sábado, 28 de abril de 2012

ESPECIAL SEMANA SÚPER HÉROES: "LOS CUATRO FANTÁSTICOS"

TÍTULO: LOS CUATRO FANTÁSTICOS

DIRECTOR: TIM STORY

REPARTO: IOAN GRUFFUDD, JESSICA ALBA, CHRIS EVANS, JULIAN MCMAHON, MICHAEL CHIKLIS

DURACIÓN: 123 min.

AÑO: 2005

GÉNERO: AVENTURAS

  • EL DR. JEKYLL DICE:
  • Como no podía ser de otra forma, y tras el éxito que, durante la primera mitad de los años dos mil, habían ido teniendo los respectivos films acerca de los "X-Men", los productores hollywoodienses no tardaron mucho en apostar por otro grupo de súper héroes surgidos de la mente del inagotable Stan Lee. Con la esperanza de que, de tener el éxito esperado, pudiera convertirse en la nueva franquicia de la casa, tal y como había sucedido con la Patrulla X, se puso en marcha la adaptación de "Los cuatro fantásticos", con la consecuente elección del casting más apropiado y, en especial, de un director que supiera captar tanto el espítu del cómic en el que se basa como las intenciones financieras del estudio que producía el proyecto. Así pues, tras un casting más o menos efectivo -que incluía tanto los consabidos intérpretes de moda (Alba, Evans) como otros actores más serios (McMahon)-, "Los cuatro fantásticos" empezó a tomar forma.

    Reed Richards (Gruffudd) y su socio y amigo Ben (Chiklis) aceptan a regañadientes la propuesta del científico millonario Victor Von Doom (McMahon) de participar en un experimento espacial de lo más interesante para ambos. Aunque no con pocas dudas, ya que Victor, en el pasado, le robó un importante trabajo de investigación a Reed, lo que contribuyó en gran medida a que amasara toda su fortuna. Además, Victor está prometido con Sue Storm (Alba), amiga de Ben y antigua novia de Reed. A este experimento, se les une Johnny (Evans), hermano de Sue que, a pesar de su juventud alocada, es un gran piloto. Sin embargo, durante la expedición, los cinco son víctimas de la radiación de una tormenta eléctrica en el espacio, lo que les afecta de forma muy diferente, otorgándoles una serie de poderes increíbles. Ahora bien, mientras que Reed, Sue y Johnny parecen encantados con sus nuevos dones, ni Ben ni, sobretodo Victor, parecen satisfechos con el cambio.

    Si, en más de una ocasión hemos comentado ya que, en Hollywood, parecen estar comenzando a desmarcarse de las decisiones más tradicionales a la hora de asignar grandes proyectos como éste a los directores más convencionales (caso de Bryan Singer para la franquicia de los "X-Men", del magnífico Christopher Nolan para la nueva trilogía de "Batman", o de Marc Webb para la inminente nueva aventura del hombre-araña), en el caso de "Los cuatro fantásticos", el elegido fue Tim Story quien, un par de años antes, había conseguido resultados más que decentes con sus películas "La barbería - Barbershop, 2002" y "Taxi: derrape total - Taxi, 2004". Así pues, da la sensación de que la aproximación a la obra de Stan Lee que pretendían realizar consistía más en una aproximación al cómic desde el punto de vista cómico y familiar (algo así como sucedía en las dos secuelas de "Batman" que dirigió Joel Shumacher, aunque, por fortuna, con algo más de calidad), en vez de decantarse por una film de aventuras que incluyese elementos más siniestros o "fuertes". Dicho y hecho, no hay duda al ver "Los cuatro fantásticos" de que el largometraje está específicamente confeccionado como un puzzle preconcebido para provocar una serie de reacciones concretas en el público. Ahora bien, que todas ellas sean satisfactorias ya es otra historia.

    "Los cuatro fantásticos" es un film excesivamente infantil. No infantil en el mismo sentido que pueden ser otras producciones de dudosa calidad (nos referimos a aquellas en las que da la sensación de que se habla a los niños como si éstos fueran estúpidos, y a los adultos, pues qué decir), sino en el sentido de que el argumento de la película es excesivamente simple: los héroes adquieren sus poderes, comienzan a adaptarse a ellos, los empiezan a poner al servicio de la ciudadanía, y hacen frente al malvado de la función. Todo ello, sin sorpresas, y sin correr riesgos de ningún tipo -justo lo contrario de lo que hablábamos acerca de lo que Ang Lee había hecho con su versión de "Hulk - Hulk, 2003"-. Así pues, detrás de la espectacularidad de secuencias como la de la primera intervención de los nuevos súper héroes en esa set pièce apabullante que tiene lugar en medio de un terrible accidente en un puente, o del ruidoso enfrentamiento con Von Doom en medio de la ciudad, lo que queda no es sino una excusa como cualquier otra para dar vida de una forma bastante simplona, aunque muy entretenida, a unos héroes de cómic legendarios.

    En definitiva, "Los cuatro fantásticos" es una obra menor dentro de los largometrajes acerca de súper héroes. No obstante sí que es lo suficientemente entretenida como para que al espectador no le pese en exceso dedicar poco más de hora y media a verla ya que, en el mejor de los casos, conseguirá distraerse. Y, si no, al menos puede consolarse pensando que hay obras de este calibre muchísimo peores.

  • MR. HYDE DICE:
  • Sobre “Los cuatro fantásticos” valen muchas cosas de las que dijimos ayer para “X-Men – X-Men, 2000”: entretiene y distrae lo suficiente como para que se te pase poco más de hora y media sin que te des cuenta. Ahora bien, estoy de acuerdo en que la peli tiene un tono mucho más infantil que la otra, por mucho que Jessica Alba salga de haciendo de Mujer Maravillas –como si le hiciera falta que su personaje se llamara así para justificarlo, ¡juas!-. No es que esté hecha como para tontos (que hay alguna que parece que traten al que la está viendo como si le faltara media hora de horno), sino que las situaciones son mucho más predecibles y simplonas que las otras. A ver si me puedo explicar…

    “Los cuatro fantásticos” tiene una línea argumental más simple que el mecanismo de un botijo. Empieza con una expedición, sufren un accidente, les llegan los poderes, los aplican a la ciudad ayudando a los neoyorquinos, el malo se rebota, y ellos le dan para el pelo. Y s’acabó, no hay más que rascar. Eso sí, entre medio, mucha frase polla y tontunas de esas que se curran los guionistas de Jolibú para justificar que un puente se rompa, que uno de los héroes acuda al rescate y toda esa mandanga. Lo que pasa es que, como suele ser frecuente en el cine americano, los yanquis se las apañan para coger un paquete de historia y adornarla de coña, de forma que, entre los efectos especiales, y el ritmo que le dan, la película acaba gustándote y todo.

    Ahora, eso sí, hay que reconocer que los trozos de así más en plan de acción son muy espectaculares. Además, está hecho de forma progresiva, es decir, que empieza con una dosis normalita (la tormenta espacial esa que les da los poderes), sigue con algo más divertido y sorprendente. Yo, particularmente, me quedo con la escena en la que cada uno de ellos va descubriendo sus poderes es de lo más simpática: Jessica Alba volviéndose invisible, el hombre de plástico alargando su brazo por la ranura de debajo de una puerta para abrirla desde el otro lado, o la antorcha humana flipando en colores –y medio en cueros- por ser capaz de encenderse el dedo como si fuera un mechero.

    Eso sí, como os digo, el resto de “Los cuatro fantásticos” se mueve entre los típicos accidentes urbanos que a Superman le tocaba apañar -el accidente del coche de bomberos en el puente- y tratar de parar al malo antes de que la líe parda con sus carbonadas e intentos de dominar al mundo (¡qué originalidad!). Todo ello, muy bien empaquetado y rodado con la gracia suficiente para que, aunque en el fondo creas que la peli es un poco malilla, no te haya pesado verla. Por lo demás, pues eso, un pasatiempo entretenido y muy colorido, ni más ni menos.

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