spielberg, sería injusto si no se señalaran también ciertos momentos dignos de mención. Uno de ellos, es la secuencia de la huída a bordo de un monovolumen de Ray sus hijos. Los movimientos de cámara de esa secuencia son, en una palabra, magistrales. Retomando el estilo que el mexicano Alfonso Cuarón perfeccionaría en su largometraje "Hijos de los hombres - Children of men, 2006", la cámara va pasando de un personaje a otro, entrando y saliendo del coche, y recorriendo todo su interior, sin que el vehículo se detenga en ningún momento. Es una secuencia que deja con la boca abierta. Del mismo modo, hay que reconocer que toda la secuencia que tiene lugar en el sótano en el que está escondido Ray con su hija, y en el que una especie de cabeza rastreadora alienígena lo recorre tratando de encontrarlos, deja sin respiración a causa de la tensión acumulada. Sin duda, la referencia más inmediata para dicha secuencia cabe encontrarla en la película de M. Night Syamalan, "Señales - Signs, 2002", cuyo final en el sótano es un prodigio de planificación y ejecución.


    Evidentemente, no hay que dejar de lado los impresionantes efectos especiales. Secuencias como la primera huída de Ray y sus hijos en coche, con esas autopistas siendo destruidas tras ellos, son fabulosos. O toda la secuencia que tiene lugar a bordo del ferry. Pero, lamentablemente, el resto de elementos no se encuentran a la altura de estos trucajes visuales. La fotografía de Janusz Kaminski es tan fría como anodina; la música del maestro John Williams es tan intrascendente que, de no haber sonado melodía alguna, no se hubiera notado mucho; y, por encima de todo, el guión de David Koepp es, en una palabra, ridículo. Esperemos que Spielberg esté algo más inspirado para los próximos proyectos que tiene pensado estrenar de aquí a final de año. Habrá que tocar madera.



  • MR. HYDE DICE:

  • ¡Menuda puta mieeeeeeerda de película! ¡Ostras tú, qué fuerte! Mira que con Spielberg dirigiendo el cotarro y Tomasete Cruise poniendo su carita bonita, la cosa ya prometía. Sobretodo después de "Minority report", que es una peli cojonuda. Pues flipa, colega, porque los dos pollos se han soplado un truño como un piano de grande. Al principio, la cosa no está mal -y, cuando digo al principio, me refiero a los primeros quince o veinte minutos-, con la presentación de los personajes y todo eso. Los primeros ataques de los bichos esos invasores tampoco están nada mal. Ahora bien, cuando Cruise empieza a correr la primera vez, ya se acabó el invento. El resto de lo que espera es verle a él con cara de tonto y a la niñata esa histérica que tiene por hija yendo a toda leche de un sitio para otro a toda mecha. Podrá tener todas las secuencias con extras que quieras, y unos efectos especiales de cágate lorito, pero lo que es la peli, acaba siendo un coñazo de cojones. No tiene historia. Sólo son secuencias sueltas de destrucción por parte de los aliens y, sobretodo, mucho primer plano de Cruise. ¡Ni siquiera, un actor tan bestial como Tom Robbins está aprovechado!

    Puede que esté siendo un poco duro con la peli, pero os juro que fui a verla con unas ganas tremendas (como dice mi padre, mezclando buenos ingredientes, es muy difícil que salga algo malo). Pues se ve que se han esforzado al máximo, porque la cosa es mala a rabiar. De entrada, los personajes. Vamos a ver, Tomasete, tú podrás hacer de padre divorciado que no tiene muy buena relación con sus hijos, pero coño, cúrratelo un poco más. No te limites a gritar como un poseso y a poner cara de tonto, macho, que cuando quieres, bien que actúas. Y luego, está la cría. La tal Dakota Fanning, haciendo de histérica y niña chalada. ¿Se puede saber qué puñetas esa chorrada de "éste es mi espacio, lo que queda dentro de él es bueno"? ¿Pero qué psicólogo con dos dedos de frente le dice a una cría -que lo único que necesita son dos tortas bien dadas- que vaya soltando esas mamonadas? Se ve que a los americanos les encantan esas paridas, porque si no, no lo puedo entender. Bueno, y eso por no hablar del personaje del hijo, que si la nena tiene un guantazo, el repelente éste tiene guantazo y medio.


    Ahora, lo más sangrante de todo, es que detrás de todo este desastre se encuentre Spielberg. No hay derecho a que alguien capaz de hacer "La lista de Schindler - Schindler's list, 1993" o la de "Minority report" que decía antes, se haya soplado semejante mamarrachada. Aunque claro, teniendo en cuenta que lo que le venía después era la cuarta y lamentable entrega de Indiana Jones, ya no sé qué pensar. Además, ¿se puede saber qué final es ese? ¿Cómo puede tener los santos cataplines de acabar nadie así una película? ¿Es que ya no quedaba pasta porque se lo había gastado todo reventando el planeta o qué? Os prometo que, de todas las películas que he visto en mi vida -y podéis apostar partes vitales de vuestra anatomía a que son unas cuantas-, el final de éste es de los más ridículos que recuerdo.


    En fin, que los efectos especiales podrán estar de lo más currado, pero pasarse casi dos horas viendo "La guerra de los mundos" made in Spielberg es una pérdida de tiempo como una catedral. ¡Ay si Orson Welles levantara la cabeza y viera lo que han hecho estos desgraciados con su show de radio!





    miércoles, 3 de agosto de 2011

    CINE DE LOS 90: "EL GUARDAESPALDAS"


    TÍTULO: EL GUARDAESPALDAS

    DIRECTOR: MICK JACKSON

    REPARTO: KEVIN COSTNER, WITHNEY HOUSTON, GARY KEMP, BILL COBBS, TOMAS ARANA, MICHELE LAMAR RICHARDS

    DURACIÓN: 129 min.

    AÑO: 1992

    GÉNERO: INTRIGA

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • A estas alturas, poca gente queda que no haya oído hablar de "El guardaespaldas". Bien sea por el tremendo éxito que alcanzó la venta de su banda sonora y lo popular que se volvió el tema principal, I will always love you, como por el tirón que tuvo el largometraje en la taquilla de todo el mundo suponiendo, por una parte, el tercer éxito consecutivo de Kevin Costner (antes de su descalabro comercial y, en parte, artístico) y, por otra, por la consagración de la cantante Withney Houston como nueva diva.


    Partiendo de un guión escrito por el también realizador Lawrence Kasdan, una gran parte del éxito de la película lo tuvo el acierto de disimular lo que no es más que una historia de amor imposible, con un relato policíaco que atrapara al sector femenino (por lo primero) y al masculino (por lo segundo). Todo ello, dosificado con las secuencias necesarias de acción, intriga y romance que el argumento necesitaba. Y, aunque en su momento se criticó con dureza tanto la calidad de la cinta como las actuaciones de sus principales protagonistas, lo cierto es que "El guardaespaldas" no deja de ser una película hecha con corrección y ganas de entretener.


    La historia arranca cuando Frank Farmer (Costner) antiguo guardaespaldas presidencial acepta el trabajo de proteger a la cantante Rachel Marron (Houston), quien ha recibido una serie de series amenazas de muerte. El carácter férreo de Farmer choca en un principio con el ególatra de Rachel, lo que los lleva a no pocos enfrentamientos. Sin embargo, su progresivo trato hará que los dos comiencen a sentir una comprometida atracción mutua que podría poner en peligro la efectividad de Frank como guardaespaldas, y la vida de Rachel, tras una serie de constantes ataques.


    Tal y como se puede ver, el argumento podría resultar predecible desde el principio, ya que hasta el espectador más avispado puede acabar deduciendo cuál es el final que les espera a los protagonistas. No obstante, esa ahí donde se encuentra la principal virtud de "El guardaespaldas", ya que el largometraje está rodado de forma que no resulta aburrido en ningún momento, y consigue captar el interés tanto de quienes han decidido verla por su historia de amor, como de aquellos a quienes atrae más el halo de misterio que envuelve a la personalidad del peligroso asesino, y del momento en que éste aprovechará para salirse con la suya. No es, para nada, la mejor película en la que ha actuado Kevon Costner pero, sin embargo, no por ello deja de ser menos interesante para pasar un rato distraído y entretenido.



  • MR. HYDE DICE:

  • End aaaaaaaaaaai, güil olgüeis lab yuuuuuuuuuuuuuuuu... Jejejeje. Pues mira, qué quieres que te diga, a mí sí que me gustó la peli, por muy a caldo que la pusiera la crítica. Al fin y al cabo, tampoco pretende ser nada fuera de lo común. De hecho, creo que está muy bien llevada la mezcla de peli de intriga -con asesino cabroncete incluido- y la historia de amor entre el protector y la protegida. Supongo que, como Kevin Costner acababa de ganar tropecientos Oscar con "Bailando con lobos - Dances with wolves, 1990", pues los frikis "especialistas" se pensaron que el tío Kevin tiraría por los mismos derroteros, y que haría una peli que estuviera a la misma altura que la otra. Pero vamos, que tampoco tiene por qué ser así. Es más, "El guardaespaldas" funciona de categoría tanto como historia de amor de esas que les gustan a las mujeres (sin ánimo de ofender) de amores imposibles, de los amantes que quieren pero no pueden estar juntos, etc., así como cuando pasa a ser una peli de intriga y misterio, en el que el prota y tú tenéis que saber quién de todos es el malo de la función.


    Además, "El guardaespaldas" tiene sus momentos chulos, como el del primer concierto que tiene que dar la tipa, cuando el público se sube al escenario y la acaban agobiando tanto que él tiene que sacarla de allí, abriéndose camino a puntapiés, o como cuando tira el pañuelo de seda de ella encima de la katana y éste se parte en dos como si tal cosa. Luego, esta toda la parte final, cuando estás esperando que el asesino contratado para matarla haga acto de presencia, y de cómo la tensión está llevada hasta el último segundo.


    Sí que es cierto que Kevin Costner se pasa la peli un poco como con cara de estreñido, que digo yo que está muy bien eso de hacer que su personaje esté concentrado, tenga sus chufas mentales y todo eso, pero va, coño, Kevin, que por sonreír un poco tampoco hubiera pasado nada. Es más, igual hasta hubieras podido hacer algo más "humano" al personaje. Pero mira, cada uno sabe de lo suyo, así que...


    Así que ya os digo, sin ser una pasada flipante, sí que es una peli de lo más entretenida, bien hecha, y de las que te enganchan. Y, para acabar, os cuento un par de cotilleos. El primero: ¿sabíais que estuvieron a punto de hacer una segunda parte, en la que Kevin Costner tenía que proteger a Lady Di? El segundo: ¿sabéis que el nombre del protagonista de la peli, Frank Farmer, es el seudónimo con el que Coster se suele registrar en los hoteles cuando se va de turismo, o promoción, o lo que sea?