domingo, 9 de octubre de 2011

CINE EN CARTEL: "COLOMBIANA"


TÍTULO: COLOMBIANA

DIRECTOR: OLIVIER MEGATON

REPARTO: ZOE SALDANA, JORDI MOLLÀ, AMANDLA STENBERG, LENNIE JAMES, MARIO BENITES, CLIFF CURTIS

DURACIÓN: 108 min.

AÑO: 2011

GÉNERO: ACCIÓN

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Es admirable la determinación de un realizador / guionista / productor como el francés Luc Besson. Casi cada año, presenta una producción que él y su colaborador habitual, Robert Mark Kamen, han escrito a cuatro manos, que ha sido rodada sin grandes complicaciones (lo que en la industria del cine se define como ajustado al presupuesto, dentro del calendario previsto y con un ambiente de cordialidad entre todo el equipo técnico y artístico), y que es estrenada consiguiendo recaudar el suficiente dinero para hacer rentable su inversión. Hay ocasiones en que la película de turno consigue un apoyo masivo del público y, casi sin quererlo, se acaba convirtiendo en un film reivindicado con entusiasmo por los más fanáticos, tal y como ha sucedido, por ejemplo, con "León (El profesional) - Léon, 1994" o "Venganza - Taken, 2008" (en especial esta última, que ha acabado siendo un auténtico fenómeno en la taquilla para la que ya se prepara una segunda parte). Otras veces, las producciones no se encuentran a la altura de las expectativas que cabría esperar de ellas, limitándose a entretener de una forma más o menos decente, aunque sin más pretensiones que las indicadas anteriormente. "Colombiana" entra por completo en este segundo grupo.


    Cataleya (Saldana) es una joven procedente de Colombia que, siendo niña, vio cómo Marco (Mollà), el sicario mano derecha de Don Luis (Benites) liquida a sus padres por orden de aquel. Dispuesta a vengarse a cualquier precio, consigue huir a los Estados Unidos, donde localiza a la única familia que le queda: su abuela y su tío Emilio (Curtis), a quienes pide que la eduquen con el fin de que, el día de mañana, pueda convertirse en una auténtica y eficaz asesina. Cuando Cataleya comienza a dar caza a todos aquellos que estuvieron implicados en el asesinato de sus padres, Don Luis ordenará a sus hombres que busquen y liquiden a la muchacha, que supone una grave amenaza para él y sus negocios. Al mismo tiempo, el agente especial Ross del FBI (James) irá estrechando cada vez más el círculo en torno a la figura de la misteriosa asesina para detenerla.


    Que nadie se engañe, "Colombiana" no es "Venganza", por mucho que los trailers promocionales del largometraje se empeñen en recalcar que procede del mismo equipo artístico de aquella. En realidad, como ya apuntábamos en la introducción, "Colombiana" se encuentra más cercana a otras producciones de la casa como "Desde París con amor - From Paris with love, 2010", "El beso del dragón - Kiss of the dragon, 2001" o la trilogía de "Transporter" -de hecho, el director de la tercera parte de la franquicia, Olivier Megaton, es el mismo que el de "Colombiana"-. ¿Qué quiere decir eso? Pues muy sencillo: que el largometraje en cuestión es entretenido al contener las dosis justas de acción e intriga, que el público empatiza en seguida con los protagonistas principales, que su duración de la película suele estar comprendida entre la hora y media y hora y tres cuartos (lo que, en ciertas ocasiones, se agradece), y que se olvida con la misma rapidez con la que se decide verla, amén de alguna que otra secuencia bastante deplorable (ver, a este respecto, el momento en que Cataleya, de niña, le pide ser asesina a su tío, y cómo éste se pone a disparar a lo loco a un coche que pasa por ahí para demostrarle que no consiste sólo en apretar el gatillo).


    De hecho, es posible que en su mayor virtud se encuentre también su mayor problema. Y es que películas como "Colombiana" están diseñadas de arriba a abajo para satisfacer las necesidades financieras de sus productoras, sin mayores pretensiones que la de distraer. En el apartado artístico, no resulta particularmente interesante ninguna aportación, por mucho que se note la preparación física a la que ha sido sometida Zoe Saldana, o que Jordi Mollà repita de nuevo el papel de sicario traficante al que ya dio vida de forma idéntica en la mucho más recomendable "Dos policías rebeldes II - Bad boys II, 2003". Lástima que un director como Olivier Megaton, cuyo debut en la dirección de largometrajes fue más que remarcable, se haya visto sometido a los condicionantes que dictaban las normas de realización de un film rápido, insípido y casi prefabricado. Al menos, se agradece que se haya preocupado lo suficiente como para que la función sea entretenida.



  • MR. HYDE DICE:

  • Típica película para pasar un rato distraído un domingo por la tarde. Ni más ni menos. El que le encuentre alguna otra utilidad (aparte de la intención de dejar claro que Zoe Saldana está como un queso), que me lo diga, porque yo no la veo. Tiene escenas de acción donde no queda en pie ni el apuntador, momentos supuestamente dramáticos en que pretenden poner al público de parte de la pobre chica -que muy decir pobre chica, pero esperad a ver cómo les da para el pelo a la mitad de los pollos que salen-, y un argumento predecible de cojones. Pero distrae. A mi juicio, esa es la única virtud de la película: que es tan intrascendente como entretenida. De fácil consumo, ver y olvidar, así de fácil.


    Pagar el precio de una entrada de cine para ver "Colombiana" me parece una forma pésima de malgastar el dinero (aunque cada uno hace lo que quiere con su pasta). Básicamente porque no tiene ningún aliciente así más especial que haga que merezca la pena gastarte la pela en verla en pantalla grande. Es más, creo que si esperáis a que la pasen por la tele, tampoco hará falta que os gastéis un par de chapas en sacarla del videoclub cuando salga, dentro de unos meses. Pero, insisto, distrae. Hace que se te pase la poca más de hora y media que ni te enteras. Lo que pasa es que, cuando acaba la peli, se encienden las luces y sales de la sala, lo primero que piensas es: para ver esto, me tenía mejor que haber quedado en casa -luego podéis añadir que como estamos en crisis no merece la pena gastar dinero en pelis así, y bla bla bla-.


    La lástima es que, para promocionar la peli, no paren de repetir que es de los mismos creadores de otras pelis como "Nikita - La femme Nikita, 1990" o "Venganza". Más que nada porque todas esas pelis que ponen como tarjeta de presentación me parecen peliculones de los que merecen la pena ser vistos más de una vez. No obstante, "Colombiana", aunque es de los mismos que parieron esas otras, pues en fin... digamos que es como un hijo feo entre muchos otros guapos. Si queréis destacar alguna secuencia de la peli, pues tampoco es que haya ninguna digna de mención. Así que, básicamente, os recomiendo que prestéis atención a cada momento en que Cataleya (o como coño se escriba el nombre de la protagonista), coge una pistola y empieza el show. Desde luego, estos momentos son lo más entretenido de la peli. El resto, bastante olvidable.



    sábado, 8 de octubre de 2011

    CINE A DESCUBRIR: "HERO"


    TÍTULO: HERO

    DIRECTOR: ZHANG YIMOU

    REPARTO: JET LI, ZHANG ZIYI, TONY LEUNG CHIU WAI, MAGGIE CHEUNG, CHEN DAO MING, DONNIE YEN

    DURACIÓN: 98 min.

    AÑO: 2002

    GÉNERO: ÉPICO

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • A estas alturas, hay que reconocer que, por mucho que el cine chino tenga una reputación que se arrastre desde los clásicos de cineastas como Akira Kurosawa, ha sido a lo largo de la última década cuando ha experimentado un cambio radical en lo que a su estilo visual se refiere. Desde el estreno de "Tigre y dragón - Wo hu cang long, 2000", los largometrajes ambientados en las épocas feudales chinas comenzaron a hacer gala de una estética basada en impresionantes escenas de lucha en las que elementos tan obvios como la gravedad o cualquier ley física eran alteradas en favor de la espectacularidad de sus imágenes. Así pues, podía ser perfectamente normal contemplar una lucha de espadas en las copas de árboles de bambú, o sobre las aguas de un lago o, incluso, que una persecución a pie se pudiera hacer trepando por las paredes y saltando por los tejados. Evidentemente, este nuevo estilo no ha pasado desapercibido a los directores de cine chinos del panorama actual, muchos de los cuáles se han dejado seducir por el poder visual de estas imágenes para componer auténticas delicias fílmicas. Entre ellas, podríamos destacar, a modo de ejemplo, "La promesa: la leyenda de los caballeros del viento - Wu ji, 2006" de Chan Kaige, "Acantilado rojo - Chi bi, 2009" de John Woo (en su reciente retorno a la filmación de películas en su China natal), y la trilogía llevada a cabo por Zhang Yimou de la que "Hero" es la primera.


    Años atrás, en el momento en que China se encontraba dividida en siete reinos, un soldado sin nombre (Li) se presenta ante el rey de Qin afirmando que ha dado muerte a Espada Rota (Leung), Nieve Voladora (Cheung), Luna (Zhiyi) y Cielo (Yen), los asesinos enviados por el resto de los pretendientes al poder, tal y como había solicitado el monarca, a cambio de una valiosa recompensa: riquezas, una famosa espada, y la posibilidad de beber el té junto al monarca. Sin embargo, el rey se encuentra tan impaciente como intrigado por averiguar cómo le ha sido posible a semejante desconocido lograr semejante victoria, por lo que el soldado sin nombre comenzará a relatar cómo sucedieron los hechos.


    "Hero" es un poema visual. Sé que tal definición puede dejar indiferente a más de uno, por lo que concretaremos un poco más añadiendo que cada plano del largometraje es una auténtica maravilla. No hay detalle que no haya sido cuidado con un esmero absoluto. Evidentemente, la espectacularidad de sus imágenes va asociada a las secuencias de lucha y enfrentamientos que componen la película. Sin embargo, sería injusto no reconocer que la fotografía de Christopher Doyle es una obra de arte: cada enfrentamiento entre el soldado sin nombre y los diversos asesinos de los otros reyes está visualizado con el predominio de un color en concreto, lo que le da un aspecto único a cada momento. Asimismo, el uso de dicho color no sólo se asocia de forma inevitable con el rival del soldado sin nombre, sino con el escenario en que tiene lugar el enfrentamiento (un bosque, el patio de una casa...).


    Por supuesto, tampoco faltan los planos de proezas técnicas arrebatadoras: el enfrentamiento que lleva a cabo el soldado sin nombre bajo la lluvia, atravesando cada una de las gotas que cae, la lucha a muerte entre dos amantes en las montañas casi desérticas o, muy especialmente, la lluvia de flechas que pone punto final al film (ese plano deja con la boca abierta). Así pues, "Hero" acaba surgiendo con fuerza como una fusión perfecta de la épica de Kurosawa ("Ran - Ran, 1985" es la que más me venía a la mente) con el uso de las técnicas modernas ya comentadas. Por ello, y porque es una auténtica belleza de película, "Hero" acaba siendo un espectáculo con mayúsculas, muy aconsejable, capaz de fascinar a los espectadores de todas las edades tanto por la historia de intriga y acción propias de los enfrentamientos, como por la historia de amor que se esconde tras cada una de las batallas que se muestran. Sorpresa final incluida.



  • MR. HYDE DICE:

  • Aviso para los que se piensen que ésta es otra película de chinos espadachines de esos que vuelan por los aires como si nada: "Hero" no es "Tigre y dragón". En serio. Sé que tiene momentos muy parecidos con tanta pelea con volteretas y eso pero, donde aquella se pasaba tres pueblos queriendo alargar una eternidad una historia que tampoco daba para tanto, "Hero" lo único que hace es poner en imágenes una especie de historia épica impresionante. Y el menda, mientras la veía, se lo pasó pipa no, lo siguiente.


    La peli empieza ya poniéndose interesante, desde que llega el asesino que no tiene nombre a ver al rey para contarle que se ha cargado a sus enemigos. No sabes por qué, pero hay algo que te huele raro en esa historia -igual que sospecha el rey- así que, cuando empieza a contar cómo ha sido cada enfrentamiento, no sólo te quedas pegado al asiento para ver qué ha pasado y cómo lo ha conseguido, sino que flipas con las secuencias de lucha. Y lo más sorprendente de todo son los diálogos que mantienen mientras pelean, ya que cada rival expone una serie de razones que te acaban casi convenciendo de que ellos son los buenos y el pollo sin nombre un pobre ignorante que no sabe lo que está a punto de hacer.


    Y, evidentemente, hay que destacar los momentos de más acción. Ya sea la pelea a mandobles en ese bosque lleno de hojas revoloteando por todos los lados (ríete tú de Pocahontas), o bajo una lluvia de tres pares de narices, o ese momento en que uno de los asesinos decide demostrar lo bueno que es cortando de un solo golpe un montón de rollos de caña puestos a modo de pared mientras evita que se le caiga una taza con líquido en su interior.


    Pero, aparte de esto, ya os digo que lo chulo también es la historia. No se limita todo a simples escenas de pelea, por muy bien que estén, sino que todo el argumento que se va desarrollando es interesantísimo, y hace que uno comprenda los motivos que llevan al sin nombre éste a presentarse ante el rey. Ah, y como dice Jekyll, la peli tiene final sorpresa que casi nadie se espera. No, si ya os digo que la peli está guapa con ganas...





    viernes, 7 de octubre de 2011

    ESTRENOS DE VIDEOCLUB: "EL CASTOR"


    TÍTULO: EL CASTOR

    DIRECTORA: JODIE FOSTER

    REPARTO: MEL GIBSON, JODIE FOSTER, ANTON YELCHIN, JENNIFER LAWRENCE, CHERRY JONES

    DURACIÓN: 91 min.

    AÑO: 2011

    GÉNERO: DRAMA

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Quince años han pasado desde que Jodie Foster y Mel Gibson se vieran las caras por primera vez en un mismo largometraje. En aquella ocasión, se trataba de "Maverick - Maverick, 1994", la simpatiquísima adaptación de una popular serie de televisión que, sin ser ninguna maravilla del séptimo arte, sí que contituia un vehículo lleno de aventuras y entretenimiento, y donde ambos actores demostraban tener una química arrebatadora. Quizás sea por eso -y porque, en la vida real, son muy amigos- que han vuelto a coincidir de nuevo en el tercer proyecto de Foster como realizadora, casi dos décadas después de su debut con "El pequeño Tate - Little man Tate, 1991". En esta ocasión, Foster se ha decantado por una historia que, pretendiendo hacer gala de un humor muy negro, se centra en lo complicado que puede resultar, en ocasiones, hacer compatibles las relaciones familiares, laborales, etc., con los problemas personales de un individuo, y los mecanismos de auto defensa que se desarrollan entonces para conseguirlo. Eso sí, que quede claro en el largometraje y que ello guste al público, ya es otro cantar.


    Walter Black (Gibson) es un hombre profundamente deprimido. En su casa, la relación con su mujer, Meredith (Foster) está al borde de la separación, su hijo mayor, Porter (Yelchin) lo detesta profundamente, y en la empresa familiar que dirigía con éxito hasta hace poco, están al borde de la quiebra. Una noche, cuando está a punto de suicidarse, cree escuchar una voz que le impide hacerlo. Dicha voz viene, nada más y nada menos, que de una vieja marioneta con forma de castor, a través de la que el propio Walter se habla y aconseja a sí mismo sobre lo que debe hacer para superar su situación. Dispuesto a intentarlo, Walter se presenta de nuevo ante todo el mundo, mucho más optimista, pero de una forma un tanto desconcertante: únicamente habla a través del castor, del que no se desprende ni siquiera cuando está en la ducha. Lo que, al principio, parece una locura, acaba por dar resultados más que sorprendentes, aunque dispares entre lo que consigue en el ámbito laboral y su familia. Será entonces cuando Walter decida tomar medidas más drásticas.

    Resulta complicado clasificar a una película como "El castor". No se trata de una comedia, por mucho que el tráiler así quiera hacerlo creer; tampoco es un drama tal y como se suele entender en la definición que se le suele dar a este tipo de películas. Así pues, sólo quedaría definirlo como una extraña mezcla de ambos en la que Jodie Foster parece haber querido plagar el guión escrito por Kyle Killen de un humor negro tan sutil que casi pasa desapercibido. Cierto es que contiene situaciones realmente mordaces (la larga secuencia inicial en la que la voz en off del castor hace la presentación del personaje de Walter Black, amargado, deshecho y con ánimo de suicidarse), y otros detalles que deben dar que pensar a más de uno (la obsesión casi enfermiza de su hijo mayor por no parecerse a su progenitor, o la negación de la realidad de la chica que le gusta a liberarse del trauma que supuso la muerte de su hermano para poder ser ella misma).


    Sin embargo, una vez vista "El castor", da la sensación de que la directora estaba más preocupada en que Mel Gibson demostrara que es un actor estupendo que no en lo que contaba la propia historia. A este respecto, la puesta en escena de Foster es más plana de lo que cabría esperar de una genial actriz, que ha tenido la oportunidad de trabajar con directores realmente inspirados (David Fincher, Robert Zemeckis, Jonathan Demme, Roman Polanski, Woody Allen...) y, especialmente en la conclusión del film, parece no tener claro qué mensaje quiere acabar dando, o cuál debe ser la moraleja a transmitir, por mucho que dé la sensación de que eso es lo que pide a gritos desde el comienzo de la película. De hecho, quienes vean "El castor", comprobarán cómo la solución que adpota el protagonista principal y las consecuencias que tiene sobre su familia, son más que discutibles.


    En cualquier caso, de lo que no cabe duda es de que "El castor" constituye una oportunidad estupenda para disfrutar del talento interpretativo de su dúo protagonista. La lástima es que no se le pueda sacar el mismo jugo que, por ejemplo, sí se pudo obtener de la simplona pero bienintencionada "Maverick" a la que hacíamos referencia al principio. Puede que no sea la opción más acertada de alquiler de esta semana pero, desde luego, sí que una de las más decentes.



  • MR. HYDE DICE:

  • ¡Yo yo que pensaba que esto era una comedia! Pues tiene de comedia lo mismo que de ciencia ficción. Porque "El castor" es un drama sin edulcorantes, es decir, que no está hecha de forma que provoque que medio mundo empiece a sacar el pañuelo y a llorar como Magdalenas con la historia. Nanai. Aquí, la historia es dramática porque el protagonista está como una puta cabra y porque acaba haciendo cosas que, al principio, aunque le choca a todo el mundo, lo aceptan porque va de buen rollo. Pero cuando al colega se le va la pinza y empieza a hacer cosas más raras de lo normal... bueno, digamos que acaba cortando por lo sano (y quienes hayan visto la película, ya saben a qué me refiero).


    A mí siempre me han gustado las pelis de Mel Gibson, tanto como actor como, muy especialmente, como director -siempre hay excepciones pero, en líneas generales, digamos que no me importa pagar por ver lo que hace-. Por eso, ahora que parece que está casi desaparecido de las pantallas, es casi una oportunidad única verle en lo poco que sale, razón por la que no me lo pensé dos veces cuando vi que "El castor" ya estaba en los videoclubs, puesto que no había tenido oportunidad de verla en cine. Pues menos mal, porque si llego a pagar por ver esto, os juro que me da un patatús. Y eso que no es mala película. Lo que pasa es que la historia, que cuando empieza piensas que va a ir por un lado, acaba por ir convertirse en un drama total, y no de los que te acaba conmoviendo, o de esos que dices "jo, qué peli más guapa".


    La historia es una estracanada. Vale que el hombre esté deprimido, y que se le vaya un poco la olla con lo del castor. Pero es que la historia deja de tener la lógica en unos momentos que sí tiene en otros. Resulta que laboralmente, lo del castor es cojonudo y no sólo le encanta a todo el mundo sino que acaba petando las ventas de todo el país. Y, por otra parte, la familia -y con razón- le pide que se deje de gilipolleces con la marioneta esa de las narices y se comporte como una persona normal, cosa que parece estar pidiéndole también el público. Vamos, que si usara el castos sólo para determinadas cosas y no se obsesionara con esconderse detrás de ese bicho (al principio te resulta simpático, pero luego acabas por tenerle una tiña de cuidado), ahora estaríamos hablando de una comedia cojonuda.


    En fin, que ya os aviso de que "El castor" es una peli en la que Mel Gibson se luce actuando, todo haya que reconocerlo: el momento en que está a punto de suicidarse al principio de la peli, la cena de aniversario con su mujer, o como cuando se presenta con el castor en la fábrica de juguetes. Desde luego, hay que admitir que para un actor no debe ser fácil interpretar a un personaje que tiene que hablar por sí mismo y por un peluche. Por su parte, Jodie Foster se limita a poner la misma cara de circunstancias que en el noventa y nueve por ciento de sus películas, así que tampoco es que cuente mucho, lo que no quita para que sea agradable ver a los dos actores después de quince años de rodar juntos por primera vez. Y, finalmente, todo lo que tiene que ver con su hijo mayor, también está bastante logrado (de hecho, dentro de sus particularidades, es el personaje más normal de toda la película).


    Bueno, pues poco más que añadir. Al final, "El castor" no es que sea una película que te arrepientas de haber perdido el tiempo y dinero viéndola, que tampoco es eso. Pero te quedas como con la sensación de que te han timado, de que la cosa iba a ir por un lado y luego no tiene nada que ver con eso. No es que sea algo malo, pero sí bastante decepcionante. Y mucho más si tenemos en cuenta que el resultado no te acaba chiflando.




    jueves, 6 de octubre de 2011

    CINE ACTUAL: "LA SOMBRA DEL REINO"


    TÍTULO: LA SOMBRA DEL REINO

    DIRECTOR: PETER BERG

    REPARTO: JAMIE FOXX, CHRIS COOPER, JENNIFER GARNER, JASON BATEMAN, ASHRAF BARHOM

    DURACIÓN: 110 min.

    AÑO: 2007

    GÉNERO: ACCIÓN

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • A pesar de las dramáticas consecuencias que han tenido para la historia de la humanidad los atentados del 11-S, lo que nos e puede negar es que han servido de inspiración para que en Hollywood lo consideren un tema de interés artístico y que, como tal, se haya visto abordado desde las más diversas perspectivas a lo largo de la pasada década. Así pues, encontramos producciones tanto inspiradas de forma directa en estos acontecimientos ("United 93 - United 93, 2006", "World Trade Center - World Trade Center, 2006"), como en las consecuencias que tuvo en la sociedad mundial la Guerra de Irak ("Regreso al infierno - Home of the brave, 2006", "Ausente - Stop-Loss, 2008"). Asimismo, también ha sido frecuentes los largometrajes que, con la situación social resultante tras los atentados, presentan historias distintas, aunque muy influenciadas por estos tristes sucesos. Tal es el caso, por ejemplo, de "Syriana - Syriana, 2005", "Red de mentiras - Body of lies, 2008", o la que hoy nos ocupa, "La sombra del reino". La diferencia entre éstas es que, mientras unas contemplan la situación desde un punto de vista más político (las dos primeras), "La sombra del reino" centra su argumento en la tensión existente entre los Estados Unidos y el Próximo Oriente desde un punto de vista más propio de los largometrajes de acción policíaca. Por suerte, en este caso, el espectador ha salido ganando, puesto que el director del film, Peter Berg, confecciona un thriller tan interesante como intenso y bien rodado.


    En Riad, Arabia Saudí, se produce un brutal atentado contra un complejo de viviendas en el que se aloja la comunidad estadounidense. Por ello, se le encarga al agente del FBI Ronald Fleury (Foxx) que se desplace hasta allí con un equipo de sus mejores hombres (Cooper, Garner y Bateman) con el fin de investigar el atentado y conseguir encontrar a los culpables antes de que vuelva a perpetrarse un nuevo ataque. Para ello, contará con la colaboración del jefe de policía local, el coronel Faris (Barhom) quien, a pesar de sus reticencias iniciales, acabará cooperando con el equipo de Fleury para capturar a las células de la yihad responsables, antes de que finalice el plazo asignado de una semana del que disponen.


    En efecto, tal y como mencionábamos al comienzo, el director Peter Berg demuestra estar a la altura del evento y de las perspectivas de su productor -el genial cineasta Michael Mann-, y crea un auténtico festival de intriga y acción que deja sin respiro al espectador. Desde los primeros minutos en que se perpetra el atentado en el barrio estadounidense, Berg sabe mover la cámara con un ritmo frenético que engancha al público, al tiempo que aumenta su interés por averiguar, junto a los protagonistas del film, qué y quién se esconde tras ese salvaje atentado. De hecho, ni siquiera durante los instantes menos "movido" del largometraje pierde éste su interés, puesto que el guión cuenta con la solidez necesaria para hacer que dichos instantes resulten interesantes. Todo ello, hasta el momento cumbre del largometraje: el ataque de los terroristas al convoy americano en la autopista, que conduce al secuestro de uno de los miembros del equipo de Fleury y a su posterior misión de rescate antes de su ejecución. Sin duda, éste constituye una de las mejores secuencias del film, y una auténtica proeza visual y de montaje.


    Por otra parte, no deja de ser una lástima que el impacto visual la puesta en escena de Peter Berg haga que las actuaciones de un excelente conjunto de actores (Foxx, Cooper y, sobretodo, la revelación de la película: Asraf Barhom) quede relegado a un segundo plano. Y es que, en "La sombra del reino" podrían hacer acabado actuando otros artistas totalmente diferentes, que el resultado en poco hubiera variado. No obstante, es una suerte que los pros sean mayores que los contras, y que el film resultante sea una cinta de acción política (si se quiere entender así) capaz de mantener la tensión y el ritmo ágil y dinámico que toda buena película de estas características requiere. De lo más aconsejable.



  • MR. HYDE DICE:

  • Pues sí, sí que es aconsejable. A mí, la peli me encantó. Supongo que fue porque esperaba encontrarme la típica peli en que los americanos, más listos que nadie, van en plan salvadores del mundo a poner las cosas en su sitio por donde Sansón perdió el flequillo. Pero mira tú por dónde que no, que resulta que es una mezcla guapa de cualquier capítulo de CSI y peli de acción (que no de guerra), con la novedad de que pasa en los Emiratos Árabes, en vez de Irak.


    El principio es brutal, con esa masacre a lo bestia que montan los cuatro pirados suicidas de turno. Y, después, todo lo relacionado con la forma de ir investigando y descubriendo quién es el responsable de los ataques y dónde tendrá lugar el próximo atentado mola un huevo. Eso sí, que nadie se piense que, por la temática que tiene "La sombra del reino", es una peli de esas de trasfondo político a saco. De eso nada, monada. Aquí la intriga se mezcla con la acción (de esa de tiros, explosiones y zambombazos varios) de forma cojonuda. Tiene su parte "seria" y su parte de acción pura y dura, como todo lo que pasa durante los casi quince minutos de persecución ininterrumpida, desde que a los yanquis los atacan en una autopista, hasta que se cargan a los malos. Pero es sí, ya os digo que os va a dejar clavados al asiento.


    En fin, tampoco se puede contar mucho más de "La sombra del reino" para no destriparla. De todas formas, ya aviso que, aquí, no hay un único malo. Es decir, que los hijos del tío Sam no van detrás de un único chalado que está haciendo saltar media ciudad por los aires, sino que los malos de la función son los grupos esos de moros tarados que les da por cargarse a la peña en nombre de Alá y esas cosas tan civilizadas. Eso sí, no acaba siendo para nada un inconveniente para disfrutar de una peli tan entretenida como ésta. No es de las que verías en bucle (como sí pasa con otras películas de acción), pero te hace pasar un rato muy muy distraído y, lo mejor, es que la peli es buena y te acaba gustando. No se le puede pedir más.



    CINE DE LOS 90: "MEJOR... IMPOSIBLE"



    TÍTULO: MEJOR... IMPOSIBLE>

    DIRECTOR: JAMES L. BROOKS

    REPARTO: JACK NICHOLSON, HELEN HUNT, GREG KINNEAR, CUBA GOODING JR.

    DURACIÓN: 133 min.

    AÑO: 1997

    GÉNERO: COMEDIA

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Tras el gran éxito conseguido a principio de los años ochenta con la lacrimógena y oscarizada "La fuerza del cariño - Terms of endearment, 1983", el director James L. Brooks y el actor Jack Nicholson se volvían a ver las caras en la que, sin duda, es una de las mejores comedias de la década de los noventa, "Mejor... imposible", y un retrato fantástico de cómo el amor es capaz de cambiar completamente el carácter avinagrado del protagonista, de forma gradual. Todo este conjunto se vio recompensado con un aluvión de premios y distinciones, entre los que se encuentran los Oscar para su dúo protagonista principal, y un triunfo de taquilla más que merecido. ¿El secreto de semejante éxito? Las interpretaciones de su trío de actores, y un maravilloso guión.


    Melvin Udall (Nicholson) es un viejo cascarrabias lleno de manías. Detesta que la gente lo toque o roce, no pisa las junturas de las baldosas de la calle cuando camina, enciende y apaga compulsivamente al luz de su casa cuando entra y, sobretodo, detesta al perro de Simon (Kinnear), su vecino gay. Por otra parte, siente una particular atracción por Carlo (Hunt), la camarera del restaurante en al que acude asiduamente a comer. Un día, Simon, que es pintor artístico, es salvajemente asaltado en su casa por unos ladrones. Como consecuencia de las lesiones sufridas, durante la convalecencia de Simon, Melvin se ve obligado a cuidar de su perro. Sin embargo, lo que comienza siendo una relación de profundo odio entre Melvin y el animal, poco a poco, comienza a transformarse en una curiosa complicidad entre ambos, hecho que acaba teniendo su extensión hacia el resto de la gente cuando Simon le pide a Melvin que lo acompañe a Boston para pedirle ayuda económica a sus padres. Agobiado por la idea, Melvin recurre a Carol, a quien pide que los acompañe, a pesar de que ésta se muestra un tanto reticente a causa de la enfermedad crónica que padece su hijo.


    Para lograr establecer esta fabulosa conexión emocional con el espectador, la película contó con un acertadísimo reparto formado, en primer lugar, por un Jack Nicholson totalmente desenfrenado, que ofrece una de sus mejores interpretaciones, y cuyo mérito reside, sobretodo, en la capacidad para hacer evolucionar al personaje desde el egoísmo más absoluto hasta el altruismo más inesperado. Asimismo, Helen Hunt supo componer un personaje cuyo candor radica en la sutileza de los matices con los que lo interpreta y en saber estar a la altura del desafío que supone mantener el cara a cara con Nicholson durante casi toda la película (ver el momento en que Melvin se presenta en su casa para preguntarle cuándo volverá al trabajo para servirle, o como cuando le obliga a decirle un cumplido si no quiere quedarse cenando solo). Por su parte, tampoco se queda atrás Greg Kinnear, que se aleja por completo de la típica representación del homosexual de turno para centrarse en un personaje entrañable y conmovedor, que también acaba sorprendido por el enorme cambio que experimenta Melvin (queda demostrado en secuencias como aquella en que se desmorona ante Melvin al comienzo del film, o como cuando Carol le inspira para volver a dibujar a pesar de su brazo escayolado).


    En resumidas cuentas, "Mejor... imposible" se revela como una película enternecedora, tremendamente divertida, y aún mejor interpretada. Si a estos elementos se le añade la estupenda fotografía de John Bailey y la simpatiquísima música compuesta por Hans Zimmer, el resultado no puede acabar siendo más recomendable para distraerse durante un buen rato.



  • MR. HYDE DICE:

  • ¡Pero qué grande Jack Nicholson! Mira que ha hecho veces de pirado en sus películas, pero es que en ésta, aparte de exagerarlo todo por mil, se sale por donde se mire. No me extraña que le dieran el Oscar, ya que cuesta imaginar a otro actor diferente interpretando el mismo papel (aunque la cosa está en ver si, al final, é acaba siendo tan diferente como aparece en la peli, pero bueno). "Mejor... imposible" es una película estupenda, llena de situaciones divertidas que te han reír sin necesitar recurrir a tonterías de risa fácil (creo que el lunes ya decía algo parecido a esto). El guión es una pasada y, como os digo, la película, en su totalidad, una verdadera preciosidad. De hecho, merece la pena no sólo por la actuación de Nicholson sino por lo agradable que es toda la historia.


    Ahora, lo curioso del asunto es que, por muy mal que te pueda caer el personaje principal, lo cierto es que es complicado no sentir una cierta simpatía hacia el maniático es que abre y cierra cinco veces el pestillo de la puerta de su casa, o que usa una pastilla de jabón nueva cada vez que se lava las manos. Seguro que hay más de un individuo así suelto por el mundo poer, desde luego, dudo que llegue al nivel de buen rollo estilo cabroncete del pavo de la peli.


    "Mejor... imposible" tiene trozos cojonudos. para empezar, todo lo que tiene que ver con el perro ese canijo de su vecino. Ahí es donde ves que el personaje de Melvin empieza a caerte bien: las payasadas que va haciendo con el perro (como el momento que el chucho también evita pisar las líneas de separación entre los adoquines de la calle es genial), o como cuando le hace gestos con la cara para que decida volver con su dueño en vez de preferirle a él. Y, evidentemente, al contrario también sucede: cuando Melvin se pone triste tocando el piano porque el perro ya no está con él. Pero es que, además de eso, hay muuuucho más que querría destacar de la peli: la relación de amor - odio con la camarera de la que está enamorado pero con la que no puede dejar de ser un borde de cojones, el viaje en coche con su vecino gay y, prácticamente, cada grosería que se le ocurre al viejo. Es genial.


    Otro de los puntos a favor de la peli, como bien señala Jekykll, es que el público ve cómo va cambiando el personaje conforme avanza la historia. A diferencia de otra película a la que me recordaba mientras la veía, "Si la cosa funciona - Whatever works, 2009", de Woody Allen, el vejestorio que suelta lo primero que se le pasa por la cabeza, independientemente de que sea una grosería o no, no lo hace porque sí, sino porque de verdad ves que le sale casi sin querer. Por eso, acaba siendo tan estupendo ver cómo el trato diferente que empieza a mantener con la camarera y con el vecino terminan por cambiarlo de forma radical.


    En fin, que "Mejor... imposible" es, posiblemente, la mejor de las películas del "alocado" de Nicholson y, por qué no admitirlo, una de las mejores comedias de finales de los noventa. Una película que da igual en qué momento del día quieras ver, o en compañía de quién, porque fijo que te acaba gustando.



    martes, 4 de octubre de 2011

    CINE DE LOS 80: "BLADE RUNNER"


    TÍTULO: BLADE RUNNER

    DIRECTOR: RIDLEY SCOTT

    REPARTO: HARRISON FORD, RUGTER HAUER, SEAN YOUNG, DARY HANNAH, EDWARD JAMES OLMOS

    DURACIÓN: 117 min.

    AÑO: 1982

    GÉNERO: CIENCIA FICCIÓN

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Años antes de que se pusieran de moda en Hollywood las adaptaciones cinematográficas de las novelas y relatos cortos de Philip K. Dick, y vinieran adornadas de carísimos y espectaculares efectos especiales de la mano de otros directores de prestigio (Verhoeven, Spielberg...), a principio de los ochenta, el director británico Ridley Scott presentó la que acabaría elevándolo a la categoría de director de prestigio: la adaptación de "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas"?, que llegó a las carteleras de todo el mundo con el título de "Blade runner".


    Los Ángeles, año 2019. En un futuro post apocalíptico en el que la tecnología ha suplantado casi al ser humano, el agente de policía Deckard (Ford) es puesto al frente de una misión que consiste en localizar y acabar con seis cyborgs, llamados Replicantes, que han huido de su destierro de La Tierra, matando a cuantos humanos se ha interpuesto en su camino. Por su parte, el líder de estos humanoides, Roy (Hauer), junto con unos replicantes más, tratará de localizar a su creador, con el fin de que les extirpe de su organismo mecánico un dispositivo que limita su vida a cuatro años. Deckard aprovechará esta ventaja, así como la información facilitada por una enigmática mujer de la que sospecha que también se trata de un replicante (Young) para darles caza a todos.


    Menospreciada en el momento de su estreno por el público mayoritario, la crítica la erigió casi de inmediato como una de las películas de ciencia ficción más importantes de todos los tiempos. No es de extrañar tal entusiasmo, más teniendo en cuenta que su director había firmado unos años antes una de las películas clave de la historia en lo que a este género se refiere ("Alien. El octavo pasajero - Alien, 1979").


    Otra de las claves de tal distinción cabe encontrarla en la faustuosa puesta en escena de la historia ya que, haciendo gala de un ritmo más pausado y menos propio del cine de acción, Scott ubica la trama del largometraje en un Los Ángeles futurista completamente desprovisto de alma, donde las emociones parecen condicionadas a los estímulos producidos por los anuncios publicitarios, y donde la humanidad de ha resignado a vivir bajo un halo de oscuridad casi permanente. A este respecto, llama poderosamente la atención la impresionante dirección de producción del film, así como la facilidad con la que Scott le da ese toque de mecanización tanto a sus principales personajes (no en vano, en mismo Deckard acaba dudando de si no será él el sexto replicante), como la música electrónica compuesta por el griego Vangelis, muy de moda por aquel entonces al haber sido galardonado con el Oscar el año anterior.


    No obstante, estas virtudes que destacamos acaban siendo también el talón de aquiles de la película. Y es que hay que tener en cuenta que la ciencia ficción ya se empezaba a entender según el universo que cinco años atrás había comenzado a crear George Lucas, y que el cine de aventura, a su vez, se encontraba tremendamente influenciado por el miso Harrison Ford en su papel estelar de arqueólogo aficionado al riesgo. Por ello, cuando el público contempló "Blade runner" su desconcierto se tradujo en una completa indiferencia hacia el largometraje. Cosa que, por otra parte, acaba resultando comprensible, puesto que la película, por mucho que pretenda desmarcarse de otras producciones similares parece que olvida por momentos que uno de los principales motivos por los que se ruedan películas es para entretener a las audiencias. Desgraciadamente, "Blade runner", por mucho que se haya reivindicado después, sólo consigue este objetivo en una pequeña parte hecho que, por otro lado, no debe ser inconveniente para disfrutar de sus puntos a favor, que también los tiene.



  • MR. HYDE DICE:

  • Pues ésta será todo lo "película de culto" que quieras, pero es un petardo de cojones. Y conste que la he visto dos veces, más que nada porque me había quedado con la cosa de pensar que era un tostón cuando medio mundo está que no caga poniéndola por las nubes. La primera vez me pareció un bodrio, no sé si porque esperaba encontrarme con algo parecido a las pelis de "La guerra de las galaxias" o qué pero, quitando de dos o tres momentos, el resto me aburrió como a una oveja. La segunda vez que la vi, fue en uno de los programas esos que presentaba Garci en La 2, en el que te explicaban un poco la peli, con lo que pensé que sería cojonudo escuchar qué ven de genial en ella los entendidos, a ver si es que soy muy tonto y me he dejado algo pendiente de ver, o que no me he fijado en algún detalle. Bueno, pues tampoco. Esa segunda vez me pareció un truño como la primera.


    Estoy de acuerdo en que los efectos especiales están currados, que los decorados de ese Los Ángeles futurista está estupendo (aunque no sé por qué todas las películas futuristas se piensan que, en el futuro, el mundo estará hecho una mierda y lleno de basura y rendijas humenates... en fin), y algunas escenas, como la del discurso final del cyborg rubio bajo la lluvia molan. Pero ahí acaba todo. El resto pretende ser una peli de las que marcan época pero, a mí, personalmente, no me extraña que fuera un fracaso de taquilla, porque es un coñazo.


    La historia reconozco que tiene gancho, y que podría haber dado lugar a una peli de acción trepidante, y con toques policiales estupendos pero, en lugar de eso, es como si el director y el montador se hubieran fumado algo raro y, en la sala de montaje, hubieran querido que ese momento de relax afectara a toda la peli. Pues lo consiguen, ya lo creo que sí, porque es lenta hasta decir basta. Ya os digo que, a excepción de un par de secuencias de mamporros y disparos (que son dos contadas), el resto quiere ser un pedo mental basado en la idea de mantener el misterio de quién es un robot y quién no. Bueno, pues a mí, después de la primera media hora, ya me importaba una leche quién lo fuera, y al acabar la película, me la soplaba del mismo modo.


    En fin, que no quiero contradecir a los que dicen que saben, pero en la nada humilde opinión de un servidor, "Blade runner" es no es más que una película aburrida y lenta como ella sola. Que podrá tener toda la etiqueta de película de culto que se le quiera reconocer, pero eso no es incompatible con que sea un bodrio de cuidado. Lo dicho, le quitas las dos escenas de turno y, del resto, sobra todo.





    lunes, 3 de octubre de 2011

    CINE CLÁSICO: "¿QUÉ ME PASA, DOCTOR?"


    TÍTULO: ¿QUÉ ME PASA, DOCTOR?

    DIRECTOR: PETER BOGDANOVICH

    REPARTO: BARBRA STREISAND, RYAN O'NEIL, MADELEINE KAHN, KENNETH MARS, AUSTIN PENDLETON

    DURACIÓN: 94 min.

    AÑO: 1972

    GÉNERO: COMEDIA

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Encontrarse, dentro de la filmografía de Peter Bogdanovich, una película como "¿Qué me pasa, doctor?" es tanto un hecho insólito como una auténtica maravilla. El director neoyorquino, más conocido por sus larogmetrajes dramáticos ("Luna de papel - Paper moon, 1973", "Máscara - Mask, 1985") que por sus comedias ("¡Qué ruina de función! - Noises off!, 1992"), consiguió con la película que hoy comentamos una de las obras maestras de la comedia y, lo que es más complicado aún, una obra maestra indiscutible de guión. Dada la frecuencia con la que el cine de comedia suele olvidarse de que la buena base de toda película cómica no es la historia sino su guión, en "¿Qué me pasa, doctor?" se logró una armonía perfecta entre ambos elementos, haciendo que su delirante argumento rebosara ingenio por los cuatro costados.


    Howard Bannister (O'Neal) es un musicólogo, con un carácter tan dócil como sumiso a las directrices de su posesiva prometida Eunice (Kahn). Ambos acuden a San Francisco para que Howard defienda en una ponencia una tesis sobre rocas musicales que le puede hacer ganar un prestigioso premio. Sin embargo, en un momento en que éste acude a una droguería para comprar unas aspirinas, conoce de forma accidental a Judy Maxwell (Streisand), una alocada muchacha que decidirá hacerse pasar por su prometida ante todo el mundo tanto para conquistar a Howard como para alojarse gratis en el lujoso hotel donde se va a realizar la recepción de los premios. La situación se complica cuando los maletines de Howard y Judy, que son idénticos, se acaban mezclando con otros, también iguales que pertenecen a un espía del gobierno y a una adinerada anciana que va a ser objeto de un robo.


    Como si se tratara de una más de las geniales comedias de Blake Edwards, "¿Qué me pasa, doctor?" sabe desarrollar cada situación con un ingenio arrebatador. De entrada, llama la atención el desfile constante de personajes que no paran de mezclarse entre ellos, sin que el espectador pierda, en ningún momento, el hilo argumental. Asimismo, las frases de cada diálogo magníficamente interpretado por un insólito reparto de actores en pleno estado de gracia contiene alguno de los mejores momentos vistos en una comedia durante mucho tiempo (el intercambio de conversaciones antes, durante y después de la recepción de los premios es incomparable). Y, además, cuando el público piensa que ya no se puede rizar más el rizo (tras la estrambótica escena nocturna en las habitaciones del hotel -incendio incluido-), pues resulta que el director y guionistas se sacan de la manga una de las persecuciones más alocadas que se recuerdan en una pantalla de cine (con perdón de Stanley Kramer y su mundo loco loco loco): aquella que envuelve a la pareja protagonista en un triciclo de helados, y al resto de perseguidores en tres coches más, todos con la intención de hacerse con los maletines que han sido robados.


    En resumen, "¿Qué me pasa, doctor?" es una película atemporal, cuyo talento ha quedado patente desde el momento de su estreno, y que hoy en día continúa figurando como una auténtica obra sin igual del mundo de la comedia. Fantástica. Sublime.



  • MR. HYDE DICE:

  • ¡Qué despelote de película! En serio, me cuesta imaginar cómo de inspirados tenían que estar los que escribieron el guión de esta peli tan genial, cómo se les ocurrió tal cantidad de situaciones divertidas y tanto diálogo tronchante. Es como mezclar una peli de Blake Edwards con la verborrea de Tarantino (salvando las distancias, obvio). No hay una secuencia que no dé risa, y lo mejor es que casi sin pretenderlo, es decir, que no recurren a las típicas polladas del tipo de las de "Agárralo como puedas" y todas las imitaciones baratas del estilo. Aquí cada momento es brutal, siempre y cuando se siga con atención lo que dicen los personajes, que ya os digo yo que hablan y mucho.


    La primera vez que vi "¿Qué me pasa, doctor?" fue hace la pera de años. Pero os aseguro que no pasa más de un año desde entonces en que no me la vuelva a poner para partirme el culo, aunque esté yo solo viéndola. De hecho, no sabría destacar un solo momento: el lío de las habitaciones en el hotel, la cena de la entrega de premios, la persecución final al triciclo en el que se han llevado todos los maletines (impresionante el momento del dragón chino). Y lo más sorprendente de todo es que dos actores que, a priori, parecen ser más sosos que la castaña como Ryan O'Neal y Barbra Streisand te hacen reír casi contra su voluntad.


    De hecho, esa es una de las mejores cualidades de la peli, que te hace reír sin buscar la risa fácil. Al personaje de Howard lo ves realmente agobiado por culpa de la pirada esa que se ha cruzado en su camino, y a la otra -Judy creo que se llama- queda claro desde el principio que le falta más de una tuerca y que monta los pollos que monta porque esa es su forma de ser, independientemente de quién se le atraviese.


    En fin, sé que no es una película que pasen por la televisión con mucha frecuencia, pero sé que, con motivo de su reedición en DVD, ha vuelto a salir en algunos videoclubs y, por supuesto, en centros comerciales. Así que os recomiendo de veras que si queréis pasar un rato divertidísimo y reíros con ganas, no perdáis la oportunidad de ver esta genial película. De las que sigues recordando con el paso del tiempo, os lo digo yo.



    domingo, 2 de octubre de 2011

    CINE EN CARTEL: "CÓMO ACABAR CON TU JEFE"



    TÍTULO: CÓMO ACABAR CON TU JEFE

    DIRECTOR: SETH GORDON

    REPARTO: KEVIN SPACEY, JENNIFER ANISTON, COLIN FARRELL, JASON BATEMAN, CHARLIE DAY, JASON SUDEKIS, DONALD SUTHERLAND

    DURACIÓN: 100 min.

    AÑO: 2011

    GÉNERO: COMEDIA

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Teniendo en cuenta cómo han ido las cosas por el mundo recientemente, que se estrene en las carteleras españolas una película como "Cómo acabar con tu jefe", casi parece una burla de mal gusto. Sin embargo, lejos de pretender serlo, el largometraje dirigido por Seth Gordon (el mismo que dirigió la simplona y olvidable comedia "Como en casa en ningún sitio - Four Christmases, 2008") se revela como una comedia irreverente tremendamente divertida y llena de situaciones tan desesperantes como graciosas. Y todo gracias a un avispado guión pero, muy especialmente, al papel secundario de actores de lujo (Spacey, Farrell y Aniston), demostrando lo divertidos que pueden ser interpretando a una serie de despóticos personajes a los que no tienen acostumbrado al público.


    Nick, Dale y Kurt (Bateman, Day y Sudeikis, respectivamente) son tres grandes amigos que, por circunstancias del destino, han visto como ha empeorado su situación laboral a causa de sus jefes. En el caso de Nick, su jefe, un maniático llamado Dave (Spacey) con tendencia a los estallidos súbitos de violencia, le tiraniza forzándolo a trabajar más y más horas con la promesa de un ascenso que nunca llega. Dale es ayudante de dentista en la clínica que dirige la doctora Julia Harris (Aniston), una devorahombres obsesionada con que Dale se acueste con ella, para lo que lo provoca y acosa constantemente, a pesar de que éste se va a casar en breve con su prometida. Kurt, que trabaja en una empresa química, tras el fallecimiento de su querido superior (Sutherland) ve como el hijo de aquel, Bobby (Farrell), asume la dirección de la empresa y se concentra más en celebrar juergas y esnifar todo lo que tiene al alcance, antes que preocuparse por el buen funcionamiento del negocio. Desesperados por la situación, a los tres amigos se les ocurre que una forma de acabar con sus problemas sería liquidar a sus jefes, para lo que acaban solicitando asesoramiento a un extravagante personaje llamado Hijoputa Jones (Foxx).


    El fenómeno desatado hace un par de años con "Resacón en Las Vegas - The hangover, 2009" y su secuela parece haber puesto de moda la realización de comedias fundamentadas en un sentido del humor tosco y grosero, pero de lo más eficaz para explicar la historia que se nos está contando. Si "Cómo acabar con tu jefe" no estuviera concebida de esta forma, posiblemente fuera mejor película pero, desde luego, no hubiera causado la misma sensación en el público, que acoge los momentos más embarazosos y bromas más zafias con los brazos abiertos. Y, lo cierto, es que las situaciones -por muy imposibles de creer que sean- están planteadas de una forma tan divertida, que hasta el espectador más exigente acaba sintiéndose cómplice involuntario de estas bromas.


    Evidentemente, "Cómo acabar con tu jefe", exagera muchísimo el carácter tiránico de los superiores de los tres protagonistas, ya que debe servirles de excusa para, así, planificar su ejecución. Y esto es aprovechado por Spacey, Aniston y Farrell para dar rienda suelta a sus interpretaciones, haciendo de los momentos en que ellos están en pantalla los más acertados del largometraje: ver cuando el jefe al que da vida Spacey obliga a Nick a beberse un vaso lleno hasta los topes de whisky a las ocho de la mañana; cuando la dentista interpretada por Aniston quiere hacerle el amor a Dale encima de su prometida sedada a cambio de no enseñarle ciertas fotos; o como cuando el cocainómano al que da vida Farrel se empeña en que Kurt despida a aquellos trabajadores que no le dan "buen rollo".


    Estos momentos acaba combinándose con otros de más desenfreno, como el momento del interrogatorio en la comisaría de policía de los tres amigos, o como cuando, mientras éstos escapan en su coche de las embestidas de Dave, es Dale quien tiene que decirle guarrerías por teléfono a su jefa para que ésta no le cuente a su prometida más de lo que debe. En resumidas cuentas, "Cómo acabar con tu jefe" es una película un tanto ordinaria pero muy divertida, con bromas bien diseñadas y con el añadido de sentirte cómplice de los personajes junto con el resto de público de la sala que ríe a carcajadas las abundantes bromas.



  • MR. HYDE DICE:

  • Me encantan las comedias. Y si, además, me meo de risa con ellas, mucho más. "Cómo acabar con tu jefe" es una de las pelis que me han hecho reír con ganas, a pesar de que, en un principio, me resistía a verla como un gato a darse un baño -y es que no soporto las mierdas que hace Jennifer Aniston, lo siento mucho, pero es así-. Pero me alegro, dicho sea de paso, porque si además de gastarte la pasta en una entrada de cine (que ya cuesta lo suyo), encima la peli que ves es una pollada de comedia, te entran unas ganas salvajes de matar a alguien. Eso sí, que nadie se confunda, que no estoy diciendo que "Cómo acabar con tu jefe" sea una obra maestra. Lo que sí consigue, y con creces, es que te partas el culo.

    El humor que tiene no es muy sofisticado que digamos. Es del estilo de las de resacón en Las Vegas, para que os hagáis una idea. Funciona más el humor de las situaciones en las que se ven atrapados los tres prinagos que se quieren cargar a sus jefes, que lo que cuentan (y eso que te descojonas cuando los ponen a caer del burro). Pero el conjunto de la peli da un buen rollo total, y tienes la sensación de que todos los actores se lo pasaron pipa haciendo la peli. Hasta la pavisosa de la Jennifer Aniston se sale haciendo de putón verbenero, y se deja de las paridas tan monumentales de películas que ha estado haciendo antes.

    No sé muy bien, si tuviera que destacar algún momento en particular de "Cómo acabar con tu jefe" con cuál me quedaría porque, como ya os digo, toda la película es divertida desde el comienzo. Supongo que cuando uno de los tres tontos del haba le salva la vida al jefe que interpreta Kevin Spacey cuando, en realidad, lo que tendría que haber hecho es justo lo contrario. O como cuando se colocan accidentalmente con la cocaína que tiene en su casa el personaje de Colin Farrel y se ponen como una moto. O como cuando uno de ellos se larga a toda pastilla del sitio donde ha ocurrido un asesinato.

    En fin, ya os digo que "Cómo acabar con tu jefe" es una película de humor tirando más bien a lo grosero e irreverente, pero que plantea situaciones con las que el público se puede identificar de una forma tan inmediata que, al final, no puedes sino acabar riéndote de las payasadas que hacen estos tres pirados para salirse con la suya. Si queréis pasar un rato divertido y reíros con ganas, creo que, ahora mismo, de las películas que hay en cartel, ésta es una de las mejores opciones.



    sábado, 1 de octubre de 2011

    CINE A DESCUBRIR: "EL CÓDIGO"


    TÍTULO: EL CÓDIGO

    DIRECTOR: MANUEL BOURSINHAC

    REPARTO: SAMY NACERI, SAMUEL LE BIHAN, CLOTILDE COURAU, PHILIPPE NAHON, MARIE GUILLARD, MICHEL DUCHAUSSOY

    DURACIÓN: 102 min.

    AÑO: 2002

    GÉNERO: POLICIACO

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Dris (Le Bihan) es un ex presidiario que pretende rehacer su vida tras cumplir condena. Para ello, empieza una nueva vida en un barrio periférico de París en compañía de su mujer, Lisa (Guillard), y trabajando como mozo de carga en un almacén de frutas y verduras. Una mañana, se presenta ante él Yanis (Naceri) su primo y antiguo camarada de fechorías para proponerle un nuevo negocio. Dris se niega, exponiéndole su nueva situación, por lo que Yanis acaba recurriendo tanto a la antigua amante de Dris, Nina (Courau) como al hermano pequeño de Dris para conseguir que éste se vuelva a unir a la pequeña comunidad árabe de delincuentes, que pretenden dar un importante golpe.


    Quienes hayan tenido ocasión de ver la estupendísima película de Brian de Palma, "Atrapado por su pasado - Carlito's way, 1994", el argumento de "El código" les sonará bastante. Al fin y al cabo, esta producción francesa parte de la misma premisa -otro ex convicto que, tras pagar su deuda con la sociedad entre rejas, decide reformarse a su salida, a pesar de que sus antiguos compañeros harán lo posible para que vuelva al "negocio"-, aunque no deja de ser cierto que se aparta de la forma de plasmar el tema que tienen las producciones más hollywoodienses.


    En primer lugar, llama la atención el retrato de las bandas criminales árabes que juegan un importante papel en el film, ya que no suele ser habitual en los largometrajes actuales aunque, no obstante, tratándose de una producción francesa -aproximadamente, el veinte por ciento de la población gala es de ascendencia árabe-, tampoco resulta de lo más extraño (al respecto ver secuencias como aquella en que un familiar adolescente de los protagonistas empieza a rezar plegarias en árabe antes de ser ejecutado en un camión de transporte de carne). Y, lo mismo, podría decirse de los gitanos (Nina es gitana y muestra ante Dris su orgullo de serlo para condicionarle a actuar de una determinada forma).


    En segundo lugar, la forma de plasmar la violencia es tan dura como directa. El director no se anda con rodeos a la hora de mostrar ejecuciones con una frialdad y precisión asombrosas, tanto si el público se las espera (el tiroteo final en el depósito de coches) como no (lo que sucede en el interior del coche en el que huyen Dris y Yanis con más miembros, tras el asalto a un furgón blindado).


    Y, en tercer lugar, al tiempo que se suceden los episodios de ataques y represalias, se deja claro desde el comienzo que la ley dictada debe ser aplicada, pero que la ley de la "familia", al más puro estilo mafioso, está por encima de todo y todos. No en vano, es la existencia de esta ley (llamada "La Mentale" en el original francés, y cuyo título da nombre al film en la versión original), lo que acaba condicionando la vuelta a la delincuencia de Dris, aunque éste, al igual del personaje de Al Pacino en el largometraje al que hacíamos referencia más arriba, trata desesperadamente en todo momento de encontrar la salida tanto al acoso policial como al de sus colegas criminales.


    En resumen, "El código" es una película policiaca excelente, alejada de los tópicos más explotados por Hollywood, y que se centra en un argumento actual, realista y con ánimo de sacudir al espectador de forma que éste se adentre junto con los protagonistas en ese mundo de delincuencia y leyes no escritas que se nos presenta. Una película dura pero muy bien hecha la que merecer la pena reivindicar.



  • MR. HYDE DICE:

  • Para ser sincero, no esperaba que me gustara tanto esta película. No digo que me haya parecido la leche, pero sí que imaginaba que sería la típica peli del ladrón que se quiere reinsertar en la sociedad y acaba de mierda hasta las cejas. Y, en cierto modo es así, pero tiene un algo que la aleja de esas escenas que ya hemos visto mil veces antes. Supongo que será por la forma de mostrar la realidad. "El código" es una peli que parece real, me explico. En las pelis americanas, el héroe de turno, aparte de arrastrar un huevo de conflictos morales, no deja de ser un poco "fantasmilla", es decir, que cuando le toca volver al tajo (entendiéndose por "tajo" que tiene que volver a hacer las cosas por las que acabó yéndose a la trena), lo hace con un cargo de conciencia tremendo, y sin soltarse un pedo cerebral de esos que los llevan a dar golpes brutales o haciendo piruetas tipo misión imposible. En "El código" la acción es más ruda imposible, y la violencia está en la pantalla con un realismo y sin artificios que no suele ser normal en una película comercial. Tampoco es que la sangre esté saltando cada dos por tres, que nadie se equivoque, pero cuando un personaje le pega un tiro a otro, no hay nada que lo adorne, ni música ni chorradas, le mete la bala en el cocotero y punto.


    Puede que sea por eso que me pareció una peli digna de recomendar. La trama policiaca es cojonuda, y el hecho de que un criminal crea tan en serio que existe un código moral que le obliga a responder cuando uno de los suyos está en apuros está plasmado en la peli de una forma más clara y evidente imposible. Pero no sólo se queda ahí la cosa, sino que, en la historia, también queda patente que quien juega con fuego, se acaba quemando, lo que le da un toque extra a la peli que hace que te guste aún más.


    De todas, formas, no todo son cosas buenas. Es cierto que esa crudeza de algunas situaciones contrasta un poco con otros momentos de la peli que le quitan algo de ritmo a la cosa (el lío amoroso de Dris con Nina -y que acaba cogiéndole, metafóricamente, por los huevos para que vuelva al antiguo "negocio"-), o que no pegan demasiado con el carácter que parecen querer dar los personajes (la relación de Yanis con su padre). En cualquier caso, "El código" es una peli muy buena de cine policiaco, con su argumento que engancha y hace que te olvides del resto y te quedes pegado a la pantalla para ver de qué forma consigue salir bien el personaje que te cae bien (Dris) y cómo acaba pagando el que te cae mal (Yanis). Muy aconsejable, aunque sea para ver una peli de delincuentes que se aparta notablemente de lo que suele llegarnos del otro lado del charco. Sé que no es una peli muy fácil de encontrar, ya que creo que aún no la han pasado por la tale, y que en los videoclubs y tiendas no suele estar entre lo más comercial. Pero, si tenéis ocasión de conseguirla, hacedlo porque merece la pena.



    viernes, 30 de septiembre de 2011

    ESTRENOS DE VIDEOCLUB: "AGUA PARA ELEFANTES"


    TÍTULO: AGUA PARA ELEFANTES

    DIRECTOR: FRANCIS LAWRENCE

    REPARTO: ROBERT PATTINSNON, REESE WITHERSPOON, CHRISTOPH WATLZ, HAL HOLBROOK, JIM NORTON

    DURACIÓN: 115 min.

    AÑO: 2011

    GÉNERO: DRAMA

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Los productores de Hollywood son desconcertantes. Tienen un olfato único para captar oportunidades de oro, al igual que para desaprovechar oportunidades fantásticas de lograr grandes éxitos de taquilla. Esta reflexión viene a cuento de la salida en alquiler de la recientemente estrenada "Agua para elefantes". ¿Y por qué decimos esto? Pues, en primer lugar, porque "Agua para elefantes" es la adaptación de una novela de éxito en los Estados Unidos -desconozco si también en el resto del mundo-, escrita por Sara Gruen, y que contiene todos los elementos que debe tener cualquier comedia romántica que se precie, y de los que luego hablaremos. En segundo lugar, porque se ha apostado por actores que anteriormente han triunfado en la taquilla y que, salvo raras excepciones, fracasan cuando estrenan un nuevo largometraje. Y, en tercer lugar, porque los medios con los que cuentan para realizar la película son excelentes (decoración, fotografía, banda sonora...). Ahora bien, los resultados, al menos en este caso, no se encuentran a la altura de tan altas expectativas, a pesar del tirón inicial que se podría deducir de su historia.


    Estados Unidos, década de los 30. Jacob (Pattinson) es un joven de origen polaco que ha perdido a sus padres en un accidente de coche y, con ellos, tanto su casa como sus pocos ahorros y la oportunidad de licenciarse como veterinario. Decidido a probar suerte en alguna gran ciudad, una noche se sube a un tren sin saber que se trata del tren de una compañía de circo. A pesar de que no es muy bien recibida su intrusión, un anciano de ascendencia también polaca llamado Camel (Norton) se hace cargo del chico, a quien toma bajo su protección. Jacob, tras llamar poderosamente la atención de August (Waltz), el tiránico director del circo, consigue un puesto en la compañía como veterinario y entrenador de la nueva adquisición: una elefanta llamada Rosie que parece destinada a relanzar la alicaída carrera comercial del circo. No obstante, las cosas se complican cuando Jacob conoce a Marlena (Witherspoon), la mujer de August, de quien se enamora.


    Como se puede deducir, parece evidente que con tales medios técnicos y artísticos, podríamos estar hablando de una película excelente, al menos dentro de su género (el de drama romántico). No obstante, hay un elemento que, sin desmerecer en exceso, resulta tremendamente equivocado: la elección de su realizador, Francis Lawrence. Lawrence, que ha demostrado con creces su valía como director de películas de ciencia ficción con "Constantine - Constantine, 2005" y "Soy leyenda - I am legend, 2007", parece perdido en el mundo de ilusión y espectáculo que sirve como telón de fondo de esta historia romántica. De hecho, da la sensación de que Lawrence, no sabe muy bien cómo aprovechar momentos decisivos del film para hacer avanzar la acción (la secuencia en la que Jacob se sube al tren, o cuando conoce a August o, incluso, cuando se besa por primera vez con Marlene tras huir de una redada anti alcohol). Es más, si la fascinación que siente por los decorados de Jack Fisk (marido de la actriz Sissy Spacek y habitual colaborador del director Terrence Malik) y fotografía del extraordinario Rodrigo Prieto la hubiera sabido traducir con la cámara, el ritmo hubiera cambiado notablemente, no haciendo que haya secuencias que carezcan del dramatismo que merecerían (el sacrificio de un caballo, al comienzo del film), o que no aporten nada al relato (las constantes cenas a tres bandas entre Jacob, Marlene y August).


    Lástima que no se haya hecho cargo de la dirección el responsable de adaptar el guión de "Agua para elefantes", el también director Richard LaGravenese, quien sí ha demostrado sobradamente que es capaz de filmar dramas románticos que funcionan de maravilla (así lo hizo con "Posdata: te quiero - P.S. I love you, 2007"). Así pues, "Agua para elefantes" acaba siendo un proyecto fallido de ofrecer al público una película romántica llena de emociones y con un escenario tan original como es el mundo del circo, que no hay sido utilizado con demasiada frecuencia en el mundo del cine. Lástima que ésta, desde luego, no vaya a ser la opción más recomendable para alquilar esta semana. Desde luego, los ingredientes sí que los tenía.



  • MR. HYDE DICE:

  • Esta peli es un poco petardo. Cuando empiezas a verla, medio tienes asumido que es una peli como para mujeres, y que te va a tocar asistir a la típica historia del pobre chaval que se enamora de una mujer que ya está comprometida con el malo de la función y que, después de un poco de tira y afloja, acabarán juntos. Pues la cosa más o menos va por ahí, aunque no es ni chicha ni limoná. Me explico. Como peli que sigue ese cliché contado ya mil veces, acaba siendo un poco más original (la peli no se centra sólo en los dos protagonistas, sino que la vida en el circo acaba dándole un toque de originalidad que no está en las otras castañas de turno) pero, como película de drama serio, no cuela ni a la de tres.


    A mí, para ser sinceros, me ha aburrido. No es que sea mala ya que, por suerte, os digo que no es la clásica mierda que suele hacer la rubia esa con cara de boba que sale en la peli. Pero, tras los primeros veinte minutos, la historia ya me importaba un pimiento. Más que nada porque era más previsible que el 99% de las pelis románticas. ¿Que tiene lugar en un circo, en los años 30? Vale, mola. ¿Que los protagonistas se encuentran en medio de la gran depresión estadounidense, teniendo que partirse la cara para poder ganarse un mendrugo de pan? Está bien, queda claro que la protagonista no va a ser una niña mona de Nueva York que trabaja como periodista o en una galería de arte. ¿Que el villano de turno no es tan malo malísimo como suelen ser los malos de la función? Sí, también (aunque esto no es gracias al guión, sino a que el actor, Christoph Waltz actúa de coña). Pero ahí empieza y acaba toda la originalidad de la peli.


    "Agua para elefantes" es una peli que parece que está empaquetada como para gustar al público, aunque con tanto actor guapito de cara (a mí, personalmente, me parecen más feos que un mandril chupando un limón), tanto súper decorado y tanta chufla, parece que se han olvidado de que la peli tiene que tener un cierto ritmo y un gancho que haga que, por muy previsible que pueda ser la peli, consiga el que la haya sacado del videoclub no se arrepienta de su decisión. Dicho en otras palabras, que se ha preocupado más por el envoltorio que por asegurarse de que el contenido entretenía y gustaba. Y, en lugar de eso, "Agua para elefantes" acaba siendo aburrida, tanto para ellos (que no tienen más remedio que papársela para darle gusto a la parienta) como para ellas (que, a mitad de película, te sueltan eso de "es un poco lenta, ¿no?"). No es que se os vayan a caer los ojos de la cara por verla pero, si os tenéis que decantar por alguna peli este finde en el videoclub, no pasa nada si ésta la dejáis para otro momento. No os perdéis nada.



    jueves, 29 de septiembre de 2011

    CINE ACTUAL: "300"


    TÍTULO: 300

    DIRECTOR: ZACK SNYDER

    REPARTO: GERARD BUTLER, LENA HEADEY, DAVID WENHAM, DOMINIC WEST, MICHAEL FASSBENDER, RODRIGO SANTORO

    DURACIÓN: 117 min.

    AÑO: 2007

    GÉNERO: AVENTURAS

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Los tiempos están cambiando. Cuando el séptimo arte permite realizar aproximaciones a otras formas de expresión artísticas, como es el caso del cómic, existen dos posibilidades: que el resultado sea un nuevo producto tan fascinante como revolucionario ("Sin City. Ciudad del pecado - Sin City, 2005", por ejemplo), o que acabe siendo una enorme decepción (caso de "The Spirit - The Spirit, 2008"). Afortunadamente, "300" se encuentra, por méritos propios, en el primero de estos grupos. Y es que el aterrizaje en las pantalla de todo el mundo de esta novedosa cinta de acción cautivó al público con su acertada mezcla de violencia y aventura, en la que se pretendía recrear la obra gráfica del dibujante Frank Miller, cuyo argumento principal relataba el enfrentamiento de los espartanos con los persas -con muchísimas licencias históricas-, cinco siglos antes del nacimiento de Cristo.


    El rey Leónidas (Butler), ante la inminente llegada de las tropas invasoras lideradas por el rey Gerges (Santoro), decide abandonar en Esparta a su mujer (Headey) e hijo para acudir, en compañía de sus mejores hombres, a combatir la amenaza extranjera. De esta forma, un mini ejército formado por trescientos de los mejores soldados de la región, se enfrenta a miles de atacantes foráneos, consiguiendo plantarles cara con una violencia y crueldad únicas, hasta su último aliento.


    En una película como "300" llama la atención que, a pesar de que su argumento sitúe la historia en un periodo decisivo para el devenir histórico de la humanidad, le permite a su director, el visionario Zach Snyder, realizar una adaptación en la gran pantalla mucho más cercana al cómic de Miller que no a lo recogido en los miles de libros de historia que tratan dicho tema. Por este motivo, el largometraje depende casi en su totalidad no del guión recitado por sus intérpretes, sino de las asombrosas escenas confeccionadas por el realizador, capaz de embelesar al público tanto con una secuencia de batalla (indescriptible el travelling con el que da comienzo el primer enfrentamiento de los espartanos con los persas, en el que éstos son casi presentados como auténticas apisonadoras humanas capaces de arrollar a cuantos se interpongan en su camino -bolas de fuego incluidas-, o cómo un monstruoso enemigo casi arranca el caso de Leónidas con la punta de una de sus lanzas), como con momentos más pausados (la consulta de Leónidas al oráculo, la descripción visual de la corte del rey Gerges).


    "300" es una película poderosísima desde un punto de vista visual. Evidentemente, hasta el espectador menos avispado sabe de sobra que todo lo que está contemplando se trata de trucajes visuales (no en vano, sólo un diez por ciento de los decorados que aparecen en la película son tangibles). Pero, por suerte, el conjunto del largometraje está tan cuidado y las piezas encajan de una forma tan efectiva que, adornando el conjunto con algún que otro momento de réplicas brillantes (Leónidas negándose a arrodillarse ante Gerges porque le duele un poco la rodilla, o preguntándoles a tropas de refuerzo a qué se dedica cada uno de sus soldados para, acto seguido, demostrar que sólo los suyos son auténticas máquinas de matar -ya clásico el "Ahú, ahú" con el que los espartanos corroboran la afirmación de su rey-), consigue hacer que el largometraje sea un ejemplo de pasatiempo bien diseñado, muy bien ejecutado y tan divertido como emocionante y deslumbrante. Una cinta de acción muy bien llevada que se sabe disfrutar si se acepta, desde su comienzo, la premisa que el director exige del público. En caso contrario, puede llegar a resultar un tanto decepcionante.



  • MR. HYDE DICE:

  • ¡Qué peli más guapa! Lástima que ya la hayan pasado hasta el aburrimiento, porque es de esas que flipas cuando ves por primera vez y te quedas con ganas de una segunda. A las tías que os gusten los machos romos más cuadrados que un equipo de fútbol, estaréis en la gloria, y los tíos a los que les molen las pelis de batallas en plan bestia se lo pasarán pipa. La estética de "300" no se había utilizado antes, y fue por eso que se convirtió en un éxito brutal. Lo malo, insisto, es que o lo han parodiado tanto o lo han imitado en otras veinte películas más que, si lo vuelves a ver ahora, ya casi ha perdido todo su encanto.


    Ahora, lo que es la peli, se sale por todos los lados. No sólo te refresca un poco la memoria sobre la historia de los espartanos y su conquista por parte de los persas, sino que lo consigue haciendo que te lo pases teta y que flipes en colores con las imágenes tipo cómic que dan cuerpo a la peli.
    Ahora bien, no tiene nada que ver con el estilo que tenía "Sin City. Ciudad del pecado". Y digo esto, más que nada, porque a mi chica le pareció una mierda la peli de Robert Rodriguez, pero esta le encanto (no me preguntéis si fue por la peli o por los espartanos, que aunque tenga bastante clara la respuesta, me parece que no quiero saberla). Por eso, cuando os cuento que tiene un aire de cómic me refiero a que sus imágenes son más propias de los tebeos, con esos planos a cámara lenta y luego rápida, esa sangre saltando hacia la cámara como si te estuviera escupiendo y, sobretodo, por todo el tema de decorados, que parece como de cuento.


    Ahora bien, si aceptas en juego y esa estética no te molesta, acabas disfrutando como un enano. Como película de aventuras y acción lo tiene casi todo: escenas de lucha acojonantes (cómo arrojan a un pozo sin fondo a los enviados de los persas, la lluvia de flechas que les cae a los espartanos, o cómo se cargan a uno de los emisarios del rey Gerges) e imágenes que se te quedan en la memoria (la pila de cadáveres persas que construyen los espartanos a modo de protección, o cómo los espartanos empujan a los persas hacia un precipicio para tirarlos, o el naufragio de aliados de los persas que ven los espartanos desde lo alto de un acantilado).


    El problema de la peli viene cuando, de tanto querer darle esa estética revolucionaria, acaban pasándose de la raya. Y me refiero, por ejemplo, al rey Gerges. ¡Joder macho, que parece el líder de unas drag queens! Dudo bastante que el rey de verdad fuera la mitad de... "cosa" que es el que aparece en la peli. O el jorobado ese traicionero, que una cosa es estar jorobado, y otra parecer el fruto de Quasimodo y el Pozí. Pero vamos, esto son cosas que no acaba siendo impedimento para que cuando escuchas eso de "¡Espartanos, esta noche cenamos en el infierno!", se te pongan todos los pelos de punta. Yo me lo pasé de vicio viéndola, y os animo a que, si aún no la hayáis visto, le dediquéis un par de horitas al tema. Impresionante, de verdad.



    miércoles, 28 de septiembre de 2011

    CINE DE LOS 90: "RESPLANDOR EN LA OSCURIDAD"


    TÍTULO: RESPLANDOR EN LA OSCURIDAD

    DIRECTOR: DAVID SELTZER

    REPARTO: MICHAEL DOUGLAS, MELANIE GRIFFITH, LIAM NEESON, JOELY RICHARDSON, JOHN GIELGULD

    DURACIÓN: 113 min.

    AÑO: 1992

    GÉNERO: INTRIGA

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Hay que ver lo que han dado de sí en el cine las historias de espías en los años de dominio del nazismo. Desde largometrajes más clásicos como "Cortina rasgada - Torn curtain, 1966", o con excelentes secuencias de acción como "El desafío de las águilas - Where eagles dare, 1968", hasta propuestas más recientes como la espléndida "El libro negro - Zwartboek, 2006", es larga la sucesión de películas que han centrado su atención en hilos argumentales cuya base es la infiltración de espías del bando aliado tras las líneas nazis, y de la complicación y riesgo que supone conseguir que su misión sea un éxito. Por lo que respecta a "Resplandor en la oscuridad", el director David Seltzer (quien, dicho sea de paso, tuvo una más que breve carrera como realizador de largometrajes), cuenta con unos estupendos protagonistas y con un amplio despliegue técnico (Jan de Bont como director de fotografía, Michael Kamen como compositor de la banda sonora para contar una historia plagada de traición, peligros e intriga.


    Linda Voss (Griffith) es una joven judía que, durante los años de conflicto de la Segunda Guerra Mundial, comienza a trabajar como secretaria en un despacho de abogados en Nueva York, gracias a su habilidad para hablar alemán con total fluidez. Allí, se le asigna un puesto de asistente personal de Ed Leland (Douglas), un coronel de las OSS que queda sorprendido por el talento de la joven secretaria. Movidos por una atracción mutua, se convierten en amantes aunque, su relación se ve interrumpida cuando Ed es enviado a una misión secreta. A su vuelta, le confiesa a Linda que una importante operación se encuentra en peligro, ya que el agente infiltrado con el que contaban ha sido asesinado. Será entonces cuando ella decidirá presentarse voluntaria para completar la misión del espía caído y, para ello, deberá cruzar las líneas enemigas e infiltrarse en el corazón de la alta sociedad nazi, entre los que se encuentra el alto oficial Fraz-Otto Dietrich (Neeson).


    Sin ser ninguna obra maestra, "Resplandor en la oscuridad" sí que es un largometraje de lo más correcto. Filmado con gracia e interés, acaba revelándose como un estupendo entretenimiento en el que el director parece establecer un pacto con el espectador, de forma que éste permanece atento a la pantalla a cambio de que los responsables del film le cuenten una historia con gancho, bien realizada y con las dosis perfectas de emoción y suspense. A este respecto, cabe destacar secuencias como la de la llegada de Linda a Alemania y su breve preparación con uno de los colaboradores sobre el terreno, o todo el aparato de seducción que despliega ante el oficial nazi al que consigue engañar.


    Pero, si de todo el conjunto merece la pena destacarse un momento en particular, éste, sin duda, es el final, donde se acaba concentrando una tensión e intrigas enormes acerca de todo el devenir de los personajes a los que interpretan Douglas y Griffith (y que aquí no desvelaremos para no quitarle el interés al largometraje). Detalles como éstos son los que hacen que "Resplandor en la oscuridad" sea contemplado como una entretenidísima película de y sobre espías, de lo más correcta y presentable. Muy recomendable.



  • MR. HYDE DICE:

  • ¡Cómo me gustan las pelis de espías! Y si son de esas que tienen lugar durante la Segunda Guerra Mundial, con los aliados en mitad de todos los nazis, aún mejor. "Resplandor en la oscuridad" no es que sea de las más conocidas o famosas, pero sí que es una de las más entretenidas que se hicieron a principios de los noventa. Por eso, me cuesta un poco entender que esta peli se llevara tanto palo, si está hecha de coña, y te atrapa desde el primer minuto hasta el final. Tampoco voy a decir que sea el no va más de las pelis de espías de este tipo, pero lo que sí os aseguro es que está chulísima, y que se lo curraron un montón para hacerla guapa guapa. Toda la recreación es cojonuda (decorados, ambientación de las calles...), los actores están estupendos, la música es una pasada -como casi todo lo que compuso Michael Kamen-, y el ritmo de lo más trepidante.


    Un punto a favor de "Resplandor en la oscuridad" es que la peli no va de la clásica historia en que un americano se quiere hacer el héroe y se enfrenta él solito a medio ejército nazi. Aquí, lo curioso es que es una mujer (guapísima Melanie Griffith) quien le echa huevos al asunto y, cuando las cosas se ponen feas, le pide a su jefe (y amante) que le dé la oportunidad de demostrar lo que vale. Y ella se sobra y se basta para ir consiguiendo sus objetivos.


    Otro punto a favor de la peli es que logra mantenerte en tensión todo el tiempo. La cosa empieza poniéndose interesante cuando uno ve que empieza a cocerse algo importante en el despacho que dirige Michael Douglas, pero desde el instante que es Melanie Griffith quien se juega el culo por conseguir la información necesaria sin que se le vea el plumero, ahí sí que se pone guapa la cosa. Desde ese momento, el director se las apaña para hacer que casi no tengas tiempo de respirar: el momento en que Linda entra a formar parte del servicio doméstico del nazi, cuando consigue que un oficinal nazi se enamore de ella y, por supuesto, los diez minutos finales, en que dan ganas de meterse dentro de la peli para echarles una mano a los protagonistas.


    Vamos, en resumen, que "Resplandor en la oscuridad" es de esas pelis que merece la pena ver. Está bien hecha, bien interpretada, y distrae y entretiene con la misma facilidad con la que crea una historia de intriga que te atrapa hasta el final, cosa que no muchas pelis consiguen. Yo, particularmente, os recomiendo esta. No es muy conocida, así que seguro que os puede sorprender.