viernes, 26 de agosto de 2011

ESTRENOS DE VIDEOCLUB: "RANGO"



TÍTULO: RANGO

DIRECTOR: GORE VERBINSKI

REPARTO: DIBUJOS ANIMADOS

DURACIÓN: 101 min.

AÑO: 2011

GÉNERO: ANIMACIÓN

  • EL DR. JEKYLL DICE:


  • Aunque no sea frecuente que directores especializados en los rodajes de imagen real se pasen al género animado (más bien suele ser al revés), ésta parece una tendencia cada vez más de moda. Así pues, encontramos los casos de Robert Zemeckis, quien ha realizado sus últimos largometrajes a través de la animación por captura de movimiento -algo que Steven Spielberg ha llevado a cabo en su debut en el género, con las aventuras del popular Tintín-, o como Zack Snyder en la reciente "Ga'Hoole. La leyenda de los guardianes - Legend of the guardians, 2010". Sin embargo, Gore Verbinski, recién salido de la trilogía de "Piratas del Caribe", apuesta por una animación ciertamente impresionante, aunque muy alejada desde el punto de vista argumental del resto de producciones similares.


    La historia da comienzo cuando, tras sufrir un aparatoso accidente a bordo del coche en el que era transportado dentro de su jaula, Rango, un camaleón dicharachero y demasiado fantasioso, se ve abandonado en medio del desierto del estado norteamericano de Nevada. Aconsejado por un armadillo al que acaban de atropellar, Rango se dirige hacia un poblado llamado Polvo, donde se hace pasar por todo un héroe, especialmente cuando liquida (de forma totalmente accidental y casual) a un halcón que tenía atemorizados a todos los habitantes del lugar. Admirado por la población, es nombrado Sheriff pero, será entonces, cuando tenga que hacer frente al problema de sequía y administración del agua del lugar, incluyendo al misterioso alcalde y a una serpiente asesina que atemoriza a todos los lugareños.


    Tal y como hacíamos referencia, da la sensación de que Gore Verbinski ha querido desmarcarse por completo tanto de los largometrajes tradicionales de animación como de los últimos estrenos de films animados por ordenador. Esta diferencia se nota tanto en el ámbito estético (esos paisajes desolados y polvorientos), como a nivel de diseño de personajes (la mayoría son criaturas desaliñadas y bastante repelentes) y, sobretodo, en lo que a los diálogos se refiere. Y no nos referimos únicamente al argumento -de hecho, éste acaba por ser más convencional de lo que le gustaría-, sino a cada una de las frases puesta en boca de los protagonistas: Rango es un farsante bastante desquiciado, cuya fantasía le hace creerse su propia comedia, llevando las situaciones siempre al límite de lo irracional; Habas es una muchacha que cada equis minutos sufre una parálisis evasiva de la que sale hablando sobre cualquier cosa que nada tiene que ver con lo que decía antes de alienarse; el águila "india" no para de hacer bromas tontas a costa de su condición de forajido; y el resto de ayudantes del protagonista, son a cada cuál más peculiar (una especie de perro peludo rechoncho, un pájaro difícilmente identificable siempre despeinado, un palomo que tiene una flecha clavada en un ojo...).


    Por fortuna, entre tanto despropósito argumental, hay un par de elementos que sobresalen por méritos propios de todo el conjunto: la música y la fotografía. En lo que a la banda sonora se refiere, el genial Hans Zimmer ha compuesto unas melodías puramente inspiradas en los spaghetti western y en las fanfarrias mariachis más propias de las películas de Robert Rodríguez, pero que dotan a las imágenes del ritmo del que carece el guión por falta de garra. Por lo que respecta a la fotografía, ha sido una vez más el veterano Robert Richardson quien ha sido contratado en condición de asesor de la misma, labor que ha sabido realizar con creces, a tenor de unos fabulosos resultados en que, muchas veces, es complicado creerse que las imágenes que estamos viendo corresponden a una película creada íntegramente por ordenador en lugar de haber sido filmada en localizaciones reales con persojanes de verdad.


    Para acabar, concluir que "Rango", aparte de lo ya comentado, es un largometraje que se apoya muchísimo en la interpretación que hace Johnny Depp del lagarto protagonista. De hecho, hay ocasiones en que casi da la sensación de estar contemplando al mismo Depp, ya que el propio Rango no sólo se mueve como el famoso actor, sino que las muecas y chistes que salen de su boca parecen innegablemente ligados al mismísimo capitán Jack Sparrow. Por lo demás, no es una película que vaya a ser recordada por su contenido, sino más bien por la forma en que se encuentra hecha. Lástima que el resto de elementos no se encuentren a la misma altura. Aún así, hay que reconocer que se trata de uno de los títulos más curiosos que salen esta semana en alquiler. Sin duda, una propuesta diferente a las demás, incluyendo a otros largometrajes de animación.



  • MR. HYDE DICE:

  • Joer macho, qué marcianada de película. Los que se piensen que porque el protagonista es un camaleón de dibujos con cara de atrapado la peli es para niños, se equivocan. A ver, que tampoco es que no lo sea. Lo que quiero decir es que no tiene nada que ver con las típicas pelis de dibujos a lo Disney que se hacen para los críos, o con las de la serie "Shrek", que también gustan a los mayores. De hecho, "Rango" es bastante chunga de clasificar. Es como si hubieran querido hacer una peli de las que Clint Eastwood rodaba en Almería, pero con bichos bastante feos, y con un chutazo importante de filosofía y rayadas mentales. Por eso desconcierta tanto. De hecho, no hace falta más que ver los primeros cinco minutos para darse cuenta de que la peli no va por el mismo camino que las otras de dibujos animados (yo los llamo dibujos animados aunque estén hechos por ordenador, para entendernos).


    Además, cuando la cosa ya avanza, flipas cuando ves que el 99% de los personajes están como una cafetera, desde el propio Rango hasta la otra lagarta -sin ánimo de ofender- llamada Habas (tela huevos el nombre), o el resto de parroquianos del saloon de ese poblacho cochambroso (el pajarraco con una flecha clavada en el ojo ya es el acabose). La historia tampoco da para mucho, ya que tiene trozos de bla bla bla demasiado largos que no hacen que la cosa avance, sino que más bien te quedas como haciendo fuerza porque esperas que haya algo de acción o de comedia con lo que poder echarte unas risas. Pero ya os digo que no es una peli como las otras de dibujos parecidas, así que olvidaros de las canciones románticas, de los secundarios cachondos, y del resalto de valores tradicionales al uso, porque "Rango" no tiene nada de eso.


    Ahora bien, entonces ¿qué merece la pena de la peli? La animación. Como película de dibujos es un auténtico prodigio. Flipas con cómo está hecha. De verdad te da la impresión de que todo lo que ves es de verdad, que no hay nada animado, desde los decorados y la ambientación (el agua y el fuego están hecho de que te cisclas), pasando por los movimientos de cámara y el ritmo que tienen las escasas secuencias de acción. Quedaos si no con la huida de Rango y sus colegas de esa especie de topos raros que los persiguen con murciélagos, mientras ellos tratan de escapar con la carreta que contiene el bidón de agua. Son algo más de cinco minutos que dejan con la boca abierta. De hecho, creo que ni siquiera en las películas de acción real se llega a un virtuosismo como ese, tanto a nivel de movimientos de cámara, como de ritmo trepidante. Algo menos logrado, que no por ello peor, está el enfrentamiento final con ese pedazo de serpiente amenazante. Pero vamos que, como os digo, lo que son secuencias de acción te dejan pasmado.


    Por lo demás, creo que sólo hay un par más de cosas que llaman la atención de "Rango". La primera es la música, que es cojonuda; y la segunda es los guiños que hacen así de forma más o menos disimulada, como cuando, al principio, cuando Rango sale despedido de la carretera, se estampa en el parabrisas de un coche en el que dentro van los personajes a los que dieron vida, precisamente, Johnny Depp y Benicio del Toro en la peli "Miedo y asco en Las Vegas - Fear and loathing Las Vegas, 1996" (en esa peli, Johnny Depp alucina con lagartos gigantes por todos los lados), o como cuando se le aparece a Rango en una visión Clint Eastwood en un carrito de golf. Son chistes divertidos pero que, por desgracia, no se alargan más durante el resto de la peli.


    En resumidas cuentas, "Rango" es una película simpática, pero que hay que ver sin ninguna opinión preconcebida. Si cuando la alquiláis pensáis que va a ser una peli del tipo de las otras hechas por ordenador, chistosas y tal, ya os podéis ir olvidando. Si creéis que también puede ser de esas que tienen aventuras y diversión durante todo el rato que dura, pues también nones. Ahora bien, si os gustan así las pelis que van a contracorriente y que son diferentes a las demás, y a lo que se ha visto ya cincuenta veces, pues no os lo penséis y escogedla. Para los demás, ya os he avisado de cómo está el tema. A mí no me ha parecido que sea gran cosa, pero allá vosotros.






    jueves, 25 de agosto de 2011

    CINE ACTUAL: "SLUMDOG MILLONAIRE"


    TÍTULO: SLUMDOG MILLONAIRE

    DIRECTOR: DANNY BOYLE

    REPARTO: DEV PATEL, FREIDA PINTO, MADHUR MITTAL, ANIL KAPOOR

    DURACIÓN: 125 min.

    AÑO: 2008

    GÉNERO: DRAMA

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Danny Boyle es ciertamente un director difícil de clasificar. Cuando uno piensa que el realizador británico acabará siendo uno de los máximos representantes del cine gamberro inglés (lógico, a tenor de sus dos primeros largometrajes: "Tumba abierta - Shallow grave, 1994" y "Trainspotting - Trainspotting, 1996"), desconcierta a propios y extraños con los dos siguientes ("Una historia diferente - A life less ordinary, 1997" y "La playa - The beach, 2000"), que acaban siendo unas tonterías supinas ignoradas por crítica y público. Y, cuando parece recuperarse tanto desde un punto de vista comercial como artístico en el terreno de la ciencia ficción ("28 días después - 28 days later, 2002" y "Sunshine - Sunshine, 2007"), sorprende a todos con una propuesta tan novedosa y hermosa como arriesgada. Ayudado por una sensacional guión escrito por Simon Beaufoy -responsable de otro fantástico libreto que dio pie a una no menos genial película: "Full monty - The full monty, 1997"-, Boyle se desplazó hasta la India para rodar el largometraje que lo haría mundialmente famoso, y digo de ser considerado uno de los realizadores modernos más importantes a tener en cuenta. Su título: "Slumdog millonaire".


    Jamal es un joven indio que vive en Bombay. Tras ser acusado de hacer trampas en el famoso concurso televisivo "Quién quiere ser millonario", es detenido e interrogado con dureza en un cuartel, ya que nadie parece creerse que un simple muchacho, sin estudios ni cultura, haya acertado tantas preguntas sin cometer un solo fallo. Cuando los agentes de policía empiezan con su interrogatorio, Jamal irá demostrando por qué conoce todas las preguntas del concurso, para lo que tendrá que relatar partes fundamentales de su vida, entre las que se encuentra la dura infancia en Bombay en compañía de su hermano Salim, sus relaciones con los círculos mafiosos de la ciudad, su amor incondicional por Laika (a quien conoce desde niño) y, finalmente, su adolescencia del momento presente.


    Para la realización del largometraje, Boyle se las ingenia para retratar lo que significa crecer en un barrio más que pobre, miserable, de Bombay, y las dificultades a las que un niño debe enfrentarse desde su más tierna juventud para conseguir salir adelante. Es así que la rabia social la plasma a través de un rápido montaje (aunque no mareante como suelen hacer, en ocasiones, otros directores como Michael Bay o Tony Scott, por ejemplo) y de unos planos aberrantes tan difícilmente habituales en el cine contemporáneo que llaman la atención tanto por su belleza como por si singularidad (ver la huída de los dos hermanos de la banda de extorsionadores que los utilizan para mendigar). Pero no es lo único que le da ese toque de auténtico (sería injusto no mencionar la arrebatadora fotografía de Anthony Mantle), ya que todo el conjunto, a pesar de que las imágenes parezcan indicar lo contrario, se encuentra rodado con una sensación de planificación tan detallada como exquisita, con una precisión milimétrica para que el público tenga la sensación de que no hay esquina de bombay que se ha quedado fuera de la película.


    "Slumdog millonaire" es un film sorprendente, y dicho en el mejor de los casos. El espectador, cuando la película comienza, no es consciente del bombón que está a punto de ver. A pesar del revestimiento de pobreza y miseria que empapa las imágenes desde el comienzo, y detrás de toda esa historia de afán de superación, lo que se encuentra es un hermosísimo cuento de amor y la esperanza. En la película hay malos muy malos, pero también malos que se ven forzados a serlo, por lo que resulta curioso que no dejen de tener la ocasión de redimirse, aunque el precio a pagar sea elevado. Pero también encontramos justo lo contrario: lobos vestidos de corderos, y buenas personas que lo son a pesar de todos los pesares. En resumidas cuentas, "Slumdog millonaire" es una película fabulosa, en el más amplio sentido de la palabra. Digna de cuantos premios se le han concedido, y merecedora de disfrutar por el público de cualquier edad (aunque tampoco se la podría a un niño pequeño, pero en fin). Un cuento bellísimo, adornado con momentos espectaculares, tanto por la crudeza de los momentos que contienen, como por su belleza arrebatadora. De diez.



  • MR. HYDE DICE:

  • Os juro que lo de esta peli es un caso único. Cuando oí hablar de ella, lo único que me llamó la atención fue que un director como Danny Boyle hubiera decidido pirarse a tomar por saco para rodar una peli made in Bollywood. No tenía ni papa de qué carajo iba la cosa, pero ya estaba torciendo el morro. Cuando vi el primer tráiler, me dejó exactamente igual: más frío que un polo. Pero es que ya cuando leí de qué iba la cosa, el descojono fue mayúsculo. Una peli rodada en la India, con indios a cascoporro y con el tema de fondo del concurso "Quién quiere ser millonario". O sea, pa cagarse. Ah, amigo, pero cuando la peli empezó a recibir premios a diestro y siniestro, la curiosidad empezó a picarme de verdad. ¿Cómo podía ser que una película de este tipo estuviera dejando flipado a medio mundo? Total, que cuando ya la nominaron a tropecientos Oscar, fui a verla al cine. Y debo decir, en honor a la verdad que, aunque no sea muy de mi estilo, debería haberme metido la lengua en el culo por todo el palo que le había echado antes de haberla visto.


    En efecto, "Slumdog millonarie" es una auténtica pasada. Preciosa a rabiar. Nada que ver con las expectativas que me había hecho al comienzo, ni con nada que me pudiera imaginar. No sólo es que la historia sea bonita a más no poder, sino que está hecha de una forma que de deja con los ojos como platos. En serio, no me extraña que le hayan dado todos los premios habidos y por haber porque, al margen de que hayan podido exagerar un poco, la verdad es que se los merece. Los actores están geniales todos, a pesar de ser para la inmensa mayoría la primera vez que se ponen delante de una cámara, el guión es acojonante (increíble la miseria que puede llegar a soportar el ser humano, y lo fuerte que es su esperanza), y la dirección de Danny Boyle algo casi nunca visto en la pantalla. A mí me recordaba un montón a la del brasileño Fernando Mireilles en "Ciudad de Dios - Ciudade de Deus, 2002", aunque cambiando el tono malrollero y violento de una historia desarrollada en las favelas, por otra muchísimo más optimista, aunque en un ambiente igualmente decadente y miserable.


    "Slumdog millonaire" es una película que hay que ver sí o sí. Tiene prácticamente de todo: drama (la muerte de la madre de los protagonistas, o el devenir de los otros críos forzados a ser mendigos), comedia (casi todos los episodios de los protagonistas cuando son niños), intriga (qué pasará con el protagonista durante el concurso) y, por encima de todo, un canto a la esperanza envuelto en historia de amor (el final, sin más). En resumen, "Slumdog millonaire" es una peli para la que tenéis que sacar un par de horas y verla. Ya os aseguro que disfrutaréis y os acongojaréis al mismo tiempo pero, cuando acabe, tendréis un regusto dulce en la boca que hace que merezca la pena haber contemplado una de las fábulas modernas más bonitas e impresionantes que se han rodado en los últimos años.


    Como cosa especial, le he pedido a Jekyll que, además de los tráilers con los que suele acompañar siempre cada crítica, también incluya uno de los clips musicales de la película. Se trata de uno de los temas de la película, cantado en este caso -no es ninguna de las canciones que fueron candidatas al Oscar-, y que me parece una pasada. Espero que a vosotros también os guste.






    miércoles, 24 de agosto de 2011

    CINE DE LOS 90: "ALGUNOS HOMBRES BUENOS"


    TÍTULO: ALGUNOS HOMBRES BUENOS

    DIRECTOR: ROB REINER

    REPARTO: TOM CRUISE, JACK NICHOLSON, DEMI MOORE, J.T. WALSH, KEVIN BACON, KIEFER SUTHERLAND, KEVIN POLLACK

    DURACIÓN: 135 min.

    AÑO: 1992

    GÉNERO: DRAMA JUDICIAL

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • El cine de juicios se ha hecho en Hollywood un importante hueco, haciendo que más de un actor vea en estos proyectos la posibilidad de matar dos pájaros de un tiro: participar en una buena película y lucirse con su interpretación. No es ningún secreto que rodar una película "de juicios" requiere una pericia importante como director con el fin de que la acción enmarcada dentro de una sala o en el cuarto de deliberación del jurado resulte interesante al espectador. Grandes cineastas como Sydney Lumet han logrado varios de sus mejores obras en películas de este tipo. Lo mismo puede decirse de otros veteranos como Stanley Kramer, Billy Wilder u Otto Preminger, cuyas aportaciones al género han sido, en una palabra, magistrales.



    Por esta razón, cuando a principios de los años 90 llegó a las pantallas "Algunos hombres buenos", de la mano de Rob Reiner, un director con películas más que correctas ("Misery - Misery, 1990") y otras tan entretenidas como olvidables ("La princesa prometida - The princess bride, 1987, "Cuando Harry encontró a Sally - When Harry met Sally, 1989"), el público y la crítica quedaron unánimemente asombrados por la enorme calidad del resultado. Gracias a un inteligentísimo guión escrito por el recientemente premiado con el Oscar Aaron Sorkin -gracias a su libreto para "La red social - The social network, 2010"-, la acción del largometraje trasciende las barreras del cine de juicios convencional, logrando que la intriga propias de las historias de procesos judiciales se entremezcle con el mundo militar y, por ende, con entresijos diferentes.



    La acción comienza cuando dos marines del ejército de los Estados Unidos son arrestados, acusados del asesinato de otro marine, en una base militar en Cuba. A pesar de los esfuerzos de la Teniente Galloway (Moore) por hacerse con la responsabilidad de su defensa, el estado se la encomienda al novato Daniel Kafee (Cruise), quien no parece tomarse demasiado en serio el caso. No obstante, con la ayuda de su mejor amigo, el teniente Weimberg (Pollack), acaban formando entre los tres un eficaz equipo de trabajo que se deberá enfrentar en los tribunales al implacable fiscal Jack Ross (Bacon) y al teniente coronel Nathan Jessep (Nicholson), un experimentado militar que parece saber mucho más de lo que dice, y a su mano derecha, el cínico teniente Kendrick (Sutherland). A partir del comienzo del juicio, Kafee y sus colaboradores descubrirán que tras el supuesto homicidio se encuentra un peligroso juego de intrigas y amenazas vinculado con un importante altercado acaecido en la frontera estadounidense y cubana.



    Tal y como apuntábamos al inicio, uno de los puntos fuertes de "Algunos hombres buenos" es su impecable guión. No obstante, a pesar de la mordacidad del libreto, y de lo bien construidas que se encuentran las correspondientes secuencias, éste tal vez peque de un exceso intelectual. Me explico. El espectador debe aprender a buen paso a qué se refieren los personajes con la terminología militar que manejan, y a qué elementos hacen referencia con toda esa verborrea que, al público menos especializado en la materia, le resulta un tanto incomprensible. Por fortuna, al cabo de poco rato, todo ello acaba aclarándose, lo que permite a la audiencia disfrutar de un auténtico duelo de interpretaciones, y de un final tan explosivo como único dentro del género de dramas judiciales (el cara a cara final entre Cruise y un extraordinario Jack Nicholson es magistral).



    En el aspecto técnico, "Algunos hombres buenos" tampoco se queda atrás. Gracias a un excelente montaje (atención a los títulos de crédito con ese alarde de presentación militar, o la celebración de los continuos juicios) y a la fotografía del siempre acertado Robert Richardson, la película acaba resultando un auténtico placer para los espectadores más espabilados, cansados de las tonterías facilonas o burdas comedias, y que buscan en una película que no insulte a su inteligencia, a la vez que muy entretenida e interesantísima. Es una lástima que el director Rob Reiner, desde que rodara esta película, haya parecido en demostrar lo cutre que se puede llegar a ser, a causa de la serie de insulsos largometrajes que ha terminado rodando. Por fortuna, siempre podremos deleitarnos con el estupendo y muy recomendable espectáculo que supone el film que hoy nos ocupa.



  • MR. HYDE DICE:


  • Guapísima la peli. Cuesta un poco pillar el hilo del argumento al principio, con tanto rollo político y alusiones a términos militares que los yanquis estarán muy acostumbrados a escuchar, pero que a nosotros nos suena a chino mandarín. Pero, cuando ya te metes en el ajo, la cosa se pone interesante a saco. La intriga está llevada de forma magistral, de la que hace que te quedes con la boca abierta durante cada tira y afloja de los juicios, haciendo que "Algunos hombres buenos" se encuentre entre las mejores películas de juicios que se han hecho hasta el momento. Vale que puede que haya otras en las que no sólo se da una lección de bueno cine, sino de mensaje humanitario (arriba mencionaban el caso de "Matar a un ruiseñor"). Pero tampoco le hace falta. Toda la parafernalia moral y conductivista se sustituye por un ambiente militar que pondría firme al mascachapas más templado, y toda la peli se contagia de ese ambiente de respeto y lealtad propia de los marines USA, los más nasíos pa matá que nadie del mundo mundial.



    De las interpretaciones, pues qué vamos a decir, que se trata de uno de los mejores cara a cara que se han visto en una película en mucho tiempo. Tom Cruise (cuando todavía hacía buenas películas) da la talla a la perfección como abogado novato que no las ve venir hasta que se pone chunga la cosa; Demi Moore demuestra que, bajo ese cuerpo danone, hay una gran actriz, capaz de estar a la altura del resto de sus compañeros de reparto, y ser muy convincente como abogada militar; y de Jack Nicholson, pues qué podemos decir que no se haya dicho ya, aparte de que en esta peli se come a todo el reparto con los treinta minutos escasos que aparece (no le hace falta más). En el caso especial de Nicholson, su discurso final te deja flipado, tanto por la convicción con la que lo recita (ya querría yo ver a más de uno de los supuestos actores de ahora aprenderse y soltar esa parrafada con la misma intensidad), como por el carácter del propio actor. En serio, es de esas escenas que merece la pena ser vistas más de una vez.



    Por lo demás, la peli, a pesar de ser bastante larga -dos horas y pico-, no se hace nada pesada. Más bien al contrario. Está tan bien hecha que, cuando acaba, te quedas con ganas de más. Como ya decía, la intriga está manejada de forma brutal, y el intríngulis militar y político descrito con unos diálogos cojonudos. No me extraña que fuera nominada a los Oscar porque, desde luego, es de esas pelis a las que debes prestar atención a cada uno de sus detalles, porque hace que verla sea más fascinante. Vamos, todo un lujo de peliculón que merece la pena ver con calma, sin prisa, en casita y sin interrupciones. Y mirad que películas como ésta no se encuentran muy a menudo.



    martes, 23 de agosto de 2011

    CINE DE LOS 80: "ROBOCOP"


    TÍTULO: ROBOCOP

    DIRECTOR: PAUL VERHOEVEN

    REPARTO: PETER WELLER, NANCY ALLEN, RONNY COX, KURTWOOD SMITH, MIGUEL FERRER

    DURACIÓN: 102 min.

    AÑO: 1987

    GÉNERO: ACCIÓN

    EL DR. JEKYLL DICE:

    Algo que diferencia particularmente a la segunda mitad de la década de los años ochenta es, entre otras cosas, el salto cualitativo y estilístico que dio hacia adelante el cine en lo que al género de acción se refiere. Si bien, hasta ese momento, era posible encontrar propuestas más que interesantes, lo cierto es que las producciones procedentes de Hollywood parecían más orientadas a mezclar géneros como la aventura y la comedia para dar pie a sus más célebres largometrajes. Así pues, se encuentran casos como las primeras partes de Indiana Jones o de los Cazafantasmas. Sin embargo, al llegar 1987, los parámetros parecen cambiar, gracias a la aparición de tres largometrajes, que sentarían las bases de la práctica totalidad del cine de acción posterior: "Arma letal - Lethal weapon, 1987", "Depredador - Predator, 1987" y "Robocop - Robocop, 1987".

    En lo que a ésta última se refiere, supuso la primera súper producción del holandés Paul Verhoeven en territorio norteamericano, si bien ya se había estrenado en este mercado unos años antes con la curiosa "Los señores del acero - Flesh and blood, 1985". Sin duda, la elección de Verhoeven como máximo responsable del proyecto es lo que le otorgó a "Robocop" la personalidad tan particular que tiene. Partiendo de un guión escrito por Edward Neumeier (quien volvería a colaborar con Verhoeven en "Starship troopers, las brigadas del espacio - Starship troopers, 1997"), el director logró recrear un futurista ambiente social terriblemente decadente, en el que las fuerzas policiales se ven desbordadas en su intento de controlar a las violentísimas bandas de criminales que parecen dominar la ciudad, Detroit. Por este motivo, el desarrollo tecnológico puesto a disposición de la policía recibe la máxima prioridad y, dentro de ello, un proyecto presentado bajo el nombre de Robocop, cuyo principal objetivo es la creación de un cyborg-policía, casi indestructible. No obstante, dado que para ello se requiere la disponibilidad de un cuerpo humano, cuando el agente de policía Alex murphy (Weller) fallece en acto de servicio a manos del sanguinario Clarence (Kurtwood), su cuerpo pasa a formar parte de la maquinaria de Robocop, consiguiendo resultados asombrosos. Sin embargo, aunque el experimento es un éxito, en la conversión en máquina los científicos no han conseguido borrar del todo la memoria del fallecido agente, por lo que Robocop comienza su vendetta personal contra los delincuentes que lo mataron.

    Como decíamos al comienzo, la puesta al frente de Verhoeven fue decisiva para darle ese toque ácido a una cinta de estas características. Así pues, llaman la atención los llamativos anuncios y noticiarios que interrumpen cada equis tiempo la acción, o la violencia explícita de determinadas secuencias, en las que la sangre aparece a borbotones como parte necesaria de la esta misma acción, aunque de una forma muy llamativa para el momento (ver al respecto la tortura que sufre Murphy a manos de Clarence antes de ser asesinado, o las muertes finales de los bandidos a manos de Robocop -impactante el resultado del ácido en el cuerpo de unos de los villanos-).

    No obstante, a pesar de esta violencia deliberada y sin tapujos, "Robocop" es una obra de lo más interesante, no sólo representativa del nuevo cine de acción, sino también de las obras más apreciadas por los aficionados al género, gracias a la forma de mostrar esta violencia siempre como parte del relato (un relato muy violento, por otra parte), y a una estética que, hasta el día de hoy, no ha sido igualada en resultados (el diseño de producción y del propio Robocop son impresionantes). Para los aficionados al género de acción, "Robocop" se trata de una película imprescindible, y para todos aquellos que no la vieron en su día, una oportunidad excelente para rescatar uno de los títulos más fascinantes del cine de acción de finales de los ochenta.

  • MR. HYDE DICE:


  • Reconozco que en su momento me dio un poco de canguelo (cuando apareció en videoblub, yo tenía una edad comprensible para flipar en colores con los diez primeros minutos -os juro que no se me olvidará el momento en que el malo de turno le revienta con una escopeta la mano al poli que luego se acaba convirtiendo en Robocop-). Pero mentiría si no dijera que, desde que ya tuve una edad más "apta", me he visto tres o cuatro veces esta peli. Tiene un algo que no sé muy bien cómo describir, que hace que te fascine desde que empieza hasta que termina. Es cierto que algunos efectos especiales se ven de lo más envejecidos, como es casi todo lo relacionado con la otra máquina policía que acaba siendo controlada por el malo (su funcionamiento lo han hecho por "stop-motion", que es algo así como grabar foto a foto los movimientos del trasto, así que os podéis hacer una idea). Pero esa especie de "cutrada" de efectos, contrasta que te rilas con la violencia y las escenas de acción, que se salen por la puerta grande.

    De todas formas, la peli no engaña a nadie: persecuciones, disparos, malos cabrones como ellos solos, policías incorruptos que serían el modelo de Elliot Ness, y malos que se hacen pasar por buenos. Sí que es cierto que llama la atención por las dosis deliberadas de violencia que tiene (al asesinato de Murphy, tendríamos que añadir el del creador de Robocop -al que el malo tortura disparándole un huevo de veces en las piernas- o los mamporros que se lleva la pobre Louise, la compañera de Robocop). Pero, a los que les gusten las pelis de policías y delincuentes psicópatas, desde luego, no les extrañará demasiado nada de lo que sale en esta peli que, como digo, a pesar de todo ello, no deja de atrapar y enganchar con su descaro.

    "Robocop" no es una película que pasará a la historia del cine, eso es obvio, pero sí que representa una de las obras más significativas de los años ochenta (¡uy Dios, ya esto hablando como Jekyll!) y, desde luego, una de las primeras pelis "para adultos" que mejor recuerda la gente de mi generación. Así que, para pasar un buen rato vale. Siempre y cuando no se os ocurra ver las otras dos partes que llegaron a hacer, porque son una mierda pinchada en un palo que, ni siquiera con un incremento brutal de las dosis de violencia consiguen hacer que el público se olvide del genuino que únicamente un genio como Paul Verhoeven podía rodar.



    lunes, 22 de agosto de 2011

    CINE CLÁSICO: "LA TENTACIÓN VIVE ARRIBA"


    TÍTULO: LA TENTACIÓN VIVE ARRIBA

    DIRECTOR: BILLY WILDER

    REPARTO: MARYLIN MONROE, TOM EWELL, OSKAR HOMOLKA, CAROLYN JONES

    DURACIÓN: 100 min.

    AÑO: 1955

    GÉNERO: COMEDIA



  • EL DR. JEKYLL DICE:


  • La historia da comienzo con Richard Sherman (Ewell), un trabajador que, obligado a trabajar durante los meses de verano, debe dejar momentáneamente a su mujer e hijos mientras se queda en Nueva York. Dispuesto a comportarse como una persona decente durante sus días "de Rodríguez", su ritmo de vida se ve irremediablemente alterado cuando, en el piso superior al suyo se muda una despampanante muchacha (Monroe), quien no parará de entrometerse accidentalmente y sin ninguna malicia en la vida de Sherman. Éste, por su parte, tratará de alejarse lo máximo posible de la tentación que le supone la presencia de la vecina, por la que no puede evitar sentir una inevitable atracción.

    El comienzo de la película, desde luego, resulta de lo más original, muy en la línea de Wilder, quien parece sentir una predilección especial por comenzar cada historia con una situación espacial de lo más amplia, con un inicio en el que prácticamente hace referencia a la población mundial para, poco a poco, ir centrándose en los personajes principales. Algo similar haría con su posterior y oscarizada "El apartamento - The apartment, 1960", en la que partiendo de la población norteamericana, la cámara acaba centrándose en el contable al que da vida Jack Lemmon. Bien, pues en "La tentación vive arriba", el lenguaje visual es el mismo, sólo que mucho más ácido, al presentar al norteamericano medio como alguien desesperado por poder "deshacerse" por unos días de la familia con tal de poder estar más tranquilo y, evidentemente, tener vía libre para poder dar rienda suelta a sus más evidentes instintos de seducción masculinos. Por este motivo, resulta tan cómico un inicio en el que esta conducta queda resumida en apenas un par de minutos y que, por consiguiente, quedará muy vinculada con el personaje de Sherman.

    No obstante, la mordacidad con la que da inicio la película permanece durante la mayor parte del metraje, de forma que las situaciones (la mayoría de ellas imaginarias, como la del hipotético descubrimiento de la mujer de Sherman del affaire de su marido con la vecina) son realmente cómicas, acentuadas en gran medida por la extraordinaria actuación de Tom Ewell y la maravillosa representación, una vez más, de la "rubia tonta" a la que encarna la inigualable Marylin. Por ello, acaba sorprendiendo que, una película con un inevitable aroma a teatro filmado, resulte tan divertido y bien realizado. Ello se debe a dos motivos principales: la actuación y carisma de sus dos protagonistas absolutos y a la fortuna de contar con un guión fantástico, capaz de reflejar a través de la dirección de Wilder las situaciones más cotidianas de forma que, a la vez que expresen la crítica correspondiente, permitan al espectador identificarse con cada una de ellas, además de reírse de éstas.

    Cabe, tan sólo, antes de concluir, reconocer que, si bien "La tentación vive arriba" está lejos de encontrarse entre el top de los largometrajes realizados por Billy Wilder, no deja de ser un film de lo más entretenido, agradable y divertido. Sólo con la presencia de Marylin Monroe ya es digno de encontrarse en la lista de las obras inmortales de la historia del cine.


  • MR. HYDE DICE:

  • Joer Jekyll, qué mala leche poner, nada más volver de las vacaciones, una peli sobre lo que pasa cuando los hombres se quedan solos en casa sin la parienta. ¡Juas! Muy propio, sin duda para ésta época del año. Pero bueno, tonterías aparte, creo que "La tentación vive arriba" es una de esas pelis que hay que ver, no sólo porque sea divertida y te lo haga pasar bien un rato, sino porque contiene uno de los momentos claves de la historia del cine: la levantada de faldas del vestido blanco de Marylin. Épico e inigualable en toda la historia del cine.

    Pero bueno, más allá de ese momento (apenas llega a los diez segundos), "La tentación vive arriba" es una peli divertida, original y cuyas bromas, que podrían caer en el mal gusto, no dejan de resultar de lo más comedidas -y eso que podrían haberse pasado tres pueblos- y simpáticas. Vamos, dad por hecho que, si hubiera sido un español el que hubiera hecho la peli, los protas se ponías a follar como conejos a los dos minutos. Menos mal que los primos del otro lado del Atlántico, cuando quieren (que suele ser con mucha frecuencia), saben cómo hacer las cosas con talento y corrección.

    Por lo demás, la peli no es más que una serie de situaciones embarazosas en las que se ve inmerso el personaje principal, todas ellas, relacionadas con el "peligro" que supone tener viviendo en el piso de arriba a una tía buena como la Monroe. Pero, claro, es que a ver qué os pasaba a vosotros, guapitos de cara, si semejante pivón os estuviera incordiando cada dos por tres con esas insinuaciones, como le pasa al pobre hombre de la peli. En fin, que es una muestra más de cómo la comedia americana clásica no le tiene nada que envidiar a las memeces actuales (¿Eh? ¿Jack Black, Adam Sandler y compañía?), y que a Marylin Monroe no ha habido ni creo que haya actriz que la llegue a igualar. Y, si no, díganme ustedes cuántas actrices han sido capaces de dejar con la boca abierta a medio mundo con una casual levantada de faldas provocada por el viento del metro al pasar. Lo dicho, irrepetible.











    domingo, 14 de agosto de 2011

    CERRADO POR VACACIONES

    EL DR. JECKYLL DICE:
    A partir de hoy, y hasta la semana que viene, Hyde y yo nos vamos a tomar unos días de descanso. Volveremos con más contenidos y muchas más críticas a partir del próximo lunes.
    FELIZ VERANO!
    MR. HYDE DICE:
    Yeeee, pues sí, me piro de vacas colegas. A partir de la semana que viene, más cosas y más guapas. Pasadlo bien y nos leemos pronto. Ah, y aprovechad para ir al cine!! Ciao!

    sábado, 13 de agosto de 2011

    CINE A DESCUBRIR: "RUMORES QUE MATAN"


    TÍTULO: RUMORES QUE MATAN

    DIRECTOR: DAVIS GUGGENHEIM

    REPARTO: JAMES MARSDEN, LENA HEADEY, NORMAN REEDUS, KATE HUDSON, JOSHUA JACKSON, EDWARD JAMES OLMOS

    DURACIÓN: 89 min.

    AÑO: 2000

    GÉNERO: INTRIGA

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • Antes de irse de vacaciones, Hyde me ha pedido que comentáramos esta película. Como muy bien reconoce, no se trata de un film que se encuentre a la altura de otros largometrajes que hemos querido rescatar en esta sección, donde procuramos daros a conocer pelis más raras o que no han tenido una repercusión tan amplia como otras más comerciales pero que, por varios motivos, os aconsejamos que veáis. En el caso de "Rumores que matan", es cierto que la premisa es interesante aunque, como ya os digo, tampoco es nada del otro mundo. Al menos consigue atraparte desde el momento en que la acción arranca cosa que, teniendo en cuenta que la película apenas llega a la hora y media, ya es un punto muy a favor.


    El argumento de "Rumores que matan" (vaya de nuevo con las traducciones de los títulos al español...) es el siguiente: tres compañeros de piso, Derrick, Cathy y Travis (Marsden, Jones y Reedus, respectivamente) asisten a la misma clase universitaria. En uno de los seminarios de periodismo al que acuden, se les encomienda un trabajo de investigación, por lo que los tres deciden comprobar la forma en que la gente es capaz de reaccionar ante las habladurías. Para ello, los tres deciden difundir un rumor falso, en el que afirman que un compañero de su misma facultad, un "niño bien" llamado Beau (Jackson) ha abusado sexualmente de su novia Naomi (Hudson) durante una fiesta, mientras ésta estaba completamente borracha. Lo que comienza siendo un simple corre-ve-y-dile se extiende como la pólvora, derivando en una espiral de sospechas y violencia, que alcanza su punto álgido cuando Naomi demuestra que, en efecto, ha sido violada.


    Sería injusto no admitir que el argumento de "Rumores que matan" es de lo más prometedor. La película, que no pretende ser más que un pasatiempo de lo más correcto, acaba tocando más de una tecla interesante. En un primer momento, resulta de lo más acertado centrar la atención en el poder de los rumores, y de cómo una simple invención puede acabar convirtiéndose en algo espantoso, con consecuencias de lo más desagradables para más de uno. Sin embargo, la película parece perderse ligeramente en agua de borrajas cuando decide dejar de lado el tema de las falsas habladurías para acabar recorriendo los caminos más evidentes del thriller policíaco. No es que esto sea para nada un defecto, pero sí que desilusiona un tanto ver que, lo que parecía ser una idea de lo más novedosa, acaba recurriendo a temas menor originales aunque, no por ello, menos interesantes. Precisamente, es durante el último tercio de la película, cuando director y guionista parecen poner toda la carne en el asador ("toda la carne" = todas las dosis de intriga), haciendo que la acción del largometraje vaya in crescendo hasta el inesperado y muy llevado final.


    El resultado es una película convencional pero interesante, que no deja de dar posibilidad a un estudio (éste sí, sin crímenes) de lo que en realidad podría pasar si se llevara a término el tema que se plantea al inicio del film, y de las posibles consecuencias que no se llegan a ver en "Rumores que matan". Por lo menos, se agradece que los responsables de la misma (interpretaciones de lactantes en edad del pavo aparte) se hayan tomado las molestias de querer atrapar al espectador con el entramado policíaco de su última parte. Lástima que no enganche del mismo modo desde el principio, aunque ello no sea necesariamente un elemento en contra para pasárselo bien y distraído durante hora y media.



  • MR. HYDE DICE:

  • Vale, puede que esta peli no se encuentre a la altura de otras que hemos puesto el resto de semanas en esta sección pero, si he convencido a Jeckyll para que así sea, es porque aún me sigue pareciendo que "Rumores que matan" desarrolla un tema de lo más interesante. Al fin y al cabo, a casi todos nos ha pasado alguna vez eso de "adornar" una historia que nos han contado con cosas de cosecha propia, o hemos escuchado historias tan retocadas que al final ya no sabes si creértelo o no. Mirad si no lo que pasó con Ricky Martin y el perrito al que le gustaba la mermelada (y os aseguro que yo era de los que decía que había visto el vídeo...).


    Bueno, pues en esta peli, partiendo de una tesis, llevan al extremo justo eso, la difusión de un rumor totalmente falso para estudiar sus consecuencias, hasta que el asunto se les va de las manos. Es cierto que, al final, la historia parece enredarse demasiado, como si quisiera tocar demasiadas cosas y que, la peli, en realidad, tampoco da para tanto, así que tira por el camino del medio, pasando de un tema principal (las consecuencias de falsear una noticia) a otro (la investigación policial), aunque sin dejar de resultar interesante en ningún motivo.


    A mi modo de ver, algo que juega en contra de la peli -y que no debería- es que está protagonizada por adolescentes capullos. Creo que si la misma historia la interpretaran actores más adultos y no los típicos universitarios de las fraternidades alfa-beta-menos pi al cuadrado, la gente acabaría por tomársela más en serio, en lugar de pensar que se trata de otra peli de adolescentes salidos (creedme que es la impresión que uno tiene después de ver el tráiler, pero que eso no os confunda).


    Por otra parte, dentro de las cosas que te acaban enganchando de la peli -porque, por si no os lo he dicho antes, independientemente de su calidad, la peli engancha desde que se plantea la idea de difundir el rumor-, es ver el lío progresivo en el que se van metiendo los personajes por el simple hecho de mentir y de cómo, una vez metidos en todo el follón, se ven incapaces de reaccionar para salir de él hasta que es demasiado tarde. Quieras que no, da que pensar. Por no hablar del final, que te deja con la boca abierta porque no te esperas para nada la sorpresa que te dan (en serio, que nadie os cague el final, que ya os digo que no es para nada previsible).


    En fin, que es una peli corta (en algunos casos se agradece), que va directa al grano, que plantea un tema que seguro que a más de uno le dará qué pensar y que, finales sorpresa aparte, está llevada de forma cojonuda, con una intriga que va creciendo poco a poco, hasta que revienta al final de todo. A mí, al menos, me pareció de lo más original e interesante. Tampoco como para ir a verla al cine -creedme, no merecería la pena pagar más de 7 chapas que cuesta una entrada por verla-, pero de las que me volvería a ver en mi casa tranquilamente, o de las que se la pondría a mis amigos para comentarla después. Al fin y al cabo, otra cosa buena que tiene, es que la peli da la posibilidad de debatir después sobre ella, lo que no deja de ser un plus más.



    viernes, 12 de agosto de 2011

    ESTRENOS DE VIDEOCLUB: "SIN COMPROMISO"


    TÍTULO: SIN COMPROMISO

    DIRECTOR: IVAN REITMAN

    REPARTO: NATALIE PORTMAN, ASHTON KUTCHER, KEVIN KLINE, LAKE BELL, MINDY KALING

    DURACIÓN: 108 min.

    AÑO: 2011

    GÉNERO: COMEDIA

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • Desde que, a finales de los noventa, Ivan Reitman estrenara "Seis días y siete noches - Six days, seven nights, 1998", ninguno de sus posteriores largometrajes ha contado con el respaldo del público. Por ello, cuando llegó durante el primer trimestre del año "Sin compromiso", un título protagonizado por la recién ganadora del Oscar Natalie Portman y el ídolo de las jovencitas Ashton Kutcher, la reacción de los productores no pudo ser más optimista al ver que el film se colocaba en el número uno de la taquilla. Sin embargo, que la calidad de la cinta se correspondiera con las expectativas creadas, ya era otro cantar. De hecho, a pesar de este momentáneo número uno, la película de Ivan Reitman, aunque haya recaudado más que sus anteriores trabajo, tampoco ha sido un extraordinario éxito. Así pues, teniendo en cuenta el atractivo inicial y la filmografía de su director, ¿cuáles han sido los motivos de esta aparente decepción? En dos palabras: el guión.


    Emma y Adam (Portman y Kutcher) son un par de jóvenes que, desde que se conocieron de pequeños, han mantenido una irregular relación de amistad. Cuando, pasados unos años, se encuentran los dos a las puertas de los treinta años, vuelven a encontrarse por casualidad. Dado que la atracción física es mutua, pero que ella no está interesada en mantener una relación estable, le propone a Adam que ambos se conviertan en "amigos con derechos", es decir, que cuando cualquiera de los dos quiera sexo, el otro acudirá siempre sin rechistar. Sin embargo, lo que parece ser una situación cómoda para los dos, cambia cuando Adam se va enamorando poco a poco de Emma. Y, a ello, tampoco ayuda que el padre de Adam (Kline) esté saliendo con una de las ex-novias de su hijo, o que una de las compañeras de trabajo de Adam (Bell) le tire descaradamente los tejos.


    El planteamiento de "Sin compromiso" comienza siendo de lo más simpático. Incluso antes de que los personajes mantengan relaciones sexuales por primera vez, la película de Ivan Reitman tiene momentos bastante divertidos (el despertar de Adam en un piso desconocido y totalmente desnudo y son saber qué ha pasado la noche anterior, es de lo mejor). Pero, por desgracia, desde el momento que la acción se traslada al dormitorio por primera vez, lo que al comienzo era una premisa simpática, acaba convirtiéndose en un despropósito donde los personajes parecen empeñados en demostrar lo feliz que se sienten en su tremenda inmadurez.


    Pasando por alto el hecho de que defiendan abiertamente el tópico de "folla bien y no mires con quién" (perdón por el lenguaje, pero ésta es una expresión que le he escuchado a Hyde más de una vez y, en este caso, viene al pelo), el problema es que pretenden vulgarizar tanto el tópico original que habían planteado al principio, que la historia acaba por resultar irritante. Citar al respecto supuestas escenas cómicas como aquella en la que Adam y su padre se lían un porro en la cocina, o como cuando comparten opinión sobre lo buena que está una chica. Todo ello, por no hablar de lo ridículo que resulta el momento en que Emma y Adam se quedan dormidos abrazados y, al día siguiente, ella le sugiere que se acueste con otras chicas para que no se sienta tan vinculado a ella.


    En resumidas cuentas, lo único que merece la pena de la película es la bellísima música compuesta por John Debney, y los primeros quince minutos de película -con algún que otro momento aislado como el de la cita oficial de los protagonistas en una plaza rodeada por un montón de farolas-. El resto, navega entre las aguas de lo aburrido y lo tedioso, por lo que, puestos a decantaros por un título de videoclub esta semana, mejor que optéis por otros estrenos como "Sin límites - Limitless, 2011", que ya comentamos la semana pasada ya que, como pasatiempo, está mucho mejor. O por los últimos proyectos de Reitman como productor de las películas de su hijo, Jason Reitman, de quien debería aprender, aunque fuera un poco, lo que es hacer buenas películas. El resto mejor dejarlo para los incondicionales del Sr. Kutcher (si es que los hay, aparte de Demi More).



  • MR. HYDE DICE:

  • Pedazo mierda, colega. No hay por dónde cogerla. Cuando la peli lleva diez minutos, parece que estás a punto de ver una comedia simpática, de esas que, sin ser gran cosa, te acaban haciendo la suficiente gracia como para que la hora y pico que dure te la pases distraído. Pero de eso nada, monada. Cuando pasan esos primeros minutos y empiezas a ver por dónde van los tiros, ya empiezas a torcer un poco el morro. Y, cuando llevas una hora de peli, empiezas a desear que sea de esas que no llegue a los noventa minutos para acabarla cuanto antes. En serio, menudo petardazo de película. No es que sea la típica peli de chicas (que no lo es), sino que, en realidad no hay por dónde cogerla.


    Las interpretaciones son de vergüenza. No es que esperara quedarme con la boca abierta con el papelón de Ashton Kutcher porque ese tío sabe tanto de actuar como yo de nudos marineros. ¡Pero coño, que también están por ahí Natalie Portman, recién salida de su Oscar, y un secundario de lujo como es Kevin Kline! Pues hasta estos dos están de pena, y mira que es complicado, que casi parece que se hayan tenido que esforzar para demostrar que hasta mi primo de once años sabe más de actuar en las funciones del cole que estos pollos en una peli que, fijo, ha costado una porronada de millones de hacer. Además, el director es Ivan Reitman que, cuando quiere, hace comedias de lo más simpáticas: "Poli de guardería - Kindergarten Cop, 1990", "Dave, presidente por un día - Dave, 1993". Pero, por desgracia, resulta que "Sin compromiso" acaba cayendo en el mismo saco que "Evolution - Evolution, 2001" y "Mi súper ex-novia - My super ex-girlfriend, 2006", es decir, en el grupo de pelis que son un truño mal plantado.


    La peli podría ser mala porque el director no hubiera sabido qué hacer con la historia o los actores y éstos, por su parte, podrían haber estado de pena si no hubieran investigado cómo interpretarlos y esas cosas que suelen hacer los actores serios. Pero es que, de entrada, el problema es la historia. Reconozco que, a priori, el argumento parece original y hasta con cierto atractivo. Pero es que, cuando empieza a desarrollarse la historia, se le acaba la paciencia al más templado. Todos, absolutamente todos los personajes parecen idiotas. El personaje de Kutcher tiene la autoestima del escarabajo pelotero (o menos); el de la Portman, una tía que aparte de ser un zorrón del 15 está como una cafetera; Kevin Kline hace de viejo verde sin gracia y bastante lamentable; y las que interpretan a la novia del padre y del hijo, parecen gilipollas. En serio, sé que parece exagerado, pero es que no se salvan ni los secundarios: los amigos de cada pareja son tontos perdidos, y el pobre Cary Elwes (cuya interpretación no pasa de diez minutos), se pasea por la peli pensando "qué cojones estoy yo haciendo aquí".


    Como os cuento, se supone que el guión tiene que hacer gracia porque se dice muchas veces la palabra "follar", porque la pareja protagonista aparece chingando como conejos en los sitios más raros, y porque las bromas de los amigos consisten en proponerles las ideas más decabelladas y sin gracia a cada uno. Y eso por no hablar del juego que da que las cuatro compañeras de piso (el tío gay incluido) estén con el periodo al mismo tiempo. Vamos, se ve que eso es la leche de gracioso. O de que la idea más sensata que se le ocurre a la tipa, cuando ve que chico se empieza a interesar por ella de verdad, es proponerle que se tire a otra para quitarse la necesidad y olvidarla un poco. Imaginaos el nivel intelectual del guión.


    En fin, que no merece la pena que perdáis el tiempo alquilando esta parida. Y, si os parece que exagero, echadle un vistazo al tráiler y opinad vosotros mismos. Yo ya os digo que empecé a verla con interés y predispuesto a que me gustara. Pero, desgraciadamente, parece que se empeñaron en que sucediera justo lo contrario. Menuda putada, ¿no?



    jueves, 11 de agosto de 2011

    CINE ACTUAL: "ENREDADOS"



    TÍTULO: ENREDADOS

    DIRECTORES: NATHAN GRENO & BYRON HOWARD

    REPARTO: DIBUJOS ANIMADOS

    DURACIÓN: 100 min.

    AÑO: 2010

    GÉNERO: ANIMACIÓN

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • Tras haber realizado en solitario (es decir, sin la ayuda del estudio Pixar) "Bolt - Bolt, 2008", Disney estrenó el año pasado "Enredados", su nueva propuesta para la época navideña, en un claro intento de volver a emplear la fórmula que, durante décadas, la había colocado en el número uno de los estudios de animación. ¿Y de qué se compone está fórmula? Muy sencillo: de una historia interesante, unos personajes clásicos de cuentos, y una realización trepidante. Pero, antes de desarrollar estos tres puntos, echemos un vistazo a su argumento.


    Hace mucho tiempo, en un lejano reino, una gota de sol cayó el la tierra, lo que provocó la aparición de una planta mágica. Esta planta fue requerida por los reyes de aquella tierra con el fin de poder salvar la vida de su hija recién nacida, Rapunzel, enferma de gravedad. Al hervir las hojas de la planta en una infusión, no sólo sanó la criatura, sino que le otorgó un poder especial: su cabello jamás cesaría de crecer, y tendría la propiedad de sanar y rejuvenecer a quien se encontrara junto a él. Es entonces cuando una malvada anciana llamada Gothel secuestra a Rapunzel, con el fin de mantenerse joven eternamente, encerrando a la joven princesa en lo más alto de una escondida torre. Pasados los años, un joven ladronzuelo llamado Flynn Rider, tratando de esconderse de la guardia del rey, descubre por casualidad la torre y, a cambio de esconderlo momentáneamente y de recuperar una valiosa corona que ha robado, hace un trato con Rapunzel: la escoltará durante un día fuera de la torre a cambio de recuperar sus pertenencias. A partir de ese momento, nada en la vida de ambos personajes volverá a ser lo mismo. Y, todo ello, con la presencia de la mascota de Rapunzel, un simpático camaleón que vela por su seguridad, y de un caballo - policía que persigue sin tregua a Flynn.


    Como apuntábamos al comienzo, la historia de "Enredados" parece querer recuperar las mejores historias de princesas, héroes y madrastras malvadas, presentes en otros largometrajes de la casa como "Blancanieves y los siete enanitos - Snowhite and the seven dwarves, 1937", "La bella durmiente - Sleeping beauty, 1959" o "La cenicienta - Cinderella, 1950". Y, en el caso de "Enredados", la historia es cien por cien Disney, tanto en lo que se refiere a su argumento, como en la descripción y presentación de personajes, en la serie de episodios y secuencias que dan cuerpo al film, o en los valores que pretende transmitir.


    Por su parte, la intención de volver al mejor Disney queda también patente en el reparto de personajes (la princesa que necesita ser rescatada, el héroe valiente pero algo pillo, la madrastra sin piedad, los animales amigos de los protagonistas que les ayudan en cuanto pueden, etc.), en la propia historia (el anhelo por descubrir la identidad propia), y en el diseño de producción empleado para recrear el cuento (el castillo del reino es clavado al de los parques Disney).


    Por último, la película cuenta con varias secuencias que dejan al público con la boca abierta. No sólo porque no sean corrientes en una película de princesas y malvados sino porque, visualmente, contienen una belleza arrebatadora. La primera a destacar de ellas, es la primera huida de Rapunzel y Flynn de las tropas reales en un embalse: el momento en que se rompe la presa y los personajes tienen que refugiarse del torrente de agua en mitad de sus secuencias de lucha, está diseñado y realizado de una forma tan impresionante como trepidante. La segunda gran secuencia es aquella en que los dos protagonistas contemplan el espectáculo de farolillos en el cielo desde una barca. Cada plano se esa secuencia, con los farolillos "lloviendo" por todos los lados, con el agua de fondo, y la estupenda música de Alan Menken sonando de fondo (Menken es el responsable de la inmensa mayoría de las partituras de las películas animadas de Disney) es, en una palabra, impresionante.


    Ya para concluir, únicamente añadir que "Enredados" acaba siendo una película completamente familiar, aunque con el acierto de querer llegar a cuantos más sectores de la casa mejor. Como si los dirigentes de Disney quisieran evitar llamar sólo la atención de los sectores más infantiles, como ya les había sucedido con su anterior propuesta "Tiana y el sapo - The princess and the frog, 2009". Y, por fortuna, el resultado es de lo más satisfactorio y acertado. Recomendable.



  • MR. HYDE DICE:

  • Reconozco que no está mal del todo. Pensaba que iba a ser una cutrada de esas hechas sólo para críos y lo cierto es que, aunque no está a la altura de lo mejor que ha sabido hacer Disney (no incluyo las pelis de Pixar, que eso ya es otro cantar), tampoco es de lo peor para nada. Da la sensación de que han querido volver a lo que les hizo famosos, es decir, a los cuentos que tienen princesas que ponen ojos de cordero degollado, secuencias de acción trepidantes, brujas o madrastras cabronas como ellas solas, y el típico personaje secundario que hace que el público se ría (aquí el cachondo de turno es un camaleón que no dice ni mu, pero que consigue ser casi más expresivo que los otros personajes). Y, por supuesto, el clásico mensaje de "cómo ser buena persona", ya marca de la casa. Ah, y otra novedad que ya parecía casi olvidada: las canciones. Efestiviwonder, aquí los personajes vuelven a ponerse a cantar en mitad de un diálogo como habían hecho casi hasta "Mulan - Mulan, 1998" (después no recuerdo ya más pelis que hicieran lo mismo... lo que no quiere decir que no las haya).


    "Enredados", sin parecerse a las pelis del tipo Shrek o similares, es de lo más entretenida. Como os digo, es como si los cerebrines de Disney hubieran querido hacer una peli que gustara a los más críos (es un cuento de princesas al fin y al cabo), pero preocupándose de que a los adultos que vayan también a verla no les dé un patatús con tanto infantilismo. Supongo que es por eso que le han querido dar un ritmo tan ágil y con secuencias de acción tan curradas (la huída de los dos protas de la taberna a través de un embalse, o la entrada final al castillo) que está claro que lo que quieren es que todo el mundo se lo pase bien.


    El problema que tiene "Enredados", según mi opinión nada modesta, es que ha llovido ya lo suyo desde que todo el mundo perdía el culo por ver la última de Disney. Y es que los estilos han cambiado. Ahora todo el mundo parece que quiera encontrar una peli de dibujos con la que se ría, como pasa con las del ogro verde (las dos primeras, al menos), o que sean del tipo de las de Toy Story, que flipas sólo con verlas. Estoy seguro de que si "Enredados" se hubiera estrenado hace diez años, hubiera arrasado sin problemas. Pero, como os digo, las modas parecen evolucionar y, aunque esta peli es un intento de lo más estupendo por recuperar un poco la forma de hacer pelis del Disney de antes, lo malo es que se queda en eso, en (muy buen) intento. Ah, y eso sí, el final -que no el epílogo- me parece un pelín ridículo y cogido por los pelos (todo lo que tiene que ver con Rapunzel, la madrastra y Flynn en lo alto de la torre).


    Pero vamos, nada de esto hace que no merezca la pena ver "Enredados", más bien al contrario. Es una película de dibujos especialmente hecha para niños, sí, vale. Pero yo no tengo ningún niño -de momento- y me pasé un rato de lo más entretenido viéndola, riéndome en los trozos más salaos, y emocionado en las secuencias de acción que están súper curradas. Al fin y al cabo, qué queréis, si estamos hablando de una peli de Disney. Y, por suerte, no tiene nada que ver con esa parida monumental que es "Zafarrancho en el rancho - Home on the range, 2004", o con la otra tontería de "Bolt" (ésta última, al menos, no es mala, pero tampoco hubiera pasado nada si no la hubieran hecho). En fin, pues eso, que para pasar un buen rato vale y, para los críos, desde luego que también. Al fin y al cabo, sigue siendo Disney, con sus canciones típicas y todo cosa que, si la memoria no me engaña, nos ha gustado un huevo hasta hace bien poco.



    miércoles, 10 de agosto de 2011

    CINE DE LOS 90: "DRÁCULA, DE BRAM STOKER"


    TÍTULO: DRÁCULA, DE BRAM STOKER

    DIRECTOR: FRANCIS FORD COPPOLA

    REPARTO: GARY OLDMAN, WINONA RYDER, KEANU REEVES, ANTHONY HOPKINS, CARY ELWES, SADIE FROST

    DURACIÓN: 125 min.

    AÑO: 1992

    GÉNERO: TERROR

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • A principio de los años 90, el reputadísimo cineasta Francis Coppola, trataba de recuperarse de la la conclusión de la saga de mafiosos más famosa de la historia del cine, y tras las críticas que habían reaccionado con desprecio hacia la tercera parte de "El padrino". En la meca del cine es conocida la facilidad de Coppola para involucrarse en costosos proyectos que, especialmente a lo largo de la década de los ochenta, habían fracasado uno tras otro (tal es el caso de "Corazonada - One from the heart, 1982", "Cotton Club - The Cotton Club, 1984", o "Tucker, un hombre y su sueño - Tucker, 1987"). Por este motivo, cuando decidió ponerse tras las cámaras, los productores quisieron asegurarse de que, en esta ocasión, jugaría sobre seguro. Lo que pocos esperaban es que el genio de orígenes italoamericanos, se decantaría por la adaptación de la novela "Drácula", escrita por Bram Stoker, y que ésta versión del mito del vampiro acabaría siendo no sólo uno de sus mejores trabajos, sino también la aproximación más fiel al personaje de Drácula, y una de las obras más fascinantes de principios de los años noventa. Sin escatimar medios técnicos, Coppola partió del guión escrito por James V. Hart para recrear el mundo del temible no-muerto, contando con revolucionarios trucajes visuales, así como con un amplio formado tanto por intérpretes consolidados (Gary Oldman, Anthony Hopkins) como de jóvenes talentos emergentes (Winona Ryder, Keanu Reeves).


    El film da comienzo cuando, a finales del siglo XIX, un letrado llamado Jonathan Harker (Reeves) viaja a Transilvania con el fin de hacerse cargo de una serie de asuntos legales y testamentarios para el llamado Conde Drácula (Oldman). Lo que Harker desconoce es que, Drácula, en realidad, nació durante la primera mitad del siglo XV y que, como consecuencia del suicidio de su prometida mientras él combatía contra las tropas enemigas de la Iglesia, ofreció su alma al diablo a cambio de vivir eternamente para volver a encontrarla. El problema es que Drácula cree haberla encontrado en la prometida de Harker, Mina Murray (Ryder), por lo que hará lo imposible para retener a Harker en su siniestro castillo y desplazarse hasta Londres con el fin de seducir a la joven.


    "Drácula, de Bram Stoker" es una obra maestra de planificación y visualización. Resulta fascinante el uso de las sombras con el que es capaz de jugar Coppola (ver al respecto la siempre amenazante sombra del conde, que no le sigue siempre allá donde va su cuerpo), así como de los trucajes escénicos que permiten a Drácula gatear por los tejados, o convertirse en humo cuando se aproxima a sus víctimas. Además, supuso toda una revolución los efectos de maquillaje que permitieron convertir a Gary Oldman tanto en un apuesto seductor -cuando se encuentra en Londres- como en el anciano conde -cuando está en Transilvania-, o en la serie de monstruos en la que se convierte a lo largo del largometraje: una bestia con forma lobuna, un murciélago gigante, etc.


    Por lo que respecta a la ambientación, los tremendos y góticos decorados logran crear un efecto de inquietud que Coppola aprovecha desde el comienzo, cuando un indefenso Harker se adentra en las montañas de Transilvania (impresionante la recogida de Harker por parte de un misterioso cochero, y el diseño de producción del camino que llega al castillo de Drácula), pasando por el interior del castillo (la súbita aparición de las "novias" de Drácula es tan seductora como espeluznante), y por todo el acecho de Drácula a la mejor amiga de Mina (el dormitorio de la joven pasa de inspirar dulzura e inocencia a causar auténtico pavor).


    A ello, debe sumarse un montaje digno de estudio, que ayuda a reforzar el ambiente de amenaza y terror desarrollado por Coppola a lo largo de todo el film, y que contribuye en buena medida a aligerar su ritmo y hacerlo más trepidante. Buena muestra de ello, vuelve a ser el comienzo, en el que unas nubes cercanas al tren en el que se encuentra Harker parecen convertirse en los ojos amenazantes del conde, así como en otros instantes como la posesión y muerte de Lucy, o la secuencia en la que los cazadores liderados por Van Helsing deciden irrumpir en la fortaleza del vampiro.


    En resumen, Coppola logra mucho más que rodar una versión más de la historia de Bram Stoker. En este caso, lo que consigue es disfrazar una historia de pérdida del amor y la intención de reconquistarlo, aunque para ello se deba disfrazar todo de cuento de terror pavoroso y fabulosamente bien realizado. Evidentemente, no supera la calidad de las dos primeras partes de "El padrino", ni de "Apocalipsis now - Apocalypse now, 1979" pero, de lo que no cabe duda, es que "Drácula, de Bram Stoker" es una excelente película que pretende y logra ser mucho más que un simple cuento de terror puesto que, además, se convierte en una auténtica lección de cómo hacer cine.



  • MR. HYDE DICE:

  • ¡Buah, vaya peliculón! No sé cómo se le habrá ocurrió a Coppola hacer todo lo que hace con la cámara, pero ya os digo que deja con la boca abierta. Creo que es de las primeras veces (por no decir la única, hasta ahora) que una "peli de monstruos" acojona, tanto por lo bien hecha que está como por la misma historia. Yo me leí hace tiempo la novela de Bram Stoker -es un pelín larga y con un estilo demasiado... "antiguo", pero os la recomiendo en cualquier caso-, y debo decir que la peli que han hecho sigue mucho su argumento. Al menos, los detalles importantes de la historia están todos ahí. Ahora bien, lo que hace para mí que "Drácula de Bram Stoker" sea una peli brutal es la forma de traducir en imágenes los ambientes misteriosos que describe la novela. No hay parte que no se la hayan currado, desde el castillo de Drácula, hasta la casa de Lucy y Mina, o las calles de Londres.


    Pero, lo que aún hace que me parezca mejor la peli, no es sólo que se hayan gastado un ojo de la cara en decorados. Os aseguro que he visto truños de películas monumentales en las que se han gastado lo que no tenían en decorados ("Revolución - Revolution, 1985" es una de las primeras que me vienen a la mente). Lo cojonudo es que le han dado a cada fotograma un toque de inquietud que no se puede describir del todo bien con palabras. Es como si intuyeras con cada imagen y en cada movimiento de cámara, que el vampiro cabrón te va a salir por algún lado o, aún peor, que está constantemente al acecho. Si a eso unes el maquillaje tan acojonante, la fotografía, montaje, vestuario y todo eso, pues ya flipas en colores. Y, todo ello, por no hablar de la música, que compuso un polaco llamado Wojciech Kilar (tela con el nombre), que da canguelo ya sólo con tener los ojos cerrados y escucharla.


    Ahora bien, si hay algo que deberían haber cuidado un poco más, en mi (no tan) humilde opinión, es la elección de un par de actores. En primer lugar, Keanu Reeves hace tan bien de Jonathan Harker como Joselito de Cristóbal Colón (es decir, no lo hace tan mal como en otras pelis que dan ganas de pegarle, pero casi) y, en segundo lugar, aunque pienso que Anthony Hopkins es un actor al que da gusto escuchar aunque sea leyendo el menú del día, en esta ocasión, el papel de Van Helsing parece que le viene demasiado grande. Además, parece que el ritmo al final de la peli ya no se encuentra a la altura del resto, pero no sé si es porque rodaron más cosas que luego acabaron cepillándose en la sala de montaje -tiene toda la pinta-, o porque dijeron: "señores, ya hemos vendido todo el pescado, se acabó lo que se daba".


    Pero vamos, en cualquier caso, esto no hace que "Drácula, de Bram Stoker" sea una peli menos buena. De hecho, es de esas que mola ver más de una vez para regalarse los ojos con una estética que suele estar poco presente en las pelis de miedo, o en las que se suponen que tienen que ser de miedo. En otras palabras que, por fortuna, no se fueron por las ramas con eso del origen de los vampiros como con "Entrevista con el vampiro - Interview with the vampire, 1994", ni hicieron una mierda como "Van Helsing - Van Helsing, 2004". Lo dicho, que se sale por la puerta grande.


    Por cierto, una última pregunta a mis adorados frikis antes de acabar. ¿Sabíais que la canción de Annie Lenox Love song for a vampire fue compuesta expresamente para esta peli?





    martes, 9 de agosto de 2011

    CINE DE LOS 80: "MIRA QUIÉN HABLA"


    TÍTULO: MIRA QUIÉN HABLA

    DIRECTORA: AMY HECKERLING

    REPARTO: JOHN TRAVOLTA, KIRSTIE ALLEY, OLYMPIA DUKAKIS, GEORGE SEGAL

    DURACIÓN: 95 min.

    AÑO: 1989

    GÉNERO: COMEDIA

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • Cuando, a finales de la década de los ochenta, aterrizó esta simpática comedia en los cines, lo que parecía una película más de fácil consumo se convirtió en un éxito de taquilla al instante, gracias a un planteamiento que, hasta ese momento, a pocas películas (por no decir ninguna) se les había ocurrido desarrollar. Así pues, partiendo de esta original idea, el reparto de "Mira quién habla" se formó rápidamente gracias a la incorporación de Kirstie Alley -muy de moda por aquel entonces gracias a la serie de televisión "Cheers"- y John Travolta -el actor se encontraba en horas bajas tras una serie de continuados trabajos fallidos en taquilla desde el éxito arrollador de "Grease - Grease, 1983" más de diez años antes-. Quien completaría el trío del reparto sería el famoso actor Bruce Willis, quien acabaría siendo la voz de Mickey, el bebé protagonista de la película aunque, debido al doblaje en castellano, se perdió cualquier posibilidad de identificar la aportación del famoso actor.


    La historia comienza cuando Mollie (Alley) queda embarazada de Albert (Seagal), su jefe. Ésta espera que Albert se divorcie de su mujer para que ambos puedan iniciar una vida juntos. Sin embargo, a punto de dar a luz, Mollie descubre que Albert le está siendo infiel, a su vez, con otra mujer. Decidida a criar sola a su hijo, de camino al hospital para el parto, conoce accidentalmente a James (Travolta), un taxista algo alocado que, conmovido por la situación de la mujer, iniciará con ella una simpática amistad. Pero, además, nosotros también podremos escuchar lo que piensa Mickey, el bebé de Mollie, quien describe el mundo que está empezando a conocer desde la perspectiva de un niño pequeño, llamándole la atención muchas de las cosas que los adultos hacen de normal.


    Aún a día de hoy, no deja de resultar entretenida la idea que acabó dando lugar a esta película. Las situaciones en las que se ven inmersos los personajes están bien desarrolladas, y todos los actores se sienten cómodos con sus respectivos papeles, cosa que ayuda en gran medida a hacer más divertido el hecho de que el público puede oír aquello que piensa el bebé, pero que es incapaz de decir en voz alta. Así pues, destacan particularmente secuencias como las que se centran exclusivamente en Mickey y sus amigos, ya sea dando un paseo en su carrito, o jugando en el parque, o casi todas las que comparten Mickey y James (al final no se sabe quién es más crío de los dos). También resultan particularmente divertidos los momentos de Mickey con su abuela materna (graciosísimo el momento en que el crío piensa que la abuela chochea porque no entiende lo que le está diciendo), o con el padre de James (el episodio del asilo es de lo más divertido).


    Por desgracia, como suele suceder en Hollywood, cuando una idea funciona, es frecuente que la acaben exprimiendo hasta que, aquello por lo que destacó en un principio y que entonces resultaba gracioso, ya ha perdido toda originalidad y termina por resultar cansino. Esto es lo que sucedió cuando se filmaron dos secuelas más -"Mira quién habla también - Look who's talking too, 1990" y "Mira quién habla ahora - Look who's talking now, 1993"-, las cuales, pese a contar prácticamente con el mismo reparto, no consiguieron alcanzar ni la popularidad ni el éxito de la primera parte. Al menos, aún queda para el recuerdo esta primera parte, donde las gracias resultan de lo más simpáticas, y aún resulta gracioso y divertido comprobar cómo es el planteamiento inocente de un niño frente a la vida, en comparación con aquello que acaban pensando y haciendo los adultos.



  • MR. HYDE DICE:

  • Pues hombre, está bien, entretenida y tal, pero tampoco es que sea para tirar cohetes. Una peli en la que lo más original es que puedes escuchar lo que dice el bebé tiene aguante hasta un cierto punto porque, después, la cosa ya se vuelve cansina. Eso sí, reconozco que el crío acierta en más de una cosa que debe pensar los bebés sobre los adultos, ya que parece que últimamente nos da por hablar a los nenes como si fueran tontos. O, mejor dicho, como si los gilipollas fuéramos nosotros.


    Claro que la peli tampoco pretende hacer ninguna crítica trascendente sobre estos temas, sino ser una comedia de esas que ves en un rato muerto, que te hace gracia por las cosas que se le ocurren al chaval, y poco más. Tiene sus momentos cachondos, como cuando el crío le arranca el peluquín a uno de los pretendientes de su madre (que acaba resultando un peñazo de tío), o como cuando Travolta y el nene se quedan mirando fijamente el escote de una recepcionista: uno piensa en lo buena que está la tipa, mientras que el otro lo único en lo que piensa es en comida.


    "Mira quién habla" es una peli divertida sin más. De las que te ves un domingo por la tarde si la pasan por televisión, y que tuvo su momento de gloria cuando se estrenó en cines. Pero, lamentablemente, una vez que ya has visto la primera, todo lo que acaban por repetir igual termina por parecer un coñazo. Incluso cuando ya has visto una vez la peli, y la vuelves a ver de nuevo. Lo que no hace, por otra parte, que deje de ser menos entretenida.





    lunes, 8 de agosto de 2011

    CINE CLÁSICO: "LA PANTERA ROSA"


    TÍTULO: LA PANTERA ROSA

    DIRECTOR: BLAKE EDWARDS

    REPARTO: PETER SELLERS, DAVID NIVEN, CLAUDIA CARDINALE, ROBERT WAGNER, CAPUCINE

    DURACIÓN: 115 min.

    AÑO: 1964

    GÉNERO: COMEDIA

  • EL DR. JECKYLL DICE:

  • "La pantera rosa" es una obra maestra del cine de comedia. Cierto es que no soy muy dado a hacer valoraciones de este tipo al comienzo de las críticas, pero me temo que mi entusiasmo por la película de Bake Edwards es tal que no he podido resistirme. Es uno de los ejemplos de película en la que todo está realizado con una perfección milimétrica para hacer gracia sin buscar el chiste, ser entrañable sin resultar cansina en la persistencia de sus personajes por caer bien y, por encima de todo, un alarde de talento fuera de cualquier duda.


    Cuando Edwards se puso al frente de este proyecto, no era ningún novato en la dirección de largometrajes. Más bien al contrario. Entre su filmografía ya se encontraban sólidas obras como la famosísima "Desayuno con diamantes - Breakfast at Tiffany's, 1961" o el desgarrador drama "Días de vino y rosas - Days of wine and roses, 1962". Sin embargo, no fue hasta que "La pantera rosa" no se hizo realidad que Blake Edwards consiguió crear una de las obras maestras de la comedia y, por qué no admitirlo, una de las películas más divertidas de la historia del cine -me pregunto si, mientras la rodaba, era consciente de la genialidad que estaba creando-.


    Partiendo de un guión escrito a cuatro manos por él mismo y Maurice Richlin, la historia comienza con un robo ejecutado por "el fantasma", un experto ladrón especializado en el hurto de joyas valiosísimas. Dado que la policía francesa sospecha que el próximo objetivo de "el fantasma" es un diamante rosa conocido como "la pantera rosa", propiedad de la princesa Dala (Cardinale), envía al inspector Clouseau (Sellers), un torpe agente de la ley, a supervisar la seguridad de la princesa mientras ésta esquía en los Alpes. Allí acude junto con su esposa Simone (Capucine) quien, en realidad, a sus espaldas, se encuentra compinchada con "el fantasma", bajo cuya máscara se halla el aristócrata Sir Charles Lytton (Niven), un seductor playboy que hará lo que sea por apoderarse de "la pantera rosa". Las cosas se complican cuando hace acto de presencia el sobrino de Sir Charles, George (Wagner), ya que tanto el robo como el doble juego de Sir Charles y Simone se verán trastocados.


    "La pantera rosa" está llena de momentos únicos. Pero, como decíamos al comienzo, no se trata de secuencias cómicas basadas en la acción física o en golpes absurdos de humor. Cada momento cómico del largometraje rebosa ingenio y un sentido del humor de lo más original, ya venga encarnado por David Niven (que rebosa encanto y simpatía por los cuatro costados), por Robert Wagner (sensacional en la secuencia de la habitación del hotel, en la que debe burlar constantemente al inspector Clouseau mientras pretende seducir a su mujer) o, sobretodo por Peter Sellers en el que acabaría siendo el papel de su vida. Es más, incluso cuando no aparece ninguno de los señalados, la película continúa siendo cómica: la persecución final por las calles de la ciudad no tiene precio, con los coches cruzándose entre sí, y los agentes disfrazados de cebra corriendo medio kilómetro por detrás. Además, también es la primera ocasión en que Edwards juega con la confusión de personajes, es decir, que logra un resultado magistral con las idas y venidas de personajes por el escenario, los cruces entre ellos sin que ninguno se vea, las formas de esconderse donde uno ya se encuentra escondido, etc. Años más tarde, en sus otros largometrajes, también recurriría a este recurso en otras propuestas como "Cita a ciegas - Blind date, 1987" (el momento en que Bruce Willis se tiene que colar en la casa donde se aloja Kim Basinger está casi calcado del ya citado momento del dormitorio del inspector Clouseau).


    En fin, que "La pantera rosa" es una película prácticamente atemporal, lista para ser disfrutada en cualquier momento y situación. Una joya, valga la redundancia, dentro del séptimo arte. Y todo ello, por no mencionar la inigualable banda sonora que compuso Henry Mancini, y que hoy forma parte de las mejores de la historia, o la belleza inigualable y glamour que aportan al conjunto actrices de la talla de Claudia Cardinale, o la malograda Capucine. Un apunte final: quédense con el diálogo final entre el inspector Clouseau y dos policías que cierra el film. No tiene precio.



  • MR. HYDE DICE:

  • No sé por dónde empezar a hablar de una película tan genial como "La pantera rosa". Eso sí, antes que nada, que quede clara una cosa. Me estoy refiriendo a esa obra maestra de la comedia que dirigió Blake Edwards en los años sesenta, no a ese insulto al talento que protagonizó Steve Martin, y que deberían haberse pensado dos veces antes de hacer. En fin.


    Para empezar, ya de entrada, imaginad cómo se cojonuda tiene que ser "La pantera rosa" para que sólo los dibujos que salen con las letras del principio dieran lugar a los episodios que todos conocemos. Por lo que se refiere a la peli, es un cachondeo desde que empieza hasta que acaba. Te partes con las tonterías que hace el inspector Clouseau y con los líos que se montan entre todos los personajes. Lo curioso del asunto, y donde de verdad se nota que se han currado la peli es en que Clouseau, en ningún momento, pretende ser un payaso, sino que el pobre hombre es así de torpe y patoso. Lo que puede llegar a desesperar al que ve la peli es precisamente eso, el ponerse nervioso ante tanta patochada, pero porque al hombre le sale así de natural, ni lo finge ni lo hace para provocar la risa fácil. Si no, ya me diréis quién coño se infiltra en una fiesta de disfraces con una armadura con la que casi no se puede mover para perseguir al ladrón, y eso por no hablar de cómo su propia mujer le pone los cuernos en sus propias narices escondiendo hasta dos hombres diferentes en la habitación del hotel (brutal esa secuencia).


    "La pantera rosa", pese a tener casi cincuenta años, es una película que no ha envejecido lo más mínimo. Las bromas y chistes siguen haciendo gracia medio siglo después, y te sigues partiendo con las tonterías que les pasan a los personajes. La música de Henry Mancini es de las melodías más famosas de la historia del cine, y todos, absolutamente todos, los actores están insuperables. La lástima es que al final se les fuera la olla haciendo continuaciones de las películas de "La pantera rosa", porque lo que era original en la primera, después de cuatro o cinco segundas partes, al final ya acaba repitiéndose más que el discurso de Navidad del rey.


    Por favor, haceos un favor y ved, a la mínima ocasión que tengáis, "La pantera rosa". Os aseguro que no sólo pasaréis un rato entretenidos, sino que os reiréis con ganas (pero no con chistes fáciles de tipo escatológico, o que tengan que ver con guarradas). Además, podréis ver la diferencia entre lo que es una obra maestra de la comedia y el resto de pelis simpáticas, con las que también te ríes, pero cuya calidad no le llega ni a la suela de los zapatos. Y me quedo aquí con la recomendación, porque si tuviera que destacar una a una las secuencias que me gustaron, os acabaría contando la peli entera, que tampoco es plan.



    Para ver el trailer: http://youtu.be/-wLhNZUNeIc