domingo, 4 de septiembre de 2011

CINE A DESCUBRIR: "SOSPECHOSOS HABITUALES"


TÍTULO: SOSPECHOSOS HABITUALES

DIRECTOR: BRYAN SINGER

REPARTO: GABRIEL BYRNE, KEVIN SPACEY, BENICIO DEL TORO, KEVIN POLLACK, WILLAM BALDWIN, PETER POSTLEWHITE, CHAZZ PALMINTERI

DURACIÓN: 105 min.

AÑO: 1995

GÉNERO: POLICÍACO

  • EL DR. JEKYLL DICE:

  • Un joven director realiza una película. La presenta a diversos festivales de cine independiente, así como a otros de mayor prestigio. Por alguna razón en particular, la cinta entusiasma a las audiencias, gana numerosos premios y acaba convirtiéndose en un fenómeno de referencia. Y, en última instancia, sirve de trampolín para que ese mismo director novel pueda ponerse al frente de producciones más costosas con las que consagrarse dentro de la industria del cine, logrando recaudar importantísimas cantidades de dinero con sus posteriores trabajos. Así podría resumirse lo que les ha sucedido a directores como Quentin Tarantino, Robert Rodríguez, Paul Thomas Anderson o, para el caso del largometraje que hoy nos ocupa, Bryan Singer.


    Si bien los directores mencionados poseen cada uno su estilo (y, en consecuencia, la calidad de sus películas acaba siendo mayor o menor), lo cierto es que, a Bryan Singer, "Sospechosos habituales" le supuso la oportunidad de su vida por dos motivos principales: el primero es que el joven director fue capaz de realizar una de las películas policíacas más originales y sorprendentes de los últimos años; el segundo es que demostró su saber hacer tras la cámara, mérito que le brindó la oportunidad de encabezar varias de las producciones más costosas y esperadas por el gran público -sí, nos estamos refiriendo a las dos primeras parte de los X-Men y a su particular versión de Superman-. Sin embargo, detrás del prestigio alcanzado por el film, se encuentra su historia, complicada, fascinante y endiabladamente buena.


    Verbal Kint (Spacey) es interrogado por policía de aduanas Dave Kujan (Palminteri). El motivo es averiguar qué ha sucedido en un buque amarrado en el puerto, donde han fallecido diversos delincuentes y traficantes como consecuencia de un temible incendio. Es entonces cuando Verbal comienza a relatar el plan que había urdido el cabecilla de su banda de "socios", Keaton (Byrne), junto con McManus (Baldwin), Fenster (Del Toro) y Hockney (Pollack), para hacerse con el desconocido cargamento de dicho barco. Sin embargo, conforme avanza en su relato, empezarán a descubrirse piezas de un entramado tan complejo como peligroso e impredecible.


    "Sospechosos habituales" es la excelente película de intriga policíaca que es no sólo mérito únicamente de su director, sino del resultado de un ajustado casting, así como del sobresaliente guión de Christopher McQuarrie. Singer logró reunir a un grupo de reconocidos actores (de segunda fila, pero la mar de creíbles todos ellos en sus respectivos papeles), y plasmar en imágenes una historia a priori complicada, habida cuenta de las diversas sub-tramas que parecen acumularse a lo largo del metraje. Y, muy especialmente, por la creación de ese personaje llamado Keizer Soze, temido por todos y cada uno de los protagonistas, sin que aparezca en un solo fotograma. Algo así como la alargada sombra que conseguía proyectar Hitchcock sobre todo el reparto de "Rebeca - Rebeca, 1940".


    Asimismo, las secuencias que requieren de mayor ritmo están rodadas con una precisión ejemplar (el asalto a un convoy policial que protege un alijo de joyas, el asedio a las oficinas del señor Kobayashi y, por supuesto, todo el asalto final al barco), y la intriga se puede palpar en cada uno de los fotogramas desde el primer minuto en que el personaje de Verbal comienza a relatar lo sucedido. A ello, hay que sumar la excelente fotografía de Newton Thomas Sigel y la brillantísima e inquietante música de John Ottman, ambos colaboradores habituales del director. Todos estos elementos combinados hacen que "Sospechosos habituales" acabe siendo una película casi redonda, muy bien filmada, intrigante e interesante hasta su sorprendente final. De las que es recomendable visualizar más de una vez para disfrutar de los detalles que pasaron desapercibidos la primera vez.



  • MR. HYDE DICE:

  • Por favor, antes que nada, algo importante: que no os revienten el final de la peli. Quienes sean más aficionados al cine es posible que hayan escuchado cosas acerca de esta peli, y de lo que pasa al final. Vale, pues llegad hasta ahí, no dejéis que os cuenten más cosas. Vale que la peli sigue siendo cojonuda aún sabiéndolo, pero ya os digo que la sorpresa final es brutal, de esas que no hubieras sospechado nunca. A ver, tampoco quiero que parezca que es el no va más de lo impresionante, pero si te ha enganchado la peli y te ha gustado todo hasta el final, te quedarás a cuadros -dicho en el buen sentido- cuando veas cómo acaba la cosa. Yo creo que, junto con "El sexto sentido - The sixth sense, 1999" (así a bote pronto es la primera peli que me viene a la cabeza), es de las pocas pelis recientes con las que te quedas con la boca abierta cuando llega el final.


    El guión es una pasada. La historia puede liar un poco al principio, ya que está toda contada por boca de uno de los protagonistas, que es quien te cuenta lo que pasó y cómo pasó. Además, también es cierto que puede confundir un poco tanto nombre (hasta que acabas identificando cada nombre con cada personaje, pasa un ratito). Pero una vez que entras en el juego, flipas. Es de esas veces que agradeces que se haya hecho justicia y el guionista se haya llevado el Oscar. Toda la historia es interesantísima, y hace que no puedas quitar los ojos de la pantalla. De hecho, si lo haces, corres el riesgo de perderte en la trama y necesitar luego que te pongan rápidamente al turrón para no perderte más.


    El reparto está perfecto todo. No es que sean actores muy famosos (Kevin Spacey se hizo famoso a raíz de esta peli pero, hasta entonces, sólo lo conocían en su casa a la hora de comer), pero lo clavan cada uno de ellos en sus respectivos papeles. Y el director da la sensación de que se lo pasa pipa liándote con unas cosas y otras, como si supiera que está rodando una peli cojonuda -¡qué cabrón el tío!-. En serio os la recomiendo. Estoy seguro de que es más que probable que la hayáis oído mencionar en algún momento, o que algún conocido os la haya comentado. Vale, pues ahora os toca hacer lo posible por verla vosotros mismos (creo que a la venta hay ediciones que cuestan dos duros) y pasároslo teta con esta historia de engaños, robos, asesinatos y traiciones. Vaya, me parece que dicho así no es que suene a planazo. Pero os aseguro que "Sospechosos habituales" es de esa clase de pelis de las que, primero, oyes hablar. Después, eres tú el que la comentas con entusiasmo.


    Y, atención a la súper frase clave que dice uno de los protagonistas: "el mayor truco que inventó el diablo fue convencer al mundo de que no existía". Toma del frasco, carrasco.