viernes, 11 de noviembre de 2011

ESTRENOS DE VIDEOCLUB: "BAD TEACHER"


TÍTULO: BAD TEACHER

DIRECTOR: JAKE KASDAN

REPARTO: CAMERON DIAZ, JUSTIN TIMBERLAKE, JASON SEGEL, LUCY PUNCH

DURACIÓN: 92 min.

AÑO: 2011

GÉNERO: COMEDIA

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Ciertamente, tal y como me comentaba hace un par de días Hyde, da la sensación de que en la meca del cine, da la sensación de que, durante este año, ha aparecido una creciente moda en la realización de nuevas películas fundamentadas en la explotación de una idea interesante, pero desarrollada de forma que, en lugar de con ingenio, se rellena con escenas lo más zafias y groseras posibles. Hyde mencionaba esto a causa de la pérdida de tiempo que supuso hace un par de semanas tener que dedicarle a "Caballeros, princesas y otras bestias - Your highness, 2011" tanto tiempo para verla como para escribir unas líneas para su correspondiente crítica -en cuyo nada selecto grupo yo me atrevería a meter la mayoría de largometrajes protagonizados por Adam Sandler, Owen Wilson o Jack Black-. Por desgracia, la novedad de videoclub de esta semana sigue el mismo camino de aquella, es decir, una ausencia descarada de talento suplida por la inserción de interminables situaciones tan vulgares como absurdas. La lástima es que venga protagonizada por una actriz que, sin ser ninguna figura extraordinaria del mundo interpretativo, sí que ha sabido estar a al altura cuando grandes directores (Martin Scorsese, Oliver Stone...) la han dirigido.


    Elizabeth Hasley (Diaz) es una cazafortunas que, tras fallar su plan de casarse con un multimillonario, se ve obligada a volver al instituto en el que trabajaba como profesora -el por qué desempeña ese empleo es todo un misterio-. Allí, no sólo no presta la más mínima atención a sus alumnos (a los que "enseña" a través de la proyección de cualquier película que tenga como protagonista a un profesor), sino que hace lo posible por resultar grosera con el resto de sus compañeros docentes. Sin embargo, cuando llega al centro un joven y despistado profesor llamado Scott Delacrote (Timberlake), procedente de una de las familias más ricas del estado, Elizabeth hará todo lo posible por conquistarle, sea cual sea el precio. Sus problemas vendrán por partida doble ya que, por una parte, necesita diez mil dólares para aumentarse los pechos (la anterior novia de Scott lucía de generosos atributos) y, por otra parte, deshacerse de la competencia que supone el interés por Scott de otra profesora llamada Amy Ardilla (Punch).


    Una de las cosas que más llama la atención de "Bad teacher" es que su director sea Jake Kasdan, hijo del excelente realizador Lawrence Kasdan. Lástima que el hijo no haya pedido consejo a su progenitor antes de ponerse tras las cámaras en un proyecto tan vulgar como éste, al servicio del mal gusto y del humor ordinario y fácil -y lo de "humor" por llamarlo de alguna forma-. Si bien, el debut como director de largometrajes de Jake Kasdan tampoco había sido nada extraordinario, sí es cierto que "Orange Country (colgado, pringado y sin carrera) - Orange Country, 2002") era un film inofensivo y, hasta cierto punto distraído. Pero, en "Bad teacher" estos son dos calificativos imposibles de aplicar.


    "Bad teacher" obliga a Cameron Diaz a cargar sobre sus espaldas con un personaje repelente, alejado por completo de las caracterizaciones de chica inocentona y dulce a los que tenía acostumbrado el público. Es más, da la sensación de que, con la firme intención de realizar una película políticamente incorrecta en la línea de, por ejemplo, "Bad Santa - Bad Santa, 2003", la historia se perdió en algún punto del camino y, en consecuencia, carece del tono malsano pero irremediablemente divertido de este otro film. En resumidas cuentas, es una lástima que una película como "Bad teacher", con un enorme potencial para conseguir un largometraje ácido pero divertido y entretenido haya terminado convirtiéndose en una película cien por cien prescindible, fea, ordinaria y nada agradable para pasar el rato. En fin, lo peor que le puede pasar a una comedia.


  • MR. HYDE DICE:

  • No, si ya sabía yo que haberle puesto a mi santa la semana pasada aquella mierda de peli de chorradas medievales me iba a pasar factura. Lo malo es que no se ha hecho esperar más que una semana, que es cuando me ha obligado a tragarme esta mierda brutal que es "Bad teacher". Mira tú que podía haber escogido otra peli en el videoclub de todas las que salían esta semana... Pues no, la castaña esta de Cameron Diaz. Que si fuera distraída, pues aún pero es que, además de mala, es aburrida, mala, ordinaria, mala, vulgar y... ¿he dicho mala? En serio, no sé qué pasa últimamente, pero es como si a la peña de Jolibú les dieran un bonus por ver quién es el que hace la peli más mierdosa, grosera y penosa, y que más de uno se parta la cara por ganar. Lo malo es que ponen como reclamo tramas interesantes a priori, o actores con un cierto tirón pero, cuando empiezas a ver estos churros, se te cae el alma a los pies.


    En el caso de "Bad teacher", da la impresión de que a Cameron Diaz le han dado una sola orden: ser lo más borde, antipática, ordinaria y guarra posible. Y vaya si la ha cumplido, pero con creces. Eso por no mencionar un argumento con menos interés que el prospecto de las cajas de supositorios. Vamos, lo que podría decirse desesperante. Con deciros que ni a mi chica le gustó, y mira que ella suele defender estos petardos a capa y espada. Es más, hasta dijo que menos mal que no habíamos pagado por ver este truño en cine. Con eso, creo que os doy una idea aproximada de lo que va el temita.


    "Bad teacher" quiere ser graciosa a través de bromas escatológicas (dicho sea de paso, la de un chaval que se aguanta las ganas de jiñar porque hay una mujer en el baño es lo único que me hizo reír de la película -con esto está todo dicho-), de ver cómo la Cameron Diaz le vacila y pasa de todo bicho viviente y de ver cómo se coloca, porque parece ser que ver cómo hace lo posible por crujirse a petas, o por conseguir la copia de un examen de esos para frikis que hacen los yanquis, es la leche de gracioso. Si a eso añadimos que el objetivo de la peli es ver si consigue la pasta suficiente para: a) Operarse las lolas; b) Follarse a Justin Timberlake porque es un mamón que está forradísimo; pues qué más decir.


    En fin, que no merece la pena hablar más de esto. Simplemente recomendaros que no perdáis el tiempo con "Bad teacher". Os aseguro que no tiene el más mínimo interés, y que conforme la ves te entran unas locas de hacerte el hara-kiri. Ahora bien, si sois fans incondicionales de Cameron y tenéis la paciencia de un santo, pues hala, a darle al play.





    jueves, 10 de noviembre de 2011

    CINE ACTUAL: "CREPÚSCULO" & "LUNA NUEVA"


















    TÍTULO: CREPÚSCULO

    DIRECTORA: CATHERINE HARDWICKE

    REPARTO: KRISTEN STEWART,ROBERT PATTINSON, TAYLOR LAUTNER, JACKSON RATHBONE, BILLY BURKE, ANNA KENDRICK

    DURACIÓN: 120 min.

    AÑO: 2008

    GÉNERO: FANTÁSTICO

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    TÍTULO: LUNA NUEVA

    DIRECTOR: CHRIS WEITZ

    REPARTO: KRISTEN STEWART, ROBERT PATTINSON, TAYLOR LAUTNER, ANNA KENDRICK,JACKSON RATHBONE, MICHAEL SHEEN, DAKOTA FANNING

    DURACIÓN: 130 min.

    AÑO: 2009

    GÉNERO: FANTÁSTICO


  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Hoy, Hyde ha querido hablar de las películas de la saga “Crepúsculo”. Al menos de las dos primeras: “Crepúsculo” y “Luna nueva”. Como favor especial, me ha pedido encargarse él de toda la crítica, y dejarme a mí el resumen del argumento. Aunque no soy muy partidario de ir cambiando ciertas costumbres, dado que tampoco soy muy fanático de las adaptaciones cinematográficas de las novelas de Stephanie Meyer, he aceptado su petición. Espero, al igual que ustedes, de no arrepentirme de tal decisión.


    "Crepúsculo” da inicio con la presentación de Bella (Stewart), una joven adolescente que, tras el divorcio de sus padres, se muda con su padre, a Forks, donde éste ejerce como sheriff local. Allí, al llegar al instituto, conoce a Edward Cullen (Pattinson), un extraño muchacho, algo retraído, pero por el que empieza a sentir una peculiar atracción. Sin embargo, pronto comienza a observar cosas extrañas en el comportamiento de Edward: posee una fuerza extraordinaria, a penas come, y puede trepar hasta lo alto de un árbol sin problemas. Y es que Edward es un vampiro, al igual que el resto de su familia. Los problemas comenzarán cuando, por una parte, Bella y Edward se enamoren y, por otra parte, cuando el clan de los Cullen deba enfrentarse a otro clan rival, hecho que pondrá en jaque tanto la relación de Bella y Edward como la vida de ambos.


    En “Luna nueva”, por su parte, se potencia la relevancia un personaje que aparecía brevemente en “Crepúsculo”: Jacob (Lautner), vecino de Bella, está perdidamente enamorado de ella, por lo que no entiende que ella prefiera a Edward, y más teniendo en cuenta su aparente secreto. Edward, por su parte, ante un incidente acaecido entre Bella y su familia, decide alejarse de la muchacha para no herirla, lo que la precipitará a los brazos de Jacob quien, ante una nueva amenaza del clan rival de los Cullen, le revelará a la joven muchacha que él también pertenece a otro clan: el de los hombres lobo. A partir de este momento, Bella se debatirá entre el amor que siente por Edward y la atracción cada vez más fuerte que experimenta hacia Jacob.


    Hala, todo tuyo Hyde…



  • MR. HYDE DICE:

  • Pero qué ganas tenía de que comentáramos estas películas. De hecho, me ha costado lo mío convencer a Jekyll para que pusiéramos las dos primeras entregas en una sola crítica, y que me dejara hacer todo el trabajo a mí (aquel es bastante estricto y le gusta hacer todo de la misma forma). Vosotros os preguntaréis por qué tanto interés. Si es que me encantan esas historias, si es que son mis favoritas, si es que me han llamado la atención por el éxito tan grande que han tenido, o si es que me parecen un ejemplo de lo que siempre debe ser el buen cine. Vale, pues las respuestas a estas preguntas, dicho así por orden, son: “no”, “ni de coña”, “sí”, y “¿estáis borrachos o qué?” Si he querido comentar estos bodrios ahora es porque, dentro de unas semanas, estrenarán la primera parte de la última entrega, y porque creo que este finde ponen la primera por la tele. Y pienso pasármelo pipa destrozándolas vilmente en los siguientes párrafos. Las fans quedáis avisadas.


    La primera “Crepúsculo”, me tocó verla en una sesión de cine casero en la tele, cuando salió en DVD después de arrasar las taquillas de medio mundo, y ver al sector femenino más joven (entre los que incluyo tanto a las niñas de trece años como a las treinteañeras más asentadas) se volvía tarumba por los protagonistas. No voy a negar que la cosa no me intrigaba. Bueno, pues después de ver “Crepúsculo”, os juro que no me podía creer que semejante patata hubiera causado tanto revuelo. Ellas dicen que es porque les gusta el hecho de que la chica de turno se enamore del “malote” del asunto, y que el hecho de que el tío sea un vampiro complica que los dos puedan conseguir establecer una relación por la que luchan. O sea, un culebrón de cojones, pero con vampiros en lugar de venezolanos llamados Waldo Alfredo o Melanie Catalina.


    Pero es que, cuando le pegas un vistazo a los actores, ya te descojonas de la risa. El supuesto vampiro, aparte de parecer que se ha untado la cara de pintura blanca (y que no me digan que es porque está muerto, que no cuela), para ser un chupasangres, es más blandito que Jake Gyllenhaal haciendo de príncipe de Persia (más que sangre, parece que le guste chupar otra cosa); la tipa, en lugar de ser la guapita incomprendida, se pasea por la película con cara de haberse fumado cuarenta porros seguidos; y el hombre lobo… pues que tendrá unas abdominales sobre las que se podría rallar queso, pero sabe tanto de actuar como yo de barcos. Si a esto unes una historia de vampiros adolescentes en estado de celo, pues ya flipas en colores, y no para bien.


    La historia no hay por dónde cogerla. Aunque “Crepúsculo” es más soportable que “Luna nueva” -pero sólo un poquito, no os vayáis a creer que mucho más-, no deja de ser un petardo de huevos. Es aburrida, no tiene interés más allá de sus primeros quince minutos y de los cinco finales, que es cuando hay un poco más de acción y emoción. Pero es que tanto los protagonistas como los diálogos son de risa. A la mente me viene, de la primera parte, el siguiente trozo: cuando la tipa ve que el blanquirucho que le pone perraca está más blanco que el papel, que tiene los ojos amarillos, y que le asoman los colmillos más de lo normal, mantienen el siguiente diálogo que voy a tratar de reproducir:
    - Ella: Tú eres...
    - El: ¿Sí?
    - Ella: Eres...
    - El: Sí, dilo
    - Ella: No, no puede ser
    - El: Vamos, no tengas miedo
    - Ella: Pero es que, entonces...
    - El: Continúa
    - Ella: Eres un... vampiro


    ¡Oooooolé tus huevos! Pero qué espabilada. Eso es darle al coco y lo demás tonterías. Porque vamos, si necesitas una hora de película para deducir que un tío así es un vampiro, es la prueba definitiva de que tienes que dejar de fumar tanto canuto.


    En fin, que ese es más el tono de la primera parte que, por cierto, aún no entiendo porqué toda la fotografía es de color azul. Vale que a los vampiros no les puede dar el sol, pero digo yo que el resto de la peña podrá tomarlo un poquito, ¿no? Pero es que, cuando ves la segunda parte, “Luna nueva”, ahí sí que ya te cagas encima. “Luna nueva” sí que me tocó tragármela en el cine, lleno de gente –todos los tíos que estaban en la sala iban acompañando a su pareja, os lo garantizo- hasta los topes. Yo creo que a mí la película me dio risa porque era el mecanismo automático más sencillo para hacer soportable las casi dos horas que dura ese tostón. Os explico por qué.


    A los dos minutos de empezar la peli, el vampiro blancucho sale a un prado soleado, se quita la camisa así despacito y a cámara lenta como si estuviera en un anuncio de colonia y cuando le da la luz… ¡el tío se pone a brillar como si estuviera bañado en purpurina! ¡Os lo juro! Si Drácula levantara la cabeza, fijo que se zampaba una cabeza de ajos entera para no volver a ver nada igual. Pero es que ya, lo que es para pegarles a los que han hecho este disparate es otro trozo en el que la cara-fumada coge una moto sin tener ni puta idea de cómo funcionan, y se cae después de avanzar dos metros –ahora una pequeña aclaración: la tipa se cae casi parada, ni mamporro del quince ni nada por el estilo, que yo me he dado leches con la bici mil veces más brutas, mientas que ésta sólo se deja caer así como si nada-. Bueno, pues el hombre lobo se le acerca pitando, le ve un corte en la frente de medio milímetro (que tú te preguntas cómo ha podido siquiera hacerse ni media rozadura estando casi parada) y, para detener semejante hemorragia, se quita la camiseta en medio segundo y se la planta en la frente. Evidentemente, cuando todas las tías del cine lo vieron quitarse la camiseta como si fuera el obrero del anuncio de la Coca-Cola light, empezaron a aullar como coyotes. En serio, qué espectáculo más lamentable y bochornoso.


    Del resto de la peli pues qué decir… aparte de que es una mierda como un piano de grande. De esta segunda, no merecen la pena ni las partidas de culo que te pegas de lo mala que es la jodía. De hecho, me cuesta muchísimo comprender qué es lo que la gente ha visto en estas historias para que lo hayan petado como lo han hecho. Si me dijeras lo mismo de las de “Harry Potter” o de “El señor de los anillos”, aunque tampoco me gustan mucho, podría comprenderlo por lo épico y distraído de las historias. Pero de las de “Crepúsculo”… Yo tuve que paparme las dos primeras, aunque en la tercera parte me negué en redondo a perder el tiempo, la paciencia y el dinero en ir al cine para verla (ni chica se fue con mi prima, así que yo más feliz que una perdiz en casita con la Play). Y ya os adelanto que a la cuarta parte que se estrena dentro de poco, tampoco pienso ir.


    En fin, sé que despotricar así de “Crepúsculo” me puede meter en líos (al menos con una que yo me sé), pero es que son malas hasta decir basta, y sería muy cabrón si no os avisara a vosotros, almas inocentes, de lo que os espera si os camelan para ver cualquiera de sus partes. De hecho, dudo bastante que las entregas malas sean solo las que he visto yo y que las otras sean una pasada. Dicho queda.



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    miércoles, 9 de noviembre de 2011

    CINE DE LOS 90: "GHOST (MÁS ALLÁ DEL AMOR)"


    TÍTULO: GHOST (MÁS ALLÁ DEL AMOR)

    DIRECTOR: JERRY ZUCKER

    REPARTO: PATRICK SWAYZE, DEMI MOORE, WHOOPI GOLDBERG, TONY GOLDWYNG, RICK AVILES

    DURACIÓN: 128 min.

    AÑO: 1990

    GÉNERO: DRAMA

  • EL DR. JEKYLL DICE:


  • Cuando se estrenó “Ghost (más allá del amor)” en mitad de la temporada estival, rodeada de bolckbusters veraniegos como “Desafío total – Total recall, 1990” o “La jungla 2. Alerta roja – Die hard 2. Die harder, 1990”, pocas personas imaginaban que este relato de corte romántico acerca de un fantasma que cuida de su amada se acabaría convirtiendo en uno de los mayores éxitos del cine y en una de las películas más taquilleras del año. De hecho, aún sorprendía más que, contando con actores relativamente poco conocidos, y viniendo firmada por el responsable de comedias alocadas como la serie de “Agárralo como puedas”, la película contara de forma ciertamente eficaz una historia de amor que se acabó convirtiendo en uno de los mayores referentes del cine romántico de toda la década.



    Sam y Molly (Swayze y Moore, respectivamente) son una pareja que se acaba de mudar a un enorme duplex en Nueva York. Sam trabaja como asesor financiero de grandes cuentas en una importante empresa, mientras que Molly se dedica al arte. Una noche, tras un concierto, Molly y Sam son atracados por un ladrón de poca monta llamado Willie López (Aviles) quien, durante el forcejeo, dispara a Sam, matándolo en el acto. Para sorpresa suya, el espíritu de Sam abandona su cuerpo, convirtiéndose en un fantasma que vela por la seguridad de Molly, ya que sospecha que está en peligro, al tener indicios de que su muerte no fue un simple accidente. Será entonces cuando, casualmente, conocerá a una extravagante vidente llamada Oda Mae Brown (Goldberg) que, a pesar de no tener ningún poder de los que predica, sí que puede escuchar a Sam. Juntos, Sam y Oda Mae tratarán de averiguar qué pasó realmente, mientras el amor que Sam sigue sintiendo por Molly la ayuda a seguir protegiéndola.



    Como muy acertadamente comenta Hyde unas líneas más abajo, una de las mayores ventajas con las que cuenta "Ghost (más allá del amor)" es la habilidad del guión escrito por Bruce Joel Rubin (quien ganó el Oscar por dicho libreto) para saber combinar las dosis justas de romanticismo e intriga. De esta forma, el espectador, inependientemente de su sexo se interesa por la historia, al tiempo que se identifica con los personajes y, por qué no reconocerlo, se deja seducir por la intensa historia de amor que trasciende a la misma muerte. Y, todo ello, con el añadido cómico que se desprende de la estupenda actuación de una inspirada Whoopi Goldberg (quien también se alzó con el Oscar a la mejor secundaria por este papel), que supone un soplo de aire fresco entre tanta pasión y misterio.



    Así pues, mientras que en secuencias como el archiconocido momento del jarrón de archilla -por cierto, Hyde, la canción se llama Unchained Medley-, o el instante en que Sam se "introduce" en el cuerpo de Oda Mae para poder sentir una última vez a Molly aporta los mejores momentos románticos de la cinta, las pesquisas de Sam siguiendo a Willie López y averiguando por qué lo mataron (incluyendo la estrategia que Sam planea para hacerse con los millones de una de las cuentas encriptadas en las que trabajaba) son el contrapunto acertado para que el interés e intriga se mantengan durante el resto del film.



    Así pues, "Ghost (más allá del amor)" constituye un original intento por mostrar al público una historia simpática y con gancho que destila romanticismo por todos los poros, aunque no es menos cierto que el clímax, a pesar de todas las buenas intenciones mencionadas, adolece de empalagoso. Aún así, "Ghost (más allá del amor)" no deja de ser una película a la que, por líneas generales, se le suele guardar un cariño especial, hecho que permite que, a pesar de las continuas reposiciones que ha sufrido, aún siga manteniendo parte de ese tirón que la convirtieron en un auténtico éxito de taquilla.



  • MR. HYDE DICE:


  • Buenooooo… ¡Esto sí que es un pastelorro como Dios manda! Si la semana pasada decíamos que “Pretty woman – Pretty woman, 1990” era una de las películas románticas por excelencia, con “Ghost (más allá del amor), apaga y vámonos, porque si esta no es la más romántica –al menos, de todo los noventa-, poco le tiene que faltar. Eso sí, no sé si será de tantas veces que la han pasado por la tele, o que la tengo más vista que todos los episodios de Dragonball, pero ya como que cansa un poquito. No digo que sea mala, para nada. De hecho, me parece bastante interesante y, la primera vez que la vi (tendría unos diez años) reconozco que me gustó la posibilidad esa de ser un fantasma que cuida de los que quieres, aunque fuera una putada del quince.



    En cuanto a la peli, hay que reconocer que se las supieron apañar de lo más bien para mezclar una historia de fantasmas con otra de amor, y que enganchara tanto al público femenino (sobre todo) como al masculino y que, así como quien no quiere la cosa, consiguieron hacer que una secuencia de magreo entre los protas pasara a la historia del cine. Sí, evidentemente, estamos hablando del trozo en el que se ponen a hacer un jarrón de arcilla con la canción esa de fondo (no sé cómo se llama, pero sé que empieza diciendo algo así como “Oooohhh, maaaai looooof…”). Que levante el dedo el que no haya visto nunca ese momento que estoy diciendo.



    Además, gracias a “Ghost (más allá del amor)”, sus protagonistas se convirtieron en súper estrellas de cine, a pesar de que ya antes algunos fueran famosotes. Demi Moor pasó a ser una de las actrices mejor pagadas (hasta que empezó a hacer mierda tras mierda y a liarse con chavales que podrían ser sus hijos), y lo mismo podría decirse del pobre Patrick Swayze y de Whoopi Goldberg. Es más, aunque al principio no parezcan ser los actores más ideales para esos papeles, hay que admitir que cada uno (sobretodo Whoopi) lo hacen de maravilla: Demi Moore demuestra que sabe llorar mejor que nadie en este mundo; Swayze que no hay ni vivo ni muerto, más enamorado que él; y Goldberg que, cuando quiere, puede ser una cachonda cojonuda.



    Por suerte, no toda la peli se queda en el simple pastelorro, sino que la historia de traición y asesinato que hay detrás engancha desde el principio, porque quieres saber por qué matan al protagonista, cómo va a poder arreglar él las cosas y, sobretodo, cómo se van a quitar de encima a los malos. Por eso, momentos como aquel en que Sam empieza a aprender a mover cosas dentro del metro, o como cuando acosa a su asesino a base de truquitos de fantasma, o todo el enfrentamiento final con el otro tío, resultan lo suficientemente interesantes como para que tú quieras seguir viendo la peli hasta el final, y que tu chica se meta en la historia más que nadie. Y, para acabar, tened en cuenta que “Ghost (más allá del amor)” cumple un doble propósito: entretiene y hace que te marques un puntazo con tu pareja, ya que es de esas pelis hechas cien por cien para ver estando enamorado hasta las trancas. Así que ya sabéis, tomad nota.





    martes, 8 de noviembre de 2011

    CINE DE LOS 80: "FOOTLOOSE"


    TÍTULO: FOOTLOOSE

    DIRECTOR: HERBERT ROSS

    REPARTO: KEVIN BACON, JOHN LITHGOW, DIANNE WIEST, LORI SINGER, CHRIS PENN, SARAH JESSICA PARKER

    DURACIÓN: 115 min.

    AÑO: 1984

    GÉNERO: DRAMA MUSICAL

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Las historias de un héroe solitario que debe hacer frente a un grupo considerable de gente que se pone en su contra por defender ideales equivocados, o que se proponen hacerle la vida imposible a toda cosa y que, aún así, consigue superar dichas dificultades, siempre han tenido el éxito suficiente como para que Hollywood se preocupe en desarrollar líneas argumentales que tomen este argumento como base para un largometraje. No obstante, si bien es cierto que han sabido explotar esta idea de las más variopintas formas, no resulta menos acertado confesar que pocas veces se ha explicado esta historia desde un punto de vista artístico y, en especial, del musical. Así pues, durante la primera mitad de los años ochenta, se realizaron una serie de producciones ("Fama - Fame, 1980", "Flashdance - Flashdance", 1983, "Staying alive (la fiebre continúa) - Stayin' alive, 1983"...) que utilizaban la música y el baile como telón de fondo para contar la misma historia. Por ello, no es de extrañar que "Footloose" se estrenara justo en aquel momento, cuando jóvenes actores como los hoy mucho más célebres Kevin Bacon o Sarah Jessica Parker comenzaban a despuntar con sus primeros trabajos protagonistas.


    Ren McCormak (Bacon) es un joven adolescente que se traslada desde Chicago hasta un pequeño pueblo del interior del país en el que está prohibido el baile, la música y cualquier tipo de fiesta pública. El motivo no es otro que un accidente mortal que sufrieron varios muchachos del mismo pueblo tras una celebración anterior, en la que la fiesta, la bebida y el descontrol provocaron la tragedia. Esta norma se encuentra apoyada con mano de hierro por el reverendo Shaw Moore (Lithgow) quien, junto con su mujer, Vi (Wiest), tienen una hija llamada Ariel, compañera de clase de Ren. Sin embargo, a pesar de esta restrictiva norma, Ren hará lo posible por demostrar al pueblo que el baile, la música y las ganas de vivir no son incompatibles con el orden, lo que provocará el enfrentamiento directo con el reverendo, aún más acentuado cuando éste se entere de que Ariel está tonteando con Ren.


    Uno de los mayores atractivos de "Footloose" es, evidentemente, sus secuencias musicales. Dejando de lado el conocidísimo tema Footloose que fue nominado al Oscar en el apartado de mejor canción, la película tiene sus momentos más recordados cuando uno o varios de los protagonistas ejecutan sus escenas de baile. Así pues, Kevin Bacon hace lo propio con el tema Let's hear it for the boy y, junto al resto de sus compañeros de reparto, en la secuencia final que cierra el film, con la primera canción a la que hacíamos referencia, y que da título al largometraje.


    Sin embargo, el film de Herbert Ross, no deja de ser un entretenimiento tan efectivo como banal e intrascendente. No sólo por el hecho de que la misma historia ya haya sido contada con anterioridad sino porque, canciones aparte, "Footloose" carece de elementos realmente originales por los que merezca la pena ser muy recordada. Cierto es que resulta la mar de inofensiva, aunque hubiera sido deseable la introducción de algún giro argumental que le permitiera desmarcarse del cliché al que se ve irremediablemente abocada. Por fortuna, excelentes actores secundarios como Lithgow o Wiest consiguen dar una réplica de más calidad a diálogos imposibles y situaciones mil veces vistas antes. Aparte de ello, y en honor a la verdad, hay que reconocer que la música de la película se deja oír con agrado, que ya es más de lo que consiguen muchos otros largometrajes.



  • MR. HYDE DICE:

  • Si os soy sincero, no me acuerdo muy bien de esta peli. Sé que la vi ya hace tiempo, y que dentro de poco parece que se estrenará un remake que han hecho los yanquis (supongo que por eso Jekyll ha querido ponerla). Pero "Footloose" no es una peli que me haya marcado, ni mucho menos. Es simpática y tal, pero de las que ves, te distrae y olvidas. Ahora, lo divertido del asunto es poder verla de nuevo y darte cuenta de lo jovencitos que eran los actores que salían en ella. De hecho, a quien se le diga que Kevin Bacon, uno de los "malos" por excelencia del cine más actual, es el mismo tipo que va bailando y dando brincos por una especie de almacén abandonado, en vaqueros y camiseta de tirantes, no se lo creería. Y lo mismo puede decirse de ese pedazo de actriz versátil y camaleónica que es Sarah Jessica Parker -esto siendo sarcástico-, que hace de mejor amiga de la protagonista de turno.


    El argumento de la peli es un poco ñoño, y en la línea de las americanadas que les gustan a los primos del otro lado del charco. Tú prueba a prohibir la música y la juerga en cualquier pueblo de España como hacen los de "Footloose", que ya verás lo rápido que sacan a leches del pueblo. Y, si además es un cura el que lo dice, ya ni te cuento el pollo que se monta. Ahora bien, si estas cosas pasan en los EEUU, pues se ve de lo más normal del mundo y hasta hacen que te dé pena el pobre hombre incomprendido que se muere por bailar en un pueblo de mala muerte.


    En fin, poco más que añadir de lo que se ha dicho ya. Es verdad que la historia acaba siendo el típico cuento del bueno haciendo frente al pueblo cabrón, a los padres que predican la biblia pero con una escopeta en la mano, y al novio camorrista de la pobrecita chica -un pelín calientapollas, todo haya que decirlo- de la peli que se enamora del forastero. Como veis, nada nuevo bajo el sol. Eso sí, la canción Footloose mola, que ya es algo.



    lunes, 7 de noviembre de 2011

    CINE CLÁSICO: "EL GRAN DICTADOR"


    TÍTULO: EL GRAN DICTADOR

    DIRECTOR: CHARLES CHAPLIN

    REPARTO: CHARLES CHAPLIN, REGINALD GARNIER, PAULETTE GODDARD, CARTER DEHAVEN, JACK OAKIE

    DURACIÓN: 124 min.

    AÑO: 1940

    GÉNERO: COMEDIA

  • EL DR. JEKYLL DICE:


  • He aquí una de las películas más importantes de la historia del cine. A la altura –o aún mejor- que otras obras maestras indiscutibles como “Ciudadano Kane - Citizen Kane, 1941” o “El padrino - The godfather, 1972”. El genio creativo de Charles Chaplin le permitió rodar la que sería una de sus últimas películas –y su obra maestra definitiva-, en la que no sólo se burlaba abiertamente del nazismo, en su máximo esplendor por aquel entonces, sino que también construía una pieza que acababa convirtiéndose en un demoledor alegato a favor de la igualdad, la paz y la concordia. Para ello, inspirado en el personaje del nefasto Adolf Hitler, Chaplin creó una figura prácticamente idéntica a la del dictador, al tiempo que también desarrollaba un personaje con las mismas facciones y que, a causa de ello y de su condición de judío, se veía involucrado en más de un lío. Pero, siempre y en todo momento, contemplando la historia desde un punto de vista cómico y terriblemente divertido.

    Hynkel (Chaplin) es un dictador en la República de Totamia que trata de conseguir que las tropas nacionales se alcen y dominen toda Europa. Para ello, no dudará en solicitar la ayuda del líder de la revolución de un país vecino, el dictador Napaloni (Oakie), y de promover cualquier conducta que favorezca a sus principios. Paralelamente, un humilde barbero (también Chaplin) que vive y trabaja en uno de los ghettos de Totamia. Casi por accidente, conoce a Hannah (Goddard), otra joven judía a la que salva de un apuro en el que se ve involucrada a causa de unos soldados pertenecientes a las tropas de Hynkel que la importunan. Tras el incidente, decide acompañar a la muchacha y entrar a formar parte de la resistencia judía. Esta decisión lo involucrará en más de un apuro del que se las arreglará para salir gracias a su enorme ingenio.

    Con un argumento de base semejante, cualquiera podría pensar que estamos hablando de un auténtico dramón. Pero nada más lejos de la realidad. “El gran dictador” es una comedia magnífica. Todo, absolutamente todo está visualizado a través de una comicidad y originalidad asombrosas, convirtiendo escenas, a priori mostruosas, en auténticos festivales de carcajdas. Sirven, a título de ejemplo, secuencias como la aquella en la que Hynkel y Napaloni están en la barbería y cada uno de ellos empieza a manipular la silla para estar más alto que el otro… hasta que la cosa se les descontrola. O, incluso, la misma presentación del personaje de Charlot, afeitando a su clientela al ritmo de las famosas danzas húngaras. Y, todo ello, hasta llegar a la que es la escena cumbre de la película, y una de las ya clásicas dentro del séptimo arte: aquella en la que Hynkel, evadido en sus propios pensamientos y ansias de grandeza, comienza a juguetear con un globo con forma de mapamundi. Son casi cinco minutos sin a penas diálogo, con simples planos fijos y música, en que Chaplin se adueña de la pantalla como pocas veces se ha visto.

    Evidentemente, el tono de protesta del largometraje viene muy condicionado por la acumulación de escenas graciosas y de momentos cien por cien made in Charlot hecho que, por fortuna, no es impedimento para que, en su tercio final (mucho más rudo de lo que podría pensarse a simple vista, teniendo en cuenta el tono del film hasta ese momento), Chaplin abogue por el discurso claro y directo para concluir el largometraje con un grito de esperanza y alegría ciertamente conmovedor. En fin, que podríamos seguir hablando de “El gran dictador” hasta mañana pero, en resumidas cuentas, finalizaremos calificándolo con sólo dos palabras: obra maestra.

  • MR. HYDE DICE:
  • ¡Vaya, vaya! Esto ya son palabras mayores. Aquí sí que estamos ante una obra maestra del cine, pero con mayúsculas. De hecho, se me ocurren tantos motivos al mismo tiempo para decir por qué, que trataré de organizar las ideas, a ver si os las puedo poner claritas, una detrás de otra. En primer lugar, ya hay que ser un genio total para ser capaz de hacer una película sobre el holocausto nazi en tono de comedia y hacer que te partas de risa. Y eso que el personaje de Hitler sale en todo su esplendor, no sólo como pasaba en aquella peli de “Ser o no ser - To be or not to be, 1942”, en la que la coña con todo el mundo nazi era muy parecida. Aquí, tanto da que Chaplin haga de Hitler o de Charlot, porque te hace gracia tanto en unos casos como en otros. Cuando hace de Hynkel, se me ocurre, por ejemplo, el momento ese en el que le hacen probar una serie de inventos armamentísticos que sus ingenieros han desarrollado, y que acaban fallando más que una escopeta de feria. El tío ni se inmuta. También es divertido el momento ese en el que aparece dando un mitin y le entra tos, que mientras tose parece que sigue hablando. O como cuando levanta el brazo para saludar a las tropas y se le van posando unas palomas. En serio, brutal.

    Pero es que, como Charlot, en “El gran dictador” pasa tres cuartos de lo mismo: la secuencia en la que los judíos refugiados tienen que sortear a ver a quién le toca ser voluntario para una misión peligrosa, y ponen una moneda dentro de un pastel. Al que le toque la moneda, será el que se presente. Como, al final, hay una moneda en todos los pasteles, los otros se las van pasando a Charlot sin que él se dé cuenta. ¡Y el tío va y, para disimular, se las come! Hasta que le entra hipo y empieza a escupirlas como si fuera una tragaperras. ¡Juas, qué crack!

    En segundo lugar, cómo, a base de bromas, Chaplin dice lo que tiene que decir, en el discurso ese final con el que acaba la peli, y donde el pollo se suelta un monólogo de los que dan ganas de levantarse y aplaudir, tanto por la interpretación como por el contenido. Es más, yendo aún más lejos, no es tampoco sólo el cómo lo dice, sino la forma que tiene de presentar a Hitler como un capullo total cuando lo toman por el personaje de Charlot, que le dan p’al pelo pero bien. Y a ti, además de quedarte más a gusto que un arbusto, te parece de lo más bien.

    En tercer lugar, porque para quienes no estábamos acostumbrados a ver una peli de Charlot hablada (mi padre y yo nos llegado a papar todas las pelis anteriores que rodó en cine mudo, pero una detrás de otra), resulta que “El gran dictador” no pierde ni una sola pizca de la genialidad que tienen sus pelis. Por no decir que casi te acaba gustando más la forma que tiene de decir las cosas y el modo que utiliza para ello: una maestría en el sentido del humor que sólo un genio es capaz de hacer.






    domingo, 6 de noviembre de 2011

    CINE EN CARTEL: "DETRÁS DE LAS PAREDES"


    TÍTULO: DETRÁS DE LAS PAREDES

    DIRECTOR: JIM SHERIDAN

    REPARTO: DANIEL CRAIG, NAOMI WATTS, RACHEL WEISZ, ELIAS KOTEAS, MARTON CSOKAS

    DURACIÓN: 83 min.

    AÑO: 2011

    GÉNERO: THRILLER

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Jim Sheridan, reputado director de excelentes películas como "Mi pie izquierdo - My left foot, 1989" o "En el nombre del padre - In the name of the father, 1993", se pone detrás de las cámaras para rodar un largometraje que supone una incursión por su parte en un género cinematográfico (el thriller en este caso) en el que no se había movido antes o que, por lo menos, se diferencia mucho de sus primeros films. Si bien, unos años antes se había decantado por una historia de raperos afroamericanos con "Get rich or die tryin' - Get rich or die tryin', 2005", y por las consecuencias humanas de la guerra de Irak en el regreso de los soldados a su hogar con "Hermanos - Brothers, 2009", ahora prueba suerte con la desafortunada mezcla de cuento de terror e historia de misterio que da lugar a "Detrás de las paredes".


    Will Atenton (Craig) se instala en una nueva casa junto a su mujer, Lilly (Weisz) y sus dos hijas. Conforme pasan los días y empiezan a sentir una presencia amenazadora vagando por el exterior de la casa, descubren que en esa misma vivienda tuvo lugar un horrible crimen: una mujer y sus hijas fueron asesinadas por su marido quien, aparentemente, también murió en dicho suceso. Sin embargo, tras una serie de conversaciones con Ann (Watts), una de sus vecinas, y con más gente del pueblo, Will descubre una verdad que no sólo desmontará por completo su realidad, sino que hará que se involucre aún más para resolver más de un asunto que ha quedado pendiente.


    Después de haber visto "Detrás de las pareces", hay varias cosas que quedan en la mente del espectador. En primer lugar, por qué, como bien comentaba mi querido colega Hyde, los autores del film no se han centrado en una sola historia, en lugar de confundir al público -y, muy probablemente, a ellos mismos- con esa insulsa mezcla de historia de pseudo terror e intriga cuando, la decisión más acertada hubiera sido desarrollar todo el largometraje como el thriller que pugna por ser desde el comienzo. De haber sido así, ahora mismo estaríamos hablando de una película mucho más sólida, con los personajes mejor definidos y, con un gancho para mantener atenta a la audiencia garantizado. Pero, desgraciadamente, no es así, y "Detrás de las paredes" se convierte en un fracasado intento al querer tocar varios temas al mismo tiempo y no conseguir los resultados deseados en ninguno.


    En segundo lugar, la historia de intriga, como tal, carece del elemento revelador que hubiera sido deseable. Ello se debe a que el guión incide en temas mucho más prescindibles (el misterio de los crímenes en la casa de los Atenton, por ejemplo) y no desarrolla como debería la participación de otros personajes que devienen fundamentales en la última parte del largometraje. Es más, el espectador se acaba preguntando quién demonios es alguno de estos personajes. Y, todo ello, a pesar de unos esfuerzos encomiables por parte de un Daniel Craig que demuestra que puede haber vida más allá de James Bond, y de unas Rachel Weisz y Naomi Watts correctas pero poco explotadas, de nuevo, a causa de un guión imposible.


    En tercer lugar, más de un espectador de pregunta en qué demonios estaría pensando un reputado director de cine como Jim Sheridan para aceptar un proyecto como "Detrás de las paredes", fallido por completo, a pesar de contar entre sus atractivos iniciales con la labor de Caleb Deschanel como director de fotografía y el compositor John Powell musicando el evento (ambos realizaron magníficas aportaciones a una gran película como "La pasión de Cristo - The Passion, 2006"). Sheridan, por su parte, parece disfrutar del relato cuando éste se decanta más por el thriller -ver la revelación que le hacen a Will en el psiquiátrico, o el papel que juega Ann, la vecina-, mucho más que cuando el film se adentra en lo puramente comercial (Will tratando de averiguar quién los acecha, la identidad del individuo que entra con el coche en su propiedad...), por lo que su puesta en escena no sólo acaba resultando convencional sino carente de garra y emoción, ambos elementos imprescindibles para conseguir que un film de estas características funcione como cabría.


    En resumidas cuentas, "Detrás de las paredes" es una película decepcionante en todos sus aspectos, a excepción si cabe de lo interpretativo. No sorprende en ningún momento, por mucho que el guión contenga algunos golpes de efecto, ni emociona a pesar de lo supuestamente inesperado del argumento. Es un largometraje que, de haber contado con un director diferente y una revisión a conciencia del guión, habría dado lugar a un film muchísimo más interesante y efectivo.



  • MR. HYDE DICE:

  • El que se piense que esta peli es de miedo, ya se puede ir olvidando. Lo malo es que parece que todos los que la han hecho también se habían confundido, y lo que han terminado ha sido una especie de mezcla extraña de peli de terror rollo casa encantada, mezclándolo con una especie de película de intriga que nada tiene que ver con las historias de terror. Es como si hubieran querido hacer las dos cosas al mismo tiempo y, al no aclararse, les ha salido una chufla como un castillo. Como peli de miedo, no tiene más que dos tópicos más usados que un clinex (alguien merodea por afuera de la casa, en la nueva casa aparecen cosas que pertenecían a una familia asesinada...), pero eso dura los primeros diez minutos, porque el resto es un follón de cojones. Y lo que es peor, es un follón absurdo total.


    El que haya visto el tráiler ya podrá intuir por dónde van los tiros (os aconsejo que no lo hagáis, así el poco interés que tiene "Detrás de las paredes" se mantiene un poco más. Si la película se hubiera decidido o por la historia de miedo -aunque fuera de las vistas mil veces- o por la intriga -ahí hubiera logrado mucho más, seguro-, habríamos ganado todos (o no). Pero al ser un pastiche de todo un poco, al final lo que hace es que pienses "joer, qué cosa más mala". Además, hay personajes que se suponen que tienen su importancia, pero que entran y salen como si nada, a penas un par de minutos y luego te tienes que acordar de quién cojones es cada uno.


    Da la impresión de que los listillos de Jolibú querían hacer una peli de misterio, pero que algún iluminado de un estudio les dijo que o metían cosas de supuesto canguelo o que se olvidaran. Si no, ya me dirás qué coño pintan las dos niñas esas en el póster cogidas de la mano delante de una pared, como si fueran las gemelas esas de "El resplandor". Por no decir los momentos en que parece que la escena de la casa se transforma entre lo que es real y lo que se imagina uno de los personajes.


    Vamos, por no extenderme mucho, ya os digo que "Detrás de las paredes" no merece la pena ver esta patata en cine. De hecho, si no podéis verla ni siquiera cuando salga en DVD pues tampoco os perdéis nada del otro mundo. Pero, como digo, es una pena que, sin llegar a ser mala del todo (que tampoco es como para morirse), te deje con la sensación de que podría haber sido mucho mejor. Los actores son buenos, el director parece que tiene su reputación, el argumento podría enganchar... Pero, en lugar de todo eso, pues nada de nada, una parida total. ¡Cagontó!



    sábado, 5 de noviembre de 2011

    CINE A DECUBRIR: "EL MONSTRUO"


    TÍTULO: EL MONSTRUO

    DIRECTOR: ROBERTO BENIGNI

    REPARTO: ROBERTO BENIGNI, NICOLETTA BRASCHI, MICHEL BLANC, DOMINIQUE LAVANANT

    DURACIÓN: 113 min.

    AÑO: 1994

    GÉNERO: COMEDIA

  • EL DR. JEKLL DICE:

  • Unos años antes de enfrascarse en la película que le daría la fama y reconocimiento mundial (evidentemente, hablamos de "La vida es bella - La vita é bella, 1998"), el actor, director, productor y guionista Roberto Benigni realizó la que, posiblemente, sea su comedia más divertida -y descabellada- hasta la fecha: "El monstruo". En esta ocasión, y a diferencia de "Johnny Palillo - Johnny Steccino, 1991", su anterior proyecto como director, Benigni tiene la ocasión de explotar su vena cómica más alocada en una curiosa historia de intriga que, rápidamente, se convierte en una desternillante comedia, en la que los gags y las situaciones divertidas se suceden una tras otra, con el único propósito de hacer pasar un rato entretenido al público.


    Loris (Benigni) es un pícaro que se las apaña como puede para dar siempre esquinazo a sus acreedores -entre los que se encuentra su incansable casero- y sobrevivir como puede. Cuando una serie de asesinatos de mujeres comienzan a sucederse por el mismo barrio en el que vive Loris, la policía empieza a sospechas, tras visualizar una serie de grabaciones, de la conducta del mismo Loris, por lo que envían de incógnito a la inspectora Jessica Rossetti (Braschi) a investigarlo de cerca para, así, poder conseguir alguna prueba incriminatoria contra él. Sin embargo, Loris, ajeno por completo a las intenciones de la policía, continúa con su forma de ser torpe y patosa, que le provocará más de un malentendido y situación comprometida.


    "El monstruo" es una de las últimas ocasiones, hasta el día de hoy, en que el polivalente artista italiano ha tenido la ocasión de dar rienda suelta a su faceta más cómica y desenfrenada. Para ello se ha servido de esta divertidísima comedia, cuyas gracias y chistes acumulados dependen más de las situaciones de malentendidos que sirve en bandeja el mismo argumento que de la propia actuación de los personajes. Evidentemente, el resultado habría sido diferente si, en lugar de contar con Benigni como actor principal, dicha función la hubiera delegado en otro artista, ya que uno de los mayores alicientes (y aciertos) del film es la presencia y carisma -que no actuación- del propio Benigni. No es necesario decir a estas alturas que la química que tiene en la pantalla con la que es su mujer en la vida real, es total, hecho que favorece en gran medida a la película, en especial en lo que concierne a todas las secuencias que ambos comparten.


    Así pues, aunque no sea una obra maestra, como sí lo sería su siguiente y reconocido largometraje, "El monstruo" no deja de ser un film divertido y realmente gracioso, que le permite al espectador pasar un rato agradable con una historia tan hilarante como llena de situaciones cómicas y bien resueltas. Cierto es que contiene los fallos de toda comedia disparatada (por ejemplo, un final algo precipitado que sirve como cualquier excusa para dar por finalizada la historia) pero, por fortuna, nada de ello impide disfrutar de una comedia original, fresca y diseñada con el único propósito de hacer que el público se lo pase bien. Cosa que, por cierto, consigue de sobra.



  • MR. HYDE DICE:

  • ¡Qué despelote de película! Esta va especialmente recomendada para los fans del Roberto Benigni más cachondo y desatado. No tiene nada que ver con "La vida es bella", ni con esa especie de copia descarada que hizo después (creo que se llamaba "El tigre y la nieve - La tigre e la neve, 2005"), pero da igual, porque te ríes todo el rato con las payasadas que se le ocurren al pollo este. La peli empieza de una forma muy parecida a la típica historia de crímenes y asesinos en serie para, a los diez minutos, nada más asoma el careto Benigni, empezar ya con la juerga. "El monstruo" es de ese tipo de películas en que el personaje principal se va metiendo en un follón detrás de otro sin quererlo, y de forma totalmente accidental. De hecho, es posible que la gente que se suela poner nerviosa cuando ve a un gafe en la tele, aquí se ponga de los nervios, porque ya os digo que todo lo que le pasa al pobre hombre, es para tomárselo o con humor (lo más aconsejable, porque te partes) o con mucha calma y un poco de tila (para los más "especialitos").


    En "El monstruo", Roberto Benigni se lo pasa pipa y hace tú te eches unas risas cojonudas con él. Combina perfectamente la historia policiaca e intriga de quién será el asesino en serie de mujeres (dicho sea de paso, lo que menos importa de la película) con todas las travesuras y paridas que le pasan a su personaje. El tío hace de caradura exagerado, pero lo gracioso del asunto es que, a pesar de la de cosas que se le ocurren para no pagar a los acreedores y chorizar todo lo que puede, te cae bien. Es más, deseas que siga haciendo de las suyas para que tú te puedas seguir tronchando. Y las fullas que hace son brutales: desde ir mojando un cruasán reseco en los cafés que lleva el camarero en su bandeja, hasta arrodillarse cuando pasa delante de los quiscos para mangar un periódico, o hacer como que habla por el móvil (cuando, en realidad, es el mando de la tele) para que lo oiga un posible inquilino del piso del que le quieren desahuciar para que salga escopetado y no le fastidie el invento.


    Pero lo mejor de todo viene cuando la policía le pone una espía detrás para descubrir si el asesino en serie es él. Tú ves que la señora empieza a provocarle sexualmente todo lo que puede, y él que se pone a hablar en japonés (¡!) y a soltar en voz alta discursos sobre el estado de la bola (¡¡!!) para, así, concentrarse en otra cosa y no caer en la tentación. Os juro que todas esas escenas son descojonantes. Al fin y al cabo, se trata de Roberto Benigni en estado puro, haciendo el payaso como él mejor sabe, y haciendo un personaje de los que le dan para eso y para más (ya me dirás qué pinta el pobre tarado aprendiendo japonés...). Pero tanto él como el resto de los personajes que salen en la peli, cosa que podéis comprobar vosotros mismos: el científico que hace experimentos para ver quién puede ser un asesino en potencia, la vecina histérica que no para de tocarle las narices a Benigni, el mismo profesor de japonés, etc.


    En fin, que "El monstruo" es una peli que se estrenó aquí hace ya mucho tiempo pero que, después de que llegara "La vida es bella", parece que se ha perdido en el olvido. Y yo os aconsejo de todo corazón que si tenéis ocasión de verla, lo hagáis. Es un disparate de comedia, pero te ríes durante todo el rato y te lo pasas de lujo. No deja de ser una comedia más -quiero decir que no tiene el mismo mensaje así en plan trascendente de la de la vida bella- pero, igualmente, hace que te pases un rato divertido al cien por cien. Así que lo dicho, si os queréis reír, acordaros de esta peli.



    viernes, 4 de noviembre de 2011

    ESTRENOS DE VIDEOCLUB: "TEMPLARIO"


    TÍTULO: TEMPLARIO

    DIRECTOR: JONATHAN ENGLISH

    REPARTO: JAMES PUREFOY, BRIAN COX, DEREK JACOBI, KATE MARA, PAUL GIAMATTI

    DURACIÓN: 113 min.

    AÑO: 2011

    GÉNERO: AVENTURAS

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • A principios de este año, se estrenaba en las carteleras inglesas un largometraje de aventuras medievales basado en uno de los episodios más grises de la historia de aquel país: la vendetta personal que encabezó el inepto rey Juan contra los barones que le habían arrebatado sus privilegios. Para ello, fue un director casi novel quien se encargaba de su puesta en escena, y un reparto formado por intérpretes semi desconocidos para el gran público como por importantes figuras de actores en roles más secundarios. Sin embargo, a pesar de estos condicionantes, el film que llegaba a las pantallas constituía un ejercicio brillante de realización y ejecución, increíblemente violento, pero en absoluto carente de interés.


    Tras la firma de la Carta Magna por parte del rey Juan de Inglaterra (Giamatti), a principios del siglo XIII, éste decide reconquistar todos los privilegios y territorios a los que había renunciado previamente. Para ello, recluta un ejército de tropas danesas que se unan a las suyas para hacer frente a quienes firmaron dicho documento. Albany (Cox), uno de los barones implicados, está decidido a hacer todo lo posible por frenar el avance de las tropas del rey Juan, por lo que, junto a un grupo de fieles soldados, toman un castillo estratégico que abre el camino hasta la capital del reino, en el que vive un anciano noble llamado Cornhill (Jacobi) y su joven esposa, Isabel (Mara). A estas tropas rebeldes se les unirá un atormentado caballero templario llamado Thomas Marshal (Purefoy), quien tiene pendiente una cuenta personal con el rey Juan, responsable directo de la tortura y muerte de un abad, amigo suyo. Atrincherados en la fortaleza del castillo, los guerreros de Albany harán lo posible por detener al rey Juan, en mitad de un terrible enfrentamiento a muerte.


    No resulta fácil ser original a la hora de desarrollar un largometraje cuya historia se encuentre ambientada en la época medieval. A este respecto, parecen haberse visto y realizado película de la más diversa índole por lo que, cuando "Templario" vio la luz, no fueron pocos los que pensaron que esta producción con inevitables aires de serie B sería una más del montón. Sin embargo, lo que ha diferenciado a "Templario" de otros films semejantes ha sido, precisamente, el tratamiento de la violencia durante las secuencias de violencia. Así pues, siguiendo la estela de otros largometrajes más conocidos como "Braveheart - Braveheart, 1995" o "Gladiator (El gladiador) - Gladiator, 2000", la película dirigida por el británico Jonathan English no escatima en visceralidad y detalles para mostrar las consecuencias de los enfrentamientos entre ambos bandos durante la batalla. O, lo que viene a ser lo mismo, en plasmar de la forma más explícita posible las consecuencias de estos combates: sangre a borbotones, miembros amputados, torturas, etc.


    Afortunadamente, nada de esta violencia está planificado de forma gratuita, sino que responde todo a una clara intención de dotar de un toque muchísimo más realista a todo el largometraje. De hecho, en ningún instante tiene el espectador la sensación de que le estén contando una simple historia sino que, gracias a ello, consigue sumergirse plenamente en la película. Toda la ambientación y escenificación de la película está muy conseguida (gracias a una impecable labor de los directores artístico y de fotografía), el ritmo es trepidante en las escenas de batallas y ágil en los episodios intermedios que se suceden entre éstas (gracias también a la acertada música de Lorne Balfe), los actores resultan tremendamente convincentes dentro de sus respectivos roles (algo más de "alegría" en la interpretación de James Purefoy hubiera sido de agradecer, así como un poco menos de sobreactuación por parte de un gran actor como es Paul Giamatti -ver la secuencia en que da la réplica a un derrotado Albany-) y las casi dos horas de duración no pesan en ningún instante (ver la secuencia final, una vez que la torre ha sido derribada, y los guerreros deben enfrentarse a su último combate)


    No obstante, "Templario", a pesar de su aparente intrascendencia, se revela como una propuesta original y, hasta cierto punto, divertida, muy bien realizada, y con un deseo patente de lograr que el público se sienta cautivado y enganchado a la historia que cuenta. Cosa que logra, aunque sea a base de violentísimos golpes de espada.



  • MR. HYDE DICE:

  • Supongo que después de la decepción de la semana pasada cuando fuimos al videoclub y la cagamos eligiendo "Caballeros, princesas y otras bestias - Your highness, 2011", tanto Jekyll como el menda nos habíamos quedado con las ganas de ver una peli de aventuras medievales como Dios manda. Así que, cuando vimos que "Templario" se encontraba entre las novedades de la semana, la ocasión vino que ni pintada. Desde luego, le pega mil patadas a la basura que nos tragamos la semana pasada aunque, para ser sincero, al principio pensé que la cosa con "Templario" iría por otro lado. Es decir, que me veía una especie de aventura como la peli de Robin Hood que estrenaron el año pasado (no me preguntéis por qué tenía esa en mente). Así que cuando ya llevábamos más de media hora viendo "Templario", empecé a fliparla un poco con lo bestias que eran algunas secuencias, como si hubieran querido representar lo que de verdad eran las batallas de la edad media, solo que con una cámara detrás.


    "Templario" parte de un hecho real -la venganza emprendida por el Rey Juan de Inglaterra (también conocido como Juan sin tierra, el mismo de la historia de Robin Hood) de todos aquellos nobles que le obligaron a firmar la carta magna por la que renunciaba a muchos de sus privilegios- para poder contar una historia de violencia, acción y aventura, con un toque que no se ve todos los días en una película comercial. "Templario" es una peli entretenidísima, a pesar de que a los actores no los conoce ni su madre a la hora de comer (alguno es más o menos famosete, pero poco más), pero también es violenta como ella sola. ¿Recordáis cómo flipó la gente cuando Mel Gibson sacó en "Braveheart" trozos de batalla donde la sangre salía a chorros, y donde la peña cortaba brazos y piernas como si nada? Pues aquello deja en pañales a lo que sale en "Templario". Para que os hagáis una idea, os cuento un par de momentos que pasan en mitad de una de las batallas: el héroe, ante un solado enemigo, levanta su espadón (no sé cómo podían tener fuerza para levantar esos pedazos de espadas) y parte lo parte por la mitad -¡el corte le llega hasta el ombligo, y lo ves con todo detalle!-; en otra ocasión, le estaca la espada por la boca a otro soldado hasta casi empalarlo; y, por poner otro caso, hay uno de los soldados "buenos" que le arranca el brazo a uno de los malos a base de machetazos.


    Pero "Templario" es más que esas secuencias tan bestias. Al fin y al cabo, cuando ves que se enfrentan dos grupos a muerte, espada en mano, no puedes pretender que la cosa sea light. Aunque reconozco que, aquí, la cosa se les escapa un pelín de las manos, porque no hacía falta ser tan burro (mi chica dice que tuvo pesadillas esa noche por culpa de ver tanta violencia en tan poco rato... ¡Qué exagerada!). Pero, violencia aparte, "Templario" es una peli bastante buena de aventuras y enfrentamientos medievales. El guión tiene su miga, la ambientación de la época es de lo más fiel, y las actuaciones convencen a pesar de que no te suene la cara de ningún actor. Tiene un ritmo trepidante que hace que estés enganchado a la peli hasta el final, y los momentos de batallas son bastante emocionantes, a pesar de lo burros que son a veces. En fin, que "Templario" es una buena opción para ver en casa estos días del fin de semana que el cielo parece empeñado en caerse sobre la tierra. Con una mantita, después de comer, ver "Templario" es un pasatiempo de lo más estupendo, a pesar de su violencia.





    jueves, 3 de noviembre de 2011

    CINE ACTUAL: "FINAL FANTASY. LA FUERZA INTERIOR"


    TÍTULO: FINAL FANTASY. LA FUERZA INTERIOR

    DIRECTOR: HIRONOBU SAKAGUCHI

    REPARTO: DIBUJOS ANIMADOS

    DURACIÓN: 101 min.

    AÑO: 2001

    GÉNERO: ANIMACIÓN

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Hoy en día, no resulta extraño encontrar en la cartelera más de una película -especialmente de animación- que no haya sido realizada por ordenador. Cierto es que, desde que Disney, se arriesgara con un proyecto tan novedoso como lo fue "Tron - Tron, 1982" (e infravalorado en el momento de su estreno), la utilización de los ordenadores en la realización de largometrajes ha sido una pieza fundamental para entender no sólo el cine actual sino también la casi totalidad de las recientes películas de animación. Así, desde que "Toy story (Juguetes)- Toy story, 1995" revolucionara el estilo de animación tradicional, es raro el año en que se estrene, como mínimo, un largometraje de animación íntegramente hecho por ordenador. Lo que sí llama la atención es que, en estas condiciones, se estrene un film que no esté precisamente orientado al público infantil que suele encumbrar este tipo de películas entre las más taquilleras del año, sino que constituya una apuesta más adulta, con una temática totalmente alejada de aquellas desarrolladas por Disney y compañía. Y eso es lo que le sucede a "Final fantasy. La fuerza interior" que, pese a ser un largometraje pionero en la historia del cine de animación por ordenador, no terminó de cuajar entre las plateas, a pesar de su ritmo trepidante y de su fascinante puesta en escena.


    Año 2070. La vida en la Tierra ha sido aniquilada por una misteriosa fuerza en forma de extrañas y fantasmales criaturas que surgieron casi de la nada. Por consiguiente, los humanos sobrevivientes se encuentran recluidos en una gigantesca base, dotada de un complejo sistema que repele las intrusiones de estas criaturas. Ante este panorama, la doctora Aki Ross (voz de Ming-Na), en colaboración con su buen amigo, el doctor Sid (voz de Donald Sutherland), no desiste en su empeño de localizar siete objetos que, según una antigua creencia, pueden llevar a la repoblación de la Tierra. Sin embargo, las expediciones de la doctora entran en conflicto con los planes del tiránico general Hein (voz de James Woods), más partidario del enfrentamiento directo con estos alienígenas, aunque ello suponga la total destrucción del planeta. Será entonces cuando Aki y Sid, ayudados por el capitán Gray Edwards (voz de Alec Baldwin), un antiguo novio de Aki, y sus hombres, desafíen las órdenes del general y se adentren en el peligro que supone salir de la zona de seguridad para lograr encontrar los objetos restantes para que se cumpla la profecía.


    "Final fantasy. La fuerza interior" se realizó utilizando la misma técnica de captura por movimiento que, años más tarde, cautivaría a Robert Zemeckis, y que él mismo utilizaría en la realización de otros largometrajes como, por ejemplo, "Polar Express - The Polar Express, 2004", así como a otros cineastas reputados como Steven Spielberg o James Cameron. En este caso, estamos ante un film tremendamente bien hecho, con un ritmo trepidante desde sus primeros minutos y que, a día de hoy, se reivindica cada vez con más fuerza. No obstante, tampoco es muy de extrañar que, en el momento de su estreno, sufriera el rechazo masivo del público, ya que la historia que propone no se corresponde para nada con la amabilidad de otras propuestas de tipo Disney, que eran lo corriente.


    Asimismo, a pesar de contener una animación casi perfecta, no es menos cierto que "Final fantasy. La fuerza interior" contiene varias imágenes un tanto espeluznantes para los más pequeños (caso de la invasión de los fantasmas al refugio humano, exterminando a los humanos allí refugiados sin esfuerzo, o el intento de suicidio de uno de los personajes ante el caos reinante; como se puede deducir, no son escenas que el público más infantil esté acostumbrado a encontrarse en una película de animación). Esto es muy de agradecer desde el punto de vista del público más adulto, que disfruta de una película "seria" y carente de un tono excesivamente edulcorado, pero que, como es lógico, no atrae tanto a todos los tipos de espectadores. Por lo demás, añadir que la música compuesta por el oscarizado Elliot Goldenthal le termina de dar ese toque de calidad al film, reforzando los instantes más trepidantes (la huída de Aki y sus amigos de la base, o el enfrentamiento final con los fantasmas a bordo de la cápsula robótica) y logrando crear ese clima de tensión que reina durante casi toda la película. Como decimos, un título a reivindicar y descubrir en todo su esplendor.



  • MR. HYDE DDICE:

  • ¡Vaya flipe de película! Antes de que se pusiera de moda eso de hacer películas rodadas con gente y luego transformadas a dibujos por ordenador, los japoneses se curraron una de las películas animadas más reales que he visto en mi vida. Nunca he jugado al videojuego que da nombre a la película pero, por lo que he escuchado, la peli se parece a los juegos como un huevo a una castaña cosa que, en mi opinión, siempre es de agradecer. Como ya habréis podido intuir en más de una ocasión, me chiflan las películas de acción y, si ya se combinan con ciencia ficción de la buena, pues ya de perlas -lástima que la última vez que adaptaron un videojuego parecido al cine les saliera esa patata llamada "Doom - Doom, 2005"-. Bueno, pues resulta que "Final fantasy. La fuerza interior" es una peli de acción y ciencia ficción cojonuda, por mucho que los protagonistas no sean de carne y hueso. Pero lo que más llama la atención es que, en ningún momento, tienes la sensación de que estás viendo una película "de dibujos" (como sí pasaba, por ejemplo, en "Toy Story"), sino que os juro que es lo más cercano a la realidad que me hubiera podido imaginar.


    El argumento tiene su gancho, aunque debo reconocer que es un poco refrito de todas las pelis de esas medio apocalípticas que mezcla a los supervivientes de alguna plaga o catástrofe natural con la típica historia de cómo sobrevivir a una manada de monstruos que se ha cepillado a casi toda la humanidad. Pero lo que importa en "Final fantasy. La fuerza interior" no es del todo la historia, sino el cómo está hecho todo, que ya os digo que te quedas con la boca abierta. De hecho, nada de la historia está tratado con la inocencia propia de los dibujitos animados, sino que la aventura y la acción son puras y duras, incluyendo desde la muerte de varios de los personajes principales (esos monstruos fantasmas que parece que te arranquen el alma), hasta secuencias mucho más impresionantes como aquella en la que una nave espacial que huye con gente de la colonia a bordo se estrella contra la misma base. Y todo ello por no mencionar cómo escapan los protagonistas de los fantasmas dentro de esa misma base a bordo de una especie de cuatro por cuatro espacial o, sobretodo, toda la parte final en la que tratan de encontrar al séptimo espíritu para conseguir vencer a los fantasmas y salvar la Tierra. ¡Impresionante y trepidante!


    De hecho, no me extraña que hayan preferido hacer una película como "Final fantasy. La fuerza interior" de forma animada porque, si hubieran preferido hacerla con actores de carne y hueso, se habrían dejado una pasta de tres pares de cojones. Sólo en efectos especiales se habrían dejado un cataplín y parte del otro. Además, como os digo, está hecha tan de coña que no hechas en falta a un actor real en ningún momento (es más, casi actúan mejor que muchos de los supuestos "actores" que salen hoy en día por ahí. ¿Eh, Ashton Kutchner? ¿O Jack Black y compañía?).


    En fin, que puede que "Final fantasy. La fuerza interior" no tenga el encanto y delicadeza de las pelis de Pixar, pero teniendo en cuenta que se hizo hace ya diez años y que es una peli de ciencia ficción, con su punto de intriga y dosis de acción espectaculares (hasta el fuego de las explosiones parece real), ya os digo que es un espectáculo estupendo. Entretenida desde el primer momento aunque, no vamos a negarlo, más orientada hacia un público juvenil que no al clásico infantil que se pirra con las pelis del ogro verde, por ejemplo, o más adulto que pueda preferir otro tipo de películas. Aunque nada de esto quita para que "Final fantasy. La fuerza interior" sea una película hecha para disfrutar en una pantalla cuanto más grande mejor, con una generosa bolsa de palomitas, y preparado para pasarlo de categoría durante un rato.





    miércoles, 2 de noviembre de 2011

    CINE DE LOS 90: "PRETTY WOMAN"


    TÍTULO: PRETTY WOMAN

    DIRECTOR: GARRY MARSHALL

    REPARTO: RICHARD GERE, JULIA ROBERTS, HÉCTOR ELIZONDO, LAURA SAN GIACOMO, JASON ALEXANDER, RALPH BELLAMY

    DURACIÓN: 115 min.

    AÑO: 1990

    GÉNERO: COMEDIA ROMÁNTICA

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Hay películas que, tras su estreno se convierten en auténticos fenómenos, gracias a un éxito descomunal en las taquillas, y que lanzan a sus protagonistas al estrellato más absoluto. Es más o menos lo que parece que ha pasado recientemente con una película que comentábamos la semana pasada, "Criadas y señoras - The help, 2011", y lo que desde luego pasó tras el estreno de una comedia romántica intrascendente a priori, que conquistó a los espectadores de medio mundo cuando se estrenó en cine, más de veinte años atrás. Evidentemente, nos estamos refiriendo a "Pretty woman", largometraje responsable de que, a día de hoy, Julia Roberts sea la oscarizada y famosísima actriz que es. Así pues, partiendo de un acertado guión, el film relataba una historia romántica entre dos personajes, aparentemente opuestos que, a base de convivir y darse lo mejor de sí mismos de forma recíproca, consiguen cambiar tanto sus vidas como su porvenir.


    Edward Lewis (Gere) es un exitoso aunque despiadado hombre de negocios, que ha hecho su fortuna a través de la compraventa de empresas al mejor postor, sin importarle ni las personas que las forman ni los deseos de sus fundadores. Una noche, de camino a Beverly Hills, se pierde en su coche por un barrio de Los Ángeles, por lo que solicita ayuda a una prostituta del lugar llamada Vivian (Roberts). Tras ofrecerle a la muchacha una sustanciosa cantidad por acompañarlo a su destino, Edward la sube a su coche. Pero, al llegar al destino, en lugar de despedirse de ella, le pide, a cambio de una buena suma de dinero, que lo acompañe durante su estadía de una semana. Ella acepta y, lo que comienza siendo una relación más de negocios, poco a poco se va convirtiendo en una relación de respeto y amistad entre ambos que, sin que sean a penas conscientes de ello, los irán cambiando hasta hacer que se enamoren perdidamente el uno del otro.


    "Pretty woman" tuvo el acierto de presentar una historia de amor sin caer en los tópicos más utilizados en este tipo de comedias. Es decir, se ahorra caer en elementos previsorios, más allá de su evidente final, consiguiendo introducir elementos cómicos la mar de acertados en cada secuencia. Así pues, momentos como la entrada de Vivian en el hotel de lujo en el que se aloja Edward resulta de lo más cómica (gracias, en buena parte, al saber hacer de Roberts), así como su "conversión" en una señorita elegante -ver el instante en que un divertido Héctor Elizondo le enseña a utilizar los diversos cubiertos- o como cuando acompaña a Edward a comer con unos socios a un elegantísimo restaurante. Son pequeños detalles que están resueltos con dinamismo y audacia, por lo que el conjunto del largometraje acaba revelándose como una agradable comedia llena de buenas intenciones (el final en la escalera de incendios de la casa de Vivian sería otro buen ejemplo de lo comentado anteriormente).


    Por otra parte, es reconfortante comprobar cómo, hoy, "Pretty woman" no ha envejecido al mismo rito que otros films de temática y año de producción similares. Ello se debe, en gran medida a que la historia de amor que plantea es casi universal, hecho que le permite seguir gustando desde entonces. También contribuye a esa atemporalidad la decisión de no haber realizado un producto de consumo fácil, sino que director Garry Marshall logra recoger en cada fotograma la enorme química conseguida mediante la presencia de dos actores como Richard Gere y Julia Roberts. Así pues, para concluir, sólo cabe confirmar que "Pretty woman" es una de las comedias románticas por excelencia dentro del género, un film que se deja ver con una facilidad enorme, y que hace pasar un rato agradable, cumpliendo así la regla fundamental de toda buena historia de amor.



  • MR. HYDE DICE:

  • ¡Esto sí que es un clásico noventero y lo demás tonterías! Pues no sé muy bien qué decir de "Pretty woman" que no se haya dicho ya (aparte de que si, alguno de vosotros no la ha visto aún, estad tranquilos, porque todos los años fijo que la pasan mínimo una vez por la tele). "Pretty woman" es casi un clásico de la comedia romántica, de esas especies de cuentos modernos del rollo Cenicienta que acaban gustando a todo el mundo y que se hacen súper famosos tanto como película como por los actores que salen en ella. Y, si no, que se lo pregunten a Julia Roberts, porque Richard Gere, aún era ya famosete cuando salió la peli, pero la "novia de América" no sería hoy lo que es ni estaría donde está si no hubiera salido en esta película.


    "Pretty woman" es tal cuál un cuento de hadas. Una de las primeras películas que potenció a lo bestia el esquema chico conoce chica - chico pierde chica - chico recupera chica. Solo que con actores adultos guapetes (nada que ver con los quinceañeros que salen hoy en día y que no tienen ni el encanto ni el talento para la actuación de Gere y la Roberts), con un director que edulcora hasta el aburrimiento el conjunto, y con algún otro elemento que hace que la peli se recuerde años después de su estreno -en este caso, la canción de Roxette It must have been love, que, como la peli, fue todo un bombazo-.


    Por suerte para todos, el tiempo ha tratado bastante bien a esta peli, y no la ha hecho envejecer más de la cuenta. De hecho, casi podría decirse que "Pretty woman", si no fuera porque hasta el tato la ha visto, es una opción cojonuda de película romántica para ver en pareja, ya que es distraída, amable, hace que pases entretenido casi un par de horas y que acabes con esa sonrisa tontorrona en la cara, propia de las comedias romanticonas que gustan sin llegar a empalagar (cosa de la que no todas las películas de este tipo pueden presumir). Como escenas así particularmente destacables yo me quedaría con aquella en la que Roberts se dedica a pasearse por las tiendas pijas de Bevery Hills mandando a tomar p'ol culo a las dependientas que la echaron en su día cuando entró como una pilingui cualquiera, o como cuando va a las mismas tiendas con Richard Gere y él les pide a los encargados que les hagan la pelota a lo bestia. O, por ejemplo, también son divertidos los momentos en que ella se tiene que hace la finolis delante de la gente y le sale la barriobajera que lleva dentro, haciendo que los que la rodean se queden flipados.


    Por lo demás, pues poco más que añadir sobre "Pretty woman" que no se haya escrito, dicho, opinado, visto ya en algún otro sitio. No es una película que desaconsejaría, aunque tampoco sea una maravilla. Digamos que de las que se deja ver si la pasan por enésima vez por la tele, o para ponerte cuando quieres marcarte una tarde romántica con tu chica. Por lo demás, es una peli que está bien. Ni más ni menos.



    martes, 1 de noviembre de 2011

    CINE DE LOS 80: "DEPREDADOR"


    TÍTULO: DEPREDADOR

    DIRECTOR: JOHN MCTIERNAN

    REPARTO: ARNOLD SCHWARZENEGGER, CARL WEATHERS, ELPIDIA CARRILLO, BILL DUKE

    DURACIÓN: 101 min.

    AÑO: 1987

    GÉNERO: ACCIÓN

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Tal y como ya se ha comentado en más de una ocasión, fue a partir de la segunda mitad de la década de los ochenta cuando nuevos productores cinematográficos, parecieron empeñarse en darle un nuevo aspecto al cine de acción que se había estado realizando hasta el momento. Unas ocasiones, esta renovación apostaba por el cine de acción policiaco más convencional (las dos primeras partes de "Arma letal" o de "La jungla de cristal"). En otras ocasiones, sin embargo, esta nueva forma de rodar películas de acción se encontraba más vinculada a temáticas asociadas con la ciencia ficción que con la acción pura y dura. Tal es el caso de anteriores largometrajes protagonizados también por la estrella austríaca, Arnold Schwarzenegger, como "Terminator - The Terminator, 1984" o "Perseguido - The running man, 1987". Y, dentro de este segundo grupo, es donde cabe incluir al largometraje que hoy nos ocupa y que, junto con las aventuras del cyborg creado por James Cameron, está considerado uno de los más significativos largometrajes de acción y ciencia ficción de la década de los ochenta.


    A un grupo de mercenarios, encabezados por el comandante Dutch (Schwarzenegger) y su colega Dillon (Weathers), se les encomienda la misión de rescatar a un grupo de prisioneros estadounidenses que se encuentra secuestrado por una guerrilla centroamericana. Para ello, dicho grupo realiza una violenta incursión en la selva, arrasando el campamento, y rescatando a una nativa llamada Anna (Carrillo), aunque no encuentran ni rastro de los prisioneros. Sin embargo, lo que sí parece hallarse cerca del lugar es una extraña criatura capaz de diezmar al grupo de mercenarios sin que éstos a penas se den cuenta de ellos. Será en ese momento cuando Dutch y sus hombres se den cuenta de que ese "ser" no parece humano (es mortalmente silencioso, se camufla con su entorno, dispone de unas armas especiales y desconocidas...) y que, cazarlo es fundamental, antes de que ellos se conviertan en las propias víctimas.


    "Depredador" está considerada, hoy en día, como la película que descubrió que John McTiernan podía ser uno de los mejores realizadores de cine de acción moderno (como así lo demostraría un año más tarde con "Jungla de cristal - Die hard, 1988"), y que Arnold Schwarzenegger podía llegar a convertirse en una excelente figura dentro del cine del mismo género. Además, no deja de ser original la acertada mezcla de cine de acción puro y duro (el desmantelamiento del campamento de la guerrilla) y la ciencia ficción más propia de los célebres largometrajes protagonizados por el famoso alienígena al que da caza Sigourney Weaver (los primeros ataques del monstruo y, muy especialmente, desde el momento en que Schwarzenegger debe enfrentarse a mano desnuda contra el depredador).


    En resumidas cuentas "Depredador" no es más que un pasatiempo entretenido y distraído, gracias al buen saber hacer de McTiernan, patente, sobre todo, durante su último tercio de película, donde la acción le cede protagonismo al misterio e intriga para describir la caza del depredador. "Depredador" será más recordada por el lanzamiento que supuso tanto para su director como para su estrella protagonista aunque, como película, al fin y al cabo, no sea más que eso, una simple distracción.



  • MR. HYDE DICE:

  • Ahí, ahí, otra peli ochentera de calidad, jejeje. Bueno, pues no sé qué podemos decir de "Depredador" que no se haya oído o visto ya. Supongo que decir que esta primera parte es la buena tampoco es decir mucho, aunque también sea cierto que el resto de partes que han hecho sobre esto deja pero que mucho de desear (y eso, por no decir que son una mierda de tomo y lomo). Esta primera "Depredador" no es que sea una maravilla, pero tiene la ventaja de haber sido la primera que hicieron sobre el tema y que, dicho sea de paso, aunque el argumento no llegue a los tres folios, hay que reconocer que está explotado de lo más bien. De hecho, es de las pelis más potables que tiene Chuache, aunque el buen hombre ya dejaba claro que a él lo que mejor se le da es coger una metralleta y no dejar títere con cabeza, sea de su mismo pueblo o de la galaxia de al lado.


    Una de las cosas buenas que tiene "Depredador" es que, después del momento pumba-pumba en el que se cepillan a los malos de turno, ni la expedición de "los buenos" ni tú sabes qué es lo que hay en la jungla y que no sólo observa a los soldados, sino que les da matarile de la forma más bestia posible (evidentemente, no lo sabes antes de ver la película porque, ahora, la imagen del bicho depredador ya está más visto que el chocho de la Bernarda). Ese es una de las cosas que la da su interés e intriga a la peli: que vislumbras una especie de "algo", pero que no te queda claro qué es, tan sólo que se camufla con su entorno volviéndose medio invisible, y que detecta a la peña por el calor corporal que desprenden. Ah, eso y que tiene una mala leche de cuidado.


    La segunda cosa que le da su interés a la peli es que, una vez que ya sabes que el depredador es extraterrestre, que sabe cómo cargarse al personal, que se camufla y todo eso, es ver de qué forma podrá Chuache darle por la retaguardia al bicho. Esa es la última parte de la película, donde ya se dejan de mamonadas de disparos y explosiones para dedicarse al enfrentamiento cuerpo a cuerpo entre Governator y el alien ese. Así que, como veis, la variedad está a la orden del día, que aquí, en "Depredador" hay para todos los gustos: acción, tiroteos, intriga, ciencia ficción, etc. Vista a día de hoy, "Depredador" es una peli a la que se le notan los años, pero creo que más que nada porque como ya hemos visto tantas veces la imagen del depredador y de lo que es capaz de hacer, cuando volvemos a esta primera parte, es imposible quitarle el olor a añejo. "Depredador", sin ser gran cosa, es entretenida y distrae, que ya es algo. Pero, por mucho icono del cine de los ochenta que sea, y de las pelis que le dieron a Chuache el título de héroe de acción, tampoco es que sea de las que ahora perderías el culo por ver. Para pasar el rato y ya está.