martes, 29 de mayo de 2012

CINE DE LOS 80: "EL CORAZÓN DEL ÁNGEL"

TÍTULO: EL CORAZÓN DEL ÁNGEL

DIRECTOR: ALAN PARKER

REPARTO: MICKEY ROURKE, ROBERT DE NIRO, LISA BONET, CHARLOTTE RAMPLING, MICHAEL HIGGINS

DURACIÓN: 113 min.

AÑO: 1987

GÉNERO: TERROR

  • EL DR. JEKYLL DICE:
  • En la industria del cine, hay directores a los que les cuelga la etiqueta de “polémicos” o “visionarios” o, incluso, “revolucionarios”. Sin embargo, en muchas de estas ocasiones, como suele ser frecuente, se tiende a la exageración. Que a cineastas como Stanley Kubrick (del que hablábamos ayer mismo) o, salvando las distancias, James Cameron se los califique de “revolucionarios” no es del todo incierto, pues bien sabida es la gran contribución de ambos genios al mundo dentro del séptimo arte –ambos han creado sistemas de iluminación revolucionarios, nuevas lentes y equipos de filmación, etc.-. Ahora bien, que a un director más vulgar como Guillermo del Toro se le califique de “visionario”, o que a un director de lo más correcto como Alan Parker se le tache de “polémico”, es una completa exageración. Centrándonos en éste último, Alan Parker es uno de los directores más interesantes e infravalorados de las últimas décadas. De hecho, ha sabido demostrar su versatilidad como pocos, centrándose tanto en el cine musical (“Fama – Fame, 1980”, “El muro – Pink Floyd: The wall, 1982”, “Evita – Evita, 1996”), como en el drama más absoluto (“El expreso de medianoche – Midnight Express, 1978”, “Las cenizas de Ángela – Angela’s ashes, 1998”) o en el triller policiaco (“Arde Mississippi – Burn Mississippi, 1988”). Con “El corazón del Ángel”, Parker adaptaba la novela de William Hjortsberg, convirtiendo el relato puramente detectivesco de la novela en una terrorífica historia que mezcla el cine negro más clásico con el cine de terror más efectivo.

    Harry Ángel (Rourke) es un detective de poca monta de Nueva Orleáns. Un día, recibe la visita de un misterioso y excéntrico personaje llamado Louis Cyphre (De Niro) que contrata sus servicios para que, a cambio de una suculenta suma de dinero, localice a una persona desaparecida, llamada Johnny Fellow. Harry acepta el encargo, pensando que se tratará de un trabajo simple pero, conforme avanza en su investigación, irá descubriendo inquietantes datos acerca de la persona desaparecida que desembocará en la muerte de una serie de personas vinculadas al desaparecido, y la práctica de extrañas prácticas vudús.

    “El corazón del ángel” es un film inquietante de principio a fin. Ya desde los títulos iniciales de crédito, en que aparece un cuerpo inerte en un lúgubre callejón, hasta el sensacional final con el que concluye el film, Parker demuestra una habilidad única a la hora de llevar la intriga de la investigación en la que el personaje de Rourke se ve involucrado. Asimismo, aprovecha la gran ventaja que le ofrece la situación de la acción en Nueva Orleáns para, así, servirse del misterioso clima que parece habitar en la principal ciudad del estado de Louisiana, de forma que contribuya a hacerla aún más intrigante. De este modo, partiendo de un argumento de lo más sencillo (la localización de una persona desaparecida), gracias al firme pulso narrativo de Parker, el espectador inicia un descenso a los infiernos en compañía de un “sabueso” al que sobrepasa la situación de la que ha aceptado hacerse cargo. Secuencias como la visita que hace Angel a una de las últimas personas que mantuvo contacto con el desaparecido, o aquella otra en la que hace lo propio con el ambiguo personaje al que da vida, en una breve intervención, una espléndida Charlotte Rampling consiguen hacer que se mantenga el tono inquietante del film. Todo esto queda reforzado por momentos excepcionales como el de Angel haciendo un macabro descubrimiento en una antigua iglesia o, por descontado, el momento en el que asiste a uno de los ritos vudús.

    Por su parte, Robert de Niro contribuye a darle el toque definitivo al film con su breve interpretación de Louis Cyphre quien, en menos de diez minutos consigue helar la sangre del espectador más templado (ver el instante en que se come un huevo duro mientras le expone la situación a Angel, o el clímax en que le realiza una terrorífica revelación a éste).

    En definitiva, “El corazón del ángel” es una de los mejores thrillers de terror de los años ochenta, y fuente directa de inspiración para largometrajes posteriores como, por ejemplo, “El silencio de los corderos – The silence of the lambs, 1991” –por poner un caso-. También supone uno de los últimos papeles protagonistas de un inspirado Mickey Rourke quien, hasta su reciente participación en “El luchador – The wrestler, 2008” no había dado señales de ser el buen actor que puede llegar a ser. Y, por supuesto, “El corazón del ángel” es un film que queda recogido en la memoria de los espectadores gracias a su complejo pero, a la vez, fascinante clímax final, que deja sin palabras.

  • MR. HYDE DICE:
  • No suelo decir esto con demasiada frecuencia, así que creeros que no exagero cuando os digo que “El corazón del ángel” es una de las películas más acojonantes que he visto en mi vida. Pero acojonantes de verdad, en plan cagancho, de las que te los ponen de corbata y te oscurecen la parte de atrás del calzoncillo. Lo que empieza siendo una película en el más puro estilo de historias policíacas, de repente empieza a mezclarse con una desaparición extrañísima y, de ahí a los ritos esos extraños y malrolleros del vudú, no hay más que un paso. No sé si a vosotros os pasará lo mismo, pero salvo muy raras excepciones, a mí las películas sobre espíritus, fantasmas o monstruos no me asustan lo más mínimo. Es más, me suelen parecer bastante cutres. Por eso, cuando ves una película que habla de cosas de la vida normal (no digo que sean corrientes, sino que forman parte de lo que podrías encontrarte según por qué lugares te pasees) y te acojona, la descarga de adrenalina que sueltas se multiplica a lo bestia. Pues eso es, ni más ni menos, lo que a mí me pasó con “El corazón del ángel”.

    Como os digo, la peli empieza como lo haría casi cualquier película de Phillip Marlowe (para los que no estéis muy al día de quién es Marlowe –que, por cierto, ya podíais ver un poquito más de cine clásico de vez en cuando, que no hace daño-, os basta con saber que era el detective más chulo que un ocho al que solía interpretar Bogart), con un fiambre en la calle, y con un tío raro (no os perdáis las pintillas de Robert de Niro) que le encarga el caso de la desaparición de un tío al detective con más pinta de guarro de toda la ciudad. Pero, cuando el tío empieza a investigar quién demonios era el desaparecido… agüita de coco. A partir de ahí, no paras de contener la respiración. Y, por supuesto, cuando ya empiezan con las historias del vudú y tal, apaga y vámonos.

    “El corazón del ángel” –título con el que juegan mucho en inglés, porque el prota se llama Angel, así que os podéis imaginar de qué va el asunto- es una pasada de peli. A mí me encantó, no sólo por la ambientación y la forma en que está hecha, sino porque te da canguelo sin que te salga un tío enmascarado con un cuchillo haciendo filetes a la peña, y sin que la música te dé un susto del quince con cada ¡Ta-chán!. Aquí, el miedo te lo mete en el cuerpo todo lo que va averiguando el detective y, sobretodo, la parsimonia tranquilita con la que aparece Robert de Niro comiéndose un huevo duro, con esas uñas blancas. Casi na.

    Puestos a decir alguna cosilla que no me acabó de convencer de la peli, supongo que sería un poco la parte final. Primero, porque es un poco lioso cuando se empieza a contar la vida del músico ese (creo que era un trompetista) al que sigue la pista el detective, y que te lía cuando empieza a mezclar esa historia con lo que pasa en el momento actual. Y, segundo, porque el final así un poco en plan sobrenatural te deja un poco decepcionado. No porque no mole, que se sale por la puerta grande, sino porque, ya puestos, hubiera sido la leche que la historia, con todo lo real que estaba siendo hasta ese momento, siguiera siéndolo hasta el final. De todas formas, ya os digo que es algo que se perdona fácilmente. Sin ir más lejos, no os perdáis lo que pasa mientras salen las letras del final, porque es de los finales más inesperados y brutales que recuerdo haber visto en mucho tiempo. Sólo os digo dos palabras: “detective” “ascensor”. Para saber el resto, ya tendréis que verla. Eso sí, espero que no seáis de los que os metéis dentro de la peli (como una que yo me sé) porque, si es así, las pasaréis bastante putas viendo “El corazón del ángel”. Para todos los demás que queráis ver una película chula, con una historia que engancha y que, de paso, te hace pasar un buen rato de miedo y suspense, no os la podéis perder.


    Angel Heart Trailer (1987) por Horrornewsnet